PANDEMIA: Librerías y editoriales, de nuevo excluidas de las actividades esenciales

Después del anuncio al mediodía de este viernes por parte de las autoridades de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y del Estado de México, Alfredo del Mazo, así como del subsecretario federal de Promoción y Prevención de la Salud, Hugo López-Gatell, para el reingreso al semáforo epidemiológico en color rojo, se anunció que hubo una reconsideración de las actividades esenciales o aquellas que podrán permanecer en activo durante este reingreso a las medidas estrictas de confinamiento.

Pese a que el 3 de agosto pasado, a través del Diario Oficial de la Federación (DOF), se anunciara el acuerdo por el que se establecen como actividades esenciales aquellas realizadas por editoriales y librerías, la mañana de este viernes, López-Gatell no incluyó a todo lo concerniente a la actividad editorial dentro de estas prioridades.

“Las listas de actividades esenciales fueron en su momento analizadas y estipuladas conjuntamente por la Secretaría de Salud, de Economía, del Trabajo y del IMSS cuando se establecieron los lineamientos de nueva normalidad. Hoy hemos revisado nuevamente cuáles de los elementos de esa lista son relevantes para el Valle de México”, explicó el funcionario federal.

Acto seguido, repasó específicamente las actividades que permanecerán en funcionamiento al ser consideradas esenciales con este nuevo nivel de prioridad, mientras que el resto deberá permanecer sin actividad a partir del sábado 19 de diciembre y al menos hasta el próximo 10 de enero.

En estas menciones, el funcionario omitió a las actividades realizadas por las empresas y negocios orientadas a satisfacer la demanda de bienes y servicios relacionados con la fabricación, venta y distribución de insumos y artículos de papelería y material didáctico, así como las labores desarrolladas por editoriales y librerías.

Al respecto, El Economista consultó a distintos miembros del gremio librero sobre el estatus o las instrucciones que han recibido por parte de las autoridades de las entidades que cambian de semáforo.

Georgina Abud, presidenta de la Asociación de Librerías de México (ALMAC), con afiliados como El SótanoGandhiPorrúaEducal y Librerías UNAM, entre otros, declaró después de haber sostenido una reunión con sus agremiados:

“Rodrigo Pérez Porrúa, presidente de la Mesa Directiva, dijo claramente que por parte de Porrúa no iban a abrir, que era un riesgo muy alto para todo el personal y en este momento no se les podría exponer se esa manera. El sistema de salud está muy comprometido. A esta postura se sumaron, Gandhi, El Sótano, advirtiendo que la postura más responsable es estos momentos tan difíciles es respetar, acatar y cerrar filas”.

Por su parte, Luz Rincón, responsable de Comunicación de la cadena librera El Sótano, comunicó:

“Cumplimos con todas las medidas de seguridad e higiene, no queremos ser irresponsables con nuestros empleados y la ciudadanía, pero seguimos pensando que con nombrarnos esenciales le dan la opción al cliente de seguir satisfaciendo sus necesidades primordiales si entre ellas están la adquisición de libros”.

El librero Diego Castillo Salgari, de la Librería Salgari, una de las agremiadas de la Red de Librerías Independientes (RELI) ubicadas en la Ciudad de México, dijo:

“Me parece que vamos a tener que volver a cerrar, cosa que ha puesto a las librerías y, en particular, a nosotros, la RELI, en una situación muy compleja, porque muchos de nosotros tuvimos que cerrar locales o reducir. En nuestro caso, estos meses terminaron por tronarnos, ya no nos alcanzó para la renta que teníamos. Otros colegas cerraron sus puertas”.

En el caso particular de la Librería Salgari, dijo, continuará con su actividad comercial solamente al mostrador, es decir, sin ingreso al local, así como la venta por internet a través de la página comunitaria libreriasindependientes.com.mx.

Excluir a la industria editorial de las actividades esenciales, añadió, “para nosotros es paradoja porque consideramos que somos fundamentales para la vida. Entendemos las medidas drásticas porque son fundamentales y de protección de la población, pero la paradoja está en que lo que vendemos es cultura, esparcimiento cognitivo. La lectura es fundamental en estos momentos, es una vía de escape, de información y crecimiento personal que muchas veces queda cancelado. Preferiría que se hicieran muchos regalos de libros y no de juguetes, porque los juguetes se seguirán vendiendo y nosotros no podemos vender los libros”.

Con información vía El Economista

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s