Disidencia y resistencia se disputan el control de la cooperativa Cruz Azul

Dos grupos de socios y trabajadores de la Cooperativa Cruz Azul se disputan el control de la planta cementera ubicada en la comunidad conocida como Jasso, último bastión en disputa, luego de que los consejos de administración y vigilancia, encabezados por José Antonio Marín Gutiérrez y Víctor Manuel Velázquez Rangel, respectivamente, tomaran el control de todas las demás instalaciones en el país.

El jueves por la mañana el grupo de cooperativistas opositores a Marín y Velázquez, conocidos como “la resistencia”, convocó a una protesta frente a las oficinas del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, para exigir justicia, con piso parejo, en el conflicto en dicha cooperativa, el cual ha devastado al grupo empresarial con afectaciones a los trabajadores y sus derechos.

Horas más tarde, circuló el rumor de que cooperativistas afines a los consejos encabezados por Marín y Velázquez acudirían a las inmediaciones de Ciudad Cooperativa Cruz Azul, para hacerse del control de la misma, por lo que en el acceso a la planta se congregaron trabajadores, quienes desde el año pasado mantienen el control de la misma.

La entrada a la planta es resguardada actualmente por una corporación de seguridad privada, elementos que portan armas de fuego de alto poder, los cuales están apostados junto a unas vallas por donde se controla de manera rigurosa el acceso.

Alfredo Rangel Díaz, socio 2296 de Cooperativa Cruz Azul, y quien actualmente se desempeña como jefe de Asuntos Jurídicos, se mantuvo junto con los trabajadores afuera de la planta en espera de la llegada del grupo al que ellos conocen como “la disidencia”, para evitar que tomaran el control de la misma.

Señaló que la planta en ningún momento ha dejado de trabajar, pero mantienen el resguardo, y están en espera de “la resolución, que salga del colegiado, en donde se acuerde la nulidad de la asamblea en donde los disidentes fueron nombrados”.

Confió en que las autoridades fallen en su favor, pues explicó que en la convocatoria de “‘la disidencia’ no decía el lugar de celebración de la asamblea, causa por la cual la gran mayoría de los socios no llegó” y fue electo el concejo actualmente reconocido por un juez, y desde entonces comenzó la toma de plantas, empresas y oficinas de la cooperativa.

Denuncian ataques

Alfredo Valdez Rodríguez, socio 1959, y tercer vocal Consejo de Vigilancia, denunció una serie de ataques para tomar el control de la planta de Jasso; “el 19 de agosto de 2020 ellos quisieron entrar a la fuerza a la planta, pero los trabajadores, los socios, defendimos la planta; después de eso vinieron más ataques, entre ellos cuando amenazan a los compañeros de las diferentes cooperativas y empresas, y dejaron de trabajar algunos, eso fue en quebranto para la empresa”.

Por el conflicto se dejaron de producir 300 toneladas de cemento por hora, en la planta que más produce dentro de la cooperativa, pues en este sitio se genera cemento blanco, gris, mortero, pegazulejo y sacos para embolsar;

Dijo que presuntamente “la disidencia” boicoteó equipos, dañando la producción y amenazó e intimidó con detenciones policiales a distribuidores y proveedores, para que no trabajen con los socios que mantienen el control de la planta de Jasso, afectando toda la cadena de producción y las fuentes de trabajo.

Mientras que hace 15 días, dijo, les cortaron la luz pero llegaron a un acuerdo con Comisión Federal de Electricidad (CFE), para restablecer el servicio; y dijo que además de ello “nos quitaron el gas por un sabotaje de esas personas”, por lo que pidió a los jueces y magistrados que atiendan sus recursos interpuestos, para retomar la producción al cien por ciento y poner en operación a empresas como Grupo Azul, “una institución el grupo Cruz Azul, estaba trabajando normalmente, al que el grupo en disidencia trata de desaparecer para meter empresas que conformaron, una de ellas Factor Azul, precisamente los dirigentes son familiares del señor Víctor Manuel y otras personas que están como dirigentes de ese grupo opositor”.

El pasado fin de semana el acceso al quebrador conocido como La Condesa, ubicado en el ejido Progreso, fue bloqueado y sus operaciones suspendidas. Con montones de tierra los socios afines a Marín y Velázquez impidieron que se extrajera material del sitio para llevarlo a la planta de Jasso. Trabajadores de la cooperativa reclaman pagos que aún no les han sido efectuados.

Valdez Rodríguez externó que la planta no está cerrada a adquirir producto pétreo con las cooperativas de grupo Cruz Azul, pues dijo que el material es requerido y están abiertos a seguir trabajando, por lo que desechó que se nieguen a trabajar con las cooperativas.

Por su parte Rangel Díaz aclaró que mantienen el control de la planta de Jasso pues cuentan “con una suspensión provisional otorgada por el juez primero de distrito, en la cual nos da la posesión de la planta, y nos protege de que esta pueda ser tomada por cualquier autoridad o persona distinta”.

Con información vía MILENIO

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