Sindicato rosa: trabajadoras organizadas para romper el techo de cristal

Un grupo de mujeres oculta sus sonrisas detrás de un cubrebocas pero se notan contentas. Algunas se conocen de hace tiempo, otras acaban de integrarse al que nombran como el primer y único sindicato de mujeres de México. Se reunieron en el Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (CONCAEM) para tomar protesta y comprometerse a proteger los derechos laborales de las mujeres.

Desde hace 15 años Eloísa Mancera buscó espacios donde crecer y poder representar a las mujeres trabajadoras, se encontró con techos invisibles que le impedían avanzar en su anhelo de apoyar a sus compañeras.

“Mucha gente te dice sí, está bien, lo vemos después o ¿por qué no mejor participas conmigo en la secretaría de acción femenil? Siempre fue esta idea de que no nos releguen a una secretaría de acción femenil cuando tenemos la capacidad de ser secretarias generales, de organización, de finanzas. Habemos muchas mujeres ya preparadas para participar y tener la voz en el congreso laboral, en el congreso de trabajo, en la representación de todas las trabajadoras. Esa idea la fui platicando con varias compañeras que también habían tocado puertas, trabajado para otras organizaciones y no habían sido escuchadas. Dijimos: creo que a una no nos escuchan, varias haremos más eco, vamos a organizarnos, vamos juntas”, cuenta la hoy secretaria general del Sindicato Rosa, Eloísa Mancera.


El Sindicato Rosa busca erradicar la violencia y la desigualdad en materia laboral, buscar que las mujeres tengan participación en la toma de decisiones. Lo conforman mujeres de Guerrero, Ciudad de México y en su mayoría del Estado de México, donde comenzarán a trabajar de inicio porque  su plan es expandirse al resto del país:

“Vamos a buscar a las mujeres trabajadoras, que sepan que no están solas y que las vamos a apoyar para que sean valoradas igual que nuestros compañeros”

La creación del Sindicato Rosa, al ser conformado únicamente por mujeres, es un paso histórico en un contexto en el que sólo el 20% de líderes sindicales son mujeres, según datos de la propia Eloísa Mancera.
La socióloga y fundadora de la Red de Mujeres Sindicalistas Inés González Nicolás cuenta en el documento Participación sindical de las trabajadoras en México que “el movimiento sindical mexicano todavía no está a la altura de los cambios producidos en el mundo del trabajo a partir de los años 80”.

A las mujeres se les sigue ubicando en espacios laborales y sectores productivos “tradicionalmente femeninos” u ocupaciones de sobrevivencia como el comercio en la vía pública o empresas familiares sin remuneración, ni seguridad social, especifica en su texto.

Además, durante la pandemia, 84% de quienes perdieron el empleo fueron mujeres, lo cual está relacionado con las labores de cuidado en casa. Al cerrar las escuelas el cuidado de sus hijas e hijos recayó en ellas, obligándolas a dejar sus trabajos.  
En este contexto un sindicato de mujeres para mujeres es una necesidad. Su ausencia en la toma de decisiones de los sindicatos ocasiona que en los pliegos petitorios no se considere la agenda femenina. Además de que “el sindicalismo mexicano sigue sin preocuparse por la organización familiar como factor de opresión y en cambio la refuerza sin ver la doble lucha que hacen: una de clase con el patrón y otra de género con sus iguales y su empleador” explica la socióloga y sindicalista en su escrito.

Este sindicato tiene relación con áreas de transporte, materiales y productos perecederos. En el Sindicato Rosa, destacaron, hay amas de casa, empresarias, trabajadoras y políticas.

¿Qué sigue?

El primer trabajo del sindicato es consolidar una estructura nacional y empezar a llegar a empresas y a mujeres. Que las trabajadoras se sientan representadas; hablar de las violencias en los sindicatos: el acoso, la falta de reconocimiento del trabajo y la desigualdad de sueldos.

“Nuestro trabajo es doble, aparte de las horas laborando en una empresa (se suman) las horas trabajando en casa, todas estas tareas de cuidados más las laborales”, explica Eloisa Mancera.

Algunas de las propuestas que tienen a futuro son convenios de seguridad para que las mujeres regresen bien a casa, guarderías, transporte seguro; incluir a las mujeres del sector informal:

“Estamos abriendo un esquema con nuestro dirigente nacional de la Confederación de Empleados y Trabajadores de México (CETM), donde si no hay una empresa que las respalde las podemos afiliar al sindicato para que tengan su seguridad social, sus cajas de ahorro. Ir armando organizaciones de mujeres comerciantes, trabajadoras domésticas, taxistas para que tengan sus beneficios” compartió la líder sindical.

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