Pandemia frena el uso de servicios bancarios y afecta a ahorradores

Debido a que por la epidemia de Covid-19 la gente ha disminuido la actividad en comercios y bancos, se han agudizado problemas como la inactividad de las cuentas bancarias, lo que ha generado dificultades a pequeños ahorradores.

Así lo deja ver un cuentahabiente, quien vivió una situación de estrés e incertidumbre luego de haber dejado inactiva su cuenta varios meses por la epidemia, pues por precaución no salió de casa. Sin embargo, decidió acudir a una sucursal de su banco para hacer un pequeño depósito, pero la cajera le informó que su cuenta había sido bloqueada y que debía pasar al área de atención a clientes.

Ahí expuso el problema y sugirió a una de las empleadas que esto podría deberse a la inactividad de su cuenta durante esos meses.

La mujer le respondió que eso no tenía nada que ver con su problema y que el bloqueo se debía a problemas más graves, como que el banco necesitara más información sobre su persona y que seguramente no lo había localizado, por lo que luego de algunos meses había recurrido al bloqueo de su cuenta; o bien, había otro tipo de problema que tenían que valorar los altos funcionarios del banco y que no era un problema sencillo.

Le abrió un expediente y le dijo que regresara en unos días. Así lo hizo.

Llegó al banco y, preparado con alguna información que pudieran requerirle, lo atendió otra ejecutiva, quien le informó que el problema ya estaba resuelto y que se trataba simplemente de que había tenido su cuenta inactiva unos meses, pero que ya la podía usar.

Con información vía La Jornada

Reforma a sistema de pensiones no incentiva el ahorro voluntario

La reforma al sistema de pensiones que se discute en la Cámara de Diputados –y cuyo dictamen fue aprobado ayer en la Comisión de Hacienda– ha sido bien recibida por la mayoría de los participantes del sistema, debido a que incrementará el ahorro obligatorio de los trabajadores; sin embargo, inquieta que no contemple ningún tipo de mecanismo para incentivar la aportación voluntaria de recursos para el retiro, según participantes del sector.

Desde el punto de vista de la iniciativa privada, encabezada por las 10 Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore), la propuesta de reforma es positiva para el sistema; sin embargo, han resaltado la falta de un esquema que invite a los trabajadores a que ahorren por su cuenta para tener mejor pensión.

La propuesta para reformar el sistema pensionario está en manos del Poder Legislativo y se espera sea aprobada esta semana, pues según el presidente Andrés Manuel López Obrador, tiene prioridad, incluso por encima de las modificaciones al outsourcing.

Bernardo González Rosas, presidente de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), señaló que en la propuesta original de reforma pensionaria del sector privado había un esquema de enrolamiento automático para que los trabajadores ahorraran para su retiro, el cual fue eliminado por el gobierno.

La medida, que al final no fue tomada en cuenta por el gobierno, consistía en que las empresas descontarán de manera automática a los trabajadores con ingresos de más de tres salarios mínimos, entre 2 y 5 por ciento de su salario mensual para mandarlo directamente a su cuenta de ahorro para el retiro.

No obstante, esto no sería obligatorio, pues el trabajador tenía la posibilidad de pedir a su empleador ser excluido de dicho esquema y recibir su salario de forma íntegra.

Un esquema de este tipo, conocido como enrolamiento automático, explicó en su momento González Rosas, ha dado buenos frutos en países como Reino Unidos, donde más de 90 por ciento de los trabajadores que son incluidos optan por no salirse y ahorrar de manera voluntaria.

Con información vía La Jornada

El ahorro es difícil porque duele: un comportamiento que se debe modificar

“Ahorrar es difícil porque duele”, con esta premisa Diego Valero, cofundador de Novaster, consultora de pensiones en España, explicó que el ahorro es una cuestión de comportamiento con dos aspectos básicos: percibir y sentir la realidad.

Mencionó que la neurociencia ha ayudado a entender que en la misma zona cerebral donde sentimos alguna pérdida, también se desarrolla el hábito del ahorro y, por lo tanto, genera que la acción de ahorrar duela.

“Tenemos que ayudar a que el ahorro no duela, para que el concepto pueda entrar fácilmente”, agregó.

Valero agregó que la intangibilidad del ahorro es un aspecto importante: “nosotros no estamos viendo lo que tenemos. En ese sentido, desde la industria y los reguladores nos tienen que ayudar a entender perfectamente que ese ahorro existe”, dijo en el marco del IX Foro Internacional de Pensiones.

Otro punto importante, dijo, es tener el hábito del ahorro, además que se vuelve más difícil adquirirlo si no se ha ahorrado con anterioridad.

Pandemia cambiaría hábitos

De igual forma, Valero mencionó que la pandemia de Covid-19 afectó a todos, sin embargo se puede abrir una ventana de oportunidad para el ahorro y en particular para los seguros de gastos mayores.

“La pandemia nos ha hecho reflexionar (…) el ver cómo hay gente que no ha tenido ahorros suficientes para poder sobrevivir en este tiempo o que no tiene seguros de enfermedad o de fallecimiento y ha dejado a la familia en situaciones complicadas. Todo esto que estamos viviendo nos motiva a actuar”, mencionó.

El ahorro para el futuro, lujo que vale la pena

En tanto, Jesús Rojo, docente en Antropología Filosófica, mencionó que el ahorro para el futuro se debe de ver como un lujo y entonces luego será aspirar a un bien superior.

“Yo creo que en los distintos sistemas de pensiones internacionales que hay, los gobiernos siempre tienden a minimizar las cosas y a poner una tabla de inicio (…) Es para lo que alcanza y ojalá no deseáramos que a través de los gobiernos tuviéramos que aspirar a cuestiones superiores (…) Tendríamos que aspirar a un tipo de lujo que no existe o que no está muy difundido en nuestras sociedades: los planes privados de pensiones. Un plan privado es un lujo en la actualidad”, dijo.

Desde el punto de vista del antropólogo, al ser humano no le gusta vivir. Más bien, quiere vivir bien y desde la subjetividad cada quién entenderá el concepto de “bien” como lo crea y convenga, sin embargo, es un mal enfoque el resolver el problema de la pobreza en la vejez.

“El enfoque es otro, es disfrutar en plenitud la vejez porque no queremos resolver el problema. Si a una persona le dices, ‘hay que sufrir ahorrando 30 años, para vivir otros años sufriendo la pensión mínima, pues qué locura’”.

Transformar y redirigir la inversión

Por su parte, María Ariza, directora general de la Bolsa Institucional de Valores (Biva), consideró que se puede transformar y redirigir la inversión hacia temas que se consideran importantes, sin embargo los individuos deben de entender por qué quieren hacerlo y “la única manera de cerrar esa brecha es con educación”.

“Las instituciones financieras del mundo manejan más de 300 billones de dólares en activos de deuda en el mundo, un tercio de ese monto representa a individuos (…) Si colectivamente, ese tercio del sistema financiero, actuamos y decimos en qué y en dónde invertir y por qué queremos invertir en eso es porque queremos transformar nuestro yo futuro, usando el yo presente”, detalló.

Con información vía El Economista