TENDENCIAS_ ‘Los cursos en línea me rescataron del desempleo’: crece la cifra de mujeres que estudian online

Covid-19 golpeó con fuerza a las mujeres en todos los ámbitos de su vida, desde la intimidad de sus hogares hasta en niveles laborales. Liliana Arreola, de 40 años y madre de dos niños de 10 y 14 años, se quedó sin empleo en noviembre de 2020, después de trabajar una década en Aeroméxico.

Aunque sabía que la liquidación era una posibilidad, tenía la esperanza de que no le tocara a ella. No tenía un plan B. Sin empleo y con tiempo libre, en enero de 2021 comenzó a tomar cursos en línea. “Desde entonces me he dedicado a reinventarme y a prepararme con cursos de todo. Pasé de ser godín a estar en casa y buscar qué estudiar y qué hacer”, recuerda. No te pierdas: Atender desigualdades y reducir brechas de género es imperativo para la economía: Inmujeres

En la pandemia, las mujeres vieron en la educación online una alternativa para prepararse. Así lo demuestra el Informe sobre Mujeres y Habilidades, de la plataforma global de aprendizaje Coursera, que indica que las mujeres en México están aprendiendo en línea a tasas más altas que antes de la emergencia sanitaria. En 2021 representaron el 56% de los nuevos estudiantes, cifra mayor a la registrada en 2019, cuando el porcentaje fue de 52%.

“Las mujeres, en general, tienen vidas complicadas con hijos, responsabilidades en casa, labores y múltiples cosas que deben realizar al mismo tiempo. La pandemia ha influenciado negativamente, por lo que muchas se han visto en la necesidad de mejorar sus habilidades y seguir adelante, encontraron en la educación en línea una muy buena opción”, dice Betty Vandenbosch, directora de contenido en Coursera, en entrevista exclusiva para La-Lista.

 ‘Ya no pude parar’

Para Arreola, la experiencia de aprender en línea fue satisfactoria, porque podía estar en la comodidad de su casa con sus hijos. Desde la primera clase en línea ya no se detuvo.  

Hasta ahora ha tomado seis cursos de distintos temas, como marketing digital, reiki, numerología y tarot terapéutico.No te pierdas: La-Lista de recomendaciones de grupos civiles contra el impacto de la pandemia en mujeres

“Pensaba en tomar cursos para trabajar y ganar dinero, después llegó la idea de emprender, pero encontré que mi mejor arma iban a ser los conocimientos que pudiera darle a las personas a través de mis servicios”, afirma Arreola. 

Vandenbosch explica que la tendencia a interesarse cada vez más en la educación en línea generará un círculo positivo: traerá como consecuencia mayor preparación, mayores posibilidades de insertarse en el mercado laboral y autonomía económica. 

Antes de la pandemia, Arreola no hubiera podido tomar estos cursos por su ritmo de trabajo, no le daba espacio ni energía para hacerlo. “Tomarlos en línea se me hacía algo impersonal, hasta que nos alcanzó la pandemia y no hubo otra opción. Estos cursos me rescataron”, señala. Hoy le dedica de dos a cuatro horas diarias por las mañanas para prepararse. “Mi mejor momento para estudiar es cuando ellos (sus hijos) están en clases; a veces es un poco volverte loco pero lo importante es hacer equipo con tu familia”.

De acuerdo con el informe de Coursera, hay una tendencia por aprender habilidades de comunicación, emprendimiento, liderazgo y gestión, además de técnicas empresariales como probabilidad, estadística, finanzas y contabilidad.   No te pierdas: Reducir la brecha digital es clave para empoderar a las mujeres, señala la ONU

“Necesitan un empujoncito para ir hacia adelante, muestra de ello es que las mujeres están tomando certificaciones a nivel básico para trabajos digitales a una mayor tasa que antes de la pandemia, lo que les permite entrar a puestos y participar en la economía sin tener un título universitario o experiencia”, dice Vandenbosch, quien prevé que esta tendencia no será pasajera.

Para la directora de Coursera, el futuro está lleno de oportunidades. “Entre más personas, especialmente mujeres, estén interesadas en prepararse podrán recomendar a otras y, aunque apenas comiencen su carrera o se encuentren al cuidado de las familias, deben tomar el tiempo para sí mismas, porque cuando tienen aprendizaje además de apoyarse a sí mismas también lo hacen a las personas que las rodean”.No te pierdas: La brecha salarial de género: la constante que pone en desventaja a las mujeres mexicanas

Lo que Arreola ha aprendido en los cursos le ha generado ingresos durante el desempleo, pero no deja de pensar en volver al trabajo formal y continuar con su preparación. “A veces es muy difícil buscarnos un tiempo por todas las responsabilidades que tenemos, pero si nos tomamos un espacio para algo que alimenta el alma y el corazón, no solo nos enriquece, sino también a los que están a nuestro alrededor. Fácil no es, pero la vida nos pone estos retos para transformarnos de una forma inesperada”.

CON INFORMACIÓN VÍA LA LISTA/THE GUARDIAN

Ante discriminación, migrantes encuentran trabajo en las plataformas digitales

Por su naturaleza flexible y dinámica, las plataformas digitales ofrecen una oportunidad de trabajo a los grupos de la población que tienen más dificultades para ingresar a la economía tradicional, como los migrantes, las mujeres, personas con discapacidad y jóvenes.

Un 17 por ciento de los colaboradores de las plataformas de Internet de todo el mundo ―que trabajan de manera independiente― son migrantes; en los países desarrollados, el porcentaje sube a 38 por ciento, con una participación incluso mayor de las mujeres (39% contra 36% de los hombres).

Así lo muestran datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su último informe Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: El papel de las plataformas digitales en la transformación del mundo del trabajo.

De acuerdo con el estudio, en algunos países los migrantes obtienen empleo a través de las aplicaciones de Internet, debido a que en ellas encuentran mayor facilidad de acceso, mientras que en otros lugares les ponen más barreras de entrada aunque tengan cierto nivel educativo, les discriminan por su nacionalidad o no hay suficientes opciones de trabajo.

Las plataformas de entrega a domicilio (delivery) han sido una de las principales fuentes de trabajo para los migrantes. En este sector, el 15 por ciento de los repartidores provienen de un país distinto a donde laboran.

Argentina y Chile son las naciones del mundo donde hay una mayor presencia de migrantes en las plataformas de delivery. Más del 70 por ciento de los trabajadores de este tipo de aplicaciones son migrantes en ambos países. En especial, esto se debe a que muchas personas de Venezuela se han desplazado a estos mercados en busca de oportunidades que no encuentran en su país de origen.

De los colaboradores migrantes de las plataformas en Chile y Argentina, el 43 y 47 por ciento, respectivamente, cuentan con un título universitario. Pero no han conseguido un empleo que corresponda con su educación debido a los obstáculos de la discriminación e incluso explotación laboral.

También algunas personas con discapacidades o problemas de salud han encontrado trabajo en las plataformas de Internet, ya que les proporcionan condiciones más flexibles si las actividades se pueden realizar desde casa o en los horarios que mejor les acomode.

El 2 por ciento de los colaboradores independientes de las aplicaciones tiene un estado de salud deficiente o precario. Sólo en las plataformas de movilidad (delivery y servicio de transporte), el porcentaje va hasta los 4 puntos porcentuales, según datos del informe.

Para las mujeres, el empleo mediante las plataformas de Internet representa una fuente importante de ingresos para alcanzar la independencia económica, dado que les permite elegir los horarios y balancearlos con otras actividades (como las de ciudades).

A pesar de las ventajas que pueda traer para ellas esta modalidad de empleo, su presencia es menor respecto a la de los hombres: el 38 por ciento de las personas que trabajan a través de aplicaciones en todo el mundo son mujeres.

Si bien la economía digital ha potenciado las oportunidades de trabajo para estas y otras personas, la OIT advierte que el empleo en las plataformas de Internet trae consigo desafíos para garantizar condiciones adecuadas de trabajo y de protección social.

La Organización Internacional del Trabajo señala que las personas pueden percibir una volatilidad de los ingresos, cancelación injusta de sus cuentas, acceso limitado a la seguridad social como los servicios médicos, jornadas largas de empleo, obstáculos para participar en más de una plataforma y situaciones de inseguridad y estrés.

En ese sentido, el estudio resalta que la regulación de las plataformas digitales debe abordarse tomando en cuenta las leyes del trabajo, los códigos jurídicos laborales, la normativa de competencia, la rendición de cuentas de los algoritmos, el uso correcto de los datos y otros ámbitos relacionados, para maximizar las ventajas de la economía digital y al mismo tiempo garantizar un conjunto de derechos y protecciones.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

PERSPECTIVAS_ Los repartidores resuelven tu vida… exponiendo la suya, y la de su familia

Es la tarde del 27 de noviembre de 2018. Saúl, uno de los repartidores de comida rápida en México, está acostado en su cama. Desliza el dedo por la pantalla de su celular y encuentra, en Twitter, una noticia que lo alarma: “Muere ciclista arrollado en San Antonio y Periférico”. Salta a la vista la imagen de una bicicleta aplastada junto a una mochila de Rappi rota. Abre el link, lee la nota de la agencia Quadratín:

“Los hechos que le costaron la vida al repartidor ocurrieron pasadas las 16 horas luego de que, según testigos, un pesado camión tomara el trébol para incorporarse a Periférico sin notar la presencia del ciclista.

En ese momento, añadieron, las llantas traseras del camión pasaron por encima de la cabeza y tórax del hombre de 25 años de edad, quien pese a que portaba casco, este de nada le sirvió”.

Luego siente una rabia inmensa, lacerante, y ganas de encerrarse, de no salir, de guarecerse debajo de una losa de sábanas y cobijas.

Desde 2017, Saúl trabaja como repartidor de comida en Rappi. “Me pudo haber pasado a mí”, piensa. Se imagina el inmenso dolor de la familia del ciclista, a quien no conoce, pero identifica como uno de los suyos.

Entonces se levanta de la cama. Y se dice a sí mismo, como si las palabras que brotan en su conciencia las pronunciara alguien más, otra voz: «A veces uno camina un largo trecho con pies ajenos».

Y entiende que eso es un principio de empatía, así que se arma de valor para acudir al lugar de los hechos. Una vez ahí, con su mochila de Rappi al hombro, se le acerca un reportero y le pregunta: “¿Sabes quién es el fallecido?”.

Saúl niega con la cabeza.

Arriban los peritos a la escena. También llegan otros repartidores. Saúl, junto a sus colegas, se acerca al cadáver, a fin de buscar su cartera, o su INE, o su celular.

Los policías les piden que despejen la zona para que los peritos hagan el levantamiento del cuerpo.

Saúl y compañía sólo desean una cosa: conocer la identidad del joven fallecido, con el fin de avisarle a sus familiares.

A Saúl le informan que el cuerpo será enviado al anfiteatro de la agencia 45 del ministerio público. Así que decide trasladarse a ese sitio. Al llegar, un policía le impide el paso y le dice que ahí no ha llegado ningún cuerpo.

En México, Uber Eats, Rappi y DiDi Food, por ejemplo, no reconocen la existencia de una relación laboral entre las empresas y los repartidores, a quienes llaman “socios”. Foto: Erick Baena, especial para SinEmbargo.

Le informan, a través de WhatsApp, que otros repartidores, a bordo de sus motocicletas, siguieron al vehículo de los servicios periciales. Y que el cuerpo fue llevado al anfiteatro de la coordinación territorial Álvaro Obregón 4, ubicada en Tizapán San Ángel.

Saúl no acudirá hasta ese lugar, pero se enterará que, a las 11 de la noche, el hermano del occiso llegará a las afueras del lugar y les informará a los repartidores que el joven fallecido no tenía 25, sino 22 años, y que se llamaba José Manuel Matías Flores.

Días después, Saúl participará en ese acto solemne, funesto, que ha sembrado de luto los cruces de esta ciudad furiosa: colgará la bicicleta de José Manuel, pintada de blanco, en la intersección entre el Eje San Antonio y Periférico.

Días después, un grupo de ciclistas y repartidores, encabezados por Saúl, realizará también una manifestación que saldrá del parque Luis Pasteur, a las afueras del Senado, rumbo a las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, a fin de reclamar justicia por la violencia vial y las muertes de sus colegas. En el camino arrojará su bici al piso, sobre el asfalto, y la cubrirá con una sábana blanca y le gritará a los automovilistas: “¡Podría ser tu hijo!”. Pero los conductores, indiferentes, invadirán el carril del Metrobús, a fin de sortear la marcha. Pero eso no detendrá a los ciclistas furiosos, indignados, y cerrarán Insurgentes.

Esos serán sus primeros actos de protesta.

Y así, sin proponérselo, Saúl Gómez, un joven que entonces tiene 30 años, fundará el colectivo: “#NiUnRepartidorMenos”.

***

“En la última década, en América Latina hemos presenciado el acelerado desarrollo de la economía digital. Bajo la triple promesa de no tener jefes, ni turnos fijos, ni límites (salvo los que uno se ponga a sí mismo), las plataformas digitales ofrecen oportunidades de trabajo e ingreso a personas de distintas edades que no cuentan con alto nivel de competencias”, se lee en el informe «Trabajos precarios y el COVID–19: repartidores de plataformas digitales», elaborado por Leyla Acedo Ung y Roberto Castillo, bajo el auspicio de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS).

No obstante, este tipo de empleos están asociados a condiciones de precariedad laboral. Uber Eats, Rappi, DiDi Food, Cornershop (adquirida por Uber), entre otras, conforman las plataformas de reparto de alimentos que, bajo el argumento de la flexibilidad laboral, enmascaran la ausencia de derechos laborales para sus trabajadores.

En México, Uber Eats, Rappi y DiDi Food, por ejemplo, no reconocen la existencia de una relación laboral entre las empresas y los repartidores, a quienes llaman “socios”.

“La figura de ‘socio’ pues, es una estrategia que la empresa ha desarrollado con el fin de no verse obligada por los marcos legales de distintos países a reconocer y pagar seguridad social, medidas de protección, capacitaciones y demás derechos laborales a sus trabajadores”, escriben Acedo Ung y Castillo, en el referido informe.

La pandemia, sobre todo el confinamiento, derivó en un aumento de los pedidos de comida en línea. El llamado #QuédateEnCasa, para los repartidores, se tradujo en un aumento de trabajo, pero no de sus ingresos. Según el estudio Consumo en apps de comida a domicilio durante el Covid–19 en México, elaborado por Fintonic, los pedidos de comida al domicilio, al inicio de la pandemia, crecieron un 10.98 por ciento en Rappi y un 6.24 por ciento en Uber Eats.

Protestas de repartidores en calles de la Ciudad de México. Foto: Erick Baena, especial para SinEmbargo.

Paola Ángel tiene 25 años, un hijo pequeño, y desde hace tres años trabaja como repartidora en Rappi. Calcula que en 2018 ganaba hasta 500 pesos por cada seis pedidos; ahora gana 150 pesos por el mismo número de órdenes. Saúl coincide con Paola: en su primer semana de trabajo, hace cuatro años, realizó 50 viajes y obtuvo 4 mil pesos de ganancia, algo inimaginable en las condiciones actuales. Añade que todos los instrumentos de trabajo, como la bicicleta, el casco e, incluso, la mochila, son gastos que corren por cuenta del repartidor.

Lo anterior pese a que, en el tercer trimestre de 2020, Uber Eats, por ejemplo, reportó –a nivel global– un incremento de 135 por ciento en sus ganancias, en comparación con el mismo periodo de 2019, con lo que generó 8 mil 550 millones de dólares y tuvo un crecimiento de 113 por ciento en el número de pedidos.

Este año, en México, se prevé que los ingresos por pedidos de comida online superen los 2 mil millones de dólares, de acuerdo con las previsiones de Statista Digital Market Outlook. Sin embargo, a juicio de Paola, eso no significará un aumento en los ingresos para los repartidores.

Rappi tiene presencia en 31 ciudades del país y presume contar con 15 mil restaurantes inscritos en su plataforma. A inicios de 2021, la app contaba, de acuerdo a cifras dadas a conocer por Alejandro Solís, director general de Rappi en México, con 50 mil repartidores, de los cuales 20 mil se integraron durante 2020, año de inicio de la pandemia.

Dicha aplicación cuenta con varios servicios dentro de su aplicación, así que sus repartidores no sólo llevan comida a domicilio, sino que hacen todo tipo de tareas: compras en supermercado, farmacias, tiendas de ropa, pedidos de dinero en efectivo, adquisición de videojuegos, entre otros.

Paola sostiene que las políticas de Rappi son leoninas: si un cliente no sale de su domicilio a recoger un pedido, tras 10 minutos de espera (o incluso más), el repartidor se puede retirar, pero tiene la obligación de obsequiar la comida a una persona en situación de calle (el repartidor debe de tomarle una fotografía, lo que vulnera el derecho a la imagen de esa población).

“Si el vagabundo no está limpio, o sea: si sus ropas no están sucias o rotas, la aplicación rechaza la entrega de la comida y te carga el pedido”, denuncia.
Paola y Saúl se lamentan de que, en los últimos tres años, sus ingresos se hayan mermado aún más, debido a las cargas impositivas.

Uber Eats, Rappi, DiDi Food, Cornershop conforman las plataformas de reparto de alimentos que, bajo el argumento de la flexibilidad laboral, enmascaran la ausencia de derechos laborales. Foto: Erick Baena, especial para SinEmbargo.

Ahora, con las disposiciones fiscales, aplicables para este año, cualquier persona que desee emplearse en Rappi, Uber Eats o DiDi Food, tendrá que darse de alta en el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y proporcionar el RFC a la aplicación para que les retengan el impuesto sobre la renta (ISR). La tasa de retención antes se calculaba en función de los ingresos mensuales de este tipo de trabajadores, pero ahora se estableció una tasa única de 2.1 por ciento.

De acuerdo a la plataforma Glassdoor, mientras el Android developed (desarrollador del sistema operativo Android) de Rappi gana 708 mil 600 pesos al año, un repartidor tiene ingresos mensuales en promedio de 10 mil 149 pesos al mes. Y eso depende de la cantidad de pedidos, las propinas, y de que el trabajador no acumule “deudas fantasma”. Saúl lo explica así: “las deudas fantasma son cargos no reconocidos. Un ejemplo: en la aplicación nos aparece una deuda por rechazar cierto número de pedidos. Eso es una multa arbitraria, ¿pues no que somos ‘socios’?”, pregunta.

Y añade: “Cada actualización de Uber Eats, DiDi Food y Rappi no es porque la aplicación requiere una adecuación técnica, que nos favorezca, sino que cada actualización modifica sus condiciones para dejarnos más precarizados”.

Con las disposiciones fiscales, aplicables para este año, cualquier persona que desee emplearse en Rappi, Uber Eats o DiDi Food, tendrá que darse de alta en el SAT y proporcionar el RFC. Foto: Erick Baena, especial para SinEmbargo.

REPARTIDORES ABANDONADOS POR EMPRESAS

Las empresas Rappi y DiDi Food se negaron a otorgarme una entrevista virtual, o telefónica, para tratar el tema de las condiciones laborales y la seguridad de los repartidores de comida.

Optaron por responder a mi petición a través del envío de dos respectivos comunicados. En dichos documentos no hay respuestas concretas a mis preguntas, mismas que les hice llegar, vía correo electrónico, a través de las tres distintas agencias de relaciones públicas que los representan en México.

Rappi, en su postura, sostiene que las “personas repartidoras son trabajadores independientes que buscan una fuente de ingresos adicional mediante la prestación de un servicio, de manera totalmente flexible y que les permita cumplir con sus obligaciones cotidianas como puede ser ir a su trabajo principal, atender a su familia, estudiar, etc. La plataforma es un instrumento facilitador entre los comercios, los usuarios y la persona que quiera hacer la entrega a domicilio. Las personas repartidoras no trabajan bajo el concepto de exclusividad con Rappi, por lo que muchos prestan sus servicios a otras plataformas”.

DiDi Food, a su vez, emite un comunicado similar, como si fuese una calca del mismo argumento de Rappi: “En DiDi Food tenemos claro que la gran mayoría de los socios repartidores buscan alternativas a las jornadas fijas y horarios estrictos de trabajo, ya que el 80% de los socios repartidores se conectan menos de 30 horas a la semana y lo hacen en horarios muy variados. Es decir, somos una alternativa flexible para el autoempleo y la generación de ganancias adicionales. Además, gracias al esquema de economía colaborativa, los socios repartidores tienen una tasa preferencial de retención de impuestos respecto a otros esquemas de empleo tradicionales, al tiempo que fomentamos que más personas se incorporen a la formalidad tributaria”.

Uber Eats me permitió charlar con uno de sus voceros, pero no bajo el formato habitual de una entrevista pregunta–repuesta, sino bajo el formato de presentación, a fin de detallarme todos sus programas en torno al tema de seguridad, con lo que sólo me permitieron formular —on the record— algunas preguntas relativas a ese tema, lo que dejó fuera otros que quedaron sin respuesta.

Para las aplicaciones de comida rápida, las personas repartidoras son trabajadores independientes que buscan una fuente de ingresos adicional. Foto: Erick Baena, especial para SinEmbargo.

Cecilia Román, gerente de comunicación de seguridad de Uber Eats, la vocera encargada de explicarme el tema, sostiene que para la plataforma de reparto “lo más importante es cómo contribuimos a mejorar la calidad del trabajo independiente”.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), a nivel regional, —le pregunto— califica a los repartidores de comida como jornaleros digitales, debido a las carencias que enfrentan. ¿Qué dirías respecto a la acusación de que Uber Eats precariza el trabajo de sus repartidores?

“Tenemos identificado —responde— que este modelo de trabajo independiente es, ahorita, clave en nuestras economías. Y es una discusión activa e importante el mejoramiento de esta situación. Nuestra apuesta es, a partir de respetar la independencia y flexibilidad, construir juntos y mejorar”.

Al respecto, César Salazar, investigador en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, sostiene: “Las personas que no quieren tener un horario fijo compran el argumento de que serán su propio jefe, aunque esta idea no es más que un disfraz para precarizar las condiciones laborales, pues no tienen acceso a ninguna prestación social. Y las plataformas son las que se llevan los mayores beneficios”.

Los que trabajan en las plataformas, explica, son personas excluidas del mercado laboral. “La existencia de las plataformas lo que hace es facilitar la inserción de estos jóvenes al mercado laboral, aunque en las peores condiciones”.

Paola señala al respecto: “Nadie trabaja por pasatiempo, sino por necesidad. No conozco a ningún repartidor que tenga otro trabajo y haga esto para compensar sus ingresos. Al contrario, es un empleo tan demandante que hay personas que trabajan hasta 15 horas seguidas”.

Evelyn Sánchez durante la protesta #Viernesdefuria. Foto: Erick Baena, especial para SinEmbargo.

REPARTIDORES LUCHAN POR SUS DERECHOS

Evelyn Sánchez, conocida entre la comunidad de repartidores y ciclistas como “La tía”, se convirtió en una conocedora de los procesos legales no por decisión propia, sino por la omisión de las autoridades. “Si en este país —dice— hubiera una cultura vial de respeto a la vida de los peatones y ciclistas, y acceso a la justicia, no habría necesidad de convertirse en su propio abogado”. Su vida cambió después del 6 de noviembre. Ese día, su sobrino, Mario Trejo, repartidor de comida, que se empleaba con diferentes aplicaciones, fue arrollado por un camión de transporte público concesionado.

Así consignó los hechos el colega Israel Aguilar Esquivel, para Infobae: “Alrededor de la 1:30 de la tarde, el pasado viernes, Mario circulaba en su bicicleta sobre el carril confinado del paso a desnivel ubicado en el Eje 2 Norte ‘Eulalia Guzmán’, en la delegación Cuauhtémoc. Al ingresar al túnel, un autobús de pasajeros con placa 0012514, perteneciente a la empresa Corredor Peñón–San Isidro, S.A. de C.V. (COPESI), embistió al ciclista. El golpe del vehículo provocó una fractura expuesta en la pierna derecha del repartidor. El conductor del autobús huyó del lugar y escondió la unidad involucrada, de acuerdo con un comunicado emitido por la familia de la víctima”.

Desde ese momento, Evelyn se encargó del proceso legal y recibió el apoyo de Saúl Gómez, y del colectivo #NiUnRepartidorMenos.

“Después de lo que pasó con Mario, mi sobrino, en las protestas se me acercaban familiares de otros chicos accidentados. Y me preguntaban cómo hacer el proceso, así que empecé a acompañarlos. Yo, en ese momento, no sabía que lo que estaba haciendo era activismo”.

Respecto a la responsabilidad de las plataformas en estos casos, señala: “Los repartidores se exponen a una violencia vial de una brutalidad espantosa. Y eso no les preocupa a las aplicaciones porque creen que no es su culpa. Si a ellos los atropellan en el trayecto de un pedido, los ampara el seguro, pero cuando ellos se trasladan a sus casas pierden toda la protección. Son empleados a lapsos, sin protección garantizada”.

Román, sobre ese tema, afirma que la seguridad es una prioridad para Uber Eats. Y responde: “Desde la aplicación, los socios repartidores tienen acceso a una línea telefónica 24/7 para reportar cualquier incidente”.

Asegura que el tema de seguridad vial es uno de los ejes principales de la empresa. Y que el reto de las víctimas de la violencia vial es mundial, no sólo de México.

En vez de garantizar condiciones para que un conductor no trabaje más de 12 horas, a través de un salario digno, Uber implementa acciones con un tufo coercitivo.

La empresa cuenta con una estrategia de prevención de fatiga, la cual desconecta a los “socios conductores” después de 12 horas de trabajo ininterrumpido. Y tienen que permanecer al menos 6 horas en desconexión antes de regresar a trabajar. “Pequeños detalles de tecnología”, así lo llama Román. #NiUnRepartidorMenos juzga estas acciones como reactivas, que no atienden los problemas de fondo. Y que, además, desliza de responsabilidad a las empresas de reparto.

“Hemos manejado también alertas de ciclovía. A los usuarios de Uber la aplicación les avisa, antes de bajar, sobre la presencia de una ciclovía para prevenir accidentes a la hora de abrir la puerta del auto”, detalla Román.

La Organización Internacional del Trabajo califica a los repartidores de comida como jornaleros digitales, debido a las carencias que enfrentan. Foto: Erick Baena, especial para SinEmbargo.

Sin embargo, en México, cinco de cada 10 repartidores de estas aplicaciones han sufrido un accidente laboral, lo que convierte a México en el país con la mayor tasa registrada a nivel global, de acuerdo con cifras de la OIT.

La Ley Federal de Trabajo (LFT), en su artículo 132, numeral XVII, establece que los patrones deberán “cumplir las disposiciones de seguridad e higiene que fijen las leyes y los reglamentos para prevenir accidentes y enfermedades en los centros de trabajo y, en general, en los lugares en que deban ejecutarse las labores”. Para las apps —dice Paola— la ley laboral es letra muerta.

Con relación a eso, Evelyn denuncia que, ante los casos de enfermedad, como el de la COVID–19, los repartidores son “abandonados a su suerte por la aplicación”.

Y sostiene que es una enfermedad adquirida por trabajo que ninguna app cubre.

Román afirma que eso no aplica en el caso de Uber.

“Tenemos una política de apoyo económico extraordinario de hasta 14 días, para los casos en los que haya contagio, y no sólo contagio, sino una orden de cuarentena por COVID”.

Saúl confirma lo que señala Evelyn: el seguro contra accidentes que tiene como repartidor sólo funciona en el momento en el que un viaje se activa; es decir, a la hora en que él va en camino a recoger un pedido y en el trayecto que dure la entrega.

“Antes o después no estoy protegido. Por ejemplo, ahorita que estoy conectado no me cae un pedido, cruzo la calle y me atropella un auto, estoy desprotegido, no estoy amparado.

No cubre, siquiera, los traslados de ida y vuelta a mi casa. Así funciona en todas las apps”.

Román confirma que, en efecto, así funciona el seguro de Uber y ella lo justifica de la siguiente forma:

“Todos los viajes de Uber Eats están asegurados. Como en la app tenemos el registro en GPS de los viajes, la canalización es bastante ágil. Todos los repartidores, incluso los que trabajan a pie, están asegurados”. Y reitera: “La cobertura de seguro es desde que recibe el pedido hasta el momento de la entrega. ¿Por qué? Porque el modelo de trabajo independiente implica que ellos pueden realizar otras actividades; es decir, después de entregar un pedido pueden irse al cine o a cenar o a estudiar”.

—Pero, en la práctica, ¿los repartidores trabajan con ustedes más de 10 horas al día? —le cuestiono.

—La mejor forma de atenderlos, desde el diseño de las coberturas y de los programas con las aseguradoras, fue determinar el tema de los periodos. Esa es la razón por la que las coberturas existen de esa forma. Incluso sabemos que los repartidores usan más de una aplicación.

Los representantes de #NiUnRepartidorMenos, en respuesta a este último punto, confirman que muchos repartidores trabajan en más de una aplicación, pero aclaran que eso se debe a la necesidad de sumar más ingresos, debido a las bajas ganancias por pedido.

¿Qué ocurre cuando un repartidor tiene un accidente? En Uber Eats, como explica Román, tiene dos opciones: reportarlo a través de soporte técnico o llamar a la aseguradora.

“En diciembre del año pasado se hizo un ajuste en la aplicación, a petición de los socios repartidores, para agilizar la atención. Se hizo más accesible”, aclara Román.

Aún así, los repartidores señalan anomalías. “Ha ocurrido que tienes un accidente leve y avisas a soporte y, de pronto, de la nada, el viaje, la ruta y el cliente desaparecen de la aplicación. No sabemos si eso es deliberado, no tenemos pruebas de ello, pero esa situación nos ha orillado a muchos a recurrir a la segunda opción: llamar directo a la aseguradora”, denuncia Saúl.

Saúl y Paola sostienen que, por esa razón, ellos han aprendido que las capturas de pantalla son vitales cada que un repartidor tiene un accidente, pues “a la velocidad de una tecla ellos [las apps] pueden desaparecer tu historial”. Y denuncian que ellos, en ninguna plataforma, cuentan con respaldo alguno de sus viajes, rutas, calificaciones, etcétera. Es decir, las evidencias de su trabajo están en manos de las empresas.

Saúl nunca ha tenido un accidente grave, hasta ahora. Pero siempre que le ocurre un percance a uno de sus colegas, alza la voz. “En algún momento, por reclamar por un compañero, llamado Virgilio, al que atropellaron y perdió una pierna, me desconectaron”.

Saúl habló con representantes de Uber y les reclamó por los 100 mil pesos que le entregaron a Virgilio, por concepto de reembolso por sus gastos médicos.

“Con esa cantidad no se resuelve el problema de una pierna”, les reprochó. A la postre, por fortuna, el caso de Virgilio se resolvió de manera favorable.

“Uber, después de esa protesta, me desconectó porque, según ellos, violé términos y condiciones”, cuenta Saúl.

—¿Eso lo sentiste como una represalia por tu labor como activista? —le pregunto.

—Sí, supongo que sí.

Román sostiene, por otro lado, que Uber Eats tiene una política de cero tolerancia hacia actos de discriminación o violencia de género. En el caso de los clientes la sanciones contemplan la inhabilitación de la cuenta.

Saúl comparte un caso: una repartidora, compañera suya, fue acosada por un cliente que, en su departamento de Polanco, la recibió desnudo. Y no sólo eso, sino que el cliente trató de llevar la mano de ella hacia sus genitales.

“Cuando hemos documentado eso, los responsables de las aplicaciones nos dicen: ‘No podemos hacer nada, pues el cliente está en su casa’. Así que las aplicaciones son omisas. Siempre protegen al cliente”, reclama.

La Ley Federal de Trabajo establece que los patrones deberán “cumplir las disposiciones de seguridad e higiene que fijen las leyes y los reglamentos para prevenir accidentes y enfermedades en los centros de trabajo». Pero para las apps la ley laboral es letra muerta. Foto: Erick Baena, especial para SinEmbargo.

Le formulo mis últimas preguntas a Román:

—En el caso de Omar Nilk Peña Cordero [repartidor de Uber Eats, de 39 años, quien fue reportado como desaparecido el 5 de diciembre de 2020 y hallado muerto cinco días después en la colonia El Rosal, en la alcaldía Magdalena Contreras] se les acusó de no coadyuvar con la fiscalía, pues ustedes se negaron a proporcionar la información, a través del GPS, de la última ubicación de Omar. ¿Qué ocurrió en este caso?, ¿cuáles son las razones de esa supuesta omisión?

–Por un lado, si nos lo permites, te mandamos la información que enviamos a medios sobre el caso, pero lo que sí puedo decirte, a grandes rasgos, es que no estamos facultados a darle la información a los familiares, en ningún caso.

–Perdón que te interrumpa, pero la nota de Pie de página, firmada por el colega José Ignacio De Alba, dice que Uber Eats hizo caso omiso al requerimiento de la Fiscalía, no de los familiares…

–Exacto, pero es importante clarificarlo porque a veces ocurre esa confusión. Sabemos que muchas veces los familiares, como es comprensible, son quienes están haciendo la presión con la Fiscalía. Nosotros, cuando la Fiscalía hace la solicitud, tenemos esa posibilidad de responder con urgencia y, cuando es así, se responde en las primeras dos horas.

Y sostiene que Omar, en el momento de su desaparición, no se encontraba en un viaje de reparto con la aplicación. Uber, tras este tipo de hechos, habilitó el Portal para Autoridades de Seguridad, con el fin de que, a través de él, los funcionarios soliciten información.

“Para que puedan usar ese portal nuestros equipos han hecho capacitaciones, varias veces, con agentes del ministerio público y policías de investigación, para que podamos facilitarles el requerimiento”, concluye.

La pandemia, sobre todo el confinamiento, derivó en un aumento de los pedidos de comida en línea. El llamado #QuédateEnCasa para los repartidores se tradujo en un aumento de trabajo, pero no de sus ingresos. Foto: Erick Baena, especial para SinEmbargo.

REPARTIDORES SIN APOYO

Se calcula que, para 2025, 540 millones de personas buscarán trabajo en las plataformas digitales.

Le pregunto al investigador César Salazar:

—¿ El Estado debería de obligar a las plataformas a cumplir la ley laboral?

Responde:

—Sí, por supuesto. Y también debería de contar con instituciones más fuertes de protección al trabajo. En realidad el tema de la precarización y la debilidad de las instituciones de protección no es algo exclusivo de México, sino un fenómeno mundial. En mayor o en menor medida la precarización laboral está extendida en el mundo. Hubo un fallo judicial —no recuerdo en qué país— que obligó a una plataforma a reconocer a sus conductores como empleados. Eso demuestra que el Estado puede limitarlas.

Salazar se refiere al caso de la aplicación Lyft, con sede en San Francisco. En 2013, 20 mil conductores y exconductores presentaron una demanda en contra de dicha app, con el fin de obtener el reconocimiento como empleados. No lo obtuvieron, aunque sí llegaron a un acuerdo —aprobado por Vince Chhabria, juez de distrito—, con el que la plataforma digital pagó 27 millones de dólares a los demandantes, con la condición de seguir con la denominación de contratistas independientes.

Saúl cuenta que #NiUnRepartidorMenos mantiene una mesa de negociación con Rappi. “No es una mesa tersa, sino ruda. Es un diálogo firme. Y es algo que agradecemos de la plataforma: la apertura. No obstante, en otras ciudades de América Latina, Rappi no tiene la misma consideración con los repartidores. Creemos que este ejemplo de Rappi en México se debe de replicar en otras partes del mundo porque ya no es posible trabajar bajo las mismas condiciones: precarias e inseguras”.

#NiUnRepartidorMenos trabaja, desde hace dos años, con la organización civil Nosotrxs, quien apoya su causa y con quienes trabajan en una agenda conjunta, misma que quieren llevar al Congreso.

Para ejemplificar, Saúl se refiere a la ausencia de un contrato laboral, que las aplicaciones sustituyen a través de la aceptación de sus términos y condiciones. Saúl se pregunta: “¿Creen que al darle clic en ‘acepto’ es el equivalente a firmar un contrato con ellos? Eso es un tema administrativo. No tiene coherencia. A nivel internacional, los repartidores les hemos dicho: ‘Sí, ustedes serán innovadores en términos de tecnología, pero sin el trabajo de nosotros no son nada’”.

Le pregunto a Saúl:

—¿Qué es lo mínimo que esperan para avanzar en la dignificación de su trabajo?

—La gig economy llegó para quedarse, pero necesitamos construir un marco regulatorio que nos convoque a todos. Creo que se debe impulsar una regulación inteligente, que no afecte a los más vulnerables, que son los más jóvenes, que llegan a las plataformas porque prefieren trabajar en esto que en un Oxxo.

Paola, por su parte, hace un llamado a los clientes de las plataformas: “Ojalá los clientes sean más empáticos. Cada vez que se impacientan y presionan a los compañeros, ponen en riesgo nuestras vidas. Esta ciudad es caótica y hostil con nosotros, así que ojalá los clientes se informaran más sobre nuestras condiciones y entendieran que hacemos todo para que su pedido llegue en tiempo y forma, pero habrá ocasiones en que no llegaremos. Y ahí esperamos su comprensión”. Saúl interviene: “Y esperemos que si no llegamos sea por algo menor y no porque a nuestra vida se la lleve tu pedido”.

#NiUnRepartidorMenos forma parte de la alianza Unidxs World Action, que reúne a representantes de organizaciones de 32 países que luchan en contra de la precariedad digital.

“Luchamos por los derechos laborales que nos merecemos como trabajadores, aunque a las patronales no les guste decirlo: somos trabajadores y ellas tienen que responder por nosotros. No vamos a quitar el dedo del renglón”, concluye.

Se calcula que, para 2025, 540 millones de personas buscarán trabajo en las plataformas digitales. Foto: Erick Baena, especial para SinEmbargo.

REPARTIDORES PROTESTAN

Viernes 5 de marzo de 2021. Cruce de Insurgentes con Álvaro Obregón. Un centenar de repartidores, a bordo de bicicletas y motocicletas, se reúne alrededor de la fuente con la escultura de la Venus de Milo que flanquea el camellón. La pileta está puerca y vacía, y parece un espejismo de ese esplendor arquitectónico que alguna vez tuvo.

Poco a poco llegan más jóvenes, con sus mochilas de Rappi, DiDi Food y Uber Eats en sus espaldas.

Pienso en lo irónico de la imagen: una escultura mutilada, al fondo del paisaje, ilustra las demandas de aquellos que, al trabajar para las plataformas de reparto de comida, están expuestos a los accidentes viales y a la posibilidad de perder una extremidad.

Un ciclista, ataviado con casco, cubrebocas, bermudas y playera negra, ondea una bandera con la leyenda: “La calle también es nuestra”.

Hasta ahora, durante 25 viernes seguidos, de forma ininterrumpida, han protestado en diversos puntos de la ciudad, aunque este es el más recurrente.

A las 17:08 me llega un SMS promocional de Rappi, como si fuese una cruel broma: “$75 pesos en RappiCréditos”. Bajo mi teléfono como avergonzado y pienso en la frase que hace unos momentos me lanzó Saúl: “En tu pedido va mi vida”.

La protesta aún no se inicia. Un grupo de elementos de la policía capitalina se acerca a los organizadores de la marcha. Uno de los oficiales se presenta y charla, de forma amable, aunque tensa, con Saúl y Evelyn.

Un repartidor porta una playera negra con la leyenda a sus espaldas: “#NiUnRepartidorMenos”. Las palabras se alinean en círculo y, adentro, se dibuja la ilustración de un celular en mano.

Evelyn se sube al borde de la fuente, con altavoz en mano, y se dirige a los repartidores, previo al inicio de la protesta: “Vamos a seguir manifestándonos hasta que un día no exista reporte de un ciclista fallecido. Mientras tanto, lo sentimos mucho por todas las molestias que causamos, pero nos siguen matando en las calles”.

Saúl está de pie, cerca de la fuente, tomando fotografías que luego subirá a la página de Facebook del colectivo. Me acerco, con grabadora en mano, y platico con él.

—¿Cuál es la razón de los #ViernesDeFuria?

—En un año de pandemia la chamba se incrementó, pero también las muertes. De marzo de 2020 a marzo de 2021 han fallecido 25 repartidores, que nadie va a responder por ellos, que nadie velará por sus familias.

—¿Cuáles son sus demandas?

—Nuestros tres ejes de lucha más importante son los siguientes: derechos laborales, dignificación del trabajo en plataformas y protección en vialidades. Nuestro activismo no sólo es digital, sino en las calles.

Interrumpimos nuestra conversación porque el #ViernesDeFuria está a punto de iniciar. Un repartidor, integrante del colectivo, toma el altavoz y da instrucciones previas al acto de protesta: “No vamos a responder agresiones. Vamos a cerrar Insurgentes, pero vamos a permitir el paso del Metrobús. También vamos a cerrar

Monterrey desde ahorita y ya tenemos la ruta para dirigirnos a donde atropellaron a nuestro compañero Germán”.

Se refiere a Germán García Cruz, joven de 35 años, quien murió atropellado en Avenida La Viga luego de que un taxista abriera la puerta de su auto y lo arrojara hacia un tráiler. Eso ocurrió hace apenas dos días, así que el día de hoy la protesta no sólo consiste en el cierre de vialidades, sino en una rodada, desde este punto, hasta el sitio en el que falleció Germán, quien todos los días se trasladaba en bicicleta a su lugar de trabajo, ubicado en San Pedro de los Pinos.

Los policías cierran Insurgentes y piden a los repartidores no acercarse al cruce, a fin de evitar altercados con los automovilistas. La avenida se vacía de autos y, aparecen, escritas en la carpeta asfáltica, en letras blancas, las pintas: “Justicia para todos” y “Ni una más”. Y del otro lado de la vía, en el sentido sur–centro, se leen, también en letras blancas, los nombres de los ciclistas fallecidos a la fecha: “German”, “Jonathan”, “Yoselín”, “Patricia”, “José Manuel”.

Dos chicas jóvenes se detienen, leen las pintas escritas en el piso, y una le dice a la otra: “Nos hubiéramos traído la bicicleta”. Hoy no hay mentadas de madre, salvo algunos claxonazos aislados, de algún automovilista impaciente.

Suena la melodía de la canción “Rebel, Rebel”, de David Bowie, que brota de una pequeña, pero ruidosa, bocina que cuelga del cinturón de un ciclista.

Cruz colocada, en Periférico y San Antonio, en honor a José Manuel. Foto: Saúl Gómez, especial para SinEmbargo.

Otro de los repartidores, integrante de #NiUnRepartidorMenos, que me solicita guardar el anonimato por temor a represalias, me dice: “A las plataformas les valemos madre”. Saca su celular y me enseña un banner promocional de Uber Eats. En la imagen aparece el actor Óscar Jaenada.

—¿Has visto sus comerciales?

—Sí —le respondo.

—Pues eso dice todo, brother. Fíjate bien: ¿has visto que algún repartidor aparezca en ellos?

Niego con la cabeza. Alza los hombros, estira su puño y lo choca con el mío.

—Te lo dejo de tarea —me dice y se aleja. Se sube a su bicicleta, pedalea sobre Insurgentes y lo veo convertirse, poco a poco, en una luz parpadeante, que tintinea en el horizonte.

Tiene razón. En la publicidad televisiva, al menos de Uber Eats, los repartidores no están representados. Vuelvo a ver el comercial. En la escena aparecen los actores Eugenio Derbez y Óscar Jaenada, discuten sobre lo que van a cenar esa noche y, luego, aparece un brazo, fuera de cuadro, que les entrega el pedido. La publicidad de Uber y Rappi —de forma deliberada— ha invisibilizado a su fuerza de trabajo, a su motor principal.

Los actores, al recibir el pedido, sonríen y sueltan un escueto: “Gracias”.

Resuenan en mi mente las palabras de Saúl: «A veces uno camina un largo trecho con pies ajenos».

Didi enfrenta escrutinio sobre ciberseguridad en China

Las acciones de la compañía de transporte privado, Didi, sufrieron una caída de 5.3% después de debutar en la Bolsa de Valores de Nueva York, esto como consecuencia de que el gobierno de China detuviera el registro de nuevos usuarios como parte de una revisión de seguridad cibernética.

“A fin de prevenir los riesgos de seguridad de los datos nacionales, mantener la seguridad nacional y proteger el interés público, de conformidad con la Ley de Seguridad Nacional… Con el fin de cooperar con el trabajo de revisión de seguridad de la red y evitar que los riesgos se expandan, “Didi Travel” detuvo el registro de nuevos usuarios durante el período de revisión”, de acuerdo con el comunicado publicado en el portal del Cyberspace Administration of China.

La empresa china de transporte de pasajeros DiDi Global recaudó el martes pasado 4,000 millones de dólares en su oferta pública inicial (OPI) en Estados Unidos, y en su primera sesión llegó a subir hasta 28.6%, sin embargo, hacia el cierre terminó con 1% de ganancia.

En los últimos meses, el gobierno de China ha incrementado su escrutinio sobre sus grandes empresas privadas más allá de temas relacionados con la oficina encargada de regular, supervisar y en general controlar todos los asuntos relacionados con internet. China, por ejemplo, inició una investigación antimonopolio contra la propia Didi en junio pasado.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

TENDENCIAS_ 1 de cada 5 mujeres repartidoras en la CDMX reporta acoso sexual —estos son los riesgos de trabajo en plataformas digitales

Al menos una quinta parte de las mujeres que trabajan como repartidoras en plataformas digitales en la Ciudad de México reportan haber sufrido un evento de acoso sexual. Así lo afirma la investigación «El Trabajo del Futuro con Derechos Laborales» del Colegio de México de 2021, que advierte sobre los riesgos y la poca protección laboral que sufre el personal en esta relativamente nueva modalidad de trabajo.

Este porcentaje representa el doble de lo registrado por los varones, quienes también se encuentran laborando en condiciones de riesgo, según este diagnóstico realizado para promover el «reconocimiento de derechos laborales de personas trabajadores por plataformas digitales».

De acuerdo con este estudio, Cornershop es la plataforma con mayor porcentaje de ocurrencia de acoso sexual. El estudio indicó que esto puede ser posible «parcialmente porque una mayor proporción de mujeres trabajan en esta última plataforma y son ellas las que más reportan haber sido víctimas de acoso».

A Cornershop le sigue Delantal, con un 15% de las ocurrencias. Le sigue UberEats y Rappi con casi 12% de las ocurrencias cada uno, mientras que Didi registró un 11%.

Según el estudio, los principales riesgos reportados por el personal que trabaja en estas plataformas son los turnos de noche (40%), seguido de hacer repartos en lugares con alta inseguridad (34%) y los riesgos de tránsito (20%).

Pero sufrir un accidente es el riesgo con mayor prevalencia

Al menos dos de cada cinco personas (42%) que trabajan como repartidoras en la Ciudad de México reportó haber sufrido un accidente. De estas, casi tres de cada cinco (57%) reportó haber sufrido algún percance en más de una ocasión.

De esta población, casi la mitad (46%) reportó haber sufrido un accidente por conducir motocicleta. Este es el medio de transporte con más riesgo, seguido de cerca por la bicicleta con 44%, automóvil con 38%, mientras que repartir a pie resultó lo más «seguro» con 22%.

Aunque las mujeres sufren más acoso sexual, los hombres sufren el doble de accidentes que las mujeres. Esto se explicaría en parte porque los hombres suelen utilizar más del doble una motocicleta o motoneta que las mujeres. Mientras que las mujeres prefieren la bicicleta, el auto o hacer entregas a pie en mayor proporción.

A pesar de los riesgos, algunas de las personas entrevistadas para el estudio reportaron ventajas de laborar en plataformas digitales. Este es el caso de Virginia, una joven madre soltera que ha trabajado por tres años en ellas. Virginia dejó su trabajo en un restaurante debido al acoso laboral.

«Para ella la principal ventaja es el ingreso, porque comenta que gana más del doble de lo que ganaba en anteriores trabajos, aunque ha observado que les dan más propinas a los hombres», señaló el estudio.

«Ella trabaja en Rappi y en Sin Delantal, esta última le brinda soporte si tiene algún problema y restringe a los clientes problemáticos. Virginia estaría también dispuesta a seguir trabajando en esta actividad en los próximos años», añadió.

El estudio concluyó que se debe dar reconocimiento y seguridad laboral a los empleados en plataformas digitales, pero tomando en cuenta la opinión de repartidores y sus organizaciones, «tanto sindicales como asociativas». Aseguró que los repartidores ya se están organizando para lanzar propuestas de regulación.

CON INFORMACIÓN VIA BUSINESS INSIDER MÉXICO

Economía digital le deja 177 mdp al fisco

En el primer trimestre de 2021, choferes de Uber, Didi y repartidores de comida, entre otros prestadores de servicios contratados por medio de plataformas digitales, pagaron impuestos por 177 millones de pesos.

A un año de que las personas físicas con actividades empresariales con ingresos a través de este nuevo régimen tributario, el fisco está recaudando recursos.

En los primeros seis meses a la entrada en vigor de la nueva disposición, la recaudación generada ascendió a 165 millones de pesos.

Desde el pasado 1 de junio de 2020, las personas físicas que realizan actividades como venta de bienes, prestación de servicios o conceder el uso y goce temporal de bienes a través de plataformas tecnológicas, aplicaciones informáticas y similares, tenían que actualizar su estatus fiscal y obligaciones ante el Registro Federal de Contribuyentes (RFC).

Es decir, que los conductores de Uber, repartidores de comida y los que dan servicios de hospedaje como Airbnb, logran ingresos por venta de bienes y comercio electrónico vía Amazon, y deben pagar impuestos.

Tributan en el Régimen de Actividades Empresariales con Ingresos a través de Plataformas Tecnológicas, por lo que ya no podrán estar en el anterior, es decir, en el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) que se conocía antes como Repecos o para pequeños contribuyentes.

El año pasado, como parte de la miscelánea fiscal 2021, el Congreso de la Unión aprobó cambios a la tasa del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que deben enterar los prestadores de dichos servicios al SAT.

Los choferes de transporte de pasajeros y entrega de bienes deben pagar una tasa del ISR dependiendo de sus ingresos, que va de 2% a 8%.

Por servicios de hospedaje un gravamen de 2% a 10%, y por la venta de bienes y prestación de servicios una tasa del ISR de 0.4% a 5.4%.

Están obligados a cobrar el IVA manifestándolo de forma expresa y por separado en el comprobante fiscal digital por internet o factura electrónica que están obligados a emitir.

No tienen derecho al acreditamiento o disminución alguna por sus gastos e inversiones respecto del impuesto calculado.

Empresas extranjeras

Esta recaudación es independiente de las obligaciones que tienen las empresas extranjeras sin establecimiento en México.

Al cierre del 30 de abril se han dado de alta ante el Servicio de Administración Tributaria 101 empresas con domicilio fiscal en el exterior para efectos del IVA.

Entre las empresas que integran el padrón de prestadores de servicios digitales inscritos en el Registro Federal de Contribuyentes, figuran Twitter, Facebook, Nintendo, Spotify, Zoom, Airbnb, Claro Video, Uber y Amazon entre otras.

Hasta el momento no ha sido necesario bloquear temporalmente la señal o bajar el switch a alguna empresa de la economía digital, como lo establece la normatividad fiscal como sanción en caso de incumplimiento.

Además de cobrar el IVA e inscribirse en el RFC, deben contar con un representante legal y proporcionar un domicilio en territorio nacional para notificaciones y vigilancia de cumplimiento.

CON INFORMACIÓN VÍA EL UNIVERSAL

OnlyFans: menores venden videos explícitos aprovechando las fallas de controles de la plataforma

Advertencia: este artículo contiene temas para adultos.

El sitio para adultos OnlyFans carece de controles efectivos para evitar que menores de edad aparezcan en videos explícitos puestos a la venta, según una investigación de la BBC.

Adolescentes han estado usado identificaciones falsas para configurar sus cuentas. La policía incluso detectó el caso de una menor de 14 años que usó el pasaporte de su abuela para lograrlo.

Un agente de alto rango de la unidad de protección infantil en Reino Unido también señala que menores están siendo “explotados” a través de la plataforma.

OnlyFans dice que sus sistemas de verificación de edad son mayores a los requeridos en los reglamentos.

La plataforma tiene más de un millón de “creadores” que comparten videos, fotos y mensajes directamente con los suscriptores por una tarifa mensual.

Hay una variedad de contenido en el sitio, pero su popularidad se basa en el sexual. Por tanto, requiere que los usuarios sean mayores de 18 años.

Comenzó con fotos de pies

OnlyFans fue un gran ganador durante la pandemia.

Su popularidad se disparó en buena medida por los confinamientos alrededor del mundo. El número de usuarios se multiplicó casi por 10 desde 2019 y ahora tiene más de 120 millones de suscriptores.

Algunos creadores se han hecho ricos con sus cuentas, pero para la mayoría de ellos ha sido un salvavidas para su situación económica, o un segundo ingreso durante la pandemia.

OnlyFans tiene más de 120 millones de suscriptores.

Leah, de 17 años, pudo configurar una cuenta con una licencia de conducir falsa y vender videos explícitos.

Le contó a su madre Caitlyn que estaba en OnlyFans en enero. En una semana, la cuenta bancaria de Leah había sido congelada después de recibir un pago de más de US$7.000 por vender videos explícitos en el sitio, dice Caitlyn.

La madre estaba tan sorprendida como lo estaría “cualquier padre”, explica: “No entiendo por qué la gente está pagando tanto dinero por esto”.

Leah tuvo “grandes problemas” en su crianza, señala la madre. Una vez se compartieron fotografías de ella desnuda en la escuela sin su consentimiento.

Le dijo a su madre que originalmente solo tenía la intención de publicar fotos de sus pies, pues ganó dinero haciéndolo en Snapchat.

Pero esto pronto se convirtió en videos explícitos de ella masturbándose y con juguetes sexuales.

Un “descuido” de OnlyFans

En un comunicado, OnlyFans dijo que el hecho de que Leah haya accedido al sitio fue un “descuido” y que su licencia de conducir falsa no generó una señal de alerta.

Asegura que su cuenta fue aprobada durante una transición “de un sistema efectivo de verificación de identificación y edad a uno nuevo excepcionalmente efectivo”.

Leah recibía mensajes en Twitter con insinuaciones sexuales, a pesar de que es una menor de edad.

La edad de Leah fue reportada directamente a OnlyFans por una cuenta anónima en las redes sociales a fines de enero. La compañía dice que esto llevó a un moderador a revisar la cuenta y verificar su identificación. Como parecía legítima, no se tomó ninguna otra medida.

Leah dejó de publicar en la plataforma, pero su cuenta permaneció activa en el sitio cuatro meses más, con más de 50 fotos y videos archivados. Se había conectado a finales de abril.

Después de ser contactado por la BBC, OnlyFans cerró su página. Pero las imágenes ya se han filtrado en internet.

Leah ahora está ansiosa al salir de casa por temor a ser reconocida, dice su madre. Sus planes de ir a la universidad se han retrasado.

“Ella no saldrá para nada, de verdad”, dice Caitlyn. “Ella no quiere que la vean”.

Pasaporte de la abuela

La BBC también supo de otros casos de menores de edad que obtuvieron acceso a OnlyFans.

La policía de Hertfordshire, Inglaterra, dijo que una adolescente de 14 años había usado el pasaporte y los datos bancarios de su abuela para vender imágenes explícitas. Luego pasó el dinero a su cuenta.

OnlyFans atrae a muchos “creadores” dadas las grandes cantidades de dinero que pueden llegar a obtener.

OnlyFans señala que la cuenta fue “fraudulenta” e involucró la ayuda de otros.

El sitio dice que está ayudando a la policía y desde entonces ha actualizado su sistema de verificación de edad para “reducir aún más la posibilidad” de que esto vuelva a suceder.

Pero la BBC probó el “nuevo sistema excepcionalmente eficaz” del sitio en abril.

Si bien una identificación falsa no funcionó, se pudo configurar una cuenta OnlyFans para una joven de 17 años usando el pasaporte de su hermana de 26. La menor nunca tuvo acceso a la cuenta.

El sitio requiere que los solicitantes posen junto a una tarjeta de identificación y luego envíen una fotografía sosteniéndola frente a su rostro. Pero el sistema de verificación de edad no pudo distinguir entre ellos en ninguna etapa del proceso, a pesar de la diferencia de edad.

Después de configurar una cuenta, los creadores deben proporcionar los datos bancarios para recibir el pago a través de OnlyFans. Sin embargo, esto no les impide publicar imágenes y videos.

OnlyFans se queda con el 20% de los ingresos de los “creadores”.

La BBC descubrió que los creadores pueden compartir contenido y luego organizar pagos a través de proveedores alternativos, en violación de las pautas de la empresa.

Una de las más populares es la aplicación Cash, que permite a los usuarios transferir dinero por teléfono móvil. Encontramos decenas de cuentas que promocionan esto.

Se pudo comprobar que es posible esto a través de un mensaje directo a un suscriptor al que se le solicitó el pago a través de la aplicación Cash, usando otras letras y símbolos como “Ca $ happ”.

OnlyFans dice que su lista de palabras prohibidas en el sitio ya incluye una serie de variaciones de “aplicación de efectivo”. Dice que esta lista ahora se ha ampliado.

“Se dejó atrapar”

OnlyFans requiere que los creadores que hacen material “en coautoría” tengan documentación que demuestre que todos los participantes son mayores de 18 años. Todos deben ser creadores registrados.

Pero la BBC descubrió que menores de 18 años también aparecen en videos explícitos en cuentas administradas por adultos.

Aaron tenía 17 años cuando comenzó a hacer videos en el sitio con su novia, en Nevada, EE.UU.

Según su amigo Jordan, Aaron no tenía su propia cuenta, sino que “se dejó atrapar” por aparecer en videos explícitos publicados por su novia, Cody, que era un año mayor que él.

Aaron pronto comenzó a presumir de la cantidad de dinero que estaba ganando. “En realidad, estaba muy orgulloso de hacerlo”, dice Jordan.

El contenido incluía encuentros sexuales en uno de sus dormitorios. Compartieron US$5.000 por un solo video, dicen sus amigos.

Su amigo, explica, tuvo una infancia difícil y era “muy vulnerable a la explotación”. Cody lo había colmado de regalos en su cumpleaños 16.

Asegura que Aaron lo había alentado a hacer videos en OnlyFans, aunque también era menor de edad: “Solía decir: ‘Hermano, puedes hacerlo, ganamos mucho dinero a la semana, es fácil, no tienes que trabajar nunca'”.

La cuenta fue denunciada a la policía en EE.UU. en octubre de 2020, pero no se había eliminado hasta que la BBC contactó a OnlyFans este mes.

En su respuesta, el sitio dice que está comunicándose con la policía, pero que no había recibido reportes antes sobre esta cuenta.

Presumiendo

Como parte de la investigación de la BBC, algunas escuelas, fuerzas policiales y expertos en protección infantil dijeron que han sabido de menores de 18 años cuyas experiencias en el sitio han tenido graves consecuencias.

Una escuela en Londres dice que una alumna de 16 años se jactaba abiertamente ante su asesor de cuánto dinero estaba ganando.

Más tarde, la menor reveló que había estado publicando imágenes “muy sexualizadas y pornográficas”. Y otra niña de 12 años dijo que había usado el sitio para contactar a creadores adultos y proponerles hacerlo juntos.

El jefe de policía Simon Bailey dice que es “cada vez más claro” que menores están usando OnlyFans.

El subdirector de la escuela pidió permanecer en el anonimato para proteger la identidad de los menores.

Los consejeros de Childline, un teléfono de asistencia a menores en Reino Unido, se han encontrado con varios casos en los que menores de 18 años hacen referencia a su uso de OnlyFans.

Extractos de notas anónimas detallan relatos de menores de 18 años vulnerables que utilizan el sitio.

Informaron que fueron víctimas de abuso sexual previamente, mientras que otros presentaron “problemas de salud mental como ira, baja autoestima, autolesiones e ideas suicidas”.

Una menor le dijo a un consejero que había estado en OnlyFans desde que tenía 13 años.

“No quiero hablar sobre los tipos de imágenes que publico allí y sé que no es apropiado que alguien de mi edad hagan esto, pero es una manera fácil de ganar dinero”, expresó, según las notas.

Los menores en Reino Unido que han contado su experiencia en OnlyFans han reportado haber sido víctimas de abuso o que tenían problemas emocionales.

Debido a que los informes se proporcionaron a la BBC sin ningún detalle de identificación de los menores o las cuentas de OnlyFans en cuestión, no fue posible proporcionar a la plataforma los nombres de las cuentas.

La plataforma dijo que revisa manualmente cada inscripción para detener el acceso de menores y ha aumentado el número de personal, en línea con el crecimiento del sitio.

Menores desaparecidos

El jefe nacional de protección infantil de la policía de Reino Unido, Simon Bailey, dice que es “cada vez más claro” que los menores utilizan OnlyFans.

Si bien es ilegal publicar o compartir imágenes explícitas de alguien menor de 18 años, Bailey dice que la policía es extremadamente renuente a criminalizar a menores por tales delitos.

Su preocupación, señala, se enfoca en los riesgos a los que se exponen los niños en el sitio.

“La empresa no está haciendo lo suficiente para implementar las salvaguardias que evitan que los niños exploten la oportunidad de generar dinero, pero también que los menores sean explotados“, dice Bailey.

Los mayores de edad pueden divulgar el contenido que quieran en OnlyFans.

Una joven de 17 años de Gales del Sur reportó a la policía que la chantajearon para que siguiera publicando desnudos en OnlyFans, o de lo contrario compartirían fotografías a su familia.

Tres menores también se quejaron de que sus imágenes se habían subido al sitio sin consentimiento, incluidas las de una de 17 años de Surrey, Inglaterra, que dijo que su rostro había sido editado en el cuerpo de otra persona.

OnlyFans dice que no puede responder a estos casos sin que se le proporcionen los detalles de las cuentas, que la policía no comparte, y que tiene varios sistemas para evitar que los menores accedan al sitio y continúa buscando nuevas formas de mejorarlos.

Pero también preocupa el bienestar de los jóvenes vulnerables fuera de Reino Unido.

Losmenores desaparecidos están cada vez más vinculados a los videos de OnlyFans, dice el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) de EE.UU.

“En 2019, se sabía que alrededor de una decena de menores desaparecían por estar vinculados con contenido en OnlyFans”, dice su vicepresidenta, Staca Shehan. “El año pasado, el número de casos así se triplicó”.

El organismo de vigilancia estadounidense NCMEC dice que niños desaparecidos son vistos en OnlyFans.

Si bien gran parte del contenido de OnlyFans con menores involucra a adolescentes que suben su propio contenido, el NCMEC dice que también está encontrando evidencia de explotación sexual y trata de menores.

En enero, una joven pareja de Florida fue acusada de tráfico de personas después de supuestamente vender una fotografía de una menor de 16 años en OnlyFans.

OnlyFans dice que trabaja con agencias de explotación en línea como NCMEC para abordar cualquier problema potencial con las autoridades pertinentes.

“Cóctel tóxico de riesgos”

Las historias sobre OnlyFans se han vuelto recurrentes en la prensa. Los periódicos sensacionalistas están fascinados por las fortunas hechas en el sitio, con casos de enfermeras o maestros que se inscribieron.

Otros periódicos se han maravillado con el modelo de negocio de la plataforma y su impacto en el panorama digital.

El Financial Times lo llamó recientemente “la plataforma de redes sociales más popular del mundo”. El diario informó que los ingresos de OnlyFans crecieron un 553%hasta noviembre de 2020, y los usuarios gastaron US$2.400 millones en el sitio.

En una declaración en respuesta a nuestra investigación, el gobierno británico fue muy crítico con OnlyFans. El sitio web “no ha protegido adecuadamente a los menores y esto es completamente inaceptable”, dijo un portavoz. “Nuestras nuevas leyes se asegurarán de que esto ya no suceda”.

OnlyFans rechazó nuestra solicitud de entrevista. En un comunicado dijo:

Usamos una combinación de tecnología de punta junto con monitoreo y revisión humana para evitar que los menores de 18 años compartan contenido en OnlyFans.

“Esto es algo que nos tomamos muy en serio. Revisamos constantemente nuestros sistemas para asegurarnos de que sean lo más robustos posible”.

Agregó que sus sistemas continúan evolucionando a medida que la nueva tecnología está disponible para “reducir la incidencia de que los menores de 18 años se conviertan en usuarios de OnlyFans”.

La pandemia ha transformado la vida en línea de muchas personas de formas que nunca hubieran imaginado.

Pero las consecuencias de que los menores compartan imágenes explícitas, especialmente cuando el contenido podría filtrarse a la red, pueden seguir atormentándolos durante mucho tiempo.


Todos los nombres de menores y adultos relacionados con ellos se han cambiado para proteger sus identidades.

CON INFORMACIÓN VÍA EL UNIVERSAL

Facilitan retiros por desempleo de Afore con app

La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) informó que a partir de este lunes entró en operación la solicitud de retiro parcial por desempleo IMSS a través de la aplicación Afore Móvil, con el objetivo de que los trabajadores afiliados al instituto que no están activos puedan realizar el trámite de retiro de recursos de manera sencilla, informada y sin necesidad de acudir a la sucursal de su Afore.

Al cierre de febrero pasado, los retiros por desempleo de las Afore sumaron mil 572 millones de pesos, 32% por arriba de lo registrado en el mismo mes de 2020, de acuerdo con datos de la Consar.

En el segundo mes del año en curso, 141 mil 272 trabajadores dispusieron de este derecho, con un monto promedio de 11 mil 122 pesos.

El trabajador que haya perdido su fuente de empleo y quiera disponer de un retiro parcial de su Afore deberá revisar cuidadosamente las implicaciones de hacerlo, ya que tiene un impacto directo sobre el monto de su pensión, con lo que podrán recuperar posteriormente las semanas de cotización que se les descuenten, reintegrando los recursos a su cuenta individual.

La Consar enfatizó que el trámite es gratuito, y una vez aprobado, el trabajador podrá disponer de sus recursos en cinco días hábiles.

Detalló que los empleados con cuenta de Afore tienen dos opciones para retiro por desempleo. La primera, conocida como “modalidad A”, si la cuenta de Afore tiene al menos tres años de haber sido abierta y un mínimo de dos años de cotización al IMSS, recibirá 30 días del último salario base de cotización con un límite de 10 veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA).

En la segunda opción, denominada “modalidad B”. Si la cuenta tiene cinco años o más de haber sido abierta, el trabajador recibirá lo que resulte menor entre 90 días de su salario base de cotización de las últimas 250 semanas o 11.5 % de los recursos acumulados en la subcuenta de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez.

Con información vía El Universal

Revisan condiciones de los repartidores a través de apps

La mayoría de los ciclistas de la ciudad son repartidores, reveló el secretario de Movilidad, Andrés Lajous, en días recientes a este diario. Ello habla del incremento exponencial de estos trabajadores a través de apps, pero también de su situación laboral precaria, señalan legisladores y expertos, quienes plantean revisar esas condiciones.

¿Los repartidores son o no son trabajadores de la empresa? Por ejemplo, el caso de Uber ha sido muy controversial: Uber se reconoce únicamente como empresa prestadora de un servicio de aplicación, pero no reconoce a los que trabajan para la aplicación como sus empleados”, señala la doctora María Xelhuantzi López, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, quien lleva 40 años investigando sobre derechos laborales.

Sin embargo, al menos dos países europeos han logrado que las empresas de aplicaciones ya los reconozcan como sus empleados.

El 16 de marzo, el Ministerio del Trabajo en Reino Unido emitió un comunicado en el que se establece que quienes laboran para Uber son reconocidos como sus trabajadores.

En tanto, el pasado 11 de marzo, el gobierno de España y las plataformas de reparto de bienes lograron negociar un acuerdo mediante el cual “los repartidores de las plataformas son asalariados y no (trabajadores) autónomos”.

Ahora el acuerdo será plasmado en un real decreto que entrará en vigor dentro de tres meses y será obligatorio para empresas como Uber Eats, Amazon y otras.

El decreto incluirá la obligación de las plataformas de reparto de informar a los sindicatos de los trabajadores cuáles son “los parámetros, reglas e instrucciones en los que se basan los algoritmos o sistemas de inteligencia artificial” que inciden en sus condiciones de trabajo, el acceso al empleo y el mantenimiento del mismo.

En la ciudad, en un sondeo con repartidores, Xelhuantzi López encontró que “en promedio ganan 260 pesos diarios (poco más del salario mínimo).

Sin embargo, “uno de los temas que más les aflige son los accidentes en la calle, pues no tienen seguro médico, y la otra cuestión es que si se les descompone la bicicleta ellos deben pagar la reparación, no cuentan con el apoyo de la empresa”.

Sobre si la capital y el país mismo deberían seguir la ruta de Europa, el vicecoordinador de la bancada del PRD en el Congreso local, Jorge Gaviño, consideró: “Sí, porque en México vamos al revés: vamos hacia la informalidad, hacia no tener seguridad social ni tener prestaciones y, al contrario, los países desarrollados están adelgazando las plataformas de trabajo informal y están fortaleciendo los esquemas formales de trabajo”.

Aunque asegura que la tarea está en el legislativo federal: “La Ley Federal del Trabajo tendría que reformarse y eso le corresponde a las cámara de Diputados y de Senadores, pero les tiembla la mano para imponer esos derechos; son valientes para otros temas, pero cuando les corresponde mejorar las condiciones de trabajo de los empleados y cargar más responsabilidad a las empresas, allí no se avientan”.

Xelhuantzi López coincide en que el marco legal en materia de trabajo es anacrónico en México.

(El artículo 123 de la Constitución federal) “es muy obsoleto, fue hecho para los trabajadores industriales de fines del siglo XIX y no contempla los cambios en el trabajo, en particular en el sector servicios”.

La académica de la UNAM dice que se necesita “garantizarles a los repartidores el derecho a una negociación colectiva, para poder establecer ciertas condiciones de trabajo con los dueños de las plataformas”, e incluso se requiere una reforma al artículo 123 constitucional que les garantice a los repartidores poder negociar con Uber Eats, DiDi, Rappi o cualquier otra plataforma.

Soy partidaria de que puedan negociar sin necesidad de tener un sindicato, pues es tal el nivel de degradación de los sindicatos en México, que el primer obstáculo que tiene el trabajador es el propio sindicato. Son más un instrumento de control político que de defensa de los derechos”.

En muchos casos la negociación podría ser simplemente que los inscriban al Seguro Social, que si sufren un accidente de trabajo tengan garantizada la atención médica, así como las reparaciones de sus bicicletas, porque actualmente ellos pagan todo; tienen incluso que comprar la bolsa en la que reparten la comida”, dijo la académica.

José Luis Rodríguez, vicecoordinador de la bancada de Morena, señala que el Congreso de la Ciudad de México tendría que considerar regular la forma en la que operan las plataformas de entrega de productos.

Las aplicaciones tienen un impacto local y necesitamos analizar si es factible su regulación”, consideró.

Estamos en el último periodo (de sesiones) de la primera legislatura, y éste concluye en mayo. No nos dará tiempo de aprobar una iniciativa, pero quizá sí para empezar a proponer una”.

Margarita Saldaña, presidenta de la Mesa Directiva y presidenta de la Comisión de Asuntos Laborales, Trabajo y Previsión Social del Congreso local, consideró que ese tipo de trabajadores podría acogerse a la iniciativa de ley de no asalariados, la cual está detenida.

Los repartidores entran en la categoría de no asalariados: no tienen salario fijo, dependen de cuántas entregas hagan, no tienen horario fijo y no tienen contrato”.

Una vez que tú te declaras no asalariado, te registras ante el gobierno de la ciudad y, de acuerdo al dictamen que ya elaboramos, tendrían el aval para acceder a prestaciones que tiene la ciudad o programas sociales; tendrían estatus de preferencia para acceder a créditos en el Invi, cierto estatus de preferencia para acceder a los servicios de salud, etcétera”, dijo la diputada.

Saldaña y Rodríguez coincidieron en la necesidad de destrabar en el Congreso local el tema y elaborar un dictamen final de Trabajo No Asalariado, el cual tome en cuenta las diferentes iniciativas.

Con información vía Excélsior

TENDENCIAS. ¿Qué es el comercio conversacional? Las apps de mensajería ayudan a cerrar ventas y tienen un potencial de crecimiento de 130,000 mdd para 2025

El comercio conversacional es el cierre de ventas que se realiza a través de aplicaciones (apps) de mensajería instantánea. Es el nexo entre el mundo virtual y la venta física, según explicó la plataforma Yalo en un estudio que realizó sobre este tipo de comercio electrónico.

En su reporte, Yalo destacó que el potencial de crecimiento del mercado de comercio conversacional —denominado c-commerce—, es de 130,000 millones de dólares (mdd) hacia 2025. De acuerdo con cifras de Boston Consulting Group (BCG), firma de consultoría estadounidense, esto significa que en México el c-commerce llegaría a representar un 20% del mercado de e-commerce. 

Es decir, las ventas que se cierran a través de apps como WhatsApp, Facebook Messenger, Line, WeChat y Telegram, entre otras, representan una oportunidad de conectar con el consumidor.

De acuerdo con datos de BCG, en México el c-commerce de 1,100 mdd a 4,300 en los próximos cinco años. Junto con Brasil, es el país que tiene el mayor potencial de crecer de forma acelerada.

Algunos de los clientes de Yalo, como Coca Cola Femsa, Unilever, Walmart e ICICI Bank ya explotan el beneficio de estar cerca de los clientes a través de las apps de mensajería instantánea. Según el documento, sus usuarios pasan el 84% del tiempo utilizando sus smartphones. 

El comercio conversacional, a través de aplicaciones de mensajería instantánea, es la nueva ventana de atención al cliente

Estar tan cerca de los consumidores tiene beneficios en los ingresos de las empresas. Por ejemplo, resolver sus dudas de manera instantánea puede aumentar el monto de la compra.

“Vemos resultados impresionantes con nuestros clientes, desde aumentos de más del 20% en el ticket promedio, hasta un incremento de cuatro veces en la conversión de venta”, dijo Javier Mata, CEO y fundador de Yalo. 

Aunque no se trata solo de trabajo automatizado. Según Mata, el comercio conversacional también incluye puestos especializados. “Hemos visto la creación de nuevos trabajos y una transformación en los segmentos tradicionalmente menos digitalizados”, agregó.

Además, el c-commerce permite la personalización de la venta —como si fuera física— y la inmediatez de la atención online. De esta manera se puede incorporar al comercio digital a ocho de cada 10 personas, en los mercados emergentes, a realizar compras en línea.

“El c-commerce es un gran habilitador de la compra-venta sencilla en línea por las fricciones que resuelve; ayudando a nuevos consumidores a comprar electrónicamente por primera vez”, dijo Max Pulido, socio gerente y director de BCG México.

¿Qué está haciendo el comercio conversacional por las marcas?

Según el documento, el 40% de los usuarios en mercados emergentes hizo una compra en línea por primera vez gracias al c-commerce. Algunos de los clientes de Yalo compartieron sus experiencias al usar sus soluciones de venta a través de apps de mensajería instantánea.

Por ejemplo, Gabriela Baez, vicepresidenta de transformación digital en Aeroméxico, señaló que con Aerobot, asistente virtual, ya atendieron a su primer millón de clientes.

Otro caso es el de Sears, marca operada en México por Grupo Sanborns, que le ayudó a mantener las ventas pese a los cierres sanitarios que trajo la pandemia. A esta tienda departamental le tomó poco tiempo capacitar a su personal para vender en línea; pero descubrió que muchos clientes eran nuevos en esta forma de compra.

“Encontramos un nicho de oportunidad enorme, ya que (nuestros vendedores) asesoran a quienes en muchos casos, realizaban su primera compra en línea”, dijo Okairy Rodríguez, gerente de Venta Asistida por WhatsApp de Sears México.

Para otras marcas como Nestlé, no se trata solo de la venta, sino de la relación con el cliente. «A través del c-commerce hemos podido acercarnos digitalmente al mercado, facilitando y agilizando las interacciones con nuestros clientes. De esta forma podemos conocerlos mejor, comprender sus necesidades”, según Estela Díaz, líder de E-Commerce de Nestlé. 

Con información vía Business Insider México