MUNDO SINDICAL_ El Gobierno de Argentina pacta con sindicatos una subida del salario mínimo de un 20%

El Gobierno de Argentina ha anunciado este martes una subida del salario mínimo del 20 por ciento que elevará los sueldos más bajos estipulados por ley hasta los 70.000 pesos (412 euros).

Así lo ha acordado el Ejecutivo en el Consejo del Salario con los sindicatos Confederación General del Trabajo (CGT) y Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), con quienes ha pactado abordar la subida en cuatro tramos mensuales hasta marzo de 2023, ha informado Télam.

De este modo, el salario mínimo –que actualmente se encuentra en 57.900 pesos, unos 340 euros– subirá un siete por ciento en diciembre, seis por ciento en enero, cuatro por ciento en febrero y otro tres por ciento en marzo de 2023, lo que para el Ministerio de Trabajo significará una subida del 110,5 por ciento de los salarios mínimo en un año.

«Tomada con mayoría absoluta de los integrantes del Consejo del Salario, es otra muestra del valor de nuestra democracia: no hay forma de hacer política sin diálogo. Seguiremos trabajando por una sociedad más justa en donde todos ganen», ha señalado el presidente de Argentina, Alberto Fernández, tras llegar al acuerdo.

El mandatario ha agradecido y ratificado la importancia y las responsabilidades que cada uno de los sectores han asumido para llevar adelante una propuesta de subida de salarios en aras de combatir la alta inflación que afrontan los argentinos, de modo que puedan recuperar capacidad adquisitiva.

«Reconocemos que la alta inflación va en contra de los salarios y por eso es tan importante que los trabajadores organizados y los empresarios hayamos podido acordar», ha sintetizado la ministra de Trabajo de Argentina, Kelly Olmos, en declaraciones a la citada agencia.

«Apostamos y nos comprometemos con que tenga éxito la política del Gobierno, y el planteo que está vigente de que la inflación se reduzca, se concrete», para «recuperar capacidad adquisitiva», ha añadido.

CON INFORMACIÓN VÍA LA NACIÓN

HISTORIA_ 71 años. La primera vez que las mujeres votaron en Argentina

El 23 de septiembre de 1947 se sancionó la ley de sufragio femenino. Cuatro años después, el 11 de noviembre de 1951, las mujeres concurrieron finalmente a votar por primera vez en la historia de nuestro país. La asistencia fue masiva, participó el 90% del padrón femenino, siendo reelecto para la presidencia Juan Domingo Perón por el 62% de los votos.

Esta ley significó una transformación histórica en la vida de las mujeres porque fue reconocido un derecho por el que venían peleando hacía décadas, pero no estuvo exenta de polémicas que continúan hasta nuestros días.

El peronismo, representado en la figura de Evita, se adjudicó el éxito político de la sanción de la ley y, claro está, lo hizo valer en las elecciones que le permitieron renovar el mandato a Juan D. Perón. De esta manera, ensayando una retórica protofeminista, pero marcadamente conservadora, borró de la historia la enorme tradición de lucha que existía detrás de este derecho, por el que habían peleado ya desde fines de siglo XIX, feministas anarquistas y socialistas, inspiradas en las experiencias de las sufragistas y las revoluciones que se desarrollaban en otros países del mundo.

Las feministas liberales, por su parte, nucleadas alrededor de la figura de Victoria Ocampo, se opusieron a esta ley a la que consideraban oportunista y plantearon que no querían que se otorgara este derecho bajo un gobierno militar, en referencia a la posibilidad de que fuera impuesta por decreto durante el gobierno surgido del golpe de 1943. El lema que las representaba era: “Sufragio femenino, pero sancionado por un Congreso Nacional elegido en comicios honestos”. De esta manera, priorizaban su antiperonismo y anteponían la defensa de su clase social a la posibilidad de que las mujeres avanzaran en el derecho al voto.

En el siguiente artículo haremos un recorrido por la historia sobre algunos momentos destacados de la política, rescatando las experiencias de las pioneras en el feminismo, sus debates en el Congreso Femenino Internacional, los antecedentes de la ley del sufragio femenino, hasta la fundación del Partido Peronista Femenino y la primera experiencia de votación. Y nos preguntaremos ¿femenino equivale a feminista?

Sin nosotras no es universal

Puede que en la escuela te hayan enseñado que fue la Ley Sáenz Peña, sancionada en 1912, la que otorgó la universalidad del derecho al voto (secreto y obligatorio) en nuestro país. Pero ese universal era una mentira: esa ley habilitaba a los varones nacidos en el país a ejercer el derecho de votar desde los 18 años, pero no contemplaba a las mujeres, quienes tenían prohibido elegir cualquier cargo y ser elegidas. Aunque, Julieta Lanteri, gracias a pequeños vacíos en la legislación pudo sufragar en 1911 y ser candidata en 1919. Tampoco podían votar aquellos que habitaban los territorios nacionales aún no reconocidos como provincias, ni lo inmigrantes, algo que se mantiene hasta el día de hoy.

¿Eso quiere decir que las mujeres no participaban en política? Claro que no. Ya desde finales del siglo XIX fosforeras, telefonistas, hilanderas, lavanderas, empleadas domésticas, de la industria de la carne, de la industria textil, de la alimentación, obreras del tabaco, costureras y alpargateras, iban a la huelga. Ellas protagonizaban conflictos, exigían igualdad de salario con los varones y, muchas veces, también denunciaban el acoso sexual que sufrían en sus puestos de trabajo. Con sus luchas dieron pelea en todos los terrenos para ser reconocidas. Lo hacían en unidad con los trabajadores y de esas experiencias surgieron los primeros feminismos, gracias a la tradición que forjaron las socialistas y las anarquistas.

Dice Leonor Calvera que “las mujeres, unidas a los varones en las luchas socialistas y anarquistas, comienzan a organizarse para pedir lo que en justicia les corresponde. (…) en 1900 el Partido Socialista Obrero Argentino convoca a las mujeres para pedir juntos mejoras en las condiciones de trabajo” [1].

Muchas de las primeras experiencias fueron reflejadas en el diario feminista anarquista La voz de la mujer, impulsado por Virginia Bolten, cuya primera edición data de 1896. Mientras tanto, las mujeres del Partido Socialista también organizaban espacios que tenía como intención visibilizar la desigualdad en la vida de las mujeres y conquistar leyes que las ampararan.

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Ya desde su creación, en 1896, los socialistas fueron los primeros en proponer el voto de las mujeres en la Argentina, tal como lo habían hecho los partidos socialistas en Europa. Además de ser los primeros en presentar proyectos de ley en favor de las mujeres, realizaban un trabajo social entre las trabajadoras, ligando las demandas democráticas a las de la clase. Durante la primera década del siglo XX, las socialistas fundaron el Centro Socialista Feminista. Allí se ocupaban de organizar a las trabajadoras para, por ejemplo, luchar contra la “trata de blancas” (en el contexto de la gran inmigración europea a Buenos Aires), o mejorar sus condiciones laborales y de vida. Entre otros, impulsaron un proyecto de ley para dar protección al trabajo de las mujeres y los niños en las fábricas, que finalmente lograron que se sancionara en 1907.

Esta tradición de las mujeres socialistas se enmarca en las luchas que llevaban adelante las feministas de la primera ola, siendo las socialistas las que estuvieron a la vanguardia porque luchaban por conquistas democráticas, pero con una perspectiva anticapitalista para terminar con la explotación de clase y la opresión de género. Por ejemplo, jugaron un rol destacado en enfrentar la 1ra Guerra Mundial, organizando conferencias de mujeres socialistas que no solo se oponían a la guerra imperialista, sino que se disponían a enfrentarla. De esa experiencia y con una huelga general el 8 de marzo de 1917, comenzó la Revolución Rusa y fue ese el primer país donde se legalizó el derecho de las mujeres a votar y a ser electas y también el derecho al aborto.

«Todos somos iguales»

Con esta frase se expresaba Julieta Lanteri, una de las protagonistas del Congreso Femenino Internacional realizado en Buenos Aires en mayo de 1910, que se desarrolló mientras en el país se conmemoraba el Centenario, aprovechando el clima de debate y las actividades que en ese momento se realizaban. Entre las organizadoras estuvieron además Cecilia Grierson y Alicia Moreau, quienes pensaban que el feminismo debía desarrollarse como un movimiento que permitiera mejorar la situación económica y moral de las mujeres.

También participaron delegadas chilenas, uruguayas y paraguayas. Se adoptaron una serie de resoluciones que incluían la necesidad de modificar el Código Civil y dictar leyes para dar a las mujeres derechos civiles en igualdad con los varones. El Congreso aprobó un proyecto de ley de derechos políticos que fue entregado al diputado socialista Alfredo L. Palacios para que lo presentara en ambas Cámaras.

Es necesario subrayar el papel jugado en el Congreso de 1910 por la Liga Nacional de las Mujeres Librepensadoras, entidad que demandó de modo irrestricto el derecho al sufragio a través de las representantes María Josefa González y Ana de Montalvo.

En paralelo se realizó también el Primer Congreso Patriótico de Señoras, a tono con los festejos del Centenario, que mantuvo otra postura: si bien buscaba visibilizar la importancia de las mujeres en diferentes ámbitos políticos y sociales, las organizadoras (la gran mayoría mujeres de la oligarquía) veían que las acciones feministas debían evitar los discursos con lineamientos emancipatorios o cuestionadores de las desigualdades, quedando así más vinculadas a los “festejos” oficiales del Centenario, muy cuestionados por la invitación del Rey de España y la represión a movilizaciones obreras de la época.

Esta experiencia adelantó diferencias que se también se manifestarían políticamente más adelante, dejando planteadas algunas preguntas. ¿Cómo conquistamos las mujeres nuestros derechos? ¿con qué aliados? ¿se pueden separar nuestras demandas de las del resto de los sectores oprimidos?

Los antecedentes a la ley

El proyecto de Ley que el Congreso Femenino Internacional entregó al diputado socialista Alfredo Palacios se presentó por primera vez en 1911 (un año antes que la Ley Sáenz Peña), pero ni siquiera fue tratado sobre tablas. Un dato: las mujeres seguían siendo consideradas incapaces por el Código Civil de 1871.

Recién en 1926 se sancionó la Ley N° 11.357 que reconoció a las mujeres la igualdad legal con los varones aunque, obvio, era relativa: no incluía el derecho al voto ni la patria potestad compartida, ni el divorcio (ni hablar de derechos sexuales y reproductivos).

En 1932 se consiguió la formación de una comisión interparlamentaria para estudiar la cuestión del voto femenino, el proyecto de la mayoría proponía que todas las mujeres de 18 años nacidas en la Argentina tuvieran los mismos derechos que los varones, con excepción del servicio militar, y declaraba el voto obligatorio. Pero su tratamiento no prosperó. Quince proyectos se presentaron en este periodo, hasta que en 1947 finalmente se sancionó la Ley N° 13.010.

La necesidad de avanzar en el sufragio femenino ya era un hecho para 1947, Argentina estaba comprometida internacionalmente con esta legislación y en muchos países de Latinoamérica las mujeres ya podían votar hacía años: en Uruguay desde 1929, en Ecuador y Puerto Rico desde 1932, en Brasil desde 1934, en Cuba desde 1939 y la lista sigue.

En octubre de 1944 Perón (en el marco del gobierno surgido del golpe militar de 1943 que da por concluida la Década Infame y el “fraude patriótico”), siendo responsable de la Secretaría de Trabajo y Previsión, había creado la Dirección de Trabajo y Asistencia de la Mujer, que en julio de 1945 realizó un acto en la Cámara de Diputados, junto con la comisión Pro Sufragio Femenino. En ese acto planteó la intención de cumplir con compromisos internacionales, como la Conferencia sobre Problemas de la Guerra y la Paz, en Chapultepec entre febrero y marzo de 1945, donde se había acordado que los países firmantes que no habían otorgado el derecho al voto a las mujeres, se comprometían a hacerlo.

Victoria Ocampo junto con otras feministas, se opuso a la sanción de la ley que se debatía en aquellos años. Quienes habían organizado la Unión Argentina de Mujeres en 1936 con el objetivo de oponerse al intento de modificar el Código Civil (en el contexto de la década infame) para hacer retroceder a la mujer nuevamente a un lugar subordinado, quitándoles la posibilidad de trabajar, tener propiedades o herencias, ahora se oponían a la sanción de la ley de sufragio femenino. Priorizaban su oposición al gobierno militar y a la figura de Perón, y planteaban que sólo aceptarían una ley de un gobierno constitucional. “Las argentinas no pueden aceptar el voto sino de manos que no lleven armas”, declaraba Ocampo. Mientras que “en un discurso en la asamblea nacional de mujeres explicita: “Creo que la mujer argentina consciente, al no aceptar dócilmente ni siquiera la idea del voto por decreto, del voto recibido de manos del gobierno de facto, ha votado por primera vez en la historia de la vida política argentina” [2] Se olvidaba así de que la primera en votar había sido Julieta Lanteri y sentaba un precedente (poco tiempo después también olvidará sus críticas hacia los gobiernos de facto saludando al golpe militar de 1955, conocido como “la Fusiladora”).

Finalmente, después de 1945, cuando Perón asumió la presidencia, el sufragio femenino estaba dentro del conjunto de leyes del Plan de Gobierno, que se anunció el 26 de junio de 1946.

Femenino no es feminista

Como decíamos al comienzo, la conquista del voto femenino quedó ligada a la figura de Eva. Hoy todavía se la reivindica por eso y en los últimos tiempos, al calor de la lucha del movimiento de mujeres por el derecho al aborto, se popularizaron imágenes suyas como feminista, con pañuelo verde, defensora de los derechos de las mujeres. Ahora bien, Evita, ¿se reconocía feminista? Veamos qué dijo y qué hizo la propia Eva.

Entre la sanción de la ley de voto femenino en 1947 y el día que efectivamente las mujeres votaron por primera vez en 1951, el gobierno inició las tareas de empadronamiento de las mujeres habilitadas para votar. Evita fue la encargada y lo hizo por medio del nuevo Partido Peronista Femenino (PPF), fundado en 1949.

La creación del PPF posibilitó que miles de mujeres se incorporaran a la esfera política, como votantes o candidatas, pero también como organizadoras a nivel nacional del partido. Pero lo hicieron detrás de un proyecto político que se referenciaba en una alianza entre empresarios y trabajadores donde, siempre, los intereses de estos últimos quedaron subordinados a los de los patrones: el movimiento obrero debía ser “la columna vertebral” del movimiento, pero no “la cabeza”, que era Perón.

En julio de 1949 se realizó la primera asamblea organizativa del Partido Peronista (PP). El 25 de julio se realizó la ceremonia inaugural en el Luna Park V [3]. A partir del día siguiente, las mujeres sesionaron en el Teatro Nacional Cervantes, fundando oficialmente el PPF el 29 de julio de 1949, que funcionó dentro del PP pero con autoridades y organización propia. Esta “singularidad” fue posible gracias a la sanción de la ley 13.645, donde se autorizaba que asociaciones femeninas podían incorporarse a aquellos partidos con la misma ideología y carta orgánica, utilizando su personería política, incorporando sus candidatos en las listas, sin necesidad de aguardar los plazos legales que se necesitaban para la constitución de nuevos partidos.

Antes de participar en la asamblea del PPF, Evita fue invitada a dar unas palabras a la reunión de hombres del partido. Allí planteó: “jamás haré política (…) quiero que vean [en mí] al corazón del viejo coronel Perón en la Secretaría de Trabajo y Previsión”, y también que el PPF tendría como objetivo “aportar valores espirituales y morales al partido de los hombres” [4].

Ante la reunión de las mujeres, Evita leyó un discurso donde explicaba a las mujeres la razón por la que debían formar un movimiento político femenino y cuál sería su misión e ideología, y qué significaba ser una mujer peronista “¡Para la mujer, ser peronista, es ante todo, fidelidad a Perón, subordinación a Perón y confianza ciega en Perón!” [5]. Luego realizó una lista de las “virtudes” femeninas, planteando que las mujeres eran la más alta reserva moral del hogar, las depositarias del sentido común de la especie y las responsables de perpetuarlas. Como madres debían enseñar la obra de Perón e inculcar su doctrina a los niños. En el discurso de cierre nuevamente las mujeres aparecen como aquellas que “consolidan la obra de los hombres con su sacrificio y tenacidad”.

Como podemos ver, el PPF no incluía como parte de su programa lograr la emancipación de las mujeres, ni la igualdad con los varones en todos los terrenos, muchos menos se proponía avanzar en libertades sexuales o en los derechos reproductivos. Todas las demandas por las que las feministas venían luchando y organizándose en nuestro país desde hacía décadas (muchas de ellas ya se habían abordado en el Congreso Femenino Internacional de 1910), no estaban presentes como propósitos en sus actas fundacionales. Muy por el contrario, se insistía en sostener a la mujer en el papel de madre, como guardiana del hogar, como reserva moral de la nación. Las mujeres ahora hacían política y salían de las casas, pero para resguardar el hogar constituido (y con él, a la Nación). El peronismo así, tuvo la doble función de volver a poner a las mujeres como reproductoras del orden social, a la vez que reproductoras del movimiento liderado por el General.

Y esta concepción de Eva (y con ella la del peronismo) también podemos verla desarrollada en la tercera parte de La razón de mi vida. Uno de los aspectos que más se destacan en esa publicación están relacionados con la cuestión de las mujeres y su rol en el hogar. Decía Eva que “el problema de la mujer es siempre en todas partes el hondo y fundamental problema del hogar. Es su gran destino. Su irremediable destino” [6]. El peronismo les planteó a las mujeres que el mundo necesitaba “más hogares unidos y felices” [7] , ante el problema, según Eva, de que muchas mujeres buscaban salir de sus casas porque su trabajo doméstico era demasiado pesado. En este sentido, les aconsejaba: “nacimos para constituir hogares. No para la calle. La solución nos la está indicando el sentido común. ¡Tenemos que tener en el hogar lo que salimos a buscar en la calle: nuestra pequeña independencia económica… que nos libere de ser pobres mujeres sin ningún horizonte, sin ningún derecho y sin ninguna esperanza!” [8] Así la mujer sería lo que debería ser “reina y señora de una familia, digna, libre de toda necesidad económica apremiante” [9]

Política de mujeres

El día que las mujeres votaron por primera vez significó un gran avance, porque implicó el reconocimiento formal de un derecho elemental, por el que venían peleando muchas, hacía tiempo. La tradición de las feministas socialistas y anarquistas demuestra que las mujeres nunca fueron ajenas a los debates políticos e ideológicos que se desarrollaron a lo largo de la historia de nuestro país, que entre otras cosas demostró que no hay una única política para el “bienestar femenino”, sino que la emancipación de la mujer se relaciona con la perspectiva estratégica que se defienda, los avances que se conquistan a nivel institucional están ligados a las luchas que se dan en las calles por ellos.

Cuando el peronismo, con Eva a la cabeza, tomó las banderas del voto femenino, no sólo capitalizó las peleas que habían dado las feministas a desde principios de siglo, sino que también fue parte de negar la larga tradición de lucha, es un intento de borrar la historia de la propia clase trabajadora en Argentina, parte de la operación de hacer que las ideas de la izquierda sean extranjeras y las del peronismo las «nacionales».

El proyecto de Evita y del PPF demostró que el lugar de las mujeres en el peronismo estuvo ligado de manera absoluta a un proyecto político que, de conjunto, tenía como objetivo mantener las relaciones sociales de clase, y con ellas, el hogar y la maternidad como fin último de las mujeres. Como sostiene Dora Barrancos, a pesar de haber sido recientemente candidata del PJ junto con personajes como Manzur, «el peronismo no representó una feminización del poder ni un cambio radical de las atribuciones que culminara con vínculos paritarios entre varones y mujeres» [10].

Por su parte, el feminismo liberal representado por figuras como Victoria Ocampo decidió tener una postura sectaria frente a la sanción de la ley; como ya dijimos, priorizaron su antiperonismo, su posicionamiento de clase, ante lo que implicaba un gran avance para el conjunto de las mujeres.

Hoy en día, con la clase trabajadora altamente feminizada, con décadas de lucha y tradiciones a cuestas, y con un potente movimiento de mujeres en nuestro país (y en el mundo), las mujeres volvimos a ser un factor político central y sabemos que para conquistar nuestros derechos, la política tenemos que hacerla en las calles, junto a todos los explotados y los oprimidos de este sistema.

La historia nos demuestra que las demandas que logramos imponer solo las conquistamos con la lucha. Y que a la vez que todo lo que consigamos en este sistema es, por un lado, un impulso para avanzar y fortalecer la pelea por nuestros derechos. Pero por otro lado, esos derechos no son conquistados de una vez y para siempre, y están en peligro de retroceder mientras no terminemos con las raíces profundas y estructurales que son la causa de estas desigualdades.

De lo que se trata es de construir una política que se disponga a terminar con la opresión y explotación que sufren la mayoría de las mujeres, una alternativa política a los partidos del régimen, independiente, que abrace una perspectiva revolucionaria para conquistar no solo la igualdad ante la ley, sino también ante la vida.

[1] Mujeres y feminismo en la argentina, 1990, Buenos Aires, Grupo editor Latinoamericana, p.18).

[2] Leonor Calvero, Mujeres y feminismo en la argentina, 1990, Buenos Aires, Grupo editor Latinoamericana, p. 26

[3] er C. Barry, Evita capitana. El Partido Peronista Femenino (1949-1955), Buenos Aires, Eduntref, 2014. Cap. 3

[4] Ver C. Barry, Evita capitana. El Partido Peronista Femenino (1949-1955), Buenos Aires, Eduntref, 2014. Cap. 3 página 94

[5] Ver C. Barry, Evita capitana. El Partido Peronista Femenino (1949-1955), Buenos Aires, Eduntref, 2014. Cap. 3 página 97

[6] Disponible en https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=https://vdocuments.site/google-reader/peron-eva-la-razon-de-mi-vida-pdf), buscando revalorizar el lugar de mujer-esposa-madre

[7] Disponible en https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=https://vdocuments.site/google-reader/peron-eva-la-razon-de-mi-vida-pdf

[8] Disponible en https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=https://vdocuments.site/google-reader/peron-eva-la-razon-de-mi-vida-pdf

[9] Idem

[10] Barrancos, Dora «Participación política y luchas por el sufragio femenino en Argentina (1900-1947)» en Cuadernos de intercambio sobre Centroamérica y el Caribe en vol 11, n° 1, 2014. disponible en http://ri.conicet.gov.ar/bitstream/handle/11336/3685/CONICET_Digital_Nro.4852_A.pdf?s equence=2&isAllowed=y)

CON INFORMACIÓN VÍA LA IZQUIERDA DIARIO

SINDICALISMO_ ARGENTINA_ Docentes paran este lunes contra la suspensión de las jornadas de capacitación

La medida de fuerza, convocada por los sindicatos docentes UTE y Ademys, será el lunes 31 de octubre, mismo día en que en toda la Ciudad de Buenos Aires se iba a llevar a cabo el Encuentro de Mejora Institucional suspendido por el Gobierno porteño.

Desde Ademys, la convocatoria fue decidida y votada en una asamblea que contó con numerosos mandatos de escuelas. Como parte del plan de lucha que el sindicato viene llevando adelante, además de las sucesivas asambleas para que la docencia pueda organizarse y decidir, se impulsaron otras iniciativas como cartas dirigidas a las familias describiendo las condiciones laborales de las y los docentes, su vínculo con el bajo presupuesto educativo, campañas de fotos para visibilizar el reclamo, entre otras.

Por su parte, la conducción de UTE adhirió a la convocatoria del paro mediante un flyer difundido en sus redes sociales. Si bien se plegaron a la medida de fuerza, no han hecho un llamado a movilizar en unidad con Ademys, que convoca a la comunidad educativa a concentrar a las 13 hs. en la Jefatura de Gobierno porteño. Hoy más que nunca necesitamos imponer a la burocrática conducción de la UTE, el sindicato docente mayoritario de la Ciudad de Bueno Aires, un plan de lucha en unidad para terminar con los avances en la educación pública de Horacio Rodriguez Larreta y Soledad Acuña.

La capacitación docente

Todos los años, quienes nos desempeñamos como docentes en la Ciudad de Buenos Aires contamos con cinco Encuentros de Mejora Institucional (EMI) en la agenda educativa, los cuales incluyen instancias de capacitación conocidas como Formación Docente Situada. En ellas, docentes contratados (y precarizados) por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires brindan capacitaciones para el conjunto de la docencia dentro del horario laboral según el nivel y el distrito escolar donde se trabaja. Para que las jornadas puedan desarrollarse como indica el estatuto docente, en servicio, es decir, de lunes a viernes con los y las docentes presentes, esos días se suspenden las clases en todos los establecimientos educativos.

Sin embargo, hace diez días las y los miles de docentes que trabajamos en la Ciudad de Buenos Aires recibimos, en nuestra casilla de correo electrónico laboral, una notificación del Ministerio de Educación porteño que establecía el reemplazo de estos espacios por otros a realizarse los sábados 29 de octubre y 5 y 12 de noviembre de forma remunerada, no obligatoria. Por eso, las y los docentes de las escuelas explican porqué, aunque el Ministerio de Educación llame Encuentros de Mejora Institucional a los que se realizarán los sábados, no lo son: los EMI se realizan de lunes a viernes, con suspensión de clases y la presencia de todas y todos los compañeros.

Este cambio repentino, impuesto e inconsulto, como es costumbre de esta gestión, generó, en un gremio donde casi el 80% son mujeres sostenes de hogar que están doce horas fuera de sus casas sin ver a sus hijos e hijas de lunes a viernes, una preocupación y un rechazo masivo: tanto desinterés por las condiciones de vida de las docentes porteñas desencadena mucha bronca.

La opinión de la ministra: “con planificación se pueden organizar”

Encima, como si desconociera totalmente la existencia del estatuto docente que establece el derecho a la capacitación en servicio, la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, muy suelta de cuerpo utilizó estas palabras para justificar en un programa de TV porqué no es un problema asistir a jornadas de capacitación fuera de la jornada laboral. Para la funcionaria, las docentes simplemente tienen que “organizarse” para no asistir con sus hijos e hijas ya que, de lo contrario, como ya ha ocurrido en otras instancias, las excluyen. Se trata de una doble exclusión: no sólo al derecho a capacitarse, sino también al derecho, luego de una larga y extenuante semana laboral, de disponer de su tiempo libre para dedicarlo a lo que deseen.

Es que actualmente una docente, para llegar a fin de mes, tiene que tomar dos o tres cargos. Esto se traduce en jornadas laborales muy extensas y agotadoras de ocho a doce horas dando clases en diferentes cursos, sin contar el trabajo extra clase no reconocido ni remunerado que se hace en los domicilios (como la planificación, la revisión de las producciones de los y las estudiantes, la organización de actos escolares, entre otras tareas). Los resultados del día a día de una docente con este nivel de sobre carga laboral son obvios: no sólo impacta negativamente su cotidianidad laboral sino que también obstaculiza el deseo de destinar tiempo a actividades que incluso pueden potenciar su rol docente: el estudio de alguna carrera o postítulo de su interés, la lectura, la visita a diversos espacios culturales y científicos que pueden ser significativo para llevar a sus estudiantes, son algunos ejemplos.

La educación que queremos

Este debate, como se ve, hace emerger la necesidad de discutir la jornada de trabajo docente de conjunto. No sirve de nada la imposición de medidas por parte de funcionarios y funcionarias que no sólo ignoran y desprecian cómo se trabaja en las escuelas públicas, sino que van en contra de nuestro rol docente como guía para la construcción del pensamiento crítico de nuestros y nuestras estudiantes. Lo que sí sirve, y es urgente, es organizar desde abajo a toda la comunidad educativa para poner en debate qué educación queremos, denunciando y visibilizando como nunca este ritmo laboral antinatural que tenemos las y los docentes que agobia y estresa.

No podemos permitir que se naturalice la necesidad de tomar dos o tres cargos, o su equivalente en nivel medio y superior, para cobrar un salario que ni siquiera alcanza para llegar a fin de mes. Otra jornada laboral es posible y es clave nuestra organización para debatir y conquistarla: de lunes a viernes, seis horas diarias, de las cuales cuatro sean frente al curso y dos para capacitación, planificación, preparación de proyectos y salidas didácticas, entre otras tareas, con un salario que cubra la canasta básica familiar y nos permita el acceso a la cultura, al tiempo compartido con nuestras familias.

Por una jornada laboral en la que podamos trabajar en pareja pedagógica dentro del aula a partir de la duplicación de los cargos y un plan de formación docente continuo para que sean cubiertos por las y los aspirantes a la docencia. Por un mayor presupuesto educativo que permita no sólo la construcción de escuelas para que ningún niño, niña ni adolescente se quede sin su vacante, sino para que también haya un servicio de comedor de calidad manejado por los trabajadores y no por las empresas concesionarias que lucran con el hambre de nuestros estudiantes. Quienes sostenemos la escuela pública (docentes, familias, cooperadoras y estudiantes) somos miles, conquistemos otra escuela con lucha y organización en unidad.

CON INFORMACIÓN VÍA LA IZQUIERDA DIARIO

Argentina, Bolivia y Chile negocian precio común para el litio

Las Cancillerías de las tres naciones elaboran un documento para regular en forma conjunta la producción y establecer un esquema de buenas prácticas.

En una estrategia diplomática de alto impacto en el negocio del litio a nivel mundial, las Cancillerías de Argentina, Chile y Bolivia avanzan en la elaboración de un documento conjunto para establecer «parámetros comunes», un acuerdo de precios y un esquema de buenas prácticas para la producción del denominado «oro blanco» necesario para las baterías eléctricas.

Según consignaron a El Cronista altas fuentes de la Casa Rosada, el canciller Santiago Cafiero avanza en las negociaciones con sus pares de Bolivia, Rogelio Mayta y de Chile, Antonia Urrejola Noguera, en la redacción de un documento para alcanzar un acuerdo tripartito sobre la producción y comercialización del litio que surge del triángulo donde está concentrado más de 50% del mineral a nivel mundial.

Esto tiene que ver con la disparidad actual de precios y la dura competencia que hay de muchos países para establecer inversiones en Chile, Argentina y Bolivia en función de cooptar el litio que es tan escaso en el mundo y que la industria automotriz y la de los celulares requieren de manera cada vez más insistente.

«Es momento de ponernos de acuerdo y establecer un acuerdo de precios comunes. Sabemos que no será fácil pero debemos coordinar esta base de acuerdos», explicó un funcionario de jerarquía del gobierno de Alberto Fernández que sigue de cerca las negociaciones con la administración de Chile del socialista Gabriel Boric y la Bolivia de Luis Arce.

En el documento conjunto que se está trabajando entre las Cancillerías también está contemplada una suerte de manual de «Buenas prácticas» para el desarrollo sustentable de la extracción de litio al mismo tiempo que se intentan fijar reglas de juego clara para la que haya un proceso productivo en común.

Los funcionarios de Argentina consultados sobre el tema reconocieron que estas negociaciones no resulta nada fácil por varios motivos. Por un lado, cada uno de los países tiene políticas mineras con esquemas de extracción y comercialización del litio totalmente diferente.

En Bolivia, por ejemplo, los minerales están nacionalizados y tanto su extracción como la producción de baterías de litio están regidas por el Estado socialista de Arce. En Chile, hay un esquema de mayor inserción del capital privado. A su vez, en términos de regulación de precios y producción, en la Argentina no hay actualmente una práctica constante de elaboración de baterías de litio y recién ahora se está empezando a desplegar una política para que no se convierta esta industria en un esquema puramente extractivo.

Por todo ello, no resultará nada fácil ponerse de acuerdo en un esquema común.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

ARGENTINA_ Con la pérdida de poder adquisitivo, rebrotan los frentes gremiales

La tasa de desempleo tanto en el país como en el Gran Córdoba viene bajando trimestre a trimestre desde la salida de la pandemia hasta situarse en niveles previos a la crisis. Hay menos desocupados, más ocupados y cayó la gente con dificultades muy graves de empleo.

En Córdoba, el desempleo retrocedió casi cuatro puntos en un año: 8,7% en el segundo trimestre, según publicó el miércoles el Indec.

Pero los fríos números de los últimos informes del mercado de trabajo esconden dos problemas graves. El primero, la informalidad laboral, que crece sin freno en la pospandemia como principal motor de la recuperación de puestos (trepó hasta 28,8% los ocupados buscando trabajo). El segundo, consecuencia del anterior, el poder adquisitivo de los salarios se cae a pedazos.

En relación con la informalidad, un informe publicado la semana pasada por La Voz expuso datos alarmantes: en el Gran Córdoba, desde mediados de 2021, el número de trabajadores no registrados que se desempeñan como asalariados en el sector privado inició el camino de superar al de los formales, algo que ya ocurría hace tiempo en la mayoría de las provincias del Norte, pero es inédito en el distrito que gobierna Juan Schiaretti.

El otro problema, la fuerte caída del salario real por la inflación (arriba del 5% desde hace seis meses), que afecta tanto a informales como formales, está generando, en este último caso, un rebrote de la conflictividad gremial.

No alcanza

Con un breve descanso en el trimestre noviembre-enero, en el que el salario total creció interanualmente más que los precios, la derrota de los ingresos de los asalariados se viene produciendo desde abril de 2018, dos años antes de la llegada de la pandemia.

De los últimos siete meses (hasta junio, último dato publicado), los sueldos perdieron en cinco y todo indica que el escenario será peor en julio y agosto, con tasas de inflación del 7,4% y 7%, respectivamente.

Analizando sólo el sector privado formal, en el promedio de todos los sectores, la realidad mejora, pero el escenario está muy lejos de mostrar la recuperación de la brutalidad resignada entre 2018 y 2021.

Carrera perdida

Pero lo que encendió de nuevo las alarmas en las negociaciones entre gremios y empresas fueron los datos inflacionarios de julio y agosto, y los pronósticos sombríos para el cuarto trimestre del año.

Aunque la mayor parte de las paritarias ya cerraron, los sindicatos pugnan por acercar en el tiempo las cláusulas de revisión pautadas. “Me están hablando de 100% de inflación a fin de año, y no lo dice cualquiera, no lo dice la oposición, lo están diciendo desde el propio Gobierno”, reconoció el secretario general de un gremio vinculado al transporte.

Gastronómicos en alerta

En este contexto, la punta en el sector privado parece haberla hecho uno de los gremios más golpeados históricamente por la informalidad, ahora potenciada en la pospandemia: los gastronómicos.

Luis Barrionuevo, el polémico referente nacional de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), disparó en el último encuentro gremial en Mar del Plata: “Es hora de que los empresarios paguen”.

Lo dijo en referencia a un paro de cuatro días que el gremio planea materializar entre el viernes 7 y el lunes 10 de octubre, un fin de semana turístico que en Córdoba es uno de los más redituables.

Los gastronómicos reclaman por un aumento del básico que, en el escenario de máxima, equilibre las remuneraciones que pagan en las localidades turísticas (como las de los valles cordobeses) con las que se abonan en la Ciudad de Buenos Aires.

Sector público

La efervescencia gremial se hace más evidente en el sector público. Para muestra, basta el ejemplo de las poco frecuentes complicaciones que la Provincia tuvo para cerrar la paritaria para la segunda parte del año.

Aunque el SEP firmó sin mayor oposición una de las primeras ofertas, los docentes, con el IPC del Indec en la mano, se negaron aduciendo una fuerte caída del poder de compra de sus salarios.

La negativa terminó en un paro de la UEPC con una alta adhesión y en una propuesta mejorada que, por mayoría, encontró la aprobación luego de una fuerte resistencia en el interior del gremio que conduce Juan Monserrat.

Casi en paralelo, se encendieron las protestas en el gremio de los municipales de la Capital, el Suoem. El sindicato bajo el liderazgo de Rubén Daniele se declaró en estado de alerta y, desde entonces, lleva adelante un plan de lucha en busca de la reapertura de las negociaciones con el Ejecutivo que incluye asambleas de dos horas por turno y manifestaciones en distintas partes de la ciudad.

En la Secretaría de Trabajo de la Provincia, por ahora, no perciben que la conflictividad gremial haya aumentado más allá de lo que suele ocurrir en épocas de crisis.

“La inflación genera incertidumbre, la puja existe porque los gremios sienten que negociaron sobre la base de números que ya cambiaron; los precios los desbordan e intentan anticipar o acelerar los acuerdos”, reflexionan desde la cartera, aclarando que la realidad es muy diferente según el sector.

“Hay actividades que tienen problemas de demanda y otras, como la industria automotriz, donde las dificultades están del lado de la oferta, pero los mecanismos están funcionando”, apuntan.

CON INFORMACIÓN VÍA LA VOZ

Carlos Slim promete invertir 400 mdd en Argentina en reunión con Santiago Cafiero

En su visita a México, el canciller argentino, Santiago Cafiero, se reunió con el empresario Carlos Slim, quien prometió que Claro invertirá 400 millones de dólares en Argentina este año. Además, evaluaron el plan de inversiones y las oportunidades que hay en 5G”.

“En México, con Carlos Slim evaluamos el plan de inversiones y las oportunidades en tecnología 5G. Terminarán 2022 con un millón de clientes de fibra óptica y 22 millones de líneas de telefonía móvil”, sostuvo Cafiero en su cuenta de Twitter.

Además, el funcionario argentino agradeció al empresario por la disposición y el apoyo de la Fundación Carlos Slim para alcanzar los acuerdos para la producción de la vacuna contra la Covid-19.

No es la primera vez que el gobierno actual se reúne con Slim. En su visita de febrero del año pasado, el presidente Alberto Fernández mantuvo un encuentro con el magnate, también para hablar sobre las inversiones del empresario en el país sudamericano.

Tras la reunión del año pasado, el dueño de América Móvil sostuvo en una breve conferencia de prensa que dialogaron sobre “la confianza que tenemos en Argentina y el interés de seguir invirtiendo, como lo hemos hecho ya casi 20 años, seguir invirtiendo en las telecomunicaciones, que es nuestro negocio”.

Interés por el litio

En su paso por México, Cafiero fue recibido por su par, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, con quien mantuvo una reunión de trabajo donde analizaron las posibilidades de ampliar y diversificar el comercio entre ambos países, incrementar las inversiones recíprocas y cooperar en el desarrollo de la cadena de valor del litio, tanto en la industrialización como en la generación de tecnologías eficientes y sustentables.

“Afianzar los vínculos políticos, culturales, educativos, también implica reforzar los lazos comerciales y económicos, sin dejar de lado una agenda que nos une, que es la agenda de la innovación, los nuevos desafíos, para desarrollar ciencia y tecnología para nuestros pueblos y que pueda ser aplicada y volcada a la producción; en ese sentido se inscriben proyectos satelitales, explotación sustentable de recursos naturales y transferencia de tecnología”, dijo Cafiero al poner en valor la relación bilateral.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

PERSPECTIVAS_ China financiará obras por 1,100 mdd en Argentina para ampliar la red eléctrica

En medio de una ola de calor y tras las críticas del secretario de Energía, Darío Martínez a la falta de inversión en infraestructura de la gestión anterior, el Gobierno argentino informó un acuerdo por 1,100 millones de dólares de financiamiento chino para obras que permitirán extender la red eléctrica.

«Estamos ante un aumento de la producción y ola de calor. Alcanza con la energía que generamos pero estamos ante un momento de mayor demanda. Veníamos de cuatro años de no generar un nuevo kilómetro de línea», indicó el funcionario sobre el contexto actual y las medidas del gobierno para evitar cortes.

En ese marco, la negociación entre la Secretaría de Energía y la empresa china CET apunta a la construcción de una nueva Estación Transformadora y más de 500 km de tendido eléctrico de alta y extra alta tensión en el Área Metropolitana de Buenos Aires, la «mayor en los últimos 30 años» en el área según indicó un comunicado oficial.

La reunión de Martínez y el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, fue con las autoridades de la empresa China Electric Power Equipment and Technology (CET), y su sucursal CET Argentina.

La obra permitirá ampliar la capacidad de suministro eléctrico existente en el AMBA, «especialmente a partir de nuevas fuentes de origen renovable, fortalecerá el anillo energético para garantizar la confiabilidad de operaciones y el abastecimiento seguro de la zona más poblada y con mayor demanda del país y hará más eficiente al Sistema Argentino de Interconexión (SADI)», remarcó Energía tras la reunión. Para eso se trabaja en un contrato de diseño de ingeniería, suministro y construcción de la obra «Proyecto de mejoramiento de la Red Nacional 500 kV Área Metropolitana de Buenos Aires Etapa I», con una inversión de más de US1,100 millones», remarcó el área que depende del Ministerio de Economía. También participaron representantes diplomáticos y el Bank of China sucursal Argentina y del Banco Industrial y Comercial de China.

«La inversión de más de 1,100 millones de dólares va a ser posible gracias a la colaboración, al trabajo en conjunto y la cooperación entre la Argentina y China», destacó el subsecretario de Energía Eléctrica Basualdo.

El Proyecto AMBA I reforzará el anillo energético del Área Metropolitana a través de la construcción de un nuevo nodo, la Estación Transformadora Plomer 500/220/132 kV, dado que las ET Ezeiza y General Rodríguez ya operan al límite de su capacidad en términos de carga.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Argentina lanza una plataforma virtual que reclama su soberanía sobre las Islas Malvinas

Buenos Aires, 3 ene (Sputnik).- El Gobierno argentino lanzó este lunes una plataforma virtual que reclamará los derechos soberanos del país sobre las Islas Malvinas a 189 años de la ocupación del archipiélago por parte de Reino Unido.

«A 189 años de la usurpación de las Islas Malvinas, reafirmamos nuestros imprescriptibles y legítimos derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundante», señaló el canciller Santiago Cafiero en las redes sociales.

La nueva página, que llevará por lema «Malvinas nos une», es parte del programa «Agenda Malvinas 40 años», lanzado a mediados de noviembre por el presidente Alberto Fernández para difundir y reafirmar los derechos de la nación sudamericana sobre el archipiélago.

Todas las actividades que realice el país en relación a las Islas Malvinas serán mostradas en la plataforma, que estará bajo la órbita de la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur.

La mesa de trabajo, inaugurada en el marco de la conmemoración por el 40 aniversario del conflicto en el Atlántico Sur, que se cumple en este 2022, está integrada por los Ministerios de Relaciones Exteriores, Defensa, Interior, Cultura, Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación.

Con esta perspectiva, la mesa interministerial trabajará por la vía diplomática «para convencer al mundo de que las Malvinas son argentinas», según señaló hace unas semanas el gobernante argentino.

La entidad reclamará que se reanuden las negociaciones con Reino Unido, ratificará el compromiso de la democracia argentina para la resolución de controversias en respeto al derecho internacional y promoverá homenajes y reconocimientos a los caídos en la Guerra de Malvinas y a sus familias.

Las Islas Malvinas están ocupadas por Reino Unido desde 1833.

Desde entonces, Buenos Aires y Londres mantienen un litigio por la soberanía de la región, lo que llevó a que en abril de 1982 la Junta Militar argentina del general Leopoldo Galtieri (1981-1982) intentara recuperar las Islas Malvinas a través de una ofensiva contra el Reino Unido de Margaret Thatcher (1979-1990).

La guerra culminó el 14 de junio con la derrota del país sudamericano y con casi 1.000 muertos entre ambos bandos solo durante el conflicto armado.

Ambos países retomaron sus relaciones diplomáticas en febrero de 1990 en la administración del entonces presidente argentino Carlos Menem (1989-1999). (Sputnik)

Gobierno argentino busca establecer salario básico universal

En medio del frenético cierre de listas y de cara a la campaña electoral, el gobierno argentino desató por lo bajo un arduo debate que despierta diferencias en la Casa Rosada y que tarde o temprano saltará a la palestra proselitista: la posibilidad de impulsar un proyecto de ley que promueva el salario básico universal para aquellos los trabajadores informales de la economía o los sectores vulnerables que necesitan de un ingreso fijo a cambio de trabajo.

Como publicó El Cronista, el tema lo abordó la semana pasada el presidente Alberto Fernández con el director del Banco Nación, Claudio Lozano, y también empezó a ser analizado en diferentes despachos de la Casa Rosada con miradas tan diversas como contrapuestas.

Sustancialmente la idea que promueven los movimientos sociales, dirigentes del Frente de Todos y varios funcionarios es instaurar un Ingreso Básico Universal para todas las personas de entre 18 y 65 años que trabajan en la informalidad, los desempleados y aquellos monotributistas que cobren menos del monto estipulado para el salario mínimo. 

Sin embargo, la idea de dar lugar a un ingreso universal despierta un debate fiscal en el gobierno y genera reparos en aquellos sectores alineados con el ministro de Economía, Martín Guzmán y con el de Trabajo, Claudio Moroni, que no ven conveniente en estos momentos ampliar el presupuesto para este tipo de programas. En rigor, el pago de un salario básico universal de unos 20,000 pesos (207 dólares) mensuales para más de cuatro millones de  personas implicaría una inversión del Estado del 2.9% del PIB.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Carlos Slim promete a Alberto Fernández seguir invirtiendo en Argentina

Alberto Fernández, presidente de Argentina, transcurrió la tarde de su segunda jornada en México de una forma más placentera que la mañana dedicada a encontrarse con el mandatario de este país, Andrés Manuel López Obrador, con quien brindó una conferencia de prensa centrada en rebatir el escándalo que provocó la revelación de una red paralela de acceso a las vacunas contra el coronavirus en la órbita del ministerio de Salud.

Tras defender la vacunación de políticos y funcionarios por ser considerados «personal estratégico», Fernández mantuvo un encuentro a solas por la tarde con el empresario Carlos Slim Helú, presidente vitalicio del Grupo Carso, dueño de una fortuna valuada en 52,000 millones de dólares, y beneficiario final de las operaciones de la empresa de telefonía móvil Claro.

A la salida del Hotel Intercontinental, en diálogo con periodistas argentinos que viajaron para cubrir la gira, Slim declaró tener «confianza en la Argentina» y aseguró la intención de su grupo de «seguir invirtiendo» en el país. A la vez, bendijo la alianza de los gobiernos progresistas de Andrés Manuel López Obrador y Fernández, para cuyo gabinete también regó elogios. «Hay gente muy capaz y que conoce», comentó el mexicano.

«La Argentina entró en un problema económico y financiero importante, de endeudamiento excesivo, y se está consolidando. Ante una situación difícil como la pandemia, evidentemente hay que tener paciencia de que se recupere. Es un país muy vigoroso y muy fuerte, con una población y un capital humano muy grande», comentó el magnate, según consignaron los periodistas argentinos. «Veo muy bien las expectativas de la Argentina, y de Latinoamérica en general», resumió.

Vacunas, comercio e inversiones

Buena parte de la reunión con el multimillonario y filántropo estuvo dedicada a repasar el avance de la cooperación bilateral que los gobiernos y el sector privado mantienen para producir y distribuir la vacuna desarrollada por el laboratorio AstraZeneca con la Universidad de Oxford. De acuerdo a la declaración del presidente, el inoculante de producción latina estará listo para su aplicación en los países de la región para abril.

Tras reunirse cara a cara con Slim, Fernández recibió aparte a una veintena de ejecutivos de compañías multinacionales que operan tanto en la Argentina como en México. Algunas de ellas con identidad argentina, como Tecpetrol, empresa del Grupo Techint; Pan American Energy, Globant, y Despegar. También hubo representantes de Danone, Santander, Pepsico, Alsea.

A diferencia del encuentro del lunes con magnates y grandes inversores, la embajada en México invitó particularmente a ejecutivos de origen argentino y otros empresarios con lazos fuertes con el país para comprometerlos en incentivar el intercambio comercial.

Según pudo reconstruir El Cronista, Fernández dedicó unos minutos para promover las inversiones en Vaca Muerta.

Con información vía El Economista