ACTUALIDAD_ El 40% del tráfico de internet no es humano, sino que se genera por ‘máquinas que hablan entre sí’, según el presidente de Telefónica

«Hasta un 40% del tráfico de internet no es humano, sino que es generado por máquinas que hablan entre sí”; as aseguró el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, durante su intervención en la primera jornada del Mobile World Congress (MWC).

Esta situación provoca que se genere «una enorme cantidad de datos que pueden ser transformados en información por la inteligencia artificial«, subrayó.

El primer ejecutivo de la compañía de telecomunicaciones consideró que el impulso forzoso a la digitalización producido durante el último año debido a la pandemia ha sido «como viajar cinco años en una máquina del tiempo». Álvarez-Pallete enfatizó la respuesta de las redes de telecomunicaciones durante este periodo de intensa demanda digital: «Cuando más se necesitaba, estábamos allí».

El presidente de Telefónica apuntó que el próximo reto será llevar la digitalización «al siguiente nivel». Este será «hacerla inteligente» y «dejar que la inteligencia artificial desarrolle todo su potencial».

“Esto solo puede ocurrir con el apoyo de la infraestructura digital de próxima generación y un sector de telecomunicaciones sólido», argumentó.

El Mobile World Congress arrancó este lunes en Barcelona con alrededor de 30,000 asistentes; menos de un tercio de los que acudieron a la edición de 2019. A su vez, se nota la ausencia de importantes compañías como Vodafone, Deutsche Telekom, Ericsson, Qualcomm, Lenovo, Samsung, Sony, Nokia o Xiaomi. Telefónica es una de las marcas que sí está de manera presencial en el MWC, con un espacio de 952 metros cuadrados y otro más digital en paralelo.

Esto provocó que la ocupación media hotelera en Barcelona se haya quedado en el 45%; sin embargo, en los hoteles cercanos a la Fira aumenta hasta el 90%, según EFE. En todo caso, son datos muy alejados años anteriores, con precios elevados en los alojamientos de toda la ciudad.

Telefónica pide «atraer inversiones» y «un nuevo marco regulador» para las empresas de telecomunicación

Para el máximo representante de la teleco el incremento de los datos que van a circular por las redes supone «un gran reto» para las infraestructuras. Debido a ello, pidió un esfuerzo estatal para atraer inversiones.

«Los gobiernos tienen que atraer inversiones en la infraestructura digital inteligente que hará posible todo eso”, señaló Álvarez-Pallete, que ha insistido en que Europa necesita «un sector de telecomunicaciones sostenible». «De lo contrario nos quedaremos más atrás en la carrera mundial por el liderazgo digital», agregó.

En este sentido, el ejecutivo pidió «un nuevo marco regulador y normas de competencia para construir una Europa digital fuerte» y «un nuevo acuerdo digital para gestionar la transición digital con los valores y las personas en el centro».

“Es nuestra responsabilidad colectiva con las generaciones futuras difundir los beneficios de la digitalización y asegurarnos de no dejar a nadie atrás. La desigualdad de oportunidades es el principal reto al que nos enfrentamos”, advirtió.

Álvarez-Pallete también habló sobre la importancia de la privacidad de los datos personales que se depositan en los servicios digitales, y del tratamiento que hacen de ellos las compañías. “Nuestra privacidad y nuestros datos individuales forman parte de nuestra dignidad. Tenemos derecho a saber quién los utiliza y cómo, cuánto valen y quién se beneficia de su valor”, señaló.

CON INFORMACIÓN VÍA BUSINESS INSIDER MEXICO

Infraestructura para Edge Computing generará inversiones por 800 mil mdd hacia 2028

Con el crecimiento de aplicaciones que demandan más poder de cómputo y una respuesta más inmediata que una solución tradicional en la Nube no podría cumplir, las soluciones de Edge Computing comienzan a atraer la atención del mercado para complementar la capacidad del Cloud y habilitar nuevas soluciones del Internet de las cosas (IoT).

Según el estudio State of Edge 2021 publicado por Linux Foundation, la inversión para Edge Computing sumará un total de 800 mil millones de dólares entre 2019 a 2028, principalmente en la compra y reemplazo de equipo nuevo en servidores e instalaciones.

El estudio, realizado por Tolaga Research, destaca que a pesar de la disrupción en la economía causada por la Covid-19, durante 2020 continuó la demanda de aplicaciones y soluciones Edge, especialmente para atender los cambios y demandas que surgieron a partir de las medidas de confinamiento por la pandemia.

“Se espera que esta adopción acelerada tenga implicaciones a largo plazo para el mercado Edge y los casos de uso que pasan a primer plano. Se prevé que para 2028, el 36.5 por ciento de la huella global de Infraestructura Edge será para casos de uso asociados con consumidores móviles y residenciales, inferior al 45.1 por ciento de participación que se pronosticó en el informe de 2020 y que refleja una mayor adopción de servicios de borde en otras verticales”, señala.

Se espera que hacia 2028, el 11.9 por ciento de la infraestructura global Edge esté asociada a casos de uso de empresas de Tecnologías de la información.

Como es de esperar, uno de los sectores que registró el mayor crecimiento en demanda de soluciones Edge fue la salud, especialmente para casos de uso de atención remota y servicios de asistencia. Se espera que 8.6 por ciento de la infraestructura Edge en 2028 dé soporte a aplicaciones de salud, un pronóstico superior al 6.8 por ciento que se había estimado en 2020.

“Nuestro análisis de 2021 muestra que la demanda de infraestructura Edge se acelera en un mundo posterior a la Covid-19”, dijo Matt Trifiro, copresidente de State of the Edge y CMO de Vapor IO. “Hemos observado que esta tendencia se desarrolla en tiempo real a medida que las empresas vuelven a priorizar sus esfuerzos de transformación digital para tener en cuenta una fuerza laboral más distribuida y una mayor necesidad de automatización. Las nuevas normas digitales creadas en respuesta a la pandemia serán permanentes”.

El estudio destaca que otras industrias en la que se observan cambios a partir de la pandemia incluyen la Manufactura, donde se espera que el Edge aumente su participación a 6.2 por ciento en 2028, desde el 3.9 por ciento que se estimaba en el reporte anterior. Las Ciudades Inteligentes registran también un aceleramiento en la demanda de soluciones para Edge Computing, por lo que esta industria representará un 6.1 por ciento de la infraestructura total.

Por su parte, la industria de proveedores de servicios de comunicaciones (CSP) ha sido una usuaria pionera del Edge, conforme virtualizan y cloudifican sus redes. “Inicialmente, las redes Core y de transporte se virtualizan con estándares como NFV y SDN. Esto es generalmente un precursor de la transformación de red de un extremo a otro que incorpora la virtualización de la red de acceso, como las redes de acceso de radio en la nube (C-RAN)”, señala el estudio.

En ese sentido, explica que al poseer una infraestructura de red distribuida geográficamente, los CSP están bien posicionados para la implementación de soluciones Edge.

Con información vía DPL News

OPINIÓN. La regulación no solo debe ser recaudatoria, sino con vistas a una evolución digital

POR ISRAEL QUIÑONES. COMISIONADO STRM/PRENSA Y TELECOM

En México nos estamos internando en un debate que ya tiene tiempo desarrollándose en el mundo. Las redes sociales digitales no solamente se basan en plataformas dedicadas a la comunicación, se trata de grandes compañías que han acumulado poder por medio de un modelo de negocio voraz y diseñado para absorber cualquier ganancia a su alcance.

El gobierno mexicano ha comenzado a entender que las plataformas digitales no tienen mayor objetivo que las ganancias económicas. El negocio de estas plataformas jamás se ha tratado de la comunicación o de respetar y elevar la libre expresión de los usuarios de sus redes, se trata de generar ganancias a cualquier costo, bajo un capitalismo colaborativo que no siempre es recíproco al momento de obtención de utilidades.

La discusión mexicana se ha centrado en la regulación de las redes sociales y del respeto a la libre expresión de los usuarios; sin embargo, el verdadero negocio de estas plataformas ha sido ignorado por completo en la iniciativa que ha presentado el Senador Ricardo Monreal, ya que el “Big Data” es la verdadera mina con la que cuentan estas plataformas y no se trata realmente de lo que los usuarios publiquen o no en los espacios de Facebook o Twitter, sino que, los datos personales de los usuarios quedan expuestos y a merced de la utilización más conveniente para estas plataformas.

La regulación es una propuesta que puede generar resultados, siempre y cuando esta sea diseñada con un objetivo claro y realmente verificador del comportamiento de las redes hacia con sus usuarios, en otro caso, nos encontraremos volcados a la revisión imposible de cumplimientos sin cumplir, es decir, las plataformas de redes sociales no se preocupan por ser reguladas en sus contenidos, siempre y cuando los datos de los usuarios sigan fluyendo hacia sus servidores y puedan seguirse utilizando para fines como publicidad entre otros, es decir que si la regulación no afecta la verdadera mercancía, misma que es el internauta en sí, las plataformas digitales no encontraran nada de que quejarse en realidad.

Una solución que verdaderamente podría abonar al país recae en la soberanía digital. Que el país entendiera que mayor y mejor infraestructura de telecomunicaciones y digital propia, abonaría al desarrollo económico, cognitivo, democrático, educativo y con ello, a la no dependencia tecnológica de países como nuestro vecino del norte, daría un verdadero vuelco definitorio a una verdadera defensa de derechos fundamentales como la libertad de expresión y los antes mencionados, pero la realidad abona a que en estos momentos la visión legislativa se aboca solamente a un modelo regulatorio con vistas en la recaudación y no tanto, en el control de la información u opiniones que fluyen en las plataformas digitales que hospedan a las redes sociales.

La manipulación de la información recae en un modelo de negocio que solamente prevé la posibilidad de seguir acumulando capital. Las plataformas digitales no tienen como mira el desarrollo o implementación de los derechos fundamentales de los usuarios, sino solamente de seguir utilizando los datos de éstos como mercancía y materia prima fundamental para la generación de riqueza de dichas plataformas.

Si realmente estamos en favor de enaltecer derechos fundamentales como la libre expresión de los ciudadanos, el proyecto debe ser más ambicioso y con miras a un verdadero desarrollo social digital. La generación de infraestructura para una mayor conectividad, la alfabetización digital de todos los sectores y la utilización de las herramientas digitales en favor de una sociedad con mayor conciencia democrática solamente puede darse en un contexto de soberanía digital y con una visión a largo plazo de desarrollo nacional. El mayor ejemplo de esto es que el único país que cuenta con una jurisdicción sobre las Big Tech, es Estados Unidos, ya que la ubicación geográfica de Silicon Valley esta en el territorio de nuestro vecino del norte, es decir, solamente ellos pueden legislar y poner reglas a sus empresas.

Los fenómenos digitales no solo se regulan en un contexto de recaudación, sino que, se debe verdaderamente verificar la aportación democrática que la sociedad percibe y recibe de estas plataformas, ya que el regular para recaudar sigue siendo un fin económico similar al que las plataformas digitales por medio de sus modelos de negocio se han trazado a nivel mundial.

Fenómenos como lo ocurrido con Cambridge Analytica o la batalla por el acceso a los datos personales entre Facebook y Apple, nos deben mostrar la realidad que suponen las verdaderas intenciones de estas grandes compañías y que no solamente se trata de influencia política en naciones como la nuestra, sino que el verdadero fin es global y si no se comprende o se entiende el concepto de “gobernanza del internet” o “neutralidad de la red”, los políticos continuaran cediendo terreno a las grandes tecnológicas.

En 2017 los datos superaron en valor económico al petróleo, es decir que los datos personales de los usuarios de plataformas digitales valen más que el combustible más usado en el planeta. El desarrollo del debate sobre cualquier tema de lo digital en nuestro país debe evolucionar a pasos agigantados o nos quedaremos en un impasse tecnológico, mientras que el mundo camina a una verdadera idea de la digitalización como motor económico por excelencia.