Garantizar la igualdad sustantiva

Esta semana, 36 senadoras y senadores de distintos grupos parlamentarios, presentaron una iniciativa para reformar siete artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de paridad de género en los órganos jurisdiccionales federales y locales. Con esta reforma, se busca que la paridad sea una realidad en el Poder Judicial.

Si bien hace unos días, se publicó el paquete de reformas a las leyes secundarias en materia judicial, quedó pendiente reforzar desde la Constitución el principio de paridad de género.

Es una realidad que la situación laboral de las mujeres en los órganos jurisdiccionales de nuestro país es preocupante. El Censo Nacional de Impartición de Justicia Estatal 2020 del INEGI señala que en la distribución porcentual de las 4,828 magistraturas y juzgados según instancia y sexo, en los órganos jurisdiccionales de primera instancia, el 57.4% son hombres y el 42.6% son mujeres. En cuanto a los órganos jurisdiccionales de segunda instancia predomina el 66.5% de hombres, en contraste con el 33.5% de mujeres.

No puede decirse que no existen mujeres preparadas para acceder a puestos de Magistradas o Juezas, ya que dicho Censo señala que existen 68,624 servidoras y servidores públicos adscritos a los Poderes Judiciales Estatales, donde el 59.3% son mujeres y el 40.7% son hombres.

Sin duda, no puede pasar desapercibido que, por primera vez en la historia de nuestro país, tres mujeres –de manera simultánea– ocupan los cargos más altos en el Poder Judicial de la Federación con las ministras Norma Lucía Piña Hernández, Yasmin Esquivel Mossa y Ana Margarita Ríos Farjat quienes representan el 27.3% de los integrantes del Máximo Tribunal de la Nación y han llegado a cambiar los paradigmas en la impartición de justicia. Incluso, gracias a sus aportes, se ha emitido el nuevo Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Género.

A pesar de que los tiempos han cambiado y son más favorables para las mujeres, la exclusión en los asuntos públicos sigue siendo una realidad lastimosa. Por ello, se debe continuar trabajando para eliminar los obstáculos que impiden que las mujeres accedan a los cargos más altos del Poder Judicial.

La inclusión de mujeres y hombres en el quehacer diario de la vida pública en igualdad de condiciones y sin obstáculos, genera mejores condiciones de vida en el país. Ese debe ser el compromiso de todas las instituciones.

No se trata de si una iniciativa proviene de la oposición o de la bancada oficial, se trata de que las mujeres han pasado por una larga y tortuosa lucha por el reconocimiento de sus derechos y se debe tener la altura de miras para acompañar las propuestas que busquen la protección más amplia de los derechos de las mujeres. La lucha feminista no tiene ideología política, su estandarte es garantizar la igualdad sustantiva.

CON INFORMACIÓN VÍA LA LISTA/THE GUARDIAN

La pandemia expulsó a 1.3 millones de mujeres del mercado laboral y eliminó a 26,300 empresarias y emprendedoras

La llegada de la Covid-19 profundizó problemáticas importantes en el mercado laboral mexicano, especialmente las relacionadas con brechas de desigualdad. Aunque el impacto alcanzó a toda la población, las mujeres han representado uno de los grupos que más resienten la crisis económica, la precariedad laboral y la pobreza de ingresos y de tiempo en relación con sus pares hombres. 

Antes de la pandemia las brechas de género ya eran significativas, las mujeres estudian más, pero ganan menos, ocupan puestos de menor calificación y están casi ausentes en los comités de liderazgo o en las sillas directivas. Las mujeres tienen también más obstáculos para emprender negocios que den empleo a más personas. Adicionalmente, la sobrecarga laboral por las actividades del hogar ha sido uno de los factores más persistentes durante el 2020. 

Después de un año conviviendo con el virus, el mercado laboral muestra una recuperación, también desigual. Al corte del primer trimestre del 2021 se expulsaron 1.8 millones de trabajadores del mercado laboral, de los cuales 1.3 millones son mujeres y apenas 266,547 son hombres, de acuerdo con cifras desestacionalizadas de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi

¿Y qué implica ser expulsado del mercado?

La población económicamente activa muestra a toda la población en condición de trabajar que o tiene un trabajo o está buscándolo. Al inicio de la pandemia observamos la expulsión de cerca de 12 millones de mexicanos del mercado laboral, que se fueron recuperando poco a poco. Esto se explica porque durante el confinamiento más estricto muchos trabajadores no fueron despedidos definitivamente, sino que se estaban “en paro temporal”. 

De modo que, si no estás buscando activamente un empleo y tampoco tienes uno, estás fuera de la población económicamente activa. 

Adicionalmente, 2.1 millones de mexicanos se encuentran en situación de desocupación y cerca del 70% son mujeres. Lo que implica que cerca de 1.5 millones de mujeres estaban trabajando antes de la pandemia y al corte del primer trimestre del 2021 dejaron de hacerlo, mientras que para los hombres esta cifra es sólo de 604,422. 

¿Y por qué más mujeres dejaron sus ocupaciones?

Durante el 2020 los proyectos estadísticos eventuales del Inegi, la ECOVID-ML y la ECOVID-IE, que miden el impacto económico y laboral de la crisis sanitaria en México, mostraron que las mujeres estaban enfrentando mayores retos para abordar la crisis debido a que con el trabajo en casa tienen jornadas laborales más largas, se incrementaron sus tareas dentro del hogar y se encargan de más del 70% del cuidado de niños pequeños y adultos mayores, así como del acompañamiento educativo.

Durante los meses de abril a julio entre el 34 y 38% de las mujeres que tienen un trabajo aseguraron también que además de sus jornadas dedicaron más tiempo al cuidado de terceros, para los hombres sólo fue del 19 al 26 por ciento. 

Estas disparidades se intensifican en el rubro de quehaceres domésticos, donde entre el 92 y 94% de las mujeres dijo realizar estas tareas mientras que sólo el 69 al 78% de los hombres. 

Adicionalmente en el ámbito educativo se documentó que cerca de 2.5 millones de niñas y adolescentes pausaron sus estudios por alguna problemática relacionada con la pandemia o la crisis económica. 

Estos indicadores reflejan que muchas mujeres que trabajaban tuvieron la necesidad de pausar indefinidamente sus ocupaciones remuneradas, lo que se puede explicar en gran medida por una mayor demanda de tiempo en el hogar con las clases en línea y las tareas del hogar y adicionalmente por patrones de discriminación estructural en los puestos de trabajo y las empresas. 

Desaparecieron 26,300 empresarias 

Si se analizan a detalle los indicadores laborales también se pueden observar importantes retrocesos en el liderazgo laboral femenino. El nivel de mujeres encabezando empresas que dan empleo a otras personas ya era bajo antes de la pandemia, con ella es aún más. 

En el primer trimestre del 2020, la ENOE del Inegi registraba 571,258 mujeres con negocios que dan empleo a terceros, esta cifra se recortó a 544,967 en el mismo lapso del 2021, lo que significa una pérdida de 26,300. 

Adicionalmente, se registró una precarización importante del empleo femenino, el total de mujeres que gana más de cinco salarios mínimos mensuales cayó de 419,256 a 433,439. Esta situación implica que 74,817 mujeres que percibían las remuneraciones más altas de la clasificación redujeron sus ingresos o simplemente forman parte de las mujeres que salieron del mercado laboral. 

La pandemia Covid-19 ha expuesto de manera importante las desigualdades laborales entre mujeres y sus pares hombres en México, y las interseccionalidades con otros grupos vulnerables. A la espera del avance de la campaña nacional de vacunación las expectativas sobre el trabajo comienzan a recuperarse, pero corregir la estructura de desigualdad todavía es una tarea pendiente. 

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Persiste brecha de género en puestos clave de Congresos

A pesar de que gran parte de los Congresos locales tienen representación de género paritaria, las mujeres no suelen ocupar puestos clave en las Comisiones principales dentro de sus Congresos o en las Juntas de Coordinación Política, evidenció el “Informe Legislativo 2021: Composición partidista y de género de los Congresos estatales”, del IMCO.

Al señalar que la presencia de las mujeres en los órganos legislativos es clave para atender la falta de oportunidades y eliminar violencias específicas que viven las mujeres en las 32 entidades federativas, ya que su presencia en los Congresos no sólo tiene que ser descriptiva, sino sustantiva, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) identificó que, a principios de este año, 1,113 congresistas estatales estaban en funciones, de las cuales 555 eran mujeres (49.8 por ciento).

Sin embargo, las comisiones que suelen ser muy importantes dentro de los Congresos estatales (Presupuesto, Fiscalización, Hacienda y Gobernación) no suelen ser presididas por mujeres. En cambio, otras comisiones con un rango temático y presupuestal reducido (igualdad de género, medio ambiente, derechos humanos, desarrollo social y salud) suelen ser presididas por mujeres.

Además de que, en los órganos de gobierno, sólo 25% de las Juntas de Coordinación Política son presididas por mujeres, mientras que 50% de las Mesas Directivas son presididas por mujeres.

“También existen diferencias en la paridad con la que cuentan los grupos parlamentarios de cada partido político.

Mientras que 53% de los congresistas estatales del partido Morena son mujeres, sólo 43% de los congresistas del PES lo son. Aunque no son un grupo coordinado, 52% de los congresistas independientes son mujeres. Entre los congresistas que obtuvieron su asiento a través de un partido con registro local (sin registro nacional), 45% son mujeres”, plasmó el documento.

Casos particulares

En lo particular, el estudio indicó que en el estado de Morelos, la paridad de género se expresa en que 70% de los asientos en su Congreso son ocupados por mujeres.

En los Legislativos de Chiapas, Coahuila y Tlaxcala, más de 60% de sus congresistas son mujeres. En contraparte, en Durango, Michoacán y Nayarit, las mujeres ocupan 40% o menos de los asientos.

Por otro lado, sobre la composición general de los Congresos y su composición partidista, el IMCO detalló que la política estatal sigue dominada por partidos con registro federal, ya que la mayor parte de los congresistas están afiliados a alguno de los ocho partidos con registro a dicho nivel (92.6%), mientras que el resto o no cuenta con afiliación partidista (3.8%) o pertenece a alguno de los 12 partidos estatales sin registro nacional (3.6 por ciento).

Asimismo, en 10 Congresos, legisladores de un solo partido político tienen más de la mitad de los asientos; siete estados son de Morena; dos son del PAN; uno del PRI y sólo en el Congreso de Nayarit, un partido sin registro federal, Nueva Alianza, tiene el mayor número de asientos (30 por ciento).

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Reducir brecha de género en STEM, el objetivo

De acuerdo con cifras de la OCDE, sólo el 3% de las mujeres que llegan a cursar la Universidad se inclinan hacia una carrera STEM (relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y aunque son las profesiones del futuro, la brecha de género aún es grande en este rubro.

Ante estos números, Mercado Libre lanzó la iniciativa Conectadas en la región América Latina, con el objetivo de disminuir la brecha de género en la industria apoyando la formación académica de jóvenes en el mundo de la tecnología “hay una deuda histórica de que las mujeres no servimos para carreras enfocadas en ciencia y tecnología, solo el 10% de los programadores en Latinoamérica son mujeres, nosotros queremos demostrar que una mujer puede lograr lo que quiere en el ámbito que desee”, comentó en entrevista Sandra Velasco, gerente de sustentabilidad de Mercado Libre.

El programa tendrá, de 10 encuentros con un total de 30 horas, tendrá tres ediciones en el año, a través del mismo número de convocatorias con el objetivo de alcanzar hasta 1,200 chicas de siete países en la región América Latina:  Brasil, Argentina, Chile, Perú, Uruguay, Colombia y México.

Debido a la pandemia el proceso se llevará a cabo a distancia, por lo que el requisito indispensable es contar con un dispositivo conectado a internet para seguir los videos transmitidos y que reciban la asesoría que requieran. La primera convocatoria cerró el pasado 7 de mayo, pero quienes deseen pueden registrarse para la siguiente convocatoria que será del 24 de junio al 8 de julio y la tercera será del 2 al 16 de septiembre a través de la página https://conectadaslatam.la/es/home.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Violencia contra la mujer: la otra pandemia en México

Leticia llegaba a casa, volvía de su trabajo. Le dijeron que no fuera al día siguiente debido a las medidas tomadas para frenar la pandemia de Covid-19. A partir de ese momento, trabajaría desde casa.

Le temblaban las manos húmedas; sintió un escalofrío que le recorría la espalda. Tendría que pasar todo el día con su agresor en un ambiente hostil.

Sería el nacimiento de una pesadilla viviente.

El hogar debería ser un lugar seguro, pero para muchas mujeres es lo contrario. Sus casas se han transformado en lugares de abuso, angustia y agresión persistente.

Este es el mundo real para una gran cantidad de mujeres en México.

La pandemia de coronavirus que irrumpió en México en marzo de 2020 ha expuesto a innumerables mujeres a un peligro considerable al atraparlas en sus propios hogares con sus abusadores.

En medio de la creciente preocupación de que el Covid-19 ha exacerbado una “crisis de igualdad de género”, ONU Mujeres convocó el Foro Generación Igualdad 2021 junto con los gobiernos de México y Francia, y la participación de representantes de colectivas de la sociedad civil.

El foro, que tuvo lugar en la Ciudad de México del 29 al 31 de marzo, fue un encuentro mundial a favor de la igualdad de género y reunió a 250 ponentes, activistas por los derechos de las mujeres y líderes juveniles de 85 países.

Phmzile Mlambo-Ngcuka, directora ejecutiva de ONU Mujeres expresó: “Lo que queremos es ambicioso y justo. La justicia no es radical, es un punto de partida y debería volverse completamente normal “.

En el foro, el secretario general de la ONU, António Guterres, alertó: “Las sacudidas sísmicas de la pandemia de Covid-19 han destrozado la vida de millones de mujeres y niñas”.

El encierro acabó agravando y aumentando los casos de violencia de género que ya era un grave problema social antes de la pandemia del coronavirus.

La violencia contra las mujeres también es una pandemia, una que es anterior al virus y lo sobrevivirá.

La violencia doméstica puede sucederle a cualquier persona independientemente de su raza, edad, orientación sexual, creencias religiosas o género, y puede ser física, sexual, emocional, económica o psicológica.

Maïssa Hubert, subdirectora ejecutiva de EQUIS Justicia para las Mujeres dijo: “Los gobiernos sólo atienden la violencia cuando es física, pero no abordan el problema social. Necesitamos instituciones que apunten a las causas profundas de la violencia”.

Claudia tenía 14 años cuando su hermano, de 22 años, la violó. Su madre, Sofía, denunció el incidente a las autoridades.

El Ministerio Público inició una investigación, pero la Fiscalía no siguió el proceso, por lo que el hermano de Claudia siguió viviendo en la misma casa con ella, abriendo la posibilidad de una segunda agresión sexual.

Al poco tiempo, Sofía denunció otro incidente violento que involucró a su hijo, por lo que el fiscal presentó un caso adicional en su contra y tomó medidas.

El primer caso de Covid-19 en México se registró el 28 de febrero de 2020. En marzo, el gobierno anunció la suspensión de todas las actividades no esenciales y exhortó a la población a quedarse en casa.

Desde entonces, ha habido un aumento notable de asesinatos de mujeres, llamadas a líneas de emergencia e investigaciones penales por violencia familiar.

Los datos crecientes

De acuerdo con el análisis de la organización feminista Intersecta, con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), 337 mujeres fueron asesinadas durante abril de 2020 en el país; en promedio, 11.2 mujeres por día.

El sistema telefónico de emergencia 911, reportó un total de 103,117 llamadas relacionadas con la violencia contra las mujeres en abril de 2020.

Línea Mujeres reportó 875 llamadas en abril de 2019, mientras que en abril de 2020 la cifra se disparó a 1,723.

La Red Nacional de Refugios (RNR) también documentó un aumento en su provisión de casos, apoyo y orientación entre marzo y mayo de 2020.

A modo de ejemplo, en marzo de 2019 se atendió a 1,097 personas, mientras que en marzo de 2020 se elevó a 1,979; abril de 2019: 1.069, y en abril de 2020: 1,928.

Del mismo modo, en mayo de 2019 se asistió a 1,030 personas, mientras que en mayo de 2020 se disparó a 1,825.

El 100% de las mujeres que ingresaron a los espacios de protección de la RNR habían sido víctimas de violencia, y 5% de los niños mostró evidencia de abuso durante el encierro.

En cuanto a las denuncias penales, las fiscalías estatales de todo México abrieron la inédita cifra de 20,232 investigaciones en marzo de 2020.

No obstante, estas pueden no ser las cifras reales, ya que sólo el 40% de las mujeres víctimas de violencia informan sus experiencias a los mecanismos formales, según informe reciente del Foro Generación Igualdad 2021.

EQUIS Justicia para las Mujeres manifestó que es evidente que las medidas de confinamiento tomadas por el gobierno provocaron un aumento de la violencia intrafamiliar, ya que no habían sido apoyadas por políticas de prevención, atención y cuidado.

Apenas el 30 de marzo, en su mensaje a la nación por los primeros 100 días del tercer año de gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador, antes renuente, reconoció que la violencia contra mujeres y niñas ha aumentado durante su gestión y que los feminicidios crecieron 8.5 por ciento.

Regreso al infierno

Las políticas públicas y las respuestas institucionales a la violencia han sido insuficientes tanto antes como durante la pandemia de Covid-19.

Patricia, con la esperanza de recibir información y ayuda, conversó con una trabajadora social sobre los constantes enfrentamientos que venía viviendo con su pareja.

La trabajadora social le dijo que “era hermosa y joven” y que la mejor opción era tratar de resolver sus problemas y la envió a casa. Patricia, había estado compartiendo sus preocupaciones en vano.

Sintiéndose decepcionada y sin ningún apoyo, regresó al infierno.

Las autoridades mexicanas no han cumplido con su deber de proteger adecuadamente el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia.

El 26 de marzo, Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, anunció que dos jueces fueron destituidos de sus cargos porque no reconocieron que Abril Pérez Sagaón, asesinada en 2019, estaba en peligro.

Ocho meses antes de su feminicidio, Abril fue víctima de un intento de asesinato. Los jueces no identificaron la situación como peligrosa y liberaron al presunto agresor.

Posteriormente, Abril fue asesinada frente a sus hijos.

Existe una herramienta legal llamada Orden de Protección, que permite a las autoridades proteger a las mujeres víctimas de violencia antes de que se intensifique.

Maïssa Hubert de EQUIS dijo: “Si una mujer considera que está en riesgo, puede acudir a cualquier tribunal y pedir una orden de protección. Sólo tiene que escribir una declaración simple que describa los hechos “.

Dada su sencillez y fácil acceso, las órdenes de protección deberían acelerar la reacción de las autoridades cuando las mujeres enfrentan situaciones de violencia. Pero parece que la realidad transita por otra vía.

Otra opción que tienen las mujeres en caso de que necesiten orientación es el CEJUM – Centro de Justicia para las Mujeres.

Estos centros están diseñados para garantizar el acceso de las mujeres a la justicia y a la asistencia jurídica y psicológica; servicios médicos, empoderamiento económico y albergue temporal.

Las mujeres pueden seguir llamando al 911 y a Linea Mujeres (56.58.11.11 opción 3) en caso de que necesiten ayuda o si se sienten amenazadas; ambos servicios funcionan las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Momento de actuar

Un consenso generalizado señala que debe haber un compromiso claro junto con acciones de todos los actores de la sociedad, con el objetivo de lograr la igualdad de género y acabar con esta ola de violencia contra las mujeres.

Además, es de suma importancia la plena participación de hombres y niños en esta tarea, así como inculcar una cultura de igualdad de género.

Mlambo-Ngcuka, directora ejecutiva de ONU Mujeres, dijo: “Nadie puede esperar más. Podemos y debemos lograr la igualdad de género en nuestra generación”.

Elvira Pablo, activista por los derechos indígenas de México, indicó: “Estamos cansadas de escuchar palabras y compromisos sin acciones inmediatas, ahora es el momento de actuar”.

Con información vía El Economista

PERSPECTIVAS_Se debe feminizar la política, dicen en el Foro Generación Igualdad

“A golpe de sentencia” es como generalmente se logran aplicar los cambios legales en materia de paridad y sancionar la violencia política de género. No basta lo que estipulen las normas, pues está la intención de “evadirlas” para vulnerar los derechos políticos de las mujeres, consideraron las participantes en la mesa de diálogo La participación política de las mujeres y la paridad: avances y desafíos desde la justicia electoral.

En el encuentro global Foro Generación Igualdad y previo a las elecciones intermedias, Nancy Castañeda, de la Red de Mujeres Jóvenes por la Democracia Paritaria, consideró que se debe “feminizar la política” y sostuvo que “la paridad en todo” fue muy festejada por los legisladores, “pero en Jalisco nos tocó defenderla a golpe de sentencia”, sobre todo para la representación igualitaria en los municipios más grandes de la entidad.

Los partidos “con mayor fuerza” no postularon mujeres en los principales municipios: Guadalajara y Zapopan, de donde hay más posibilidades que puedan surgir futuros aspirantes a la gubernatura. “Por más de 20 años hemos sido gobernadas por hombres, y si no tocamos los dos municipios más importantes, ¿cuándo vamos a hablar de una gobernadora?”

En esta materia también el “patriarcado no nos deja avanzar; se interpusieron “35 impugnaciones de 35 mujeres que estaban decididas que la paridad se tenía que defender”.

Gema Tabares, de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas, indicó que “es difícil hablar de justicia electoral si las mujeres afro no estamos en el espacio de poder y de toma de decisiones. Apenas a escala nacional 30 mujeres afro han participado en cargos de representación política y/o cargos en la administración pública”.

Amalia García, ex gobernadora de Zacatecas, sostuvo que “el derecho es un instrumento poderosísimo para transformar las ­condiciones de las mujeres” y, en materia de representación política el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ha jugado un papel esencial, porque ha sido a golpe de sentencias como se han logrado ganar las “batallas por las cuotas y la paridad. En ámbito de la violencia política de género han sido sentencias, tesis y jurisprudencias las que han logrado estas transformaciones consistentes”.

Paz López Barajas, experta internacional en derechos de las mujeres, lamentó que “la realidad no está a la altura del esfuerzo realizado hasta ahora por las mujeres para que podamos ejercer nuestros derechos políticos”. Mónica Soto, magistrada de la sala superior del TEPJF, aseguró que del foro “vamos a salir con compromisos para refrendar la igualdad y saldremos con una gran alianza sororaria por la igualdad para su revisión en 2030”.

Con información vía La Jornada

Niñas necesitan más mujeres TIC que las inspiren para estudiar carreras STEM

Actualmente, existen el doble de hombres trabajando en el campo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

Según una encuesta realizada el año pasado por IT Talent de IDC Latin America, sólo el 33 por ciento de los profesionales encuestados en el sector de América Latina son mujeres, en comparación con un 67 por ciento de puestos ocupados por hombres.

La brecha de género entre los profesionales de la ciencia y tecnología en la región es evidente y ha crecido en los últimos años.

Durante el evento virtual “Encuentro de Mujeres en Tecnología, Edición Latinoamérica 2021: Cooperación para la Equidad de Género”, organizado por el programa “Women in Technology” de Huawei, se explicó que una de las principales causas de dicha brecha es la falta de participación, interés y apoyo en el seno familiar hacia las mujeres para que opten por estudiar una carrera en áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

“No te puede gustar lo que no conoces, las niñas no tienen un referente femenino en carreras STEM. Cuando las mujeres tienen algo que las inspire hay un 40 por ciento más de probabilidad que elijan una carrera. No podemos escapar de nuestra cultura, se siguen viendo micro machismos desde etapas muy tempranas. Esta iniciativa sirve para reflexionar sobre el lenguaje, actitudes y cómo inspirar a la mujer para desarrollarse en el campo de la tecnología. Abrir las puertas a las mujeres, sin cerrarlas a los hombres”, afirmó Cristina Múzquiz, directora de Docencia en Tecnologías de Información y Comunicación en la DGTIC de la UNAM.

“Otra causa es el poco glamour que tienen estas carreras. Es por eso que las mujeres que ya trabajamos en el sector tenemos una tarea muy importante, para fomentar e interesar a más mujeres y tirar los estereotipos de que son carreras muy difíciles y aburridas. La realidad es que es cuestión de esforzarse un poco más”, dijo Marina Rosso, socia fundadora TITICOM SRL, miembro fundadora de Chicas TIC y vicepresidenta del Departamento Técnico del Centro Argentino de Ingenieros México.

El evento se celebró como una iniciativa de Huawei América Latina para conmemorar el mes de la mujer. La compañía busca concientizar sobre la importancia de las mujeres en el sector TIC, así como crear espacios de oportunidades de crecimiento profesional mediante la impartición de cursos y conferencias de capacitación técnica y de inserción laboral.

Con información vía DPL News

Mexicanas ven disminución en brecha de género en la industria tecnológica

La brecha sigue, pero cada vez se acorta más. 59 por ciento de las mexicanas que trabajan en tecnología percibe que, en lo que respecta a la igualdad de género, la cancha de juego se ha nivelado en sus organizaciones durante los últimos dos años, y otro 65 por ciento está de acuerdo en que sus habilidades y experiencia se consideraron más que su género al aspirar a su primer puesto en la industria, indica una encuesta de la empresa de ciberseguridad Kaspersky.

El informe de Kaspersky “¿Dónde estamos ahora? Entendiendo el rol de las mujeres en la tecnología”, realizado a partir de una encuesta aplicada a 13 mil hombres y mujeres que trabajan en tecnologías de la información (TI), muestra que América Latina se destaca como “campeón mundial” cuando se habla de equidad de género en este sector, pues 65 por ciento dice que ve más igualdad.

Una señal positiva proviene del 72 por ciento de las mexicanas ahora se sienten seguridad de que sus opiniones son respetadas desde el primer día de trabajo en la industria de la tecnología. La idea de la igualdad de género va más allá de la presencia física de mujeres en la industria: también es la noción de percepciones, sentimientos, estereotipos y oportunidad para ellas, dice el estudio de Kaspersky.

Aún así, la lucha por la equidad laboral sigue en pie. Hay que romper con la educación estereotipada desde la infancia, donde se les motiva más a los niños a estudiar carreras como las ingenierías o ciencias exactas porque son difíciles y a las niñas carreras relacionadas a las ciencias sociales y humanas por ser más “sencillas”, invalidando a las niñas de tener la capacidad para poder ejecutar una carrera en este sector, opina Laura Figueroa, Product manager de Bedu, una plataforma de capacitación tecnológica en línea.

Para romper con estos estereotipos, asegura Figueroa, “es muy importante hacer saber que las mujeres han estado involucradas en grandes avances tecnológicos desde hace siglos, como dato curioso el primer lenguaje de programación fue creado por Ada Lovelace en 1842 y, si aún quedan dudas, hace 5 décadas los cálculos de Margaret Hamilton permitieron que el Apolo 11 conquistara la Luna”.

El estudio de Kaspersky dice que a pesar de una mejora global en las percepciones de la representación de género, 26 por ciento de las mexicanas consultadas afirman que la falta de mujeres en la industria de la tecnología las hace dudar de ingresar al sector.

Esto comienza desde temprana edad, afirma Figueroa, “las niñas y adolescentes muestran interés por las carreras tecnológicas hasta los 15 años, según un estudio de Microsoft, pero debido a la falta de visibilidad de mujeres ejecutando estos roles, provoca que muchas mujeres no puedan imaginarse un futuro dentro de STEM” (Ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés).

Si logramos cerrar la brecha, el PIB de México incrementaría hasta 70 por ciento. Las empresas en búsqueda de talento tecnológico pueden acercarse organizaciones que capacitan a personas en tecnología y facilitar los procesos de reclutamiento, ya que cuentan con un pool de talento diverso ansioso por entrar a la industria como es el caso de Bedu”, aconseja Figueroa.

‘Techo de cristal’ aún no se rompe

Todavía 33 por ciento de las mexicanas sostienen que los hombres progresan más rápido que ellas en la industria tecnológica, indica Kaspersky. “También nos encontramos con techos de cristales en las empresas cuando las mujeres ya están ejerciendo alguna profesión tecnológica”, dice Figueroa. Según datos de LinkedIn sólo 17 por ciento de puestos directivos de esta industria son tomados por mujeres.

“Esto se debe a que las direcciones y C-Level lo conforman únicamente hombres por falsas creencias como las de que una mujer dejará la dirección al momento de embarazarse o por tener que atender un dependiente familiar. Estos ejemplos, nuevamente están relacionados a los estereotipos de géneros. Ya que formar familia no es una decisión de género sino de personas, pero sí es para las mujeres una obligación cuidar de esa familia que se decidió crear”, acusa la experta de Bedu.

En este sentido, la encuesta de Kaspersky también revela que en la industria tech en México, 45 por ciento de las mujeres ha luchado desde marzo de 2020 por combinar la vida laboral con la familiar por el confinamiento debido a la pandemia de covid-19.

En México, cuando se les preguntó a las mujeres encuestadas sobre las funciones cotidianas que están restando valor a la productividad o el avance en sus carreras, 60 por ciento dijo que había hecho la mayor parte del trabajo doméstico en el hogar, en comparación con 44 por ciento de los hombres.

Con información vía MILENIO

ACTUALIDAD. De burócratas mejor pagados, apenas 27% son mujeres: Inegi

Sólo uno de cada cuatro (27%) empleados de la administración pública federal que ganan más de 50 mil pesos al mes es mujer, revelan los resultados más recientes del Censo Nacional del Gobierno Federal del Inegi.

Lo anterior confirma la segregación vertical, es decir la menor participación de las trabajadoras del gobierno en los puestos directivos y de sueldos elevados.

Al cierre de 2019, primer año del actual gobierno, el personal adscrito a las instituciones de la administración pública federal ascendió a un millón 606 mil 800 empleados, un incremento de 8.8% respecto a 2018.

De este total, 64 mil 723 personas (4% del total) ganaron más de 50 mil pesos al mes, mientras que más de un millón de trabajadores (64.7%) percibían 15 mil pesos, en el mejor de los casos.

Entre quienes ganaban más de 50 mil pesos, 42 mil 279 empleados eran hombres y sólo 17 mil 444 mujeres, es decir menos de la mitad del personal masculino con dicho ingreso. Por el contrario, en la base salarial de quienes ganan hasta 15 mil pesos, predomina la población femenina con 591 mil plazas frente a 448 mil ocupadas por el sexo opuesto, equivalentes a dos quintas partes del total.

Las desigualdades de género en el mercado laboral también se manifiestan en la segregación vertical, es decir en las dificultades que experimentan las mujeres para desarrollarse profesionalmente y acceder a puestos con mayor poder de decisión y mejores remuneraciones, advierte Iliana Vaca, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En el estudio Oportunidades y desafíos para la autonomía de las mujeres en el futuro escenario del trabajo muestra que, por un lado, existe una fuerza conocida como “piso pegajoso”, que impide a las mujeres en los extremos más bajos de las jerarquías salariales, con empleos informales o de baja calidad, progresar o moverse a posiciones laborales con mejores beneficios.

Además, existe un “techo de cristal”, conformado por una serie de limitaciones para que las mujeres alcancen posiciones de mayor jerarquía en puestos de toma de decisiones, que son invisibles, como por ejemplo estereotipos de género y prejuicios, políticas desfavorables y falta de experiencia para acceder a puestos gerenciales, explicó.

Con relación a las y los titulares que se encontraron al frente de las instituciones de la administración pública federal, se reportó un total de 294, de los cuales 73.8% fueron hombres y apenas 22.8% mujeres.

En tanto, 47.5% de los hombres y 40.3% de las mujeres titulares de una institución contaron con estudios de licenciatura. Quienes tenían una maestría eran 25.8% y 19.4%, respectivamente, mientras que quienes tenían doctorado correspondían a 25.7% y 31.3%, en ese orden.

Presupuesto y control interno

Con relación al presupuesto ejercido por las instituciones de la administración pública federal, durante 2019 se reportó un total de 3 billones 186 mil 808 millones pesos. De ese monto, 34.1% se destinó a la función de protección y seguridad social. En comparación con lo ejercido durante 2018, el presupuesto ejercido en 2019 tuvo un aumento de 2.2%.

Además, se aplicaron 2 mil 919 auditorías a las instituciones del gobierno federal en 2019, de las cuales 62.5% se realizaron por el órgano interno de control de cada institución.

En el mismo periodo, las instituciones de la administración pública federal recibieron 33 mil 654 denuncias derivadas del incumplimiento de las obligaciones de los servidores públicos. De acuerdo con el medio de recepción, 42.0% fueron entregadas por escrito mediante oficio.

Respecto a que las investigaciones iniciadas durante 2019 por la presunta responsabilidad de faltas administrativas cometidas por servidores adscritos a instituciones de la administración pública federal, se reportaron 29 mil 740. De acuerdo con el origen de la investigación, 94.4% se iniciaron por denuncia.

Con información vía El Universal

TENDENCIAS. La rentabilidad de una empresa tecnológica podría crecer hasta un 55% con mujeres al frente

La tecnología es uno de los sectores que más está creciendo, donde se están dando las mejores oportunidades, pero falta mucho para que la mujer obtenga el lugar que merece en este mundo. Datos de LinkedIn establecen que solo el 27% de los puestos directivos en empresas de tecnología son ocupados por mujeres, en estas empresas las mujeres sólo constituyen el 25% de la fuerza laboral. “Esto trae demasiadas consecuencias negativas desde el momento de diseñar los productos tecnológicos que toda la sociedad utiliza y también a nivel económico, no solamente para las empresas sino para los países”, explica Laura Figueroa, product manager en la plataforma BEDU y ganadora de la vertical de inclusión financiera de Talent Land.

Ella ha vivido toda esta transición en el mundo de la tecnología y comparte los beneficios de integrar a más mujeres en la industria tecnológica. Aproximadamente 30% de las personas que están estudiando una carrera STEAM (ciencias, tecnologías, ingenierías, artes y matemáticas ) son mujeres, eso ya en el mundo laboral provoca una brecha enorme porque de cada 100 hombres solo 20 son mujeres. Este no es un problema exclusivo de Latinoamérica, si tuviéramos iniciativas de diversidad dentro de las empresas,  de entrada la rentabilidad de esos lugares podría crecer hasta un 55%; sin embargo, cuando hablamos de puestos directivos, solamente 17% de ellos son ocupados por mujeres.

“Cuando empiezas a impulsar, como empresa, a que más mujeres tomen puestos de dirección es muy interesante cómo los rendimientos, sobre todo si son empresas públicas, tienen claramente mayores márgenes de ganancia. Si como empresario estás buscando nuevos inversionistas o una nueva ronda de inversión, se te percibe como una empresa menos riesgosa con mujeres a bordo”.

Un ejemplo es el estudio de SP Global que demostró que en dos años con mujeres en puestos directivos, todos los balances de la empresa de manera general comenzaron a tener mejores márgenes de ganancia y mejor productividad de los costos operativos.” Estas son cosas que a los inversionistas les interesa mucho ver y se empiezan a percibir como fortalezas”.

Figueroa asegura que también tienen que ver los estereotipos de género orientados a la educación. “La realidad es que  las mujeres y adolescentes  muestran mucho interés desde el principio de la vida por carreras STEAM, ellas quieren ser químicas, astronautas, doctoras, ingenieras, sin embargo a partir de los 15 años este porcentaje empieza a decaer”, de acuerdo con un estudio realizado por Microsoft, esto tiene que ver con los roles de género donde todavía muchos padres de familia y sociedad en general no promueven estos espacios para las mujeres. 

El otro camino ha sido emprender, pero desafortunadamente el apoyo es menor por ser mujeres, el Banco de México revela que las emprendedoras son excluidas por las instituciones financieras o no les financian lo suficiente, por ello el número de fintech lideradas por mujeres representa 35%; el Inegi dio a conocer que del 100% de emprendimiento solamente el 28% está liderado por mujeres.

“La realidad es que muy pocas mujeres se ven logrando el emprendimiento; de acuerdo con el McKinsey Global Institute, de cada 10 mujeres que lo quieren solo tres lo hacen, de entrada por la creencia de que no somos capaces (síndrome del impostor), esto al momento de estar buscando financiamientos y capital semilla se vuelve un gran obstáculo”.

¿Qué podemos hacer?

El sector tecnológico es el de mayor crecimiento en el mundo, el Foro Económico Mundial desde hace años habla de la demanda de talento para estas áreas, pero todavía es muy difícil encontrar estas habilidades, pues la educación tradicional simplemente no los está capacitando. “Este hoy es un gran lugar para que una mujer pueda emprender una carrera, se deben también romper los estereotipos de que tengo que ser excelente en matemáticas, física, la verdad es que en las herramientas tecnológicas hay muchas variantes y mucha gente ha dado el paso a la tecnología”.

Lo más importante es continuar visibilizando el rol de la mujer día a día, asegura Figueroa, “esto no se debe dejar de hacer jamás”, segundo, se deben generar más programas de impulso, tanto a nivel empresarial como social. “Aquí las empresas son parte importante para facilitar financiamientos, pero también para que hagan un análisis del papel de la mujer dentro de su fuerza laboral, a partir de ello, generar planes de acción para atraer talento diverso y darle seguimiento a estos planes a través de métricas para respaldar las decisiones”. 

Finalmente se requiere que más mujeres se capaciten, “hoy del total de estudiantes que recibe BEDU, solamente el 11% son mujeres, estamos impulsando de manera proactiva que las mujeres adopten las tecnologías, debido a las brechas salariales, es mucho más sencillo para un hombre poderse pagar un curso de tecnología, por ello escuelas como la nuestra requiere de programas de financiamiento específicos y becas, además de impulsar iniciativas con privados que permitan llegar a un gran número de mujeres”.

Con información vía El Economista