PERSPECTIVAS_ Brecha salarial: Las industrias con peor y mejor paga para las mujeres

La industria de medios de comunicación es la que presenta la brecha salarial más amplia entre hombres y mujeres. En promedio, las comunicadoras, periodistas, fotógrafas, camarógrafas y, en general las mujeres que trabajan en esta industria ganan 67 pesos por cada 100 pesos que le pagan a los hombres.

Una de las desigualdades más explícitas entre hombres y mujeres es la económica; las oportunidades y condiciones laborales en las que se desarrollan las mujeres, les obstaculizan tener mejores remuneraciones o alcanzar puestos directivos o de toma de decisiones.

En el reporte Brecha salarial de género: Un comparativo sectorial e internacional, elaborado por el Imco, se observó que hay sectores en los que la brecha salarial alcanza más de 30%, uno de ellos es la industria de medios de comunicación masiva.

El rubro de los servicios no gubernamentales, el comercio minorista, la industria manufacturera y los servicios turísticos, son otros de los sectores en donde se registran las brechas salariales más amplias.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Brecha laboral en México: Al menos 14.7 millones de personas necesitan empleo

Dos años y un mes han pasado desde que se registrara el mayor impacto en el mercado laboral a causa de la suspensión de actividades económicas no esenciales debido a la pandemia de Covid-19, y que llevó a 12.7 millones de personas a dejar su empleo, y la brecha laboral no ha logrado recuperarse del todo.

Los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación Empleo (ENEO) revelan que el 21.9% de la fuerza laboral potencial del país necesita un empleo, todavía por arriba del nivel de 19.8% reportado en marzo de 2020. Esto implica que en la actualidad hay 2.3 millones de personas más en esta situación, para llegar a un universo de 14.7 millones de personas.

La brecha laboral mide la necesidad más amplia de empleo en el mercado, ya que considera a las personas desocupadas, a las inactivas disponibles para trabajar y a las subocupadas, es decir, quienes tienen jornadas reducidas y la necesidad de laborar más tiempo.

Este indicador de déficit de empleo llegó a un nivel máximo histórico de 52.9% de la fuerza laboral potencial en mayo de 2020 y se ha reducido gradualmente; en abril de este año tuvo un repunte respecto a marzo, cuando fue de 21.5 por ciento. Sin embargo, los niveles reportados todavía se encuentran por arriba de lo observado antes de la pandemia.

El máximo histórico anterior para este indicador, el cual el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) denomina “tasa de subutilización de la fuerza de trabajo”, se registró durante la crisis financiera global de 2009, en el mes de mayo, cuando se ubicó en un nivel de 26.4 por ciento.

Todos los componentes que conforman la medición de la brecha laboral tuvieron un aumento en abril, lo que llevó a que medio millón de personas se sumaran a la necesidad de empleo. La población desocupada aumentó en 71,046 personas; la inactiva disponible para trabajar, en 69,396 personas, y, la subocupada, que reportó el mayor incremento, en 433,537 personas.

A pesar de los avances del mercado laboral en general durante el cuarto mes del año, los indicadores complementarios, destacó Marcos Daniel Arias Novelo, analista económico de Monex, “no tuvieron la misma mejora, lo que derivó en un crecimiento de la brecha laboral de 574,000 personas. El indicador se ubicó en 21.94% de la PEA extendida y subió gracias al crecimiento de subempleo desde 4.77% hasta 5.20% y del desempleo encubierto desde 7.67% hasta 7.74%”.

Uno de los efectos principales de la pandemia en el mercado laboral ha sido el aumento de la inactividad laboral, en especial del renglón que abarca a quienes se encuentran desalentados para encontrar un empleo. Este grupo abarcó en abril a 7.7 millones de personas, un aumento de 33.6% respecto a lo reportado en marzo de 2020.

En sus reportes sobre el impacto de la Covid-19 en el mercado laboral, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha reiterado que “el aumento del nivel de inactividad es una de las principales consecuencias de la actual crisis laboral, en la que es necesario hacer hincapié en el plano político”.

En economías como la mexicana, destacó el organismo, la brecha laboral sigue siendo superior respecto a lo reportado antes de la emergencia sanitaria, en niveles de hasta cinco puntos porcentuales, lo que complicará más la recuperación plena del empleo.

“Estas cifras indican que la recuperación de las horas trabajadas ha ido acompañada de un fuerte repunte del empleo en las economías avanzadas, ya con el regreso de la población al mercado laboral, mientras que en los países de ingreso mediano persiste el déficit de ocupación. Estas tendencias se reflejan en las variaciones de las tasas de inactividad en estos mercados laborales”, detalló la OIT.

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Rumbo al 8M: pendientes en materia de género en el mundo laboral

El 8 de marzo de todos los años, en el marco del Día Internacional de la Mujer, se conmemora y visibiliza la lucha por los derechos de las mujeres, en toda su diversidad, alrededor del mundo.

Adicionalmente, sirve como un llamado a exponer que esta lucha sucede todos los días en diferentes espacios de la vida privada y pública. La participación de las mujeres en la sociedad y el pleno ejercicio de sus derechos no es una realidad todavía. Y, en el mercado laboral, todavía hay muchas tareas pendientes. 

La cifras, y sobretodo, los testimonios y las historias reflejan que hay mucho por hacer: aunque en términos generales, la precarización laboral afecta a todas las personas, las mujeres forman el grupo más vulnerable, especialmente cuando el género intersecta con otras expresiones de vulnerabilidad. 

Tasa de participación: el acceso efectivo de las mujeres al trabajo

En México hay 52.3 millones de mujeres que tienen 15 años o más mientras que este grupo para los hombres es de 46.5 millones. Pero sólo el 43% de estas mujeres se encuentran económicamente activas mientras que el 75% de los hombres están en esta condición, de acuerdo con cifras a enero del 2022 de la ENOE (Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo). 

Esta tasa refleja qué proporción de la población realizó una actividad económica o buscó hacerlo durante el levamiento de la encuesta. Y nos da una idea de la participación que tienen las mujeres en el mercado laboral.

Y aunque esta participación femenina incrementó significativamente en las últimas dos décadas, ahora parece estar estancada y todavía es mucho menor que la participación masculina (apenas poco más de la mitad).

El hecho de que menos mujeres trabajen o busquen un trabajo se puede explicar, entre otras cosas, por la sobrecarga de otras actividades no remuneradas como el cuidado a adultos mayores, el trabajo del hogar, el acompañamiento a menores de edad o la organización del hogar. La violencia doméstica y la inseguridad pueden ser otras dinámicas estructurales que expulsan a las mujeres del mercado laboral. 

Brecha salarial: las mujeres queremos ganar lo mismo que nuestros pares hombres

Las mujeres ganan menos. El salario promedio de las mujeres en México es más bajo que el de los hombres. Con más frecuencia las mujeres ocupan posiciones con menores remuneraciones y casi nunca están en puestos de liderazgo. Y aún cuando tienen la misma posición que algún hombre, en gran parte de los casos, reciben menor pago.

Siguiendo con las cifras de la ENOE del Inegi, se observa una vulnerabilidad salarial importante en la población ocupada femenina: 42 de cada 100 mujeres en México perciben ingresos que no superan un salario mínimo mensual.

Esta cifra para la población ocupada masculina es significativamente menor: 29 de cada 100 hombres están en este grupo de ingresos. 

Las cifras muestran también que en casi todos los tipos de puesto laboral las mujeres perciben menores ingresos por hora que sus pares hombres.

Las funcionarias y directoras ganan en promedio 111 pesos cada hora mientras que los hombres en estos puestos perciben 126 pesos. Por su parte, las trabajadoras industriales y artesanas ganan 34 pesos por hora, al tiempo que sus pares ingresan 43 pesos por hora en promedio.

Discriminación laboral: la penalización persistente por maternidad

Es muy curioso que mientras la sociedad castiga, estigmatiza y condena a las mujeres que hacen ejercicio de sus derechos reproductivos y deciden interrumpir sus embarazos, al mismo tiempo el mercado laboral castiga severamente a las mujeres que también hacen ejercicio de sus derechos reproductivos y deciden ser madres. 

Ser mujer y buscar escalar laboralmente es complicado si se es madre, e incluso aunque no lo seas, porque en algún momento puedes serlo. En México la brecha salarial puede alcanzar hasta 40% para las mujeres que son madres, de acuerdo con el estudio El efecto de la maternidad en el empleo y los salarios en México del Colegio de México.

Sólo 2 de cada 10 directivos son mujeres y cerca del 64% de las mujeres que son directoras no tienen hijos. 

Esto se complementa, nuevamente, con la desproporcionalidad con la que las mujeres realizan las actividades no remuneradas fuera del mercado laboral. En México, las mujeres se encargan de poco más del 70% de este trabajo, por el que no se recibe pago. 

El camino es largo

El mercado laboral es uno de los espacios en los que la igualdad de género todavía implica un camino largo. Es fundamental reestructurar el sistema de cuidados bajo una perspectiva de género y de derechos humanos, así como inferir desde la política pública y privada para facilitar a los hombres acceder a sus paternidades y participación en el hogar, así como para que las mujeres puedan hacer ejercicio de sus derechos laborales efectivamente.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Coronavirus: los 3 países de América Latina donde más cayó el empleo femenino (y qué están haciendo para recuperarlo)

Si hay algo que dejó en claro esta crisis es que las mujeres han perdido el empleo más rápido que los hombres y lo están recuperando a una velocidad mucho más lenta.

Y eso es solo considerando los empleos formales en una región donde más del 50% de las personas vive de trabajos informales que no aparecen en las estadísticas.

Con datos recolectados en 10 países de la región, «los más afectados con la caída del empleo femenino son Chile, Perú y Brasil«, le dice a BBC Mundo Marcelo Cabrol, gerente del Sector Social del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

«La diferencia más grande en el empleo de hombres y mujeres está en Chile».

En ese país mientras el empleo de los hombres retrocedió 9%, el de las mujeres bajó 15% entre febrero y diciembre de 2020.

Eso lo convierte en el país con la mayor diferencia de caída de empleo entre mujeres y hombres de la región.

La brecha salarial en Chile

Durante la pandemia la participación laboral bajó, eso quiere decir que muchas mujeres salieron del mercado y no están buscando trabajo.

Por esa razón no son desempleadas técnicamente, pues para entrar en la categoría de desempleado hay que estar buscando activamente trabajo.

Y esto no es igual en todos los países. Las mujeres uruguayas, por ejemplo, han salido a buscar trabajo cuando lo han perdido y por tanto engrosan las filas de cesantes.

En cambio, las chilenas han tenido que quedarse en casa o han preferido no seguir buscando trabajo.

«Creemos que se explica por la brecha salarial», dice Cabrol, ya que si cierran las guarderías y además las mujeres ganan menos que los hombres, hay más probabilidades de que la mujer se quede en casa y no intente volver a entrar al mercado laboral.

Los trabajos vulnerables en Perú

En Perú (con datos de Lima Metropolitana) el empleo femenino bajó 15% y el masculino 11%.

En ese país el empleo de las mujeres se concentra mucho más en trabajos vulnerables, como los trabajos por cuenta propia, negocios familiares y otras actividades que no requieren una relación contractual.

Y además se concentra en industrias que han sido más golpeadas por la crisis en toda la región, como los servicios y el comercio.

En el caso de Perú, este fenómeno se da con más fuerza.

La maternidad en Brasil

En Brasil, la mayor economía de la región, la caída del empleo fue de 13% para las mujeres y 11% para los hombres.

Pero la situación fue diferente para las mujeres con o sin hijos.

Mientras las mujeres sin hijos estabilizaron su situación en el tercer trimestre, el empleo para las madres siguió cayendo.

A eso se suma una realidad que afecta a toda la región: las mujeres realizan el 80% del trabajo doméstico, de cuidado de niños, de adultos mayores y enfermos.

«La presencia de hijos te saca más rápido del mercado laboral y hace que te demores más en regresar», explica Cabrol.

«Es como un efecto pegajoso», ya que las mujeres pierden el trabajo y si las escuelas no abren, la situación se complica.

¿Qué se está haciendo para recuperar el empleo de las mujeres?

«Lo que hemos visto durante la pandemia es que solo el 22% de las medidas que han tomado los gobiernos tiene una perspectiva de género», señala Cabrol.

El resto son planes para apoyar la recuperación del empleo tanto femenino como masculino.

Para disminuir la brecha de género en el mercado laboral, el especialista propone medidas como entregar incentivos financieros para que las empresas contraten más rápido a mujeres que a hombres.

«Incentivos que pueden darse a través de créditos blandos, que en algunos países han funcionado, aunque a pequeña escala», precisa.

Otras alternativas son la entrega de bonos de género y acelerar la inclusión digital de las mujeres. En ese sentido, Cabrol plantea que es necesario reeducar a la fuerza laboral femenina para que aprenda las nuevas habilidades que va a requerir el mercado en el futuro.

Con información vía BBC Mundo

ACTUALIDAD. De burócratas mejor pagados, apenas 27% son mujeres: Inegi

Sólo uno de cada cuatro (27%) empleados de la administración pública federal que ganan más de 50 mil pesos al mes es mujer, revelan los resultados más recientes del Censo Nacional del Gobierno Federal del Inegi.

Lo anterior confirma la segregación vertical, es decir la menor participación de las trabajadoras del gobierno en los puestos directivos y de sueldos elevados.

Al cierre de 2019, primer año del actual gobierno, el personal adscrito a las instituciones de la administración pública federal ascendió a un millón 606 mil 800 empleados, un incremento de 8.8% respecto a 2018.

De este total, 64 mil 723 personas (4% del total) ganaron más de 50 mil pesos al mes, mientras que más de un millón de trabajadores (64.7%) percibían 15 mil pesos, en el mejor de los casos.

Entre quienes ganaban más de 50 mil pesos, 42 mil 279 empleados eran hombres y sólo 17 mil 444 mujeres, es decir menos de la mitad del personal masculino con dicho ingreso. Por el contrario, en la base salarial de quienes ganan hasta 15 mil pesos, predomina la población femenina con 591 mil plazas frente a 448 mil ocupadas por el sexo opuesto, equivalentes a dos quintas partes del total.

Las desigualdades de género en el mercado laboral también se manifiestan en la segregación vertical, es decir en las dificultades que experimentan las mujeres para desarrollarse profesionalmente y acceder a puestos con mayor poder de decisión y mejores remuneraciones, advierte Iliana Vaca, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En el estudio Oportunidades y desafíos para la autonomía de las mujeres en el futuro escenario del trabajo muestra que, por un lado, existe una fuerza conocida como “piso pegajoso”, que impide a las mujeres en los extremos más bajos de las jerarquías salariales, con empleos informales o de baja calidad, progresar o moverse a posiciones laborales con mejores beneficios.

Además, existe un “techo de cristal”, conformado por una serie de limitaciones para que las mujeres alcancen posiciones de mayor jerarquía en puestos de toma de decisiones, que son invisibles, como por ejemplo estereotipos de género y prejuicios, políticas desfavorables y falta de experiencia para acceder a puestos gerenciales, explicó.

Con relación a las y los titulares que se encontraron al frente de las instituciones de la administración pública federal, se reportó un total de 294, de los cuales 73.8% fueron hombres y apenas 22.8% mujeres.

En tanto, 47.5% de los hombres y 40.3% de las mujeres titulares de una institución contaron con estudios de licenciatura. Quienes tenían una maestría eran 25.8% y 19.4%, respectivamente, mientras que quienes tenían doctorado correspondían a 25.7% y 31.3%, en ese orden.

Presupuesto y control interno

Con relación al presupuesto ejercido por las instituciones de la administración pública federal, durante 2019 se reportó un total de 3 billones 186 mil 808 millones pesos. De ese monto, 34.1% se destinó a la función de protección y seguridad social. En comparación con lo ejercido durante 2018, el presupuesto ejercido en 2019 tuvo un aumento de 2.2%.

Además, se aplicaron 2 mil 919 auditorías a las instituciones del gobierno federal en 2019, de las cuales 62.5% se realizaron por el órgano interno de control de cada institución.

En el mismo periodo, las instituciones de la administración pública federal recibieron 33 mil 654 denuncias derivadas del incumplimiento de las obligaciones de los servidores públicos. De acuerdo con el medio de recepción, 42.0% fueron entregadas por escrito mediante oficio.

Respecto a que las investigaciones iniciadas durante 2019 por la presunta responsabilidad de faltas administrativas cometidas por servidores adscritos a instituciones de la administración pública federal, se reportaron 29 mil 740. De acuerdo con el origen de la investigación, 94.4% se iniciaron por denuncia.

Con información vía El Universal

“Divisiones no ayudan” para acortar brechas

Empresarios y gobierno deben de trabajar juntos por acortar la brecha social, sin embargo, hay riesgos en las medidas que se están tomando tanto para la inversión como para que las empresas evalúen su viabilidad en el país.m{1272962}

El gobierno tiene que permitir crear alternativas a favor de las familias, las empresas, y del país. “El trabajar juntos, queremos lo mejor para México, y acortar la brecha social, y las divisiones no ayudan a nadie”, señaló Claudia Jañez, presidenta del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG), que reúne a las 50 principales empresas multinacionales en México que aportan alrededor de 10 por ciento del PIB.

“Hoy, los mensajes definitivamente no son los adecuados para una inversión de largo plazo. Las Empresas Globales seguiremos con un compromiso con México, pero queremos traer más inversión y más empleo, y urge que juntos demos este mensaje de compromiso”.

En entrevista con MILENIO, la titular del organismo comentó que ven con mucha preocupación, los diversos impactos negativos y transversales, que la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica traerá a México, particularmente en la economía, aunado a la incertidumbre que dejará para atraer inversiones al país.

Explicó que con esta reforma las empresas extranjeras que ya están en México, y las que buscan nuevas zonas para colocar sus inversiones, analizarán la viabilidad de operar en nuestro territorio ante el cambio de reglas.

Jañez comentó que cambiar las reglas tiene riesgos pues al tener contratos vigentes firmados, compromisos entre particulares y con el sector público.m{1272963}

“Al final creemos que inhibe la competencia y la libre concurrencia, y la ley como está planteada, además de hacer imposible competir contra la Comisión Federal de Electricidad (CFE), hace que nuevos participantes no ingresen al mercado. Eso nos preocupa desde el punto de vista de los usuarios, sobre todo las empresas”, aseguró.

Destacó que una modificación de esta magnitud es una trasgresión a los acuerdos internacionales de México, así como a los compromisos ambientales que se deben cumplir a cabalidad.

“Hoy sí estamos viendo un freno a nuevas inversiones, tal vez las que ya tenemos en el país se queden, pero México necesita más inversión privada”, dijo la CEO de DuPont en México.

Refirió que la reforma también daña la competitividad y la percepción de México, “sobre todo está vulnerando ya un reconocimiento de la comunidad internacional hacia México con el estado de derecho”.

Con información vía MILENIO