Cambio climático obliga a sindicatos a luchar por protección para los trabajadores

El cambio climático ha obligado a los sindicatos a reclamar mayor protección. La ola de calor que golpea Europa puso el foco sobre los riesgos de las temperaturas extremas para ciertos trabajadores que se han enfrentado a náuseas, desvanecimientos e incluso la muerte. 

Difíciles de soportar para la población en general, las temperaturas extremas de los últimos días se han vuelto realmente insufribles para algunos sectores de trabajadores, como obreros de la construcción trabajando sobre el asfalto ardiente, temporeros agrícolas sudando profusamente bajo invernaderos de plástico, personas obligadas a trabajar en almacenes sin aire acondicionado.

En España, un empleado de unos cincuenta años murió el viernes tras sufrir un golpe de calor, un fenómeno en el que el cuerpo se recalienta, cuando trabajaba en una nave industrial en Móstoles, en la región de Madrid. Según los socorristas, su temperatura corporal era de 42.9 ºC cuando fue auxiliado, luego de sufrir convulsiones y quedar inconsciente.

Un trabajador de limpieza de 60 años, contratado por un mes por una empresa que limpia las calles de Madrid, murió el fin de semana cuando laboraba, mientras que otro, de 58 años, fue hospitalizado el martes.

En Francia, dos personas fallecidas estos últimos días en su puesto de trabajo, en el marco de accidentes “posiblemente relacionados” con la ola de calor, anunciaron este miércoles las autoridades sanitarias.

A principios de julio, dos personas que trabajaron en el campo, de 20 y 57 años, fallecieron en Italia mientras faenaban a temperaturas superiores a 40 ºC, uno en la región de Campania y el otro en Calabria (ambas en el sur), según medios locales.

Estas muertes reavivaron el debate en el país sobre el impacto de las olas de calor, un año después de que la muerte de un temporero maliense de 27 años llevara a varias regiones italianas a prohibir el trabajo en el campo durante las horas más calientes.

“Límite de temperatura”

En las calles de Madrid, las muertes recientes generaron inquietud. “La verdad que da miedo (….) Yo no tengo problemas de salud, pero como trabajo todo el día al sol, me canso mucho”, dijo a la AFP Javier Herreros, un obrero de 52 que reemplaza adoquines.

Hechos como las muertes en la capital española “nunca se produjo”, afirmaron en un comunicado los dos principales sindicatos españoles, UGT y Comisiones Obreras (CCOO), al llamar a reducir el tiempo o la intensidad de la exposición” al calor.

En España, Reino Unido o Francia, las autoridades han multiplicado en los últimos días los mensajes de prevención, pidiendo teletrabajar a los trabajadores que pueden y cuidarse a los demás. Esto no es suficiente a los ojos de los sindicatos, cuando se espera que la frecuencia de los episodios de calor se duplique en Europa para 2050.

“Europa necesita definir temperaturas máximas para trabajar”, estimó en Twitter la Confederación Europea de Sindicatos. Un mensaje similar al de la federación sindical británica TUC, que reclamó fijar “una temperatura límite” de 30°C por encima de la cual los trabajadores deben abandonar su actividad.

“Riesgo profesional”

Para CCOO, otras medidas podrían reducir sensiblemente los riesgos, como la instauración de descansos prolongados o sesiones de formación para los empleadores. También deben ser identificados “todos los puestos con posible exposición al calor excesivo”, un juicio del sindicato.

Un planteamiento hecho también por el Instituto Sindical Europeo (Etui), un centro de investigación en Bruselas, que sugirió en un informe considerar como un “riesgo laboral” el “estrés térmico vinculado a las condiciones meteorológicas”.

“Actualmente, numerosos trabajadores sufren la inacción de los empleados, mientras que las autoridades suelen hacerse la vista gorda” frente a las consecuencias del calor para “los trabajadores en situación precaria”, los más perjudicados, lamentó este centro de análisis.

Señal de que se empieza a tomar conciencia, los empleados de los servicios de limpieza de Madrid lograron un acuerdo el martes para poder dejar de trabajar en las horas de más calor.

CON INFORMACIÓN VÍA LA LISTA/THE GUARDIAN

Empleos verdes, entre el cambio climático y la creciente brecha de género laboral

Para 2050, más del 80% de los nuevos empleos creados para descarbonizar el planeta se darán en sectores dominados por los hombres, “a menos que se aborden las desigualdades estructurales de género en la región”, advierte el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El cambio climático y las medidas para contenerlo sin una perspectiva de género destruirá nuestro hábitat y la economía, además aumentará el desempleo en general, pero con énfasis en las mujeres, apunta el organismo. En 28 años, los daños provocados por el calentamiento global ascenderán a 100,000 millones de dólares al año en América Latina y el Caribe, dice el BID.

Pero no hace falta esperar a 2050, “a menos que se tomen medidas drásticas e inmediatas”, esos daños económicos “pueden llegar a destruir hasta 2.5 millones de puestos laborales para 2030”, de acuerdo con Monserrat Bustelo, Karen Martinez, Agustina Suaya y Sofía González Prieto, economistas del BID y autoras del artículo Empleos verdes: Oportunidades para las mujeres en la región.

“Las mujeres ocupan solo uno de cada tres puestos de trabajo en el sector de las energías renovables a nivel global”. Previo a la pandemia de covid-19, había alrededor de 11.5 millones de puestos en esa área, y el 32% los desempeñaban mujeres, según el reporte Energías renovables y empleo: Balance anual 2020.

Asia concentraba el 63% de esas plazas a escala mundial, lo que le deja muy poco margen a América Latina y el Caribe. Aunque Brasil y Colombia tuvieron un crecimiento en los empleos en el sector de los biocombustibles.

Las mujeres, los pueblos indígenas, personas afrodescendientes y con discapacidad son las más afectadas “por las perturbaciones ambientales, económicas y sociales ocasionadas por el cambio climático”. Al mismo tiempo, estos grupos son quienes realizan más acciones en defensa del medio ambiente.

Podría haber más ganancias que pérdidas

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los empleos verdes son aquellos que “contribuyen a preservar y restaurar el medio ambiente, ya sea en los sectores tradicionales como la manufactura o la construcción o en nuevos sectores emergentes como las energías renovables y la eficiencia energética”.

Los compromisos que los países han asumido para descarbonizar el planeta nos conducen a una economía de cero emisiones netas, lo que pudiera parecer utópico. Pero en esa transición, para 2030, “se destruirán 7.5 millones de empleos en la electricidad a partir de combustibles fósiles, la extracción de combustibles fósiles y la producción de alimentos de origen animal”, prevé el BID en el reporte El empleo en un futuro de cero emisiones netas en América Latina y el Caribe.

Sin embargo, “nuevas oportunidades de empleo compensarán con creces dicha pérdida”, pues hay potencial de creación de 22.5 millones de puestos de trabajo en agricultura, producción de alimentos de origen vegetal, energías renovables, silvicultura, construcción y manufactura.

Pero “sin políticas para reubicar” a las trabajadoras y los trabajadores, fomentar el trabajo decente en las zonas rurales, para “ofrecer nuevos modelos empresariales” y apoyar personas desplazadas y a sus comunidades”, advierte el organismo, de poco servirá que ya no estemos contaminando.

Propuestas de acción

La transición hacia las cero emisiones netas es también “una oportunidad para crear empleos en la región. Si nos enfocamos en cerrar brechas de talento, además, podemos impulsar la inclusión laboral de mujeres”, proponen las economistas del BID.

Algunas de sus recomendaciones son la creación de empresas de mujeres basadas en recursos naturales, usando la tecnología para aumentar la producción agrícola, liderar la gestión del agua y la tierra, la producción de biocombustibles y la protección de los bosques.

“Las oportunidades también apuntan al sector de la construcción, la manufactura y la producción de energía renovable”, pues se proyecta que este último sector generará más de 100,000 empleos en los próximos años, pero es necesario desde ahora aumentar la representación de mujeres.

Para ello se requiere aumentar las competencias laborales necesarias para estos puestos técnicos, que siguen siendo masculinos y que por diversos motivos no les resulta un espacio seguro o atractivo a niñas y mujeres.

La mayor parte de las mujeres labora en el sector de servicios y “se están creando empleos en ecoturismo, movilidad eléctrica, transporte público y gestión de residuos”, así que sí podrían encontrar puestos de trabajo ahí, siempre y cuando cuenten con la capacitación adecuada.

También “se necesita avanzar en la recolección de datos representativos desagregados por género. Así podremos incrementar el entendimiento de cómo las políticas que promueven los empleos verdes afectan los mercados laborales de diferentes grupos de la población”.  

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA