Educación y pandemia: Informe CEPAL-UNESCO

Recientemente la Comisión Económica para la América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha rendido un Informe sobre el Covid-19 en el que se reconoce la crisis mundial sin precedentes que ha afectado a más de 190 países, y en el caso particular de la educación a más de 1200 millones de estudiantes de todos los niveles de enseñanza, de los cuales más 160 millones son de América Latina y el Caribe.

El Informe Covid-19 CEPAL-UNESCO plantea que, en este contexto, la crisis tendrá importantes efectos negativos en los distintos sectores sociales, incluidos particularmente la salud y la educación, así como en el empleo y la evolución de la pobreza (CEPAL, 2020a). Por su parte, la UNESCO ha identificado grandes brechas en los resultados educativos, que se relacionan con una desigual distribución de los docentes, en general, y de los docentes mejor calificados, en particular, en desmedro de países y regiones con menores ingresos y de zonas rurales, las que suelen concentrar además a población indígena y migrante (UNESCO, 2016a; Messina y García, 2020).

El objetivo del Informe es visibilizar la diversidad de consecuencias que estas medidas tendrán sobre las comunidades educativas a corto y mediano plazo, así como plantear las principales recomendaciones para sobrellevar el impacto de la mejor manera posible, proyectando oportunidades para el aprendizaje y la innovación en la educación posterior a la pandemia. (CEPAL-UNESCO, 2020)

La información recolectada sobre los 33 países de América Latina y el Caribe hasta el 7 de julio de 2020 permite constatar que en el ámbito educativo gran parte de las medidas tomadas se relacionan con la suspensión de las clases presenciales en todos los niveles educativos. Para enfrentar esta situación, la gran mayoría de los países (29 de los 33) establecieron formas de atención de los estudios en diversas modalidades a distancia, entre las que destaca el uso de plataformas virtuales de aprendizaje asincrónico y formas de aprendizaje fuera de línea con transmisión de programas educativos a través de la radio o televisión.

De igual manera, el Informe reconoce que, la pandemia ha transformado los contextos de implementación del currículo, no solo por el uso de plataformas y la necesidad de considerar condiciones diferentes a aquellas para las cuales el currículo fue diseñado, sino también porque existen aprendizajes y competencias que cobran mayor relevancia en el actual contexto. Es preciso tomar una serie de decisiones y contar con recursos que desafían a los sistemas escolares, los centros educativos y los docentes. Tal es el caso de los ajustes y las priorizaciones curriculares y la contextualización necesaria para asegurar la pertinencia de los contenidos a la situación de emergencia que se vive, a partir del consenso entre todos los actores relevantes. (CEPAL-UNESCO, 2020)

En relación a la expansión de la infraestructura digital en educación en América Latina y el Caribe en las últimas décadas, la desigualdad se hizo evidente al momento de enfrentar la crisis pandémica. El Informe menciona que, aunque la región ha avanzado de manera significativa en la reducción de las brechas de acceso al mundo digital en los últimos años, particularmente gracias a la masificación de la conectividad móvil, aún persisten brechas considerables en el acceso efectivo al mundo digital, lo que tiene profundas implicaciones en las oportunidades y la participación de las nuevas generaciones (CEPAL, 2019; Trucco y Palma, 2020). Y más adelante se enuncia que, la desigualdad en el acceso a oportunidades educativas por la vía digital aumenta las brechas preexistentes en materia de acceso a la información y el conocimiento, lo que —más allá del proceso de aprendizaje que se está tratando de impulsar a través de la educación a distancia— dificulta la socialización y la inclusión en general. (CEPAL-UNESCO, 2020)

El Informe Covid-19 se complementa con reflexiones y recomendaciones en relación a los procesos de evaluación de los aprendizajes, particularmente orientadas a la búsqueda de una equidad evaluativa en las condiciones de desigualdad y crisis social que se vive. Por otra parte, aborda la necesidad de atender las necesidades de docentes y directivos, resultado de la emergencia de nuevas condiciones en su tarea educativa, así como lo que tiene que ver con el impacto socioemocional y psicológico de la comunidad educativa. En la parte final se enfatiza en la atención a grupos vulnerables.

Con información vía Milenio

OCDE insta a América Latina y el Caribe a establecer pacto social, tras crisis de covid-19

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) hizo un llamado a los países de América Latina y el Caribe a establecer un nuevo pacto social, tras la crisis por la pandemia del covid-19, que fomente la inclusión, la innovación la sustentabilidad ambiental y la sostenibilidad fiscal. “La región de América Latina y el Caribe está enfrentando una de las crisis más graves de su historia, una crisis que ha puesto de relieve la vulnerabilidad y los desafíos estructurales de la región. La única manera de salir de esta crisis y evitar que vuelva a suceder algo tan grave es con la fórmula de las tres “B” (Building Back Better), reconstruir mejor en español. En nuestra región esto implica poner énfasis en el bienestar y en la cohesión social. Necesitamos un nuevo pacto social incluyente, sustentable, innovador y colaborativo, hoy hoy más que nunca debemos de trabajar de la mano en la región”, indicó el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría.

Durante su participación en la Ceremonia de inauguración del trigésimo octavo período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), destacó que el impacto del covid-19 está teniendo enormes consecuencias, pero en la región el efecto es mayor que en otras y está afectando a los grupos más vulnerables, por lo que se requiere renovar el pacto social.

Mayor inclusión

En este sentido, el secretario general de la OCDE explicó que algunos elementos clave que podrían ayudar a lograrlo incluyen mejorar la inclusión, ya que si bien América Latina y el Caribe no es la región más pobre, sí es la más desigual y el impacto de la crisis puede ser particularmente costoso para ciertos grupos, como las mujeres, los pueblos indígenas ,las personas mayores, los migrantes y los jóvenes, grupos que ya de por sí enfrentan barreras sistémicas para integrarse al mercado laboral formal.

Por tanto, abundó, la respuesta la crisis debe reducir estas disparidades, promoviendo la formalización del empleo y la expansión de los sistemas de protección social, pero también es esencial la mejora de calidad de los servicios públicos, como la educación y la infraestructura básica; además, las políticas de recuperación deben contribuir a recobrar la confianza ciudadana, pues 64 por ciento de los ciudadanos de la región no confía en sus gobiernos.

Innovación

Un segundo elemento para mejorar el pacto social tienen que ver con la innovación, indicó el funcionario de la OCDE, pues durante las últimas décadas la región no ha podido converger al nivel de ingreso de los economías más avanzadas y en 2019 la productividad laboral promedio en América Latina y el Caribe era de 40 por ciento del promedio de la OCDE, lo que resulta preocupante y es prueba de que hay que repensar la estrategia productiva de la región para construir economías más productivas. Para esto, añadió, se debe estimular la transformación productiva, promover la integración en cadenas regionales y globales de valor, aumentar y fomentar la inversión y la competencia evitar, al tiempo que se debe aprovechar la transformación digital, ya que puede ser un enorme potencial de crecimiento de innovación y de creación de empleos formales.

Sustentabilidad

Un tercer elemento, indicó Gurría, es la sustentabilidad ambiental, pues es fundamental no perder de vista los desafíos del cambio climático y promover una recuperación verde que cuide la riquezas naturales de la región.

Sostenibilidad

Cuarto, agregó, la sostenibilidad fiscal, ya que a pesar de una alta heterogeneidad en la región, los ingresos fiscales en América Latina y el Caribe son particularmente bajos, sólo alcanzan 23 por ciento del producto interno bruto (PIB) en promedio, frente a 34 por ciento de la OCDE. Ante esto, José Ángel Gurría afirmó que la región necesita mayor progresividad impositiva, un gasto público más eficiente y fortalecer la lucha contra la ilusión y la evasión, para eso será importante eliminar concesiones tributarias innecesarias, mejorar la eficiencia y la transparencia de las administraciones tributarias, aumentar la recaudación proveniente del consumo respecto a la inversión del trabajo, así como de las emisiones de efecto invernadero.

Con información vía Milenio

Para combatir crisis, desigualdad y pobreza es necesario crecer a tasas de 4%: Cepal

La pandemia del covid-19 agudizó tres crisis estructurales: económica, social y ambiental, pero además profundizó la desigualdad que ya existía; para salir de estas crisis, reducir la desigualdad y abatir la pobreza, es necesario que la economía crezca a tasas de 4 por ciento y lograrlo requiere la combinación de estrategias empresariales, políticas públicas y desarrollo de capacidades, afirmó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, explicó que las tres dimensiones de la crisis tienen que verse conjuntamente, pues están integradas, y la tasa mínima para sacar al 37.8 por ciento de la población de condiciones de pobreza es de 4 por ciento, mediante la generación de empleo. “Necesitamos crecer al 4 por ciento, pero no crecer nada más, necesitamos crecer para igualar e igualar para crecer. ¿Cómo se logra esto?, es una transferencia de una línea de pobreza, del decil más rico (el 1 por ciento), al más pobre. Partimos de 1.5 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2021 y vamos aumentando esta distribución en 0.5 puntos al año y llegamos a 3 por ciento en 2024 y ahí terminamos con la pobreza extrema”, explicó. Durante la presentación del documento “Construir un nuevo futuro: una recuperación transformadora con igualdad y sostenibilidad”, la secretaria ejecutiva de la Cepal añadió que si seguimos con este 3 por ciento de transferencias del más rico al más pobre, podríamos acabar con la pobreza en el 2030.

“Partimos de la base de que hay una retroalimentación entre crecimiento, competitividad, creación de empleos e igualdad”, apuntó.

Limitantes

La alta funcionaria de Naciones Unidas detalló que en América Latina y el Caribe el crecimiento está limitado por el saldo en cuenta corriente, pues cuando un país crece más, importa más, en vez de exportar. Para revertir esta situación, se necesita más productividad, competitividad, innovación, progreso técnico, transferencia de tecnología, y que esto tenga un impacto en la sostenibilidad ambiental, esto es, que haya una descarbonización.

Siete sectores dinamizadores de gran impulso

Indicó que para lograr lo anterior, se requiere un gran impulso en la sostenibilidad y esto se concreta en inversiones sectoriales que tienen un papel estratégico en el cierre de las tres brechas porque promueven el cambio técnico, generan empleos y reducen la restricción externa y la huella ambiental. Son siete sectores clave: la transformación de la matriz energética con base en las energías; movilidad sostenible y los espacios urbanos; revolución digital para la sostenibilidad; industria manufacturera de la salud; bioeconomía: sostenibilidad basada en recursos biológicos e ecosistemas naturales; economía circular; y turismo sostenible.

Estrategias empresariales y políticas públicas

Bárcena señaló que la base del éxito para lograr el crecimiento deseado se sustenta en la combinación de estrategias empresariales con políticas públicas que establezcan sistemas normativos y de incentivos que viabilicen la inversión y el desarrollo de capacidades humanas y empresariales. Puntualizó que las políticas son cinco, de mediano y largo plazo: fiscal, que sea expansiva, con bajas tasas de interés, aumento en la recaudación, mayores fuentes de tributación; social, con un nuevo régimen de bienestar y protección social; ambiental, que contemple la internalización de externalidades ambientales; industrial, que fomente un desarrollo industrial y tecnológico; y una política de integración regional y multilateralismo renovado.

Con información vía Milenio