“México tiene que comprarle más cosas a Centroamérica”, reconoce la Cepal

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) dijo este viernes, durante la entrega del Plan de Desarrollo Integral (PDI) para el norte de Centroamérica y el sur-sureste de México, que éste último “le debe comprar más cosas a Centroamérica” y que puede ser un gran mercado.

“Lo decimos con mucho respeto: México tiene que comprarle más cosas a Centroamérica”, dijo la secretaria ejecutiva de la Cepal, la mexicana Alicia Bárcena, durante su la exposición del plan.

“Es decir, hay poco comercio entre los tres países: El Salvador, Honduras y Guatemala con México y México puede ser un gran mercado para estos países”, agregó Bárcena y puso como ejemplo el café.

Además, recordó que la región tiene “70 millones de habitantes, es un gran mercado y una zona geográfica privilegiada, con una gran diversidad natural y cultural y una gran vocación integracionista”.

El PDI aborda las causas estructurales de la migración irregular con una perspectiva de desarrollo y de integración.00:05 / 00:06El reportaje ‘Sangre en el Muro’ lleva la voz de los migrantes centroamericanos en su viaje al norte

Además de temas como el desarrollo económico, bienestar social, sostenibilidad ambiental y gestión integral del ciclo migratorio de la región.

DIAGNOSTICO DETALLADO

Bárcena compartió que el plan, que involucra a 20 agencias, fondos y programas de las Naciones Unidas que operan en América Latina y el Caribe, originó un diagnóstico detallado, un PDI con visión a cortó y mediano plazo, una estrategia de implementación y una propuesta para un mecanismo de financiamiento.

Compartió que en el plan se abordan, al menos, las causas estructurales más importantes de la migración en la región y en primer lugar es que hay “un crecimiento insuficiente, es una región que no ha logrado despegar en su crecimiento, el cual es moderado o mediocre”.

La segunda causa es la pobreza y la desigualdad, seguida de un alto crecimiento demográfico en ciudades y un gran rezago rural, la vulnerabilidad y riesgos crecientes frente al cambio climático como huracanes sequías e inundaciones, reunificación familiar y violencia.

Destacó que un problema delicado es el desempleo juvenil, entre los 15 y 24 años, además del femenino y las brechas de salario mínimo, además de la inseguridad alimentaria y un prevalencia de la doble malnutrición que es la obesidad con la desnutrición.

“El plan que traemos es una respuesta innovadora para construir una región de desarrollo sostenible, los nueves estados del sur- sureste de México con El Salvador, Guatemala y Honduras y se trata de cambiar el paradigma dominante para que la movilidad humana sea una opción y no una obligación”, apuntó Bárcena.

CAMBIAR LA NARRATIVA

Recordó que el PDI busca cambiar la narrativa de la migración vinculándola al tema del desarrollo sostenible y la paz, ubicando la dignidad de la persona migrante y los derechos humanos en el centro con un enfoque de seguridad humana, y adoptando un enfoque de ciclo migratorio que incluye el origen, tránsito, destino y retorno.

También, explora sinergias regionales y abordajes desde la integración, releva y amplía lo que los Estados ya hacen bien con sus recursos y fortalece capacidades públicas.

Bárcena recordó que la propuesta está ordenada en cuatro ejes temáticos: desarrollo económico, bienestar social, sostenibilidad ambiental y gestión integral del ciclo migratorio.

Además, tiene cuatro ejes transversales: fortalecimiento institucional (incluyendo transparencia, gestión y compras públicas), transición y cambio tecnológico, integración regional y alianzas público-privadas.

PLAN VIABLE
Sus pilares están organizados en 15 programas y 114 proyectos listos para ser puestos en marcha, que involucran una inversión de 44 mil 735 millones de dólares en cinco años.

Para ello, la Cepal está explorando la constitución de un “multi partner trust fund” que facilite la canalización de recursos de parte de socios e inversionistas interesados en apoyar el PDI.

La representante dijo que una de las novedades es un geoportal del PDI “donde se puede ver que se están haciendo las cosas en el territorio”.

“Es un plan viable, posible y buscamos que los gobiernos nos digan que estas son sus prioridades, tiempos y costos y estrategias de financiación para poderlos llevar a cabo en dos años”, añadión Bárcena.

En una declaración conjunta firmada el 1 de diciembre de 2018, los presidentes de El Salvador, Guatemala, Honduras y México solicitaron a la Cepal diseñar el Plan de Desarrollo Integral para enfrentar las causas estructurales de la migración en esos cuatro países, en armonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.

CON INFORMACIÓN VÍA SIN EMBARGO MX

TENDENCIAS_ Plataformas colaborativas: ¿cómo pueden ser una vía para la inclusión de mujeres en la economía?

La economía gig o colaborativa abre caminos para disminuir la exclusión económica de las mujeres, debido a que les permite tener flexibilidad y fuentes de ingresos para lograr su autonomía. Sin embargo, hace falta impulsar más su participación con medidas diferenciadas y afirmativas.

Con la llamada “economía colaborativa” ―el sistema en el cual se comparten e intercambian bienes y servicios a través de plataformas digitales―, se abren caminos para disminuir la exclusión de las mujeres de la economía, el cual ha sido un problema histórico que impide alcanzar la igualdad de género en el mundo.

Diversos organismos internacionales coinciden en que las plataformas digitales han aumentado las oportunidades económicas para las mujeres, incluidos la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), aunque también advierten retos.

Las plataformas que participan en la economía colaborativa ofrecen a las mujeres vías y ventajas para generar ingresos, especialmente en los países en desarrollo, debido a que les permiten tener mayor flexibilidad, les ayuda a conseguir independencia económica y a entrar a sectores típicamente dominados por los hombres.

En Argentina, Colombia, Ecuador, Perú, Guatemala y Paraguay las mujeres optan por encontrar ingresos flexibles dentro de la también conocida como “economía gig”, principalmente, porque pueden decidir dónde, cuándo y cómo trabajar, lo cual les facilita obtener una remuneración con actividades que se adaptan a otras responsabilidades, de acuerdo con el informe El futuro del trabajo en América Latina y el Caribe, elaborado por el BID.

No es un secreto que el cuidado, la crianza y las labores del hogar recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres. Por eso, ellas valoran aún más la flexibilidad del trabajo mediante las plataformas digitales. En contraste, según datos recabados en el estudio, los hombres ponderan en primer lugar otros beneficios como obtener experiencia laboral, ingresos extras o incluso la diversión.

También las mujeres pueden enfrentar menos barreras de entrada en las plataformas colaborativas. Por ejemplo, en las aplicaciones de movilidad sólo se registran y cumplen con un proceso más sencillo totalmente en línea, mientras que para ser conductoras de un taxi deben conseguir permisos, cuotas y convivir en los sitios físicos de pasaje con, en su mayoría, hombres, lo cual puede ser intimidante.

En otros ámbitos, las plataformas tienen el potencial de ayudar a impulsar emprendimientos de mujeres o crear redes de contacto para los negocios; además de promover y mejorar la inclusión financiera, ya que suelen ofrecer una conexión directa con nuevos productos o instituciones financieras a través de acuerdos.

Además de estas ventajas, durante la crisis por la pandemia de Covid-19, las mujeres han recurrido a la economía colaborativa para conseguir fuentes de ingresos ante la pérdida de empleos o para tener ganancias adicionales, dado que varios sectores productivos se vieron afectados. 

La emergencia sanitaria provocó una disminución de 10.2 por ciento en la tasa de ocupación laboral entre las mujeres de América Latina y el Caribe en 2020, mientras que la contracción en el caso de los hombres fue de 7.2 puntos, de acuerdo con la OIT. Es decir, la pandemia trajo consigo un retroceso de una década en los niveles de ocupación femenina.

Previo a esta situación excepcional, la participación de las mujeres en el mercado laboral ya era inferior respecto a la de los hombres. La pandemia agravó ese problema, pues más de la mitad de las mujeres en la región se desempeñan en los sectores que han sido más afectados por la recesión económica (por ejemplo, el hotelero y el servicio doméstico) y debido a que muchas se encuentran en el empleo informal, duramente golpeado por el coronavirus.

En ese contexto, algunas plataformas de movilidad registraron un incremento en el número de mujeres que se unieron como conductoras. Por ejemplo, DiDi observó un aumento de 28 por ciento en el ingreso de colaboradoras en México, y dos quintas partes de ellas subieron la cantidad de horas de trabajo diarias en 2020, según el Informe de diversidad de género 2021 de DiDi Global. En Brasil, se sumaron 150 mil mujeres y en China continental otras 265 mil el año pasado.

Una encuesta de DiDi entre sus colaboradoras señala que 64 por ciento considera que ser parte de la plataforma de movilidad le ha permitido conquistar mayor independencia económica, y 83 por ciento lo ve como una fuente de ingresos para sostener a sus familias.

Las empresas de Internet tienen políticas de no divulgación de datos sobre sus colaboradores, por cuestiones de competencia en el mercado. Pero brindan algunos que se complementan con estudios y encuestas de organizaciones. En mayo de 2021, Beat reportó que tenía 69 mil conductoras en su aplicación en América Latina.

En México, DiDi registró a finales de 2020 alrededor de 100 mil socios en su plataforma, de los cuales 4.3 por ciento eran mujeres; a nivel global, la empresa dijo que a finales de 2019 tenía más de 300 mil conductoras.

Brecha digital, la barrera

Si bien las plataformas colaborativas están abriendo posibilidades para la inclusión de las mujeres en la economía, todavía es mayor la presencia de los hombres en esta forma de empleo. El BID hizo un perfil de los conductores y las conductoras de las aplicaciones de movilidad en 2019, centrándose en los afiliados a Uber en Brasil, Chile, Colombia y México.

De acuerdo con los resultados del informe, los hombres representaban 95, 91, 94 y 94 por ciento del total de conductores en Brasil, Chile, Colombia y México, respectivamente. En general, las mujeres tenían una participación no mayor a 7 por ciento en los cuatro países y la usaban en promedio 14 horas a la semana.

A diferencia de los hombres, 90 por ciento de mujeres conductoras utilizaban Uber menos horas a la semana y en mayor medida durante el día (54 contra 47% de los hombres), lo cual se explica porque ellas suelen tener otras actividades que les demandan más tiempo (como el cuidado) y pueden sentirse inseguras en la noche.

Gracias a su flexibilidad, el modelo de las plataformas colaborativas posibilita generar ingresos de acuerdo con el tiempo que se dedique. En parte esto explica que los hombres conductores ganaban 6 por ciento más (0.64 dólares) en Uber hasta 2019 respecto a sus pares mujeres en promedio en los cuatro países. Cada uno tiene sus particularidades: por un lado, en Brasil la brecha a favor de los hombres es de 15 puntos porcentuales, mientras que en Chile es de 3 puntos.

Más allá de las aplicaciones digitales de movilidad, en la economía gig las mujeres representan 42 por ciento de las personas que trabajan a través de las plataformas, incluidas otras variantes como los servicios de entrega de comida a domicilio, de pequeños encargos, de alojamiento y varios más, según información del Banco Interamericano de Desarrollo. 

Si la economía colaborativa es una alternativa de ingresos y posibilita conseguir autonomía económica flexible para las mujeres, la gran pregunta es ¿por qué están subrepresentadas en este espacio, al igual que en otros de la economía tradicional?

La menor participación de ellas en este sector está relacionada con la brecha digital de género. Aunque la región ha avanzado en los niveles de conectividad, todavía existen brechas en cuanto al desarrollo de habilidades digitales y el acceso a las tecnologías. 

En los países de bajos y medianos ingresos de todo el mundo, las mujeres tienen 15 por ciento menos probabilidades de conectarse a la banda ancha móvil y 7 por ciento menos de ser dueñas de un teléfono celular, en comparación con los hombres, según el Informe sobre la brecha de género móvil 2021 de la GSMA.

América Latina ha logrado avanzar más para zanjar la brecha de género digital. El mismo estudio señala que las mujeres tienen 2 por ciento menos posibilidades de usar Internet móvil y un punto porcentual menos de contar con un dispositivo. Estos datos muestran un panorama más paritario en la región respecto al resto del globo.

Sin embargo, a nivel nacional se observan diferentes realidades y la brecha se acentúa en algunos países. En Uruguay, Paraguay, Jamaica, Cuba, Costa Rica y Colombia hay más mujeres que usan Internet; en tanto, en Perú, México, El Salvador, Chile, Bolivia y Argentina la proporción de hombres que son usuarios de Internet es mayor a la de mujeres, revela el reporte Tendencias Digitales en las Américas 2021 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

Pero una vez que están conectadas, también existen limitantes que impiden a las mujeres insertarse en la economía digital. Entre ellas, el BID destaca la falta de conocimiento sobre cómo usar un teléfono inteligente y otros dispositivos tecnológicos para actividades que les brinden beneficios.

Los hombres de la región presentan un mayor uso de Internet para el trabajo, enviar correos electrónicos, realizar pagos, acceder a la banca electrónica, buscar información noticiosa y actividades de entretenimiento. En contraste, las mujeres tienen un aprovechamiento más limitado en todas las categorías antes mencionadas.

Medidas a favor de la inclusión

El mercado laboral tradicional está marcado por la división sexual del trabajo: hay sectores y actividades productivas con una predominante presencia femenina, como la educación, el comercio, la enfermería, los hoteles y otros servicios; mientras que hay una baja participación de ellas en otras relacionadas con las finanzas, ingenierías o en cargos de liderazgo en empresas.

La segregación de las mujeres que sucede en el ámbito tradicional de trabajo puede replicarse en la economía digital si no se actúa. Las plataformas de movilidad son más usadas por los hombres porque los roles y estereotipos de género han hecho de la conducción una actividad preponderantemente masculina. Por eso, las mujeres que se unen cada vez más a estas aplicaciones también están rompiendo barreras de género y prejuicios que permean en el imaginario social.

Pero las brechas no pueden ni deben ser zanjadas por las mujeres en solitario. Tanto gobiernos como empresas necesitan actuar para promover la inclusión de ellas en la economía digital y colaborativa en condiciones paritarias, seguras y justas.

Del lado de las compañías, se han implementado algunos proyectos para incentivar la participación de las mujeres y ofrecerles un ambiente adecuado para desarrollarse. En abril de 2922, DiDi creó una red (Red DiDi D&I) para fomentar la diversidad e inclusión en sus comunidades de colaboradores dentro de todos sus mercados.

Esta red se enlazará a DiDi Women’s Network, la organización de la firma china que busca impulsar a las mujeres en la industria tecnológica, patrocinando programas de tutoría profesionales, apoyo a la maternidad y paternidad y cursos de sensibilización.

Además, en noviembre de 2020 la firma china lanzó DiDi Mujer en México (iniciativa premiada como mejor práctica por la ONU), una función que posibilita que las conductoras sólo viajen con pasajeras mujeres, con el objetivo de que ambas se sientan más seguras. Las colaboradoras pueden activar o desactivar dicha función cuando ellas quieran. Con este programa, la empresa señaló que el número de conductoras en la plataforma aumentó 28 por ciento.

Casi al mismo tiempo, Uber comenzó a implementar un mecanismo similar llamado Ellas, en México, Chile y otros países. También posibilita que las conductoras lleven sólo a mujeres. Además, al igual que su competidor, Uber anunció que brindaría a sus colaboradoras beneficios como servicios de contabilidad y productos para ayudarlas a financiar la compra de vehículos.

Cabify, otra plataforma de movilidad, no se quedó atrás. La empresa desplegó su programa Mujeres al Volante para incentivar a las mujeres a unirse a su aplicación, ofreciéndoles ventajas como una comisión diferencial de 10 por ciento durante el primer trimestre (más la comisión general).

La seguridad también es una problemática a resolver en las plataformas. Si bien las colaboradoras suelen sentirse más seguras trabajando a través de ellas, tampoco están exentas de situaciones de violencia o acoso, tanto las conductoras como las usuarias. Las compañías han puesto en marcha algunas medidas al respecto.

Algunos de los mecanismos que han adoptado las empresas de movilidad colaborativa son la verificación rigurosa de la identidad de usuarios y conductores; el monitoreo de las rutas de viajes; seguimiento con GPS; canales de comunicación de emergencia; algoritmos automatizados para detectar viajes potencialmente inseguros, así como asistencia durante el viaje.

Por ejemplo, en México DiDi pactó alianzas con los centros de comando y control del Estado de México y Guadalajara, por lo que, en caso de una emergencia, se les notifica directamente para movilizar el apoyo de policías, personal médico o cualquier otro que se necesite.

La plataforma también está probando los sistemas de videovigilancia en Guadalajara. En otros países, como China, esta tecnología ha ayudado a las autoridades a evaluar situaciones de riesgo en tiempo real y prevenir incidentes. Se prevé que pronto esté disponible en México y otros países de manera más amplia.

Desde la perspectiva de las usuarias, también las plataformas colaborativas les han brindado opciones y beneficios. En cuanto al transporte, 79 por ciento de las mujeres en Argentina prefieren viajar de noche con servicios de aplicación como Uber, Cabify y DiDi, porque así se sienten más seguras que en el transporte público (si hay disponible) o en los taxis convencionales, de acuerdo con una encuesta de la plataforma Ualabee.

El escenario en Colombia es parecido. Un estudio de la Universidad de los Andes señala que en general los pasajeros prefieren utilizar las plataformas de movilidad en vez de los taxis, porque perciben mayor seguridad y calidad del servicio.

La Secretaría de Movilidad de Bogotá también reconoció que las aplicaciones de transporte ocupan un lugar importante en la movilidad en la ciudad porque, además de los beneficios ya comentados, las y los usuarios consideran que es positivo que al final del viaje puedan calificar el servicio, reciben pagos electrónicos o en efectivo y pueden verificar la tarifa antes de subirse.

Más allá de las grandes compañías como estas, también han surgido otros emprendimientos de mujeres en la economía gig. En Bolivia, nació el primer servicio de reparto a domicilio a cargo de mujeres, Pink Delivery. Las repartidoras recorren la ciudad en moto o bicicleta para realizar entregas. Entre ellas, hay muchas madres de familia, amas de casa y estudiantes que se sienten más seguras al colaborar únicamente con mujeres.

Aunque ya existen iniciativas y esfuerzos similares, aún persisten brechas pendientes para impulsar la inclusión de las mujeres en la economía colaborativa. Por un lado, las medidas y programas tienen que reforzarse para promover la participación, ya sea como conductoras, repartidoras o creadoras de servicios colaborativos.

Por otra parte, esto debe hacerse desde un enfoque diferenciado, tomando en cuenta que las mujeres, por su condición de género, están más expuestas a ciertos tipos de violencia como la sexual. También se tiene que analizar el diferente perfil de las mujeres al emplearse o ser parte de las plataformas de la economía gig, para desarrollar algoritmos más justos y equitativos que les permitan aprovecharlas en la misma medida que sus pares hombres.

Si una mujer usa menos horas una aplicación de movilidad o de entrega a domicilio para trabajar, probablemente tenga menos calificaciones que los hombres por el número de horas: eso podría influir en que obtenga más y mejores viajes o encargos, por ejemplo.

Dado que ellas valoran mucho más la flexibilidad de las plataformas colaborativas porque recaen en ellas las labores de cuidado o crianza (entre otros relacionados con los roles de género), las compañías deben hacer los ajustes necesarios para mantener ese beneficio e incentivarlas a crecer.

El BID y CAF destacan que, si las plataformas de la economía colaborativa logran promover una mayor presencia de las mujeres se avanzará en la igualdad de género, y se beneficiará el ecosistema de innovación y productividad en el mercado digital. De lo contrario, advierten que podría replicarse la segregación y las brechas de género que ya persisten en la economía y el mercado laboral tradicional.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

Conectividad será el motor de la reactivación económica en América Latina: GSMA

Como impulsora de la transformación digital, la conectividad es una aliada clave para superar los efectos nocivos que la pandemia ocasionó en la economía. Por eso, la conectividad será el motor de la reactivación económica en América Latina tras la Covid-19.

Así lo expresó, Lucas Gallitto, jefe para la región de la Asociación Mundial de Operadores Móviles (GSMA, por sus siglas en inglés), en su conferencia La oportunidad para una América Latina digital y conectada, realizada en el marco de los foros virtuales organizados por Grupo Semana, de Colombia.

Gallitto explicó que, como consecuencia de la pandemia, el PIB regional cayó 6.7 por ciento, de acuerdo con el Banco Mundial. Mientras que, según la Comisión Económica para América Latina (Cepal), se perdieron 47 millones de empleos en la región.

Gallitto explicó que la GSMA trabaja con base en cuatro ejes: la simplificación regulatoria, la coordinación intersectorial, la optimización tributaria y la planificación del espectro.

En lo que respecta a la primera, destacó que en América Latina es indispensable eliminar la regulación obsoleta, reducir las barreras para el despliegue de infraestructura, mantener las medidas adoptadas durante la pandemia y propiciar certidumbre jurídica para promover las inversiones.

El director regional de la GSMA explicó que la coordinación intersectorial se refiere al diálogo entre el sector privado y el sector público, a través de las diferentes ramas del gobierno, además de la integración de la conectividad y la articulación con las autoridades locales para la obtención de permisos de construcción de sitios.

La optimización tributaria se refiere a la reducción de impuestos al sector móvil, ya que estos afectan la asequibilidad de servicios y dispositivos, y lograr un equilibrio entre las necesidades de recaudación del Estado y el apoyo a sectores económicos estratégicos.

La planificación estratégica del espectro incluye la maximización de la inclusión digital y la innovación en vez de la recaudación del Estado, para lo que es crucial contar con procesos eficientes de licenciamiento y evitar los precios excesivos del espectro.

Dentro de esta última, permitir un acceso oportuno, bajo condiciones adecuadas, a la cantidad y tipo de espectro necesario también se convierten en mejores oportunidades de conectividad.

“En promedio, en América Latina se van a necesitar 2 GHz de espectro en bandas medias para los próximos años y entendemos que la banda de 6 GHz tiene el potencial para ser parte de este espectro que va a ser necesario”, declaró Gallitto.

Por último, Gallitto enfatizó que es necesario mantener un enfoque balanceado sobre la banda de 6 GHz, entender cuál es su impacto para los servicios existentes y no tomar una decisión apresurada que luego sea difícil de revertir.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

TENDENCIAS_ Trabajo vía plataformas digitales, alternativa al desempleo en América Latina

Durante 2020, un año marcado por la crisis de la Covid-19, la tasa de ocupación laboral en América Latina se contrajo 5.5 por ciento. En ese contexto, el empleo a través de plataformas digitales ―de movilidad o delivery, como Uber, Didi o Rappi― se configuró como una opción para que las personas pudieran obtener ingresos o complementar sus ganancias.

Un nuevo estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que la población en la región percibe ventajas en esta modalidad de trabajo, pero también desafíos que deberían analizarse para garantizar mejores condiciones a los colaboradores de estas plataformas.

A medida que avanza la digitalización en la región, están surgiendo nuevos modelos de negocio de la mano de las plataformas digitales y, a su vez, nuevas fuentes de empleo en un mercado, sobre todo frente al alto grado de informalidad y precariedad laboral en la región.

Entre los beneficios que ofrece el empleo mediante las plataformas, el informe destaca la flexibilidad para organizar las horas de trabajo y la vida personal; la posibilidad de obtener ingresos elevados por hora, en comparación con el mercado laboral tradicional; así como la oportunidad de ocuparse sin contar con competencias sofisticadas o estudios superiores.

Los colaboradores de plataformas digitales en Argentina, Colombia y Costa Rica, entrevistados por la Cepal y la OIT, consideran que la principal ventaja de este modelo es que les ha permitido salir del desempleo, especialmente entre la población joven menor de 30 años.

Incluso, en algunos países las personas inmigrantes son quienes recurren a las plataformas para encontrar una fuente de ingresos. En Colombia, República Dominicana y Costa Rica, entre 10 a 17 por ciento de los colaboradores llegaron de otras naciones, como Venezuela. Y en Argentina, entre 66 a  84 por ciento de los trabajadores de servicios de reparto a domicilio son inmigrantes recientes.

A diferencia de la población natal de un país, los inmigrantes se enfrentan a una serie de barreras para acceder a oportunidades de empleo formal. Por ello, han optado por emplearse mediante las plataformas, que no les piden demasiados requisitos.

Sin embargo, la Cepal y la OIT señalan que la ocupación a través de las plataformas digitales también presenta retos para los reguladores y gobiernos, pues hay temas pendientes que se deben analizar para velar por que las personas tengan condiciones “decentes”.

Por ejemplo, las organizaciones advierten que se debe revisar y regular la relación que establecen los conductores y repartidores con las empresas tecnológicas, pues en varios casos las compañías pueden desconectarlos unilateralmente.

Y además se debe tomar en cuenta que los colaboradores están expuestos a un elevado riesgo de accidentes y asaltos, pero no cuentan con algún tipo de protección social.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

PERSPECTIVAS_ En América Latina, la apuesta es por la educación en TIC

Ni la pandemia ni la distancia fueron un impedimento para que Huawei y la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe (Orealc) reafirmaran su compromiso para promover el desarrollo del talento digital y las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en Latinoamérica.
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Este suceso, que quedó plasmado en una Carta de Intención, se firmó entre las dos partes en el marco del foro digital ‘Talentos TIC: Preparando el futuro de América Latina’, que se llevó a cabo ayer de manera virtual y contó con más de 23.000 vistas.

Dentro de las metas trazadas en el documento está el desarrollo de habilidades digitales para mujeres y niños, además de programas de alfabetización digital para maestros, entre otros temas.

Adicionalmente, en la Carta de Intención se incluyó un apartado para trabajar en conjunto y lograr proveer de entrenamiento en habilidades digitales a poblaciones vulnerables de Latinoamérica y el Caribe.

“Muchas gracias a la Unesco por la oportunidad de poder ser, en conjunto, constructores en Latinoamérica”, dijo el vicepresidente global de Relaciones Públicas de Huawei, Mark Xueman, quien fue el firmante de la carta por parte de la empresa tecnológica.

Mientras que, por el lado de la Orealc, la firmante fue su directora, Claudia Uribe, quien aseguró que ambas organizaciones cuentan con una agenda conjunta de trabajo y de intensiones muy relevante para la región.

Según cifras de CEPAL, el 46% de niños de 5 a 11 años de nuestra región viven en hogares que no están conectados a Internet; esta situación afecta en algunos países hasta el 90% de los niños y niñas de los hogares más pobres.

Invertir en mejores oportunidades en una era del mundo digital que se avecina, nos ayuda a contribuir al desarrollo inclusivo.

En este sentido, Uribe explicó: “Ante esta realidad, es razonable presumir que a pesar de los esfuerzos realizados, un número significativo de estudiantes no alcanzarán niveles mínimos de competencia durante el año de la pandemia, y que será necesario redoblar esfuerzos para nivelar los aprendizajes. Es precisamente este contexto que ofrece una oportunidad única para establecer sinergias entre las acciones que la UNESCO lleva adelante en la región en cumplimiento de su misión, y las iniciativas que Huawei ha vendido desarrollando para promover la inclusión, para mejorar la calidad de vida y para asegurar una educación de calidad para todos”.

Así, la reflexión sobre el panorama de la educación y formación de jóvenes en las TIC, y el papel que juegan estos recursos en momentos de crisis económica, sanitaria y social por cuenta de la pandemia de covid-19, fueron los puntos claves de este foro virtual, que contó con la participación de organizaciones y expertos en tema de países como Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador y Honduras.

Precisamente, desde la empresa tecnológica se abrió espacio, durante el foro virtual, para dar a conocer algunos de los programas de capacitación en TIC que han adelantado.
Voces de la región

Cierre de brechas con la ayuda de las TIC en la educación, otro tema que se tocó en el foro y que fue discutido por expertos de Latinoamérica y el Caribe.

“Cómo desarrollar profesionales que puedan insertarse mejor en el mercado laboral es uno de los temas principales para nosotros; por eso yo creo que en las TIC existen grandes oportunidades para desarrollar espacios de emprendimiento inclusivos donde puedan participar mujeres y personas con discapacidad”, aseguró Florinella Muñoz, Rectora de la EPN (Escuela Politécnica Nacional), Ecuador.46%de niños de 5 a 11 años de nuestra región viven en hogares que no están conectados a Internet.

Además de la ventaja que proporcionan las TIC para personas en condición de discapacidad, para el presidente del Consejo Superior de Universidades de Centroamérica, Francisco Herrera, ahora más que nunca se debe exigir para todos los jóvenes el derecho a la conectividad.

“Es de trascendental importancia la formación y capacitación tecnológica en esta época. Desde antes de la pandemia veíamos la necesidad imperiosa de tener una tecnología mucho más sólida. Para los jóvenes afectados por la pandemia la conectividad es ahora considerado un derecho humano”, resaltó Herrera, quien agregó que entre mayor sea la preparación digital de un país mayor será su Producto Interno Bruto (PIB) per cápita.

Otro ejemplo en la región de cómo acercar la tecnología a las comunidades más vulnerables sucede en Argentina, en donde desarrollaron una red de espacios llamada Puntos Digitales, en donde las personas pueden acceder a espacios con computadores, proyectores, consolas de videojuegos y capacitación virtual.

En esta plataforma desarrollamos contenidos que tienen que ver con la inclusión digital, inclusión financiera y capacitación para todos los elementos sociales de las localidades”, explicó la secretaria de Innovación Pública de Argentina, Micaela Sánchez.

Para los jóvenes afectados por la pandemia la conectividad es ahora considerado un derecho humano.

En el caso colombiano, Ignacio Gaitán, presidente de iNNpulsa, que es la agencia de emprendimiento del Gobierno Nacional, destacó que el talento y el emprendimiento van de la mano con la conectividad.

“La apuesta es que para hablar de talento tenemos que mejorar la conectividad. América Latina tiene una tarea por ejecutar que es la conectividad que se base, no solo en llegar a muchos hogares, sino que sea de calidad. Talento sin conectividad es imposible”, dijo Gaitán.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

Ante pandemia, AL debe reorientar el gasto: Cepal

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) pidió a los gobiernos de la región orientar estratégicamente el gasto para mantener transferencias a la población vulnerable, apoyar a micro y pequeñas empresas, inversión en empleo formal en sectores estratégicos e incentivar el desarrollo.

Con el objetivo de financiar los costos de la pandemia de Covid-19, la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, afirmó que es necesario hacer un pacto fiscal que permita expandir la política tributaria con impuestos como pueden ser a la solidaridad y la riqueza, así como a la propiedad, los cuales incluso pueden permanecer vigentes por más tiempo.

Consideró que para reactivar la economía tras la pandemia, hay ocho sectores estratégicos que deben impulsarse para lograr un crecimiento sostenible: transición a energías renovables, movilidad sostenible en ciudades, universalizar el acceso a la revolución digital, economía circular, turismo sustentable, economía del cuidado, bioeconomía y servicios ecosistémicos, así como industria manufacturera de la salud.

En la presentación del Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, expuso que la región enfrenta los desafíos de vincular demandas de corto plazo con inversiones de largo plazo, impulsar un crecimiento pro-empleo ante el cambio tecnológico acelerado, así como invertir en cuidado ambiental e inclusión social.

Añadió que es momento de orientar el gasto público a mantener en todo 2021 las transferencias de emergencia para la población más vulnerable; apoyos para las micro, pequeñas y medianas empresas y la inversión intensiva en empleo “decente” en sectores estratégicos con igualdad de género

La Cepal consideró que los gobiernos de AL deben fortalecer sus esquemas de captación, eliminar la evasión tributaria y lograr acuerdos multilaterales para fijar una tasa mínima global del impuesto a la renta corporativa.

También establecer un “impuesto solidaridad” o a la riqueza, por ganancias sustanciales en la pandemia, para financiar la emergencia, extender el alcance de impuestos sobre el patrimonio y la propiedad, además de revisar y actualizar regalías de industrias extractivas.

En el reporte de la Cepal se explicó que a causa del Covid-19 los países de Latinoamérica aumentaron su endeudamiento, que en promedio pasó de 45.6% a 56.3% con relación al Producto Interno Bruto (PIB).

Los mayores incrementos se dieron en Argentina, cuya deuda total aumentó de 90.2% a 104.5% de diciembre de 2019 al mismo mes del año pasado, mientras que en Brasil pasó de 74.3% a 89.3%, y en México avanzó de 36.1%
a 41.9%.

CON INFORMACIÓN VÍA EL UNIVERSAL

México se rezaga en desarrollo de Puntos de Intercambio de Internet

México ocupa el sitio 20 de 22 países en el continente americano en cuanto al número de Puntos de Intercambio de Internet (IXP) que existen para dar servicio de conmutación de tráfico, de acuerdo con el estudio Cloud Computing en México del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

Esto significa que en el país hay 0.0008 Puntos de Intercambio de Internet por cada millón de habitantes, dejando a México sólo por encima de Venezuela y Uruguay, donde la cifra es cero.

Mientras, Panamá, Canadá, Argentina, Estados Unidos y Paraguay lideran este ranking de servicios de intercambio de internet en el continente.

Los IXP inciden en la evolución de los servicios en la nube, pues generan eficiencias en el funcionamiento de los centros de datos, sobre todo en costos de conectividad y factores de desempeño, como el retardo o latencia, destaca el estudio del IFT.

“El despliegue de IXP en el territorio mexicano tiene impactos económicos y sociales positivos, ya que permite intercambiar tráfico entre diversos agentes en un punto central, reduciendo costos de tránsito y transporte, disminuye latencias, elimina la necesidad de que el tráfico intercambiado tenga que salir del país para llegar a su destino, da incentivos a contar con contenidos ubicados en territorio nacional y facilita la adopción de protocolos modernos, como es IPv6”, subraya.

Las ventajas que se pierden al no contar con Puntos de Intercambio de Internet van desde el costo de los enlaces internacionales, que podría ser menor si fueran nacionales; no se tiene infraestructura crítica local, y se carece de una oferta local para proveedores de contenidos.

Tener IXP en el país “implica acercar los contenidos incidiendo de manera positiva en la calidad de servicio y la experiencia del usuario”, indica el estudio Infraestructura de internet en América Latina de la Cepal.

¿Qué es un IXP?

Los Puntos de Intercambio de Internet son lugares físicos y neutrales, es decir, no pertenecen a gobiernos o empresas, donde se conectan varias redes para cambiar tráfico de red y en donde organizaciones se pueden reunir para compartir sus tecnologías, explica Carmen Denis, directora del proyecto IXP en Yucatán en Internet Exchange Services Yucatán A.C,

Detalla que pueden participar en un IXP universidades, iniciativa privada, gobierno y proveedores de internet o ISP’s.

“Pueden intercambiar hosting, sitios de redes sociales, plataformas de educación, más ahora en la pandemia, plataformas de servicios de colaboración, servicios en línea que ofrecen los gobiernos”, enumera.PUBLICIDAD

Un Punto de Intercambio de Internet (IXP) es un lugar físico y neutral donde se encuentran diferentes redes IP, es decir, de internet; para intercambiar tráfico local a través de un conmutador, coincide la Internet Society.

Los IXP son “una alternativa al costo de enviar tráfico doméstico de internet al extranjero, sólo para devolver ese tráfico a través de un costoso enlace internacional”, detalla la organización.

De manera que los IXP ayudan a que el tráfico se mantenga local y ayudan con un intercambio de tráfico de internet local más barato, mejor y más rápido.

Por ejemplo, si un usuario mexicano envía un correo electrónico, debido a que su proveedor está en Estados Unidos, el mensaje viaja a un Punto de Intercambio de Internet en el país vecino donde es transferido al proveedor del destinatario y de ahí viaja a la bandeja de entrada del usuario a quien envió ese correo.

Esto representa un mayor tiempo en enviar y recibir ese correo, es decir, la latencia; así como un mayor costo en el transporte del tráfico de internet.

Beneficios

En México hay dos organizaciones que han desarrollado Puntos de Intercambio de Internet: el Consorcio para el Intercambio de Tráfico de Internet, Asociación Civil (CITI) sin fines de lucro y la agrupación Internet Exchange Services Yucatán, A. C.

Carmen Denis menciona que en el país hay pocos puntos de intercambio y es un gran desafío por dos factores: la cercanía con Estados Unidos, donde hay IXP’s desarrollados, y porque los grandes operadores no ven interés en un punto local, pues venden tráfico a otras empresas en el país.

José Fonseca, director de Kio Networks Enterprise, firma que participa y hospeda el punto CITI, indica que es necesario acercar los servicios y que tengan respuesta más rápida para que cumplan su función, por eso la importancia de que el país tenga IXP’s.

México necesita de puntos de intercambio de internet no sólo porque se reducen el costo de conexión y la latencia sino porque conviene a generadores de contenido, coinciden los expertos.

Denis destaca que México se puede beneficiar de tener este tipo de sitios pues permiten un acceso más rápido, asequible y más confiable a los contenidos.

Otros beneficios de los puntos de intercambio son para el usuario final pero también para las organizaciones que los utilizan, como es el costo más bajo para el tránsito de datos pues al intercambiar el tráfico de manera local no transita largas distancias.

“Otro beneficio es en la calidad del servicio de internet, eso se refleja para los usuarios finales”, subraya Denis.

Por otra parte, las redes de distribución de contenido (CDN, por sus siglas en inglés) muestran interés por alojarse en IXP. Algunas CDN’s son Google, Facebook, Netflix, Amazon, y otras ligadas con videojuegos y redes como TikTok, comenta la directiva.

“Están interesados porque va a permitir acercar sus contenidos a los usuarios finales”.

José Fonseca, director de Kio Networks Enterprise, empresa que participa y hospeda el punto CITI, coincidió en que las redes de distribución de contenido comenzaron a percibir que debían repartir información cada vez más pesada y para ello necesitan IXP’s locales.

“Que esos contenidos tenían que acercarse a los consumidores y no sólo son Google, Netflix o Disney, sino los gobiernos que quieren distribuir contenido y tenerlo cerca, las universidades con capacitación y aprendizaje a distancia”, detalla Fonseca.

El incremento de usuarios de internet aumenta el tráfico en la red y hace que se requiera acercar el contenido al usuario.

También las empresas de telecomunicaciones se están convirtiendo en agregadores de contenido y se dan cuenta de la importancia de acercarse y colocarse cerca de los IXP’s, asegura el directivo de Kio Networks.

Cuando Texas tuvo problemas de electricidad, diversas empresas que ofrecen el servicio de internet en México tuvieron problemas pues se conectan a nodos concentradores de tráfico de red en Estados Unidos.

Esa situación pudo evitarse si el intercambio de internet se diera en el país.

Los IXP permiten una mejor recuperación de la red cuando hay una situación de incidencias, por ejemplo, alguna falla fuera del país, como sucedió en Texas, menciona Denis.

Fonseca dijo que tener más tráfico local habría sido un diferenciador con ese evento, pues es importante la continuidad de servicios críticos.

“Esa operación continua nos sirve pues tenemos la resolución de una buena parte de los servicios aquí”, así, los usuarios finales no padecen las fallas, dijo.

Con información vía El Universal

Por la pandemia, retrocedieron 10 años los avances laborales femeninos: Cepal

La pandemia de Covid-19 profundizó la desigualdad de género y provocó un retroceso de 10 años en la participación laboral y en los ingresos de las mujeres, aseveró Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Así es que sin apoyos, advirtió, la región podría llegar a casi 118 millones de mujeres en situación de pobreza, 23 millones más que en 2019.

“La salida de las mujeres de la fuerza laboral ha sido contundente”, puntualizó.

En el conversatorio virtual Mujeres mexicanas en América Latina, que organizó el Instituto de Mexicanos en el Exterior (IME) en el marco del Día de la Mujer en las Américas, Bárcena destacó que el sector femenino es el más afectado en la crisis por Covid-19, “son las más vulnerables al desempleo”, porque participan en “sectores de la economía muy golpeados”.

Indicó que “casi 57 por ciento de las mujeres en América Latina pertenecen a estos sectores, como son el comercio, la manufactura, el turismo y el trabajo doméstico”.

Respecto del trabajo doméstico remunerado señaló que este es “de los sectores más afectados que supera 40 por ciento en algunos países”, un empleo que no se puede hacer en forma remota y que afecta también fuertemente a las mujeres migrantes.

La secretaria ejecutiva de la Cepal añadió que las mujeres están en la primera línea de respuesta frente a la pandemia, ya que representan 73 por ciento del total de las personas empleadas en el sector salud y ganan 24 por ciento menos que los hombres en trabajos similares.

Subrayó que “la parte más dramática de la crisis es la llamada ‘pandemia en la sombra’”, que es el agravamiento de la violencia hacia las mujeres y niñas en el espacio doméstico, ya que aumenta el tiempo que están solas con sus abusadores y en los países que tenemos mediciones”, al menos una de cada cuatro ha experimentado un episodio de violencia física o sexual infligida por su pareja.

Al respecto, la subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Martha Delgado, coincidió en señalar que la pandemia exacerbó “la vulnerabilidad de las mujeres alrededor del mundo” y afectó “los escasos avances” logrados en los últimos 25 años.

Otros factores que remarcan la vulnerabilidad de las mujeres son la violencia doméstica, así como la concentración de la responsabilidad del cuidado de los enfermos y niños en el hogar.

En el encuentro en que participó el titular del IME, Luis Gutiérrez Reyes, el subsecretario para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes Zúñiga, recordó que en 2019 México se convirtió en el primer país de América ­Latina en poner como prioridad en su actividad internacional la igualdad de género y la promoción de una agenda feminista ­progresista.

Destacó que las mujeres mexicanas han cimentado bases para orientar las políticas públicas, a fin de construir una sociedad más justa.

Con información vía La Jornada

Neoliberalismo, determinante en desigualdad ante crisis por covid-19: Dilma Rousseff

La ex presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, aseguró que es el sistema neoliberal el principal determinante para agravar la desigualdad durante la emergencia sanitaria a causa de la pandemia del coronavirus en el mundo.

En un foro virtual organizado por Movimiento Ciudadano, la política brasileña resaltó que la falta de preparación de los sistemas sanitarios para contener al virus, hace que éste actúe con mayor incidencia y convierte la contaminación en muertes crecientes.

“La pandemia de coronavirus ha puesto el dedo en la llaga al poner de manifiesto que el neoliberalismo es el principal determinante de la desigualdad que hace que la crisis sanitaria de COVID-19 sea tan explosiva”, señaló.

La ex mandataria agregó además que “el coste de cuatro décadas de neoliberalismo con inmensa concentración de la riqueza y negación sistemática del papel del Estado se está pagando con vidas humanas. Los gobiernos han demostrado no estar preparados para hacer frente a la pandemia y los mercados no son capaces de sustituir al Estado y responder a la crisis sanitaria”.

Para Rousseff, dicho sistema es un poderoso mecanismo de concentración de la renta y riqueza y que, en ese sentido, la pandemia ha demostrado que si no se construyen fuerzas políticas, sobre todo expresadas en el Estado, que lo dominen, prevalecerá la desigualdad y sus consecuencias, que según ella radican en la pobreza y hambre, más enfermedad y muerte.

Este sistema neoliberal tiene una patología básica que se llama financiación. Los síntomas son la desigualdad exponencial con concentración de la riqueza y la renta; la precariedad laboral y el estancamiento de los salarios; el crecimiento más lento que la media histórica anterior; la gran fragilidad del mercado, a menudo sujeto a burbujas y crisis especulativas; las barreras de acceso de la gran mayoría de la población a los elementos básicos de mejora de la vida, como la vivienda, la educación, la sanidad y la jubilación, en los países desarrollados y en desarrollo”.

También puntualizó que, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), los países de esta región tuvieron en 2020 la mayor caída del PIB en 120 años, en torno al 7.7 por ciento. El número de personas que viven en la pobreza aumentó entre 2019 y 2020 de 185 millones a 230 millones, un retroceso de 15 años. Y la cifra de habitantes de la región en situación de pobreza extrema aumentó de 67.7 millones a más de 96 millones, lo que supone una regresión al nivel de hace 30 años.

“La crisis sanitaria ha puesto de manifiesto lo que ya se sabía antes: la parálisis producida por la obsesión de la austeridad fiscal y la negativa a gravar los ingresos de los más ricos ha reducido la capacidad de actuación de los poderes públicos para superar una crisis sanitaria global”.

Las víctimas del covid-19 son las mismas que la injusticia social, dice Rousseff

Rousseff dijo que las víctimas de la pandemia, son en su mayoría, las mismas que las de la injusticia: los más pobres, las mujeres, los negros y los indígenas.

Sostuvo que, en los países más ricos, por ejemplo, se apresuran a comprar vacunas para inmunizar a toda la población, mientras que los países periféricos apenas han conseguido iniciar la vacunación.

“En América Latina y el Caribe, a pesar de tener sólo el 8.4 por ciento de la población mundial, estos países representan más del 18 por ciento del número total de pacientes y el 27 por ciento del número total de muertes por covid-19. Brasil, uno de los epicentros de la pandemia, tiene sólo el 2.8 por ciento de la población mundial, pero ha registrado más del 10 por ciento de las muertes, una cifra que ya ha superado las 230 mil vidas perdidas”, expuso.

Con información vía MILENIO

El outsourcing profundiza desigualdad laboral: Cepal

La iniciativa del gobierno de México para limitar la subcontratación o tercerización “tiene lógica”, porque no sólo en el país, sino en toda la región, esos esquemas “han abierto la puerta a la precarización laboral”, sostuvo Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

En conferencia de prensa reconoció que puede haber empresas que saben llevar los “derechos de sus trabajadores con altura, pero en el caso de México la tercerización había llegado a un punto en que prácticamente toda la plantilla laboral podía funcionar con este esquema, no había equilibrio”.

Actualmente, México discute en parlamento abierto las modificaciones al esquema de outsourcing. En noviembre el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció una reforma que buscaba limitarlo a casos específicos y evitar que existieran empresas dedicadas sólo a la subcontratación. Cámaras empresariales han buscado frenar los cambios.

Bárcena subrayó que en México el personal que presta sus servicios bajo la figura de outsourcing alcanza 25 por ciento del total ocupado –uno de cada cuatro– y esto se traduce en una caída importante en las remuneraciones a la seguridad social. “Esto también ocasiona pobreza”, aseguró. Dijo que si bien las empresas buscan la subcontratación porque les permite abatir costos, “la verdad es que se profundiza la desigualdad funcional, esta desigualdad entre capital y masa salarial”.

La secretaria ejecutiva de la Cepal matizó que no “se trata de perder empleos, de que las empresas decidan cerrar”, porque también enfrentan la crisis; sin embargo, a su parecer, la iniciativa pretende limitar la precarización y propiciar derechos laborales. Eso se traduce en acceso a jubilación, reparto de utilidades y evitar la creación de empresas fantasmas que no asumen responsabilidades en los despidos, agregó.

“Creo que lo que se está buscando es mejorar la regulación laboral, avanzar hacia un mercado de trabajo más decente, de pago igualitario y garantizar derechos, tampoco se trata de abusar. Hubo un momento en que muchos sindicatos abusaron de sus derechos y privilegios.”

Reconoció que la Organización de Naciones Unidas usa la tercerización para bajar costos o respetar el esquema de trabajo de un prestador de servicios, pero eso no quiere decir que con ello no “se garanticen los derechos esenciales de los trabajadores”.

Al presentar el informe especial La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible y con igualdad, la Cepal expuso que México es el país de la región donde más reducida fue la participación de las mujeres en el mercado laboral con la pandemia. Con datos a mayo, sólo 35.3 por ciento de la población femenina en edad de laborar tenía empleo.

La organización argumentó que es necesario promover el acceso a 21 por ciento de las mujeres que pueden teletrabajar y para ello se deben reducir los costos de acceder a un servicio de telecomunicaciones, ya que adquirir banda ancha fija cuesta 8.7 por ciento del ingreso en los hogares del quintil más bajo y el costo se duplica para servicios móviles.

Con información vía La Jornada