5 de cada 10 mexicanos tiene algún dispositivo para un hogar inteligente

Una encuesta realizada por Ring, mostró que 5 de cada 10 mexicanos tienen algún dispositivo inteligente instalado en su hogar, entre ellos, los servicios de voz, focos inteligentes y cámaras de seguridad.

De las personas encuestadas 42% de ellas usan servicios de voz; 21% focos inteligentes y 16% cámaras de seguridad. Además, algunos mencionan que tener internet lo identificaban como una opción de hogar inteligente.

Además, 98% de los encuestados aseguran que buscan tener un hogar inteligente; sin embargo el resto considera que el reto es la falta de wifi.

Ante esto 46% aún no adquiere algún dispositivo en wifi, pero lo harían para cuidar su hogar y monitorear a sus mascotas.

«Sin duda, México es uno de los países con mayor adopción de dispositivos de seguridad para el hogar inteligente de la región. No solo una gran parte de la población ya tiene algún dispositivo wifi, sino que entre quienes aún no lo tienen, hay un gran deseo de incorporarlas», dijo el director de Ring México, Bruno D’Avella.

En cuestión de seguridad solo 21% afirmó tener instalado algún dispositivo en su hogar como las cámaras de seguridad, video en portero, automatización de portones, chapas inteligentes y sistemas de monitoreo.

En cuanto marcas para tener dispositivos en un hogar inteligente

Los mexicanos identificaron seis marcas:

  • Alexa
  • Ring
  • Steren
  • Google
  • Samsung
  • Philips Hue

La encuesta fue hecha para 1,661 personas en agosto por Qualtrics con usuarios de Meta, Facebook e Instagram, de México.

CON INFORMACIÓN VÍA BUSINESS INSIDER MÉXICO

Impreciso que ENDUTIH reporte 24.3 millones de hogares “conectados”

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2021, en México existen 24.3 millones de hogares con acceso a internet; sin embargo, desde la perspectiva del IDET, este dato es impreciso ya que considera equivocadamente como “hogar conectado” a aquél en el que uno de sus habitantes puede conectarse vía móvil.

“Los hogares que dependen de una conexión móvil, a diferencia de aquellos que cuentan con una conexión fija, se encuentran limitados en cuanto a las capacidades de navegación y accesibilidad a todas las herramientas y contenidos disponibles en la red, además de estar expuestos a períodos temporales de desconexión por falta de saldo o recarga suficiente para contar con internet de manera continua durante un mes”.

En un comunicado, el Instituto de Derecho de las Telecomunicaciones (IDET) explicó que esto es relevante en un país en el que del total de líneas celulares (91.7 millones), 79.7 por ciento corresponden a un esquema de prepago y tienen un gasto mensual de 148.2 pesos, monto que inhabilita el acceso a datos móviles durante todo ese periodo, además de que es limitativo en el acceso a herramientas, contenidos y aplicaciones disponibles en internet.

“Si bien, la ENDUTIH 2021 revela que 93.9 por ciento de los usuarios de telefonía celular tienen un smartphone, equipo que les permite conectarse a internet, se podría comenzar a advertir una nueva brecha de conectividad, atribuible al diferencial de capacidades y usos de internet que habilita el acceso a la red celular, frente a la disponibilidad de banda ancha fija en el hogar”.

En este sentido, la asociación civil señala que la publicación de la ENDUTIH es esencial como herramienta para la toma de decisiones de política pública en materia de conectividad y reconoce el esfuerzo para su levantamiento y publicación; no obstante, considera que se debe buscar la mejora continua en su elaboración a efecto de reflejar de manera más precisa y fidedigna la situación de nuestro país.

Asimismo, considera que para las próximas entregas de la encuesta debe hacerse un esfuerzo para que se recabe y se reporte información más relevante para la toma de decisiones en el contexto que impone la evolución tecnológica y el comportamiento de las personas, hogares y empresas.

Por ejemplo, recabar información sobre las velocidades promedio de acceso fijo con que cuentan los hogares, por segmento socioeconómico o decil de ingresos; en el caso de las conexiones móviles, un cambio cualitativo muy relevante sería poder conocer la cantidad de datos consumidos en promedio por usuario, de igual forma por nivel socioeconómico.

“Y sin duda alguna, dejar de considerar como ‘hogar conectado’ a aquellos cuyo acceso a Internet ocurre sólo porque alguno de los integrantes del hogar tiene acceso vía una línea móvil”.

Además, el IDET ve preocupante que en la ENDUTIH 2021 no se observe colaboración alguna por parte del gobierno federal, como sí sucedía en los años previos a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.

“En virtud de todo lo anterior, el IDET exhorta de manera respetuosa a que las entidades públicas involucradas realicen los ajustes necesarios para que la ENDUTIH evolucione para que se convierta en un instrumento que brinde cada vez mejor información, no solo a autoridades sino también a investigadores, empresas, medios y ciudadanos en general”.

Más y mejores estadísticas, añadió, permitirán conocer sobre la disponibilidad y uso de las TIC en México, a efecto de que ello derive en la implementación de líneas de acción estratégicas para llevar la conectividad a los mexicanos que aún se encuentran desconectados.

CON INFORMACIÓN VÍA CONSUMO TIC

El derecho a la educación y a la conectividad

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) considera que “la educación es un derecho humano para todos, a lo largo de toda la vida, y que el acceso a la instrucción debe ir acompañado de la calidad”. En el caso mexicano, al tratarse de un derecho social fundamental establecido en el artículo 3º constitucional, además conlleva una obligación para el Estado mexicano de garantizarlo, protegerlo y promoverlo. De igual manera, se debe resaltar que además de otras importantes características, la Constitución señala que la educación debe ser inclusiva, sin embargo, esto no se ha logrado debido a un rezago histórico en la materia que, se debe decir, se ha intensificado por la pandemia que se vive

Aunado a lo anterior, el carácter habilitante que tiene este derecho hace que su correcto ejercicio sea sumamente relevante, pues de esta manera la persona se encontrará en posibilidad de ejercer correctamente otros derechos y finalmente desarrollarse. 

Pero ese correcto ejercicio de diversos derechos se ha visto limitado por la reciente necesidad de establecer como medida preventiva el distanciamiento social, buscando con ello reducir la tasa de contagios entre la población y generando de paso la imprevista decisión de acelerar el establecimiento del trabajo y la escuela desde la casa. 

Por lo que hace a la educación, los efectos negativos que la emergencia sanitaria ha producido aún no se conocen en su real magnitud. No obstante, según datos expuestos por la Asociación de Internet MX en el estudio Educación en línea en México 2021, la pandemia provocó que si antes de iniciar el confinamiento solo el 30% de estudiantes cursaban sus materias en línea y 11% en modalidad mixta, hoy este porcentaje es de un 85% y 10%, respectivamente. Asimismo, se espera que en los 12 meses por venir alrededor del 40% de las personas opte por la modalidad mixta y 35% por la modalidad en línea

Además se sabe que, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2019 realizada en el Inegi, hasta pocos meses antes de que se conoció de la existencia de la pandemia (el tercer trimestre de dicho año), el 70.1% de la población de seis años o más era usuaria de internet.

La pandemia, además de causar los estragos hasta ahora conocidos en la salud de la población, vino a profundizar la brecha de desigualdad existente en México, pues a pesar de los recientes esfuerzos realizados por los sectores público y privado para facilitar el acceso a internet de toda la población, este fenómeno se presentó en un momento en el que subsanar estas carencias es por demás complejo en el corto plazo

Enfrentar este problema requerirá de medidas contundentes de parte de ambos sectores, en donde un pertinente diseño normativo y de política pública será indispensable, pero lo será más aún que la persecución de esos fines vaya acompañada de la voluntad y los recursos suficientes para llevar el acceso a internet a toda la población.

La tendencia originada a principios de 2020 del trabajo y la escuela a distancia requerirá de un esfuerzo sin precedentes de todos los países, siendo aquellos que logren una adaptación rápida y exitosa los que se encuentren en posibilidad de afrontar los retos globales crecientes siendo competitivos y procurando, de manera efectiva, el desarrollo de sus sociedades.

Tomar el camino de llevar a cabo un regreso improvisado a los centros de trabajo y a las aulas conlleva muchos riesgos, por lo que sacar provecho de aquella tendencia se volverá una opción siempre presente y viable, lo que precisará de una población conectada a internet y ejerciendo su derecho a la educación, un derecho social fundamental para el desarrollo.

CON INFORMACIÓN VÍA LA LISTA/THE GUARDIAN

PERSPECTIVAS_ A finales de 2021 habrá más de 500 millones de suscripciones 5G

Ericsson pronostica que las suscripciones móviles de 5G crezcan a un ritmo de un millón de nuevas altas diarias y superen los 580 millones a finales de 2021.

La previsión, que figura en la 20ª edición del Informe de Movilidad de Ericsson, refuerza la expectativa de que 5G se convierta en la generación móvil con la adopción más rápida de todos los tiempos, con 3.500 millones de suscripciones y una cobertura del 60% de la población para finales de 2026.

Para finales de 2026 habrá 3.500 millones de suscripciones y una cobertura del 60% de la población

Sin embargo, el ritmo de adopción varía mucho según la región. Europa muestra un arranque más lento y se sitúa muy por detrás de los mercados de China, Estados Unidos, Corea, Japón y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) en cuanto al ritmo de despliegue de esta tecnología.

Europa muestra un arranque más lento

Se espera que 5G supere los mil millones de suscripciones dos años antes de que el 4G LTE alcance este mismo hito. Entre los principales factores que dan cuenta de esta tendencia están el compromiso previo de China con la 5G y su disponibilidad anticipada, así como el hecho de que los dispositivos de 5G en el mercado son cada vez más asequibles. Ya se han anunciado o lanzado comercialmente más de 300 modelos de smartphones con esta tecnología.

Se espera que 5G supere los mil millones de suscripciones dos años antes de que el 4G LTE alcance este mismo hito

Asimismo, se estima que este impulso comercial de 5G continúe en los próximos años, debido al creciente protagonismo de la conectividad como componente clave de la recuperación económica posterior a la crisis del Covid-19.

Al parecer, el noreste asiático, con una estimación de 1.400 millones de suscripciones, contará con la mayor parte de las suscripciones de 5G para 2026. Las previsiones también indican que los mercados de América del Norte y el CCG reflejarán la mayor penetración de suscripciones de 5G, con el 84% y el 73% de todas las suscripciones móviles regionales de 5G respectivamente.

El noreste asiático, con una estimación de 1.400 millones de suscripciones, contará con la mayor parte de los abonados a 5G para 2026

Sobre estos datos, Fredrik Jejdling, vicepresidente ejecutivo y jefe de Redes de Ericsson, explica: “Esta histórica 20ª edición del Informe de Movilidad de Ericsson revela que hemos entrado en la siguiente fase de 5G, con la aceleración de los despliegues y la expansión de la cobertura en mercados pioneros como China, Estados Unidos y Corea del Sur. Ahora es el momento de que empiecen a materializarse casos de uso avanzados para cumplir la promesa del 5G. Las empresas y las sociedades también se están preparando para un mundo pospandémico, en el que la digitalización impulsada por el 5G desempeña un papel fundamental”.

Principales conclusiones

Smartphones y vídeos, impulsores del tráfico de datos móviles

El tráfico de datos sigue creciendo año tras año. El tráfico mundial de datos móviles, excluyendo el tráfico generado por el acceso inalámbrico fijo (FWA), superó los 49 EB mensuales a finales de 2020 y se prevé que se multiplique por un factor próximo al 5 y alcance los 237 EB mensuales en 2026. Los smartphones, que actualmente gestionan el 95% de este tráfico, también consumen más datos que nunca. En el ámbito mundial, el uso medio por teléfono móvil supera ya las 10 GB mensuales y se prevé que alcance las 35 GB mensuales a finales de 2026.

Los proveedores de servicios de comunicaciones de 5G lideran la adopción del acceso inalámbrico fijo

La pandemia de Covid-19 ha acelerado la digitalización y ha aumentado la importancia y la necesidad de una conectividad de banda ancha móvil rápida y fiable. Según el último informe, casi nueve de cada diez proveedores de servicios de comunicaciones que han lanzado el 5G también tienen una oferta de acceso inalámbrico fijo (FWA), incluso en mercados con una alta penetración de la fibra. Esto es necesario para dar cabida al creciente tráfico FWA, que el informe prevé que se multiplique por siete hasta alcanzar los 64 EB en 2026.

IoT masivo en auge

Se prevé que las tecnologías de IoT masivo NB-IoT y Cat-M aumenten en casi un 80% durante el 2021, alcanzando casi los 330 millones de conexiones. En 2026, se augura que estas tecnologías representen el 46% de todas las conexiones de IoT móvil.

Análisis del Consejo de Cooperación del Golfo

El informe presenta estadísticas desglosadas de los mercados del CCG, donde las iniciativas digitales impulsadas por los gobiernos están acelerando tanto la innovación tecnológica como la adopción prevista de 5G. En 2019, los mercados del CCG fueron de los primeros del mundo en lanzar servicios comerciales de 5G. Para 2026, se prevé que gestionen un total de 62 millones de suscripciones de 5G, lo que supone la segunda mayor penetración del mercado de 5G en la escena mundial.

CON INFORMACIÓN VÍA REDES &TELECOM

4.000 millones de euros para dotar a toda España de 100 Mbps en 2025

El secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales,Roberto Sánchez, ha visitado Asturias para presentar las inversiones y las reformas que se van a acometer para extender la conectividad, acelerar el despliegue de 5G e impulsar al sector audiovisual enmarcadas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

En el ámbito de la conectividad digital, Roberto Sánchez ha recordado que el objetivo del Gobierno es que el 100% de la población española tenga cobertura de banda ancha ultra rápida (100 Mbps) en 2025, ya que constituye un instrumento fundamental de cohesión territorial. «Se trata de un objetivo realizable, dados los importantes avances de cobertura que se han producido en los últimos años», ha asegurado.

El directivo ha recordado la importancia del Programa de Extensión de Banda Ancha (PEBA-NGA), iniciado en 2013. Además, ha enfatizado el compromiso del Ejecutivo con el desarrollo territorial de las zonas con menor densidad de población como demuestra el notable incremento de las ayudas adjudicadas en los tres últimos años. Como ejemplo, la última convocatoria del PEBA-NGA, resuelta en diciembre de 2020, se adjudicaron ayudas por un importe superior a todas las convocatorias realizadas hasta el momento: más de nueve millones de euros para extender banda ancha de 100 Mbps a 42.831 viviendas y locales comerciales en 1.466 entidades singulares de población.

Gracias a estas inversiones, se ha logrado aumentar 14 puntos la cobertura de banda ancha a 30 Mbps en tan solo tres años (2018, 2019 y 2020).

Del mismo modo, en lo que a la cobertura poblacional de la banda ancha a 100 Mbps se refiere, ya ha alcanzado al 82%, y cuando en 2023 terminen los trabajos que están adjudicados y en ejecución, la cobertura de redes fijas a velocidades = 100 alcanzará al 92% de la población.

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia permitirá seguir impulsando la transformación digital, uno de sus cuatro ejes transversales, a la que dedicará 20.000 millones de euros hasta 2023.

En concreto, el Componente «Conectividad, 5G y ciberseguridad» invertirá 4.000 millones de euros para extender la conectividad al 100% de la población, acelerar el despliegue de redes 5G e impulsar un ecosistema de ciberseguridad. También incluye reformas como la nueva Ley General de Telecomunicaciones, que próximamente entrará en su tramitación parlamentaria, y la Ley General de Ciberseguridad 5G.

Dentro de las acciones previstas, se reforzará la conectividad en centros de referencia, y motores socioeconómicos como polígonos industriales, centros logísticos o parques empresariales, y en proyectos tractores de digitalización sectorial. La meta es que el 100% de los motores socioeconómicos tengan una conexión escalable a un gigabit por segundo en 2025, uno de los objetivos de la estrategia europea «la Sociedad del Gigabit».

También se pondrá en marcha un programa para facilitar bonos de conectividad digital para las pequeñas y medianas empresas que participen en programas públicos de impulso a su digitalización.

Impulso a 5G

En el ámbito de las redes 5G, el objetivo es acelerar el despliegue en aquellas áreas en las que los operadores tardarían en llegar con sus modelos de despliegue convencionales. Un despliegue de 5G que permita obtener a todos sus beneficios transformadores desde un primer momento, ya que esta tecnología dispone de unas características de alta capacidad, baja latencia y alta densidad de dispositivos conectados que la convierten en un elemento disruptivo para la economía.

Se priorizará el despliegue en los corredores de transporte, tanto viales como ferroviarios y se promoverá el uso de 5G en los proyectos tractores de digitalización sectorial. En concreto, en aquellos identificados en «España Digital 2025»: agroalimentario, movilidad, salud, turismo y comercio.

Spain Audiovisual Hub

El secretario de Estado también ha presentado las actuaciones previstas en el marco del componente, «Spain Audiovisual Hub»del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, cuyo objetivo es posicionar a España como centro de referencia para la producción audiovisual, entendido en su sentido más amplio: cine, series, animación, videojuegos, e-sports etc.

Este componente agrupa una serie de inversiones y reformas destinadas a fortalecer las capacidades económicas, tecnológicas y digitales del sector, apoyar la expansión internacional, atraer inversiones, fortalecer el tejido empresarial y crear empleo. Para lograr estos objetivos, cuenta con un Plan de impulso al sector audiovisual, el Plan «España, Hub Audiovisual de Europa», que tiene una meta concreta, aumentar un 30% la producción audiovisual que se realiza en España y que invertirá 1.603 millones de euros hasta 2025. De ellos, 200 millones de euros se financiarán con el Fondo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea.

CON INFORMACIÓN VÍA REDES & TELECOM

PERSPECTIVAS_Desigualdad informativa

“Primero los pobres” es la frase insignia del movimiento encabezado por el Presidente López Obrador. Sin embargo enfrenta importantes retos para materializarse. La pandemia de COVID-19 y la crisis económica aparejada, ambas sin precedentes, amenazan por completo el proyecto político del actual Gobierno. No será fácil la recuperación económica. Menos fácil será evitar la caída de ingresos y, por lo tanto, que millones de personas caigan por debajo de la línea de la pobreza. El desafío está en garantizar, más allá del discurso, una acción coherente y articulada que mitigue los riesgos reales para los derechos económicos y sociales de amplios sectores de la población.

En los ámbitos analizados en nuestro informe “Distorsión: el discurso contra la realidad”, damos cuenta de factores estructurales que entrañan la violación de derechos sociales íntimamente vinculados con el derecho a la información. Primero, observamos cómo la brecha digital está lejos de revertirse. En México aqueja al 55 por ciento de la población mexicana que se encuentra en el estrato económico “bajo” y 53 por ciento de la población rural. La propuesta de política pública planteada, al parecer, se quedará corta para garantizar el derecho constitucional de acceso a internet para todas y todos. Así se mantienen dos Méxicos: uno conectado y otro que no lo está.

De hecho, el nombre del programa “CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos” es, en los hechos, una aspiración con la cual se ha bautizado una estrategia opaca, poco clara y mal diseñada, que prácticamente repetirá fórmulas de la Estrategia Digital Nacional del expresidente Enrique Peña Nieto. Lo que parecía en 2019 una prometedora política de conectividad, en 2020 se diluyó con la desaparición de la Subsecretaría de Comunicaciones y Desarrollo Tecnológico de la SCT, encabezada por Salma Jalife. Ella había comenzado a darle a la propuesta del nuevo Gobierno la necesaria prioridad, guía, coherencia y lógica.

Los actuales programas de conectividad refuerzan la verticalidad del poder y del Estadosin tomar en cuenta los procesos locales para generar formas de apropiación tecnológica, y detonar el aprovechamiento de los servicios de telecomunicaciones desde abajo, desde las dinámicas comunitarias interesadas nos solamente en “tener Internet”, sino en desarrollar sus propios esquemas para acceder a él. El Gobierno necesita fomentar el diálogo con los pueblos y las comunidades indígenas mediante esquemas participativos. Dejar de reforzar una visión paternalista y unilateral que cae en el error de considerar que la provisión de infraestructura es el único componente para garantizar la universalidad de internet y la inclusión digital.

Este Gobierno tiene la oportunidad de generar cambios. Dar un rumbo distinto al programa en cuestión cuyo enfoque contempla la cobertura de Internet únicamente para el 7.8 por ciento de las comunidades de menos de 250 habitantes (el 92.2por ciento restante de la cobertura estará a cargo de Altán Redes) para detonar mecanismos institucionales que fortalezcan los procesos locales de conectividad. El programa ha recibido críticas porque hasta la fecha el despliegue de los puntos de conexión, porque se han concentrado en zonas urbanas y donde ya hay conectividad.

La falta de Internet para personas y comunidades históricamente marginadas constituye, además de la violación estructural de un derecho humano, la permanencia de un factor que perpetúa la exclusión y la desigualdad. Ello se profundiza con la imperiosa necesidad, nacida de la emergencia sanitaria, de garantizar el acceso a internet a más hogares para el desarrollo de actividades educativas y laborales, que ahora dependen más de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

En íntima relación, la pandemia puso al desnudo las carencias institucionales para garantizar información asequible, pertinente y culturalmente adecuada a las poblaciones indígenas del país. Al igual que la brecha digital, la falta de políticas de transparencia proactiva que permitan llevar información necesaria para un robusto ejercicio de los derechos a la salud y a la educación, nos permite llegar a la dolorosa conclusión de que, pese al discurso, los pueblos y comunidades indígenas no son reconocidas en los hechos como sujetos de derecho.

Una de las limitaciones de las estrategias de difusión de información sobre la COVID- 19  para las poblaciones indígenas se encuentra en su alta concentración en el ámbito digital, sobre todo en las páginas de Internet de las instancias de Gobierno como la Secretaría de Salud (SSA) y el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INPI). Ello dificulta el acceso para muchas comunidades indígenas que no cuentan con Internet (o cuyos costos son altos al tener que pagar por tiempo determinado).  De acuerdo con el Diagnóstico de Cobertura del Servicio Móvil en los Pueblos Indígenas 2018, el 82 por ciento de las localidades con presencia de población indígena cuentan con cobertura móvil en la tecnología 3G, pero sólo el 40 por ciento de los sitios tenían acceso a cobertura 4G.

Otra limitante es que no todas las familias indígenas cuentan con televisión o la señal es insuficiente para sintonizar la información difundida en las conferencias brindadas por la Secretaría de Salud, mismas que se encuentran en un lenguaje técnico y no se traducen a lenguas indígenas. En el mismo sentido, sobre todo a nivel local, persiste la medida de publicación de carteles y trípticos. Si bien algunos de estos materiales fueron traducidos a diferentes lenguas originarias, requieren que las personas sepan leer, lo cual pudiera ser más factible entre la población joven. Sin embargo, no lo es para las personas adultas y adultas mayores, menos aún en el caso de las mujeres que padecen condiciones adicionales de discriminación en el acceso a la educación. En suma, la estrategia informativa sobre la pandemia ha sido excluyente.

Por último, pero no menos importante, observamos un factor de violencia estructural en contra de la prensa, de por sí asediada por múltiples actores públicos y privados para acallarla: la precariedad laboralCiento cuatro periodistas murieron de COVID-19 hasta el momento de escribir estas líneas. Ello da cuenta de la falta de medidas mínimas para garantizar los derechos laborales y de seguridad social que enfrentan miles de comunicadores en este país.

De noviembre de 2020 a enero de 2021, llevamos a cabo una encuesta dirigida a las y los periodistas que sufrieron ataques vinculados a las coberturas de la pandemia. Esta encuesta muestra que derivado de la contingencia sanitaria, al 62.7 por ciento de las y los periodistas sufrieron reducción a su salario o ingresos económicos vinculados al periodismo.

El incumplimiento de otorgar protección a periodistas por parte de las y los propietarios de los medios de comunicación se refleja en que, de las y los encuestados casi el 34 por ciento declaró no contar con el equipo de protección necesario para hacer coberturas durante la contingencia sanitaria. La falta de protecciones tiene un impacto claro en los contagios de periodistas: 49.3 por ciento afirmó que integrantes de su medio se habían contagiado mientras que casi el 16.4 por ciento dijo haberse ya contagiado de COVID-19.

Esto se vincula con las declaraciones de Zoe Robledo, Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En la conferencia matutina del 15 enero del 2020, Robledo afirmó que “[cerca] de 22 mil periodistas no tienen ningún esquema de seguridad social”. Si bien, Robledo agregó que se estaba “trabajando en un modelo para atender este problema”, ha pasado más de un año y no se tiene información sobre qué hará el Gobierno para dar asistencia y seguridad social a miles de periodistas.

La ausencia de protección, la privación de acceso a la seguridad social y en general las condiciones de precariedad también impactan psicoemocionalmente a la prensa. Del total de periodistas encuestados, sólo el 7.5 por ciento dijo no haber experimentado ningún tipo de impacto psicosocial, mientras que la mayoría (93.2 por ciento) dijo tener estrés, miedo y ansiedad.

Si la violencia material, que derivó en 692 agresiones contra la prensa, es motivo de suma preocupación en México, las carencias laborales se revelan como una circunstancia profunda que contribuye a un mayor estado de vulnerabilidad de los y las periodistas que afectan su derecho a la libertad de expresión y el derecho a la información de la sociedad. En ello, convergen las responsabilidades de Estado y de los dueños de los medios de comunicación.

De esta manera -con datos y evidencia- confirmamos que la desigualdad informativa, y las condiciones estructurales que la profundizan, persisten pese al discurso de cambio.

CON INFORMACIÓN VÍA SIN EMBARGO

Covid-19 deja clara la urgencia de conectividad universal: Carlos Slim

La crisis global provocada por la enfermedad de la Covid-19 dejó en claro la urgencia de conectividad universal, de conectar a casi la mitad de la población que aún falta, afirmó Carlos Slim Helú, presidente honorario de América Móvil y Grupo Carso.

Durante la sesión anual de primavera de la Comisión de Banda Ancha para el Desarrollo Sostenible, en la que el empresario mexicano es copresidente, destacó que los gobiernos y los reguladores deben ser los promotores del desarrollo de las redes y la infraestructura necesaria para llevar conectividad a todas partes.

Un grupo de más de 50 integrantes de la Comisión ―entre líderes de gobierno, organizaciones, empresas, academia y sociedad civil― se reunió para dialogar sobre los desafíos que ha presentado la pandemia de SARS-CoV-2 para construir un futuro digital a partir de la cooperación de todos los actores, incluyendo el sector público, el privado, la academia y la sociedad civil.

En el encuentro, los comisionados coincidieron en que se requieren mecanismos innovadores para financiar el despliegue de banda ancha; adoptar enfoques holísticos para el desarrollo de capacidades digitales y contenido relevante; e impulsar la recuperación económica post pandemia.

Houlin Zhao, secretario General de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), señaló que nunca antes de la contingencia se había reconocido tanto el valor que tiene la banda ancha, por lo que se puede aprovechar este contexto para liderar acciones encaminadas a su promoción como parte de la agenda de desarrollo sostenible.

Paul Kagame, presidente de Rwanda, enfatizó que “ahora es el momento de forjar nuevas asociaciones para la banda ancha y ampliar las inversiones necesarias para garantizar la equidad digital”, pues de otra manera la brecha digital se acentuará aún más.

La crisis por la Covid-19 ha amplificado las desigualdades sociales durante el último año, incluyendo las brechas de acceso y uso de las tecnologías digitales, dijo Audrey Azoulay, directora General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Tan es así que, de los mil 500 millones de estudiantes que no pudieron asistir a la escuela ante el confinamiento, el 46 por ciento tampoco pudo acceder al aprendizaje en línea porque en sus hogares no había Internet, agregó Azoulay.

Con información vía DPL News

TENDENCIAS. Piden seguir las buenas prácticas en redes sociales

México, donde 100 millones de usuarios de internet cuentan con redes sociales, debe seguir las mejores prácticas de regulación que se aplican en otros países, comentó Alejandro Herrera, head of latam de Hootsuite.

“En otras partes del mundo ya están reguladas y ojalá podamos adoptar esas buenas prácticas que hay en otras partes para llevarlas a cabo en el país”, dijo.

El Digital Report 2021 de Hootsuite, plataforma de gestión de redes sociales, encontró que 77% de la población mexicana, es decir, 100 millones de usuarios de internet tienen estas herramientas, lo que significa un crecimiento de 11% en el último año, 11 millones se sumaron.

Los mexicanos utilizan 10 redes sociales en promedio.

El 64% de las personas con acceso a internet usan las redes para investigar información sobre productos y servicios, lo que sirve a las empresas para operar y comercializar, precisó el directivo.

Este uso hace indispensable que estas herramientas sean seguras y de confianza para hacer negocios.

“Las regulaciones cuidadosas pueden ayudar a limpiar las plataformas de desinformación deliberada, lo que las hace más amigable para las empresas”, enfatizó.

De acuerdo con el estudio, 59% de los mexicanos están preocupados porque la información sea falsa y 43% de las personas están inquietas por lo que hacen con sus datos personales, dijo Herrera.

En promedio, los mexicanos pasan tres horas y media revisando las redes sociales.

Los mexicanos incrementaron el uso de redes de mensajería como WhatsApp y Messenger, por lo que las marcas requieren enfocarse en crear relaciones en estos medios, señaló el directivo.

WhatsApp es la tercer red social más usada en México, con 91.3%, y Messenger la cuarta, con 74.9%.

Con información vía El Universal

TENDENCIAS: México ocupa el lugar 51 de conectividad digital de 79 países del mundo

México ya participa de la economía digital, sin embargo, lo hace principalmente desde el internet institucional. “Según el Índice Global de Conectividad de Huawei, México ocupa el lugar 51 de 79 países al rededor del mundo”, aseguró César Funes, Vicepresidente de relaciones institucionales de Huawei en Latinoamérica, en webinar de Milenio Foros Transformación digital, una palanca económica. “Estamos debajo de la media de la banda ancha”, agregó.

Dentro del contexto de la pandemia, este tipo de conectividad cobró un nuevo sentido. “Nos dio un empujón digital”, dijo Ernesto Piedras, Analista y Director de CIU. Se hizo más evidente el déficit de infraestructura, pero también los esfuerzos por mejorar el panorama, abundó.

Según Funes, hay varias tecnologías que se deben considerar para la transformación digital. Sin embargo, enfatizó en la importancia de impulsar la cobertura de banda ancha, más allá del internet. “La construcción de fibra óptica está por debajo del 20 por ciento de los hogares de México. Y necesita permear la red 4G”.

De forma paralela, además de invertir en infraestructura, es fundamental considerar las habilidades que hacen posible una operación eficiente y efectiva de la conectividad digital. La vinculación con universidades, en ese sentido, es importante, explicó Funes.

Además hay que tomar en cuenta que, en realidad, en México no hay una red 4G como tal. “Si hiciéramos un promedio de las generaciones celulares, veríamos que estamos en 3.6G”, dijo Piedras.

Recordó que la conectividad digital es parte de un derecho básico y que, por eso, no es necesario esperar a que llegue la red 5G para mejorar el panorama actual. Se debe apostar, entonces, por “dispositivos, cobertura, habilidades digitales y contenidos, pero, sobre todo, por la accesibilidad. No podemos evitar la reflexión sobre cómo la está pasando alguien que no tiene acceso”, explicó Piedras.

“México tiene que ver lo que tiene en la mesa y aprovecharlo. Por otro lado, todo eso debemos usarlo de mejor forma los que ya somos internautas, beneficiarios de esta gran experiencia que el mundo virtual”, apuntó Enrique Culebro, presidente de la Asociación de Internet. 

Con información vía Milenio