De origen mexicano, la mayoría de víctimas de trata laboral en Estados Unidos

La mayoría de las víctimas de trata laboral en Estados Unidos es de origen mexicano o tiene una conexión con México, según la organización Polaris. De 2015 a 2020 más de 10,000 personas estaban en potencial riesgo o sufriendo la violación a sus derechos humanos en diferentes industrias y de ellas, más del 40% tenía una visa de empleo temporal H2A o H2B.

“Hemos visto cómo quienes ingresan con visa legal terminan siendo víctimas de trata”, señaló Andrea Rojas, directora de la Iniciativa Estratégica contra la Trata Laboral en Polaris. La activista participó en el foro virtual Reclutamiento responsable, convocado por el Senado de la República hace unos días.

El gobierno estadounidense tiene diversos programas de empleo temporal para personas extranjeras. A dos de ellos se ingresa con la visa H2A, para actividades agrícolas, y H2B, para trabajo no calificado. Para el primero no hay límite de permisos, para el segundo emite hasta 20,000 visas por año fiscal. Sin embargo, hace un par de semanas anunció que emitiría otras 30,000.

Con el aumento, va “un mayor escrutinio para los empleadores que cometen violaciones sistémicas a la ley. Esto es un ejemplo de cómo estamos tratando de fortalecer la protección para los trabajadores que entren con ese tipo de visas”, ha señalado a El Economista la subsecretaria del Trabajo estadounidense, Julie Su.

Entre 2015 y 2020,más de 4,800 víctimas que llamaron a la Línea Nacional contra la Trata de Personas de Estados Unidos tenían una visa temporal. Más del 90% de ellas tenía visa H2A o H2B.

Sólo en 2020, Polaris “detectó 886 potenciales víctimas de trata laboral de origen mexicano” que tenían ese tipo de visas. Es la nacionalidad que encabeza los reportes de la organización.

De acuerdo con la activista, la pandemia empeoró la situación, a pesar de que la actividad agrícola fue considerada esencial. Antes de marzo de 2020 a casi el 20% de las jornaleras y jornaleros agrícolas migrantes les negaban la atención medica, pero luego de esa fecha al 34% le han impedido atenderse de cualquier padecimiento, incluido la covid-19.

La trata laboral, un asunto de poder y dinero

En 2007, la organización Polaris puso en operación la Línea Nacional Contra la Trata de Personas. A través de ese canal le ha brindado apoyo a millones de personas, pero también le ha permitido crear “la mayor base de datos conocida sobre el tema”, según Andrea Rojas.

Con base en la data y en la incidencia directa, han podido detectar que la etapa del reclutamiento es básica para prevenir la trata.

Sin embargo, en el programa de empleo temporal agrícola el reclutamiento “es poco transparente y pobremente regulado”. Eso queda demostrado al saber, a través de Polaris, que la mitad de las trabajadoras y los trabajadores solicitantes de la visa H2A han sido víctimas de un reclutamiento falso.

El programa “es una vía de entrada legal” a Estados Unidos, dijo la activista. Es una opción de trabajo, pero no necesariamente de trabajo digno, pues su estructura “presenta fallas sistémicas contra los trabajadores y otorga extremo poder a los empleadores, lo cual facilita el abuso, explotación y trata”.

Hay que entender que “en la trata de personas existen dinámicas de poder”. Quienes más poder tienen toman ventaja sobre las personas que están en una posición vulnerable “con el fin de generar un provecho económico”.

Y el programa de visas H2A le otorga demasiado poder a las personas empleadoras. No cuenta con herramientas de fiscalización y regulación, su origen es “profundamente racista”, no permite que las trabajadoras y trabajadores se sindicalicen y, en cambio, protege ampliamente “la propiedad privada de los empleadores”, expresó Andrea Rojas.

Pagar para trabajar

El reclutamiento lo pueden realizar directamente las empresas extranjeras en los países de donde quieren obtener mano de obra, o a través de una tercera persona o compañía. Esta última forma es la más común, señaló la activista.

“Los reclutadores reciben incentivos del extranjero para reclutar a la mayor cantidad de trabajadores posible”, pero hay poca supervisión sobre la información que brindan a las personas solicitantes de trabajo, apuntó.

La gran mayoría cobra una cuota a las y los solicitantes de empleo por conectarles una vacante, o por diversos motivos o pretextos. Las cantidades no son menores, en promedio les cobran casi 7,000 pesos, lo cual es mucho para personas que viven al día, así que se endeudan para conseguir el trabajo. Pero los intereses pueden llegar a ser de hasta el 25 por ciento.

En Estados Unidos y en México son ilegales los cobros en cualquier fase del proceso de contratación, “pero la ley es violada cotidianamente por reclutadores”. Esa anomalía inicial se irá enlazando con otras, poniendo en más riesgo a los trabajadores y las trabajadoras migrantes.   

Las reglas del programa indican que su estancia en ese país será únicamente para laborar en la empresa que les contrató. Si dejan de laborar ahí no pueden buscar otro empleo y pierden su derecho a permanecer en Estados Unidos.

Muchos empleadores saben que el personal migrante llega endeudado, que necesita más que nunca el trabajo y la visa. De eso se aprovechan para cometer abusos e impedir que se defiendan bajo la amenaza de despedirles, lo cual significaría su deportación y muy pocas posibilidades de pagar su deuda.

“El 26% de los trabajadores de visa H2A informaron que la deuda eran utilizada como medio de control contra ellos”, informó Andrea Rojas.

No hay una sola solución para este problema, apuntó. Se necesita inspección laboral efectiva en los sitios de trabajo, regulación en el reclutamiento, monitoreo constante de todo el proceso de contratación, pero también de gobiernos empáticos que reciban las denuncias y las atiendan, señaló.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Sin avance, iniciativas para derechos laborales de comunicadores en el país

A fin de garantizar los derechos laborales de los periodistas, regular sus relaciones de empleo con los medios de comunicación e incluirlos como sujetos de aseguramiento obligatorio, senadores y diputados federales analizan desde hace tres años distintas iniciativas para reformar la Ley Federal del Trabajo, Ley del Seguro Social y la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, pero todas siguen pendientes de aprobación.

Desde la pasada Legislatura, cuyos trabajos iniciaron en septiembre del 2018 y terminaron en agosto del 2021, y hasta la fecha, ya como parte de la LXV Legislatura, en el poder Legislativo los integrantes de las fracciones partidistas allí representadas no han podido ponerse de acuerdo para adicionar, entre otros cambios, el Capítulo XVIII y enmendar los artículos del 353 Bis al 353 Bis 5, como parte del Título Sexto de la Ley de Federal del Trabajo, a propuesta de la diputada panista Nohemí Alemán Hernández y su homólogo Héctor Villegas González (PES).

Ambos legisladores coincidieron en que urge modificar la ley laboral para reconocer que la profesión de periodista, por la naturaleza del trabajo a desempeñar, requiere de protección especial, como ya se establece para 18 profesiones.

En México, refiere la exposición de motivos de los proyectos, los periodistas carecen generalmente de prestaciones laborales, seguridad social y estabilidad en el empleo.

“La inestabilidad laboral es uno de los problemas que se enfrentan en el medio periodístico: perder el empleo es cosa de un instante sin que haya mecanismos adecuados para que se escuche al agraviado y sean valorados sus argumentos. En cualquier momento al periodista se le despide y no pasa nada”.

Otra propuesta, impulsada por el partido Movimiento Ciudadano (MC), plantea reformar la Ley del Seguro Social para facilitar el acceso de los periodistas a la seguridad social y crear un subsidio gubernamental que les permita afiliarse voluntariamente para ser sujetos de aseguramiento al régimen obligatorio del Seguro Social.

Morena, a su vez, promueve modificar la Ley del ISSSTE para establecer que será obligatorio para la institución brindar atención médica de urgencia a periodistas, independientemente de su derechohabiencia o afiliación a cualquier esquema de aseguramiento.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Flexibilidad laboral es principal atractivo para conductores y repartidores: Uber

La plataforma Uber presentó los resultados de la “Encuesta Nacional de Socios Conductores y Socios Repartidores de Aplicaciones en México”, en la que destacó que 90% de los usuarios -conductores y repartidores- ven como principal atractivo la flexibilidad para realizar su trabajo de manera independiente.

En ese sentido, Hugo Martínez, director de asuntos públicos en Uber, destacó que no hay intenciones de modificar el modelo de negocio de la compañía; pero sí de establecer pláticas con las autoridades para determinar la mejor manera de mantener el servicio, considerando que los interesados buscan ante todo la flexibilidad.

“La flexibilidad es la razón principal para conducir o repartir a través de las aplicaciones, y la gran mayoría cree que se les proporciona la flexibilidad que necesitan. Las apps ofrecen la oportunidad de ganar en el propio horario, lo que no es posible con los trabajos tradicionales”, expuso Afshin Mohamadi, socio de Quadrant Strategies.

En ese sentido, destacó que 85% en total, los conductores y repartidores de comida prefieren ser contratistas independientes; si se considera sólo a los conductores, el 84% prefiere ser contratista independiente, y en el caso de repartidores se eleva hasta 86 por ciento.

Cabe señalar que en el Congreso de la Unión hay importantes manifestaciones respecto a la necesidad de regular el trabajo que se realiza vía las plataformas, pues se considera que se deben cubrir algunos derechos laborales básicos son seguridad social, vacaciones, prima vacacional,  aguinaldo, antigüedad, indemnización por despido injustificado, reparto de utilidades y  horas extras, además del Infonavit, lo que les permitirá poder acceder a la sindicalización y  lograr mejores condiciones. 

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Piden valets parkings se regularice su actividad ante explotación laboral

Con jornadas laborales de hasta más de 12 horas y salarios “a medias” o atrasados y en ocasiones sin descanso trabajan personas encargadas de estacionar vehículos –llamados valets parkings– en restaurantes y plazas comerciales de la capital.

De acuerdo con entrevistados en las alcaldías Iztapalapa, Cuauhtémoc y Benito Juárez, quienes pidieron el anonimato por temor a represalias, la gran mayoría de las empresas del ramo abusan del empleado, ya que los salarios, que suelen ser por día o quincenales, se pagan de manera parcial o no se cumple con el que se acuerda, con la excusa de que “no hubo suficientes entradas de autos o que se los repondrán posteriormente, cuando el pago debería ser independiente”.

En otros casos, como en taquerías de la colonia Letrán Valle, hay quienes perciben un sueldo quincenal de mil 300 pesos más comisiones que van de 15 pesos por cada auto que entra y “por el momento no se tiene ningún día de descanso, debido a que no hay personal”.

A eso se suma que se trabaje sin tener Seguro Social y los gastos por cualquier enfermedad sean cubiertos por el trabajador, y en caso de que requiera ausentarse de sus labores, sea el menor tiempo posible, pues “si no trabajan no generan”, comentó un empleado de una plaza comercial en Iztapalapa, aunque hay empresas que sí brindan esta prestación, después de tener un determinado tiempo en la empresa.

Mencionaron, además, que el tema de la inseguridad ha pegado también a este sector; por ejemplo en restaurantes de la colonia Roma, donde han sufrido asaltos de forma recurrente.

En la misma zona, en algunos establecimientos el salario es de 200 pesos diarios además de las propinas, “lo que nos hace fuertes”, y en días buenos se pueden ganar 300 o 350 pesos en jornadas de 12 horas.

Refirieron que la mala imagen que se tiene de su trabajo se debe a la falta de regularización de su labor, pues para obtener el empleo, en la mayoría de los casos sólo se pide licencia de conducir vigente, credencial para votar, comprobante de domicilio y el trabajo es apalabrado, “por eso no hay un control y hay personas que abusan de la confianza de los clientes”.

Ante ello, coincidieron en que se debe regularizar dicho servicio y el empleo se dé por medio de contratos para que de esa manera el trabajador tenga responsabilidad y seguridad.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Prevalece conflicto entre Sindicato de Telefonistas y Telmex

El Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM) informó que Teléfonos de México (Telmex) continúa rehusándose a establecer acuerdos de manera conjunta que favorezcan la protección laboral de los telefonistas, ello con el fin de restablecer su situación económica.

Telmex “pretende trasladar los costos de la crisis económica y sanitaria de la empresa a sus trabajadores por medio de la reducción de salarios”, de prestaciones y de personal, aseguró el Sindicato en un comunicado.

“Nuestra mano de obra calificada ha sido la base para construir el sistema de telecomunicaciones en México, el cual ha prestado un servicio invaluable durante la pandemia. […]  Nuestros salarios y prestaciones no son la causa de los resultados económicos y financieros de Teléfonos de México, […] por lo que el pasivo laboral como el presunto desbalance económico se pueden resolver sin demérito de los derechos laborales”, subrayó la STRM.

Asimismo, aseguró que los desbalances económicos y financieros de Telmex son consecuencia de una “regulación inequitativa” y de las decisiones corporativas asumidas por América Móvil y por Grupo Carso, al separar de Telmex las unidades de negocio más rentables de los últimos años que buscaban limitar el papel de Telmex en el ámbito de las telecomunicaciones así como “marginar a los telefonistas de las áreas clave en el desarrollo futuro del sector”.

Recordó que en los últimos años “ha manifestado su voluntad para encontrar una solución definitiva al conflicto mediante el diálogo y la negociación, obteniendo como respuesta los reiterados incumplimientos por parte de los directivos de Telmex”. De igual forma, apuntó que el próximo 27 de octubre se cumple el plazo establecido para los emplazamientos a huelga por las violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo y al incumplimiento de la empresa Telmex en el cubrimiento de vacantes.

Por ello, el Sindicato solicitó al gobierno federal, interceder en el conflicto que enfrentan los trabajadores telefonistas y la empresa mexicana, a fin de garantizar una solución integral que beneficie a todos.

CON INFORMACIÓN VÍA CONTRALÍNEA

Corte abre el camino para licencias de paternidad: las aprueba para sus trabajadores por 3 meses

El Poder Judicial de la Federación otorgará licencias de paternidad por tres meses con goce de sueldo, que podrá ejercerse en los primeros nueve meses desde el nacimiento o la adopción del hijo o hija, anunció el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar.

“He propuesto al Consejo de la Judicatura Federal (CJF) y autorizado para que se haga aquí en la Suprema Corte, por primera vez en la historia, las licencias de paternidad”, dijo el ministro presidente en conferencia de prensa este jueves.

“Daremos licencias de paternidad por tres meses pagados igual que las de las mujeres. Esto coloca al Poder Judicial Federal a la vanguardia en el continente americano como una de las instituciones más proteccionistas y que hacen un mejor trabajo comprometido para lograr una igualdad real entre los hombres y las mujeres”, afirmó.

El ministro presidente aseguró que esta medida es para terminar con el estereotipo de la mujer cuidadora, con la discriminación laboral y romper la brecha salarial. Las licencias podrán ejercerse a partir de los nueve meses posteriores al nacimiento o a la adopción del menor, explicó Zaldívar.

Abrimos camino. Seguiremos empujando y seguiremos luchando por una sociedad más justa, más igualitaria en la que todas las personas gocemos de los mismos derechos; todos los derechos para todas las personas es un lema que queremos sea una realidad”, señaló el ministro presidente de la SCJN.

“Por primera vez en la historia, daremos licencias de paternidad por tres meses pagados igual que las de las mujeres. Es una medida transformadora para terminar con el estereotipo de la mujer cuidadora, con la discriminación laboral y romper la brecha salarial”, abundó.

Comentó que seguirán luchando por una sociedad más justa, hasta que la dignidad y la igualdad se hagan costumbre. “Queremos un Poder Judicial que de una vez por todas destierre la cultura de acoso sexual y violencia de género. La dignidad y la seguridad de todas las mujeres es y ha sido una prioridad en mi presidencia”.

Las licencias de paternidad ayudarán a las familias no convencionales y permitirán a los hombres vivir su paternidad de manera plena, “hasta que la dignidad y la igualdad se hagan costumbre”.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

PERSPECTIVAS_ «El trabajo desde casa es cada vez más lamentable —las empresas utilizan la realidad virtual para imponer a sus empleados remotos los peores aspectos de la oficina»

Facebook entró en el reino del metaverso con su nuevo producto Horizon Workrooms, un espacio de trabajo de oficina de realidad virtual. En este tú y tus compañeros de trabajo pueden recrear la sensación de estar en una habitación y hablar. Puedes ver hacia dónde mira la gente, e incluso ver sus brazos y manos en movimiento. También es posible escribir en un pizarrón del mundo virtual ya que aparentemente, es bueno para la «colaboración».

Tiene un aspecto categóricamente horrible —una versión profesional de Max Headroom, incómoda, llena de errores e inquietante—. Y lo que es más importante, no ayuda para nada a la experiencia de hacer el trabajo.

Todo forma parte del plan de Zuckerberg para convertir a Facebook en «una empresa metaversa», una afirmación sin sentido que ya llevó hasta la puerta de los inversores de capital riesgo. Su significado varía desde «es un mundo virtual en el que trabajamos» hasta «en cierto modo implica a las redes sociales».

La puñalada de Facebook en el mundo del espacio de trabajo profesional va más allá del concepto de oficina virtual. Se vende claramente a las empresas a las que no les gusta el trabajo a distancia porque significa que no pueden ver a su gente trabajando.

Puede parecer que es una empresa que regala a sus trabajadores un espacio, pero en todo caso es una oportunidad para estas empresas de quitarles la individualidad e introducir más medios de control. Es una vuelta a lo que es el verdadero objetivo de la oficina —atrapar a la gente, hacerla trabajar el mayor tiempo posible y asegurarse de que está trabajando— enmarcado en el espurio lenguaje de la «colaboración» y la «cercanía» a tus compañeros.

Drew Harwell, del Washington Post, escribió un artículo en el que reflexionaba sobre el lado más preocupante del trabajo digitalizado: la aparición de software de vigilancia. Y que estos mundos virtuales sean cómplices voluntarios de microgestores cuya existencia se basa en el chisme. También habla del «tattleware», un término término para los programas informáticos que registran tus clicks y te fotografían mientras trabajas. Incluso te asignan una «puntuación de productividad», para asegurarse de que utilizas las ocho horas de manera productiva.

Se trata de una industria verdaderamente insidiosa, que sigue haciendo crecer sus ramas en la vida de los empleados. Un estudio reciente reveló que más de la mitad de las herramientas de monitoreo de los empleados vigilan los movimientos del teclado y el mouse. Y que tres cuartas partes de ellas miden la actividad en tiempo real, incluidos los sitios web que se visitan. Casi la mitad de estas herramientas pueden realizar esas mediciones sin que lo sepas; y un preocupante 43.75% de estos programas pueden rastrear tus clicks.

El negocio está en auge en la industria de los programas informáticos de vigilancia. Se trata de un esfuerzo concertado para introducir la paranoia y la miseria en el mundo del trabajador a distancia; a pesar de que este tipo de herramientas informáticas demostraron ser un lastre para la productividad y la moral. En mi opinión, existen para dar a los directivos —que no tienen ningún propósito más allá de ser monitores de pasillo— algo que hacer, ahora que no pueden resoplar dramáticamente en la oficina y fingir que están ocupados.

Gran parte de estos problemas provienen de una crisis de identidad dentro del empleo: ¿pagamos por el trabajo o por el tiempo de la gente? Cuando teníamos gente en la oficina, podíamos decir: «Ok, están presentes. Parecen ocupados». Eso jugaba un papel muy importante a la hora de saber si alguien era bueno en su trabajo. Sin ello, las empresas tienen que empezar a evaluar a las personas en función de lo que realmente hacen. Les aterra la idea de que —aunque la persona esté haciendo su trabajo— no estén obteniendo la «experiencia a tiempo completo» de esa persona.

De ahí creo que viene el crecimiento de estos mundos virtuales. No creo que sean malos por defecto, pasé casi una década en juegos multijugador en línea dentro de mundos virtuales; e hice amistades duraderas en «EverQuest» y «World of Warcraft». Pero me preocupa que algunos mundos virtuales se conviertan en oficinas virtuales por el hecho de pasar lista.

De la misma manera que estas empresas disfuncionales exigen que la gente tenga siempre la cámara encendida, pueden exigir que la gente esté siempre «en su oficina virtual»; una manera realmente extraña pero inevitable de juzgar a la gente.

Si se manejan correctamente, podrían parecer divertidos espacios de reunión en línea que también sirven como lugares que se visitan para hacer el trabajo; si se hacen mal, adoptarán los defectos del estándar de trabajo en persona, nivelando los prejuicios contra las personas en función de su raza, género y capacidad.

Esta es parte de la razón por la que encuentro las Salas de Trabajo Horizonte tan absolutamente aborrecibles. Facebook simplemente creó otra manera de volver a la oficina. Una oficina que beneficia a los que «hablan» y «parecen comprometidos», un entorno óptico que beneficia enormemente a los hombres blancos; que casualmente son los más entusiasmados por volver a la oficina, según una investigación de FiveThirtyEight. Probablemente en parte porque la cultura de la oficina se creó para ayudar a los hombres blancos sin discapacidad.

Si los próximos mundos virtuales consisten simplemente en encontrar maneras de hacer las mismas cosas que hacíamos en la oficina pero virtual, internet hará lo que siempre hace: agravar y agitar esos problemas, a la vez que los hace portátiles y clonables.

¿Y realmente queremos estar «inmersos» en el trabajo? ¿Es necesario? ¿Debemos aspirar a un punto en el que nuestra mente y nuestro cuerpo estén total e inseparablemente atrapados en la computadora para hacer ganar dinero a otra persona?

Todo se reduce a por qué la gente está invirtiendo en estas oficinas virtuales: ¿es porque realmente quieren que la gente pase el rato y encuentre una forma de acercarse? ¿O es porque quieren tener a todo el mundo en un mismo lugar y vigilarlo por si decide dejar de rezar a los dioses todopoderosos de los negocios? A juzgar por las ambiciones de la empresa, me temo que lo segundo es mucho más probable.

CON INFORMACIÓN VÍA BUSINESS INISDER MÉXICO

TENDENCIAS_ Jóvenes Construyendo el Futuro y sindicatos, la vinculación pendiente

Los sindicatos podrían fortalecer el programa Jóvenes Construyendo el Futuro (JCF) vigilando que las empresas respeten los derechos laborales, dando capacitación y, sobre todo, negociando la contratación de aprendices, propone una investigación de la economista y especialista en políticas públicas Renata Turrent Hegewisch.

Hasta ahora, ni la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) ni las propias organizaciones sindicales “han analizado las oportunidades que se pueden generar construyendo alianzas”, señala en el Diagnóstico de Jóvenes Construyendo el Futuro: Avances y desafíos, publicado por la Fundación Friedrich Ebert México (FES).

Este programa de entrenamiento laboral es el “más importante en la historia del país”, sostiene Renata Turrent en entrevista. Hasta esta administración federal, la juventud había sido abandonada por los gobiernos, dice. Y entre esa población quienes por diferentes circunstancias no continuaron estudiando y no tenían un empleo remunerado sufrieron mayor exclusión, agrega.

“Se les llamó ninis para poner en ellos y ellas la culpa por la falta de trabajo y de oportunidades de educación. La narrativa acerca de que son personas flojas y no quieren trabajar sigue tan instaurada en la gente que muchas personas aseguran que les están regalando el dinero”. Pero esto no es verdad, subraya, “todos los días acuden a trabajar y a aprender”.

De acuerdo con los últimos resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENOE), la población entre 20 y 29 sigue siendo la que mayor número de personas desempleadas por la covid-19. Si bien una gran parte han ido recuperando sus trabajos, todavía casi medio millón que tenía una ocupación antes de la pandemia sigue sin un ingreso laboral.

En el primer trimestre de 2020, antes de la llegada pandemia a México, 12.3 millones de jóvenes de ese rango de edad tenían un empleo. Para el mismo periodo, pero de 2021, eran sólo 11.3 millones. Y según la ENOE de abril a junio de este año la cifra subió a 11.8 millones.

Estrategia de capacitación y de prevención

El programa JCF está dirigido a personas de entre 18 y 29 años de edad. La STPS vincula a las y los becarios con un centro de trabajo cercano al lugar donde viven y en el que reciben capacitación laboral durante por un año. Durante dicho tiempo el gobierno federal les otorgar un apoyo mensual de 4,310 pesos y afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por lo que cuentan con seguro médico, de riesgos de trabajo y de maternidad.

Desde su arranque en 2019, han ingresado casi 1.8 millones de aprendices, el 57.5% es mujer y el 42.5%, hombre. “Muchas jóvenes entraron al programa porque estaban embarazadas y por esa razón nadie las contrataba”, comenta la investigadora feminista.

Esta estrategia gubernamental ha sido una importante oportunidad de reactivación económica para mujeres que de otra manera no podrían acceder a una capacitación o un empleo, dice. “En México, las mujeres en promedio dedican casi 42 horas a la semana al trabajo del hogar no remunerado, mientras que los hombres sólo dedican 14.7 horas a la semana”, recuerda la autora en su publicación.

Y mientras más tiempo pasen en casa, es más difícil que puedan incorporarse al mercado laboral, señala en la entrevista. “Claramente la falta de políticas públicas para las madres trabajadoras es un problema estructural que no resuelve por sí sólo Jóvenes Construyendo el Futuro”. Pero en un sistema en el que la repartición sexual del trabajo sigue imperando, este programa es una opción para ellas, apunta.

JCF también es una medida preventiva para evitar que esta población sea cooptada por el crimen organizado, opina. “No es una respuesta para sacar a quienes están super involucrados. Pero, hay una idea falsa que el factor económico es el más importante para tomar una decisión de vida, eso se ha desmentido en muchas teorías del crimen”.

El programa brinda la oportunidad a jóvenes que no cuentan con redes para entrar a un trabajo, recibir una recomendación para obtener un puesto o acceder a él de manera directa.

La población que atiende JCF está alejada de ese mundo, lo cual también les aleja de toda la experiencia que genera un empleo: “Responsabilidad, saber cómo presentarse, tener un currículum vitae, eso no se aprende en la escuela, sino en el trabajo”.

Así que el sentir que finalmente están siendo atendidas y atendidos les da ya cierta confianza para continuar, considera. De esa manera es que funciona en cierta medida de manera preventiva.

Las ventajas de la sindicalización

“Y claro que hay críticas válidas”, pondera. Se necesita más transparencia en los datos y hace falta una mayor diversificación en la oferta y calidad de la capacitación. El entrenamiento en los llamados trabajos del futuro, como la programación, por ejemplo, podría ser una solución. “Se podrían hacer convenios con compañías de tecnología para vincular a jóvenes y que éstas se comprometan a contratar al menos algunos de ellos”.

La otra observación que hace es que los sindicatos “se están durmiendo”. Podrían impartir parte del curso propedéutico en el centro de trabajo y darles formación sobre los derechos laborales, propone.

En caso de cualquier incumplimiento por parte del centro de trabajo, los y las aprendices tendrían acompañamiento, el sindicato les podría orientar o, en su caso, representar, explica. “Las capacidades institucionales de la STPS son limitadas y los sindicatos pueden convertirse en un importante aliado” para mantener la vigilancia de la debida operación del programa.

En México, casi 9 de cada 10 personas que tienen un empleo no están sindicalizadas, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Pertenecer a una de estas organizaciones ayuda a las personas a negociar mejores condiciones de trabajo, disminuye las restricciones al acceso a la justicia laboral, hay una mayor vigilancia al cumplimiento de los derechos y, en suma, hay más posibilidades de tener un empleo digno, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Pero también ayudaría a los propios sindicatos, dice Renata Turrent. En las últimas décadas “se han hecho de una reputación de corrupción. La gente joven ni siquiera tenemos en la cabeza sindicalizarnos. Claro que esto es resultado de un sistema neoliberal que trató de acabar con esas organizaciones para debilitar las luchas obreras”. Involucrase en el programa podría ser una vía para que se reivindicaran y para que por fin veamos un relevo generacional, señala.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Sindicato de Interjet prevé que juez ordene pago de salarios adeudados

La sección 15 de la CTM, representante de cerca de 5 mil trabajadores de Interjet, prevé que la empresa sea condenada por un juez al pago de salarios y prestaciones adeudados.

El sindicato presentó este lunes el expediente final a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) para que este organismo emita el laudo, que definirá si la aerolínea deberá cubrir más de mil 400 millones de pesos por sueldos no pagados en el último año, de acuerdo con un comunicado enviado a los trabajadores, y del cual El Financiero tiene copia.

“Estamos convencidos de que el laudo será condenatorio para Interjet, y por lo tanto, se le ordenará el pago de salarios y prestaciones adeudados, así como al pago de los salarios generados por todo el tiempo que ha durado la huelga, dándose la instrucción de reanudar actividades”, señala el documento firmado por Francisco Joaquín del Olmo, director de la sección 15.

Si la JFCA falla a favor de los trabajadores, Interjet deberá pagar a los colaboradores, sin embargo, la empresa podría objetar no contar con los recursos necesarios para cubrir los adeudos o bien, negarse a pagarlos.

En ambos casos, el sindicato ejecutará el laudo, realizará el embargo de bienes y remataría los activos de la aerolínea para poder cubrir los pendientes a sus agremiados.

Por otra parte, si la empresa aérea, que no vuela desde el 11 de diciembre de 2020, no reinicia operaciones, los trabajadores pueden rescindir la relación laboral y exigir el pago de sus liquidaciones, las cuales consistirían en 3 meses de sueldo, prima de antigüedad y 20 días de salario por cada año laborado.

Interjet ha señalado que se encuentra trabajando para entrar a concurso mercantil, reestructurar su deuda y poder volar, con una flota reducida, lo más pronto posible.

Sin embargo, la empresa debe cubrir un adeudo de más de 5 mil millones de pesos con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para buscar una salida a sus turbulentas finanzas.

La sección 15 de la CTM refirió que está abierta al diálogo con la empresa para concretar el regreso a operaciones a través del concurso mercantil.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO

Se queja la tripulación de Volaris de largas jornadas

Un grupo de sobrecargos de Volaris denunciaron que las jornadas de vuelo que realizan mensualmente exceden los límites dispuestos por la ley, además de ocasionar fatiga que ponen en riesgo la seguridad operacional de los vuelos.

En una misiva enviada al Sindicato de Trabajadores de la Industria Aeronáutica (STIA), las colaboradoras indican que la aerolínea programa vuelos que sobrepasan el máximo de horas permitido, que no debe superar las 90 horas mensuales según el Reglamento de la Ley de Aviación Civil.

Las colaboradoras de Volaris también acusan que, cuando se niegan a realizar los vuelos porque supondría rebasar el máximo de horas en una jornada o en el acumulado mensual, la empresa les sanciona con una falta.

“Se puede comprender que la temporada alta requiere el esfuerzo de todos para la realización de los itinerarios existentes, sin embargo, como personal de seguridad necesitamos fisiológicamente de un descanso apropiado para realizar nuestras funciones. La empresa no debe descuidar el factor humano, el cual sabemos es la causa de la mayoría de los accidentes aéreos, en especial tratándose de la fatiga”, señala el documento del cual El Financiero tiene copia.

Incluso, un sobrecargo reportó a la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) que las jornadas con excedentes de horas ponen en riesgo la seguridad de los vuelos e indicó que no se ha podido llegar a un acuerdo con la aerolínea.

Volaris respondió a El Financiero, que respeta al pie de la letra los límites de las jornadas de su tripulación, “no solo los previstos por la legislación laboral, sino también aquellos establecidos en las regulaciones propias de nuestra industria”.

Los sobrecargos señalaron siete planeaciones de vuelo en las que, apuntan, no se cumplen los reglamentos y normas fijadas por la aviación.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO