TENDENCIAS_ Cambios en el modelo laboral: ¿hacia un trabajo sin jefes?

En muchas ocasiones, tener mayor responsabilidad en una empresa u organización implica una mayor compensación económica. Para muchos, eso es motivación suficiente al asumir esa responsabilidad como un objetivo de la propia trayectoria profesional: se cree que avanzar equivale a «ascender” en el escalafón del organigrama. Pero tal visión tiene costos: quienes ocupan puestos directivos suelen tener menos tiempo libre y mayor presión y estrés, a cambio de un mayor sueldo.

Esto, al parecer, comienza a cambiar. Una encuesta realizada en Alemania por encargo de la Iniciativa Chefsache arrojó resultados claros en cuanto al cambio de percepción sobre el valor del ascenso laboral. De 1.688 personas encuestadas, todas activas en el mercado laboral como parte de alguna empresa u organización, solo 33 por ciento de los hombres y 23 por ciento de las mujeres se dijeron dispuestos a ocupar puestos de mayor responsabilidad laboral.

Las jerarquías laborales tienden a desaparecer, por lo menos en la aspiración de los empleados encuestados

Estas personas no consideran que ser jefe es el único sinónimo de éxito. 79 por ciento de los participantes en la encuesta opinó que es posible ser exitoso profesionalmente, sin tomar responsabilidades en los puestos directivos.

Para algunos, esto es motivo de preocupación. «Necesitamos un cambio en el concepto del trabajo y la carrera profesional, porque si no, Alemania se quedará sin ejecutivos”, dijo una de las organizadoras de la encuesta al periódico General Anzeiger.

Trabajo hecho a la medida

En cambio, los encuestados aspiran a cambios en el modelo laboral. «Los empleados quieren trabajar bajo una base de confianza, y desearían poder modelar su vida laboral, de manera individual y flexible, a la par con sus superiores jerárquicos”, dijo al mismo periódico Thomas Ogilvie, Consejero de Personal del consorcio Deutsche Post DHL.

¿Y cómo ven las cosas los jefes actuales? 46 por ciento de los directivos encuestados coinciden con la aspiración de un nuevo modelo organizativo para el trabajo. Sin embargo, consideran difícil que esto se logre bajo las condiciones actuales. Por eso, «factores como la empatía y el liderazgo de enfoque social serán dos elementos cruciales para los puestos directivos del futuro”, declaró al General Anzeiger Colette Rückert-Hennen, Consejera de Personal de la empresa EnBW Energie, con sede en Baden-Württemberg.

En todo caso, entre los empleados encuestados hay una gran disposición a aprender a seguir desarrollándose laboralmente: 40 por ciento planean un cambio en su horizonte laboral. Ese deseo es más claro entre los propios jefes consultados. 49 por ciento de los directivos participantes contemplan cambios a futuro en su vida profesional.

CON INFORMACIÓN VÍA DW EN ESPAÑOL

México vive tiempos inéditos en las relaciones laborales: STPS

Ante la Federación de Trabajadores de Sindicatos Autónomos (FTSA), de las ramas industriales del vidrio, cemento, metalmecánica, celulosa, química, plástico, telecomunicaciones, fabricación de cable y transformadores,  alimentos y extracción de materias primas, la secretaria de Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde enfatizó que en México “se viven tiempos inéditos”, y que la nueva dinámica en las relaciones laborales es una participación -de los trabajadores- cada vez más activa.

Al inaugurar el Congreso Nacional de Comisiones de Capacitación, Adiestramiento y Productividad, la titular del Trabajo expuso que un paso importante es la legitimación de los contratos colectivos de trabajo, obligación que ha cumplido la mayoría de las organizaciones de esta Federación; no obstante, admitió que “tenemos un reto gigantesco, sí, porque la ley estableció un plazo máximo para legitimar los contratos colectivos que vence el próximo Primero de mayo” y aún faltan muchos sindicatos por cumplir.

Destacó que “la reforma laboral atrae la oportunidad de proteger el derecho a la libertad y a la democracia sindical; que todas y todos los trabajadores tengan y cuenten con esa herramienta del voto personal, libre, directo y secreto. No sólo para elegir a sus dirigentes, sino también, para estar participando activamente de las revisiones contractuales”.

Cabe resaltar que para elegir sindicato, dirigencia o secretario general, el contenido del contrato colectivo con la negociación de incremento salarial, en todos los casos los trabajadores deberán votar, de manera libre secreta y directa, para avalar las acciones sindicales.

Reunidos en Nuevo León, sindicatos de la CROCCTMCROM así como la FTSA, analizarán aspectos relacionados con la capacitación y adiestramiento que permitan avanzar en una mayor productividad laboral.

Ante ello, Alcalde Luján expuso que “todos (los sindicatos) presentes están demostrando una cosa; que estamos viviendo tiempos en dónde podemos coexistir, convivir, dialogar, entendernos y sobre todo aprovechar las circunstancias para que juntos podamos fortalecer y mejorar las condiciones de los trabajadores en nuestro país”.

Empleo recuperado

Asimismo, la secretaria de Trabajo destacó que en nuestro país ya se ha recuperado el empleo que se perdió por efectos de la pandemia, “a veces parece sencillo decirlo ‘ya recuperamos los empleos’; pero basta ver algunos países del mundo, donde todavía esto no se pueden mencionar”. 

A lo anterior se suma la recuperación salarial, “cuando hablamos del salario promedio estamos tocando topes históricos, ahora el salario promedio está en 14,414 pesos, cuando llegamos en el 2018 estaba poquito por encima de 10,000 pesos”. 

Finalmente, expuso que el nuevo modelo laboral “apuesta por el diálogo, por la conciliación por encima del conflicto, y es la vía de la concertación y la conciliación la que gana por encima de cualquier pleito”.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Aumento en el uso del transporte público, reflejo de la mejora en el empleo: Inegi

La mejora del empleo ha traído un incremento de los pasajeros en los transportes públicos de las ciudades, toda vez que el descenso de los contagios de la variante ómicron del coronavirus en México ha aumentado la movilidad. El número de usuarios en el transporte público de las principales urbes registró una recuperación mensual en febrero, luego de la caída del arranque de 2022, pero sigue por debajo de lo que movilizaban hace dos años, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La variante de covid-19 causó una cuarta ola en México, lo que provocó que los ciudadanos que pudieron se confinaran para evitar contagios y redujeron su movilidad durante el cierre del año pasado y el primer mes de 2022. Luego de ese repunte, en febrero los casos de contagio comenzaron a disminuir y la movilidad aumentó.

En febrero, el sistema de transporte público de pasajeros en la Ciudad de México prestó servicio a 111.1 millones de personas, 3.4 por ciento más respecto a enero de 2022, cuando ese mes contabilizó a 107.6 millones de usuarios.

Con respecto a febrero de 2020 (179.2 millones), antes de la pandemia en el país, el número de personas que viajaron en el transporte público de la Ciudad de México en febrero de este año está 38 por ciento abajo. En tanto, se reportó un aumento de 48 por ciento con respecto a febrero de 2021.

El principal medio de transporte público de la Ciudad de México fue el Sistema de Transporte Colectivo Metro que prestó servicio a 72.1 millones de usuarios en febrero pasado, 2.12 por ciento más con respecto a enero de 2022.

Si bien en la Ciudad de México todavía le falta cerca de 126 mil empleos formales por recuperar en febrero del presente año con respecto al mismo mes de 2020, el mercado laboral en la capital se ha recuperado paulatinamente, pues con respecto a junio de 2020 se recobraron 60 mil 223 plazas.

Por su parte, el sistema de transporte público de Guadalajara reportó en febrero de 2022 un flujo de 14.4 millones de usuarios, aumento de 11.1 por ciento, comparado con enero de 2022

Pese a que en el primer mes del año descendió la movilidad de las personas en Guadalajara en el transporte público y se recuperó en el segundo mes, el número de usuarios está 21 por ciento arriba de lo que se registró en febrero de 2020.

En Jalisco, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el empleo formal se ha recuperado previo a la pandemia y está 36 mil 656 empleos más con respecto a febrero de 2020.

Asimismo, los usuarios del sistema de transporte público de Monterrey sumaron 12.4 millones, lo que representó un alza de 2.5 por ciento frente a enero de 2021, cuando alcanzó 12.1 millones de usuarios; asimismo, un avance anual de 41.8 por ciento.

Por su parte, Nuevo León superó el empleo prepandemia, con 77 mil 894 puestos más respecto a febrero de 2020.

De acuerdo con el Inegi, en su reporte de Estadística de transporte urbano de pasajeros, el sistema de transporte público de la ciudad de Pachuca trasladó a 1.5 millones de pasajeros, un crecimiento de 19.7 por ciento con relación al mes previo. De manera anual, el avance fue de 11.7 por ciento.

El número de usuarios del transporte público en Pachuca está 42.3 por ciento debajo de lo que reportó en febrero de 2020.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Casi 60,000 mujeres laboran en el sector minero

Abordar el tema de la mujer en la minería es hablar de la evolución y crecimiento que ha tenido el sector, porque si bien hoy no podemos imaginar una industria extractiva sin la tecnología, tampoco podríamos decir que somos un sector moderno y eficiente sin la participación de las mujeres, opinó Sergio Almazán Esqueda, presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM), en el marco del Día Internacional de la Mujer.

El geólogo que representa a más de 3,000 profesionales de la ingeniería en minas, geología y metalurgia, consideró que la presencia de la mujer en la industria minero-metalúrgica ha tomado algunos años en hacerse notoria y estimulante.

Recordó que apenas hace unas décadas las mujeres lograron capacitarse y trabajar en el interior de las minas, ya que su colaboración estaba enfocada a las áreas administrativas porque se consideraba que las áreas operativas requerían de esfuerzo físico y debían reservarse a los hombres.

Sin embargo, las mujeres se han ido abriendo paso en el sector minero, gracias a su capacidad y disciplina, prueba de ello es que actualmente laboran en el sector minero-metalúrgico cerca de 60,000 mujeres y sin duda esta cifra seguirá en aumento.

Destacó que, de las mujeres que laboran en la minería, el 44.3% trabajan en la fabricación de productos a base de minerales no metálicos, mientras que el 37.3% colaboran en la industria metálica básica y el 11.6% en la minería de minerales metálicos.

El presidente de la AIMMGM citó como ejemplo que hoy día varias mujeres ocupan puestos directivos en importantes empresas mineras, una mujer dirige el Servicio Geológico Mexicano y otra mujer ocupa la dirección general de la Cámara Minera de México; dos mujeres forman parte del Consejo Directivo Nacional de la AIMMGM; los Distritos de Baja California Sur y Caborca son presididos por destacadas profesionistas, mientras que proyectos relevantes de comunicación, desarrollo comunitario y la revista Geomimet de la Asociación son liderados también por mujeres.

Hace muchos años a las mujeres se les prohibía entrar a los túneles mineros y hoy dirigen enormes grupos de trabajo en interior de mina y conducen grandes maquinarias y equipos de última generación en todas las áreas operativas de la industria minero-metalúrgica.

“Si lo piensan, costó mucho trabajo que llegaran a esos lugares, pero una vez que comenzaron, nadie las detuvo”.

En ese sentido, aprovechó el marco del Día Internacional de la Mujer para reconocer a Women In Mining por promover la equidad de oportunidades y condiciones laborales de las mujeres en la industria minera de México.

“Impulsemos el trabajo conjunto, con unidad y colaboración sigamos trabajando, para que las mujeres continúen ocupando las áreas de autoridad y toma de decisiones y colaboren en la modernidad y sostenibilidad de la Industria Minera de México. Como hemos dicho, la inteligencia, las habilidades y las capacidades no tienen género”, señaló Almazán.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Empleo registró caída en enero, reportó la ENOE

Tras hilar tres meses con incrementos, la población ocupada en México disminuyó 1.4 millones de personas en enero con respecto a diciembre pasado, reveló la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), con lo cual los niveles de empleo vuelven a estar por debajo de lo observado antes de la pandemia.

El efecto de ómicron en el mercado laboral mexicano en enero de 2022 se reflejó en una caída de la participación laboral.

De acuerdo con la información de la ENOE, que dio a conocer este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la caída en la ocupación, tanto formal como informal, implicó un retroceso en la recuperación de los empleos perdidos a causa de la pandemia, la cual ya se había logrado en los tres meses previos; sin embargo, el repunte de contagios por ómicron en el país volvió a replegar las actividades económicas, principalmente en el sector servicios.

Con los resultados de enero, el nivel de ocupación quedó 220 mil 766 plazas por debajo de lo reportado en marzo de 2020, un mes antes de la contracción del mercado laboral.

En tanto, la población desocupada registró una ligera reducción. La tasa de desocupación fue de 3.6 por ciento en enero del presente año, 0.2 puntos porcentuales menos frente a diciembre, lo que generó una disminución de 1.3 millones de personas en la población económicamente activa (PEA).

Lo anterior se explica porque las personas que salieron de la fuerza laboral se sumaron a la inactividad. La población no económicamente activa (PNEA) que engloba a las personas desempleadas que no están en una búsqueda activa de empleo, aumentó en un millón de personas en el primer mes del año.

A diferencia de diciembre, cuando la informalidad acaparó prácticamente toda la recuperación del empleo, en el mes pasado las pérdidas se dividieron. La ocupación en la formalidad aumentó en 300 mil personas en enero; y la informalidad perdió 1.7 puestos de trabajo.

En tanto, la entrada en vigor del incremento de 22 por ciento del salario mínimo, que se elevó a 172 pesos diarios a partir del primero de enero, provocó una reestructuración en el nivel de ingreso en la población ocupada. Los trabajadores que perciben hasta un salario mínimo aumentaron a 5.3 millones de personas, para llegar a 19 millones de personas, 34 por ciento del total, mientras el resto de los perfiles salariales perdieron puestos de trabajo.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, durante enero de 2022 y con cifras originales, la PEA fue de 57.7 millones de personas, lo que implicó una tasa de participación de 58.3 por ciento. Dicha población fue superior en 3.3 millones con relación a la de enero del 2021. Por su parte, el complemento, la PNEA fue de 41.2 millones de personas, 1.1 millones de personas menos que en enero de 2021.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Continuó la recuperación del empleo: Inegi

La recuperación del mercado laboral en México continuó entre octubre y noviembre pasados, después del choque de la pandemia, aunque el universo de trabajadores ocupados que ganan hasta dos salarios mínimos se ha incrementado de manera acelerada y es el mayor para un cuarto trimestre de año desde que se tiene registro.

México cuenta una población ocupada, en el ámbito formal e informal, de 56.6 millones de trabajadores al cierre del cuarto trimestre del año pasado. De este universo, 59.4 por ciento percibe hasta dos salarios mínimos, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) actualizada ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Así, 33.6 millones de ocupados en el país perciben entre uno y hasta dos salarios mínimos (141.70 pesos, el vigente hasta diciembre pasado) al cierre del último trimestre del 2021; mientras en el mismo periodo de 2020 sumaron 30.5 millones de personas con ese nivel salarial y en 2019 sumaron 28.3 millones.

Para ver desde otro punto la precarización del empleo, sólo dos de cada 100 mujeres trabajadoras tienen ingresos superiores a cinco salarios mínimos al mes (21 mil 255 pesos), mientras para los hombres es sólo 2.6 por ciento.

En tanto, 34.6 millones de personas que están ocupadas en el país no tienen acceso a sistemas de salud; 21.2 millones son hombres y 13.4 millones son mujeres.

Al cierre del cuarto trimestre de 2021, la suma de las personas en todas las modalidades de empleo informal fue de 31.6 millones, que representań 55.8 por ciento de la población ocupada (56.6 millones), un aumento de 2.2 millones respecto del mismo lapso del 2020, reveló el Inegi.

De acuerdo con la encuesta, la ocupación informal entre las mujeres pasó de 11.5 millones en el último cuarto de 2020 a 12.5 millones en el mismo periodo del año pasado.

Para los hombres en México presentó un alza de 1.1 millones de personas, al registrarse 18 millones en el cuarto trimestre de 2020 y 19.1 millones en igual periodo del 2021.

Oaxaca tiene la tasa más alta de informalidad

Al eliminar el factor estacional, la tasa de informalidad laboral disminuyó 0.4 puntos porcentuales en el cuarto trimestre de 2021 respecto del trimestre previo. En cambio, la tasa de ocupación en el sector informal subió 0.1 puntos porcentuales en igual periodo.

Las tasas más altas de informalidad laboral por entidad federativa se reportaron en Oaxaca con 81.8 por ciento; seguida de Guerrero, con 78.8 por ciento, y Chiapas con 73.4 por ciento.

En cambio, las tasas más bajas durante el cuarto trimestre de 2021 se registraron en Coahuila de Zaragoza, con 35.4 por ciento; Nuevo León, 36.7; Baja California Sur, con 36.8, y Chihuahua, con 36.9 por ciento.

La ENOE precisó que la población económicamente activa del país fue de 58.8 millones de personas, equivalente a 59.7 por ciento del total de 15 años y más, lo que representó un aumento de 3.1 millones respecto del mismo periodo de 2020.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Se sumaron 2.2 millones a empleo informal al cierre de 2021: Inegi

Al cierre del cuarto trimestre del 2021, la suma de las personas en todas las modalidades de empleo informal, 31.6 millones, que representó 55.8 por ciento de la población ocupada (56.6 millones), tuvo un aumento de 2.2 millones respecto al mismo lapso del 2020, reveló la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, Nueva Edición (ENOEN).

De acuerdo con la encuesta que dio a conocer este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la ocupación informal entre las mujeres pasó de 11.5 millones en el último cuarto del 2020 a 12.5 millones en el mismo periodo del año pasado.

Para los hombres en México presentó un alza de 1.1 millones de personas, al registrarse 18 millones en el cuarto trimestre del 2020 y 19.1 millones en igual periodo del 2021.

Al eliminar el factor estacional, la Tasa de Informalidad Laboral disminuyó 0.4 puntos porcentuales en el cuarto trimestre de 2021 respecto al trimestre previo. En cambio, la Tasa de Ocupación en el Sector Informal subió 0.1 puntos porcentuales en igual periodo.

Las tasas más altas de informalidad laboral por entidad federativa se reportaron en Oaxaca con 81.8 por ciento; seguida de Guerrero con 78.8 por ciento y Chiapas con 73.4 por ciento.

En cambio, las tasas más bajas durante el cuarto trimestre de 2021 se registraron en Coahuila de Zaragoza con 35.4 por ciento; Nuevo León, 36.7 por ciento; Baja California Sur, 36.8 por ciento y Chihuahua con 36.9 por ciento.

La ENOEN precisó que la población económicamente activa (PEA) del país fue de 58.8 millones de personas, equivalente a 59.7 por ciento de la población de 15 años y más, lo que representó un aumento de 3.1 millones con respecto al mismo periodo de 2020.

Así, se registraron 56.6 millones de personas ocupadas, un aumento de 3.5 millones respecto al mismo periodo del año anterior; destacaron las actividades con mayores aumentos: 758 mil en restaurantes y alojamiento; 593 mil en servicios profesionales; 586 mil en manufactura.

Por su parte, la población subocupada fue de 6 millones de personas, que representó el 10.6 por ciento de los ocupados. Esto es inferior al cuarto trimestre 2020 (15.2 por ciento).

El Inegi detalló que las ciudades con la mayor tasa de subocupación fueron Ciudad del Carmen con 29 por ciento; Coatzacoalcos, 22.5 por ciento; Oaxaca, 18.9 por ciento, Tlaxcala, 18.7 por ciento y Morelia 18.4 por ciento. Por su parte, Querétaro con 2.4 por ciento; Durango, 3.0 por ciento y Tijuana, 3.7 por ciento mostraron las tasas más pequeñas en el cuarto trimestre del año pasado.

Con series desestacionalizadas, en el trimestre octubre-diciembre del 2021 la Tasa de Desocupación se redujo en 0.2 puntos porcentuales con relación a la del trimestre anterior.

La población desocupada en México fue de 2.2 millones de personas, 3.7 por ciento de la PEA, porcentaje menor al del año previo (4.5 por ciento).

Trabajadores subordinados

El Inegi detalló que del total de los trabajadores subordinados y remunerados, 8.3 por ciento se desempeñó en el sector primario de la economía; 27.9 por ciento en el secundario y 62.9 por ciento en el terciario, quedando sin especificar el 0.9 por ciento restante, en el cuarto trimestre del 2021.

Un total de 21.6 millones de estos trabajadores, que constituyen 56.3 por ciento del total, tienen acceso a instituciones de salud como prestación por su trabajo. Esta cifra fue superior en un millón de personas con relación a las del cuarto trimestre de 2020. A su vez, 21.4 millones (916 mil personas más) tienen un contrato por escrito y 16.3 millones no cuentan con el mismo.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Empleo en México se recuperó en 2021, pero con mayor informalidad, salarios bajos y jornadas largas

Elena no recuperó su empleo como auxiliar administrativo en un corporativo, pero se autoempleó en un negocio de comida en la Ciudad de México. Juan trabaja en el cultivo de papaya en Oaxaca, con jornadas largas y sin protección social. Daniela consiguió tres empleos de programación freelance. Y Sergio regresó a la planta manufacturera en que trabajaba, aunque en una posición menor. 

Durante el 2021, México recuperó gran parte de los empleos perdidos durante el 2020 por la crisis Covid-19, sin embargo esta reactivación se ha generado bajo condiciones de informalidad y una precarización generalizada del trabajo. 

La informalidad creció, los trabajadores ahora perciben salarios más bajos y los ocupados que dan empleo a terceros también son menos. Para las mujeres incluso hubo un pequeño aumento en el nivel de desempleo. 

De acuerdo con cifras de la ENOE (Encuesta Nacional de Ocupación y Empelo) del Inegi, la tasa de informalidad en México se ubicó en 56.5% durante diciembre del 2021. Esto implicó un incremento de 0.8 puntos porcentuales respecto del mismo mes del año previo.

Esto implica que 6 de cada 10 trabajadores se encuentran en condiciones de vulnerabilidad laboral porque sus actividades o las unidades para las que trabajan son irregulares.

Y en el promedio nacional, más de la mitad de los trabajadores podrían estar en dicha situación. En algunas entidades federativas, la situación es significativamente más alarmante, la informalidad alcanza niveles de 80% del total de la población ocupada en estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero. 

Los trabajadores informales, mayoritariamente, no tienen protección de derechos, acceso a instituciones de salud, seguridad social y en algunos casos carecen de contratos o recursos que prueben su relación laboral.

Precarización de las remuneraciones

En línea con el repunte de la informalidad laboral, se observa también un retroceso en materia de sueldos y salarios percibidos por los trabajadores. 

En la comparación interanual de diciembre, se registró un incremento en la población que percibe de 0 a 2 salarios mínimos (4,251 pesos por mes). Mientras que la población que gana más de esta cantidad mensual se redujo. De hecho, el grupo de los que perciben más de 5 salarios mínimos (21,255 pesos por mes) se redujo 0.3 por ciento. 

Estas cifras reflejan que, aunque hay más personas empleadas, la mayoría de sus salarios son más bajos. 

Al corte de diciembre del 2021 en México se registran 56.9 millones de trabajadores activos. Y más de la mitad (33.9 millones) tienen salarios que no rebasan 4,300 pesos mensuales. 

Los ingresos de los trabajadores no se alinean con sus jornadas laborales; cerca de 16.1 millones trabajan más de 48 horas por semana, esto es incluso mayor al límite establecido en las leyes mexicanas. 

En este sentido, también se observa un nivel elevado de la Tasa de Condiciones Críticas de la Ocupación, que refleja una combinación insatisfactoria entre el nivel de ingresos laborales y el tiempo trabajado. El 24.3% de los trabajadores del país están en esta situación.

(Se considera el salario mínimo general del 2021: 141.7 pesos diarios). 

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Inmigración ante la escasez laboral estadounidense

Desde la segunda mitad de 2020, la economía de Estados Unidos ha experimentado una rápida recuperación, en la que el PIB rebasó, en solo cuatro trimestres, su valor real observado antes de la pandemia. Una característica de esta reactivación ha sido el insuficiente avance del empleo, a pesar de un notable resurgimiento de la demanda de mano de obra.

De abril de 2020 a octubre de 2021, la tasa de desempleo se redujo más de diez puntos porcentuales, para situarse en 4.6 por ciento. A pesar de esta mejoría, el reciente nivel superó en más de un punto porcentual el de febrero de 2020, principalmente por el débil aumento de la ocupación. Por ejemplo, la nómina no agrícola de octubre de 2021 fue inferior en más de cuatro millones de individuos que la de aquel mes.

La insuficiencia del empleo es aún más evidente si se tiene en cuenta que parte de la reducción del desempleo se debe a que muchas personas han dejado de buscar trabajo y, por lo tanto, no son consideradas desempleadas.

Así, la tasa de participación laboral, que es la suma de los individuos empleados y los que buscan trabajo, como porcentaje de la población en edad de trabajar, se ha recuperado poco y, desde abril de 2021, se ha estancado en un nivel de casi dos puntos porcentuales por debajo de la de febrero de 2020.

La persistencia de la desocupación resulta peculiar porque desde mayo de 2021, la cantidad de puestos vacantes ha superado el número de desempleados, con una brecha positiva de más de dos millones en agosto pasado.

La abundancia relativa de las oportunidades de empleo puede interpretarse como una consecuencia favorable de la pujanza de la demanda agregada y de la recuperación económica.

Sin embargo, la escasez de personal, observada también en otras naciones avanzadas, puede retrasar la recomposición de las cadenas globales de suministro afectadas por la pandemia y, de esta manera, ralentizar la reanimación de la economía.

Además, la competencia de los empleadores para atraer y retener mano de obra ha implicado incrementos salariales extraordinarios, los cuales son benéficos para los trabajadores, pero pueden complicar el control de la inflación, que ha repuntado considerablemente en ese país durante el presente año.

Existe un debate entre los observadores económicos sobre cuáles podrían ser las principales razones de la extendida carencia de recursos humanos. Algunos esperaban que la terminación de los beneficios adicionales por desempleo, a principios de septiembre, y el regreso a clases presenciales en las escuelas resultarían en un incremento inmediato de la tasa de participación laboral, lo cual no ha ocurrido, considerando la información disponible hasta octubre.

Lo más seguro es que diversos factores se mantengan detrás de la limitada disponibilidad de mano de obra. Desde luego, los estímulos monetarios del gobierno federal para inducir a que la gente permaneciera en casa, alejada del peligro del coronavirus, dieron resultado y pueden seguir influyendo mediante los ahorros acumulados por la población favorecida.

Otras consideraciones comúnmente mencionadas incluyen el temor a contraer la infección, especialmente en ocupaciones de estrecho contacto interpersonal; la necesidad de apoyar a los niños en casa, ante la prevalencia, al menos parcial, de la educación a distancia; el deseo de cambiar de carrera hacia trabajos con mejores condiciones; la incompatibilidad entre las habilidades y los requerimientos laborales; el retiro adelantado, y el envejecimiento.

Curiosamente, un elemento con frecuencia ignorado en la lista de posibles causas de la escasez de mano de obra es el incremento de las barreras a la inmigración. En particular, las mayores restricciones a la recepción de trabajadores extranjeros establecidas al inicio de la administración del expresidente Trump, se acentuaron con el brote de la pandemia.

Así, disminuyó de forma drástica la emisión de visas de trabajo y se cerraron las fronteras para los viajes “no esenciales”, prohibición que, después de casi veinte meses, recientemente se suspendió, a condición de mostrar constancia de cierto tipo de vacunación contra el Covid-19.

La escasez de recursos humanos es amplia en sectores en los que los inmigrantes han jugado un papel preponderante, como la construcción, el transporte y almacenamiento, y los restaurantes y hoteles.

Sin duda, la reducción de las barreras a la inmigración beneficiaría a Estados Unidos. En el corto plazo, aliviaría los problemas de escasez de mano de obra y, en el largo plazo, fortalecería la eficiencia productiva. El reconocimiento de que ese país ha progresado, en gran medida, gracias a los inmigrantes justificaría, con creces, esta determinación.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO

Mexicanos cuidan empleos mientras en EU renuncias rompen récord

Mientras millones de trabajadores en México mantienen sus puestos laborales que les han permitido, mal que bien, sortear la crisis provocada por la pandemia de Covid-19, en Estados Unidos las cifras de renuncias voluntarias alcanzan nivel récord.

Los especialistas discuten si esta es una señal de confianza en la economía estadunidense al suponer que vendrán mayores y mejores oportunidades laborales, o si se trata de una señal de preocupación resultado del hartazgo y del fastidio entre los trabajadores.

Alrededor de 4.3 millones de trabajadores en Estados Unidos –equivalentes a 2.9 por ciento de toda su fuerza laboral– han dejado sus puestos de manera voluntaria en 2021, la cifra más alta desde que se comenzó a llevar este registro en 2000.

La tasa de trabajadores que renunciaron de manera voluntaria en dicho mercado fue de 1.6 por ciento en 2020, durante la recesión económica por la pandemia.

En tanto, en la recesión de 2008-2009, la tasa fue de entre 1.3 y 1.5 por ciento, y se había incrementado año con año arriba de 2 por ciento, pero cayó el año pasado, debido a que muchos empleados que tenían planes de dejar sus puestos laborales en 2020 optaron por retrasar esa decisión, según datos de Bureau of Labor Statistics.

Carlos Ponce, socio director de SNX, Constructores de Patrimonio, consideró que el nivel de renuncias voluntarias, que ha alcanzado un nivel récord en Estados Unidos, es una señal positiva, sobre todo cuando existe información que evidencia una creciente escasez de empleo y de la manera en que muchas empresas están ofreciendo mayores beneficios y pagando horas extras por encontrar y retener personal.

“Si esto es así, el consumo personal en Estados Unidos continuará avanzando y ayudando a la recuperación de la economía y del mercado accionario estadunidense”, pronosticó Ponce, toda vez que la expansión económica del principal socio comercial de México, es una buena señal para el país.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), alrededor de 711 mil 63 personas en México renunciaron o dejaron su empleo en septiembre, 197 mil 52 trabajadores más con relación a septiembre del año pasado. Asimismo, los trabajadores que dimitieron o abandonaron su empleo aumentaron 14.2 por ciento en el noveno mes de 2021, frente a agosto del presente año, cuando sumaron 622 mil 676 deserciones.

Las estadísticas del Inegi precisaron que desde abril las renuncias laborales en México tienen una tendencia al alza (598 mil 533 abandonos o dimisiones a empleos).

En el país esgrimen razones como “querer ganar más”

Dentro de las principales razones por las que abandonaron sus fuentes de trabajo está que querían ganar más y las condiciones laborales se deterioraron o implicaban riesgos personales o de salud, entre las más principales.

Carlos Ponce recordó la llamada Ley del Chango, la cual dice: “nunca sueltes una liana hasta que no hayas agarrado la otra”. Sin duda, una de las lecciones aplicadas en el mercado laboral nacional hace unos años, comentó.

Según el colectivo plural de investigadoras México ¿Cómo vamos?, algunos de los factores que afectaron la actividad económica en México en el periodo de julio a septiembre de 2021 fueron los impactos del Covid- 19 en los sectores que requieren interacción social, así como los cuellos de botella en las cadenas de suministro globales, la escasez de componentes, como los chips, y la falta de mano de obra en la logística del comercio internacional.

El trabajador en el mundo, con sus distintas peculiaridades por país, confía ahora en que tiene poder de negociación y la posibilidad de obtener un salario razonable, además de influir en las condiciones de trabajo, precisó Ponce, en medio de que algunos sectores están careciendo de mano de obra.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA