OPINIÓN: Más dañino que el ‘outsourcing

La seguridad social en México es muy injusta. Resolver esas injusticias debe ser la principal agenda de López Obrador. Al momento, no lo es, ya sea por miedo, desconocimiento o por falta de capital político. Es momento de tomar el asunto laboral por los cuernos y transformarlo de raíz.

Eliminar el outsourcing como pretende López Obrador es un paso en la dirección correcta. Su existencia, se estima, afecta a 2.9 millones de trabajadores al año (STPS 2020).

Hay, sin embargo, un problema laboral aún más grave y que afecta a siete veces más trabajadores formales en México, es decir, afecta a la totalidad de los 20 millones de puestos laborales que existen (IMSS 2020). Este problema es la forma en la que funciona nuestra seguridad social.Learn more

La seguridad social en México es injusta por tres razones.

Primero, porque reduce los salarios. En papel, las cuotas patronales para la seguridad social son beneficios que se cobran a los patrones para dar al trabajador. En la realidad, existe evidencia de que los patrones bajan los salarios para pagar las cuotas (Levy et al. 2012). De hecho, la gran mayoría de las cuotas (el 67%, se estima) es indirectamente pagada por los empleados, porque se les ofrecen salarios más bajos (Levy 2019).

Es decir, el sistema de seguridad social pretende ser redistributivo, pero en realidad crea incentivos a los salarios bajos.

Segundo, la seguridad social tal cual existe en México es injusta porque crea mexicanos de primera y de segunda. Los servicios públicos en México se ofrecen como si fueran boletos de avión.

En primera clase se encuentran los trabajadores formales, los que cotizan en el IMSS, el ISSSTE o en algunas otras empresas del Estado (aplican también sus familias directas y algunos afiliados voluntarios). La primera clase es pequeña y casi nadie dura ahí mucho tiempo.

En segunda clase están los que logran ser atendidos por el Insabi. Digo “logran” porque las filas son largas y en ocasiones, aun si se es atendido, hay que pagar por material de curación e insumos médicos. No todos pueden pagar eso, aun si logran un asiento de segunda clase.

La seguridad social, entonces, se vuelve muy regresiva porque solo las personas que tienen la capacidad para trabajar (educación, productividad, tiempo) pueden acceder a la primera clase. Más aún, como dije en el primer punto, para hacerlo deben reducir en promedio en 65% su salario.

Tercero, la seguridad social como existe es injusta porque favorece a las empresas grandes a costa de las chicas. La empresa más grande y la más chica de México pagan exactamente el mismo impuesto corporativo (30%) y lo mismo por seguridad social.

Esto es un problema pues en México la desigualdad entre empresas es enorme. De hecho, 22 de cada 100 pesos de utilidad se concentran en tan solo el 0.1% de las empresas (SAT 2015).

Pagar el impuesto a la seguridad social, por tanto, es un inconveniente menor para los empresarios más ricos y un verdadero problema para el resto. Es por eso que el grueso de la evasión fiscal burda (no la elusión fiscal sofisticada, sino la evasión pura) sucede en empresas medianas y chicas, que tienen ingresos de menos de 8 millones al año. No sucede entre el 1% de las empresas más ricas, porque para ellas el impuesto hasta es poco.

Estas tres injusticias están detrás de muchos problemas de la economía mexicana pues hacen que los salarios sean bajos y los servicios de salud desiguales, y dejan demasiado cómodas a las empresas ultragrandes.

Es por ello que esta columna es un llamado a que López Obrador no solo elimine el outsourcing, sino a que elimine por completo la seguridad social como la conocemos. Las cuotas de seguridad social deben convertirse en impuestos progresivos a la riqueza y al ingreso. Con ello se debe financiar un único sistema de salud sin clases. Los impuestos los deben pagar los más, más ricos, y no el trabajador por medio de reducciones salariales, o el microempresario.

No habría un mayor éxito en materia laboral que refundar la seguridad social como un derecho, en vez de como un privilegio de un puñado de trabajadores.

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Nota del editor: Las opiniones de este artículo son responsabilidad única de la autora.

Opinión de Viridiana Ríos vía Expansión Política

Covid-19 devastó empleo en restaurantes y comercios

En el tercer trimestre del año la población ocupada del país disminuyó en 4.2 millones de personas comparada con la del tercer trimestre de 2019 y fueron los micronegocios los que registraron el mayor impacto al disminuir en 2.2 millones sus puestos laborales, especialmente en restaurantes, comercios y servicios.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el tercer trimestre de 2020 la población económicamente activa (PEA) —formada por personas que participan en el mercado laboral, ya sea como ocupadas o en búsqueda de trabajo— sumó 53.8 millones, 3.6 millones menos que en igual periodo de 2019, pero por arriba de los 45.4 millones de abril pasado, cuando salieron de esta condición 12 millones.

El resultado muestra una recuperación respecto a los peores meses de la pandemia, entre marzo y mayo, sin embargo, el repunte de los contagios de covid amenaza el empleo, coincidieron analistas del mercado.

Las cifras del primer levantamiento de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Nueva Edición (Enoen), del inegi, revelan que de julio a septiembre el mercado laboral se recuperó después del fuerte impacto que sufrió en abril y mayo por la pandemia del covid-19; sin embargo el avance es lento, está lejos del nivel de 2019 y se anticipan nuevas presiones. 

Por grandes actividades económicas, los empleados de las terciarias —comercio y servicios— descendieron en 3 millones; con un mayor impacto en el sector de restaurantes y servicios de alojamiento, así como el comercio con una reducción de 1.1 millones.

En el caso de las actividades secundarias —industria  y manufactura—, el descenso fue de 763 mil puestos, siendo la manufacturera donde más empleos se perdieron con 558 mil 600.

Por tamaño de empresas, los micronegocios fueron los más afectados con 2.2 millones de puestos laborales menos.

La población subocupada —aquella que tienen la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual les demanda—pasó de 4.3 millones en el tercer trimestre de 2019 a 8.7 millones en el mismo periodo de 2020, por lo que 4.4 millones de personas se sumaron a esta condición, mientras que la tasa de desempleo pasó de 3.7 a 5.1 por ciento a nivel nacional. 

EN CONTRA

Hacia adelante, el área de análisis de Banco Base prevé el riesgo de una desaceleración en el ritmo de recuperación del mercado laboral y un posible retroceso, luego de que las autoridades del sector salud mencionaron que existen señales tempranas de rebrotes de covid-19 en el país. 

Explicó que es probable que la tasa de desempleo se eleve los próximos meses, ya que las personas catalogadas como no económicamente activas optarán por buscar empleo, luego de que sus ahorros se reduzcan tras una larga espera para retomar sus actividades originales, lo que aumentará la población desocupada.

Grupo Financiero Banorte, por su parte, estimó que el ritmo de recuperación del mercado laboral será más lento, debido a la necesidad de mantener medidas de distanciamiento social, lo que impacta el total de producción o los servicios que se pueden proveer; una cantidad relativamente menor de actividades que podrán retomarse; y por incertidumbre sobre la evolución de la pandemia, disponibilidad de una vacuna, y su impacto final en la economía. 

Lo más preocupante, consideró la institución, es que hay evidencia de que las personas que regresan a la fuerza laboral lo están haciendo con menores salarios, lo que impacta la masa salarial y representa así un reto adicional para la fortaleza de la demanda doméstica.

FALTA DE LIQUIDEZ 

El presidente de la Confederación de Cámaras, Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), José Manuel López Campos, explicó a MILENIO que la razón por la que el desempleo se concentró en el sector terciario, obedece a que la mayoría de estos negocios fueron considerados como no esenciales en el punto más álgido del confinamiento.m{1103357}

Destacó que muchos permanecieron cerrados durante el mayor tiempo de la pandemia, hasta que se permitió su apertura de manera gradual. “En ese cierre tan prolongado, algunos no contaron la liquidez suficiente para mantener su planta laboral”.

CLAVES

BUEN FIN

En los primeros cuatro días del Buen Fin, que termina el 20 de noviembre, las ventas han crecido 28%.

TRANSACCIONES

Un estudio de PayU indica que hay un alza de 11% respecto a 2019 en el número de transacciones, con un total de 510 mil.

GASTO

Además las personas están gastando más dinero por compra respecto a 2019 (273 pesos promedio).

Pandemia amplió a 22 millones el déficit de empleos

La pandemia de Covid-19 amplió el déficit de empleo en México y en la actualidad 22 millones de personas tienen necesidad de encontrar un trabajo, casi el doble de lo reportado hace un año.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del tercer trimestre del 2020, espacio en el que comenzó la reapertura de las actividades económicas, la brecha laboral, indicador que abarca a la población desocupada, a la inactiva pero disponible y a la subocupada, fue de 34.5% de la fuerza laboral mexicana, es decir, una de cada tres personas en edad de trabajar.

De esta manera, la medición que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) denomina también como “tasa de subutilización de la fuerza de trabajo” creció 15 puntos respecto del tercer trimestre del 2019, cuando se ubicó en 19.5%, generando una necesidad de 22.3 millones de empleos para cubrir las demandas del mercado.

La tasa de desocupación fue de 5.1% en el tercer trimestre del año, mientras hace un año estaba en un nivel de 3.7 por ciento. En tanto, la población no económicamente activa disponible para trabajar pasó de 15.6 a 25.2% en términos anuales. A decir de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esto refleja que en México se vive una crisis de “inactividad laboral” más que de desempleo, lo que hará más lenta la recuperación.

Asimismo, la tasa de subcoupación se duplicó en un año, pasando de 7.8 a 17% de la población ocupada. Es decir, en la actualidad 8.7 millones de personas tienen la necesidad y disponibilidad de trabajar más horas.

La población ocupada en la economía informal, por su parte, representó un el tercer trimestre del 2020 un universo de 27.7 millones de personas, una reducción de 11% respecto de lo reportado hace un año. “En términos generales, los resultados del levantamiento de la ENOE del tercer trimestre de 2020 muestran una lenta recuperación de la ocupación, que está todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia”, expresó el Inegi en un comunicado.

El organismo retomó a partir de este mes las publicaciones trimestrales de ocupación y empleo después de suspender este ejercicio entre marzo y junio de este mes en el marco de la Jornada de Sana Distancia para prevenir el contagio del nuevo coronavirus.

El crecimiento de la brecha laboral, con un acento importante en la población inactiva disponible, refleja que una buena parte de los trabajadores que perdieron sus ingresos no han encontrado las condiciones óptimas para comenzar a buscar una nueva actividad, comenta José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

“Lo que se observa es que las personas no están encontrando las condiciones adecuadas para reintegrarse en el mercado laboral”. Esta situación, expone el especialista, se puede deber a diversos factores, como la situación económica del país y la precarización del mercado laboral. “Simplemente deciden no seguir buscando porque las oportunidades no son buenas”.

A diferencia de otras crisis, la provocada por la pandemia de Covid-19 ha sido más profunda para el mercado laboral; sin embargo, la desocupación registrada es similar a la del 2008. “La cifra clave son esos 10.9 millones de personas que están disponibles y no están en la PEA porque básicamente han dejado de buscar trabajo”, afirmó Marcelo Delajara, director del Programa de Crecimiento Económico y Mercado Laboral en el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Con información vía El Economista

Abunda contratismo patronal en México y afecta la libertad y democracia sindical

El corporativismo, primero, y más recientemente, el contratismo de protección patronal, han sido la constante en el sector productivo, siempre con la justificación de mantener una “paz laboral”, afirmó el doctor Pablo Franco Hernández, como parte de las conclusiones del estudio “La libertad y la democracia. Principios y corazón de los sindicatos”.

Lo anterior, se presentará en la jornada de conferencias de la Red de Mujeres Sindicalistas que se llevan a cabo para analizar de manera profunda la implementación de la reforma laboral de 2019, y de los cambios que se requieren en el mundo del trabajo.

Respecto a la situación que priva en la actualidad en el país, Franco Hernández, quien también es presidente de la Unión de Juristas de México A.C., aseguró que se ha abierto la posibilidad de un nuevo paradigma caracterizado por la creación de ciudadanía laboral y la autotutela de derechos y conquistas por las personas trabajadoras en el ejercicio de la libertad y la democracia sindical.

Destacó que la crisis de representatividad del sindicalismo tradicional en México obedece primordialmente a la falta de espacios de participación para la población trabajadora, tanto en la elección de los representantes, como en la parte sustantiva de la actividad sindical: la discusión, negociación y administración cotidiana de los contratos colectivos de trabajo.

Como muestra del corporativismo, expuso, 45% del universo sindical registrado ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social están agrupados en la Confederación de Trabajadores México; la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos y la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), datos de 2017.

Las instituciones del ámbito laboral, afirmó, “en nuestro país se caracterizan por ser democráticas en la teoría; sin embargo, la práctica cotidiana demuestra lo contrario. Según la OIT, México ha tenido un papel protagónico en su devenir”.

FrancoHernández propone que, dado el atraso que hay en la armonización de las normas locales con las Normas Internacionales de Trabajo, “obligan a pensar en la necesidad de una reforma integral que pase por una revisión de toda la normativa laboral a efecto de evitar discordancias y discriminaciones. Se propone realizar una campaña por la ratificación del Convenio 154 de la OIT a efecto de que la negociación colectiva se convierta auténticamente en un derecho fundamental”.

Asimismo, afirma que la existencia de una negociación colectiva auténtica proporcionaría a patrones y personas trabajadoras elementos para reducir una conflictividad que actualmente satura los tribunales laborales, lo cual es natural, ya que al primar la unilateralidad en el actuar patronal se propician excesos.

Con información vía El Economista

AMLO va por iniciativa legal que limita el outsourcing; enviará propuesta al Congreso este jueves

Durante su conferencia diaria el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, informó que enviará el jueves al Congreso una reforma legal que limita la subcontratación de empleados, conocida como “outsourcing”, para proteger los derechos de los cerca de 4.6 millones de ciudadanos que trabajan bajo ese esquema, según estimaciones oficiales.

El mandatario afirmó en rueda de prensa que la propuesta, que contempla sanciones más estrictas para quienes la incumplan, por delitos defraudación fiscal, va dirigida especialmente a las grandes empresas y será enviada en las próximas horas a la Cámara de Diputados.

El mandatario afirmó en rueda de prensa que la propuesta, que contempla sanciones más estrictas para quienes la incumplan, por delitos defraudación fiscal, va dirigida especialmente a las grandes empresas y será enviada en las próximas horas a la Cámara de Diputados.

Con información vía El Economista

Pandemia afecta la oferta laboral de jóvenes

La pandemia aceleró la brecha de desempleo juvenil y las dificultades para colocarse en una fuente laboral, se indica en un estudio elaborado por la agencia Manpower y Junior Achievement Americas.

En éste se advierte que siete de cada diez jóvenes en el país, de entre 18 y 29 años de edad, reportan dificultades para encontrar trabajo.

Poco más de la mitad, 58 por ciento, se topa con la falta de experiencia como el principal obstáculo para encontrar empleo; seguido de la falta de conocimiento del idioma inglés u otra lengua con 17 por ciento, y la falta de conocimientos técnicos como certificados en el uso de software, con 15 por ciento.

Otro siete por ciento dijo haber encontrado obstáculos como la edad, incompatibilidad de horarios, la emergencia sanitaria, carencia de habilidades de comunicación, liderazgo y trabajo en equipo, se indica en el estudio realizado a lo largo de un año.

Lo que estamos viendo es que lamentablemente el tema de la pandemia impactó de una manera importante tanto al sector formal como al informal. La pandemia aceleró la brecha que teníamos de desempleo juvenil, pero la buena noticia es que vemos que la reactivación económica, y la contratación o recontratación está aumentando más rápido de lo que habíamos pensado, indicó Alberto Alessi, Director de ManpowerGroup solutions México.

Para atender las dificultades que afronta la juventud al buscar empleo, se requieren mayores opciones de integración y, si bien, señaló, programas como jóvenes construyendo el Futuro tienen ese objetivo, falta difusión del mismo

En el tema de una reforma en materia de subcontratación, Alessi se pronunció por una iniciativa que limite empresas factureras, asegura que hay firmas que respetan los lineamientos que establece la ley.

Con información vía La Jornada

Sectores telecomunicaciones, salud y logística, “inmunes” a la pandemia

La crisis generada por el covid-19 hará que empresas y trabajadores regresen a una actividad económica en una realidad cambiante; sin embargo, ante la aceleración digital, cambiaron las habilidades que piden las organizaciones y surgieron nuevos modelos de negocio, por lo que hubo segmentos que no sufrieron con la pandemia, como el sector salud, comercio electrónico, telecomunicaciones y logística.

En entrevista con MILENIO, Mónica Flores, presidenta de Manpower Group para Latinoamérica, señaló que, no obstante, hay sectores que van a ser de lenta recuperación, como el turismo, la aviación y el entretenimiento.

“Entonces, todo cambió, y vamos a tener un regreso paulatino, porque las organizaciones ya vieron que no es necesario que todos regresemos, algunos tendrán que volver al ciento por ciento del tiempo, otros se quedarán en su casa trabajando al ciento por ciento, otros irán unos días y otros no, habrá días escalonados, se negociarán jornadas reducidas, dependiendo de cada persona y sus propias necesidades”, indicó Flores.

Abundó en que muchas empresas vieron que el trabajo remoto funciona y que la gente es productiva y competitiva, y redujeron el número de metros cuadrados que tenían en renta, así que no van a caber en las oficinas todos los que cabían antes, a lo que se suma que la forma actual de trabajar ha reconfigurado la vida de los trabajadores.

Ante esta situación, los trabajadores tendrán que desarrollar las habilidades que se necesitan en el mundo poscovid que no solo tienen que ver con el tema técnico o académico, o con su habilidad para vender, sino con competencias que las organizaciones ahora piden, advirtió Flores.

La directiva señaló que la falta de estas habilidades profundizará la desigualdad, y en la medida que, por ejemplo, no todas las personas tengan acceso a internet y conectividad, la desigualdad crecerá.

“Los empleadores están dispuestos a pagar hasta 22 por ciento más si la persona tiene las características y competencias que ellos requieren”, resaltó.

Con información vía Milenio

Mercado laboral mexicano debe mantenerse en alerta ante riesgos de precarización del trabajo: OIT

“Esta crisis tuvo consecuencias sobre la calidad del empleo, en varios países, bajó la informalidad, y se debe a que se perdieron mucho más empleos informales que formales”, indicó Noémie Feix, Oficial del trabajo para México y Cuba, OIT.

Tras el regreso paulatino de los sectores económicos a sus actividades se han recuperado empleos formales, pero también informales; lo que muestran altos riesgos de precarización del trabajo en México, alertó Noémie Feix, Oficial del trabajo para México y Cuba, OIT.

Tras abordar la temática “Crisis del trabajo en el contexto de la pandemia”, la funcionaria de la OIT expuso ante sindicalistas participantes en el foro “Retos y perspectivas del sindicalismo ante la pandemia”, que el hecho de que baje la tasa de desempleo “podemos pensar que ya pasó lo peor, pero no es así; si nos concentramos en cómo estuvo la tasa de desempleo después de la crisis del 2008- 2009, esta sería alta con muchas fluctuaciones, y es posible que ocurra lo mismo o sea peor”.

Podríamos pensar, añadió, que en México hay un repunte de la economía pero hay que pensarlo no en el corto plazo, si no en el mediano y largo plazo. “Ha aumentado brutalmente la subutilización de la fuerza laboral, es decir, ha aumentado la desocupación que es la proporción de personas que están ocupadas pero que en realidad están dispuestas y disponibles a trabajar más pero las características de estas crisis hacen que no tengan acceso al empleo que en realidad quieren desempeñar”.

Destacó que en mayo la tasa de subocupación estaba casi en el 30% del personal ocupado y aún se mantiene muy alta, “esta crisis tuvo consecuencias sobre la calidad del empleo, en varios países, bajó la informalidad, y se debe a que se perdieron mucho más empleos informales que formales —hubo una pérdida de empleos informales de entre 10 millones entre marzo, abril y mayo— vemos que poco a poco se están recuperando esos empleos informales y por lo tanto está empezando a subir la tasa de informalidad y como sabemos es una característica del mercado mexicano y es un indicador de la mala calidad de los empleos”.

Es cierto que en México ya se han tomado algunas medidas para mitigar el impacto del mercado laboral, en algunos estados se han implementado subsidios extraordinarios por desempleo o los microcréditos para las empresas, “pero no vemos una política generalizada de sostener el ingreso de los trabajadores, porque a nivel nacional no existe un seguro de desempleo, hay una debilidad del sistema de protección social porque todavía no hay una protección al riesgo de perder su trabajo entre otros”.

Con información de Pilar Martínez vía El Economista

El 44% del empleo en México está en riesgo alto por la pandemia: OIT

La organización también advierte que la tasa de desempleo podría llegar este año a 11.7% de la población económicamente activa, equivalente a 6 millones de personas.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó que en México 44% del empleo total tiene un alto riesgo de verse afectado por la pandemia, es decir, cerca de 24 millones de trabajadores mexicanos; incluso advierte que la tasa de desempleo podría llegar este año a 11.7% de la población económicamente activa, equivalente a 6 millones de personas.

Al presentar el informe “México y la crisis de la Covid-19 en el mundo del trabajo: respuestas y desafíos”, la OIT señaló que las consecuencias de la crisis se sintieron sobre todo a partir del mes de abril y el shock sobre la actividad económica mexicana afectó un mercado laboral ya debilitado por brechas en materia de acceso y calidad del empleo. 

Asimismo, destaca que México tardó 6 años para empezar a recuperarse de la crisis de 2008-2009 en términos de empleo formal e informal; no obstante, considera que en 2020, frente a la pandemia especialistas internacionales y nacionales concuerdan que es muy probable que la economía mexicana sea fuertemente afectada, con una importante repercusión en el empleo.

En los primeros meses de la pandemia se observó una salida masiva de personas de la fuerza laboral y la pérdida de millones de empleos formales e informales.

Durante la pandemia la ocupación informal (en sector informal y sector formal) descendió hasta un 47.7% lo que supone una baja histórica, causada no por la formalización sino por una importante pérdida de trabajos informales.

La OIT documentó un aumento progresivo en la actividad económica a partir de junio y con ello un retorno a espacios de trabajo, pero aún no ocurre una recuperación integral del empleo y persisten desafíos para su recuperación.  Estos efectos podrían empeorar en el mediano plazo.

Con información de María Del Pilar Martínez vía El Economista