Se crearon en febrero 524 mil 661 empleos, revela el Inegi

Tras el tropiezo que se registró en enero, la recuperación del mercado laboral, tanto formal como informal, se reanudó de manera parcial en febrero con la creación de 524 mil 661 empleos, reveló la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

La población ocupada en México aumentó 0.9 por ciento mensual en febrero, con relación al mes anterior, a raíz de que los contagios de covid-19 aminoraron. Este incremento se quedó corto para saldar la disminución de 1.4 millones en enero.

Con los resultados de febrero de 2022, el nivel de ocupación quedó 303 mil 895 plazas por arriba de lo reportado en marzo de 2020, antes de la contracción del mercado laboral y la reducción drástica de la fuerza de trabajo.

La recuperación mensual de los trabajos de la industria extractiva y de la electricidad, servicios sociales, servicios profesionales, financieros y corporativos, así como construcción apoyaron el dato de febrero.

En México, 56.1 millones de personas tuvieron un empleo en febrero, de los cuales 25 millones 441 mil 420 son formales y 30 millones 618 mil 123 informales. La recuperación del empleo se sigue dando a costa de un menor salario.

Difícil, retomar dinamismo

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que es el encargado de presentar la ENOE, dos tercios de la población ocupada (36.9 millones de personas) perciben entre uno y dos salarios mínimos. Los trabajadores que perciben un salario mínimo (172.87 pesos) pasaron de 13.8 millones en febrero de 2021 a 18.7 millones de personas en el mismo mes de 2022.

Los salarios promedio por hora alcanzaron 48.25 pesos, 7 por ciento más respecto de febrero de 2021. Francisco Flores, director de Economía Nacional de Banorte, explicó que esto refleja en mayor medida el ajuste al salario mínimo, considerando que en enero el avance fue modesto.

Marcos Arias, analista económico de Monex, describió que el tamaño de la población ocupada está en niveles de inicios de 2020, “lo que muestra las dificultades que enfrenta la economía mexicana para retomar el dinamismo una vez superado el rebote que se dio tras los momentos más intensos de la pandemia”.

A partir de estas cifras, la tasa de desempleo subió de 3.71 a 3.74 por ciento, aunque en el panorama más amplio, la tasa se ha mantenido estable entre 3.7 y 4 por ciento durante los últimos cinco meses, por lo que febrero no da muestras de cambios profundos en el entorno, destacó Arias.

La población no económicamente activa (PNEA), que engloba a las personas desempleadas que no están en una búsqueda activa de empleo, disminuyó en 226 mil 287 personas en el segundo mes del año.

Las personas subocupadas, es decir, que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas, fueron 5.2 millones (9.2 por ciento de la población ocupada), una reducción de 2.1 millones de personas con relación a febrero de 2021.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Pandemia dejó sin ingresos a un millón de trabajadores informales: experta

Los meses más críticos de 2020, de marzo a junio, durante la crisis sanitaria por la pandemia de Covid-19, dejaron de participar en el empleo informal 1.1 millones de trabajadores en la Ciudad de México, “lo que representa casi la mitad de personas que se encuentran en esta condición y eso los ha puesto en una grave situación para obtener un ingreso”.

En el texto Consultoría técnica para estudio sobre mínimo vital, elaborado por la investigadora Berenice Ramírez López para la organización Mujeres en Empleo Informal: Globalizando y Organizando (Wiego, por sus siglas en inglés), se indican las condiciones que padeció ese sector de la población.

Otro aspecto que señala el informe es que los trabajadores formales que fueron suspendidos temporalmente, a algunos les pagaron, a otros les cancelaron el sueldo con la promesa de recontratación, otros pudieron hacerse del seguro de desempleo que otorga el gobierno capitalino –cuyos recursos destinados para 2020 se agotaron en agosto por la cantidad de solicitudes–, mientras a los no asalariados los apoyaron con mil 500 pesos en dos ocasiones, afirmó la investigadora al dar a conocer el reporte.

Por su parte, Tania Espinoza, coordinadora de Wiego, se manifestó por reglamentar el derecho a un ingreso mínimo vital de emergencia, previsto ya como una prerrogativa humana en la Constitución local, dado que la pandemia representó un golpe sin precedentes a la actividad laboral en México, en donde de acuerdo con el estudio “hubo mayor impacto entre las personas trabajadoras con empleo precario, informal y sin seguridad social, alcanzando 56 por ciento en el país y 47 en la Ciudad de México”.

En su oportunidad, Nashieli Ramírez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos local, aseveró, que “no tendríamos excusa para poder hacer realidad el cumplimiento de lo que plasma la Constitución”.

Agregó que ante un escenario que requería atención previa, “hoy estamos ante uno más recrudecido que necesita de mayor atención en relación con los rezagos económicos generados por el Covid-19”.

El artículo 9 de la Constitución Política local reconoce el mínimo vital como un componente a una vida digna, mientras el 55 de la Ley Constitucional de los Derechos Humanos y sus garantías en la Ciudad de México “articula con la Ley de Desarrollo Social las condiciones que este derecho tendrá en los planes y programas”.

Asimismo, “la Constitución establece las garantías presupuestarias para el derecho mínimo vital; no obstante, esto no ha sido aplicado”.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

México lidera el rebote laboral latinoamericano

México es el país de América Latina que más empleos ha recuperado después de la pandemia, de acuerdo con la agencia calificadora Standard & Poor’s (S&P).

En el último año, hasta el cierre de mayo 11.6 millones de mexicanos regresaron a trabajar, de los 12 millones que perdieron su trabajo, luego del confinamiento por el Covid-19.

Por la crisis sanitaria, empresas de todos los sectores frenaron sus operaciones para prevenir contagios del virus, siendo entre abril y junio los meses más críticos para los trabajadores.

Sin embargo, la agencia destaca que el país destinó muy pocos recursos para disminuir el efecto de la pandemia en el sector productivo del país.

«Debido a la falta de medidas de estímulo económico para contrarrestar el impacto de la pandemia, de sólo alrededor de uno por ciento del PIB en 2020, el daño a las pequeñas y medianas empresas ha sido relativamente grande», comentó S&P.

De acuerdo con datos del Inegi, las pequeñas y medianas empresas generan siete de cada 10 empleos en el país.

El reporte de la calificadora resaltó que otras naciones como Brasil, Chile y Colombia aún no recuperan la totalidad de los empleos perdidos durante la crisis sanitaria.

No obstante, en América Latina la recuperación del mercado laboral comenzó alrededor del cuarto trimestre del año pasado, a medida que se relajaron las medidas de confinamiento que provocaron una mayor apertura de las economías.

Además, la calificadora señaló que el progreso de la vacunación jugará un papel importante en la recuperación económica, donde México es también el país de la región con la mayor proporción de la población vacunada al menos con una dosis, según el análisis de Standard & Poor’s.

Los mercados laborales, añade, deben mejorar para mantener el impulso al consumo y «eso sólo puede suceder si se abren más sectores y vuelven a su plena capacidad a medida que se vacune a una mayor parte de la población».

CON INFORMACIÓN VÍA EL SOL DE MÉXICO

Mexicanas padecen rezago en lo laboral

De acuerdo con datos de la organización estadounidense Our World in Data, México se encuentra entre las naciones del continente que presentan menor fuerza laboral femenina, tan solo por debajo de países como Estados Unidos, Canadá, Perú, Colombia, Brasil, Uruguay y Chile.

Según las estadísticas, la tasa de participación laboral femenina en México fue en 2019 de 44.12 por ciento de la población de 15 años o más que es económicamente activa, esto es 25 puntos por debajo de Perú, la nación latinoamericana que registra la mayor tasa de participación laboral de mujeres (68.99 por ciento).

Sin embargo, nuestro país registra un incremento de 15 puntos porcentuales en la participación de las mujeres en la fuerza laboral con respecto a diez años antes, indica la organización.

El informe destaca que la mayor parte del aumento a largo plazo de la participación de las mujeres en los mercados laborales, durante la última década, se puede atribuir específicamente a un aumento en la participación de las mujeres casadas.

Asimismo, subraya que en la mayoría de los países de la región, la tasa de desempleo es más alta para las mujeres que para los hombres y que los países con muy baja participación femenina en la fuerza laboral tienden también a tener un alto desempleo.

“En muchos países con baja participación femenina en la fuerza laboral, la gente piensa que cuando los trabajos escasean, los hombres deberían tener más derecho a un trabajo”, destaca el informe.

En México, 28 por ciento de los encuestados por Our World in Data estuvo de acuerdo con la afirmación: “Cuando los trabajos escasean, los hombres deberían tener más derecho a un trabajo que las mujeres”.

Nuestro país, según la organización estadounidense, también es de las naciones en la región en las que mujeres suelen trabajar pero no se les considera «económicamente activas» a los efectos de las estadísticas de oferta de mano de obra.

PANDEMIA LES PEGÓ A ELLAS

Desde hace un año, otro de los factores que afectan a las mujeres en el mercado laboral es la pandemia. En la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Nueva Edición (ENOEN) del Inegi, publicada el 17 de mayo, se indica que 2.1 millones de personas perdieron su empleo en el país.

El sector más afectado fue el de las mujeres, ya que 1.5 millones de los empleos perdidos era de ellas, sobre todo las que laboraban en el sector del comercio.

CON INFORMACIÓN VÍA EL SOL DE MÉXICO

TENDENCIAS. La rentabilidad de una empresa tecnológica podría crecer hasta un 55% con mujeres al frente

La tecnología es uno de los sectores que más está creciendo, donde se están dando las mejores oportunidades, pero falta mucho para que la mujer obtenga el lugar que merece en este mundo. Datos de LinkedIn establecen que solo el 27% de los puestos directivos en empresas de tecnología son ocupados por mujeres, en estas empresas las mujeres sólo constituyen el 25% de la fuerza laboral. “Esto trae demasiadas consecuencias negativas desde el momento de diseñar los productos tecnológicos que toda la sociedad utiliza y también a nivel económico, no solamente para las empresas sino para los países”, explica Laura Figueroa, product manager en la plataforma BEDU y ganadora de la vertical de inclusión financiera de Talent Land.

Ella ha vivido toda esta transición en el mundo de la tecnología y comparte los beneficios de integrar a más mujeres en la industria tecnológica. Aproximadamente 30% de las personas que están estudiando una carrera STEAM (ciencias, tecnologías, ingenierías, artes y matemáticas ) son mujeres, eso ya en el mundo laboral provoca una brecha enorme porque de cada 100 hombres solo 20 son mujeres. Este no es un problema exclusivo de Latinoamérica, si tuviéramos iniciativas de diversidad dentro de las empresas,  de entrada la rentabilidad de esos lugares podría crecer hasta un 55%; sin embargo, cuando hablamos de puestos directivos, solamente 17% de ellos son ocupados por mujeres.

“Cuando empiezas a impulsar, como empresa, a que más mujeres tomen puestos de dirección es muy interesante cómo los rendimientos, sobre todo si son empresas públicas, tienen claramente mayores márgenes de ganancia. Si como empresario estás buscando nuevos inversionistas o una nueva ronda de inversión, se te percibe como una empresa menos riesgosa con mujeres a bordo”.

Un ejemplo es el estudio de SP Global que demostró que en dos años con mujeres en puestos directivos, todos los balances de la empresa de manera general comenzaron a tener mejores márgenes de ganancia y mejor productividad de los costos operativos.” Estas son cosas que a los inversionistas les interesa mucho ver y se empiezan a percibir como fortalezas”.

Figueroa asegura que también tienen que ver los estereotipos de género orientados a la educación. “La realidad es que  las mujeres y adolescentes  muestran mucho interés desde el principio de la vida por carreras STEAM, ellas quieren ser químicas, astronautas, doctoras, ingenieras, sin embargo a partir de los 15 años este porcentaje empieza a decaer”, de acuerdo con un estudio realizado por Microsoft, esto tiene que ver con los roles de género donde todavía muchos padres de familia y sociedad en general no promueven estos espacios para las mujeres. 

El otro camino ha sido emprender, pero desafortunadamente el apoyo es menor por ser mujeres, el Banco de México revela que las emprendedoras son excluidas por las instituciones financieras o no les financian lo suficiente, por ello el número de fintech lideradas por mujeres representa 35%; el Inegi dio a conocer que del 100% de emprendimiento solamente el 28% está liderado por mujeres.

“La realidad es que muy pocas mujeres se ven logrando el emprendimiento; de acuerdo con el McKinsey Global Institute, de cada 10 mujeres que lo quieren solo tres lo hacen, de entrada por la creencia de que no somos capaces (síndrome del impostor), esto al momento de estar buscando financiamientos y capital semilla se vuelve un gran obstáculo”.

¿Qué podemos hacer?

El sector tecnológico es el de mayor crecimiento en el mundo, el Foro Económico Mundial desde hace años habla de la demanda de talento para estas áreas, pero todavía es muy difícil encontrar estas habilidades, pues la educación tradicional simplemente no los está capacitando. “Este hoy es un gran lugar para que una mujer pueda emprender una carrera, se deben también romper los estereotipos de que tengo que ser excelente en matemáticas, física, la verdad es que en las herramientas tecnológicas hay muchas variantes y mucha gente ha dado el paso a la tecnología”.

Lo más importante es continuar visibilizando el rol de la mujer día a día, asegura Figueroa, “esto no se debe dejar de hacer jamás”, segundo, se deben generar más programas de impulso, tanto a nivel empresarial como social. “Aquí las empresas son parte importante para facilitar financiamientos, pero también para que hagan un análisis del papel de la mujer dentro de su fuerza laboral, a partir de ello, generar planes de acción para atraer talento diverso y darle seguimiento a estos planes a través de métricas para respaldar las decisiones”. 

Finalmente se requiere que más mujeres se capaciten, “hoy del total de estudiantes que recibe BEDU, solamente el 11% son mujeres, estamos impulsando de manera proactiva que las mujeres adopten las tecnologías, debido a las brechas salariales, es mucho más sencillo para un hombre poderse pagar un curso de tecnología, por ello escuelas como la nuestra requiere de programas de financiamiento específicos y becas, además de impulsar iniciativas con privados que permitan llegar a un gran número de mujeres”.

Con información vía El Economista

La reducción de trabajadores en Pemex pondría en riesgo la operación de refinerías, según un documento interno

El plan de Pemex de reducir el número de trabajadores en sus seis refinerías este año podría poner en riesgo la operación de las plantas, ya que incrementaría el riesgo de que ocurra algún accidente, de acuerdo a un documento interno obtenido por Reuters.

Hasta noviembre del 2020, trabajaban en las refinerías de Pemex 22,472 empleados sindicalizados y 1,297 no sindicalizados, según el documento; sin embargo, no detalla cuántos de esos puestos son de personal que opera las refinerías y cuántos son administrativos.

La empresa dejaría de ocupar 9,374 puestos de trabajo sindicalizados en 2021 en sus refinerías. Esto representa un aumento de poco más de 50% respecto a los que dejó de utilizar el año pasado, según el documento.

«Esta situación deja a las Refinerías en estado de vulnerabilidad, pues se pone en riesgo la continuidad operativa y de mantenimiento a instalaciones», según el texto de un oficio dirigido al jefe del brazo industrial de la empresa, conocido como Pemex TRI y a cargo de las refinerías.

«Lo que podría desencadenar en incidentes y/o accidentes con impacto al personal, las instalaciones, el medio ambiente, y el deslinde de responsabilidades correspondientes por la falta de coberturas de las plazas bloqueadas en cuestión», añade.

Los empleos sindicalizados de Pemex no pueden eliminarse fácilmente ni ser ocupados por trabajadores que no pertenezcan al sindicato de trabajadores de la empresa

Las plazas de empleo sindicalizadas en Pemex no se pueden eliminar fácilmente. A su vez, tampoco pueden ser ocupadas por un trabajador que no sea miembro del sindicato, de acuerdo al contrato colectivo de trabajo.

En la práctica, el «bloqueo» de esos empleos significa una menor cantidad de trabajadores operando en las refinerías; sin embargo, los puestos quedan en manos del sindicato a la espera de ser utilizados por la empresa.

En 2020, Pemex «bloqueó» 700 puestos en cada una de sus refinerías y 600 en la de Salina Cruz, la de mayor capacidad y ubicada en Oaxaca. Este año, la que tendría una mayor reducción sería la de Salamanca, con 1,966; seguida por las de Madero, en el norte, y Minatitlán, cerca de costas del Golfo de México, con 1,738.

La empresa no respondió de inmediato una petición de comentarios de Reuters sobre el documento ni proporcionó el número de empleados en las refinerías.

Pemex lleva tiempo buscando reducir costos para mejorar su situación financiera, ya que cuenta con una deuda de 107,000 millones de dólares.

El documento no explica las razones de la reducción de plazas laborales; sin embargo, Pemex ha dicho en varias ocasiones que está buscando reducir costos para mejorar su situación financiera.

Una fuente de la petrolera dijo que no había despidos en las plantas. También señaló que no podía dar explicaciones sobre un documento que calificó como no oficial.

Pemex no ha informado de reducción de puestos de trabajo en el 2020; sin embargo, en su reporte anual del 2019 informó que había realizado una «reestructura» y había eliminado 153 empleos en sus oficinas corporativas y 222 en sus subsidiarias.

En ese informe, Pemex dice que al cierre de diciembre del 2019 tenía una plantilla laboral de 122,646 trabajadores, de los que 99,937 eran sindicalizados.

El sindicato de trabajadores de Pemex no respondió de inmediato a una consulta de Reuters sobre el congelamiento de plazas en las refinerías.

La reducción en el consumo de gasolinas debido a la pandemia de coronavirus ha afectado la producción de Pemex

La pandemia también le ha pegado a Pemex. Pese a tener una capacidad total de 1.6 millones de barriles por día (bpd), sus refinerías procesan un promedio de 605,000 bpd, de acuerdo a su más reciente reporte.

Pemex lanzó con la llegada de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) al poder en 2018 un programa para modernizar las plantas a fin de elevar su capacidad producción de gasolinas. También inició la construcción de una nueva.

El plan busca reducir la dependencia de México de los combustibles importados, de alrededor del 50%. A su vez, AMLO busca darle un nuevo brío a Pemex, que pasa por una delicada situación financiera y carga con una deuda financiera de unos 107,000 millones de dólares.

Con información vía Business Insider México/Reuters

Pemex busca reducir el número de trabajadores en sus seis refinerías

Petróleos Mexicanos (Pemex) planea una reducción de 9 mil 374 trabajadores que laboran en sus seis refinerías en México, un poco más del 50 por ciento respecto a los que dejó de utilizar el año pasado; sin embargo, esto podría poner en riesgo la operación de las plantas y correría el riesgo de que ocurra algún accidente en sus instalaciones.

De acuerdo con un documento interno obtenido por Reuters, la empresa ha visto reducida el consumo de gasolinas debido a la pandemia de coronavirus SARS Cov-2.

«Esta situación deja a las Refinerías en estado de vulnerabilidad, pues se pone en riesgo la continuidad operativa y de mantenimiento a instalaciones», según el texto de un oficio dirigido al jefe Pemex Transformación Industrial y a cargo de las refinerías.

«Lo que podría desencadenar en incidentes y/o accidentes con impacto al personal, las instalaciones, el medio ambiente, y el deslinde de responsabilidades correspondientes por la falta de coberturas de las plazas bloqueadas en cuestión», añade.

Las plazas de empleo sindicalizadas en Pemex no se pueden eliminar fácilmente y tampoco pueden ser ocupadas por un trabajador que no sea miembro del sindicato, de acuerdo al contrato colectivo de trabajo.

En la práctica, el «bloqueo» de esos empleos significa una menor cantidad de trabajadores operando en las refinerías, pero los puestos quedan en manos del sindicato a la espera de ser utilizados por la empresa.

En el 2020, Pemex «bloqueó» 700 puestos en cada una de sus cinco refinerías y 600 en la de Salina Cruz, la de mayor capacidad y ubicada en el sur del país. Este año, la que tendría una mayor reducción sería la de Salamanca, con mil 966, seguida por las de Madero, en el norte, y Minatitlán, cerca de costas del Golfo de México, con mil 738.

Hasta noviembre del 2020, trabajaban en las refinerías de Pemex 22 mil 472 empleados sindicalizados y mil 297 no sindicalizados, según un documento de Pemex visto por Reuters, pero no detalla cuántos de esos puestos son de personal que opera las refinerías y cuántos son administrativos.

La empresa no respondió de inmediato una petición de comentarios de Reuters sobre lo señalado en el documento ni proporcionó el número de empleados en las refinerías.

El documento no explica las razones de la reducción de plazas laborales, pero en varias ocasiones, Pemex ha dicho que está buscando reducir costos para mejorar su situación financiera.

Una fuente de la petrolera dijo que no había despidos en las plantas, a la vez que señaló que no podía dar explicaciones sobre un documento que calificó como no oficial cuando se le preguntó sobre las advertencias a la operación y seguridad de las refinerías descritas en el texto.

El sindicato de trabajadores de Pemex no respondió de inmediato a una consulta de Reuters sobre el congelamiento de plazas en las refinerías.

Pemex no ha informado de reducción de puestos de trabajo en el 2020, pero en su reporte anual del 2019, divulgado a mediados del año pasado, informó que había realizado una «reestructura» y había eliminado 153 empleos en sus oficinas corporativas y 222 en sus subsidiarias, pero no dio más detalles.

En ese informe, Pemex dice que al cierre de diciembre del 2019 tenía una plantilla laboral de 122 mil 646 trabajadores, de los que 99 mil 937 eran sindicalizados.

Pese a tener una capacidad total de 1.6 millones de barriles por día (bpd), las refinerías de Pemex procesan un promedio de 605 mil bpd, de acuerdo a su más reciente reporte.

Desde la llegada al poder del presidente Andrés Manuel López Obrador a finales del 2018, la empresa ha lanzado un programa para modernizar las plantas a fin de elevar su capacidad producción de gasolinas e inició la construcción de una nueva.

El plan busca reducir la dependencia de México de los combustibles importados, de alrededor del 50 por ciento, un tema muy sensible para el mandatario, quien busca darle un nuevo brío a Pemex, que pasa por una delicada situación financiera y carga con una deuda financiera de unos 107 mil millones de dólares.

Con información vía Milenio