México se afianza como proveedor líder de equipo de transporte en EU

México lideró y ganó participación en cada uno de los últimos cuatro años en el mercado de importación estadounidense de equipo de transporte, según datos de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos.

Este sector abarca vehículos automotores, buques, remolcadores, embarcaciones de recreo, aeronaves, naves espaciales, equipo de construcción y minería, locomotoras ferroviarias y material rodante, ciertas autopartes remolques, semirremolques, motocicletas y ciclomotores, entre otros.

Las exportaciones mexicanas de este grupo de productos crecieron en forma continua desde 105,073 millones de dólares en 2016 hasta 135,618 millones en 2019, para luego registrar un descenso a 111,426 millones en 2020.

Sin embargo, la participación de mercado de México no dejó de crecer en este periodo. Pasó de 25.1 en 2016 a 26.2% al año siguiente. Luego se incrementó a 27.6, 28.8 y 29.1% en los subsiguientes tres años.

Con ello, alcanzó un récord en su cuota de mercado y se mantuvo como líder en cada año del quinquenio.

Las importaciones estadounidenses de equipos de transporte disminuyeron de todos los proveedores principales en el año pasado.

México, Japón y Canadá, que fueron los tres mayores proveedores estadounidenses de equipos de transporte en 2020, representaron 222,200 millones de dólares (58.1%) de las importaciones estadounidenses.

Debido a una mayor disminución en las importaciones de Canadá, Japón se convirtió en el segundo mayor proveedor de equipos de transporte de los Estados Unidos en 2020, mientras que Canadá cayó al tercer lugar.

En particular, las importaciones estadounidenses de vehículos motorizados cayeron 20.2%, de 217,500 millones de dólares en 2019 a 173,500 millones de dólares en 2020.

Esta disminución representó casi la mitad (49.4%) de la disminución total de las importaciones de equipos de transporte.

Antes de 2020, las importaciones de vehículos motorizados habían aumentado constantemente de 200,700 millones de dólares en 2016 a 217,500 millones en 2019.

México fue la principal fuente de importaciones de vehículos motorizados de Estados Unidos en 2020, representando 56,800 millones de dólares (32.9%) del total, seguido por Japón (32,600 millones o 18.9%) y Canadá 31,400 millones o 18.2 por ciento).

Sobre esta industria, la empresa Stellantis expuso que enfrenta a la competencia de otros fabricantes y distribuidores internacionales de automóviles de pasajeros y vehículos comerciales ligeros y proveedores de componentes en Europa, América del Norte, América Latina, Oriente Medio, África y la región de Asia Pacífico.

Todos estos mercados son altamente competitivos en términos de calidad de producto, innovación, introducción de nuevas tecnologías, respuesta a nuevos requisitos regulatorios, precios, economía de combustible, confiabilidad, seguridad, servicio al consumidor y servicios financieros ofrecidos.

Al mismo tiempo, en otro sector, los aranceles impuestos en virtud de la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 sobre aviones nuevos de Francia, Alemania, España y el Reino Unido fueron probablemente un factor que contribuyó a la disminución total de las importaciones de aviones.

Las importaciones estadounidenses de aviones usados, que no estaban incluidos en los aranceles de la sección 301, casi se duplicaron de 3,500 millones de dólares en 2019 a 6,800 millones en 2020.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Aun con estímulos de Estados Unidos, las manufacturas caen y arrastran toda la actividad industrial

Inés Pérez recorrió casi todas las agencias de automóviles en Avenida Universidad de la Ciudad de México para comprar un nuevo vehículo. Sin embargo, en ninguna encontró opciones con entrega inmediata o próxima, pues los tiempos de entrega se han alargado en medio de la crisis de semiconductores que golpea a la industria manufacturera del país.

En la Peugeot le dijeron que el tiempo mínimo de entrega para cualquier modelo nuevo era de 3 meses; en otras agencias, el tiempo variaba, pero en promedio tardarían un mes en entregarle el automóvil de su elección. Finalmente se decidió por un modelo Soul de la marca KIA que le darán en 3 semanas.

Durante mayo, la industria manufacturera —a la que pertenece el sector automotor— fue la única que registró un retroceso mensual en un periodo que, se supone, sería de recuperación y tendría mayor demanda por los estímulos fiscales aprobados en Estados Unidos.

La caída fue de solo 0.7%, pero este es el tercer mes consecutivo con una contracción. Esto marca una tendencia a la baja, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el subcomponente de fabricación de equipo de transporte se registró una caída mensual de casi 3% en mayo. Este es un nivel similar a 3.1% observado el mes anterior. La fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica también registró una caída, de 1.9% mensual en mayo.

Esta situación ocasionó un crecimiento de 0.1% en el Indicador Mensual de la Actividad Industrial, a pesar de que los demás sectores están experimentando repuntes mensuales. De acuerdo con datos del Inegi, la curva de crecimiento de la producción industrial se está aplanando, dejando de mostrar un repunte mensual significativo.

La minería creció 1% en mayo con respecto al mes anterior. Mientras que la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final repuntó 1.3% en el mismo periodo. Y la construcción, uno de los sectores más debilitados por la pandemia se expandió 2%, marcando una tendencia constante al alza en los últimos meses.

Además de la crisis de semiconductores la industria manufacturera está experimentando un encarecimiento de los insumos a nivel mundial. Esta situación se ha acentuado por mayores costos y cuellos de botella en el transporte marítimo de mercancías, lo que hace más lenta su producción.

«Al comparar el nivel de la actividad industrial de mayo contra el de febrero de 2020 mostró evidencia de que no se ha logrado una recuperación completa. Cabe mencionar que ningún subsector ha alcanzado sus niveles previos a la pandemia», señaló un análisis de Banco Base.

CON INFORMACIÓN VÍA BUSINESS INSIDER MÉXICO