PERSPECTIVAS_ ENDIREH 2021: violencia de género y la crudeza de las cifras

El 30 de agosto el INEGI publicó la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH 2021), encuesta especializada para medir la violencia contra las mujeres en nuestro país; y diría yo, la encuesta más importante  en México. Es esta encuesta la que nos permite entender mejor las violencias psicológicas, físicas, sexuales, económicas y patrimoniales que vivimos las mujeres de 15 años en adelante en México. Esta encuesta ofrece a la sociedad y al estado información referente a las experiencias de violencia de tipo físico, económico, sexual, emocional y patrimonial, que han enfrentado las mujeres de 15 años y más en los distintos ámbitos de su vida (de pareja, familiar, escolar, laboral y comunitario) y recopila información, sobre los agresores y los lugares donde ocurrieron las agresiones. La violencia se manifiesta de diferentes formas y en distintos ámbitos; los resultados urgen a más y mejores políticas públicas en la materia.

La ENDIREH inició en el 2003, fue la primera de este tipo en Latinoamérica y, con ello, México dio un gran paso en el estudio cuantitativo sobre la violencia de género. Esta encuesta es un parámetro, a nivel internacional, sobre experiencias violentas que han sufrido las mexicanas. La encuesta mide las agresiones no letales que no podemos conocer de otra forma o que no se denuncian, esto es esencial para pensar en estrategias integrales de atención y prevención de la violencia de género contra las mujeres. Con los resultados que se han publicado en las ediciones de 2003, 2006, 2011, 2016 y ahora 2021, es posible contar con una serie de indicadores y datos específicos acerca del comportamiento de este fenómeno estructural que afecta diariamente la vida de las mujeres, niñas y adolescentes; y, con ello, las autoridades pueden enfocar las políticas públicas encaminadas a la prevención y atención de este grave problema social que afecta en nuestro país. En 2016 se hicieron mejoras a este instrumento de medición que permitieron incorporar nuevas formas de indagar y declarar, con mayor precisión, situaciones de violencia física y sexual (que anteriormente no se tenían contempladas) como el exhibicionismo, el acecho y el acoso sexual en la vía pública y por medios electrónicos; así como la violencia obstétrica y el abuso sexual en la infancia. Y en la edición 2021 según el propio INEGI se mejora la captación en el apartado de búsqueda de apoyo y denuncia, violencia digital, la opinión sobre roles de género, entre otros. Así, la ENDIREH 2021 mantiene continuidad y comparabilidad con los ejercicios anteriores, en especial, con la ENDIREH 2016; de modo que presenta resultados de la prevalencia de violencia contra las mujeres a lo largo de la vida y en los últimos 12 meses previos a su levantamiento (es decir, en el periodo de octubre de 2020 a octubre de 2021).

Pero, ¿que nos dice la ENDIREH 2021? ¿Cómo cambiaron las violencias que viven las mujeres entre 2016 y el 2021? Lo primero que hay que decir es que ¡sí!, la violencia contra las mujeres entre 2016 y 2021 aumentó. ¡La violencia machista, no para de crecer en nuestro México!. Según los datos de esta encuesta siete de cada diez mujeres mayores de 15 años en México han sido víctimas de violencia machista, esto es, siete de cada diez mujeres reportaron haber vivido alguna violencia a lo largo de su vida. La escuela y el trabajo fueron los espacios donde experimentaron más violencia las mujeres entre 2020 y 2021. Alrededor de 50 millones y medio de mujeres y niñas mayores de 15 años han atravesado algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Esta cifra, que para algunos podrá “no decir nada”, representa más del 70 por ciento de la población y muestra un aumento de cuatro puntos porcentuales con relación a los datos de 2016 (ENDIREH 2016). Ahora bien, ¿Qué tipos de violencias vivieron las mujeres y dónde? Según cifras de la encuesta, la violencia sexual fue la agresión que más vivieron las mujeres en el ámbito comunitario y concentra el porcentaje más alto de todas las agresiones, tomando en cuenta el tipo de violencia y el ámbito (si bien porcentualmente la encuesta establece que la psicológica está por encima con un 52 por ciento). A esta le sigue la violencia psicológica en pareja y la económica en lo laboral. De acuerdo con la ENDIREH 2021, a nivel nacional, de las mujeres que alguna vez en su vida han participado en el mercado laboral, 27.9  por ciento experimentó algún incidente de violencia, mientras que en 2016 la cifra fue de 26.6 por ciento. Según la encuesta, 40.0 millones de mujeres de 15 años y más han trabajado a lo largo de la vida (79.3  por ciento del total de las mujeres), 30.5 millones trabajó en los últimos cinco años (60.4  por ciento) y 25.2 millones entre octubre 2020 y octubre 2021 (50 por ciento). Del total de mujeres que ha tenido un trabajo, 27.9 por ciento ha experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida laboral: 18.1 por ciento experimentó discriminación laboral, 14.4 por ciento vivió situaciones de violencia sexual, 12.2  por ciento recibió violencia psicológica y 1.9  por ciento vivió violencia física.

¿En qué edades y a qué niveles educativos viven más violencia las mujeres? Entre más nivel educativo tienen las mujeres, más reportan haber vivido alguna violencia. Esto sucede de forma muy parecida en todos los rangos de edades y alcanza un alarmante 66.2 por ciento en mujeres entre los 15 y los 24 años de edad con licenciatura o más.

Las entidades en 2021 en las que las mujeres de 15 años y más han sufrido violencia en su contra a lo largo de su vida son el Estado de México (79 por ciento del total), la Ciudad de México (76 por ciento) y Querétaro (75 por ciento); los estados que reportaron menos violencia de género fueron Chiapas (49 por ciento), Zacatecas (59 por ciento) y Tamaulipas (62 por ciento). Chihuahua, Baja California y Coahuila han ocupado en 2016 y 2021 los primeros lugares con mayor porcentaje de mujeres que experimentaron discriminación laboral por razones de embarazo. La ENDIREH 2021 encuentra que cerca de 21.1 millones de mujeres de 15 años y más (41.8  por ciento) experimentaron algún tipo de violencia durante su infancia. De ellas, 33.9  por ciento experimentó violencia física, 21.6 por ciento violencia psicológica, 12.6  por ciento violencia sexual y 3.4  por ciento manifestó que no recuerda.

En comparación con los resultados de la ENDIREH 2016 (38.2  por ciento), el porcentaje de las experiencias de violencia durante la infancia fue mayor en 2021. La encuesta indica además que la violencia total durante la infancia presentó un incremento de 3.6 puntos porcentuales. Lo anterior se explica porque la violencia psicológica aumentó 3.6 puntos porcentuales, la violencia sexual incrementó 3.2 puntos y la violencia física subió 1.8 puntos. En México, aproximadamente 6.4 millones de mujeres de 15 años y más (12.6  por ciento) vivieron situaciones de abuso sexual durante su infancia. De ellas, a 9.5  por ciento le tocaron sus partes íntimas o le obligaron a tocar las partes íntimas de otra persona sin su consentimiento; a 4.7  por ciento la intentaron forzar a tener relaciones sexuales; 4  por ciento fue obligada a mostrar sus partes íntimas y/ o a mirar las partes íntimas de otras personas; 3.3  por ciento fue obligada a tener relaciones sexuales bajo amenaza o usando la fuerza, a 1.4  por ciento se le obligó a mirar escenas o actos sexuales o pornográficos (fotos, revistas, videos o películas pornográficas) y 1.1 por ciento fue obligada a realizar actos sexuales bajo amenazas o usando la fuerza. En cuanto a las personas agresoras que abusaron sexualmente de las mujeres durante su infancia, la principal persona agresora fue un tío o tía (20.8  por ciento), un primo o prima (17.4  por ciento) y una persona que no era de la familia (15.8  por ciento). En menor medida, pero no menos importante, se encuentra un desconocido (9.7  por ciento), otro familiar (8.1  por ciento), hermano o hermana (7.1  por ciento), padrastro o madrastra (6.5  por ciento), padre (5.2  por ciento), otro (3.3  por ciento) y madre (0.6  por ciento). La encuesta nos demuestra entonces que la familia NO es el lugar más seguro para las mujeres.

En cuánto a la salud reproductiva de las mujeres y adolescentes mexicanas ¿qué nos dice la ENDIREH?  Si bien entre 2011 y 2016 el porcentaje de cesáreas ya era alto, a partir de 2020 se observa un repunte en los años de la pandemia por COVID-19. En 2021, por ejemplo, el número de cesáreas llegó casi al 50 por ciento. En tanto que los partos se  reducen de 26.7 a 23.16 por ciento. Entre las manifestaciones que podemos considerar como violencia obstétrica, se destaca que “presión para aceptar anticoncepción o esterilización” pasó de ser la 5ª más frecuente en 2016 a la 2ª más reportada en 2021, y que “método anticonceptivo o esterilización forzada” aumentó de 12.2 por ciento a 13.8 por ciento. De las mujeres de 15 a 49 años que tuvieron un parto o cesárea entre 2016 y 2021, 33.4  por ciento experimentó maltrato en la atención obstétrica durante la cesárea y 29.6  por ciento en el parto. Del mismo modo, 19.5  por ciento de las mujeres que tuvieron cesárea vivió maltrato psicológico y/ o físico y a 23.7  por ciento se le realizó tratamiento médico no autorizado. Asimismo, de las mujeres que tuvieron un parto, 22 por ciento experimentó maltrato psicológico y/ o físico y a 16.9  por ciento se le practicó tratamiento médico sin su autorización. Con base en el grupo de edad de las mujeres que tuvieron un parto en los últimos cinco años, se observa que aquellas que pertenecen al grupo de 15 a 24 años son las que vivieron la mayor prevalencia de maltrato en la atención obstétrica (35.5  por ciento), seguido de las mujeres de 25 a 34 años (31.4  por ciento) y de las de 35 años y más (25.8 por ciento).

Como se puede observar de este pequeño resaltado de resultados, la ENDIREH 2021 es una encuesta especializada sobre violencia contra la mujer que ofrece información sobre tipos de violencia, ámbito de ocurrencia y magnitud, prevalencia, etcétera. Es por tanto, una herramienta fundamental para poder conocer cuantitativamente los diferentes tipos y modalidades de violencia de género que se cometen contra las mujeres y a partir de allí plantearnos estudios cualitativos y proponer programas, planes de acción y políticas públicas focalizadas para poder atenderla de manera integral. Desafortunadamente los resultados de la ENDIREH 2021 no son nada alentadores, nos ha permitido conocer que la violencia de género contra las mujeres aún persiste; está presente en todo momento, en todo lugar, todos los días, incluso, en los detalles. Es necesario visibilizarla, reconocerla en todas sus formas y expresiones, hacer conciencia de que ni es algo normal, ni  natural, ni mucho menos aceptable. De otra manera no podremos combatirla. Las mujeres tenemos derecho a vivir libres de violencia, por ello se tienen que seguir sumando esfuerzos para lograr erradicarla. Desde luego, toda la información relacionada con la ENDIREH 2021 se encuentra disponible en los sitios oficiales del INEGI, esto incluye un resumen ejecutivo, las bases de datos, los documentos conceptuales, los cuestionarios, absolutamente todo. Les invito a consultar, ver, leer, revisar y difundir los resultados de ENDIEREH 2021. Sólo así podremos entender mejor las dinámicas de violencia que vivimos las mujeres en México y darnos cuenta de que la violencia contra las mujeres es un mal que lacera a nuestra sociedad y no es normal. ¡Ya basta!

CON INFORMACIÓN VÍA SIEMPRE!

México | Todos también en la agenda digital

El Instituto Federal de Telecomunicaciones dio a conocer que, en los últimos dos años, los precios del internet fijo han bajado entre 13 y 58% y ello muestra el éxito del avance tecnológico que ha hecho cada vez más baratas las telecomunicaciones en conjunción con la competencia.

El dato es motivo de optimismo para el país, dado que el acceso a internet está correlacionado positivamente con un mayor desarrollo económico, no obstante, hay un enorme pendiente: la inclusión de personas con alguna discapacidad a los beneficios de las tecnologías de la información.

Los datos son abrumadores, únicamente el 1% de las páginas de internet están diseñadas para ser accesibles para personas con discapacidad, lo cual deja fuera a la gran mayoría y les impide tener acceso a una plataforma que les permitiría desarrollarse, lo cual, además de ser una injusticia social, es un gran desperdicio de potencial. Imaginemos qué hubiera pasado si el gran físico Stephen Hawkings no hubiese tenido acceso a la tecnología que le desarrolló Intel y que le permitió comunicarse a través de un sistema que, en un inicio, utilizaba moviendo su muñeca y que después pudo utilizar a través de su mejilla.

Hay que imaginar lo que se hubiera perdido la humanidad en conocimiento, y no hay que imaginar tanto para dimensionar lo que nos estamos perdiendo como sociedad y como país al no hacer un esfuerzo para dotar de herramientas a los 2 millones 691 mil personas que el Inegi tiene identificadas con problemas de visión aun utilizando lentes o el millón 350 mil que no pueden escuchar aun utilizando algún aparato o los 945 mil que no pueden comunicarse, ello por mencionar algunas cifras del universo de 7 millones 168 mil que tienen alguna limitante física o condición mental.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

Sin agua entubada, más de 39% de localidades en el país: Inegi

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer hoy los resultados del Inventario Nacional de Viviendas 2020, en el cual se reveló que 39.5 por ciento de las localidades en el país no tiene agua entubada y casi 88 por ciento carece de drenaje. De acuerdo con el instituto, que preside Graciela Márquez, el inventario ofrece información de las características de la vivienda en el país, tales como disponibilidad de infraestructura vial, mobiliario urbano, servicios, restricción del paso, así como comercio en la vía pública en 2020.

El Inegi analizó un millón 596 mil 975 manzanas urbanas en México, además para 184 mil 295 localidades rurales con viviendas particulares, arroja información de disponibilidad de servicios de transporte, redes de agua y drenaje, así como saneamiento, calles con recubrimiento, alumbrado público, parques, consultores, comercios áreas de esparcimiento y otros.

Durante la presentación, Edgar Vielma, director de estadísticas sociodemográficas del Inegi, describió que son 43 indicadores los que analiza el informe.

De las localidades, 12.3 por ciento tiene drenaje y 23.6 por ciento tiene servicios públicos de limpia.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Se incrementa número de adultos mayores en México: Inegi

Con motivo del “Día Mundial de la Población”, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló que la estructura por edad mostró una base piramidal más angosta, debido a la reducción relativa de niñas, niños y jóvenes.

Entre 1970 y 2020, precisó el Inegi, se presentaron dos cambios sustantivos en la estructura poblacional en México. Por un lado, el porcentaje de personas de cero a 14 años se redujo de 46 a 25 por ciento, mientras que el de la población de 30 a 59 años aumentó de 22 a 38 por ciento.

Entre 1970 y 2020, el índice de envejecimiento pasó de 12 a 48 personas de 60 años y más por cada 100 niñas y niños con menos de 15 años.

El incremento de los adultos mayores evidencia un proceso de envejecimiento demográfico. No obstante lo anterior, comentó el Inegi, México aún no muestra la misma magnitud que se ha observado en regiones más desarrolladas.

De acuerdo con las proyecciones de población que publica el Consejo Nacional de Población (CONAPO), se estima que, en 2050, el porcentaje de adultos mayores será de 22 por ciento. La cifra representa una de las transformaciones sociales más significativas del siglo XXI, según la Organización de las Naciones Unidas. Lo anterior desencadenará consecuencias para casi todos los sectores, entre ellos, el mercado laboral y financiero y la demanda de bienes y servicios (viviendas, transportes, protección social), así como para la estructura familiar y los lazos intergeneracionales.

Durante el 2020, en México hubo un millón 86 mil 743 defunciones registradas. De estas, 59 por ciento ocurrieron en hombres y 41 por ciento, en mujeres. Las primeras tres causas de muerte fueron: enfermedades del corazón (20 por ciento); covid- 19 (18 por ciento) y diabetes mellitus (14 por ciento). En conjunto, estas tres causas sumaron 52 por ciento de las defunciones totales.

En esta estructura destacan las defunciones por la covid- 19. Al distinguir por sexo y grupos de edad, se observa que las tasas de defunción más altas por covid en el 2020 se ubicaron en los grupos de 60 a 69, 70 a 79, y 80 y más años. De estos, el número más alto ocurrió en el grupo de 80 y más, con 152.97 muertes por cada diez mil hombres y 81.25 muertes por cada diez mil mujeres.

El Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) propuso el 11 de julio como el “Día Mundial de la Población”, que se celebró por primera vez en 1990, pues el papel que ésta cumple en los programas y planes generales de cada país es fundamental.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Número de usuarios de internet en México creció 6.74% en 2021: Inegi

El número de usuarios de internet en México creció 6.74% en 2021, para alcanzar los 88.6 millones de mexicanos y mexicanas que cuentan con alguna forma de acceso a la red de redes, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2021, realizada por el Inegi y el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

El instituto de estadística de México y el regulador de las telecomunicaciones publicaron los resultados de la encuesta que sirve para conocer el acceso a tecnologías de la información en los hogares mexicanos y en la cual se advierte que 75.6% de la población con 6 años o más en México tiene acceso a internet, es decir cuatro puntos porcentuales más que en 2021, cuando había 83 millones de personas con acceso a internet en el país o 71.5 por ciento.

Brechas

Una mayor cantidad de hombres (76.5%) tienen acceso a internet en México frente a 74.8% de las mujeres, una constante en la medición por lo menos en las cinco encuestas más recientes. Los jóvenes de entre 18 y 24 años son quienes tienen mayor acceso a la red, con 93.4 por ciento. Le siguen los menores de entre 12 y 17 años y quienes tienen entre 25 y 34 años, con 90 por ciento. 

Las personas de entre 35 y 44 años tienen acceso a internet en 82.7% de los casos, mientras que quienes tienen un menor acceso a internet en México son quienes tienen más de 55 años, pues sólo 42.4% tiene acceso a internet. 

Aunque la brecha entre la población con acceso a internet en las ciudades y el campo se mantiene, ésta mostró una reducción de 2.1 puntos porcentuales respecto de los resultados de 2020. En 2021, 81.6% de la población de seis años o más con acceso a internet se concentró en las ciudades mientras que sólo 56.5% radica en el entorno rural.

Smartphone, el rey

La mayoría de quienes se conectaron a internet en México lo hicieron a través de un smartphone. Entre 2020 y 2021, el número de personas que se conectaron a internet a través de un teléfono celular pasó de 89.6 a 96.8%; mientras que el número de mexicanos que se conectó a través de un televisor inteligente (Smart TV) y de una consola de videojuegos también aumentaron considerablemente, al pasar de 12.4 a 25.7 % y de 6.2 a 6.5 %, respectivamente.

En sentido opuesto, las personas que se conectaron a la red a través de una computadora portátil, de una tablet o de una computadora de escritorio volvieron a registrar una caída por quinto año consecutivo, al disminuir en 10.4 y 17.7 puntos porcentuales, respectivamente.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Productividad laboral hila 7 trimestres en descenso; marca nuevo mínimo de 13 años

El Índice de Productividad Laboral de la Economía (IGPLE) con base en horas trabajadas hiló siete trimestres con contracciones y entre enero y marzo de 2022 se ubicó en 95.3 puntos, lo que representó una reducción trimestral de -0.5%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con este resultado, la productividad laboral anotó nuevamente uno de sus datos más bajos, descendiendo a niveles no vistos desde de la crisis financiera global de 2009, cuando el indicador se ubicó en un mínimo de 93.6 puntos.

La contracción observada en el primer trimestre del año se explica por una caída en la productividad laboral en todos los sectores de la economía, donde las actividades industriales y de servicios reportaron las pérdidas más pronunciadas.

“Desafortunadamente se espera que la productividad laboral siga a la baja, sobre todo porque no hay una mejora rápida en la inversión fija bruta. Todo esto es signo que lo que estamos viviendo en la economía mexicana, una lenta recuperación y lo malo es que la productividad se relaciona con los crecimientos en los salarios. Eso significa que si se incrementa el salario sin que crezca la productividad, hay mayores presiones inflacionarias”, expuso Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y Crecimiento Económico (IDIC), comparte esa opinión. Para el especialista, el indicador muestra las dificultades que aún tiene la economía mexicana para crecer. 

“Cuando se compara con el aumento de costos que han enfrentado las empresas, particularmente los costos laborales, en esencia la productividad sigue retrocediendo. Es decir, los costos laborales crecen en mayor proporción que la producción; es decir, el valor agregado que se genera en las empresas por el factor trabajo y por eso se presenta el gran rezago que tiene la economía, aumentar la productividad en un entorno de alta presión de precios”, explicó José Luis de la Cruz.  

La productividad laboral se obtiene de la relación entre el Producto Interno Bruto (PIB) y el número de personas ocupadas u horas trabajadas. A tasa anualizada, este indicador tuvo una contracción de -5%, lo que está muy lejos de la meta de crecimiento de 4.8% anual como lo plantea la organización México ¿Cómo Vamos? para mantener un crecimiento económico sostenido.

“Queda claro que algo está ocurriendo con la productividad laboral en el país. Desde el segundo trimestre de 2018 hasta el primer trimestre de 2022 se acumula una contracción de 8.8% en la productividad laboral. Parece haber algo más estructural y de fondo. La mano de obra mexicana es menos productiva que hace cuatro años en buena medida por un bajo crecimiento económico y por todos los eventos en el mercado laboral desde los efectos de la pandemia hasta las regulaciones”, opinó Carlos Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores. 

Aunque explicar las causas de esta situación puede ser complejo, lo que sí es un hecho, es que este indicador muestra un entorno complejo para hacer negocios en México, incertidumbre jurídica y dificultad para invertir, consideró el especialista. 

El mercado se recupera, la productividad no 

A pesar de que en el primer trimestre de este año también se observó una recuperación del nivel de ocupación, la productividad laboral mantuvo su tendencia a la baja. Desde la perspectiva de Gabriela Siller, esto se explica porque “la producción ha crecido más lento que la contratación”. Para la especialista, este fenómeno está estrechamente vinculado con un “estancamiento económico que puede durar varios años”.

“En productividad laboral estamos incluso por debajo de lo que teníamos antes de la pandemia y eso es un problema para la economía, para los hogares, los salarios y demás. Parte de lo que hemos observado es que el mercado laboral tuvo mucho dinamismo en enero y febrero, se acumularon más de 300,000 empleos formales, pero la recuperación se relentizó muy rápido. Ahí estamos viendo una parte del por qué estamos siendo cada vez menos productivos”, apuntó Sofía Ramírez, directora general de México ¿Cómo Vamos? 

Por otra parte, la especialista señaló que las inversiones privadas no han recuperado sus niveles previos a la emergencia sanitaria por la Covid-19 de manera equitativa para todos los sectores económicos. 

“Si no invertimos, va a terminar pasando lo que hemos visto en el segundo trimestre, una relentización de las contrataciones formales y del dinamismo de la economía, lo que afecta la producción por hora trabajada”, puntualizó.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Brecha laboral en México: Al menos 14.7 millones de personas necesitan empleo

Dos años y un mes han pasado desde que se registrara el mayor impacto en el mercado laboral a causa de la suspensión de actividades económicas no esenciales debido a la pandemia de Covid-19, y que llevó a 12.7 millones de personas a dejar su empleo, y la brecha laboral no ha logrado recuperarse del todo.

Los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación Empleo (ENEO) revelan que el 21.9% de la fuerza laboral potencial del país necesita un empleo, todavía por arriba del nivel de 19.8% reportado en marzo de 2020. Esto implica que en la actualidad hay 2.3 millones de personas más en esta situación, para llegar a un universo de 14.7 millones de personas.

La brecha laboral mide la necesidad más amplia de empleo en el mercado, ya que considera a las personas desocupadas, a las inactivas disponibles para trabajar y a las subocupadas, es decir, quienes tienen jornadas reducidas y la necesidad de laborar más tiempo.

Este indicador de déficit de empleo llegó a un nivel máximo histórico de 52.9% de la fuerza laboral potencial en mayo de 2020 y se ha reducido gradualmente; en abril de este año tuvo un repunte respecto a marzo, cuando fue de 21.5 por ciento. Sin embargo, los niveles reportados todavía se encuentran por arriba de lo observado antes de la pandemia.

El máximo histórico anterior para este indicador, el cual el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) denomina “tasa de subutilización de la fuerza de trabajo”, se registró durante la crisis financiera global de 2009, en el mes de mayo, cuando se ubicó en un nivel de 26.4 por ciento.

Todos los componentes que conforman la medición de la brecha laboral tuvieron un aumento en abril, lo que llevó a que medio millón de personas se sumaran a la necesidad de empleo. La población desocupada aumentó en 71,046 personas; la inactiva disponible para trabajar, en 69,396 personas, y, la subocupada, que reportó el mayor incremento, en 433,537 personas.

A pesar de los avances del mercado laboral en general durante el cuarto mes del año, los indicadores complementarios, destacó Marcos Daniel Arias Novelo, analista económico de Monex, “no tuvieron la misma mejora, lo que derivó en un crecimiento de la brecha laboral de 574,000 personas. El indicador se ubicó en 21.94% de la PEA extendida y subió gracias al crecimiento de subempleo desde 4.77% hasta 5.20% y del desempleo encubierto desde 7.67% hasta 7.74%”.

Uno de los efectos principales de la pandemia en el mercado laboral ha sido el aumento de la inactividad laboral, en especial del renglón que abarca a quienes se encuentran desalentados para encontrar un empleo. Este grupo abarcó en abril a 7.7 millones de personas, un aumento de 33.6% respecto a lo reportado en marzo de 2020.

En sus reportes sobre el impacto de la Covid-19 en el mercado laboral, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha reiterado que “el aumento del nivel de inactividad es una de las principales consecuencias de la actual crisis laboral, en la que es necesario hacer hincapié en el plano político”.

En economías como la mexicana, destacó el organismo, la brecha laboral sigue siendo superior respecto a lo reportado antes de la emergencia sanitaria, en niveles de hasta cinco puntos porcentuales, lo que complicará más la recuperación plena del empleo.

“Estas cifras indican que la recuperación de las horas trabajadas ha ido acompañada de un fuerte repunte del empleo en las economías avanzadas, ya con el regreso de la población al mercado laboral, mientras que en los países de ingreso mediano persiste el déficit de ocupación. Estas tendencias se reflejan en las variaciones de las tasas de inactividad en estos mercados laborales”, detalló la OIT.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

México | Cifras sobre las telecomunicaciones al cierre del 1er trimestre

Derivado de la actual situación mundial, se espera para la mayoría de los países del mundo, una menor actividad económica de la prevista al cierre del año previo. Sin embargo, en cuestión de telecomunicaciones, el advenimiento de las redes 5G generará crecimiento en la industria.

De acuerdo con CIU, el Inegi estima que el PIB registró un crecimiento anual de 1.6% durante el primer trimestre de 2022 (1T-2022). Destaca que, con cifras desestacionalizadas del PIB, este dinamismo equivale a un despunte en el trimestre de 0.9%, nivel que marca una ruta ascendente después de la contracción de -0.7% en el 3T-2021 y virtual estancamiento en el 4T-2021 (+0.02 por ciento).

En México, la industria de las telecomunicaciones creció 4.4% durante el 1T-2022. La venta de equipos cayó 10.2% pero la venta en servicios de voz y datos creció un 10.7 por ciento.

CIU destaca que durante el 1T-2022, el crecimiento en los ingresos por servicios fue 6.7 veces mayor al del PIB durante ese periodo (1.6 por ciento).

En contraste, los ingresos por equipamiento móvil continúan exhibiendo tasas negativas de crecimiento anual, circunstancia manifiesta por tercer trimestre consecutivo. Esto se explica por la escasez de unidades para su venta, así como la expansión en el periodo de reemplazo de dispositivos por parte de los usuarios.

Se prevé que, con el lanzamiento de servicios de 5G,  la evolución en el consumo de servicios móviles durante 2022 trazará una trayectoria de crecimiento mayor al de la actividad económica en su conjunto, que impulsará la dinámica del PIB.

Ingresos por operador

Durante el 1T-2022, los ingresos generados por los operadores móviles contabilizaron un total de 73,836 millones de pesos, cifra que representa un crecimiento anual de 4.4 por ciento.

Telcel, registró ingresos por 52,522 millones de pesos (mdp) durante el 1T-2022, cifra 2.3% mayor en su comparativo anual, concentrando así el 71.1% de los ingresos del mercado.

Esta dinámica fue resultado del incremento de 9.5% en los ingresos provenientes por la comercialización de servicios, impulsados por aquellos atribuibles al subsegmento de prepago que crecieron 12.4% y 5.7% los de pospago, a pesar de registrarse una reducción en -13.7% de aquellos de equipamiento.

AT&T registró un crecimiento anual de 7.7%, con ingresos equivalentes a 13,796 millones de pesos (18.7% del total del mercado), derivados del incremento de 9.9% en el componente de servicios, al ser impulsado por la importante expansión de su base de clientes y el crecimiento en 2.6% del componente de equipamiento. Destaca por ser el único operador en observar un dinamismo al alza en los ingresos por equipos.

En tanto, Telefónica registró ingresos 0.5% superiores en el 1T-2022, al generar 5,886 millones de pesos, una contribución de 8.0% del total del segmento móvil. Esto debido a la caída en -6.2% en las ventas de equipamiento, que pudo ser ligeramente compensada con el crecimiento de 2.9% en el componente de servicios. De acuerdo con el operador, estos resultados son atribuibles a la recuperación del subsegmento prepago y al sólido crecimiento de los accesos de pospago, a pesar de la reducción de las tarifas de interconexión móvil.

Por último, se estima que los operadores móviles virtuales (OMVs) generaron en su conjunto un total de ingresos por 1,632 millones de pesos durante el 1T-2022, cifra que representa un crecimiento anual de 133.6%, como consecuencia de la marcada expansión en su base de usuarios y del incremento del consumo promedio de servicios por usuario. Con ello, su participación de mercado conjunto ascendió a 2.2% durante el 1T-2022.

Al finalizar el 1T-2022, se contabilizaron un total de 133.3 millones de líneas, 5.3% más en su comparativo con el mismo trimestre del año anterior.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

TENDENCIAS_ A dos años de pandemia, inactividad laboral duplica avance del empleo

Por cada persona adicional que se ha sumado al mercado laboral tras el impacto de la pandemia, dos más han salido de una ocupación, están inactivas y se encuentran desalentadas para encontrar empleo, revelan datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Mientras que para el primer trimestre del año el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reporta 733,000 personas ocupadas más que antes del impacto de la emergencia sanitaria por Covid-19, en el mismo tiempo, la población inactiva laboralmente aumentó en 1.8 millones de personas.

De esta manera, la Población No Económicamente Activa (PNEA) clasificada como “disponible” abarca ya 7.5 millones de personas, lo que implica un aumento de 32.4% en dos años. En este renglón se encuentran quienes no tienen empleo, pero tampoco lo están buscando porque consideran que no hay condiciones óptimas.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido que el “aumento de la inactividad laboral es una de las principales consecuencias en la actual crisis laboral”, un aspecto que puede dificultar aún más la recuperación del empleo.  En ese sentido, el organismo internacional ha subrayado que impulsar el retorno al mercado del trabajo desde la inactividad es más complejo que hacerlo desde la desocupación.

El crecimiento de la inactividad en el mercado de trabajo mexicano explica el por qué la tasa de participación laboral, que en el arranque de este año se ubicó en 58%, se mantiene 1.7 puntos porcentuales por debajo de su nivel prepandemia, es decir, no ha logrado recuperarse a pesar de que la población ocupada reporta puestos de trabajo adicionales a los que tenía en el cuarto trimestre de 2019, período previo a las afectaciones de la emergencia sanitaria por la Covid-19.

Entre otros efectos, el aumento de los “disponibles” de la PNEA también incide en que el desempleo extendido (15%), el cual contempla a los desempleados y a los inactivos, esté 2.4 puntos porcentuales por arriba de su dimensión previa al impacto de la pandemia, a pesar de que la tasa de desocupación (3.4%) está cercana a su nivel observado antes de la emergencia sanitaria.

A decir de especialistas consultados, la inactividad refleja que a pesar de que la ocupación ya reporta ganancias adicionales a lo observado antes de la pandemia, hay pendientes para que más personas se incorporen a una actividad económica.

“Aunque estamos creciendo en ocupación, no estamos siendo exitosos para lograr que todas las personas se incorporen al mercado laboral, como estudiantes que se gradúan de la universidad o de estudios de nivel medio superior. Creo que esa es la principal llamada de atención que nos hace el seguimiento de esta tendencia”, señaló Katia Guzmán, coordinadora de Datos de la organización México ¿Cómo Vamos?

De acuerdo con la OIT, en economías como la mexicana, el crecimiento de la inactividad laboral tiene un impacto en las políticas públicas, ya que se requiere un mayor esfuerzo para que las personas retornen a la fuerza laboral.

Desde la óptica de Carlos Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores, el incremento de los también denominados “desalentados” puede explicarse por dos factores: el primero puede estar sujeto al incremento en la demanda de cuidados que impactó en mayor medida a las mujeres; la segunda, por el deterioro de las condiciones de trabajo.

Inactividad, una respuesta a la precariedad 

Durante el 2009, año de la crisis financiera global, los disponibles de la PNEA crecieron en 231,556 personas, pero a partir del 2010 se observó un descenso paulatino con un repunte a finales de ese mismo año, para alcanzar las 6.2 millones de personas en esa condición, una cifra que, aunque tuvo niveles cercanos en los años posteriores, nunca rebasó ese umbral sino hasta el tercer trimestre de 2020, cuando anotó el máximo histórico de 10.7 millones de personas.

Carlos Ramírez opinó que esto es muestra de que a diferencia de dicha crisis financiera global, con la actual pandemia la inactividad laboral ha tenido una recuperación más lenta. “Aunque hemos visto una mejoría en general en los indicadores del mercado laboral, estos datos confirman que no se ha alcanzado una plena recuperación. Como que hay una herida que quedó ahí y no ha terminado de cerrar”.

En ese sentido, el especialista consideró que el nivel de inactividad laboral responde en buena medida a la precarización del empleo, lo que se refleja en el desaliento para buscar una oportunidad laboral ante las dificultades de encontrar ofertas atractivas. 

Como muestra de este deterioro, la población subocupada que concentra a quienes tienen un trabajo con jornadas reducidas y la necesidad de ofrecer más tiempo en el mercado laboral, abarcó a 5 millones de personas en el primer trimestre de 2022, aunque este renglón se ha venido reduciendo en los últimos meses, se mantiene en un nivel de 801,481 personas más de las observadas previo a la emergencia sanitaria.

Para Katia Guzmán, el crecimiento de la población desalentada está relacionado con “las condiciones de entrada del mercado laboral”. Este fenómeno, apuntó la especialista, era más sencillo de explicar durante los meses más críticos de la pandemia porque las mujeres son las más propensas a salir de la fuerza laboral en emergencias por la falta de infraestructura de cuidados.

“Lo que sucede en períodos posteriores, como ahora que estamos a dos años de ese gran golpe económico, es que nos cuesta más trabajo reincorporarnos al mercado laboral”, expuso la especialista.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Inegi: personal ocupado en la industria manufacturera aumentó 0.4% en febrero

El mercado laboral de la industria manufacturera en México dio la vuelta a la crisis que generó el covid-19 y ya registró en febrero de 2022 su mejor nivel en materia de personal ocupado, aunque todavía las remuneraciones y prestaciones se mantienen inestables.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), que dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el índice del personal ocupado en la industria manufacturera se ubicó en 117.2 puntos en febrero, su mejor nivel desde que se tiene registro, lo que representó un avance mensual de 0.4 por ciento.

El personal ocupado está 2.26 por ciento arriba de su nivel prepandemia (enero de 2020).

Las horas trabajadas registraron un aumento de 0.3 por ciento y las remuneraciones medias reales pagadas, que incluyen sueldos, salarios y prestaciones sociales, crecieron 0.5 por ciento respecto de enero pasado.

A tasa anual y con cifras ajustadas por estacionalidad, el personal ocupado total se incrementó 2.8 por ciento en febrero, su tasa anual más alta desde noviembre de 2021; las horas trabajadas subieron 3.5 por ciento y las remuneraciones medias reales disminuyeron 0.9 por ciento en febrero de 2022, con lo que hiló ocho meses de registros anuales negativos.

Con cifras originales, sin realizar un ajuste por estacionalidad, el personal ocupado aumentó 2.8 por ciento en febrero respecto del mismo mes de 2021; hay incrementos en casi todos los subsectores manufactureros, excepto fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón e industria de la madera, con una caída anual de 5.6 y 2 por ciento, en ese orden.

Las horas trabajadas registraron un aumento anual de 3.5 por ciento, con cifras originales; mientras las remuneraciones cayeron 0.8 por ciento, en donde la mayoría de las industrias manufactureras caen.

En tanto, la utilización de la capacidad de planta en la industria manufacturera alcanzó 82.4 por ciento en febrero, luego de que en el mismo mes de 2021 reportó un 76.1 por ciento.

Así, la industria manufacturera confirma que sigue siendo el motor de crecimiento de la economía mexicana.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA