TENDENCIAS_ Aumenta la brecha laboral; mujeres, las más afectadas

La brecha laboral se mantiene en aumento en tiempos de pandemia y, actualmente, 45 por ciento de las mujeres en edad de trabajar se encuentran fuera de la vida económica; mientras que 76 por ciento de los hombres están participando en diferentes actividades laborales.

Durante el webinar “La igualdad entre mujeres y hombres como estrategia empresarial”, organizado por la Universidad de las Américas Puebla (Udlap) y la Udlap Jenkins Graduate School, Aída Cerda Cristerna, consultora especialista en género, economía e igualdad laboral, explicó que las acciones por la igualdad laboral entre mujeres y hombres es un pendiente en las empresas, las sociedades, el gobierno y la academia.

A pesar de que en México la matrícula universitaria es paritaria, es decir, es 50 por ciento de los estudiantes en las instituciones de educación superior son mujeres y 50 por ciento son hombres, en el mercado laboral todavía no se reflejan los mismos porcentajes, explicó.

La realidad de México está lejos de ser igualitaria como lo reflejan los datos otorgados por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2020 del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), que revelan que se mantiene la desigualdad y una brecha del 30 por ciento de participación en la economía.

“Solamente, 45 por ciento de las mujeres en edad de trabajar están en la vida económica del país; mientras que en el caso de los hombres la participación es de 76 por ciento; es decir, hay todavía una brecha de 30 por ciento en la participación entre mujeres y hombres”, destacó la especialista.

Las mujeres que logran entrar al mercado laboral lo hacen por los salarios más bajos y la tercera parte de ellas trabajan por un salario mínimo en comparación con una quinta parte de los hombres, expresó la especialista.

“El problema es mayor en el momento de la jubilación, solo 12 por ciento de las mujeres tendrán una pensión respecto a 29 por ciento de los hombres, situación que revela los retos que enfrenta la sociedad en general”, apuntó.

En el ámbito empresarial, aunque las mujeres pongan su propio negocio o trabajen en el mundo corporativo enfrentan desigualdad: del total de personas empleadoras en México, sólo dos de cada 10 son mujeres, es decir, ocho de cada 10 son hombres.

Las mujeres empresarias enfrentan retos mayores en cuanto a la inserción, los negocios exitosos y un crecimiento que les permita desarrollarse: en el mundo corporativo, se registra una presencia de 37 por ciento de mujeres contra un 63 por ciento de los hombres.

“¿Qué es lo que pasa si la mitad de la matrícula universitaria son mujeres, porqué después no están en los puestos jerárquicos? ¿Por qué a la hora de llegar al nivel más alto de la empresa? Hay sólo un ocho por ciento de mujeres CEO contra un 92 por ciento de los hombres”, apuntó.

Para Cerda Cristerna, una primera barrera que enfrentan las mujeres para acceder al trabajo remunerado es entrar al mercado laboral porque hay estereotipos y sesgos desde el reclutamiento.

“Hoy en día en las entrevista de trabajo todavía se hacen preguntas distintas a mujeres y hombres, una de ellas por ejemplo, son: tiene hijos o hijas, tienes quién te ayude a cuidarles, piensas tener hijos o hijas, piensas casarte pronto, planeas dejar de trabajar al casarte, entre otras”, expresó.

Los retos que enfrenta la sociedad para alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres son tan grandes que se necesita abordarlos desde las políticas públicas, la educación, los sindicatos, los hogares y desde las empresas, explicó.

“Tenemos que trabajar desde muchos ejes para que cambiemos esta sociedad a una donde de verdad mujeres y hombres tengamos las mismas oportunidades y el mismo ejercicio de derechos”, afirmó la consultora.

CON INFORMACIÓN VÍA MILENIO

La pandemia expulsó a 1.3 millones de mujeres del mercado laboral y eliminó a 26,300 empresarias y emprendedoras

La llegada de la Covid-19 profundizó problemáticas importantes en el mercado laboral mexicano, especialmente las relacionadas con brechas de desigualdad. Aunque el impacto alcanzó a toda la población, las mujeres han representado uno de los grupos que más resienten la crisis económica, la precariedad laboral y la pobreza de ingresos y de tiempo en relación con sus pares hombres. 

Antes de la pandemia las brechas de género ya eran significativas, las mujeres estudian más, pero ganan menos, ocupan puestos de menor calificación y están casi ausentes en los comités de liderazgo o en las sillas directivas. Las mujeres tienen también más obstáculos para emprender negocios que den empleo a más personas. Adicionalmente, la sobrecarga laboral por las actividades del hogar ha sido uno de los factores más persistentes durante el 2020. 

Después de un año conviviendo con el virus, el mercado laboral muestra una recuperación, también desigual. Al corte del primer trimestre del 2021 se expulsaron 1.8 millones de trabajadores del mercado laboral, de los cuales 1.3 millones son mujeres y apenas 266,547 son hombres, de acuerdo con cifras desestacionalizadas de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi

¿Y qué implica ser expulsado del mercado?

La población económicamente activa muestra a toda la población en condición de trabajar que o tiene un trabajo o está buscándolo. Al inicio de la pandemia observamos la expulsión de cerca de 12 millones de mexicanos del mercado laboral, que se fueron recuperando poco a poco. Esto se explica porque durante el confinamiento más estricto muchos trabajadores no fueron despedidos definitivamente, sino que se estaban “en paro temporal”. 

De modo que, si no estás buscando activamente un empleo y tampoco tienes uno, estás fuera de la población económicamente activa. 

Adicionalmente, 2.1 millones de mexicanos se encuentran en situación de desocupación y cerca del 70% son mujeres. Lo que implica que cerca de 1.5 millones de mujeres estaban trabajando antes de la pandemia y al corte del primer trimestre del 2021 dejaron de hacerlo, mientras que para los hombres esta cifra es sólo de 604,422. 

¿Y por qué más mujeres dejaron sus ocupaciones?

Durante el 2020 los proyectos estadísticos eventuales del Inegi, la ECOVID-ML y la ECOVID-IE, que miden el impacto económico y laboral de la crisis sanitaria en México, mostraron que las mujeres estaban enfrentando mayores retos para abordar la crisis debido a que con el trabajo en casa tienen jornadas laborales más largas, se incrementaron sus tareas dentro del hogar y se encargan de más del 70% del cuidado de niños pequeños y adultos mayores, así como del acompañamiento educativo.

Durante los meses de abril a julio entre el 34 y 38% de las mujeres que tienen un trabajo aseguraron también que además de sus jornadas dedicaron más tiempo al cuidado de terceros, para los hombres sólo fue del 19 al 26 por ciento. 

Estas disparidades se intensifican en el rubro de quehaceres domésticos, donde entre el 92 y 94% de las mujeres dijo realizar estas tareas mientras que sólo el 69 al 78% de los hombres. 

Adicionalmente en el ámbito educativo se documentó que cerca de 2.5 millones de niñas y adolescentes pausaron sus estudios por alguna problemática relacionada con la pandemia o la crisis económica. 

Estos indicadores reflejan que muchas mujeres que trabajaban tuvieron la necesidad de pausar indefinidamente sus ocupaciones remuneradas, lo que se puede explicar en gran medida por una mayor demanda de tiempo en el hogar con las clases en línea y las tareas del hogar y adicionalmente por patrones de discriminación estructural en los puestos de trabajo y las empresas. 

Desaparecieron 26,300 empresarias 

Si se analizan a detalle los indicadores laborales también se pueden observar importantes retrocesos en el liderazgo laboral femenino. El nivel de mujeres encabezando empresas que dan empleo a otras personas ya era bajo antes de la pandemia, con ella es aún más. 

En el primer trimestre del 2020, la ENOE del Inegi registraba 571,258 mujeres con negocios que dan empleo a terceros, esta cifra se recortó a 544,967 en el mismo lapso del 2021, lo que significa una pérdida de 26,300. 

Adicionalmente, se registró una precarización importante del empleo femenino, el total de mujeres que gana más de cinco salarios mínimos mensuales cayó de 419,256 a 433,439. Esta situación implica que 74,817 mujeres que percibían las remuneraciones más altas de la clasificación redujeron sus ingresos o simplemente forman parte de las mujeres que salieron del mercado laboral. 

La pandemia Covid-19 ha expuesto de manera importante las desigualdades laborales entre mujeres y sus pares hombres en México, y las interseccionalidades con otros grupos vulnerables. A la espera del avance de la campaña nacional de vacunación las expectativas sobre el trabajo comienzan a recuperarse, pero corregir la estructura de desigualdad todavía es una tarea pendiente. 

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Empleo, horas trabajadas y remuneraciones, sin cambio en manufactureras IMMEX: Inegi

La industria manufacturera de exportación se mantuvo en febrero casi sin cambios con respecto a enero en sus principales indicadores, ya que el personal ocupado y las horas trabajadas registraron un ligero incremento de 0.2 por ciento, en tanto que las remuneraciones reales pagadas se mantuvieron sin cambio, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De acuerdo con Indicadores del programa Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX) a tasa anual el personal ocupado total presentó un alza de 1.1 por ciento, las remuneraciones medias reales aumentaron 2.8 por ciento y las horas trabajadas cayeron 1.1 por ciento en febrero del año en curso.

El personal ocupado en este sector avanzó 0.2 por ciento en febrero, en tanto que los no manufactureros (que llevan a cabo actividades relativas a la agricultura, pesca, comercio y a los servicios) descendió 0.1 por ciento a tasa mensual.m{1374482}

En febrero, las horas trabajadas no reportaron cambio en los establecimientos manufactureros, crecieron 0.2 por ciento, mientras que en los no manufactureros retrocedieron 1.3 por ciento con series ajustadas por estacionalidad.

Comparado con enero, las remuneraciones para el personal del programa IMMEX se mantuvieron sin variación en febrero; en contraste, en las no manufactureras decrecieron 0.4 por ciento.

Conoce los principales indicadores de los establecimientos con Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación #IMMEX, actualizados a febrero de 2021 https://t.co/eROEPPEK3p — INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) April 30, 2021

CON INFORMACIÓN VÍA MILENIO

Inflación, en su punto más alto en 27 meses: Inegi

El alza en energéticos y productos agropecuarios llevaron al mayor encarecimiento de precios en 27 meses. La inflación en marzo fue de 4.67 por ciento, la más alta desde diciembre de 2018, mostró el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los incrementos mensuales de 5.21 por ciento en el gas LP doméstico, de 2.08 en la gasolina de bajo octanaje, de 8.05 por ciento en el huevo, de 2.88 en la tortilla de maíz y de 5.95 en la gasolina de alto octanaje fueron los que más contribuyeron al resultado de la inflación en marzo.

El incremento del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) respecto de febrero fue de 0.83 por ciento, el mayor para un mes similar desde 1999. Se debe sobre todo al aumento de precios en los productos más propensos a variar.

El alza rebasa los pronósticos de la encuesta de Banco de México, que asumía un aumento de 0.63 por ciento, mientras los de Citibanamex y Bloomberg se encontraban alrededor de 0.8 a 0.82 por ciento.

El Inegi muestra que el componente subyacente del INPC aumentó 0.54 por ciento, en él se agrupan bienes y servicios que se consideran menos expuestos a la volatilidad, como los alimentos empaquetados y otras mercancías, la vivienda y la educación; mientras el no subyacente lo hizo 1.69 por ciento. A tasa anual aumentaron 4.12 y 6.13 por ciento, respectivamente.

No habrá más baja de tasas

La inflación de marzo resultó fuera del rango objetivo del Banco de México, que es una media de 3 por ciento en un rango que va de 2 a 4 por ciento. De acuerdo con lo ya previsto por el organismo, el INPC llegaría a su punto más alto de 2021 en abril.

En comentarios previos a la publicación del informe, Ramsé Gutiérrez, vicepresidente senior de Franklin Templeton México, explicó que era de esperar una inflación por arriba de 4 por ciento y esto hace menos probable que Banco de México pueda disminuir su tasa de referencia en lo que resta de 2021.

El resultado de marzo se debe por un lado a que con la recuperación económica global están aumentando los precios de los energéticos y metales industriales y, por otro, a la base de comparación –marzo a mayo de 2020– cuando se tuvieron decrementos en el INPC.

“A futuro, los pronósticos de inflación más optimistas prevén que el chipote de inflación terminaría en junio o julio, pero al menos uno de cada cuatro especialistas prevén que este chipote (la inflación fuera del rango objetivo) durará hasta marzo de 2022”, consideró.

Con información vía La Jornada

Violencia doméstica a la alza, Red Nacional de Refugios

Durante los dos últimos meses del año, una mujer víctima de violencia doméstica acudió cada hora en busca de apoyo a la Red Nacional de Refugios (RNR), lo que revela lo grave de esta situación en México.

Wendy Figueroa, directora de la Red Nacional de Refugios, AC, manifestó que la violencia doméstica es una realidad cotidiana para miles de mujeres mexicanas.

Y es que, según las cifras más recientes del INEGI, se estima que siete de cada diez mujeres han sufrido al menos un incidente de este tipo a lo largo de su vida.

Manifestó que la pandemia no ha hecho más que agravar la situación en el hogar y que, según datos de la RNR, a lo largo del 2020, la atención a mujeres víctimas de violencia en casa incrementó un 44 por ciento.

En este sentido, reveló que durante febrero y marzo del año en curso, una mujer acudió en busca de refugio cada hora y que en el 75 por ciento de los casos los agresores son sus propias parejas.

“Pensar en acciones para prevenir, atender y eliminar las violencias contra las mujeres es reconocer las desigualdades y discriminaciones históricas a las que se han enfrentado durante cada etapa de su vida, así como los obstáculos estructurales que les imposibilitan ejercer su ciudadanía como sujetas de derechos”, indicó.

“Con esto muchas mujeres podrán pedir apoyo en caso de necesitarlo, tener atenciones psicológicas o jurídicas desde casa; podrán fortalecer sus opciones de emprendimiento accediendo a diversas plataformas, sin duda se acercarán opciones reales acordes a las necesidades de las sobrevivientes de violencia”, subrayó Wendy Figueroa.

Diversos sectores, tanto públicos como privados, cada vez aportan con nuevas iniciativas, no solo para la protección de las víctimas, sino para la prevención de nuevos delitos que puedan aumentar las ya de por sí altas cifras violencia de género.

Actualmente, los 75 espacios de protección y atención de la Red Nacional de Refugios, han acompañado de forma especializada a 30 mil 822 mujeres, niñas y niños, ya sea con la restitución de sus derechos, la promoción de su empoderamiento o con la creación de proyectos de vida libres de violencias mediante recursos como atención psicológica.

Para ello, se han realizado alianzas con compañías como YOTELCO+ para la entrega de 100 nuevas tarjetas SIM que les permitan no solo comunicarse ante una situación de riesgo, sino rehacer su vida a través de la democratización de servicios básicos de conectividad; todo de manera gratuita y con servicio móvil gratuito hasta final del año.

“En un mundo perfecto no existe la violencia. Sin embargo, nuestro mundo parece estar lejos de ser perfecto, por eso cada pequeña acción para combatir el maltrato cuenta muchísimo. Nuestras 100 SIMS gratuitas no convertirán instantáneamente este mundo en el cielo, pero al menos pueden ayudar a 100 mujeres en riesgo a salir adelante. Estas mujeres tienen mucho que hacer en este momento, pero al menos no tendrán que preocuparse de pagar su servicio telefónico hasta finales de año”, comentó Helgi Pakholok, directora creativa de YOTELCO+.

Con información vía Reporte Índigo

ACTUALIDAD. De burócratas mejor pagados, apenas 27% son mujeres: Inegi

Sólo uno de cada cuatro (27%) empleados de la administración pública federal que ganan más de 50 mil pesos al mes es mujer, revelan los resultados más recientes del Censo Nacional del Gobierno Federal del Inegi.

Lo anterior confirma la segregación vertical, es decir la menor participación de las trabajadoras del gobierno en los puestos directivos y de sueldos elevados.

Al cierre de 2019, primer año del actual gobierno, el personal adscrito a las instituciones de la administración pública federal ascendió a un millón 606 mil 800 empleados, un incremento de 8.8% respecto a 2018.

De este total, 64 mil 723 personas (4% del total) ganaron más de 50 mil pesos al mes, mientras que más de un millón de trabajadores (64.7%) percibían 15 mil pesos, en el mejor de los casos.

Entre quienes ganaban más de 50 mil pesos, 42 mil 279 empleados eran hombres y sólo 17 mil 444 mujeres, es decir menos de la mitad del personal masculino con dicho ingreso. Por el contrario, en la base salarial de quienes ganan hasta 15 mil pesos, predomina la población femenina con 591 mil plazas frente a 448 mil ocupadas por el sexo opuesto, equivalentes a dos quintas partes del total.

Las desigualdades de género en el mercado laboral también se manifiestan en la segregación vertical, es decir en las dificultades que experimentan las mujeres para desarrollarse profesionalmente y acceder a puestos con mayor poder de decisión y mejores remuneraciones, advierte Iliana Vaca, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En el estudio Oportunidades y desafíos para la autonomía de las mujeres en el futuro escenario del trabajo muestra que, por un lado, existe una fuerza conocida como “piso pegajoso”, que impide a las mujeres en los extremos más bajos de las jerarquías salariales, con empleos informales o de baja calidad, progresar o moverse a posiciones laborales con mejores beneficios.

Además, existe un “techo de cristal”, conformado por una serie de limitaciones para que las mujeres alcancen posiciones de mayor jerarquía en puestos de toma de decisiones, que son invisibles, como por ejemplo estereotipos de género y prejuicios, políticas desfavorables y falta de experiencia para acceder a puestos gerenciales, explicó.

Con relación a las y los titulares que se encontraron al frente de las instituciones de la administración pública federal, se reportó un total de 294, de los cuales 73.8% fueron hombres y apenas 22.8% mujeres.

En tanto, 47.5% de los hombres y 40.3% de las mujeres titulares de una institución contaron con estudios de licenciatura. Quienes tenían una maestría eran 25.8% y 19.4%, respectivamente, mientras que quienes tenían doctorado correspondían a 25.7% y 31.3%, en ese orden.

Presupuesto y control interno

Con relación al presupuesto ejercido por las instituciones de la administración pública federal, durante 2019 se reportó un total de 3 billones 186 mil 808 millones pesos. De ese monto, 34.1% se destinó a la función de protección y seguridad social. En comparación con lo ejercido durante 2018, el presupuesto ejercido en 2019 tuvo un aumento de 2.2%.

Además, se aplicaron 2 mil 919 auditorías a las instituciones del gobierno federal en 2019, de las cuales 62.5% se realizaron por el órgano interno de control de cada institución.

En el mismo periodo, las instituciones de la administración pública federal recibieron 33 mil 654 denuncias derivadas del incumplimiento de las obligaciones de los servidores públicos. De acuerdo con el medio de recepción, 42.0% fueron entregadas por escrito mediante oficio.

Respecto a que las investigaciones iniciadas durante 2019 por la presunta responsabilidad de faltas administrativas cometidas por servidores adscritos a instituciones de la administración pública federal, se reportaron 29 mil 740. De acuerdo con el origen de la investigación, 94.4% se iniciaron por denuncia.

Con información vía El Universal

Uno de cada cuatro hogares en México recibe apoyo de algún programa de gobierno: Inegi

Se estima que 38.5% de los hogares en México tienen ingresos monetarios de fuentes distintas al trabajo, del total de viviendas, 25.0% recibe apoyo de algún programa de gobierno, 13.0% recibe ingresos por jubilación o pensión, 6.1% recibe ingresos por remesas y 5.1% recibe apoyos por parte de personas residentes en el país, revelan los resultados complementarios del Censo de Población y Vivienda 2020, dados a conocer por el Inegi

Las entidades que reportaron los mayores porcentajes de viviendas que reciben ingresos monetarios por programas de gobierno, fueron: Guerrero con una tasa de 43.2%; Oaxaca, 42.0%; y Chiapas, 38.1%. Por el contrario, entre las que reportaron los niveles más bajos se encuentran: Baja California con un 13.9%; así como Quintana Roo y Nuevo León, 15.4%, respectivamente. 

Los resultados complementarios del Censo de Población y Vivienda fueron obtenidos del Cuestionario ampliado se aplicó en poco más de 4 millones de viviendas particulares, seleccionadas de manera probabilística, lo que permite hacer estimaciones de proporciones, tasas y promedios a nivel nacional, entidad federativa, municipios y de las 16 demarcaciones territoriales de la Ciudad de México. 

En materia de educación, los campos de formación académica más frecuentes para los 19.5 millones de personas de 18 años y más con educación superior son: Administración y negocios (23.1%), Ciencias sociales y derecho (16.9%) e Ingenierías, manufactura y construcción (16.9%). 

En materia económica, se estima que seis de cada 10 personas ocupadas están insertas en el sector comercio y servicios; y que 27.7% son artesanos, trabajadores en la construcción y en actividades de apoyo, mientras que 22.1% son funcionarios, profesionistas y técnicos y 13.4% son comerciantes y empleados en ventas. 

El cuestionario ampliado, también ofrece información sobre la movilidad cotidiana. A nivel nacional, 10.5% de la población que asiste a la escuela lo hace en un municipio, entidad o país distinto al de su residencia, mientras que 18.6% de la población ocupada se desplaza fuera de su municipio de residencia para ir a trabajar. 

El vehículo particular es utilizado por 33.1% de la población ocupada para su traslado al trabajo, 32.5% se desplaza en camión, taxi, combi o colectivos y 27.4% acude a su lugar de trabajo caminando. Poco más de 10% de las personas ocupadas invierte una hora o más en el traslado a su trabajo. 

Por lo que se refiere a los servicios de salud, el 31.6% del total de la población se atiende en el IMSS, 28.8% en un centro de salud u hospital de la Secretaría de Salud, 16.0% en una institución privada, 12.8% en un consultorio de farmacia, 5.4% en el ISSSTE, 3.2% en otra institución, mientras que 1.9% declaró no ser usuaria de servicios de salud.

Con información vía El Universal

Dos millones de niños, en tareas peligrosas o de alto riesgo: Inegi

El impacto de la crisis sanitaria sobre los menores de 5 a 17 años impelidos al mundo del trabajo todavía no se cuantifica, pero sin duda será enorme por aquellos que se sumarán a los 2 millones registrados en 2019 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) como mano de obra infantil en México, alerta la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En la Encuesta nacional de trabajo infantil 2019, cuyos resultados ofreció el instituto en diciembre pasado, se concluye: “del trabajo infantil total, 2 millones de niños y niñas trabajan en ocupaciones no permitidas dentro de la frontera de producción del sistema de cuentas nacionales (SCN), es decir, participan en labores peligrosas o prohibidos por debajo de la edad mínima, de acuerdo con los convenios y recomendaciones internacionales y la legislación nacional”.

Según el Inegi, esta cifra representaba, en el año que se efectuó la encuesta, 7.1 por ciento de la población de 5 a 17 años y se puede descomponer en 6.2 por ciento (1.8 millones) que sólo realizan alguna ocupación no permitida y 0.9 (262 mil) que la combinan con los quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas.

La OIT decretó 2021 como Año internacional para la erradicación del trabajo infantil, ante un fenómeno que, si bien ha disminuido 38 por ciento en la pasada década, aún afecta a 152 millones de niños en el mundo y “donde la pandemia por Covid-19 ha empeorado considerablemente la situación”, y ante lo cual apela a realizar una “acción conjunta y decisiva” a fin de revertirla.

La crisis sanitaria puede ser un detonante

Pedro Américo Furtado de Oliveira, representante para México de la OIT, consideró en entrevista con La Jornada que en el país existe un subregistro del trabajo infantil y no descarta un agravamiento del fenómeno a partir de la crisis sanitaria del año pasado.

“Si vemos el cierre de algunas actividades por el coronavirus en sectores como los servicios, el turismo, los alimentos, podemos considerar que ya se tenía un alto nivel de trabajo infantil, y además un crecimiento considerable de la informalidad por la pérdida de empleos. La probabilidad del aumento en el trabajo de menores de edad es enorme, pues el empleo no formal es una condición para su existencia.”

Hay temas del trabajo infantil ocultos, invisibles y no identificables a través del levantamiento de datos, y por eso puede afirmarse que hay una subcuantificación en los datos del Inegi y seguramente serán más elevados a partir del Covid-19, estima Furtado.

Originario de Brasil, el especialista llama a distinguir entre el trabajo infantil propiamente dicho, y aquel ubicado por él como “trabajo de chicos”, los que separa por una “línea tenue”. El primero se encuentra prohibido por los convenios internacionales y suscritos por México, mientras el segundo puede ser, por ejemplo, contribuir en las tareas familiares.

Así, para separar ambos, usa tres parámetros: “es trabajo infantil si la actividad afecta o pone en riesgo la salud e integridad física y moral del menor, si le impide estudiar o perjudica su rendimiento en clases y si le limita o lo aleja de la convivencia con sus pares”.

Para detectar, corregir y prevenir el fenómeno, admite que la red alrededor del trabajo infantil puede ser muy compleja, pues el Estado no puede exponer a los menores a una situación aún más vulnerable de la que ya viven.

“A veces acciones de buena voluntad, comprometidas y articuladas, pueden colocarlos en condición de mayor riesgo frente a la mínima, pero existente protección de su comunidad ante el rechazo o la discriminación.”

Indica que tales situaciones complican el diseño de políticas públicas sobre este tema. Primero debe identificarse dónde está el problema y armar programas donde se involucren los sectores sociales, públicos y hasta empresariales. “Esto, para coordinar una acción con la sociedad y las familias que piensan muchas veces que sus hijos los están ayudando, cuando en realidad están comprometiendo su desarrollo y perpetuando la pobreza”.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Precios de gasolina y gas LP aceleraron la inflación a 3.76% en febrero

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que la inflación a los consumidores registró en febrero su segundo mes consecutivo de incrementos, lo cual de acuerdo con analistas se debió a las alzas que han presentado los precios de los energéticos, como la gasolina y el gas dómestico LP.

El reporte del Inegi mostró que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento mensual de 0.63% durante el segundo mes del año, para una inflación a tasa anual de 3.76%, su mayor nivel desde octubre pasado cuando registró una tasa de 4.09 por ciento.

El mercado esperaba la aceleración de la inflación debido al incremento en los precios de los energéticos y de algunas mercancías. Un sondeo de Reuters arrojó que los especialistas esperaban una inflación anual de 3.72 por ciento.

“La inflación anual fue la mayor en cuatro lecturas, reflejando fuertes presiones en los energéticos, al interior del índice no subyacente, que es volátil. La inflación subyacente se aceleró poco, pero sigue elevada y con un desempeño mixto al interior: debilidad en los servicios y presiones en las mercancías”, dijo Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico y Financiero de Ve por Más (Bx+).

Por su parte Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, explicó que existen cuatro riesgos para la inflación en el corto plazo. El primero de ellos es la reciente volatilidad en el tipo de cambio.

También está el incremento en los precios internacionales del petróleo, aumento en los precios de los granos —particularmente el maíz y el trigo— así como el incremento en los precios de los metales industriales.

“Debido a las persistentes presiones inflacionarias y a los riesgos al alza sobre la inflación en el largo plazo, se percibe un menor espacio para recortes adicionales a la tasa de interés. Por lo anterior, la expectativa de mayor probabilidad ahora es de solo un recorte adicional de 25 puntos base para cerrar el año con una tasa de referencia de 3.75”, agregó Siller.

Presión en no subyacente

La lectura del reporte mostró que, si bien la inflación subyacente se ubicó en 3.43% anual, dentro de este rubro los precios de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno tuvieron un repunte significativo que presiona al índice en general.

En enero pasado, este componente presentó una tasa de 2.62%, la cual repuntó a 5.50% en febrero, lo que se explicó por el incremento de 6.83% en los precios de los energéticos.

En el último mes, el precio internacional del petróleo ha visto aumentos significativos tras su caída en el 2020 a causa del impacto del Covid-19. Ante ello, los precios de las gasolinas y el gas LP han registrados incrementos.

En las tarifas autorizadas por el gobierno, el aumento fue de 2.38 por ciento. Con ello, el rubro de energéticos y tarifas promedió un alza anual de 5.50 por ciento.

Los productos agropecuarios, por su parte, presentaron una tasa de 0.66%, la cual se dio por la caída de 8.57% de los precios de las frutas y verduras, mientras que los pecuarios aumentaron 9.01 por ciento.

Ligero avance

Por su parte, la inflación subyacente que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, registró un ligero avance para ubicarse en 3.87% desde 3.84% previo.

“La inflación subyacente se aceleró poco y se mantiene elevada y con heterogeneidad al interior. El confinamiento comenzó a relajarse en algunas entidades, pero fue insuficiente para evitar que por un lado, los servicios se volvieran a debilitar, probando que el rebote de enero fue pasajero, y por el otro, que las mercancías se aceleraran y vieran su mayor variación en ocho meses, pues su consumo tiende a favorecerse durante los confinamientos”, indicó Alejandro Saldaña.

Al interior, las mercancías registraron un aumento de precios de 5.54%, el cual se presentó por la presión que ejercieron los incrementos de 6.34% de los alimentos, bebidas y tabaco, y de las mercancías no alimenticias que presentaron una tasa de 4.66 por ciento.

En el caso del sector terciario, la inflación en febrero fue de 2.06 por ciento. Al detalle se observa que los servicios de vivienda aumentaron 1.85% anual, los de educación 1.16% y otros servicios 2.44 por ciento.

Con información vía El Economista

Profundiza la pandemia la brecha de desigualdad en los ingresos

La crisis derivada de la pandemia amplió la brecha de desigualdad de percepciones en México. El ingreso laboral de 20 por ciento de la población que más recursos obtiene es equivalente a 50 veces lo que recibe el quintil, o quinta parte del total de los habitantes del país, con el ingreso más precario, muestran datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) actualizados al cuarto trimestre del año pasado y trabajados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Eso significó ampliar una brecha que ya era holgada. Quienes ganaban menos ahora perciben mucho menos; quienes ganaban más, después de los primeros meses de la crisis se embolsan un poco más. En el tercer trimestre de 2019, el ingreso laboral de la población con más recursos fue 29 veces más amplio que el de la quinta parte que menos percibió por su trabajo.

A partir de los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo se determinó que 20 por ciento de la población con menores ingresos laborales percibió en promedio 94.36 pesos al cierre del año pasado, lo que refleja una caída de 40.5 por ciento respecto a los 159.72 pesos registrados en el último trimestre de 2019.

Entre quienes percibían los ingresos laborales más altos, en promedio 4 mil 662.93 per cápita, el indicador aumentó a 4 mil 726.67 al cierre del año pasado; es decir, una variación de 1.4 por ciento anual.

Con estos datos en ingresos laborales, el coeficiente de Gini –indicador que refleja mayor desigualdad entre más se acerca a uno– pasó de 0.488 a 0.513, muestra la información del Coneval.

La Organización Mundial del Trabajo recalca que los ingresos laborales son “fundamentales para comprender la desigualdad”, dado que fungen como la principal fuente de ingresos de la mayoría de la población; a diferencia de los ingresos de capital, que benefician a los más acaudalados.

El año pasado, con una disminución de 40.5 por ciento en los ingresos de los trabajadores que menos perciben, el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores –ejemplo de las ganancias de capital– cayó 0.8 por ciento con datos del cierre.

Especialistas explicaron que pese al incremento de 20 por ciento en el salario mínimo el año pasado, la magnitud en la caída de la actividad económica afectó toda la estructura laboral; sumado a ello, más de la mitad de los trabajadores se encuentran en la informalidad.

César Salazar, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, explicó que el año pasado se precarizó el empleo, incrementaron los trabajadores que fueron al mercado informal con salarios menores y con jornadas laborales distorsionadas; mientras los incrementos salariales suelen aplicarse donde sí hay una obligatoriedad de subirlos; es decir, en el sector formal y entre quienes ganan el mínimo.

No quiere decir que la política de incrementos salariales no sirva, “tendrá un impacto”, pero no funciona como “efecto faro”, detalló. “Un incremento de 10, 15 y 20 por ciento no implica que toda la estructura de los salarios se va a incrementar en ese porcentaje (…) El empleo formal es el que se beneficiará en mayor grado, pero todas las estructuras salariales del mercado informal, no hay forma de regularlas”.

A parecer de Miguel Chelius, director del Observatorio de Salarios de la Ibero Puebla, los incrementos en el salario mínimo de los últimos años detuvieron “un poco el deterioro de las condiciones laborales” el año pasado. Sin embargo, el efecto de dicha alza “fue opacado” porque el de Covid-19 en la actividad económica “ha sido devastador”.

En adelante, vienen al menos dos años más de recuperación y por ello las alzas en el salario mínimo no se verán en los grandes números, pero sí de soporte para que no se agudice la precarización. “Realmente, tanto los salarios como las políticas de transferencia han evitado una crisis social mayor, pero es muy profundo el deterioro de las condiciones económicas en el país”, aseguró.

Recalcó que “en México los salarios son muy bajos” debido a una distorsión fabricada por las empresas, así que el alza salarial es una política necesaria; pero a la presión de que el mercado laboral recupere las condiciones de 2019, se sumará la población que no ingresó a la fuerza de trabajo el año pasado ni éste. El desafío debe ser dar mejores condiciones para todos estos trabajadores.

Con información vía La Jornada