México | Cifras sobre las telecomunicaciones al cierre del 1er trimestre

Derivado de la actual situación mundial, se espera para la mayoría de los países del mundo, una menor actividad económica de la prevista al cierre del año previo. Sin embargo, en cuestión de telecomunicaciones, el advenimiento de las redes 5G generará crecimiento en la industria.

De acuerdo con CIU, el Inegi estima que el PIB registró un crecimiento anual de 1.6% durante el primer trimestre de 2022 (1T-2022). Destaca que, con cifras desestacionalizadas del PIB, este dinamismo equivale a un despunte en el trimestre de 0.9%, nivel que marca una ruta ascendente después de la contracción de -0.7% en el 3T-2021 y virtual estancamiento en el 4T-2021 (+0.02 por ciento).

En México, la industria de las telecomunicaciones creció 4.4% durante el 1T-2022. La venta de equipos cayó 10.2% pero la venta en servicios de voz y datos creció un 10.7 por ciento.

CIU destaca que durante el 1T-2022, el crecimiento en los ingresos por servicios fue 6.7 veces mayor al del PIB durante ese periodo (1.6 por ciento).

En contraste, los ingresos por equipamiento móvil continúan exhibiendo tasas negativas de crecimiento anual, circunstancia manifiesta por tercer trimestre consecutivo. Esto se explica por la escasez de unidades para su venta, así como la expansión en el periodo de reemplazo de dispositivos por parte de los usuarios.

Se prevé que, con el lanzamiento de servicios de 5G,  la evolución en el consumo de servicios móviles durante 2022 trazará una trayectoria de crecimiento mayor al de la actividad económica en su conjunto, que impulsará la dinámica del PIB.

Ingresos por operador

Durante el 1T-2022, los ingresos generados por los operadores móviles contabilizaron un total de 73,836 millones de pesos, cifra que representa un crecimiento anual de 4.4 por ciento.

Telcel, registró ingresos por 52,522 millones de pesos (mdp) durante el 1T-2022, cifra 2.3% mayor en su comparativo anual, concentrando así el 71.1% de los ingresos del mercado.

Esta dinámica fue resultado del incremento de 9.5% en los ingresos provenientes por la comercialización de servicios, impulsados por aquellos atribuibles al subsegmento de prepago que crecieron 12.4% y 5.7% los de pospago, a pesar de registrarse una reducción en -13.7% de aquellos de equipamiento.

AT&T registró un crecimiento anual de 7.7%, con ingresos equivalentes a 13,796 millones de pesos (18.7% del total del mercado), derivados del incremento de 9.9% en el componente de servicios, al ser impulsado por la importante expansión de su base de clientes y el crecimiento en 2.6% del componente de equipamiento. Destaca por ser el único operador en observar un dinamismo al alza en los ingresos por equipos.

En tanto, Telefónica registró ingresos 0.5% superiores en el 1T-2022, al generar 5,886 millones de pesos, una contribución de 8.0% del total del segmento móvil. Esto debido a la caída en -6.2% en las ventas de equipamiento, que pudo ser ligeramente compensada con el crecimiento de 2.9% en el componente de servicios. De acuerdo con el operador, estos resultados son atribuibles a la recuperación del subsegmento prepago y al sólido crecimiento de los accesos de pospago, a pesar de la reducción de las tarifas de interconexión móvil.

Por último, se estima que los operadores móviles virtuales (OMVs) generaron en su conjunto un total de ingresos por 1,632 millones de pesos durante el 1T-2022, cifra que representa un crecimiento anual de 133.6%, como consecuencia de la marcada expansión en su base de usuarios y del incremento del consumo promedio de servicios por usuario. Con ello, su participación de mercado conjunto ascendió a 2.2% durante el 1T-2022.

Al finalizar el 1T-2022, se contabilizaron un total de 133.3 millones de líneas, 5.3% más en su comparativo con el mismo trimestre del año anterior.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

TENDENCIAS_ A dos años de pandemia, inactividad laboral duplica avance del empleo

Por cada persona adicional que se ha sumado al mercado laboral tras el impacto de la pandemia, dos más han salido de una ocupación, están inactivas y se encuentran desalentadas para encontrar empleo, revelan datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Mientras que para el primer trimestre del año el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reporta 733,000 personas ocupadas más que antes del impacto de la emergencia sanitaria por Covid-19, en el mismo tiempo, la población inactiva laboralmente aumentó en 1.8 millones de personas.

De esta manera, la Población No Económicamente Activa (PNEA) clasificada como “disponible” abarca ya 7.5 millones de personas, lo que implica un aumento de 32.4% en dos años. En este renglón se encuentran quienes no tienen empleo, pero tampoco lo están buscando porque consideran que no hay condiciones óptimas.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido que el “aumento de la inactividad laboral es una de las principales consecuencias en la actual crisis laboral”, un aspecto que puede dificultar aún más la recuperación del empleo.  En ese sentido, el organismo internacional ha subrayado que impulsar el retorno al mercado del trabajo desde la inactividad es más complejo que hacerlo desde la desocupación.

El crecimiento de la inactividad en el mercado de trabajo mexicano explica el por qué la tasa de participación laboral, que en el arranque de este año se ubicó en 58%, se mantiene 1.7 puntos porcentuales por debajo de su nivel prepandemia, es decir, no ha logrado recuperarse a pesar de que la población ocupada reporta puestos de trabajo adicionales a los que tenía en el cuarto trimestre de 2019, período previo a las afectaciones de la emergencia sanitaria por la Covid-19.

Entre otros efectos, el aumento de los “disponibles” de la PNEA también incide en que el desempleo extendido (15%), el cual contempla a los desempleados y a los inactivos, esté 2.4 puntos porcentuales por arriba de su dimensión previa al impacto de la pandemia, a pesar de que la tasa de desocupación (3.4%) está cercana a su nivel observado antes de la emergencia sanitaria.

A decir de especialistas consultados, la inactividad refleja que a pesar de que la ocupación ya reporta ganancias adicionales a lo observado antes de la pandemia, hay pendientes para que más personas se incorporen a una actividad económica.

“Aunque estamos creciendo en ocupación, no estamos siendo exitosos para lograr que todas las personas se incorporen al mercado laboral, como estudiantes que se gradúan de la universidad o de estudios de nivel medio superior. Creo que esa es la principal llamada de atención que nos hace el seguimiento de esta tendencia”, señaló Katia Guzmán, coordinadora de Datos de la organización México ¿Cómo Vamos?

De acuerdo con la OIT, en economías como la mexicana, el crecimiento de la inactividad laboral tiene un impacto en las políticas públicas, ya que se requiere un mayor esfuerzo para que las personas retornen a la fuerza laboral.

Desde la óptica de Carlos Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores, el incremento de los también denominados “desalentados” puede explicarse por dos factores: el primero puede estar sujeto al incremento en la demanda de cuidados que impactó en mayor medida a las mujeres; la segunda, por el deterioro de las condiciones de trabajo.

Inactividad, una respuesta a la precariedad 

Durante el 2009, año de la crisis financiera global, los disponibles de la PNEA crecieron en 231,556 personas, pero a partir del 2010 se observó un descenso paulatino con un repunte a finales de ese mismo año, para alcanzar las 6.2 millones de personas en esa condición, una cifra que, aunque tuvo niveles cercanos en los años posteriores, nunca rebasó ese umbral sino hasta el tercer trimestre de 2020, cuando anotó el máximo histórico de 10.7 millones de personas.

Carlos Ramírez opinó que esto es muestra de que a diferencia de dicha crisis financiera global, con la actual pandemia la inactividad laboral ha tenido una recuperación más lenta. “Aunque hemos visto una mejoría en general en los indicadores del mercado laboral, estos datos confirman que no se ha alcanzado una plena recuperación. Como que hay una herida que quedó ahí y no ha terminado de cerrar”.

En ese sentido, el especialista consideró que el nivel de inactividad laboral responde en buena medida a la precarización del empleo, lo que se refleja en el desaliento para buscar una oportunidad laboral ante las dificultades de encontrar ofertas atractivas. 

Como muestra de este deterioro, la población subocupada que concentra a quienes tienen un trabajo con jornadas reducidas y la necesidad de ofrecer más tiempo en el mercado laboral, abarcó a 5 millones de personas en el primer trimestre de 2022, aunque este renglón se ha venido reduciendo en los últimos meses, se mantiene en un nivel de 801,481 personas más de las observadas previo a la emergencia sanitaria.

Para Katia Guzmán, el crecimiento de la población desalentada está relacionado con “las condiciones de entrada del mercado laboral”. Este fenómeno, apuntó la especialista, era más sencillo de explicar durante los meses más críticos de la pandemia porque las mujeres son las más propensas a salir de la fuerza laboral en emergencias por la falta de infraestructura de cuidados.

“Lo que sucede en períodos posteriores, como ahora que estamos a dos años de ese gran golpe económico, es que nos cuesta más trabajo reincorporarnos al mercado laboral”, expuso la especialista.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Inegi: personal ocupado en la industria manufacturera aumentó 0.4% en febrero

El mercado laboral de la industria manufacturera en México dio la vuelta a la crisis que generó el covid-19 y ya registró en febrero de 2022 su mejor nivel en materia de personal ocupado, aunque todavía las remuneraciones y prestaciones se mantienen inestables.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), que dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el índice del personal ocupado en la industria manufacturera se ubicó en 117.2 puntos en febrero, su mejor nivel desde que se tiene registro, lo que representó un avance mensual de 0.4 por ciento.

El personal ocupado está 2.26 por ciento arriba de su nivel prepandemia (enero de 2020).

Las horas trabajadas registraron un aumento de 0.3 por ciento y las remuneraciones medias reales pagadas, que incluyen sueldos, salarios y prestaciones sociales, crecieron 0.5 por ciento respecto de enero pasado.

A tasa anual y con cifras ajustadas por estacionalidad, el personal ocupado total se incrementó 2.8 por ciento en febrero, su tasa anual más alta desde noviembre de 2021; las horas trabajadas subieron 3.5 por ciento y las remuneraciones medias reales disminuyeron 0.9 por ciento en febrero de 2022, con lo que hiló ocho meses de registros anuales negativos.

Con cifras originales, sin realizar un ajuste por estacionalidad, el personal ocupado aumentó 2.8 por ciento en febrero respecto del mismo mes de 2021; hay incrementos en casi todos los subsectores manufactureros, excepto fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón e industria de la madera, con una caída anual de 5.6 y 2 por ciento, en ese orden.

Las horas trabajadas registraron un aumento anual de 3.5 por ciento, con cifras originales; mientras las remuneraciones cayeron 0.8 por ciento, en donde la mayoría de las industrias manufactureras caen.

En tanto, la utilización de la capacidad de planta en la industria manufacturera alcanzó 82.4 por ciento en febrero, luego de que en el mismo mes de 2021 reportó un 76.1 por ciento.

Así, la industria manufacturera confirma que sigue siendo el motor de crecimiento de la economía mexicana.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

PERSPECTIVAS_ La no precarización “laboral” de las personas repartidoras

La llegada de las plataformas de entrega a domicilio a las economías está modificando las decisiones de producción, las estructuras de costos y los arreglos contractuales bajo los cuales se intercambian bienes y servicios. Esta innovación ha generado discusiones relacionadas con el impacto en los comercios que las utilizan para vender sus productos y con la percepción de una supuesta precarización laboral de las personas repartidoras que se conectan a estas plataformas.

Con el objetivo de abonar a este debate, elaboramos un estudio donde el impacto positivo en la generación de riqueza en el sector restaurantero está en el rango de 28-33 por ciento para el periodo 2013-2020(1). Utilizando información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, publicada por INEGI, tenemos dos hallazgos relacionados con las horas a la semana que asignan las personas repartidoras a su ocupación y con los ingresos que obtienen de esta actividad.

Primero, en el país había 317 mil 263 personas repartidoras al cierre del cuarto trimestre de 2021 (4t2021).  Analizando la información desde el primer trimestre de 2005 (1t2005) y hasta el 4t2021, en promedio, las personas repartidoras asignaron a su ocupación poco más de 49 horas a la semana. Por su parte, los subordinados y remunerados destinaron casi 43 horas; y los ocupados por cuenta propia poco más de 38 horas a la semana. Es decir, las personas repartidoras destinaron a la semana casi siete horas más que los subordinados y remunerados, y 11 horas más que los ocupados por cuenta propia.

Para estimar el impacto de estas plataformas, que empezaron a incursionar en la economía mexicana a partir de 2012, comparamos las horas asignadas en el periodo 1t2013-4t2021 con las del periodo previo (1t2005-4t2012). Encontramos que el tiempo de las personas repartidoras creció en menos de media hora a la semana, indicando que las plataformas no crearon una ocupación con un incremento sustancial en el tiempo asignado a esa ocupación. Pero lo que si se observa es un cambio en la dispersión, la cual casi se duplica con la llegada de las plataformas; lo que indica que la flexibilidad que tanto valoran las personas repartidoras (a qué hora, a cuántas plataformas, cuántas horas al día y qué días se conectan) se ve reflejada con toda claridad.

Segundo, revisamos los ingresos que obtienen las personas repartidoras en función de las horas que dedican a su ocupación. Por un lado, en el periodo 1t2005-4t2021, la proporción de la población ocupada con ingresos menores a tres salarios mínimos creció continuamente, generando una caída en la proporción de ocupados con mayores ingresos. Es decir, en este periodo se observa una precarización en los ingresos de la población ocupada en general. Por el otro, si analizamos a la población que destina más de 48 horas a la semana a su ocupación o empleo, los hallazgos son por demás interesantes. La proporción de remunerados y subordinados que ganan más de cinco salarios mínimos es menor a 30 por ciento; y, para ocupados por cuenta propia, apenas rebasa 30 por ciento. Por el contrario, la proporción de personas repartidoras para este rango de horas y un ingreso de más de cinco salarios mínimos está por encima de 80 por ciento. Es decir, más horas a la semana representan mayores ingresos para las personas repartidoras, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría de ocupados por cuenta propia y de subordinados y remunerados.

En pocas palabras, la afirmación de que la ocupación de personas repartidoras representa una precarización laboral no se valida con la evidencia empírica, ni en términos de horas asignadas a la semana a esta ocupación ni en términos de ingresos generados.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO

Aumento en el uso del transporte público, reflejo de la mejora en el empleo: Inegi

La mejora del empleo ha traído un incremento de los pasajeros en los transportes públicos de las ciudades, toda vez que el descenso de los contagios de la variante ómicron del coronavirus en México ha aumentado la movilidad. El número de usuarios en el transporte público de las principales urbes registró una recuperación mensual en febrero, luego de la caída del arranque de 2022, pero sigue por debajo de lo que movilizaban hace dos años, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La variante de covid-19 causó una cuarta ola en México, lo que provocó que los ciudadanos que pudieron se confinaran para evitar contagios y redujeron su movilidad durante el cierre del año pasado y el primer mes de 2022. Luego de ese repunte, en febrero los casos de contagio comenzaron a disminuir y la movilidad aumentó.

En febrero, el sistema de transporte público de pasajeros en la Ciudad de México prestó servicio a 111.1 millones de personas, 3.4 por ciento más respecto a enero de 2022, cuando ese mes contabilizó a 107.6 millones de usuarios.

Con respecto a febrero de 2020 (179.2 millones), antes de la pandemia en el país, el número de personas que viajaron en el transporte público de la Ciudad de México en febrero de este año está 38 por ciento abajo. En tanto, se reportó un aumento de 48 por ciento con respecto a febrero de 2021.

El principal medio de transporte público de la Ciudad de México fue el Sistema de Transporte Colectivo Metro que prestó servicio a 72.1 millones de usuarios en febrero pasado, 2.12 por ciento más con respecto a enero de 2022.

Si bien en la Ciudad de México todavía le falta cerca de 126 mil empleos formales por recuperar en febrero del presente año con respecto al mismo mes de 2020, el mercado laboral en la capital se ha recuperado paulatinamente, pues con respecto a junio de 2020 se recobraron 60 mil 223 plazas.

Por su parte, el sistema de transporte público de Guadalajara reportó en febrero de 2022 un flujo de 14.4 millones de usuarios, aumento de 11.1 por ciento, comparado con enero de 2022

Pese a que en el primer mes del año descendió la movilidad de las personas en Guadalajara en el transporte público y se recuperó en el segundo mes, el número de usuarios está 21 por ciento arriba de lo que se registró en febrero de 2020.

En Jalisco, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el empleo formal se ha recuperado previo a la pandemia y está 36 mil 656 empleos más con respecto a febrero de 2020.

Asimismo, los usuarios del sistema de transporte público de Monterrey sumaron 12.4 millones, lo que representó un alza de 2.5 por ciento frente a enero de 2021, cuando alcanzó 12.1 millones de usuarios; asimismo, un avance anual de 41.8 por ciento.

Por su parte, Nuevo León superó el empleo prepandemia, con 77 mil 894 puestos más respecto a febrero de 2020.

De acuerdo con el Inegi, en su reporte de Estadística de transporte urbano de pasajeros, el sistema de transporte público de la ciudad de Pachuca trasladó a 1.5 millones de pasajeros, un crecimiento de 19.7 por ciento con relación al mes previo. De manera anual, el avance fue de 11.7 por ciento.

El número de usuarios del transporte público en Pachuca está 42.3 por ciento debajo de lo que reportó en febrero de 2020.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Se crearon en febrero 524 mil 661 empleos, revela el Inegi

Tras el tropiezo que se registró en enero, la recuperación del mercado laboral, tanto formal como informal, se reanudó de manera parcial en febrero con la creación de 524 mil 661 empleos, reveló la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

La población ocupada en México aumentó 0.9 por ciento mensual en febrero, con relación al mes anterior, a raíz de que los contagios de covid-19 aminoraron. Este incremento se quedó corto para saldar la disminución de 1.4 millones en enero.

Con los resultados de febrero de 2022, el nivel de ocupación quedó 303 mil 895 plazas por arriba de lo reportado en marzo de 2020, antes de la contracción del mercado laboral y la reducción drástica de la fuerza de trabajo.

La recuperación mensual de los trabajos de la industria extractiva y de la electricidad, servicios sociales, servicios profesionales, financieros y corporativos, así como construcción apoyaron el dato de febrero.

En México, 56.1 millones de personas tuvieron un empleo en febrero, de los cuales 25 millones 441 mil 420 son formales y 30 millones 618 mil 123 informales. La recuperación del empleo se sigue dando a costa de un menor salario.

Difícil, retomar dinamismo

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que es el encargado de presentar la ENOE, dos tercios de la población ocupada (36.9 millones de personas) perciben entre uno y dos salarios mínimos. Los trabajadores que perciben un salario mínimo (172.87 pesos) pasaron de 13.8 millones en febrero de 2021 a 18.7 millones de personas en el mismo mes de 2022.

Los salarios promedio por hora alcanzaron 48.25 pesos, 7 por ciento más respecto de febrero de 2021. Francisco Flores, director de Economía Nacional de Banorte, explicó que esto refleja en mayor medida el ajuste al salario mínimo, considerando que en enero el avance fue modesto.

Marcos Arias, analista económico de Monex, describió que el tamaño de la población ocupada está en niveles de inicios de 2020, “lo que muestra las dificultades que enfrenta la economía mexicana para retomar el dinamismo una vez superado el rebote que se dio tras los momentos más intensos de la pandemia”.

A partir de estas cifras, la tasa de desempleo subió de 3.71 a 3.74 por ciento, aunque en el panorama más amplio, la tasa se ha mantenido estable entre 3.7 y 4 por ciento durante los últimos cinco meses, por lo que febrero no da muestras de cambios profundos en el entorno, destacó Arias.

La población no económicamente activa (PNEA), que engloba a las personas desempleadas que no están en una búsqueda activa de empleo, disminuyó en 226 mil 287 personas en el segundo mes del año.

Las personas subocupadas, es decir, que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas, fueron 5.2 millones (9.2 por ciento de la población ocupada), una reducción de 2.1 millones de personas con relación a febrero de 2021.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

PERSPECTIVAS_ Trabajadoras del hogar: de eso no se trata

La negativa de algunos “patrones” a reconocer a las personas trabajadoras del hogar como sujetas de derechos, al tiempo que las mantienen en condiciones como ausencia de contratos, prestaciones, descanso y salarios justos, equipara esos abusos con la trata de personas en su modalidad de explotación laboral.

Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en 2021 el total de empleados en el servicio doméstico era de 2.2 millones, de los cuales 90.6 por ciento era mujer; corresponde a 9 por ciento de la fuerza laboral de este sexo. Alrededor de 300 mil fueron despedidas durante la pandemia.

Tendencialmente, trasladaron a los estratos más desfavorecidos el costo económico del confinamiento.

Según datos del IMSS, para febrero de este año solo 43 mil 823 personas trabajadoras del hogar habían sido afiliadas a la institución. Es decir, menos de 3 de cada 100 trabajadoras y trabajadores del hogar tiene seguro social. Ignoramos, además, cuántas personas no han podido defenderse laboralmente ante la desigualdad con que se impuso la distribución de aquel costo pandémico y la lenta rehabilitación del sistema de justicia laboral.

El salario que perciben es de 254 pesos diarios en promedio y sus jornadas laborales exceden las 12 horas con mucha frecuencia. Es un tema de desarrollo, desigualdad, clasismo y racismo.

Desde la época colonial, indígenas y esclavos africanos recibieron una escasa o nula remuneración por la labor doméstica —pagada la mayoría de las veces en especie u obligados a abastecerse de productos de las tiendas de raya—, sin horario y sin cubrir necesidades básicas de alimento y salud. Estamos ante vestigios de esa época 200 años después de la Independencia.

Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación 2017 (Enadis), elaborada por el Inegi, la mitad de ellas asegura que el principal problema radica en la falta de prestaciones y 9 de cada 10 considera que su trabajo no es valorado.

Podríamos estar ante una de las más ignoradas modalidades de la trata de personas, la de explotación laboral. Hay personas retenidas en casas clasemedieras y acomodadas donde se contamina su consentimiento y se les niegan derechos.

En deuda histórica con las personas trabajadoras del hogar tenemos la oportunidad de impulsar su justa valoración. Desde Ciudad de México, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, modela ese avance con iniciativas como la app “Dignas” y la presentación, este domingo, de la Cooperativa para el Desarrollo Integral de las personas trabajadoras del hogar, un proyecto concebido por la activista Marcelina Bautista con el respaldo de la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo de la capital nacional, a cargo de José Luis Rodríguez Díaz de León.

La trata de personas se combate visibilizando todas sus modalidades. Si hay sospechas de maltrato, abuso o franca explotación, se puede reportar de forma anónima y gratuita a la Línea y Chat Nacional Contra la Trata de Personas que opera 24/7 el Consejo Ciudadano de la capital, a través del 800 5533 000. 

Salvador Guerrero Chiprés** Presidente del consejo ciudadano para la seguridad y justicia de ciudad de méxico. twitter: @guerrerochipres

CON INFORMACIÓN VÍA MILENIO

Revisiones salariales, casi un año abajo de la inflación

En febrero el promedio real de los salarios contractuales cayó 0.50 por ciento, dato que pese a ser negativo observó su mejor nivel después de seis meses, de acuerdo con estadísticas oficiales.

El incremento nominal promedio en las revisiones salariales realizadas en el periodo de referencia ascendió a 6.7 por ciento, la cifra más alta desde diciembre de 2020, cuando se ubicó en 6.8 por ciento.

Además, el dato se colocó como el mayor aumento para un segundo mes del año desde 2002, destacó la Secretaría de Hacienda.

Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación, el dato se tradujo en un retroceso de 0.50 por ciento, según información de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en noviembre la inflación fue 7.28 por ciento a tasa anual, dato que aún se ubica fuera del objetivo del Banco de México (BdeM), el cual es 3 por ciento con un intervalo de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.

Aunque se trata de la sexta caída en términos reales, es la de menor proporción, luego de que la inflación fue inferior respecto a meses previos.

La menor contracción del promedio de los salarios reales se traduce en una ligera mejoría en el poder adquisitivo para los 118 mil 479 trabajadores involucrados en las revisiones contractuales.

El promedio real de las revisiones salariales ha estado en terreno negativo desde abril del año pasado, aunque en agosto aumentó 0.9 por ciento.

La caída de 1.95 por ciento observada en octubre se ha colocado como el dato más bajo en el reciente periodo de cifras negativas, comprendido entre el cuarto mes de 2021 hasta la fecha.

Entre noviembre de 2018 y marzo de 2021 el poder adquisitivo de los trabajadores se vio beneficiado, pues los niveles inflacionarios fueron menores respecto a los aumentos salariales en términos nominales.

Antes, entre enero de 2017 a octubre de 2018, las revisiones salariales se vieron afectadas por la liberalización de los precios de las gasolinas, siendo el periodo más extenso en que el poder adquisitivo de los trabajadores se afectó.

En el primer bimestre del año, 250 mil 24 trabajadores recibieron un aumento salarial promedio de 6.1 por ciento en términos nominales, pero al descontar el efecto de la inflación el promedio real se ubica en una caída de 0.98 por ciento, según datos de la STPS.

En febrero se registraron 188 revisiones contractuales realizadas en la jurisdicción federal, pues a partir de noviembre el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral se encarga del registro.

Del total, 182 corresponden a empresas privadas, en las cuales se involucraron 106 mil 881 trabajadores, quienes obtuvieron en promedio un incremento de 7.1 por ciento. Al descontar el efecto de la inflación perdieron 0.17 por ciento.

En el sector público se realizaron 6 revisiones que involucraron a 11 mil 598 burócratas. El aumento promedio que obtuvieron fue de 3.5 por ciento, pero en términos reales se tradujo en una caída de 3.52 por ciento, monto que suma 14 meses en terreno negativo.

La STPS señaló que debido a problemas técnicos no detallará hasta nuevo aviso el comportamiento de la revisiones salariales por sector.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Sistema Nacional de Cuidados, uno de los grandes pendientes con las mujeres

La implementación de un Sistema Nacional de Cuidados, que ayudaría a que más mujeres se sumen a las filas del empleo formal, es uno de los grandes pendientes que tiene el gobierno con las mujeres.

Anteriormente, con Arturo Herrera aún al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), se habló de la necesidad de un Sistema Nacional de Cuidados; sin embargo, se han observado pocos avances respecto al tema.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en México, al cierre del 2021, de las 58.7 millones de personas consideradas como Población Económicamente Activa (PEA), 23.2 millones son mujeres, es decir, representan 39.5% del total.

En tanto, existen otras 28.7 millones de mujeres que se consideran dentro de la Población no Económicamente Activa, es decir, no participan en la actividad económica ni como ocupadas ni como desocupadas por diversas razones.

“Todo se ha quedado en palabras y narrativas, pero es muy necesario el sistema de cuidados. Las mujeres estamos en desventaja, participamos menos laboralmente y esto está muy asociado al rol de madres y de cuidadoras”, dijo Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa.

Explicó que generalmente los motivos por los cuales las mujeres no acceden al mercado laboral es por la tarea de cuidados, tanto de infantes como de personas con alguna enfermedad o de la tercera edad.

El que las mujeres no accedan a un trabajo remunerado y formal afecta otros aspectos de su bienestar social, señaló Alejandra Macías, directora general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Por ejemplo, además de no tener ingresos o que éstos sean muy bajos, se quedan sin prestaciones sociales para acceder a vivienda o a servicios de salud. Asimismo quedan expuestas a no tener ingresos al llegar a la edad de retiro.

Costo al erario

De acuerdo con el análisis realizado por el Grupo para la Transición Hacendaria, de la pasada legislatura de la Cámara de Diputados, considerando la implementación de un modelo de cuidados similar al de países desarrollados en América Latina, un Sistema Nacional de Cuidados en México requeriría una inversión entre 185,000 y 200,000 millones de pesos anuales.

El monto de la inversión en un sistema de cuidados sería mayor a lo que el gobierno destinó el año pasado por el estímulo fiscal al IEPS de gasolinas, que fue de 104,000 millones de pesos, una cifra que podría verse superada este año ante un panorama donde el precio de la mezcla mexicana del petróleo ha superado los 100 dólares por barril y el gobierno ha salido a implementar un estímulo fiscal complementario a las gasolinas.

Recientemente, un análisis de Bank of America Securities estimó que este año el gobierno dejará de obtener ingresos equivalentes a 1% del PIB por el estímulo fiscal al IEPS de gasolinas ya existente, y otro 1% por el estímulo complementario.

No obstante, la inversión sería menor al monto que se le otorgó este año a la Secretaría de Bienestar que sumó 296,748 millones de pesos.

Beneficios

“No sólo hay un problema de entrar al mercado laboral, sino también hay un problema de acceso de las mujeres en posiciones de liderazgo (…) Cuando las mujeres tienen hijos, su carrera se estanca y después pueden pasar dos cosas: reinician su carrera en posición de desventaja frente a los hombres, cuya carrera siguió avanzando, o puede ser que incluso ya no regresen al mercado laboral”, expuso el año pasado el ex secretario de Hacienda, Arturo Herrera.

En este sentido, el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) expuso que un sistema de cuidados tendría efectos no sólo sobre quién cuida, sino también sobre quién es el receptor de cuidados y, de esta forma, se crean oportunidades de desarrollo y bienestar infantil, así como la generación de bienestar para otras personas que requieren cuidados.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Inflación no cede; en febrero se aceleró a 7.28%

Luego de dos meses consecutivos de registrados a la baja, en febrero pasado la inflación a los consumidores volvió a repuntar, y se ubicó por arriba del pronóstico del mercado, de acuerdo con los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el mes del amor y la amistad, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró un avance mensual de 0.83%, con lo que en su comparación anual los precios repuntaron 7.28 por ciento.

El dato superó la expectativa del mercado. De acuerdo con un sondeo de Reuters, si bien se esperaba que la inflación se acelerara, el pronóstico era una tasa anual de 7.23 por ciento.

Es la cuarta vez, de manera consecutiva, que la inflación se ubica por arriba del techo de 7.00%, además de cumplir un año por arriba del objetivo del Banco de México (Banxico) de 3% +/- 1 punto porcentual.

Por ello, se espera que la institución central continúe con el alza en su tasa de interés, la cual se ubica actualmente en 6.00 por ciento.

Mercancías siguen presionando

Si bien el alza en la inflación se debió a presiones en varios rubros, los precios de las mercancías continuaron como la mayor presión. 

En febrero, los precios de las mercancías aumentaron 8.34% en su comparación anual, mientras que los servicios mostraron un alza de 4.62 por ciento. 

Con ello, la inflación subyacente, que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, se ubicó en 6.59 por ciento. 

En el caso de la inflación no subyacente, el dato anual fue de 9.34 por ciento. Al interior, los agropecuarios fueron la mayor presión, con un alza de precios de 16.17 por ciento. 

En tanto, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno mostraron una tasa anual de 4.48 por ciento. 

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA