México | Infraestructura y más inversiones, los grandes desafíos telecom para 2021

La pandemia del COVID-19 marcó un antes y un después en muchas industrias, pero particularmente en el sector de telecomunicaciones evidenció la necesidad de estar conectados permanentemente, lo que puso a prueba tanto a operadores como a los reguladores.

Tras poco más de un año de contingencia, México logró salir avante ante la alta demanda en los servicios de conectividad; sin embargo, aún hay grandes desafíos en el sector de telecomunicaciones, indicaron analistas y empresas de la industria.

Entre los principales retos en el corto plazo a los que se enfrentan la industria son a nivel de infraestructura, ingresos e inversiones, según la encuesta de expectativas en el sector realizada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

Pedro Terrazas, coordinador de Planeación Estratégica del Instituto, señaló que los datos recabados por el regulador sobre la visión de la industria, les permite tener una referencia de los desafíos inmediatos ante la contingencia y la necesidad de conectividad.

Los participantes en la encuesta consideran que los retos se centran en el despliegue y compartición de infraestructura, las inversiones, los nuevos servicios, el proceso de competencia y libre concurrencia dentro del sector.

También, están dentro de las prioridades la cobertura de las redes y su resiliencia ante un escenario de uso intensivo de los servicios de telecomunicaciones.

Infraestructura, ingresos, inversión

La mayoría de los encuestados considera que la infraestructura será insuficiente, esto como un diagnóstico fundamental tiene que ver con las expectativas sobre el estado de la infraestructura de telecomunicaciones para atender la demanda en el contexto de la contingencia sanitaria.

Ante la contingencia, los consultados consideran que los esfuerzos podrían enfocarse en cuatro temas esencialmente: Adopción de nuevas tecnologías; Nuevos esquemas de compartición de infraestructura; Mayores inversiones y Virtualización de las redes.

En cuanto a inversión en servicios fijos no hay una tendencia clara con respecto a la inversión; mientras que para los servicios móviles sí se espera un crecimiento de entre 3% y 9.99%.

En tanto, la industria proyecta que los ingresos de los servicios fijos y móviles crecerán entre 1% y 4.99%.

La industria identifica que la nueva normalidad afectará positivamente el consumo de servicios digitales, a la economía digital en general y a la innovación tecnológica.

En cuanto a los precios de los servicios y el marco regulatorio vigente, no se vislumbra una afectación considerable, sin embargo, la mayoría de los participantes consideran que los efectos negativos estarán presentes nuevamente en las variables de flujo como la inversión y los ingresos esperados por los operadores.

En los próximos dos meses, el IFT publicará los pronósticos de los servicios telecom, con lo que se tendrá una fotografía completa para conocer el futuro inmediato de la industria, una parte esencial para el insumo de este tipo de información, dijo Terrazas.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

PERSPECTIVAS_ La revelación del feudalismo digital: ¡Trabajen la tierra que les doy!

La pandemia ha dado pie a una serie de procesos que, o se habían retrasado o, en su defecto, no se tenían contemplados para el año pasado, dejándonos vacunas contra un virus desconocido. Dichos procesos han traído consigo cambios en sectores como el laboral y el de las telecomunicaciones, el aprovechamiento de herramientas antes exclusivas (como las videoconferencias) y el crecimiento de medios digitales mediante la conectividad; de forma que la libre expresión en los medios digitales ha sido una materia fundamental para mantenernos informados más allá de lo dicho por los medios tradicionales.

 

Lo remarcado anteriormente nos indica que la digitalización ha tenido un papel protagónico durante estos meses. Las herramientas digitales y la conectividad han permitido la continuidad del trabajo de millones de personas. Gracias al sector de las telecomunicaciones,hemos podido mantener en movimiento a ciertas industrias y si bien es cierto que no todos los empleos se pudieron salvar por este medio, la realidad nos dice que este momento se iba a dar con o sin pandemia; además, el capitalismo buscaría tarde o temprano la manera de reducir las nóminas empresariales con procesos automatizados para aligerar la renta de inmuebles con el trabajo a distancia.

 

La innovación de productos digitales como aplicaciones que, por ejemplo, permiten medir de mejor forma la productividad de los trabajadores o que se mantenga la conexión constante entre los equipos de trabajo, ha impulsado el incremento de utilidades de las grandes tecnológicas que, de por sí, no sufrían de bajas en sus ingresos, sino todo lo contrario. Sin embargo, este proceso se ha sometido a una discusión sobre el poder que las llamadas “Big Tech” han adquirido en distintos sectores sociales, políticos y laborales.

 

El poderío que han absorbido las grandes tecnológicas ha sido un tema que ha puesto a girar al mundo, literalmente. Desde que en enero de 2020 el entonces Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, emitió un mensaje desde su cuenta haciendo un llamado a sus seguidores a realizar actos contra la toma del poder del hoy Presidente Biden y las redes socio-digitales, como Twitter o Facebook,decidieron suspender sus cuentas (que habían sido el pilar de su discurso y por ende, de sus campañas políticas), líderes políticos de todas las latitudes emitieron su opinión acerca de la decisión tomada por los dueños de las plataformas digitales, pues se dieron cuenta del poder que estas tenían en términos de comunicación, ya que si el mensaje no comulgaba con sus políticas empresariales, cualquiera podría ser silenciado sin importar su posición política.

 

Más allá de preguntarnos, ¿Por qué Twitter o Facebook no habían censurado a Trump anteriormente, si el mensaje era el mismo? ¿Por qué estas compañías definen cuál mensaje o cuál no es dañino para la sociedad? ¿Se debe o no regular a las redes y plataformas digitales? Es necesario comprender que las grandes compañías tecnológicas han comenzado a jugar un papel importantísimo en el ámbito social y político, y no es que realmente les interese que los procesos democráticos mundiales tengan un verdadero y profundo efecto sobre las sociedades, sino que el fin real es la acumulación de capital ante cualquier circunstancia.

 

El capitalismo salvaje ha sabido migrar al mundo digital de forma eficiente. Los intereses creados por medio de la digitalización han adquirido una relevancia primordial; por ello, las grandes tecnológicas han sabido apoderarse del mercado digital en sectores que habrían sido impensables de no ser por la conectividad que las empresas de telecomunicaciones han impulsado, ya sea por necesidad de modernizar sus propias redes o por el impulso del consumo de los usuarios. Sin embargo, la falta de participación de los gobiernos ha sido factor para el crecimiento desmesurado de las grandes empresas de internet.

 

La idea de regulación de los mercados ha sido un modelo fracasado, sobre todo en nuestro país. Derivado de la intrusión de distintos actores económicos, la regulación se ha convertido en un activo que ha expulsado al Estado de su participación en los mercados y, tal vez sería necesario que los reguladores regresaran a leer a Adam Smith, quien hablaba de un libre mercado de rentas, no libre de Estado.

 

La regulación mexicana sólo se ha dedicado a verificar el comportamiento del mercado de los proveedores de servicios de internet y la radiodifusión mientras el mercado digital ha quedado fuera de toda observación en competencia económica, aunque en este caso hay que reconocer que México no ha sido el único en pecar de esta distracción. Regresando a estas latitudes, debemos recordar que el Presidente López Obrador propuso en algún momento que los Organismos Constitucionales Autónomos (OCA) desaparecieran de la estructura del Estado mexicano, ya que no estaban dando resultados convenientes, sobre todo en lo referente a la regulación, y esta propuesta podría mantenerse coherente si tomáramos en cuenta que las grandes tecnológicas, así como las empresas de telecomunicaciones y radiodifusión, dependen de insumos que son mantenidos o fueron creados gracias al dinero de los contribuyentes; es decir, que fue proporcionado por el Estado, y esto daría pie a que en lugar de mantener un Estado regulador, se debería tomar un modelo de “cocreación”, ya que los gobiernos deben y pueden dar forma a los mercados para garantizar el valor creado conjuntamente y que este sirva para el bienestar colectivo de la sociedad, no solamente a los intereses empresariales particulares.

 

Del mismo modo, las políticas regulatorias no pueden guiarse solamente por el tamaño de las empresas. No se puede estar dividiendo empresas, ya que esto no resuelve el problema. Es tonto pensar que muchos Google o Facebook más pequeños dejarán de crear o usar algoritmos intrusivos y que estos funcionarían de manera distinta; lo mismo en el sector de las telecomunicaciones sipensáramos que si divides Telmex este le dejará de dar posibilidades de modelos de negocios a América Móvil, solo les estarías dando mayor posibilidad de modelos de negocios que dejan fuera de la jugada a la fuerza laboral, tal y como ocurre hoy en día.Dicho de otra manera, el neoliberalismo no se frena ante una política regulatoria obsoleta que se acoge a una autonomía del Estado, pero que al mismo tiempo se refugia en un libre mercado privatizado que vive de recursos públicos, una paradoja regulatoria infame.

 

Un reto de los modelos económicos y de las políticas públicas de nueva generación es crear un ambiente que genere valor y no solamente lo extraiga, de manera que el resultado de la innovación tecnológica y la conectividad produzca realmente un bienestar social colectivo, ya quede otra manera continuaremos inmersos en un círculo vicioso en donde aparezcan mayor número de actores que no generan inversión ni empleo, pero sí generan productos que se consumen. Tal es el caso en la web, donde entregamos de forma voluntaria nuestra información, misma que hoy representa un valor fundamental para las Big Tech. De hecho, los datos de cada usuario son su materia prima y estos datos entregados de manera voluntaria se retribuyen con aplicaciones gratuitas, pero solo para los que tienen capacidad de tener conectividad.

 

La innovación debiera tener como objetivo el bienestar social, ya que los algoritmos y la Big Data pudieran ser utilizados para mejorar los servicios públicos o las condiciones de trabajo, pero hoy solo se usan para el mejoramiento del rendimiento de la utilidad de las grandes tecnológicas privadas.

 

Un modelo de cocreación daría un rendimiento distinto a la innovación tecnológica, además de incentivarla de forma pública, reactivando el motor económico y social, dándole un giro de 180 grados a la economía digital en la que no sólo se podría participar como consumidor, sino como un activo, como promotores del proceso progresivo del crecimiento económico colectivo debido a que el esquema neoliberal que promueve la proliferación del libre mercado únicamente busca incentivos selectivos y utilidades privadas. Sin embargo, los proveedores de materia prima, tal y como es el caso de los que somos usuarios de la web y las redes, no somos incluidos en los beneficios totales como usos de teleducación, teletrabajo, telemedicina y demás condiciones que hoy en día son fáciles de brindar; pero como ya existe un mercado fructífero, estos servicios se cobran aparte.

 

El feudalismo digital es una realidad: convive día a día con los usuarios, con los Estados y con incipientes compañías que quisieran entrar al mercado, pero que son conquistadas a punta del algoritmo que las elimina de los grandes buscadores; las grandes tecnológicas no creen en la competencia, creen en la conquista, creen en que son el señor feudal que nos brinda la tierra y nos dice: “¡Ahora siembren y produzcan!”. Así son benefactores de los frutos que se dan en esa tierra digital que los demás trabajamos; a cambio, tenemos acceso a Facebook y Twitter para expresarnos, siempre y cuando no violemos sus divinas y digitalizadas leyes de comportamiento.

 

La digitalización puede ser una herramienta preciosa para el desarrollo de la democracia, el trabajo y la innovación; no obstante, si no buscamos una participación más activa del Estado en su conjunto, las Big Tech seguirán fortaleciendo el monopolio digital y nadie podrá hacerles frente después.

Autor: ISRAEL QUIÑONES.. Comisionado en STRMnoticias

PERSPECTIVAS_ A finales de 2021 habrá más de 500 millones de suscripciones 5G

Ericsson pronostica que las suscripciones móviles de 5G crezcan a un ritmo de un millón de nuevas altas diarias y superen los 580 millones a finales de 2021.

La previsión, que figura en la 20ª edición del Informe de Movilidad de Ericsson, refuerza la expectativa de que 5G se convierta en la generación móvil con la adopción más rápida de todos los tiempos, con 3.500 millones de suscripciones y una cobertura del 60% de la población para finales de 2026.

Para finales de 2026 habrá 3.500 millones de suscripciones y una cobertura del 60% de la población

Sin embargo, el ritmo de adopción varía mucho según la región. Europa muestra un arranque más lento y se sitúa muy por detrás de los mercados de China, Estados Unidos, Corea, Japón y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) en cuanto al ritmo de despliegue de esta tecnología.

Europa muestra un arranque más lento

Se espera que 5G supere los mil millones de suscripciones dos años antes de que el 4G LTE alcance este mismo hito. Entre los principales factores que dan cuenta de esta tendencia están el compromiso previo de China con la 5G y su disponibilidad anticipada, así como el hecho de que los dispositivos de 5G en el mercado son cada vez más asequibles. Ya se han anunciado o lanzado comercialmente más de 300 modelos de smartphones con esta tecnología.

Se espera que 5G supere los mil millones de suscripciones dos años antes de que el 4G LTE alcance este mismo hito

Asimismo, se estima que este impulso comercial de 5G continúe en los próximos años, debido al creciente protagonismo de la conectividad como componente clave de la recuperación económica posterior a la crisis del Covid-19.

Al parecer, el noreste asiático, con una estimación de 1.400 millones de suscripciones, contará con la mayor parte de las suscripciones de 5G para 2026. Las previsiones también indican que los mercados de América del Norte y el CCG reflejarán la mayor penetración de suscripciones de 5G, con el 84% y el 73% de todas las suscripciones móviles regionales de 5G respectivamente.

El noreste asiático, con una estimación de 1.400 millones de suscripciones, contará con la mayor parte de los abonados a 5G para 2026

Sobre estos datos, Fredrik Jejdling, vicepresidente ejecutivo y jefe de Redes de Ericsson, explica: “Esta histórica 20ª edición del Informe de Movilidad de Ericsson revela que hemos entrado en la siguiente fase de 5G, con la aceleración de los despliegues y la expansión de la cobertura en mercados pioneros como China, Estados Unidos y Corea del Sur. Ahora es el momento de que empiecen a materializarse casos de uso avanzados para cumplir la promesa del 5G. Las empresas y las sociedades también se están preparando para un mundo pospandémico, en el que la digitalización impulsada por el 5G desempeña un papel fundamental”.

Principales conclusiones

Smartphones y vídeos, impulsores del tráfico de datos móviles

El tráfico de datos sigue creciendo año tras año. El tráfico mundial de datos móviles, excluyendo el tráfico generado por el acceso inalámbrico fijo (FWA), superó los 49 EB mensuales a finales de 2020 y se prevé que se multiplique por un factor próximo al 5 y alcance los 237 EB mensuales en 2026. Los smartphones, que actualmente gestionan el 95% de este tráfico, también consumen más datos que nunca. En el ámbito mundial, el uso medio por teléfono móvil supera ya las 10 GB mensuales y se prevé que alcance las 35 GB mensuales a finales de 2026.

Los proveedores de servicios de comunicaciones de 5G lideran la adopción del acceso inalámbrico fijo

La pandemia de Covid-19 ha acelerado la digitalización y ha aumentado la importancia y la necesidad de una conectividad de banda ancha móvil rápida y fiable. Según el último informe, casi nueve de cada diez proveedores de servicios de comunicaciones que han lanzado el 5G también tienen una oferta de acceso inalámbrico fijo (FWA), incluso en mercados con una alta penetración de la fibra. Esto es necesario para dar cabida al creciente tráfico FWA, que el informe prevé que se multiplique por siete hasta alcanzar los 64 EB en 2026.

IoT masivo en auge

Se prevé que las tecnologías de IoT masivo NB-IoT y Cat-M aumenten en casi un 80% durante el 2021, alcanzando casi los 330 millones de conexiones. En 2026, se augura que estas tecnologías representen el 46% de todas las conexiones de IoT móvil.

Análisis del Consejo de Cooperación del Golfo

El informe presenta estadísticas desglosadas de los mercados del CCG, donde las iniciativas digitales impulsadas por los gobiernos están acelerando tanto la innovación tecnológica como la adopción prevista de 5G. En 2019, los mercados del CCG fueron de los primeros del mundo en lanzar servicios comerciales de 5G. Para 2026, se prevé que gestionen un total de 62 millones de suscripciones de 5G, lo que supone la segunda mayor penetración del mercado de 5G en la escena mundial.

CON INFORMACIÓN VÍA REDES &TELECOM

Inauguran cable submarino de miles de kilómetros que une a Brasil con Europa

Un nuevo cable submarino que une a Brasil con Europa inició su funcionamiento este martes. Este permitirá un acceso de alta calidad a los servicios y aplicaciones de telecomunicaciones y evitar que los datos pasen por Estados Unidos, informó hoy la estatal Agencia Brasil.

El cable submarino, de seis mil kilómetros de longitud, une la ciudad brasileña de Fortaleza con Sines, pasando por la Guyana Francesa, la isla portuguesa de Madeira, las islas Canarias españolas Cabo Verde.

El proyecto lo financiaron la Comisión Europea, con 25 millones de euros, el gobierno brasileño, con 8.9 millones de euros  y la empresa Ella Link, con 150 millones de euros.

El nuevo cable evitará que los datos pasen por Estados Unidos y permitirá una conexión directa de alta velocidad que reduce en un 50 por ciento la latencia, es decir, la capacidad de tiempo en la que un paquete de datos tarda para ir de un punto a otro.

La infraestructura se usará durante los próximos 25 años para servicios de cómputo en la nube y negocios digitales, además de actividades de ciencia, tecnología y educación.

“Ahora vimos durante la pandemia la importancia de trabajar juntos para vencer este enemigo común que es covid-19. Es a través de la ciencia que tenemos la condición de vencer, y para que la ciencia funcione, necesitamos la operación de intercambio de informaciones”, explicó Pontes durante la ceremonia.

CON INFORMACIÓN VÍA MILENIO

A falta de digitalización nos quedo la desigualdad_ Israel Quiñones

El sureste mexicano se ha distinguido siempre por ser el territorio olvidado del país. Generalmente el desarrollo tarda más en llegar a estas tierras con una mayoría de población indígena y de bajos recursos, por lo que la lógica del mercado no contempla su de inmediato su inserción al desarrollo tecnológico, económico y laboral, siempre son dejados hasta el final o simplemente, estos estados (Guerrero, Chiapas, Tabasco, Oaxaca) no son contemplados en los planes importantes en materia de infraestructura, empleo y mucho menos tecnológicos.

EL sábado 15 de mayo en el estado de Chiapas, un grupo de jóvenes estudiantes de la Normal Rural de Mactzumactzá, salieron a protestar tomando casetas de cobro en la carretera que conduce a la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez. La razón de esta movilización era que los estudiantes solicitaban la realización de exámenes de admisión a la normal de forma precencial, puesto que, las autoridades educativas estatales habían hecho la convocatoria vía digital; sin embargo, los estudiantes ya habían hecho del conocimiento de la autoridad que la vía digital era excluyente, pues la mayoría de los aspirantes a ingresar a esta normal rural no cuenta con conexión a internet, mucho menos con los dispositivos tecnológicos necesario para realizar dicho examen.

El resultado de estas protestas fue la detención arbitraria de 95 jóvenes, de los cuales, 74 eran mujeres, mismas que han realizado denuncias por abuso sexual y vejaciones propias de una fuerza policiaca autoritaria y sin la capacitación suficiente… Simplemente, este tema se convirtió en una violación flagrante a los derechos humanos de los muchachos que simplemente piden una educación digna y oportunidades para servir a la nación por medio de la enseñanza.

Los derechos fundamentales y humanos de los jóvenes no solamente se violaron con una represión policiaca excesiva, fueron violados desde antes con el hecho de no contar con un acceso a las tecnologías de la información y la comunicación tal y como lo marca el artículo sexto de nuestra carta magna, pero una regulación intrusiva, confiscatoria y en favor de las transnacionales y las televisoras ha provocado la desinversión en los lugares donde la digitalización y el acceso a una conectividad digna transformarían la realidad de millones de jóvenes mexicanos.

Con un entorno económico adverso y postcovid, la inversión en el sector de las telecomunicaciones sería un factor determinante, sobre todo en zonas geográficas como Chiapas, Guerrero y Oaxaca donde la conectividad es paupérrima y muy limitada a los pocos centros urbanos y turísticos de estos estados, dejando a la mayor parte de estos territorios desconectados del desarrollo digital y dejando a la población en una especie de impasse tecnológico, aumentando la brecha de desigualdad.

Si realmente la reforma en telecomunicaciones y radiodifusión del 2013 impulsada por el “Pacto por México” hubiera funcionado, los jóvenes chiapanecos no hubiesen tenido la necesidad de protestar por exámenes presenciales, no hubiese existido represión, no estaríamos en medio de este embrollo creado por darle la razón al mercado neoliberal y se estaría pensando o ejecutando una agenda digital con perspectiva social y de desarrollo sustentable de la digitalización nacional.

Con un mercado deprimido y una regulación que no contempla mayor alternativa que las perspectivas de los operadores, es imposible que se pueda contemplar una sociedad digital, mucho menos en la implementación de nuevas tecnologías como el 5G si ni siquiera tenemos conectadas poblaciones que necesitan de una transformación de fondo. El tema de la normal rural de Mactzumactzá, nos muestra la terrible realidad de la falta de cumplimiento de los derechos fundamentales consagrados en el artículo sexto constitucional y que, sin una política digital efectiva, no se puede contemplar una inclusión social a la era de la economía del conocimiento, mucho menos al bienestar digital que elimine la brecha de desigualdad y la precariedad educativa o laboral.

No podemos, ni debemos seguir el camino de una propuesta neoliberal de la digitalización. Mientras las grandes ciudades del país están hiperconectadas hasta por la “Red Compartida de Altán” que ahora se ha apropiado CFE Telecom e internet para todos, tenemos estados completos en un aislamiento digital, donde un servicio básico y de interés general como lo es el internet, es solamente para un grupo pequeño de ciudadanos privilegiados, mientras que donde se pudiese generar un cambio de fondo, tenemos una situación apremiante y delicada debido a que los operadores no ven negocio y no invierten y el Agente Económico Preponderante en Telecomunicaciones ve una mayor implementación de asimetría en el caso de entrar a esas comunidades que tanto necesitan el servicio de telecomunicaciones y la conectividad.

Si los derechos fundamentales de los mexicanos fueran respetados nos tendríamos que estar señalando la brecha digital que ensombrece a los estados más pobres del país, la digitalización sería en realidad un punto de apoyo para el desarrollo laboral en infraestructura, en educación, innovación, simplemente este asunto no hubiera ocurrido. Por ello, es necesario resaltar dos cosas fundamentales: los derechos humanos y la libertad de expresión no son negociables y dos, es necesario que se tomen cartas en el asunto para crear una agenda digital con prospectiva social ya, pues el tiempo es un lujo que a estas alturas ya no se tiene.

Altán Redes reconoce que hará rediseño del proyecto de la Red Compartida

Altán Redes confirmó que lleva a cabo el rediseño del proyecto de la Red Compartida de la mano de sus accionistas, clientes y del gobierno federal.

“Recientemente acordó un aumento de capital y avanza en el rediseño del proyecto con la confianza de sus accionistas, clientes y del gobierno de México”, reconoció el consorcio.

EL UNIVERSAL adelantó que Altán Redes busca un rediseño del proyecto de la Red Compartida para cambiar el hito de cobertura del 92.2% a nivel nacional del 2024 al 2028.

Altán Redes informó de 1.7 millones de usuarios finales a 2.6 millones de suscriptores de telefonía móvil de enero a mayo de este año.

“Altán Redes alcanzó esta semana la cifra de 2.6 millones de usuarios finales conectados a la Red Compartida”, destacó el consorcio en un comunicado.

Este diario dio a conocer que, de acuerdo con el proyecto de rediseño de la Red Compartida, el consorcio llegó 1.7 millones de usuarios al cierre del 2020.

“De las más de 76 mil comunidades, 67 mil tienen menos de 250 habitantes por lo que la Red Compartida cumple un objetivo primordial para el desarrollo de México, el de llevar los servicios de telecomunicaciones a las zonas marginadas de diversas entidades del país, en especial Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Yucatán, Quintana Roo y Tabasco”, indica la empresa.

Agregó que el consorcio está dando cobertura a más de 4 mil 600 hospitales y más de 69 mil escuelas; así como más de 3 mil 600 centros integradores.

CON INFORMACIÓN VÍA EL UNIVERSAL

TENDENCIAS_ El despliegue de fibra impulsa la inversión de los gigantes en redes fijas

Los despliegues de infraestructura en el sector fijo de telecomunicaciones recuperaron su ritmo de inversión en el primer trimestre del 2021, después de un año crítico por la pandemia de coronavirus en que el Capex se cayó 19% y ante prometedoras proyecciones de que la economía mexicana crecerá 5.0% en el año, aunque en realidad será una recuperación, más que un crecimiento, porque el PIB mexicano se cayó 8.5% en 2020.

Otro aliciente significa el dato del Inegi y del IFT respecto a que el PIB de las telecomunicaciones creció 6.9% durante el confinamiento sanitario del primer semestre de 2020 por el teletrabajo y por la demanda de más entretenimiento multiplataforma en el hogar.

Entre enero y marzo pasados, prácticamente todos los actores de las redes fijas consiguieron aumentar sus inversiones en comparación con los mismos meses del 2020, aunque claramente fueron los gigantes del sector quienes empujaron la inversión hacia adelante, gracias a su músculo financiero que les permite hacer economías de escala y por la promesa de expertos y vendors de que el operador que más invierta en el tirado de fibra es el que conseguirá más oportunidades de negocio en el tiempo. 

Por ahora no está claro cuál fue el comportamiento de la inversión de los pequeños cableoperadores regionales —alrededor de 500 por todo el país—, ni de qué manera la pandemia impactó a sus operaciones.

El grado de la inversión para construir o mantener en estado óptimo a las redes fijas durante ese trimestre también obedeció al propio contexto de cada operador, pues mientras algunos actores tienen vedada la venta de algunos servicios, otros se disgregan en varias unidades para entregar rentabilidad a sus matrices y algunos más atrasan pagos de intereses para no comprometer más su operación. 

Invertir en redes fijas no sólo asegurará clientes de ese sector a las compañías, pues estas infraestructuras también se convierten en habilitadores para vender productos móviles y son necesarias para la expansión de otras tecnologías, como aquellas de quinta generación (5G).

La casa Analysys Mason estima que la inversión a redes fijas, sobre todo a redes sobre tecnología de fibra óptica, es la de mayor relevancia para los operadores, independientemente del servicio final que presten al consumidor a través de ellas. Según Analysys Mason, la cobertura de redes con tecnología de fibra óptica era de 43% en 2020 y será de 57% en 2026 a nivel mundial, una oportunidad de negocio para los vendors de este tipo de insumos, pero también posibilidades de futuros productos para aquellos operadores que desde ahora decidan apostar su inversión a la fibra óptica. La cobertura con fibra llegaría a 70% en el año 2030.

Analysys Mason ve que los operadores están dirigiendo sus inversiones en tres principales criterios: expansión de capacidad en la nube, robustez de su seguridad informática y construcción de red fija sobre fibra óptica. Esta firma de análisis cree que los operadores esperan monetizar en el mediano plazo más servicios digitales, también productos de industria 4.0 y desarrollar nuevos productos minoristas fijo/móvil de 5G sobre fibra, gracias a este tipo de inversiones. 

“Los operadores están comenzando a buscar nuevas fuentes de crecimiento de ingresos a la luz de la pandemia de Covid-19, por ello el destino de sus inversiones”, dijo la firma.

En la misma sintonía de pensamiento están los operadores mexicanos. De acuerdo con sus propios reportes financieros al primer trimestre del año, el grueso de sus inversiones en el periodo se dirigió a la construcción de anillos y redes de acceso con tecnología de fibra óptica. 

Por marcas, Izzi TelecomMegacable y Telmex fueron los tres grandes del sector con mayor grado de inversión durante el trimestre y respecto a sus propios datos del primero del 2020. Izzi incrementó en 56.6% su inversión entre enero y marzo del 2021 con respecto a enero-marzo de 2020; Megacable lo hizo en 50.5% y Telmex, en 19.3 por ciento.

En el combinado anual 2020, Telmex lideró las inversiones del sector, con 16,942 millones de pesos a la construcción y mantenimiento de redes. A Telmex le siguió Megacable, con 8,080 millones de pesos y seguidamente Izzi Telecom, con 3,655 millones de pesos. 

Destacan los casos de Axtel, que en un año redujo 60% sus inversiones y Maxcom, que lo hizo en 89.5 por ciento. Ambas empresas viven un contexto de aprietos. De la primera, su matriz busca comprador, mientras que de la segunda, sus compromisos financieros complican los desembolsos para inversión a redes.

Totalplay, el cuarto actor entre los grandes de las redes fijas, no ha esclarecido el dato su inversión para los tres primeros trimestres del 2020, por lo que no existe manera de hacer comparables sus inversiones con el resto de sus competidores y tocará también a los expertos del sector hacer el análisis fino sobre cuál es el operador que más dinero invierte en redes, respecto a su propia base de usuarios.

Todos estos operadores, los más reconocidos por los consumidores mexicanos, invirtieron un total de 9,243 millones de pesos en el primer trimestre del 2021, alrededor de 466 millones de dólares.

La industria, dice Gerardo Mantilla, analista en Artifex Consulting, se esforzó en mantener e incrementar la inversión en el arranque del año 2021. Queda, agregó, que el Estado mexicano, y particularmente el regulador sectorial, continúen trabajando para asegurar el dinamismo de las inversiones. 

“Los requerimientos de conexión a Internet en los hogares crecieron durante el primer trimestre, también como consecuencia de la pandemia. Que exista la disposición de seguir invirtiendo en el despliegue de fibra óptica es una excelente noticia. Este despliegue de fibra se convertirá en el soporte de las redes 5G y preparando el camino para que los operadores móviles puedan ofrecer mejores conexiones y servicios en México”, dijo Gerardo Mantilla.

“Esta disposición para la inversión por parte de los operadores fijos debe encontrar un mayor respaldo por parte del regulador y del gobierno mexicano, con el objetivo de mantener el ritmo de inversión que se requiere, el cual es bastante alto”.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

México trabaja para generar ambientes digitales seguros en los colegios

Las clases virtuales se implementaron en muchos países de América Latina con el objetivo de reducir la circulación de la población por la pandemia de Covid-19 y mantener algunas actividades esenciales a distancia, como la educación. El acceso a Internet por parte de los colegios y alumnos se transformó así en una necesidad prioritaria para sostener la continuidad pedagógica.

Junto con el acceso a banda ancha para que los alumnos puedan acceder a sus clases, se generaron una serie de problemáticas asociadas, relacionadas principalmente con el contenido al que accedían los niños y la seguridad de los sitios que navegaban. En este marco, la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México trabajó en promover acciones para el uso seguro de Internet y los dispositivos de telecomunicaciones.

Para alcanzar ese objetivo la SEP impulsa a los alumnos del Sistema Educativo Nacional a que se formen en ambientes digitales sin peligro, con seguridad y con la oportunidad de poder alcanzar las mejores experiencias educativas. Desde la cartera se emiten de forma constante recomendaciones para que funcionarios, docentes, alumnas y alumnos, madres, padres de familia y tutores, desarrollen un sentido de ciudadanía digital responsable, a través de la Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (DGTIC) de la dependencia.

Estas recomendaciones se incrementaron a partir del aumento de la cantidad de horas en línea que pasan los estudiantes a partir de la pandemia. Por ese motivo aumentaron la cantidad de recomendaciones que existen en torno a la ciberseguridad. Estas acciones son fundamentales para generar en los jóvenes la conciencia necesaria para transformarlos en ciudadanos digitales.

En ese sentido se desarrollaron las jornadas para un Internet seguro donde se busca inculcar valores fundamentales en el ámbito digital. Entre ellos se destaca la protección de datos personales; la dispersión de información en redes sociales; la cautela en el acceso a enlaces desconocidos o riesgosos, y la actualización de dispositivos y software.

Esta campaña tiene dos objetivos: concientizar sobre los riesgos que tienen los usuarios de Internet en general al utilizar distintas aplicaciones (redes sociales, mensajería) y, por otro lado, consolidad una cultura de prevención en la seguridad digital.

En ese sentido se trabaja en educar a los jóvenes sobre la importancia de proteger las redes sociales, tener cautela con los enlaces recibidos y mantener actualizados los equipos, y proporcionar solamente los datos necesarios. Este tipo de iniciativas es importante para mejorar las condiciones educativas en el país, sobre todo cuando estas se realizan a distancia. Es deseable que estas acciones estén acompañadas por políticas que busquen aumentar el acceso a banda ancha de la población.

En otras palabras, es necesario que se busquen estrategias para aumentar el acceso a la banda ancha en la población que luego contribuyan a una mejora de condiciones para la teleeducación. En particular es necesario impulsar tecnologías de banda ancha móvil, como LTE y 5G, que por sus características tienen mayor penetración en las zonas suburbanas y alejadas de las grandes ciudades con respecto a tecnologías de acceso alámbrico.

En este marco, cobran importancia las políticas que permitan a los operadores de telecomunicaciones acceder a mayores porciones de espectro radioeléctrico y la generación de una agenda que posibilite a la industria planificar de forma más eficiente el tendido de redes de nuevas tecnologías. En el mismo sentido, es importante que las autoridades reduzcan las trabas burocráticas que existan al momento de desplegar estas redes, generando mayores habilitadores para el desarrollo de infraestructura.

Así las cosas, la iniciativa de mejorar la seguridad en las clases virtuales es positiva para potenciar la educación a distancia. Sin embargo, esta estrategia debe ser acompañada por políticas que busquen mejorar difundir el acceso a la banda ancha entre la población.

CON INFORMACIÓN VÍA BRECHA CERO

Reino Unido perfila su Proyecto Gigabit para una rápida recuperación de la pandemia

El gobierno del Reino Unido beneficiará a más de un millón de hogares y empresas de difícil acceso con banda ancha gigabit de próxima generación, como parte de la primera fase de su proyecto de infraestructura gubernamental por 5 mil millones de libras esterlinas.

En marzo, el gobierno hizo el anuncio oficial del Proyecto Gigabit, donde los primeros beneficiados son 510 mil hogares y negocios en Cambridgeshire, Cornwall, Cumbria, Dorset, Durham, Essex, Northumberland, South Tyneside y Tees Valley.  Los contratos para estas primeras áreas se licitarán en la primera mitad de 2022.

Las velocidades disponibles se incrementarán a más de mil Mbps o 1 Gbps. El Proyecto Gigabit tiene como objetivos acelerar la recuperación de Reino Unido después de la pandemia por Covid-19, con el impulso del sector tecnológico y las industrias creativas que elevarán el nivel del país, difundiendo la riqueza y creando puestos de trabajo.

La estrategia del gobierno respecto a los contratos locales, regionales e interregionales es que estén disponibles para que todos los proveedores de redes de banda ancha puedan ofertar. Las primeras adquisiciones serán por 110 mil a 130 mil locales en Durham, South Tyneside y Tees Valley, y áreas de Northumberland, Darlington, Stockton, Hartlepool, Middlesbrough, Redcar y Cleveland, Sunderland, Gateshead y South Tyneside.

Los proyectos financiados tendrán como prioridad las áreas con conexiones lentas y que se han quedado atrás en los planes de implementación de las empresas de banda ancha. Como se había anunciado el mes pasado, también se relanzarán 210 millones de libras en cupones para subvencionar los servicios en poblaciones rurales. Y se pondrán a disposición 110 millones de libras para conectividad en edificios del sector público, bibliotecas, escuelas y centros médicos en las zonas de difícil acceso.

Los nuevos cupones tienen un valor de mil 500 libras para residentes y hasta 3 mil 500 libras para empresas, y entraron en funcionamiento a partir de la segunda semana de abril de 2021, por lo que las áreas rurales no tendrán que esperar a que llegue el Proyecto Gigabit.

Operadores de telecomunicaciones como Openreach, CityFibre y Gigaclear, mostraron su apoyo al programa e indicaron que ya se encuentran construyendo banda ancha de fibra completa, incluso en áreas rurales y de difícil acceso, pues es importante avanzar rápidamente y que todos hagan su parte, para impulsar el crecimiento económico y nivelando las oportunidades en todo el país.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

Altán Redes acuerda aumento de capital de sus accionistas

Altán, la red compartida acordó en su asamblea de accionistas un aumento de capital, con lo cual garantiza la operación de la red y servicios mayoristas para clientes y usuarios finales.

El plan para el cierre de este año es que Altán Redes haya desplegado infraestructura para dotar de cobertura al 70% de la población mexicana, incluyendo a zonas de alta marginación y exclusión digital a nivel nacional para cubrir a 100,000 localidades de menos de 250 habitantes y a más de 14,000 localidades de 251 a 5,000 habitantes.

Altán Redes está llevando a cabo un proceso de capitalización, acompañado de estrategias para mejorar la eficiencia operativa y condiciones financieras que le permitan cumplir con las metas planteadas en un proyecto de telecomunicaciones de gran relevancia y capacidad de transformación cumpliendo así con el objetivo primordial de la red compartida, el cual es cerrar la brecha digital en México.

En el contexto de la pandemia, y con el respaldo de accionistas, clientes y gobierno, Altán Redes lleva sus servicios de movilidad, voz y datos e internet para el hogar y negocio de alta velocidad a todo México. Cuenta con más de 83 clientes y 157 contratos integrados, entre los que destacan los principales operadores de telecomunicaciones y distribuidores minoristas de México, que venden los servicios de la red al consumidor final.

Altán es el proyecto que nace de la Asociación Público-Privada por mandato del Gobierno, para transformar las telecomunicaciones en el país, fomentar la competitividad y cerrar la brecha digital, permitiendo la entrada a nuevos operadores y el acceso a servicios de telefonía móvil e internet de alta velocidad a mejor precio.

Altán Redes ofrece servicios de telecomunicaciones como Movilidad, Banda Ancha Móvil e Internet para el Hogar, a nivel nacional e internacional a través de 83 Operadores Móviles Virtuales (OMVs) y más de 157 operaciones integradas. Actualmente casi 2.5 millones de usuarios finales utilizan los servicios de telefonía móvil e internet 4.5G LTE de la red compartida.

De acuerdo con los índices de calidad independientes que se publican sobre el mercado móvil en México, las prestaciones de Altán-La Red Compartida, desarrollada en tecnología 4.5G LTE sobre el espectro de los 700 MHz, son las mejores actualmente.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA