Intel y Broadcom anuncian nuevos hitos para el desarrollo de WiFi 7

Intel y Broadcom anunciaron una nueva colaboración en el desarrollo del WiFi 7 que garantizará la interoperabilidad entre los distintos dispositivos del ecosistema, además de que presentaron el nuevo hito de velocidad de este estándar al alcanzar los 5 Gbps en la banda de 6 GHz.

Carlos Cordeiro, CTO de Wireless y asociado de Intel, y Vijay Nagarajan, vicepresidente de comunicaciones inalámbricas y conectividad de Broadcom, realizaron una presentación para demostrar las principales características que se han sumado a los estándares de desarrollo de WiFi 7, con la expectativa de que pueda haber dispositivos comerciales listos hacia la segunda mitad de 2023.

Entre las principales características del nuevo estándar, se encuentran canales más amplios de hasta 320 MHz, Modulación 4K QAM (Quadrature Amplitude Modulation), multi-resource unit puncturing, y operación multi enlace.

Los directivos destacaron que algunas de estas características no serían posibles sin la disponibilidad completa de la banda de 6 GHz (5,925 – 7,125 MHz) para servicios de WiFi. Durante el último par de años, países como Estados Unidos, Canadá, Brasil y Chile determinaron destinar los 1,200 MHz de ancho de banda disponible en 6 GHz para su uso en WiFi.

Explicaron que estas características del estándar, habilitadas por el acceso a la banda de 6 GHz, permiten contar con una red más eficiente, de latencia ultra baja y determinística, con mayor capacidad para velocidades superiores a los 5 Gbps y mejora en la confianza de la red.

En comparación con el estándar WiFi 6/6E, el nuevo estándar permite ofrecer una velocidad de transmisión hasta cinco veces superior, una mejora de 100 veces en latencia y hasta 63 veces más potencia para una cobertura mejorada.

Cordeiro afirmó que aunque WiFi 7 es compatible con la banda de 5 GHz, esta no permitiría ofrecer la misma capacidad de velocidad y confiabilidad, ya que no cuenta con el número de canales requeridos por el estándar.

Durante la presentación, realizaron una demo respecto a las velocidades máximas que podría alcanzar cada estándar: WiFi 6 en 5 GHz ofrecía una velocidad máxima de 1 GbpsWiFi 6 en 6 GHz (WiFi 6E) lograba hasta 2 Gbps, mientras que WiFi 7 registró un máximo de 5 Gbps.

“Demuestra que WiFi 7 puede ofrecer muy altas capacidades de red y ser un complemento para Multi-Gig Broadband en los hogares”, señaló, Nagarajan.

Ambos directivos destacaron también la importancia de la formación del ecosistema, por lo que celebraron la colaboración entre Intel y Broadcom para el desarrollo de interoperabilidad entre dispositivos WiFi 7 que permita aprovechar toda la capacidad de la nueva red.

En cuanto a las perspectivas de adopción del nuevo estándar, ambos presentadores coincidieron en que sus características la convierten en una opción atractiva para ambientes industriales donde se requieren de estas características como una alta velocidad y latencia ultra baja con cierta confiabilidad.

Respecto al avance WiFi 6E, los directivos consideraron que será importante la regulación alrededor del sistema de coordinación de espectro conocido como Automated Frequency Coordination (AFC), que permitiría una mejor administración de la potencia de la red para evitar la interferencia con los actuales usuarios incumbentes de la banda de 6 GHz.

La banda de 6 GHz, al encontrarse en un segmento superior del espectro, ofrece mayor capacidad, pero al mismo tiempo podría tener mayores dificultades para alcanzar la cobertura y transmisión que logra la banda de 5 GHz.

En ese sentido, Cordeiro explicó que el AFC permitiría cerrar la brecha de cobertura entre ambas bandas para WiFi 6 y así poder atender mejor ciertos ambientes como los hogares, donde usualmente se encuentra un único router o punto de acceso.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

Talento y política pública, factores esenciales para incrementar la inversión en tecnología

México debe acelerar el desarrollo de talento local si quiere incrementar su participación en la cadena de valor tecnológica global, y aprovechar el momento actual de crecimiento de la industria de semiconductores en Estados Unidos, coincidieron representantes de Intel y la academia.

Durante la visita al Guadalajara Design Center de Intel (GDC), su director Jesus Palomino destacó que el campus fue un logro de colaboración entre el gobierno, academia y la industria, y señaló que se requiere de la generación de talento local para formar este círculo virtuoso de atracción de inversión y generación de más talento.

“El talento es la base a construir. Lo primero es cómo ayudamos a eso, pero la segunda es hablar más del talento de cada región, lo que hacen las startups o los centro de investigación, socializar los éxitos del talento nacional. Es importante que la plática del talento, tecnología e innovación sea común”, señaló.

Al respecto, Francisco Medina Gomez, director del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Jalisco (COECYTJAL), relató su experiencia para diseñar la actual política jalisciense de innovación, ciencia y tecnología, y consideró que para fomentar la investigación en ciencia y tecnología se debe construir una política a nivel estado para atraer inversiones, que permita la formación acelerada de talento desde la industria para la industria, pero siempre en colaboración con la academia.

Recordó la importancia de haber contado con fondos a través del ProSoft y el Programa de Estímulos a la Innovación (PEI), que en conjunto aportaron fondos por 20 millones de dólares a tres años, con lo que se logró la formación del campus en el que actualmente se encuentra el Guadalajara Design Center (GDC) de Intel, que en su momento reportó una inversión inicial de 300 millones de dólares.

“Es el mayor retorno sobre la inversión de cualquier programa de atracción de inversiones en la historia de América Latina”, afirmó.

Destacó que Intel no es la única con una fuerte presencia en Guadalajara con actividades de I+D+i, ya que otras compañías como Continental y Bosch para electrónica automotriz y Oracle en tecnologías de la Información, aportan en su conjunto una inversión equivalente al 50 por ciento del presupuesto del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Medina advirtió, sin embargo, que existe una “falta crónica de talento, no sólo en Guadalajara”, sino a nivel nacional. Aunque cada año se incorporan hasta 4 mil ingenieros, se estima que hay una brecha de hasta 8 mil, por lo que la principal preocupación del sector debería ser cómo impulsar el talento. También existe un gran rezago en el aprendizaje del inglés, a pesar de que México cuenta con mayor número de estudiantes de inglés que cualquier país de América Latina.

En ese sentido, Ramón Parra, director del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), coincidió en la importancia de mantener una puerta abierta a las iniciativas de las empresas enfocadas en el talento y la diseminación de conocimiento.

“El gobierno puede entrar con una visión de desarrollo de industria de largo plazo. Fondos como el Cinvestav necesitan estar fondeados por el gobierno para mantener una puerta abierta para responder las necesidades”, mientras que las empresas funcionan como ejes vinculantes para establecer objetivos comunes y forman sinergias con las instituciones educativas locales, agregó.

Respecto a cómo pueden aprender otros países de la región, señaló que aunque se han compartido experiencias como Argentina o Ecuador, los gobiernos locales no han sido receptivos o se ha fallado en la implementación de la política pública. En ese sentido, recomendó que “se debe identificar un líder que crea en el poder de las tecnologías, buscar con quién sí puede trabajar”.

En entrevista con DPL News, Isaac Ávila, director de relaciones con gobierno de Intel México, detalló que la compañía, en conjunto con la industria y academia, han presentado algunas iniciativas al Poder Legislativo para impulsar la integración de México a las cadenas globales del sector de tecnología.

Indicó que existe una clara necesidad de incrementar la inversión en ciencia y tecnología desde el 0.5 por ciento actual del PIB, a un porcentaje cercano a entre uno y 1.5 por ciento. Asimismo, se han presentado iniciativas para el desarrollo de talento local, donde la industria puede trabajar de la mano con los centros de investigación nacionales y aportar experiencia, currículos y programas de estudio. Otros temas centrales giran alrededor de la generación y acceso a energía, así como a facilidades a la importación-exportación.

“Estamos en un momento muy importante para México y la región en general. Nosotros solamente somos un puente para llevar estas oportunidades, no solamente a legislativos; lo hacemos constantemente con los gobiernos, lo hacemos con la Academia y lo hacemos con la industria”, explicó.

Cinvestav se suma al University Shuttle Program

Durante la visita al GDC, Intel anunció que Cinvestav Guadalajara fue seleccionado como el primer centro de investigación en América Latina para integrarse al University Shuttle Program del fabricante que permite acceso a tecnología, kits de diseño, y hasta fondos para transformar una idea de diseño de chips en un producto final.

“Esperamos que se genere talento, impulsar la presencia del segmento de semiconductores en la región y atraer más oportunidades”, añadió Jesús Palomino, director del GDC.

“Es necesario que subamos en la cadena de valor agregado, que no sea sólo mano de obra, sino neuronas”, explicó, por su parte, Ramón Parra, director del Cinvestav.

Según Parra, la oportunidad se encuentra en la generación de valor del segmento electrónico en los automóviles, que actualmente representa aproximadamente el 5 por ciento del costo del automóvil, pero subirá a cerca de un 30 por ciento en 2030 y a más del 50 por ciento en 2050.

“Esto representa un reto, pero también una oportunidad para preparar gente que tome esos empleos que serán bien remunerados. El tamaño de la oportunidad es enorme, podremos generar nuevos productos en México y diseminar conocimiento en América Latina”, destacó.

CON INFORMACIÓN VÌA DPL NEWS

México requiere incentivos para fortalecer cadena de semiconductores: Intel

México requiere contar con incentivos para ayudar a fortalecer la cadena producción de semiconductores, la cual se vio fuertemente comprometida por el exceso de demanda de dispositivos tecnológicos provocado por la pandemia de Covid-19 y que, de acuerdo con Intel México, aún tardará al menos un año más en restablecerse.  

La formación de talento especializado, mayores inversiones en investigación y desarrollo y el mejoramiento de la infraestructura logística son algunas de las estrategias para fortalecer el plan IDM 2.0 desde México, con el fin de atraer más inversiones para este sector, de acuerdo con Isaac Ávila, director de Relaciones con Gobierno de Intel México.

IDM 2.0 es una evolución de la clásica estrategia de Integrated Device Manufacturing (IDM) o fabricación integrada de dispositivos, a través de la cual una misma empresa participa de toda la cadena de producción de dispositivos. En el caso del IDM 2.0, una empresa busca tercerizar algunos de sus procesos, a la vez que participar en la fabricación de los productos de otras empresas.   

Uno de los ejemplos de la participación de México en este proceso es el centro de diseño de Intel en Guadalajara (Guadalajara Design Center), donde se realizan labores de validación y testeo de microprocesadores y otros chips, incluso de marcas distintas a Intel.

A esta labor puede sumarse, por ejemplo, el añadir talento especializado a las plantas que Intel está construyendo en Ohio, Illinois, con una inversión de 100,000 millones de dólares, debido a la cercanía entre los mercados mexicano y estadounidense y la coincidencia de 

“Esto fortalece la estrategia de IDM que se está implementando en Estados Unidos”, dijo Ávila en entrevista con el Economista durante una visita al centro de diseño de semiconductores de Intel en Guadalajara, Jalisco.

Incentivos

Intel ha mantenido conversaciones con la academia, con otros integrantes de la industria y con los gobiernos federal y estatal con el fin de comunicar las condiciones bajo las que es posible atraer inversiones para fortalecer la cadena de suministro de semiconductores.

“Se requiere tener un país mucho más competitivo en virtud de que estamos compitiendo con otras regiones. Competimos con India y con Asia en general, con Europa, con Estados Unidos e incluso con América Latina”, dijo Ávila.

Además de la inversión de 100,000 millones de dólares en Estados Unidos, el gigante de la microelectrónica planea destinar hasta 80,000 millones de euros a levantar todo un complejo de fabricación de semiconductores en el continente europeo y otros 600 millones de dólares para levantar otra fábrica de chips en Costa Rica.   

Esta competitividad, de acuerdo con el directivo de Intel en México, requiere políticas públicas que incluyan incentivos para la innovación y desarrollo, la formación acelerada de talento a través de universidades y centros de investigación, como el Cinvestav, la UNAM, el Tecnológico de Monterrey y la Universidad de Guadalajara, entre otras.

En abril pasado, Intel y la Secretaría de Economía firmaron un convenio para fortalecer la competitividad de las empresas mexicanas que busquen participar en la cadena de suministro de semiconductores a través de la transferencia de conocimiento; así como desarrollar talento mexicano en materia de semiconductores.  

Ávila menciona como ejemplo el que el estado de Jalisco haya aprobado una exención de 2% sobre el impuesto de nómina para las empresas de tecnología que se asentaran en la región, con el fin de promover el desarrollo de talento y atraer mayores inversiones. 

“Esto es muy favorable en términos locales y si esto lo tenemos a nivel federal, algo en lo que estamos conversando con el gobierno federal y con el Poder Legislativo y que ha tenido muy buen recibimiento”, dijo.

Ávila añade a estos incentivos el destinar mayores inversiones a infraestructura logística, tanto de importación como de exportación, entre las que destaca la infraestructura aérea y en especial el transporte de carga que permitiría ser más competitiva a la ya sólida industria de electrónica en el país.        

IDM 2.0 

Hasta antes de la pandemia, varios analistas concuerdan que Intel se había quedado atrás de algunos de sus competidores más relevantes en la industria, principalmente de la coreana Samsung y de TSMC. Ahora, con la fuerte escasez de semiconductores que provocó la fuerte demanda de dispositivos, como smartphones, computadoras y hasta automóviles, la compañía busca retomar un liderazgo que le ha tomado casi 60 años construir.

Incluso el Centro de Diseño de Intel en México tuvo problemas para adquirir computadoras para los 700 nuevos trabajadores que integró a su plantilla a lo largo de la pandemia de Covid-19, durante los años 2020 y 2021, y aunque, de acuerdo con Jesús Palomino, director general de Intel GDC, el problema se ha visto mitigado, aún tardará en resolverse por lo menos un año más.

La estrategia a la que han recurrido Intel y otras empresas, como las mismas Samsung y TSMC, es el compartir algunas de las fases de la cadena de fabricación de semiconductores, lo que quiere decir que, además de competir entre ellas, las empresas buscan colaborar para hacer crecer la producción y así satisfacer el crecimiento acelerado de la demanda de los dispositivos que utilizan estos insumos.

En sentido contrario, de acuerdo con Palomino, Intel busca que compañías como Apple, Qualcomm y todas aquellas empresas que diseñan sus propios semiconductores puedan fabricarlos en las manufacturas que Intel está levantando tanto en Estados Unidos como en Europa.

“Depende de nosotros que hagamos bien nuestro trabajo, presentando una tecnología competitiva para que ellos la valoren y en eso estamos, en desarrollar la tecnología y los kits para que diseñen y que puedan mandar a fabricar sus diseños en nuestras plantas”, dijo.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA