TENDENCIAS_ A dos años de pandemia, inactividad laboral duplica avance del empleo

Por cada persona adicional que se ha sumado al mercado laboral tras el impacto de la pandemia, dos más han salido de una ocupación, están inactivas y se encuentran desalentadas para encontrar empleo, revelan datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Mientras que para el primer trimestre del año el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reporta 733,000 personas ocupadas más que antes del impacto de la emergencia sanitaria por Covid-19, en el mismo tiempo, la población inactiva laboralmente aumentó en 1.8 millones de personas.

De esta manera, la Población No Económicamente Activa (PNEA) clasificada como “disponible” abarca ya 7.5 millones de personas, lo que implica un aumento de 32.4% en dos años. En este renglón se encuentran quienes no tienen empleo, pero tampoco lo están buscando porque consideran que no hay condiciones óptimas.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido que el “aumento de la inactividad laboral es una de las principales consecuencias en la actual crisis laboral”, un aspecto que puede dificultar aún más la recuperación del empleo.  En ese sentido, el organismo internacional ha subrayado que impulsar el retorno al mercado del trabajo desde la inactividad es más complejo que hacerlo desde la desocupación.

El crecimiento de la inactividad en el mercado de trabajo mexicano explica el por qué la tasa de participación laboral, que en el arranque de este año se ubicó en 58%, se mantiene 1.7 puntos porcentuales por debajo de su nivel prepandemia, es decir, no ha logrado recuperarse a pesar de que la población ocupada reporta puestos de trabajo adicionales a los que tenía en el cuarto trimestre de 2019, período previo a las afectaciones de la emergencia sanitaria por la Covid-19.

Entre otros efectos, el aumento de los “disponibles” de la PNEA también incide en que el desempleo extendido (15%), el cual contempla a los desempleados y a los inactivos, esté 2.4 puntos porcentuales por arriba de su dimensión previa al impacto de la pandemia, a pesar de que la tasa de desocupación (3.4%) está cercana a su nivel observado antes de la emergencia sanitaria.

A decir de especialistas consultados, la inactividad refleja que a pesar de que la ocupación ya reporta ganancias adicionales a lo observado antes de la pandemia, hay pendientes para que más personas se incorporen a una actividad económica.

“Aunque estamos creciendo en ocupación, no estamos siendo exitosos para lograr que todas las personas se incorporen al mercado laboral, como estudiantes que se gradúan de la universidad o de estudios de nivel medio superior. Creo que esa es la principal llamada de atención que nos hace el seguimiento de esta tendencia”, señaló Katia Guzmán, coordinadora de Datos de la organización México ¿Cómo Vamos?

De acuerdo con la OIT, en economías como la mexicana, el crecimiento de la inactividad laboral tiene un impacto en las políticas públicas, ya que se requiere un mayor esfuerzo para que las personas retornen a la fuerza laboral.

Desde la óptica de Carlos Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Integralia Consultores, el incremento de los también denominados “desalentados” puede explicarse por dos factores: el primero puede estar sujeto al incremento en la demanda de cuidados que impactó en mayor medida a las mujeres; la segunda, por el deterioro de las condiciones de trabajo.

Inactividad, una respuesta a la precariedad 

Durante el 2009, año de la crisis financiera global, los disponibles de la PNEA crecieron en 231,556 personas, pero a partir del 2010 se observó un descenso paulatino con un repunte a finales de ese mismo año, para alcanzar las 6.2 millones de personas en esa condición, una cifra que, aunque tuvo niveles cercanos en los años posteriores, nunca rebasó ese umbral sino hasta el tercer trimestre de 2020, cuando anotó el máximo histórico de 10.7 millones de personas.

Carlos Ramírez opinó que esto es muestra de que a diferencia de dicha crisis financiera global, con la actual pandemia la inactividad laboral ha tenido una recuperación más lenta. “Aunque hemos visto una mejoría en general en los indicadores del mercado laboral, estos datos confirman que no se ha alcanzado una plena recuperación. Como que hay una herida que quedó ahí y no ha terminado de cerrar”.

En ese sentido, el especialista consideró que el nivel de inactividad laboral responde en buena medida a la precarización del empleo, lo que se refleja en el desaliento para buscar una oportunidad laboral ante las dificultades de encontrar ofertas atractivas. 

Como muestra de este deterioro, la población subocupada que concentra a quienes tienen un trabajo con jornadas reducidas y la necesidad de ofrecer más tiempo en el mercado laboral, abarcó a 5 millones de personas en el primer trimestre de 2022, aunque este renglón se ha venido reduciendo en los últimos meses, se mantiene en un nivel de 801,481 personas más de las observadas previo a la emergencia sanitaria.

Para Katia Guzmán, el crecimiento de la población desalentada está relacionado con “las condiciones de entrada del mercado laboral”. Este fenómeno, apuntó la especialista, era más sencillo de explicar durante los meses más críticos de la pandemia porque las mujeres son las más propensas a salir de la fuerza laboral en emergencias por la falta de infraestructura de cuidados.

“Lo que sucede en períodos posteriores, como ahora que estamos a dos años de ese gran golpe económico, es que nos cuesta más trabajo reincorporarnos al mercado laboral”, expuso la especialista.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

PERSPECTIVA_ ¿Estás satisfecho con tu empleo? La mitad de los trabajadores en México no lo está

Debido a factores como el salario, las oportunidades de crecimiento, la conciliación entre la vida laboral y personal, y la confianza en la empresa, sólo el 53% de los trabajadores en México está satisfecho con su empleo actual, de acuerdo el Índice de Confianza Laboral de PageGroup.

“La opinión que tenemos de los empleados, es que hoy hay más cantidad de personas que están abiertas a una nueva oportunidad. Pero también hay un gran porcentaje que tiene seguridad en su empleo, el 40% está seguro que de no habrá ningún movimiento o ninguna liquidación”, señaló en entrevista Jorge Guerrero, director en Michael Page.

En términos generales, el nivel de satisfacción de los trabajadores en México es está a la par de Colombia y ligeramente por arriba de Brasil, Chile y Argentina, economías que también integran el Índice. Perú es el país mejor calificado con 58% de los encuestados que asegura estar conforme con su empleo.

Los resultados de nuestro país en el análisis se explican porque 5 de cada 10 empleados está satisfecho con su salario actual. Sólo 23% afirma sentirse insatisfecho con su remuneración y el resto, tiene una postura neutral.

Sin embargo, en la opinión de los propios trabajadores, nuestro país tiene áreas de oportunidades en otros temas como el desarrollo y crecimiento profesional, las cuales han tomado más relevancia en los últimos años entre el paquete de elementos que las personas valoran más al momento den aceptar una oferta.

En cuanto a sus oportunidades de promoción en una empresa, sólo 30% de la fuerza laboral en nuestro país está satisfecha. Pero la insatisfacción alcanza a 4 de cada 10 encuestados. Aunque la proporción es relativamente alta, Brasil, Chile y Argentina son los países con mayor queja por la falta de desarrollo profesional y movilidad ascendente dentro de su organización.

“Un tema que juega un rol importante es el de desarrollo interno, pero ya no sólo hablamos de una promoción, sino de capacitaciones en determinadas áreas, aprendizaje constante por medio de e-learning. Las personas están buscando constantemente aprender cosas nuevas”, expuso Jorge Guerrero.

En ese sentido, el especialista consideró que las oportunidades de desarrollo serán fundamentales para la retención de talento y es una apuesta que ya no pueden ignorar las organizaciones, es un pilar de la satisfacción de las personas en las empresas. “Puedes estar en la misma posición, pero si tienes una capacitación en la que tú ves un crecimiento gradual a nivel personal y profesional, te puedes quedar. Pero si no ves este crecimiento, aunque te cambien de posición, te vas a mover”.

El reto de la conciliación vida-trabajo

La conciliación entre el trabajo y la vida personal es otro aspecto en el que México presenta un pendiente para mejorar el nivel de satisfacción de su fuerza laboral. Junto con Brasil, nuestro país lidera en niveles de insatisfacción por la falta de equilibrio entre ambos mundos.

Esta percepción de los trabajadores explica que el 38% de los encuestados esté dispuesto a buscar nuevas oportunidades laborales que garanticen un mejor balance de vida-trabajo, con lo cual México se ubica sólo por debajo de Colombia (41%) con el mayor nivel de personas considerando la movilidad para encontrar un equilibrio entre lo laboral y personal.

“Las personas sienten que trabajan más horas y que pasan más tiempo en el trabajo que en la vida personal. Son datos interesantes para entender la cultura de México y sobre todo, lo que pueden hacer las empresas para cambiar esto”, apuntó Jorge Guerrero.

La búsqueda de conciliación vida-trabajo es el tercer motivante entre los trabajadores en México para valorar nuevas ofertas de empleo, sólo por debajo del desarrollo de habilidades y mejoría salarial, lo que también indica un margen de mejora en esta asignatura.

Jorge Guerrero puntualizó que conocer la satisfacción de los trabajadores es un aspecto importante para las empresas porque ayuda en la toma de decisiones y a detectar qué se debe fortalecer al interior de las organizaciones.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

TENDENCIAS_ 4 factores que explican la demanda de nuevas habilidades en el mercado laboral

De acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF), para el 2025 la automatización y digitalización habrá creado 85 millones de nuevos empleos en todo el mundo. La adopción de tecnología en las empresas es quizá la principal responsable de la reconfiguración del mundo del trabajo y está transformando las competencias que necesita la fuerza laboral para adaptarse a las nuevas dinámicas.

Pero la automatización no es el único factor que está transformando las competencias de alta demanda en la fuerza laboral, la pandemia y sus efectos en el mercado de trabajo también han incidido en el terreno que han ganado algunas habilidades frente a otras.

El reporte de Habilidades para el trabajo 2022 de Coursera identifica al menos cuatro factores que explican la relevancia que están tomando algunas competencias que han tenido un crecimiento de hasta 76% en el interés de las personas por desarrollaras. Estos elementos son:

  1. La pandemia. El impacto de la crisis sanitaria por la Covid-19 en la salud mental de los trabajadores ha demandado mayor empatía en las organizaciones, con un énfasis en la habilidad de comunicación efectiva para construir espacios de trabajo con un enfoque en el cuidado de las personas.
  2. Trabajo híbrido. La aceleración del trabajo remoto y la implementación de esquemas laborales que mezclan días de oficina y teletrabajo está posicionando competencias como la capacidad de colaboración, la comunicación y la autogestión entre las capacidades que debe desarrollar la fuerza laboral.
  3. Automatización de tareas. La transformación de los puestos de trabajo repetitivos por la adopción de tecnología está demandando una fuerza de trabajo con competencias como la creatividad, resolución de problemas complejos o la innovación, pero también está aumentando la necesidad de personas con habilidades técnicas como la inteligencia artificial o el análisis de datos.
  4. Economía digital. La digitalización de la economía, como el caso del aumento del comercio electrónico, por citar un ejemplo, ha impulsado el crecimiento en el interés por desarrollar competencias digitales como el diseño de producto o experiencias.

“El futuro no está exento de desafíos. Riesgos para la economía y el éxito personal provienen de la creciente automatización, los requisitos de habilidades que cambian rápidamente y la mano de obra deficiente. Adoptar la tecnología y su capacidad para democratizar el acceso a nuevos roles y nutrir las nuevas habilidades digitales y humanas que sustentan esas carreras, será vital para superar estos riesgos”, expone Coursera en su informe.

El estudio El estado de las habilidades de Degreed, refiere que en México el 56% de la fuerza laboral considera que la pandemia por la Covid-19 aceleró la necesidad de desarrollar nuevas competencias. En ese sentido, un 32% opina que sus habilidades se volverán obsoletas en los próximos 12 meses y otro 43% percibe que esto pasará en los próximos tres años.

Las competencias más demandadas

La transformación del mercado, impulsada por la irrupción de la automatización, la implementación del trabajo híbrido, los efectos de la pandemia en la salud mental y la gig economy, está cambiando las competencias que requiere la fuerza laboral para adaptarse a un entorno cada vez más cambiante.

Según el estudio de Coursera, las habilidades con mayor crecimiento en el mercado en el arranque de 2022 son:

» Competencias digitales

  1. Diseño de productos – 71%
  2. Trazo de datos – 69%
  3. Diseño de experiencia del usuario – 54%
  4. Visualización de estadísticas – 50%
  5. Estrategias de seguridad – 45%
  6. Infraestructura en la nube – 42%
  7. Sistemas de cadenas de suministro – 41%
  8. Manejo de redes sociales – 41%
  9. Gestión de operaciones – 38%
  10. Gestión de procesos de negocio – 37%

“El diseño de productos encabeza nuestra clasificación de las habilidades digitales de más rápido crecimiento en el año, con diseño de experiencia de usuario en tercer lugar. Ambas habilidades hablan del valor creciente que las empresas están apostando por las interacciones digitales en 2021 y 2022 y la necesidad de diferenciarse en mercados saturados”, se destaca en el informe.

» Habilidades blandas

  1. Comunicación – 46%
  2. Gestión del Cambio – 36%
  3. Desarrollo Profesional – 21%
  4. Narración – 18%
  5. Planificación – 17%
  6. Influencia – 17%
  7. Toma de decisiones – 15%
  8. Resolución de problemas – 11%
  9. Desarrollo de Personas – 10%
  10. Recursos Humanos – 9%

Estas habilidades, se refiere en el reporte, no son menos valiosas que las competencias técnicas y tampoco son más fáciles de desarrollar. “Necesitamos habilidades humanas para hacer uso eficaz y ético de las competencias digitales, así como crear los marcos y tecnologías a través de los cuales surgen y evolucionan las habilidades digitales”.

El estudio concluye en la necesidad de las alianzas entre instituciones académicas y empresas para habilitar a la fuerza laboral con las competencias necesarias para un mundo cambiante y, en consecuencia, cumplir con la promesa de un mejor futuro del trabajo.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

El mercado laboral de EU, con datos mixtos

Con un nivel de creación de puestos de trabajo decepcionante en diciembre y al mismo tiempo una fuerte caída del desempleo, el mercado laboral de Estados Unidos terminó 2021 con una nota mixta, lo que refleja los desafíos que le esperan al presidente Joe Biden durante este año de elecciones de mitad de periodo.

La economía más grande del mundo creó 199,000 puestos de trabajo en diciembre, lejos de los 440,000 que esperaban los analistas, con la tasa de participación en el mercado laboral sin cambios en 61.9 por ciento.

Estas cifras son aún más decepcionantes dado que los datos se recopilaron antes de que la variante Ómicron del Covid-19 se extendiera por todo el país como un reguero de pólvora, provocando el cierre de teatros, cines, restaurantes, fábricas e incluso escuelas e imponiendo cuarentenas a cientos de miles de personas por día.

Sin embargo, al mismo tiempo la tasa de desempleo continuó descendiendo a fines del 2021, más de lo esperado, cayendo a 3.9% (-0.3 puntos porcentuales), acercándose así a su nivel anterior a la pandemia de 3.5 por ciento.

“El plan económico funciona y hace que Estados Unidos vuelva al trabajo”, dijo Biden desde la Casa Blanca.

Analistas dijeron que el informe era lo suficientemente sólido como para mantener a la Reserva Federal encaminada a subir las tasas de interés en su reunión de marzo. Los futuros de fondos federales muestran una probabilidad de alrededor de 90% de un alza de 25 puntos base para marzo y más de tres alzas para fin de año.

Analistas explicaron que el hecho de que se crearan menos puestos a pesar de la pronunciada caída del desempleo puede deberse al aumento del número de trabajadores por cuenta propia aún no contabilizados en las estadísticas.

Los ojos están puestos en la Fed, cuyos funcionarios parecen decididos a enfrentar el aumento de precios elevando las tasas de interés lo antes posible, con el riesgo de desacelerar el crecimiento y, por tanto, el empleo.

“En el contexto de una situación sanitaria que se deteriora rápidamente, la calma de la actividad económica en el primer trimestre obligará al presidente de la Fed a caminar sobre la cuerda floja en futuras reuniones”, resumió Gregory Daco, economista de Oxford Economics.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

¿La variante ómicron afectará los empleos?

La recuperación del mercado laboral mexicano para 2022 luce incierta pues aún podría verse afectada por una cuarta ola de COVID-19.

“Para los próximos meses el panorama luce incierto debido a que la nueva variante ómicron ha puesto a los gobiernos en alerta a nivel global, con las cifras de contagio alcanzando nuevos máximos”, consideró Gabriela Siller, directora de análisis económico de banco Base.

Añadió que “en México no se han reforzado las medidas sanitarias existentes y no se espera que se suspendan actividades económicas. Sin embargo, la actividad económica podría verse afectada por medidas voluntarias por parte de los consumidores o de la iniciativa privada”.

Por su parte, Ricardo Aguilar Abe, economista en jefe del Grupo Financiero Invex, dijo que “el principal riesgo que podría enfrentar el empleo en el corto plazo son nuevas restricciones a la movilidad por un aumento de casos de COVID-19 en México, debido a la llegada de la variante”.

En este sentido, agregó que “por el momento no se observa un repunte en los casos, y las autoridades han reiterado que no habrá paros de actividad hasta no contar con más información sobre el impacto de la nueva cepa”.

Mete freno

Los reportes del mercado laboral muestran que el empleo sigue en recuperación, pero a un menor ritmo. La tasa de desocupación se ubicó en noviembre en 3.8 por ciento, y fue la más baja desde marzo del año anterior. En el caso de las mujeres, la tasa fue de 4.1 por ciento, y de 3.7 por ciento en los hombres.

Con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la población ocupada registró un incremento de 3.6 millones personas de enero a noviembre del 2021, para ubicarse en los 56.5 millones.

Aunque la población con trabajo va en aumento, la calidad de la recuperación no ha sido óptima. Del total de las personas ocupadas, el 52.75 por ciento fueron informales.

En cuanto al nivel de ingresos, se integraron más empleos que perciben entre uno hasta 2 salarios mínimos con 1.4 millones, seguido de los que ganan hasta un salario mínimo con 1.2 millones. Por el contrario, los que perciben hasta 3 salarios fueron lo que más se perdieron. Casi una cuarta parte de los trabajadores en el país, el 23.4%, trabajan por cuenta propia.

El 67.2% del total son subordinados, y 5.2% son empleadores. Poco más de la mitad de ocupados en el país, el 55.6%, son informales, equivalen a 29.6 millones, contra 44.4% de formales, que representan 23.1 millones.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO

Crisis del mercado laboral se prolongará por lo menos hasta 2023, advierte la OIT

La crisis del mercado laboral provocada por la pandemia de Covid-19 se prolongará por lo menos hasta 2023. Este 2021, se estima que al menos 220 millones de personas continuarán desempleadas en todo el mundo, advirtió la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Al mismo tiempo, el organismo destacó que 100 millones de asalariados quedarán en la pobreza, debido a que la pérdida de horas de trabajo y el déficit de puestos de buena calidad, “se ha traducido en una reducción drástica de los ingresos laborales”. Ello se explica por el “lento avance de las campañas de vacunación, junto con el resurgimiento de la pandemia a principios de 2021”.

De acuerdo con el reporte Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo, el déficit mundial de empleo aumentó en 144 millones de puestos de trabajo el año anterior, mientras que en 2021 se reducirán a 75 millones y para 2022, se tendrá un déficit de 23 millones.

La OIT indica que “el crecimiento previsto del empleo será demasiado débil para ofrecer suficientes oportunidades de a quienes lo perdieron o abandonaron la fuerza de trabajo durante la pandemia”. En consecuencia, muchos trabajadores que estaban inactivos se incorporarán a la fuerza de trabajo, pero no podrán encontrar empleo.

Esto dará lugar a un “aumento sostenido y pronunciado del desempleo”, que pasará de 187 millones en 2019 a 220 millones en 2020; también 220 millones en 2021, y 205 millones en 2022. Antes de la crisis del Covid-19, la tasa de desempleo prevista para 2022 fue de 5.7 por ciento, una cifra que se registró por última vez en 2013.

De igual forma, aunque se prevé que durante la segunda mitad del año se acelerará la recuperación del empleo, esto no será suficiente para compensar la pérdida de 255 millones de trabajos que se registró en 2020.

El informe también subraya que uno de los sectores más afectados es el de los jóvenes, ya que sus niveles de empleo se redujeron en 8.7 por ciento en 2020 con respecto al 3.7 por ciento del los adultos. También, las mujeres han tenido un impacto fuerte, con una reducción del empleo de 5 por ciento.

“Sin un esfuerzo para acelerar la creación de empleos decentes y apoyar a los integrantes más vulnerables de las sociedades y la reactivación de los sectores económicos más afectados, los efectos de la pandemia del Covid-19 podrían sufrirse durante años bajo la forma de pérdida de potencial humano y económico y mayor pobreza y desigualdad”, señala.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Precarización del trabajo con outsourcing ilegal

Bajo el esquema del outsourcing han permeado prácticas de simulación en relaciones laborales y evasión de cuotas obrero-patronales que afectan directamente a los trabajadores; así como prácticas de defraudación fiscal, reconocen autoridades federales, especialistas y organismos enfocados en este tema.

Sin embargo, este no es el único mecanismo en el mercado laboral que ha contribuido a la precarización de los empleos, advierte María Ayala, coordinadora de investigación de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.


Es importante resolver el outsourcing abusivo pero también separarlo de la subcontratación de servicios externos, al igual que eliminar la suplantación de los patrones, el abuso de los contratos temporales que permiten que cada vez que recontratan a los empleados sea una empresa diferente y atacar la evasión total o parcial de las obligaciones de afiliación del IMSS, entre otros

María Ayala

Coordinadora de investigación de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza

No existen datos exactos en torno al número de personas que están contratadas bajo el esquema de outsourcing, pero cálculos presentados por el Gobierno federal señalan que actualmente hay cuatro millones 600 mil trabajadores y una incorporación promedio de 200 mil empleados al año.

Estos datos también señalan que la mitad del personal subcontratado bajo este modelo es en empresas grandes, es decir, que cuentan con más de 250 trabajadores.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señala que el outsourcing otorga certeza jurídica en materia laboral y fiscal a las empresas, incrementa la productividad y disminuye la rotación de los empleados, permite un esquema de flexibilidad laboral, así como la capacidad de los contratantes a acceder al mejor talento posible, entre otras ventajas.

Pero también reconoce que a través del incumplimiento de obligaciones patronales, se provoca la generación de fuentes de empleo que carecen de condiciones dignas y decentes; y ha contribuido al subregistro salarial de los empleados, así como a prácticas de simulación, evasión y elusión de impuestos.

“Sabemos que si para una empresa su utilidad dependía de violar los derechos laborales de los trabajadores definitivamente hay un riesgo en que aumente el desempleo o se incurra en informalidad, la cual muchas veces en realidad es precariedad, por eso debemos de seguir empujando que la seguridad social deje de ser una prestación laboral y sea un derecho humano”.

Datos del Observatorio de Trabajo Digno señalan que 32.4 millones de trabajadores, es decir, 61 por ciento del total de la población ocupada, no cuenta con seguridad social.

Además 40.7 por ciento de los trabajadores mexicanos perciben un salario que no alcanza para comprar una canasta básica, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Con información vía Reporte Índigo

Pese a pandemia, México se recupera económicamente: SHCP

Al participar en la segunda sesión de la Cátedra SHCP, organizada por la Facultad de Economía de la UNAM, indicó que en general la macroeconomía “tiene un panorama estable y equilibrios buenos, aun cuando hubo personas o sectores afectados”.

El también egresado de esta entidad universitaria afirmó que al iniciar la pandemia el choque económico que se vivió en 2020 fue una restricción fuerte a la movilidad en el mundo.

“Las medidas sanitarias y el distanciamiento social afectó la movilidad de la población, este factor explicó la mayor parte de la variación negativa en el PIB (Producto Interno Bruto) en el segundo trimestre de 2020 para una muestra de países. México fue una de las economías que tuvo limitaciones relativamente fuertes en movilidad e implicó caídas importantes en la actividad económica, pero al emparejarse con el aumento del número de contagios diarios comenzaron a implementarse las medidas sanitarias para evitar aumentara el número de contagios”, dijo.

En el país, añadió, se implementaron las llamadas “medidas Covid-19” que consistieron en acciones de crédito y apoyos a la economía popular, programas de vivienda y otras garantías para otorgarle crédito a las empresas.

Mariscal Paredes señaló que en la economía mexicana los principales canales que se han recuperado positivamente y mejor de lo esperado fueron el comercio internacional, a partir de junio y julio de 2020; el precio de materias primas, conforme fue recuperándose el comercio internacional, como el petróleo, el arroz, la soya y el maíz; los tipos de cambio del peso con respecto al dólar; se recuperó el flujo de capitales a las economías «de tal manera que estamos con 50 por ciento arriba de lo que teníamos anteriormente”.

Indicó que la economía mexicana empezó a beneficiarse cuando pasaron los semáforos epidemiológicos de rojo a naranja. El sector de servicios es más heterogéneo y no cayó tan fuerte al interior, pero hay otros que todavía están en 60 por ciento, como el de alimentos y alojamiento.

En cuanto a la inversión, dijo que a partir de 2018 venía con una tendencia a la baja, pero con la pandemia colapsó por la incertidumbre del tiempo que duraría la contingencia.

“El mercado laboral fue sui generis porque no solo presionó la parte del desempleo, sino que hubo un número importante de subocupación. El mercado laboral llegó a estar al 53 por ciento, pero a partir de junio 2020 esta brecha empezó a reducirse y ahora está a 10 puntos porcentuales por arriba de lo que estaba en marzo 2020 y se ha venido recuperando de manera sostenible. En cuanto al empleo informal, cayó un tres por ciento al inicio de la pandemia pero va recuperándose”.

Con información vía La Jornada

Crece participación de la mujer en el mercado de trabajo formal del país

En el último lustro, las 32 entidades del país presentaron avances en la participación de la mujer en el mercado laboral formal.

De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), a nivel nacional, 6.53 millones de mujeres se registraron como trabajadoras aseguradas en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) al cierre de enero del 2016, cifra que representó 36.4% del total general, mientras para el mismo periodo del 2021, ascendió a 7.61 millones de personas del género femenino, con una participación de 38.4%, es decir, un aumento de 2.0 puntos porcentuales.

Por entidad, los mayores avances en los últimos cinco años se dieron en Durango, de 32.4% de contribución de la mujer en el sector del trabajo formal en el primer mes del 2016 a 35.9% en igual lapso de este año, con un incremento de 3.6 puntos porcentuales; en Aguascalientes, de 33.9 a 37.4% (+3.5 puntos); en Guanajuato, de 34.8 a 38.0% (+3.2 puntos); en Coahuila, de 32.1 a 35.3% (3.2 puntos), y en Tlaxcala, de 35.9 a 39.0% (3.2 puntos).

Con crecimientos entre 3.0 y 2.0 puntos porcentuales se ubicaron Zacatecas, Querétaro, San Luis Potosí, Campeche, Sinaloa, Hidalgo, Puebla, Michoacán, Colima, Chihuahua, Jalisco, Nuevo León, Estado de México y Guerrero.

En tanto, en el rango menor a 2.0 puntos y mayor a 1.0, se colocaron Chiapas, Yucatán, Nayarit, Morelos, Quintana Roo, Sonora, Veracruz, Tamaulipas, Baja California, Ciudad de México, Oaxaca y Baja California Sur. El último lugar fue para Tabasco, con un ascenso de 0.5 puntos porcentuales.

En términos nominales, el mayor incremento en el último lustro se observó en Jalisco, con 132,538 mujeres que se integraron como trabajadoras aseguradas en el IMSS; le siguieron Nuevo León (96,377 altas), Estado de México (96,296), Baja California (79,623), Guanajuato (78,321), Ciudad de México (66,240) y Querétaro (61,597).

Resaltan los casos de Campeche, Guerrero y Tabasco, que en el periodo de análisis dieron de baja a 334, 874 y 1,982 mujeres, respectivamente. Lo anterior significa que los porcentajes de participación aumentaron debido a que mermó todo el mercado laboral de estas entidades, aunque las pérdidas en el género femenino fueron menores en relación a la de los hombres.

Por su parte, la Ciudad de México es la entidad con la menor brecha laboral de género en el país. Al cierre de enero del 2021, registró a 3.22 millones personas como trabajadoras aseguradas en el IMSS, dato del cual, 1.33 millones corresponden a mujeres, dando una contribución de 41.5%; continuaron en la lista Baja California (41.3%), Chihuahua (41.1%), Morelos (40.5%) y Jalisco (39.4 por ciento).

Al otro extremo, con la mayor brecha, se posicionaron Coahuila (35.3%), Nuevo León (34.6%), Campeche (30.8%) y Tabasco (30.3%); gran parte de la economía de estos dos últimos estados depende de la minería petrolera, por lo que su mercado de trabajo se enfoca principalmente en la especialización de este sector.

Salarios

Al primer mes de este año, la Ciudad de México ostentó el mayor salario diario asociado a trabajadoras aseguradas en el IMSS, con 510.55 pesos; otros estados sobresalientes fueron Veracruz (443.57 pesos), Querétaro (423.01), Nuevo León (422.08) y Campeche (411.90).

Además, sólo en Veracruz las mujeres ganan más que los hombres: 443.57 pesos para el género femenino y 433.16 pesos para el masculino. Mientras la mayor brecha salarial fue en Campeche: 411.90 pesos ingresan las mujeres y 525.23, los hombres, una diferencia de 113.34 pesos.

Con información vía El Economista

Industria manufacurera pierde ritmo de recuperación laboral

El mercado laboral dentro de la industria manufacturera se estancó nuevamente o penúltimo mes del 2020 después de mostrar importantes recuperaciones de trabajadores y remuneraciones. 

Durante los primeros meses de reactivación económica mostró un modesto regreso de trabajadores a sus puestos, para noviembre del año pasado el crecimiento en el personal ocupado fue de apenas 0.2% respecto de octubre, de acuerdo con cifras de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) del Inegi. 

En la clasificación por tipo de personal, el grupo de trabajadores que ha logrado reinsertarse en el mercado laboral son los obreros de planta, este rubro registró una recuperación de 0.4% durante este lapso, mientras que el grupo de empleados presentó un retroceso de 0.3 por ciento. 

Aunque se reincorporó un número moderado de trabajadores en el sector manufacturero, el nivel de remuneraciones que perciben no mejoró durante este lapso. En general los sueldos, salarios y prestaciones en el sector cayeron 0.4 por ciento. 

Al interior de la media de remuneraciones en esta industria, los más golpeados por ingresos son los obreros de planta, que vieron sus salarios caer 0.9% en promedio respecto del mes previo. 

Los sueldos percibidos por los empleados más calificados apenas se mantuvo en terreno positivo con un incremento de 0.1 por ciento. 

Y las prestaciones sociales de ambos grupos, que incluyen seguridad social, vacaciones, aguinaldo e instituciones de salud, registraron una caída de 0.1% durante este lapso. Esta situación podría sugerir que la recuperación de trabajadores, que es aún muy modesta, simultáneamente podría estarse compensando con bajas en los ingresos percibidos por el mismo personal.

La industria manufacturera es uno de los subsectores de la industria más importantes para la economía nacional y una de las que mejor respondió a la etapa de reactivación económica; pese a ello ya para noviembre del 2020 se estancó y se prevé un freno mayor durante el último mes del año y el inicio del 2021 por las nuevas restricciones a la economía. 

Incluso comparando con niveles prepandémicos la manufactura en términos de mercado laboral todavía se mantiene por debajo: el personal ocupado total dentro de la industria cayó 1.9% en comparación con el mismo mes del 2019.

Con información vía El Economista