Plantean banqueros remplazar reparto de utilidades por bonos

En la segunda mesa de diálogo sobre la participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas (PTU), en el marco de la reforma en materia de subcontratación, Luis Niño de Rivera, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), destacó que la única manera de alcanzar la meta de mantener empleos en México para la reactivación económica es elevando la competitividad de las empresas mediante el remplazo del PTU por bonos de productividad y permitir el insourcing y outsourcing con estricto cumplimiento de la ley.

Álvaro García Pimentel, presidente de la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles (AMIB), planteó que se ponga un máximo al pago de PTU, por ejemplo, a un mes de salario. Al respecto, Fernando Salgado, secretario general adjunto de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), pidió que mejor la propuesta parta de cuál sería el mínimo a recibir y recordó que no está a debate el derecho de los trabajadores al pago de las utilidades “que se generen fruto de su trabajo”.

En el foro digital organizado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Niño de Rivera expuso que en el sector bancario cuentan con 250 mil colaboradores “a los que siempre hemos cumplido puntualmente con sus derechos laborales que por supuesto incluyen su participación en las utilidades de los bancos. Esto dentro de la subcontratación interna, que es una práctica esencial en la banca”.

Sin embargo, agregó, la distribución de las utilidades solamente en función del tiempo laborado en el año correspondiente “se vuelve altamente inequitativo al considerar la aportación a la productividad y a los resultados”.

Añadió que en la ABM “estamos totalmente de acuerdo en poner topes a la participación de los trabajadores en las utilidades para que tengamos una mayor equidad y reconozcamos con mejor puntualidad a quienes aportan más a que las empresas sean mayormente competitivas. También estamos de acuerdo en abrir espacios de tiempos suficientes para que se puedan implementar todos los cambios que se proponen para la subcontratación y para la aplicación” de la PTU.

García Pimentel expuso que las estadísticas del censo económico indican que los pagos que hoy se hacen por concepto de reparto de utilidades son entre seis y 26 días de salario, por lo que retiró su propuesta de que “se acuerde con las partes involucradas un número de días que beneficie a los trabajadores pero que no destruya la competitividad de nuestras empresas que al final de cuentas son quienes mayoritariamente generan el empleo formal y el pago de los impuestos que permiten a nuestro país seguir adelante”.

Agregó que “cambiar el sentido de la propuesta y estimular un ejercicio en el que la productividad se premie con un PTU que esté limitado a ciertos meses de salario base de los trabajadores es seguramente un esquema que favorecerá la creación de nuevas empresas y sobre todo dará la capacidad a las ya existentes de mantener el curso aún en estos tiempos de contingencia sanitaria y de difícil ambiente económico”.

Sofía Belmar Berúmen, presidenta de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), planteó acordar un umbral para el PTU “que logre que este derecho realmente contribuya a incentivar la productividad de los empleados y permita al mismo tiempo el desarrollo de las empresas y la reinversión de sus utilidades”.

También destacó que la subcontratación de personal “es una figura que debería de seguirse permitiendo ya que contribuye a que las empresas sean competitivas” y que en todo caso se prohíban y sancionen las malas prácticas y el uso abusivo de este esquema.

En su turno, José Carlos Torres García, secretario general de la Federación Nacional de Sindicatos Bancarios (Fenasib), propuso que en común acuerdo entre las organizaciones sindicales, las empresas y las autoridades laborales, se establezca un piso a repartir de la PTU para todos los trabajadores, y con el restante se establezcan esquemas que permitan la competitividad de los empleados, considerando la “meritocracia individual”, en cuanto a productividad, eficiencia, desempeño, compromiso, y preparación.

Con información vía La Jornada