México, mal ubicado en el Índice de Desarrollo de Banda Ancha

Con sólo 4.74 puntos en una escala de 8, México ocupa el lugar 45 en el Índice de Desarrollo de la Banda Ancha (IDBA), que analiza el avance de las políticas públicas, la regulación estratégica, infraestructuras y capacitación TIC en 65 países; con esta calificación, el país queda detrás de naciones latinoamericanas como Barbados, Chile, Costa Rica, y Bahamas.

De acuerdo con la edición más reciente del índice elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el primer país de América Latina y el Caribe (ALC) es Barbados, que ocupa el puesto 33, seguido de Chile, Brasil, Costa Rica y Bahamas, ubicados en los sitios 34, 37, 39 y 41, respectivamente.

“Al final de los 65 países, hay 10 que se sitúan por debajo de los 4 puntos y que pertenecen a la zona de ALC. En último lugar destaca Haití, que junto con Honduras y Suriname se encuentran por debajo de 3 puntos, concretamente con una calificación de 2.28, 2.90 y 2.95 puntos, respectivamente”.

Pilares que componen el IDBA
Gráfico: BID

En el pilar Políticas Públicas y Visión Estratégica, México ocupa el lugar 52 al registrar 4.29 puntos; en el eje correspondiente a Regulación Estratégica, es ubicado en el sitio 36 con 5.58 puntos; en cuanto a Infraestructuras obtiene un valor de 4.45 ocupando el lugar 47 y en Aplicaciones y Capacitación TIC, se encuentra en la casilla 46 con 4.68.

Al analizar únicamente a los países de América Latina, tanto en el índice general como en cada uno de los pilares que lo componen, México se coloca entre los primeros 10 sitios; en tanto que los países con los mejores datos son Barbados, Chile, Brasil y Costa Rica, mientras que los que registran los peores puntajes son Haití, Honduras, Suriname, Guatemala y El Salvador.

Calificación de IDBA por país
Gráfico: BID

En su análisis, el BID subraya la importancia de que un país posea un entorno regulatorio en materia de telecomunicaciones adecuado, a fin de crear un escenario favorable para el desarrollo de infraestructuras, y de promover también la inversión en nuevos servicios de banda ancha.

“De esta manera, se ofrecerá a los usuarios un acceso a contenidos que impulsará la adopción de las últimas tecnologías (reflejado en el pilar Aplicaciones y capacitación), junto con otro tipo de medidas (e-Gobierno)”.

A su vez, si se estimula la demanda adecuadamente y se incrementa el uso de las nuevas tecnologías y de la banda ancha en el país, se pueden generar ingresos adicionales así como nuevos recursos para que los operadores puedan realizar más inversiones y entrar en el círculo virtuoso del desarrollo de la banda ancha.

“El esfuerzo para contar con un sistema legislativo y regulatorio apropiado en este sector es clave para promover la competitividad e integrar a los ciudadanos, las empresas y las administraciones en el desarrollo de la banda ancha del país”.

A partir de cada subíndice y del propio IDBA, se puede medir y observar la evolución de los puntos clave de actuación, de forma tal que, llegado el caso, se puedan diagnosticar las posibles razones por las que el círculo virtuoso no funciona adecuadamente, y tomar medidas más específicas y fundamentadas.

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TENDENCIAS_ La importancia de garantizar la protección al cifrado en la Ley Federal de Ciberseguridad de México

Tal como se ha reflejado en notas periodísticas,[1] el Congreso de México está trabajando en un proyecto de ley de ciberseguridad con miras a esbozar un primer borrador para septiembre de 2022.

En un contexto de crecimiento sostenido de las vulnerabilidades, los ataques a la privacidad, la seguridad y a la integridad de los mensajes, así como de los delitos que incluyen el robo de información personal y diversas modalidades de estafas online, debatir políticas y regulaciones sobre ciberseguridad resulta fundamental.

Teniendo en cuenta que Internet ha demostrado ser un medio efectivo para promover el crecimiento y el desarrollo económico, especialmente luego de la pandemia, favoreciendo el acceso no sólo a la información y la libertad de expresión sino casi a la totalidad de los derechos humanos, como la educación, la salud, los servicios del Estado, es necesario contar con garantías de buen funcionamiento y de protección de derechos de los usuarios.

El cifrado de extremo a extremo es uno de los grandes temas de la seguridad de las comunicaciones en este momento, por cuanto permite que las mismas sean más seguras y privadas, elevando los niveles de certeza y confianza. Esta tecnología facilita la protección de valores y derechos que no sólo son claves en México sino en las sociedades de América Latina como la privacidad, la integridad de las personas, la libertad de expresión y contribuye a mantener la seguridad nacional y personal.

La encriptación garantiza la protección a periodistas, activistas y defensores de derechos, lo cual no es compatible con la creación de excepciones o “puertas traseras” para ciertos casos.

Resulta paradójico que el acceso a comunicaciones privadas por parte del Estado en el marco de la persecución de delincuentes en Internet podría parecer deseable, sobre todo en Estados democráticos mediante órdenes judiciales.

Sin embargo, uno de los principales puntos de la Alianza por el Cifrado en América Latina y el Caribe (AC-LAC), compuesta por los principales organismos académicos, privados y defensores de derechos digitales de la región, apunta a la necesidad de fortalecer la ciberseguridad garantizando la inviolabilidad del cifrado.

La confianza de los usuarios en Internet hace que este sea el medio por excelencia en el cual transcurre buena parte de nuestra vida y está cimentada en la intersección entre privacidad y seguridad.

Si abrimos la posibilidad, aunque mínima, de romper el cifrado, se corre el riesgo sistémico de dar acceso a todos nuestros datos a malos usuarios, o a malos usos de esta información incluso en Estados democráticos.

En este contexto es que el pasado 1° de agosto, la Alianza por el Cifrado en América Latina y el Caribe (AC-LAC) elevó una declaración de consenso a la conferencia bicameral de México.

Los destinatarios de la comunicación fueron el diputado Javier López Casarín, presidente de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Cámara de Diputados, y el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de su país. El objetivo de la misiva no era otro que garantizar la protección al cifrado en el proyecto de ley de ciberseguridad.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, específicamente su artículo 16, deja clara la inviolabilidad de las comunicaciones privadas. En este sentido, el cifrado extremo a extremo es la herramienta por excelencia que escuda dicho principio amparado por el derecho constitucional.

La nueva ley de ciberseguridad es acuciante en México. En la carta enviada por la AC-LAC se expresa que “la inclusión de previsiones en materia de cifrado sería una valiosa aportación por parte de la presente legislatura”, al tiempo que sugiere un texto específico en esta materia.

Sentar un precedente en la región de dar blindaje y proteger la inviolabilidad de las comunicaciones privadas y dar garantías de seguridad a la población y la nación estableciendo por ley la inviolabilidad del cifrado, sería un hecho de carácter histórico y los y las legisladores del Congreso mexicano podrían transformarse en sus protagonistas.

Esperemos que estén a la altura de las circunstancias.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

México se estanca en sus exportaciones a pesar de guerra comercial EU-China

Las exportaciones de México a Estados Unidos se mantuvieron en el primer semestre de 2022 en una proporción prácticamente igual al que tenía antes de que iniciará en marzo de 2018 la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

De enero a junio del año en curso, las ventas de productos de México al mercado estadounidense fueron de 224,057 millones de dólares, lo que representó 13.8% del total de importaciones estadounidenses en el mismo lapso, una cuota de mercado apenas mayor a la de 13.7% que obtuvo en la primera mitad tanto de 2017 como de 2018.

Al mismo tiempo, según informó la Oficina del Censo este jueves, las exportaciones chinas a Estados Unidos totalizaron 271,742 millones de dólares en el primer semestre de 2022, lo que supone una cuota de 16.7%, mucho menor frente a la de 20.2% que alcanzó 2018.

China se ubicó como el primer proveedor externo de mercancías de Estados Unidos de enero a junio de 2022 y México ocupó la segunda posición.

La guerra comercial comenzó luego de que la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) concluyó que China se dedica a la transferencia forzada de tecnología, al robo por medios cibernéticos de la propiedad intelectual y los secretos comerciales de Estados Unidos, a las prácticas de concesión de licencias discriminatorias y ajenas al mercado, y a las adquisiciones estratégicas de activos estadounidenses financiadas por el Estado.

La USTR impuso en consecuencia cuatro rondas de aranceles, con tasas de entre 7.5 y 25% sobre un valor estimado de 250,000 millones de dólares en importaciones estadounidenses procedentes de China. A su vez, China respondió con cuatro rondas de aranceles sobre productos estadounidenses importados por valor de 110,000 millones de dólares. Ambas partes han concedido algunas excepciones, pero la mayoría de los aranceles siguen vigentes.

Por su parte, Canadá ha tenido un mejor desempeño, impulsado principalmente por los mayores precios de productos energéticos y materias primas, donde basa parte de su competitividad. En la primera mitad de 2022, se colocó en el tercer lugar como proveedor de mercancías de Estados Unidos y se afianzó como su primer socio comercial.

Las exportaciones de productos de Canadá a su vecino del norte totalizaron 222,695 millones de dólares, un nivel muy cercano al de México, y representaron 13.7% del total de importaciones estadounidenses en ese periodo.

En términos interanuales, teniendo como mercado de destino a Estados Unidos, las exportaciones mexicanas crecieron 20.2% en el primer semestre de 2022, mientras que las chinas subieron 18.9% y las canadienses 32.1 por ciento.https://eb731999adaa5a50caf8c220b33f4243.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html?n=0

En total, las importaciones estadounidenses de bienes escalaron a una tasa anual de 21.6% en la primera mitad del año actual, a 1 billón 335,264 millones de dólares.

Según un análisis del Congreso estadounidense, la Administración del presidente Joe Biden está consolidando una compleja mezcla de iniciativas políticas de la Administración Trump con las suyas para defenderse de las políticas económicas “injustas” de China y de las amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos.

La Administración Biden ha señalado que sus prioridades son asegurar las cadenas de suministro estadounidenses, impulsar la competitividad de Estados Unidos y coordinarse con sus aliados y socios.

Otros factores han influido en el comercio internacional, como la carestía de chips semiconductores, afectaciones en el suministro de ciertos metales (paladio, rodio) o gases químicos (neón, criptón) por la invasión de Rusia a Ucrania, y problemas logísticos sobre todo en China derivados de la pandemia de Covid-19.

Considerando sólo el mes de junio, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos crecieron 19.5% (a 39,432 millones de dólares), las chinas se incrementaron 22.1% (a 48,625 millones) y las canadienses avanzaron 26.2% (a 40,606 millones), a tasas anuales.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

México requiere incentivos para fortalecer cadena de semiconductores: Intel

México requiere contar con incentivos para ayudar a fortalecer la cadena producción de semiconductores, la cual se vio fuertemente comprometida por el exceso de demanda de dispositivos tecnológicos provocado por la pandemia de Covid-19 y que, de acuerdo con Intel México, aún tardará al menos un año más en restablecerse.  

La formación de talento especializado, mayores inversiones en investigación y desarrollo y el mejoramiento de la infraestructura logística son algunas de las estrategias para fortalecer el plan IDM 2.0 desde México, con el fin de atraer más inversiones para este sector, de acuerdo con Isaac Ávila, director de Relaciones con Gobierno de Intel México.

IDM 2.0 es una evolución de la clásica estrategia de Integrated Device Manufacturing (IDM) o fabricación integrada de dispositivos, a través de la cual una misma empresa participa de toda la cadena de producción de dispositivos. En el caso del IDM 2.0, una empresa busca tercerizar algunos de sus procesos, a la vez que participar en la fabricación de los productos de otras empresas.   

Uno de los ejemplos de la participación de México en este proceso es el centro de diseño de Intel en Guadalajara (Guadalajara Design Center), donde se realizan labores de validación y testeo de microprocesadores y otros chips, incluso de marcas distintas a Intel.

A esta labor puede sumarse, por ejemplo, el añadir talento especializado a las plantas que Intel está construyendo en Ohio, Illinois, con una inversión de 100,000 millones de dólares, debido a la cercanía entre los mercados mexicano y estadounidense y la coincidencia de 

“Esto fortalece la estrategia de IDM que se está implementando en Estados Unidos”, dijo Ávila en entrevista con el Economista durante una visita al centro de diseño de semiconductores de Intel en Guadalajara, Jalisco.

Incentivos

Intel ha mantenido conversaciones con la academia, con otros integrantes de la industria y con los gobiernos federal y estatal con el fin de comunicar las condiciones bajo las que es posible atraer inversiones para fortalecer la cadena de suministro de semiconductores.

“Se requiere tener un país mucho más competitivo en virtud de que estamos compitiendo con otras regiones. Competimos con India y con Asia en general, con Europa, con Estados Unidos e incluso con América Latina”, dijo Ávila.

Además de la inversión de 100,000 millones de dólares en Estados Unidos, el gigante de la microelectrónica planea destinar hasta 80,000 millones de euros a levantar todo un complejo de fabricación de semiconductores en el continente europeo y otros 600 millones de dólares para levantar otra fábrica de chips en Costa Rica.   

Esta competitividad, de acuerdo con el directivo de Intel en México, requiere políticas públicas que incluyan incentivos para la innovación y desarrollo, la formación acelerada de talento a través de universidades y centros de investigación, como el Cinvestav, la UNAM, el Tecnológico de Monterrey y la Universidad de Guadalajara, entre otras.

En abril pasado, Intel y la Secretaría de Economía firmaron un convenio para fortalecer la competitividad de las empresas mexicanas que busquen participar en la cadena de suministro de semiconductores a través de la transferencia de conocimiento; así como desarrollar talento mexicano en materia de semiconductores.  

Ávila menciona como ejemplo el que el estado de Jalisco haya aprobado una exención de 2% sobre el impuesto de nómina para las empresas de tecnología que se asentaran en la región, con el fin de promover el desarrollo de talento y atraer mayores inversiones. 

“Esto es muy favorable en términos locales y si esto lo tenemos a nivel federal, algo en lo que estamos conversando con el gobierno federal y con el Poder Legislativo y que ha tenido muy buen recibimiento”, dijo.

Ávila añade a estos incentivos el destinar mayores inversiones a infraestructura logística, tanto de importación como de exportación, entre las que destaca la infraestructura aérea y en especial el transporte de carga que permitiría ser más competitiva a la ya sólida industria de electrónica en el país.        

IDM 2.0 

Hasta antes de la pandemia, varios analistas concuerdan que Intel se había quedado atrás de algunos de sus competidores más relevantes en la industria, principalmente de la coreana Samsung y de TSMC. Ahora, con la fuerte escasez de semiconductores que provocó la fuerte demanda de dispositivos, como smartphones, computadoras y hasta automóviles, la compañía busca retomar un liderazgo que le ha tomado casi 60 años construir.

Incluso el Centro de Diseño de Intel en México tuvo problemas para adquirir computadoras para los 700 nuevos trabajadores que integró a su plantilla a lo largo de la pandemia de Covid-19, durante los años 2020 y 2021, y aunque, de acuerdo con Jesús Palomino, director general de Intel GDC, el problema se ha visto mitigado, aún tardará en resolverse por lo menos un año más.

La estrategia a la que han recurrido Intel y otras empresas, como las mismas Samsung y TSMC, es el compartir algunas de las fases de la cadena de fabricación de semiconductores, lo que quiere decir que, además de competir entre ellas, las empresas buscan colaborar para hacer crecer la producción y así satisfacer el crecimiento acelerado de la demanda de los dispositivos que utilizan estos insumos.

En sentido contrario, de acuerdo con Palomino, Intel busca que compañías como Apple, Qualcomm y todas aquellas empresas que diseñan sus propios semiconductores puedan fabricarlos en las manufacturas que Intel está levantando tanto en Estados Unidos como en Europa.

“Depende de nosotros que hagamos bien nuestro trabajo, presentando una tecnología competitiva para que ellos la valoren y en eso estamos, en desarrollar la tecnología y los kits para que diseñen y que puedan mandar a fabricar sus diseños en nuestras plantas”, dijo.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

¿A cuántos ha conectado AMLO a Internet?

Esta semana, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) dieron a conocer la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2021.

Durante la presentación de la ENDUTIH 2021, Graciela Márquez, presidenta del INEGI, celebró que entre 2017 y 2021 se conectaron a 18 millones de nuevos usuarios de Internet, aunque hay que aclarar que no todos son éxito de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, y les detallo a continuación.

La ENDUTIH 2021 señala que en 2017 había 70.3 millones de personas con acceso a Internet; en 2018 se alcanzaron 73.1 millones; para 2019 eran ya 79.5 millones; en 2020, la cifra creció a 83 millones, y finalmente para el año pasado había ya 88.6 millones de internautas.

Las personas que estrenaron conectividad en los años 2017 y 2018 no deben ser adjudicados al actual sexenio, pues el presidente López Obrador tomó posesión el 1 de diciembre de 2018.

Entonces la ENDUTIH revela que en el actual sexenio se han conectado en total a 15.5 millones de personas que antes no tenían acceso a Internet.

Eso quiere decir que en promedio hay cinco millones de nuevos usuarios de Internet al año, lo que nos hace inferir que si el ritmo no aumenta, al final del sexenio, el presidente López Obrador podrá decir que logró conectar a 31 millones de personas.

Eso suena una cifra nada despreciable, pero insuficiente. De hecho, cuando Enrique Peña Nieto llegó a la presidencia de México había 40.9 millones de internautas en el país, mientras que su sexenio cerró con 74.3 millones, es decir, conectó en total a 33.4 millones de mexicanos.

Con ello vemos que para que el actual presidente logre superar a su predecesor debe meter el acelerador, y al parecer su plan es hacerlo con la Red Compartida y el rescate de Altán Redes.

La ENDUTIH 2021 reveló que hasta el año pasado había 88.6 millones de usuarios de Internet, mientras que el INEGI señala que en el país había, también en 2021, un total de 126 millones de mexicanos, lo que quiere decir que 37.4 millones no tienen hoy acceso a Internet.

Con el ritmo de cinco millones de nuevos internautas por año que tiene la administración federal, no alcanzará para garantizar a todos los mexicanos el derecho constitucional de tener acceso a banda ancha.

Sólo el tiempo nos dirá si la apuesta de AMLO con la Red Compartida le alcanzará para cerrar la brecha de conectividad. Además, también debe preocuparse por cerrar la brecha de educación digital.

Con información de DPLnews Alejandro González

México tiene 14 TLC y alista tres más: Secretaría de Economía

México tiene una red de 14 Tratados de Libre Comercio (TLC) con 50 países y negocia otros tres más, con Ecuador, Reino Unido y Corea del Sur, informó la Secretaría de Economía.

Con Reino Unido, la primera ronda de negociaciones se llevará a cabo en la Ciudad de México del 11 al 15 de julio, anunció Tatiana Clouthier, secretaria de Economía. Paralelamente, este país negocia su entrada al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT).

“Estamos seguros de que el ingreso del Reino Unido al TIPAT le va a dar una fortaleza adicional e institucional a este tratado”, comentó Luz María de la Mora, subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía.

Actualmente están en curso las negociaciones para la entrada de Corea del Sur en la Alianza del Pacífico como Estado asociado. Además, el 1 de marzo de 2022, México y Corea del Sur acordaron iniciar la negociación de un Tratado de Libre Comercio.

De la Mora argumentó que este TLC permitiría “tener un piso parejo” en materia de ventajas arancelarias entre México y Corea del Sur. De la Mora argumentó que 85% del valor de las importaciones mexicanas desde Corea del Sur no pagan aranceles, ya sea porque México aplica unilateralmente un arancel cero o a través de programas como el IMMEX.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Atrae mercado mexicano de centros de datos más de 300 mdd

El mercado mexicano de los centros de datos, que se encuentra en una fase de hipercrecimiento impulsado por la transformación digital y la apertura económico-comercial del país, podría acumular inversiones por más de 300 millones de dólares.

“Desde 2021 y durante la primera mitad de 2022 la inversión en el mercado de los centros de datos aumentó considerablemente en México, debido a los proyectos de empresas especializadas en la categoría de centros de datos hiperescala, los cuáles podrían sumar aproximadamente más de 300 millones de dólares”, señala la International Data Center Authority (IDCA).

La organización internacional puntualiza que aun cuando Querétaro continúa siendo el epicentro de la inversión internacional en Centros de Datos, la ciudad de México, Monterrey y Guadalajara ocupan un lugar importante en el crecimiento del sector.

Por otra parte, estados como Guanajuato y Aguascalientes comienzan a posicionarse como territorios clave para la implementación de centros de datos, lo que es impulsado por sus adecuadas condiciones climatológicas, calidad y accesibilidad en las telecomunicaciones.

A la par de este diagnóstico, IDCA sostiene que el mercado está experimentando una desaceleración en la implementación de centros de datos on premise y la tendencia entre las empresas es migrar a plataformas de nube privadas, públicas e híbridas.

Otra de las tendencias ubicada por la organización internacional, es el aumento en el interés por la capacitación y entrenamiento de personal, ya que durante el primer semestre de 2022 las solicitudes en este ámbito tuvieron un repunte del 20 por ciento, en comparación con el primer semestre del 2021.

En opinión de Josué Ramírez, director Regional de IDCA para Latinoamérica, la especialización del personal, en conjunto con las certificaciones de los Centros de Datos es clave para que el mercado continúe creciendo y siendo atractivo para las compañías líderes de la industria.

“Este punto garantiza el correcto funcionamiento de los Centros de Datos y solo implica el 1.0 por ciento de la inversión total del proyecto. Sin embargo, si estás no se llevan a cabo, pueden provocar pérdidas de entre 1 y hasta 10 millones de dólares por caída en las operaciones”.

El aumento exponencial de la industria de los centros de datos, debido a la alta demanda de almacenamiento y procesamiento de información por parte de empresas privadas, públicas, gobierno y de la sociedad en general ha llegado a tal punto, que los principales retos a los que se enfrenta el mercado en México, son: el abasto de energía para los proyectos y la sobredemanda de talento especializado en ingenierías afín a temas de centros de datos.

CON INFORMACIÓN VÍA CONSUMO TIC

México destaca en ciberseguridad: Banxico

México está entre los países mejor preparados para hacer frente a los retos de ciberataques con base en el Índice Global de Ciberseguridad (IGC) de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU), destacó el Reporte de Estabilidad Financiera del primer semestre de 2022, del Banco de México (Banxico).

Así, el país tiene un índice de 81.68 puntos, por encima de la media y la calificación lo coloca en la clasificación 61 de 194 naciones, destacó Banxico en el reporte.

Detalló que el IGC se determina de manera bianual, con base en las respuestas de los países a un cuestionario para evaluar el compromiso de seguridad en los cinco pilares de la Agenda de Ciberseguridad Global.

Éstos son: medidas legales; medidas técnicas; medidas organizacionales; desarrollo de capacidades; y cooperación. 

Banxico refirió que según lo indicado por la ITU, México presenta fortalezas en las medidas de cooperación y técnicas; y en las organizacionales, son área de oportunidad.

Con respecto a 2018, México tuvo un incremento de 29.8 por ciento, frente al alza promedio en la calificación del IGC de 9.5 por ciento.

En tanto, el Índice de Riesgo de Ciberataques Financieros, que es estimado con base en una metodología del Fondo Monetario Internacional (FMI), mide el riesgo cibernético en el sector para distintos países con base en noticias de periódicos internacionales.

Así, Banxico precisó que al aplicar la metodología del FMI con noticias de enero de 2017 a marzo de 2022, México está en la posición 39 de 105 países con una calificación de 3.68 por ciento.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

PERSPECTIVAS_ Inversión y toma de control en telecomunicaciones

El gobierno de la Cuarta Transformación ha comenzado a dar muestras de un interés renovado por las telecomunicaciones en México con dos acciones relevantes: una inversión de 15 mil 569 millones de pesos por parte de la empresa CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos para proveer telefonía móvil y la propuesta de un nuevo director para Altán Redes, la Red Compartida.

En una entrega anterior anotaba que el gobierno había enviado al carajo la conectividad y la digitalización de México. Decía que el programa Internet para todos no era transparente, porque no sabemos cuántos espacios públicos y qué inversión se ha ejercido, ni las metas del programa.

El gobierno escuchó porque el Director General de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos (CFE TEIT), David Pantoja, integrante del Consejo de Administración de la empresa subsidiaria de la Comisión Federal de Electricidad, anunció una inversión de 8 mil 710 millones de pesos para proveer servicios de telefonía y banda ancha móvil a más de 6 millones de personas ubicadas en zonas de exclusión digital en diferentes puntos del país.

También se anunció una segunda inversión para la Red Nacional de Acceso y Agregación de Internet para Todos por 6 mil 859 mdp. El comunicado de prensa dice que beneficiará a 62 millones de habitantes, más de 3 mil localidades y 15 mil 500 entidades federativas además de hospitales, escuelas, bancos de Bienestar, centros Telecom y oficinas federales.

El dinero se utilizará para adquirir equipo de transmisión de servicio a través de fibra óptica. México tiene apenas una cobertura nacional de fibra óptica de apenas 28.7%.

En total, se trata de una inversión pública de 15 mil 569 millones de pesos (aproximadamente, 795.1 millones de dólares). La inversión privada total realizada por los operadores de telecomunicaciones en 2020 fue de 107.7 mil mdp, por lo que el monto de CFE TEIT es de apenas 14.45% de la inversión privada. Sin embargo, es una cantidad superior a la inversión inicial de mil 095 mdp de CFE TEIT.

El Consejo de Administración de CFE TEIT está presidido por Manuel Bartlet Díaz. David Pantoja fue nombrado Director General de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos tras el fallecimiento de Raymundo Artís Espriú. Pantoja fue directivo en la Coordinación de Estrategia Digital Nacional de la Presidencia de la República y previamente fue el responsable de la digitalización del Registro Civil en la Ciudad de México.

El segundo suceso relevante es la propuesta de la Secretaría de Hacienda para que Carlos Lerma Cotera asuma como Director General de Altán Redes, el operador de la Red Compartida.

Lerma Cotera es contador público; actualmente es Jefe de la Oficina de Coordinación de la Oficina del secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, y previamente fue funcionario de Banobras por casi dos años y de Bancomext por más de 11 años.

La Red Compartida es una asociación público-privada que tenía la obligación inicial de llevar conectividad de banda ancha a al menos 92.2% de la población en 2024, pero el Instituto Federal de Telecomunicaciones aprobó prorrogar esa obligación a más tardar el 24 de enero de 2028.

Actualmente, Altán Redes se encuentra en concurso mercantil. Según la ley en la materia, consta de dos etapas sucesivas, conciliación y quiebra. La conciliación es conservar la empresa mediante el convenio que suscriba Altán con sus acreedores; la quiebra es la venta de la empresa, unidades productivas o bienes que la integran para pagar a los acreedores.

Altán Redes debe a un total de 119 empresas aproximadamente 250 millones de dólares, según la sentencia de reconocimiento de créditos emitida por el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles.

Entre los acreedores se encuentran empresas como Huawei, Nokia, Axtel, Megacable, AT&T, Hispasat, American Tower, Telcel, Telmex, TotalPlay y Telesites. La Red Compartida también está en deuda con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Bancomext, Banobras, la Corporación Andina de Fomento (CAF) y Nacional Financiera, entre muchos otros.

De confirmarse la propuesta de Carlos Lerma, sustituiría a Salvador Álvarez, actual CEO de la Red Compartida, cuya especialidad es la reestructuración y liquidación de empresas. El comunicado que lo anunció como Director General de Altán Redes en octubre de 2019 así lo presenta: “Salvador Álvarez posee un sólido conocimiento del sector de las telecomunicaciones en México, ya que fue CEO de Maxcom y, más tarde, de Nextel, empresa esta última que reestructuró y posteriormente vendió a AT&T”.

Los socios de Altán son el Fondo de Infraestructura de Morgan Stanley, International Finance Corporation del Banco Mundial, Fondo China México, CKD Infraestructura México, Caisse de dépôt et placement du Québec, Controladora Veta Grande a través de Hansam, Isla Guadalupe Investements, Megacable y Axtel. Originalmente, invirtieron 32.6% de la financiación para la Red Compartida equivalente a 14 mil 525 millones de pesos.

El otro 29.2% proviene de la banca mexicana de desarrollo (Banobras, Nafin y Bancomex) por 13 mil millones de pesos. Los desarrolladores y socios tecnológicos Huawei y Nokia contribuyeron con 17 mil millones de pesos (38.2% de la financiación total).

Otros acreedores son el BID que prestó 150 millones de dólares y la CAF que aportó 50 mdd. Ya en concurso mercantil, los accionistas otorgaron otro crédito por 50 mdd para mantener la operación.

La toma de control de Altán Redes es una alternativa al concurso mercantil. También significa el inicio de un control gubernamental sobre la empresa, pues la banca de desarrollo aportó más de 29% de la inversión inicial del proyecto. Altán Redes tiene seis millones de usuarios finales provenientes de Operadores Móviles Virtuales a través de 114 clientes.

Ambos proyectos, CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos y la Red Compartida están íntimamente relacionados. En mayo de 2022 se aliaron para conectar 2 mil servicios de Internet en mil Puntos de Atención Prioritaria. La inversión de CFE TEIT para proveer servicios de telefonía y banda ancha móvil, el concurso mercantil de Altán Redes y el nombramiento de Carlos Lerma podrían ser las piezas que embonen a la perfección para configurar la empresa estatal de telecomunicaciones que tanto añora el presidente López Obrador.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

TENDENCIAS_ México pierde oportunidades digitales como “agua entre los dedos”.

Pese a los grandes beneficios que otorga la asociación comercial con Estados Unidos y Canadá, y trabajos de integración regional mediante mecanismos como la Alianza del Pacífico y la APEC, la ausencia de una estrategia nacional que dirija las políticas públicas y la coordinación institucional hacia un mismo objetivo, se está convirtiendo en el ancla del desarrollo del sector digital de México.

“Hay un amplio abanico de oportunidades que literalmente se nos están escapando como agua entre los dedos y eso es muy preocupante porque podríamos tener todo para salir de esta pandemia ofreciendo oportunidades laborales y de mejora a los habitantes a través de la tecnología”, opina Sissi de la Peña, directora para México y Centroamérica, y gerente regional de Comercio Digital de la ALAI.

De acuerdo con el Índice de Competitividad Digital 2020, que mide la capacidad de 63 economías para adoptar y explorar tecnologías digitales como un motor clave para la transformación económica de sus empresas, gobierno y sociedad en general, México cayó cinco lugares de 2019 a 2020, lo que en términos generales lo ubica en la posición 54 de 63 países.

Además, en el ranking que cuenta con tres índices: Conocimiento, Tecnología y Preparación para el Futuro, y Tecnología, México es el peor calificado al encontrarse en la posición 56, ya que desde 2018 bajó 10 posiciones.

“México tiene un tratado de libre comercio con dos socios del norte que son de los más avanzados en materia digital, este tratado incluye un capítulo de comercio digital que establece principios y bases para detonar esa economía digital y es además una de las regiones más exitosas económicamente hablando a nivel global”.

Además, el país está sumamente involucrado en mecanismos de integración regional como la Alianza del Pacífico y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), que cuentan con interesantes componentes de comercio digital.

Sin embargo, para que realmente esté en condiciones de aprovechar los beneficios que ofrece la asociación con países de la región, México está obligado a tener una hoja de ruta nacional que permita unificar esfuerzos, materializar objetivos y trasladar beneficios.

“Si bien hay una Estrategia Digital Nacional, está enfocada al despliegue de infraestructura, que claramente no es de menor relevancia, pero tiene que ir de manera paralela. No se debe esperar a que la infraestructura esté colocada al 100 por ciento para después pensar para qué se va a usar, y cómo la ciudadanía va a aprovechar esa digitalización”.

Desde la perspectiva de la ejecutiva de la Asociación Latinoamericana de Internet (ALAI), es imposible observar de manera separada al sector digital, “en realidad es la sombrilla que alberga a todos los sectores que ya tienen un componente digital y que están interrelacionados”.

La falta de coordinación institucional en materia de digital, se está viendo reflejada en la competitividad del país y en su desempeño en materia de comercio internacional, pues lejos de aprovechar los beneficios de las relaciones con sus socios, realiza esfuerzos separados que no se replican en resultados.

“Las normativas o leyes que se siguen de manera independiente en cada uno de los sectores van en contra de aquellos objetivos internacionales de integración digital regional que ha tenido México tanto con sus socios del norte como con el resto de los países mediante diversos mecanismos”.

El hecho de que a nivel interno, las dependencias “no se hablen entre sí” como resultado de la falta de coordinación institucional, permite identificar con claridad el cúmulo de oportunidades que México está perdiendo a nivel económico, pero también en lo referente a garantizar a la población las competencias laborales, académicas y sociales que exige un mundo cada vez más digital.

“El componente del analfabetismo digital es significativo en un momento en el que la tecnología está influyendo significativamente en nuestra sociedad, en cómo interactuamos, en los procesos democráticos, cómo tomamos decisiones electorales y qué discursos estamos manejando en un ambiente de polarización donde nos estamos atacando unos a otros y después de eso viene la violencia social trasladando el enojo digital a un entorno físico”.

CON INFORMACIÓN VÍA CONSUMO TIC