Teletrabajo y productividad: ¿Qué es el síndrome de las ventanas abiertas?

La implementación rápida del teletrabajo como respuesta a las restricciones económicas por la pandemia dio como resultado un home office improvisado, trasladándose prácticas de oficina al ambiente virtual. Entre esta migración se encuentra la técnica de multitarea, también conocida como multitasking, la capacidad de hacer varias actividades al mismo tiempo.

En el teletrabajo, el multitasking se transformó en el “Síndrome de las ventanas abiertas”. Es decir, la tendencia a mantener múltiples ventanas activas en la pantalla de la computadora, navegando una tras otra con la intención de hacer varias cosas al mismo tiempo.

Bajo la misma idea de que la capacidad de atender diversas tareas nos hace más eficientes, algunos trabajadores en home office han replicado este comportamiento en el ambiente virtual y, como consecuencia, mantienen una decena de ventanas abiertas para atender más de un asunto a la vez.

“A lo largo de este periodo lo que hemos hecho ha sido trasladar el modelo de oficina a los domicilios particulares de los empleados, de forma que se han incrementado algunos aspectos negativos como la hiperconexión”, expone Manel Fernández Jaria, profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la Universidad Oberta de Cataluña (UOC).

En ese sentido, la herencia del multitasking en el trabajo remoto ha generado una falsa sensación de productividad laboral; es decir, al mantener más de una ventana abierta al mismo tiempo, las personas sienten que tienen un mejor rendimiento, pero esto no es una regla general. En opinión de Manel Fernández, esta técnica hace que las personas no se centren en una sola tarea de principio a fin.

“La multitarea nos hace ir más lentos e influye de forma negativa en la calidad y en la productividad. Nuestros objetivos se alejan cuando actuamos en multitarea, aumenta el cansancio y la carga mental”, explica el académico de la UOC.

El enemigo de la productividad en el teletrabajo

De acuerdo con la firma Barna Consulting Group, el multitasking es el “gran enemigo de la concentración”. En ese tenor, la productividad mejora cuando las personas se enfocan en una tarea y le destinan el tiempo que realmente requiere.

En buena medida, el teletrabajo ha dejado una huella en el mercado de trabajo caracterizada por más cargas de trabajo y una extensión de las jornadas laborales. El índice de Tendencia Laboral de Microsoft Work Lab refiere que el 54% de la fuerza de trabajo a nivel global siente exceso de trabajo. Este panorama está vinculado con una implementación improvisada del home office, la falta de preparación tanto de líderes como de colaboradores para esta modalidad y la necesidad de demostrar un buen desempeño ante la incertidumbre.

Aunque por naturaleza, el cerebro busca nuevos estímulos y el síndrome de las ventanas abiertas puede responder a una condición humana, Manel Fernández subraya que “el problema es que estar ocupado no significa que seamos más productivos ni nos acerca a nuestros objetivos”.

Desde la óptica del especialista, este fenómeno se agudiza más cuando se presenta entre los líderes, porque se presentan interrupciones constantes que dificultan las tareas de los colaboradores y en consecuencia, resta productividad.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA