Izzi es el mejor proveedor de internet para consumir streaming, según Netflix

De octubre de 2020 a julio de este año, el servicio de internet de banda ancha de Izzi fue el más rápido de México, según Netflix.

La banda ancha por cable que la marca ofrece a sus usuarios se ha mantenido en primer lugar del ranking elaborado por la plataforma de streaming, que es hasta de 3.6 Mbps, velocidad de conexión a internet superior a la registrada por otros operadores en el país.

“Izzi celebra su liderazgo en este ranking y reitera su compromiso para brindar la mejor experiencia de internet a sus suscriptores”, explicó en un comunicado.

De acuerdo con el análisis, Izzi se posicionó por encima de Total Play, Megacable, Infinitum, Telecable y Telmex.

El “Índice de velocidad de ISP” de Netflix mide qué proveedores en el mundo ofrecen una experiencia de alta calidad del servicio de streaming, durante el horario de mayor consumo de contenidos.

El estudio busca calificar a las compañías de servicios de internet en el mundo para orientar a sus suscriptores sobre cuáles son los operadores que ofrecen una mejor experiencia para consumir streaming.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO

Netflix anuncia que ofrecerá videojuegos en su plataforma

Netflix, la principal empresa de streaming en el mundo, sumó como vicepresidente de desarrollo de juegos a Mike Verdu, quien estaba encargado de realidad aumentada y contenido de realidad virtual en la empresa de redes sociales Facebook.

Este nombramiento estaría relacionado con el plan de la empresa de contenidos en línea de añadir videojuegos a su catálogo, lo cual ocurriría durante el próximo año, dijeron fuentes familiarizadas con el tema.

Los videojuegos serían integrados con la tarifa actual como si fuera un nuevo género de programación, por lo que por ahora ese contenido no tendría algún costo adicional.

Luego del anuncio, las acciones de Netflix en el NASDAQ llegaron a caer 1.78% durante gran parte de la jornada del jueves, aunque al final de la sesión cerraron con una pérdida de 0.91% a 542.95 dólares por unidad.

Netflix ha estado buscando formas de crecer, especialmente en un mercado tan saturado como el de contenidos, el cual incluye programas infantiles, una tienda online y películas.

Por ahora sigue muy por delante de sus competidores, como Disney+ y HBO Max, aunque añadiendo menos suscriptores de los esperados en el último trimestre.

El sector de los videojuegos daría a Netflix otro campo en el que moverse, ofreciendo a sus suscriptores algo nuevo frente a la competencia.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

TENDENCIAS_ Netflix quiere entrar al negocio de videojuegos

Con más de 200 millones de suscriptores en todo el mundo, Netflix es un gigante absoluto.

El principal jugador de entretenimiento en streaming pasó con éxito de ser una startup que paga para licenciar su contenido a un actor importante en Hollywood, gastando decenas de millones de dólares en sus propias producciones.

¿Qué sigue para Netflix? La respuesta a esa pregunta, al menos en parte, parece ser videojuegos.

Netflix está buscando a un ejecutivo de videojuegos para que le ayude a expandir su iniciativa dentro del sector, según dio a conocer Business Insider.

Si bien la compañía ha reconocido su interés en el entretenimiento interactivo, aún tiene que decidir qué significará esto en la práctica.

Si bien todavía no hay mucha información acerca de los planes de Netflix, algo está claro en este momento: su participación en el segmento de videojuegos es casi seguro que fracasará. “Lo intentarán y fracasarán”, dijo a Business Insider el director gerente de Wedbush, Michael Pachter. “Es difícil hacer juegos”.

De hecho, el de videojuegos es un negocio muy arriesgado, e incluso las empresas plagadas de talento de primer nivel y años de experiencia se hunden regularmente. “Tenemos las fallas de THQ, Midway, Acclaim, 3DO, BAM, Eidos, Atari, Infogrames, Interplay y probablemente algunos otros para ilustrar lo difícil que es”, dijo Pachter. “No veo cómo Netflix podría pensar que puede desarrollar y vender juegos”.

Agregó que “las grandes tecnológicas son muy malas para crear videojuegos”, dijo Patcher.

El analista recordó a Stadia de Google, Luna de Amazon y los esfuerzos de Facebook a lo largo de la última década como ejemplos de cómo las principales empresas de tecnología fracasan rutinariamente en las iniciativas de juegos.

El viernes pasado, luego del anuncio de Netflix acerca de su intención de incursionar en el segmento, sus acciones bajaron 0.21% en el NASDAQ cerrando a 502.81 dólares cada una.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Netflix y Amazon quitarían hasta 50% de su catálogo por cuota en México

Los catálogos de contenidos en Netflix, Amazon y otras que ofrecen servicios de video por streaming están en riesgo de reducirse en México.

La iniciativa de Ley Federal de Cinematografía y Audiovisual del Senador Ricardo Monreal, en la que las plataformas digitales reservarán el 15 por ciento de su catálogo a producciones nacionales, hará que las plataformas existentes reduzcan su catálogo para poder cumplir con la cuota.

Andrés Aradillas, investigador en Economía de la Universidad de Pensilvania, aseguró en un conversatorio organizado por ConsumoTIC, que si Netflix incorporara todas las producciones hechas en México entre 2015 y 2019 –que son 474 títulos– para cumplir con la ley, deberá eliminar de su plataforma el 20 por ciento de su contenido.

En el caso de Amazon Prime Video la consecuencia sería más drástica, ya que tendría que eliminar el 50 por ciento de su contenido actual para poder cumplir con la regla de que el 15 por ciento del total de su catálogo sea de producciones mexicanas.

El investigador advirtió que en caso de que dicha iniciativa de ley prospere, no afectaría únicamente en la eliminación de contenido, sino incluso algunas compañías de streaming seguramente decidirán salir del mercado mexicano.

“Los datos son claros, esta imposición de cuota de 15 por ciento tiene que ver con el número de títulos que tendrían que incorporarse, por ejemplo, en el caso de iTunes y Google Play vemos que aun si incorporaran un número de títulos mexicanos equivalente al total de películas estrenadas entre 2015 a 2019, (…) tendrían que reducir sus catálogos en un 25 por ciento para poder satisfacer esta cuota mínima de 15 por ciento.

Videocine el mayor beneficiario

De acuerdo con la investigación realizada por Andrés Aradillas, la productora y distribuidora mexicana que sería más beneficiada por la nueva ley sería Videocine, de Grupo Televisa, ya que esta concentra el 70 por ciento de las producciones y distribución mexicanas.

Incluso, dijo que podría ocurrir que el mercado se concentre aún más y Videocine suba su participación al 80 por ciento, debido a que las plataformas digitales buscarán las producciones más taquilleras y estas son las de Videocine, ya que las independientes son muy poco conocidas.

Además, aseveró que la fusión de contenido entre Televisa y Univision hará que Videocine gane aún más participación porque naturalmente esta sería la distribuidora.

En cambio, el investigador aseguró que las pequeñas producciones no tendrán incentivos para continuar su camino y quedarán relegadas.

“Mi principal preocupación serían los pequeños productores nacionales, pues el efecto de esta fusión tendría la concentración de Videocine al tener exclusividad para distribuir en México las (producciones) de Univision-Televisa. Va a traer mayor concentración y presentar más obstáculos.

“La presencia de plataformas digitales en México es una oportunidad única para ayudar a pequeños productores, en lugar de cuotas, diseñar incentivos bajo los cuales se puedan acercar los pequeños productores con las plataformas, concursos o mecanismos mediante los cuales las plataformas pudieran evaluar y conocer el contenido que se produce en México y en un momento dado incorporarlas en sus catálogos”, afirmó Aradillas.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

TENDENCIAS. Netflix llegó a 200 millones de suscriptores

Netflix ya no recaudará deuda para financiar su fiebre de gastos en programas de televisión y películas y podría comenzar a regresar dinero a los accionistas a través de recompras, lo que marca un hito en la evolución de la compañía, tras reportar que superó los 200 millones de suscriptores. 

Desde 2011, cuando Netflix hizo el salto a la programación original con House of Cards, el pionero de streaming de video financió la adquisición de contenido a través de bonos de alto rendimiento, ya que buscaba construir un catálogo atractivo. 

Las últimas cifras trimestrales de Netflix, que se presentaron el martes pasado, destacan lo exitosa que ha sido la estrategia: el gigante del streaming llegó a casi 204 millones de suscriptores a finales de 2020, dijo, después de sumar 37 millones de clientes de paga el año pasado. 

Alrededor de 8.5 millones de esas personas se sumaron en el trimestre que terminó en diciembre, en gran medida gracias a la pandemia. 

La compañía deleitó a los inversionistas en los últimos años a pesar de gastar miles de millones de dólares en efectivo. En la última década, Netflix pidió prestados más de 16 mil millones de dólares (mdd) en deuda mientras buscaba construir un fondo de reserva de contenido. Durante ese tiempo, la valoración de sus acciones creció a más de 200 mil mdd. 

Netflix prometió que a medida que captara más clientes y subiera los precios de suscripción, ya no necesitaría recaudar deuda basura para alimentar su gasto en contenido. La tesis funcionó y se mantuvo a la delantera en la carrera por los suscriptores. Su rival más feroz, Disney Plus, tiene apenas 87 millones de suscriptores.

Con información vía Milenio

Disney+ vs. Netflix: ¿competidores?

Se ha dicho que Disney+, el servicio de transmisión de video por suscripción del famoso conglomerado de medios que iniciará operaciones en México el 17 de noviembre, es competidor de Netflix, pero en realidad es complementario de las plataformas de streaming de video que ya existen en el mercado y buscará ser la segunda opción de los ávidos consumidores de video.

Aunque ofrezcan el mismo servicio de video sobre demanda, la estrategia de cada plataforma es diferente y sus audiencias también. The Walt Disney Company es una empresa de medios y entretenimiento y su nueva OTT Disney+ es una ventana de distribución adicional -pero no la más importante- a las que ya tiene en cines, TV abierta y señales de paga, con algunos contenidos exclusivos para atraer a los suscriptores.

Lo mismo podemos decir de otros servicios como Clarovideo de América Móvil, que se ofrece gratuitamente a los suscriptores de banda ancha fija o un plan de datos móviles, y cuyo objetivo es “fidelizar” al cliente con una oferta de contenidos online sin costo adicional. Clarovideo incluye otros modelos de negocio flexibles como servir de plataforma de distribución a otros servicios de streaming, con venta y renta de contenidos audiovisuales.

A pesar de que Walt Disney es una compañía casi cuatro veces más grande que Netflix en términos de ingresos (69.5 vs. 20.1 mil millones de dólares en 2019, respectivamente) y gigantesca en número de empleados (223,000 vs. 8,600, respectivamente), tardó 22 años en visualizar, comprender y finalmente lanzar su propia plataforma de streaming en noviembre de 2019, cuando Netflix lo hizo desde 2007.

Walt Disney ya tuvo un intento tímido por incursionar en los OTT con el servicio a la carta Hulu, cuya inversión compartía originalmente con Comcast y Warner por los altos costos que implicaba su operación. Cuando Disney adquirió 21st Century Fox en marzo de 2019, alcanzó una participación mayoritaria de 60% en Hulu. Warner, por su parte, fue adquirido por el gigante de las telecomunicaciones AT&T, que abandonó la sociedad por compartir la administración de Hulu con un competidor directo en contenidos. Comcast, el único otro accionista en Hulu, anunció en mayo de 2019 que había acordado ceder su control de 33% de un incierto Hulu a Disney a partir de 2024.

Es probable que Disney+ crezca inicialmente rápido en número de suscriptores porque Netflix ya creó el mercado y ya pavimentó el camino para que lleguen otros competidores de streaming. Su rápido crecimiento depende de una intensa campaña de lanzamiento y su asociación con operadores de telecomunicaciones como Telmex e Izzi, que ofrecerán su servicio de Internet más Disney+, como ya lo hacen con Netflix, aprovechando una sola facturación.

La fortaleza de Disney+ son sus contenidos exitosos, probados y masivos producidos para las salas de cine y las pantallas de TV tradicional. La oferta arranca con los personajes entrañables de Disney, Pixar, Marvel, Star Wars y los documentales de National Geographic para atraer a las mismas audiencias infantiles, adolescentes y familiares que ya se conocen mutuamente. Es decir, el ADN de Disney+ sigue siendo el de una empresa de medios.

Un verdadero diferenciador con Netflix hubiera sido la oferta deportiva de ESPN -un as bajo la manga de Disney-, pero eso hubiera implicado un conflicto inicial y directo con los sistemas de TV de paga, cuyos únicos atractivos que les queda son los deportes en vivo, las señales de TV abierta donde no se ven bien y la costumbre de recibir parrillas de programación para quienes no se quieran molestar en buscar en un amplio catálogo de contenidos.

Por el contrario, Netflix es una empresa de Internet, de minería de datos, tecnológica, de contenidos personalizados, de nichos, de innovación y, muy importante, de contenido local de calidad. Nada de eso es Disney+. Netflix ofrece algo aún más valioso: es una plataforma “neutral” para las realizaciones audiovisuales independientes y los productores de todo el mundo. El crecimiento de Netflix depende de una mayor internacionalización y de incorporar contenido local relevante para atraer y penetrar en el gusto de los suscriptores en cada país.

Por el momento, yo no veo a Disney+ produciendo contenidos para sus suscriptores en México o de los mercados donde vaya incursionando, a menos que la regulación se lo obligue como ya ocurre en Europa y se pretende en México con la iniciativa de 30% de contenido nacional. No tendrá series turcas, surcoreanas, alemanas, francesas, nórdicas o africanas. Es su mismo flujo de contenido transnacional (sin duda exitoso, pero cuestionable en sí mismo) y profundamente estadounidense, porque es una empresa de medios masivos franquiciadora.

No es extraño que el contenido “original” gancho de Disney+ sea la serie The Mandalorian del universo Star Wars, que fascina a millones de fanáticos en el mundo a la saga galáctica creada por George Lucas, pero que sus propios aficionados ya han advertido un desgaste de la fórmula, típico del riesgo en la industria cultural de medios.

La pregunta es: cuántas veces más los seguidores de Disney querrán ver sus series y películas y si las nuevas producciones estarán de inmediato en la plataforma de streaming, al mismo tiempo o incluso antes de que se estrenen en la pantalla cinematográfica y de TV, algo en lo cual Netflix innovó. ¿Disney+ va a competir contra los éxitos de taquilla de Disney? El modelo de negocio del ratoncito Mickey Mouse indica que eso no va a ocurrir, por eso su OTT es sólo una ventana más de distribución.

Si parte del negocio de Disney es vender licencias, franquicias y contenidos, ¿qué es más rentable: ofrecerlos a terceros (incluido Netflix y otras plataformas), como siempre lo ha hecho, o lanzar su propio OTT que nace con pérdidas? ¿Un regulador de competencia podría obligar a Disney a no beneficiarse y no ofrecer en exclusiva su contenido en su propia plataforma de streaming?

No importa cuánto se le pueda acercar Disney+ a Netflix, la estrategia de la segunda es diametralmente diferente. Netflix sabe que los consumidores mantienen relaciones simultáneas con múltiples proveedores de entretenimiento. La competencia entre ambas plataformas no es esencialmente por el contenido relevante (claro que a Netflix le encantaría agregar a su catálogo las realizaciones de Disney y HBO).

Ante el competido mercado de entretenimiento en línea, Netflix quiere ganar los momentos de tiempo libre de los suscriptores. La empresa de Internet le llama a ese objetivo “ganar momentos de verdad”. “Al intentar ganar estos momentos con nuestros miembros, estamos mejorando continuamente nuestro servicio, incluida nuestra tecnología y nuestro contenido, que es cada vez más exclusivo y curado, e incluye nuestra propia programación.”

A diferencia de Disney que se especializa sólo en el entretenimiento, Netflix se enfoca en algo más valioso: su ecosistema basado en pantallas conectadas crea una experiencia para sus usuarios, busca mejorarla continuamente y deleitarlos con una combinación de contenidos, géneros y temáticas personalizadas. En su concepto de entretenimiento, de ganar el tiempo libre y los mejores momentos de esparcimiento de las personas y crear una experiencia para ellas, Netflix no tiene competidor.

Con información de Jorge Bravo vía El Economista