TENDENCIAS_ Productividad crece pese a escasez de mano de obra

La pandemia devastó las economías de los países ricos, pero hay señales de que desde el páramo puede estar surgiendo un auge de productividad.

Los economistas de The Conference Board, un centro de reflexión estadunidense, sugieren que este es el caso. Ataman Ozyildirim y Klaas de Vries pronostican que después de la recesión en 2020, la economía de Estados Unidos registrará un crecimiento total de la productividad de los factores (PTF) de más de 2 por ciento en 2021. La PTF se mide por el crecimiento de la producción más allá de lo que se puede atribuir solo por poner a trabajar a más mano de obra y capital en la recuperación posterior a los confinamientos.

Una tasa de 2 por ciento, si se realiza, compensará por mucho la ligera pérdida de la PFT en 2020 —una consecuencia natural de dejar ocioso el capital como la maquinaria— y constituirá una gran mejora respecto a la tasa aproximadamente cero del crecimiento anual de la PFT de EU en la década anterior a la pandemia. 

EU no es el único con señales de un desempeño saludable de productividad. De acuerdo con los pronósticos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la pandemia aceleró el crecimiento de la productividad laboral en la mayoría de los países de altos ingresos.

En EU, esta medida —el producto interno bruto por hora trabajada— tendrá un crecimiento de 6.7 por ciento en los tres años que abarque la pandemia, a partir del cuarto trimestre de 2019 hasta el cuarto trimestre de 2022, de acuerdo con las cifras de la OCDE. Eso es más del doble de la tasa de 3.3 por ciento acumulada en el periodo de los tres años anteriores. 

Se proyecta esa misma aceleración en todos los países del G7. Japón prevé aumentar la productividad laboral en 2 por ciento en los tres años que terminan en 2022, después de registrar una caída en los tres años anteriores. Alemania se dirige a una tasa de crecimiento en el mismo periodo de 1.1 a 2.6 por ciento; Francia, de 1.8 a 2.5 por ciento; Reino Unido, de 0.6 a 3.7 por ciento, e Italia, de cero a 1.4 por ciento. En las nueve economías más ricas, solo Corea del Sur registra una desaceleración en el crecimiento de la productividad en ese lapso, y esa tasa aún es la cifra respetable de 4 por ciento. 

Estas previsiones pueden ser erróneas, pero dado el vigor de la recuperación, parece que son posibles. Esto será una sorpresa agradable. Recordemos que en 2019, los economistas estaban preocupados porque la expansión posterior a la crisis financiera perdía impulso rápidamente y con eso empeoraba el crecimiento de la productividad que ya era mediocre.

¿Por qué está ocurriendo este aparente auge de la productividad? No se puede explicar como un artefacto aritmético. La productividad medida puede aumentar si la producción cae más que las horas de trabajo y si los trabajadores de menor productividad pierden sus trabajos de manera desproporcionada. Si bien esto sí impulsó la productividad medida en EU, que redujo drásticamente la mano de obra en la primavera de 2020, otros países ricos vieron cómo caía la producción por hora trabajada antes de recuperarse cuando se reabrieron las economías.

En cualquier caso, para finales de 2022, el empleo debe haber vuelto tan cerca de los niveles anteriores a la pandemia como para que la mera aritmética no pueda explicar los aumentos de productividad. Parte de la mejora  debe reflejar un cambio real en la productividad de la mano de obra.

Si es así, hay dos preguntas. ¿Por qué se acelera la productividad? ¿Y qué se debe hacer para estabilizarla a un ritmo más alto?

Una mayor productividad se trata de hacer más con menos, y hay dos formas obvias en las que las economías de altos ingresos lo están haciendo desde el año pasado. Como dicen Ozyildirim y de Vries: “Una mayor adopción de tecnologías digitales puede conducir a un resurgimiento de la productividad… el lento crecimiento de la oferta de mano de obra y la escasez de mano de obra pueden impulsar a las empresas a centrarse más en la innovación mediante la aceleración de la automatización y la transformación digital”.

Es fácil ver cómo la tecnología aumenta la productividad, desde el tiempo que se ahorra en viajes y desplazamiento al trabajo gracias al trabajo remoto hasta el aumento de las ventas en línea y los pagos digitales en el comercio minorista. Los gobiernos pueden alentar a las empresas a mantener sus avances, sin presionar para que regresen al statu quo anterior en términos de ocupación de oficinas, por ejemplo.

Es más contradictorio que la escasez de mano de obra pueda ser algo bueno para la economía. Casi no pasa un día sin titulares sobre gerentes que se quejan de que no pueden encontrar más personal y tienen que reemplazar a los meseros o personal de limpieza que se perdieron. En otras palabras, tener que hacer más con menos o ser más productivo.

La historia económica y el sentido común sugieren que cuando la demanda supera a la oferta, las empresas mejoran su juego al aumentar la productividad. Si los salarios suben, no tienen alternativa, o perderán a sus trabajadores ante competidores más productivos.

Es probable que el crecimiento de la productividad se beneficie de una combinación de tres cosas: una demanda que se espera que se mantenga fuerte, capital y tecnología asequibles, y capacitación que mejore constantemente las aptitudes de los trabajadores. Lograr esta combinación de manera constante significa mantener a los empleadores alerta para competir por los trabajadores.

La palabra escasez oculta este hecho detrás de las quejas de los empleadores. Pero una economía en la que existe una demanda más que suficiente para la contribución de todos es una economía que prospera: una en la que los trabajadores disfrutan de oportunidades, en la que los mercados recompensan las mejoras de productividad y en la que las perspectivas justifican la inversión en expansión.

Mantener un grado permanente de fuerte presión de la demanda, de modo que la mano de obra siempre sea un poco difícil de conseguir, no debe considerarse como un peligro, sino como una señal de éxito económico. Mientras esperamos derrotar al virus, debemos aprender a vivir con escasez de mano de obra. 

CON INFORMACIÓN VÍA MILENIO

El trabajo y las horas

Es verdad: los usos y costumbres laborales son distintos en cada sector, hablando de horarios.

En muchas empresas e instituciones, la gerencia cree que hay que trabajar de sol a sol. Hasta hay competencia: yo llego más temprano, yo soy el que apaga la luz, yo no salgo ni a comer.

Las horas trabajadas no reflejan productividad. Es lo contrario, sobre todo si ese número de horas trabajadas no se traduce en ingresos, ventas, más y mejores productos. Si las ventas de un negocio permanecen constantes cuando la gente de esa empresa trabaja menos horas, entonces el trabajo no es muy productivo.

Por eso, entre los países de la OCDE, la mayoría más productivos, la gente trabaja menos horas que nosotros. Normalmente fraccionan el trabajo en horas, no en días. De esa forma, la seguridad social cara para una persona de bajos ingresos no sería la excusa para que esté condenada a una jornada larga. Una persona de altos ingresos, que cuesta mucho, podría reducir las horas que vende a una empresa de manera exclusiva. Así, un mayor número de empresas pueden aprovechar su experiencia, y ella tendría menos dificultades para encontrar un empleo en la edad madura.

Carlos Slim sugirió que los mexicanos trabajáramos menos horas. Tiene razón. Muchas horas de un trabajador subordinado antes de la pandemia, se iban en hacerse visible, no tanto en trabajar. La pandemia cambió esto, y hay un problema de supervisión del uso del tiempo. Por ello, las empresas en el mundo buscan medir los resultados de la gente, y no sus hábitos de asistencia a un lugar de trabajo.

Si trabajas en el gobierno, el promedio de horas que le dedicas a eso son 41.3 semanales (IMCO, con datos de ENOEN 2021, 1T). Ah. Pero la variabilidad es casi el 65%. En la semana que levantaron la encuesta, algún abnegado burócrata dijo haber trabajado 68 horas. En el sector privado formal, se trabajan en promedio 45.5 horas semanales. El error estándar es de 14.5%. Es decir, el trabajador que menos trabaja lo hace casi 39 horas a la semana, el que más, 52. En rango con lo que dice la Ley Federal del Trabajo.

Si tu empleo está en el sector informal, el promedio de horas dedicadas a la semana es 37.9. La volatilidad es de apenas un 22%. Cuando se puso intensa la jornada, le entraste con 46 horas.

Si tienes más educación, tus horas estarán mejor pagadas. Por ello, especulamos que las empresas formales y el gobierno están llenos de gente con nivel educativo alto, que tienen un costo de oportunidad elevado de sus horas de ocio, y que sacrifican esparcimiento y tiempo familiar por trabajo. Del otro lado, en la economía informal, el valor agregado es bajo, los grupos de producción pueden remunerar menos al capital y al trabajo, entonces el precio del ocio baja. No es sorpresa que mucha gente quiera ser informal, ya que son menos horas y el nivel educativo requerido es bajo.

En el trabajo doméstico, la variabilidad de las horas es del 51%. El promedio de horas trabajadas es 34.7, pero es posible que una semana haya que dedicarle 53 horas, y a la siguiente no haya más que 15 horas para trabajar. Algo muy parecido ocurre en la agricultura de subsistencia. Las horas trabajadas semanalmente son casi 19, pero el error estándar es 135%. Hay semanas en que hay que más que duplicar el esfuerzo, y otras en las que de plano no hay nada. Eso es ser pobre: no saber cuántas horas de trabajo puedes vender en el día, y que tu existencia dependa de ello.

Todos deberíamos tener los estándares de los empleados privados formales. La universalización de la seguridad social puede ser una manera de lograr esto. También, fraccionando el trabajo en horas, no en bimestres cotizados al IMSS, o en días trabajados en la fábrica o el rastro. De esa manera, cada uno de nosotros cuidará la productividad de cada hora, y nadie tendrá que obligarnos a trabajar más.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO

Unión Europea desiste de impuesto digital; se enfocará en acuerdo global

La Unión Europea (UE) anunció que desistirá de su plan para imponer una tasa impositiva digital en la región, luego de que Estados Unidos presionara para obtener su apoyo en el plan más amplio con el objetivo de una tasa mínima común a nivel global.

El sábado pasado, los países del G20 respaldaron la creación de un acuerdo de impuestos corporativos a nivel global que pretende evitar la evasión en el pago de impuestos de algunas corporaciones multinacionales y reducir la competencia entre países mediante la baja de tasas impositivas.

El plan, que fue presentado por la OCDE en junio pasado, incluye el establecimiento de una tasa impositiva mínima, que hasta el momento se estableció en 15 por ciento; también incluye cambios en la forma cómo se gravan las ganancias de compañías multinacionales, que las obligue a pagar impuestos donde venden sus productos y servicios, en lugar de donde están constituidas.

La UE informó el lunes la decisión de “suspender el trabajo en nuestro nuevo impuesto digital”, señaló un vocero de la Comisión Europea, aunque indicó que el tema se reevaluará nuevamente en otoño.

El anuncio coincidió con la visita de Janet Yellen, secretaria del Tesoro de Estados Unidos, a la sede de la UE donde se reunió con los ministros de finanzas europeos, según reportan diversos medios. Durante la reunión del G20, Yellen también habría buscado retrasar el avance del plan europeo a favor del acuerdo a nivel global.

“Necesitamos poner fin a que las corporaciones transfieran ingresos de capital a jurisdicciones de impuestos bajos y a trucos contables que les permitan evitar pagar su parte justa”, dijo a los ministros de finanzas durante la reunión.

La aplicación de un nuevo plan impositivo europeo habría afectado principalmente a compañías estadounidenses como Facebook, Apple o Google, lo que hubiera retrasado la aprobación del plan global de impuestos en el Congreso de Estados Unidos.

“El G-20 avaló un duro acuerdo para crear un sistema fiscal internacional más estable, más justo, que aborde los desafíos fiscales que surgen de la digitalización de la economía”, señaló el vocero de la Comisión.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

Impuestos digitales en el ojo internacional

La OCDE, el G7 y el G20 trabajan proyectos para establecer un impuesto a empresas internacionales que ofrecen servicios digitales, a fin de evitar que acudan a paraísos fiscales para no pagar impuestos en los países donde no tienen presencia física.

Con el uso del Internet y las nuevas tecnologías, todos los días se realizan transacciones bancarias y financieras en línea, se llevan a cabo millones de interacciones sociales, ventas, estudios escolares a distancia, trabajo desde casa, entretenimiento e intercambio de información.

Es por ello que muchas empresas han tenido amplias ganancias que les han permitido crecer de manera exponencial, aprovechando las bondades de la economía digital y del comercio electrónico. Entre los beneficios se encuentran la facilidad de compra y venta de productos o servicios, la realización de operaciones las 24 horas del día en todo el año, sin desplazamientos a los lugares físicos.

Sin embargo, a pesar de los beneficios mencionados, algunas empresas a nivel internacional han aprovechado la falta de legislación regulatoria en la materia, para establecerse en países en donde las leyes fiscales tienden a ser menos rígidas, a los que en ocasiones se les llama “paraísos fiscales”.

La finalidad de usar estos paraísos es la de efectuar ahí sus operaciones financieras como pagos, cobros, facturaciones y transacciones, para no pagar impuestos en los países en donde ofrecen sus servicios o productos por no tener una presencia física. En este sentido, gran parte de los ingresos de estas empresas, se obtienen de mercados en donde no tienen presencia física, rebasando las disposiciones en materia de impuestos.

Es por ello, que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), durante varios años ha estado coordinando con 140 países negociaciones fiscales, a fin de acordar un impuesto mínimo corporativo global y emitir reglas para gravar servicios digitales.

El aprovechamiento de vacíos y discordancias en las normas fiscales, ha dado lugar al pago de cantidades pequeñas o nulas en concepto de impuesto de sociedades, además de pérdidas en la recaudación de los gobiernos, que la OCDE calcula que es de 100 a 240 mil millones de dólares.

En la misma línea, el Grupo de los 7 (G7) y el Grupo de los 20 (G20), se han sumado a este tema, por lo que han llevado reuniones para llegar a acuerdos que permitan concretar una nueva tasa mínima que se aplicaría a las ganancias corporativas de las compañías en el extranjero que ofrezcan servicios en naciones sin domicilio fiscal, evitando la ventaja de trasladar las ganancias sin pagar impuestos, poniendo en desventaja a las demás empresas que sí cumplen con sus obligaciones fiscales. En caso de llevarse a cabo los acuerdos, cada país ajustaría su legislación.

En México, durante las reformas fiscales de 2020 y 2021, se aprobaron medidas para que las empresas digitales pagaran impuestos como el IVA y el ISR, logrando un gran avance en el tema. Es importante mencionar, que incrementar la recaudación será fundamental para la reactivación económica posterior a la pandemia de Covid-19, pues los ingresos obtenidos podrían destinarse a los sectores de salud, seguridad y bienestar social en favor de las y los mexicanos.

Es por ello que, en el Grupo Parlamentario de Morena en el Senado bajo la coordinación del senador Ricardo Monreal, estaremos pendientes a los ajustes necesarios, con la convicción de escuchar las opiniones de todos los sectores.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO

Eleva la OCDE a 5% su estimado de crecimiento para México en 2021

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revisó al alza los estimados de crecimiento para México de este y el siguiente año. Calcula que la actividad económica en el país crecerá 5 por ciento en 2021, por arriba del 4.5 por ciento previsto hace tres meses; y para 2022 apunta a un avance de 3.2 por ciento, también al alza respecto al 3 por ciento publicado previamente.

El aumento en las previsiones responde a que las exportaciones manufactureras se encuentran por arriba de los niveles previos a la pandemia –como efecto de la recuperación económica en Estados Unidos– y han impulsado el crecimiento en la primera mitad de 2021; mientras el consumo interno “se fortalecerá gradualmente, ayudado por las remesas y el despliegue de vacunas”, pero hacia la segunda mitad del año y a lo largo de 2022.

Los estimados al alza no eliminan el efecto de la pandemia de Covid-19 en la actividad económica. De acuerdo con las Perspectivas Económicas publicadas por la OCDE, el producto interno bruto (PIB) de México en el último trimestre de 2021 aún se encontrará 2 por ciento debajo de lo reportado en el mismo periodo de 2019; esto lo hace el quinto con mayor revés entre economías miembro de la organización, sólo detrás de Argentina, Sudáfrica, España e Italia.

Además de que “la pobreza, las desigualdades y las brechas de género se han ampliado nuevamente debido a la pandemia”, el consumo en México está 6 por ciento debajo de los niveles que tenía previo a la Covid, incluso con un crecimiento en el flujo de remesas, y la inversión –que se habían reducido desde 2018– está abajo 13 por ciento. En este contexto, “acelerar la campaña de vacunación es fundamental para revitalizar la recuperación”, abundó la OCDE.

Agregó que el mercado laboral se está recuperado muy gradualmente y el subempleo se encuentra “muy por encima de su nivel prepandémico”. Como saldo, se han perdido casi 550 mil empleos formales desde el inicio de la pandemia y las brechas de género en la fuerza de trabajo han aumentado “debido a que las mujeres se vieron afectadas de manera desproporcionada por la crisis”.

La inflación subió en la primera mitad de 2021 debido a un efecto de base baja y al incremento en los precios de la energía, pero puede ser más alta de lo anticipado, lo que mermará el poder adquisitivo, particularmente de hogares vulnerables.

A nivel mundial, la OCDE estima que el PIB aumentará 5.8 por ciento este año y 4.4 por ciento en 2022. Sin embargo, estos pronósticos están atados a que avancen las campañas de inmunización, porque “mientras la gran mayoría de la población mundial no esté vacunada, todos seguiremos siendo vulnerables a la aparición de nuevas variante”.

Advirtió que un riesgo nuevo es la posibilidad de una mayor inflación. “Los precios de las materias primas han aumentado rápidamente. Los cuellos de botella en algunos sectores y las interrupciones del comercio están creando tensiones en los precios”. Situaciones que se espera disminuyan al final del año.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Reducir brecha de género en STEM, el objetivo

De acuerdo con cifras de la OCDE, sólo el 3% de las mujeres que llegan a cursar la Universidad se inclinan hacia una carrera STEM (relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y aunque son las profesiones del futuro, la brecha de género aún es grande en este rubro.

Ante estos números, Mercado Libre lanzó la iniciativa Conectadas en la región América Latina, con el objetivo de disminuir la brecha de género en la industria apoyando la formación académica de jóvenes en el mundo de la tecnología “hay una deuda histórica de que las mujeres no servimos para carreras enfocadas en ciencia y tecnología, solo el 10% de los programadores en Latinoamérica son mujeres, nosotros queremos demostrar que una mujer puede lograr lo que quiere en el ámbito que desee”, comentó en entrevista Sandra Velasco, gerente de sustentabilidad de Mercado Libre.

El programa tendrá, de 10 encuentros con un total de 30 horas, tendrá tres ediciones en el año, a través del mismo número de convocatorias con el objetivo de alcanzar hasta 1,200 chicas de siete países en la región América Latina:  Brasil, Argentina, Chile, Perú, Uruguay, Colombia y México.

Debido a la pandemia el proceso se llevará a cabo a distancia, por lo que el requisito indispensable es contar con un dispositivo conectado a internet para seguir los videos transmitidos y que reciban la asesoría que requieran. La primera convocatoria cerró el pasado 7 de mayo, pero quienes deseen pueden registrarse para la siguiente convocatoria que será del 24 de junio al 8 de julio y la tercera será del 2 al 16 de septiembre a través de la página https://conectadaslatam.la/es/home.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Colombia y México, los socios latinoamericanos de la OCDE que más invirtieron en el agro

En la más reciente entrega del informe anual de ‘Seguimiento y Evaluación de las Políticas Agrícolas’, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se evidenció que Noruega es el país de la OCDE que más invierte en apoyos para los agricultores, con una destinación de 59% del total de los ingresos agrícolas brutos del país.

Allí, el Gobierno, en alianza con el sector, desarrolló un plan de acción para la implementación de la estrategia nacional de bioeconomía y se está trabajando para desarrollar una estrategia sobre economía circular.

En segundo lugar, se ubicó Islandia, con un aporte que representa 57% de los ingresos agrícolas brutos totales y una destinación de 96% a solventar la crisis de los agricultores.

En Islandia, la estrategia implica mantener aranceles elevados que, a su vez, suben los precios internos y, por lo tanto, dan lugar a una gran transferencia de los consumidores hacia los productores agrícolas locales.

En el continente asiático, Corea y Japón repuntan en los niveles de inversión en el agro, allí se otorga 47.9% y 41%, respectivamente, respecto al total de sus ingresos agrícolas brutos. Las dos economías de estos países han optado por implementar un sistema de pagos directos que desvincula las grandes sumas para la producción y aumenta el capital destinado al apoyo de agricultores.

Cerrando el mapa global de los países de la OCDE que más aportan al rubro de la agricultura está Israel. Allí, el monto destinado a este sector corresponde a 16%, muy pegado al promedio de la organización, que estipula que la inversión en materia de agro debe estar en 16.8% sobre el total de los ingresos agrícolas brutos de cada país.

Debido al clima político del país, durante los últimos cuatro años no hubo cambios drásticos en la política de agricultura. Sin embargo, el Gobierno continuó implementando la reforma de los precios del agua para la agricultura, y los productores afectados por el aumento excesivo de los precios fueron compensados con donaciones y contribuciones a las inversiones en agua.

En América Latina, México también fue destacado dentro del informe, aunque con resultados muy por debajo del promedio de inversión de la OCDE. Los países que más invierten en esta materia son Colombia, con una inversión de 11.5%; Estados Unidos, que alcanzó 11% sobre el monto total de los ingresos agrícolas; seguido de México, con una inversión cercana a 9.4%, y Costa Rica, que muy por debajo logra invertir 5.8 por ciento.

Simona Paulero, secretaria de agroindustria de Argentina, dijo que “es el momento de reducir el apoyo agrícola distorsionador en la región y reconducir los esfuerzos y los limitados recursos a fin de obtener mejores resultados para la agricultura y la sociedad en su conjunto, empezando por un aumento en la inversión de los países”.

El estudio también reveló que, desde 2017, la inversión en el sector de la agricultura de los miembros de la organización ha venido presentando retrocesos paulatinos, que se profundizaron con la llegada de la pandemia y la redistribución de los recursos hacia la emergencia.

De acuerdo con el estudio de la OCDE, entre 2017 y 2020, la inversión en agricultura de los países miembros fue de 319,000 millones de dólares, de los cuales 72%, que representan cerca de 231,000 millones de dólares, se dieron como apoyo a productores del sector. Dicho apoyo, entregado durante los cuatro años, correspondió a 17.6% de los ingresos agrícolas brutos totales de la zona OCDE, que hasta finales de 2020 fueron de 708,000 millones de dólares.

Ahora bien, en el contexto de la pandemia Covid-19, que atravesó al mundo durante 2020, los gobiernos establecieron un amplio conjunto de políticas públicas enfocadas a mitigar el impacto del virus en el sector.

Por ejemplo, la prestación de apoyo económico a los agricultores y a otros agentes de la cadena alimentaria, la puesta en marcha de iniciativas para mantener la actividad de las cadenas de suministro de alimentos y de productos agrícolas, y la prestación de apoyo a consumidores y poblaciones vulnerables.

Sin embargo, mientras algunos países adoptaron medidas activas para facilitar el comercio, otros introdujeron restricciones a las exportaciones en un intento por garantizar la disponibilidad de alimentos en los mercados internos.

“Los gobiernos deben invertir en sistemas alimentarios que funcionen bien, pero actualmente la mayor parte del apoyo a la agricultura resulta inútil o, incluso, perjudicial, pues los países tienen que trabajar con presupuestos sobrecargados debido al Covid-19”, resaltó Ken Ash, director de comercio y agricultura de la OCDE.

La organización recomendó a los gobiernos del mundo acelerar la producción en materia de políticas públicas que empujen el desarrollo de los agricultores. De la misma manera, hizo un llamado urgente para que los gobiernos eliminen lo antes posible las restricciones comerciales impuestas en el contexto de la pandemia. Según el organismo internacional, esto permitiría al mercado desempeñar su función de distribución.

El organismo dijo que era muy importante integrar a las familias dedicadas a la agricultura en los sistemas de seguridad social para poder reducir el gasto en ayuda económica específica para la agricultura.

La OCDE señaló que los gobiernos deberían conocer mejor la situación financiera de las familias dedicadas a la agricultura y centrarse en las fallas del mercado que provocan ingresos bajos de manera persistente en el sector agrícola. La organización también incitó a los gobiernos a aprender de las extremas condiciones de la pandemia.

Con información vía El Economista

OCDE pide a México respetar compromisos

El gobierno de mexicano debe mantener regulaciones estables y respetar los compromisos adquiridos previamente para atraer inversiones, aseguró José Ángel Gurría Treviño, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico­­s (OCDE) ante miembros de la Cámara Española de Comercio en México (Camescom).

Durante una reunión virtual que sostuvo el directivo del organismo internacional con empresarios afiliados, señaló que tanto el país como el mundo están atravesando por la primera crisis verdaderamente mundial y global por el grado de afectación observado en todos los sectores y las secuelas económicas y sociales que serán duraderas.

Las empresas españolas que invertimos, seguimos apostado por México, pero en el panorama actual nos encontramos con decisiones que no favorecen esta apuesta. Nuestra intención es aportar valor de forma constructiva y positiva para el desarrollo de la sociedad mexicana, dijo Antonio Basagoiti, presidente de la Camescom.

Sin inversiones el crecimiento a largo y mediano plazos no será el que queremos, las inversiones son el crecimiento de mañana. Para atraer inversión México debe tener regulaciones estables, predecibles y de manera importante, respetar los compromisos adquiridos previamente, respondió Gurría Treviño.

La única forma de salir de esta crisis es en asociación con el sector privado, con planes de negocios y de desarrollo de las autoridades con un crecimiento incluyente y sostenible, apuntó el dirigente de la organización, que ajustó el crecimiento del país para 2021, el cual pasó de 3.6 a 4.5 por ciento.

Gurría indicó que se ha producido una gran pérdida en los avances logrados en materia de empleo y en la lucha contra la pobreza en México.

Señaló que es preciso impulsar nuevamente las inversiones que desde antes de la pandemia se encontraban rezagadas, derivado de las tensiones comerciales y la incertidumbre presente en el mercado.

Añadió que la recuperación de México es posible y también atraer inversión, pues las exportaciones son dinámicas, cuenta con tratados comerciales y tiene margen en políticas macroeconómicas, entre otros factores. Hay que ir con cuidado con qué inversión se atrae, dijo.

México deberá promover inversiones que privilegien la responsabilidad social corporativa, con la promoción de nuevos empresarios comprometidos y conscientes, agregó.

Los afiliados de Camescom expresaron su interés en el sector energético, así como la necesidad de crear un diálogo con el gobierno mexicano.

Ante ello, Gurría Treviño recomendó a las empresas españolas mantenerse competitivas y con un particular apoyo a las pequeñas y medianas empresas, mantener canales de conexión con las cadenas globales de valor y crear una verdadera alianza empresarial iberoamericana.

Con información vía La Jornada

OCDE mejora pronóstico para PIB de México en 2021; ajusta de 3.6% a 4.5%

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) mejoró este martes el pronóstico sobre el crecimiento en 2021 de la economía de México a 4.5 por ciento, comparado con el 3.6 por ciento previsto en diciembre pasado.

Esto, principalmente por el efecto cascada del Plan de Rescate de Estados Unidos, que se prevé impulse al PIB de ese país en 3 puntos porcentuales para alcanzar una tasa de crecimiento de 6.5 por ciento este año.

Sin embargo, para el 2022 el estimado se ajustó a la baja en 0.4 puntos a 3.0 por ciento.

“En los Estados Unidos, un fuerte apoyo fiscal debería fortalecer sustancialmente la demanda y permitir una recuperación más sólida de la pandemia, con efectos secundarios beneficiosos para otras economías, particularmente Canadá y México”, expone el informe presentado este martes en París, Francia.

El estímulo fiscal planeado en Estados Unidos, establecido en el Plan de Rescate de Estados Unidos, proporcionará un impulso significativo a corto plazo a la actividad si se promulga en su totalidad. En total, se prevé que las nuevas medidas tengan un valor de hasta 1.9 billones de dólares.

Las medidas propuestas podrían aumentar la producción estadounidense en alrededor de un 3 a 4 por ciento en promedio en el primer año completo del paquete, del segundo trimestre del 2021 al segundo tercio del 2022, en términos generales equivalente a la capacidad disponible que se estima que existe actualmente en la economía de Estados Unidos.

“Esto ayuda a estimular la demanda en otras economías, con un aumento de la producción entre 0.5 y 1.0 punto porcentual en Canadá y México, y entre 0.25 y 0.5 puntos porcentuales en la zona del euro y China”, estima la OCDE.

Economía global podría crecer 5.6% este año

Las perspectivas económicas mundiales han mejorado, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) aumentó su pronóstico para el crecimiento del PIB mundial en 2021 a 5.6 por ciento, 1.4 puntos más que lo previsto en diciembre pasado y para el año 2022, su nuevo estimado es de 4 por ciento, desde 3.07 por ciento.

“Las perspectivas económicas mundiales han mejorado notablemente en los últimos meses, gracias al despliegue gradual de vacunas eficaces, los anuncios de apoyo fiscal adicional en algunos países y las señales de que las economías están afrontando mejor las medidas para reprimir el virus”, expone en su reporte Perspectiva Económicas Interinas.

El PIB global podría estar arriba de los niveles prepandemia a mediados del 2021, aunque esto no es el caso en todos los países. Hay una considerable heterogeneidad en el desarrollo de corto plazo entre economías avanzadas y mercados emergentes, así como entre regiones.

El estimado del crecimiento del PIB entre los países del G20 se mejoró a 6.2 por ciento, 1.5 puntos porcentuales más que las Perspectivas Económicas presentadas en diciembre y para el 2022, el pronóstico de crecimiento es de 4.1 por ciento, 0.4 puntos más.

Los pronósticos sobre el PIB de Estados Unidos tuvieron una significativa mejoría, de 3.3 puntos para alcanzar 6.5 por ciento al cierre del 2021 y de 0.5 puntos en 2022 para crecer 4.0 por ciento.

Junto con Estados Unidos, la India fue el país con el mayor ajuste alcista de expectativas, la OCDE estima un repunte en su PIB del 12.6 por ciento este año, comparado con 7.9 por ciento previsto tres meses atrás.

A pesar de la mejora de las perspectivas mundiales, la producción y los ingresos en muchos países se mantendrán por debajo del nivel esperado antes de la pandemia a fines de 2022.

Para los países de la Zona Euro, los estimados mejoraron en 0.3 y 0.5 puntos porcentuales a 3.9 por ciento en 2021 y 3.8 por ciento en 2022, respectivamente. Mientras que para Alemania y España hubo una mejoría en los números, ocurrió lo contrario para Francia e Italia.

El PIB de Japón se estima crezca 2.7 por ciento este año, 0.4 puntos mejor de lo previsto en diciembre y sobre China, el estimado se ajustó a la baja en 0.2 puntos porcentuales a 7.8 por ciento en 2021.

En la región de América Latina, Argentina encabeza el crecimiento estimado en 4.6 por ciento, con una mejora de 0.9 puntos, seguido de México con un PIB que repuntará 4.5 por ciento, también 0.9 puntos más alto que el estimado previo. Para Brasil el pronóstico consideró una mejoría de 1.1 puntos a una tasa de 3.7 por ciento.

En su reporte, la OCDE advierte que estas proyecciones están condicionadas a la evolución de la pandemia, los juicios sobre el ritmo al que se pueden aplicar las vacunas y el impacto económico de una reapertura gradual de las economías en el transcurso de 2021 y 22.

La distribución de riesgos se ha equilibrado mejor en los últimos meses, pero sigue siendo posible una amplia gama de resultados. Por el lado positivo, un progreso más rápido en el despliegue de vacunas eficaces en todo el mundo y una amplia aceptación entre la población elegible mejoraría el ritmo al que se pueden relajar las medidas de contención y proporcionaría un impulso más fuerte a la confianza de los consumidores y las empresas.

Con información vía El Financiero

Chile, México y Costa Rica ocupan primeros lugares por crecimiento de fibra óptica entre países de la OCDE

Aunque nuestra conectividad diaria es principalmente inalámbrica, la expansión de redes de fibra óptica es una condición necesaria para el aprovechamiento de nuevas redes móviles como 5G y Wi-Fi 6, así como la habilitación de nuevos servicios como el consumo multimedia. Según los últimos datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la expansión de fibra óptica entre los países miembros alcanzó una tasa promedio de 13.5 por ciento año con año hasta junio de 2020.

Chile y México se ubicaron entre los primeros diez lugares por crecimiento de conexiones de fibra óptica al hogar con tasas de 37.6 y 34.2 por ciento año con año, respectivamente, hasta junio de 2020. Israel se colocó como el líder, ya que prácticamente duplicó el número de conexiones durante el último año, seguido por el Reino Unido con una tasa de 69.3 por ciento e Irlanda con 58.8 por ciento.

Costa Rica, por su parte, en proceso de integrarse completamente a la OCDE, reportó también una fuerte tasa de crecimiento de 62.61 por ciento año con año.

Y aunque el crecimiento de fibra óptica en Colombia también se ubica por encima del promedio de la OCDE con 17.9 por ciento, es un nivel significativamente menor al de sus pares latinoamericanos.

Lo anterior, permitió también que México reportara un crecimiento de 1.12 puntos por penetración de conexiones de banda ancha fija por cada 100 habitantes, nivel similar al de la OCDE.

Sin embargo, cabe señalar que las tasas de crecimiento, aunque positivas, son aún insuficientes para expandir la penetración de conexiones de banda ancha fija (mediante todas las tecnologías) entre los hogares de la región, ya que las naciones latinoamericanas se ubican todavía al final de la tabla de entre los países de la OCDE.

Hasta junio de 2020, Colombia exhibía la penetración más baja por penetración de banda ancha fija con 15.25 conexiones por cada 100 habitantes, seguido por México con 16.21, Costa Rica con 18.8 y Chile con 18.82 conexiones. Suiza, Francia y Dinamarca se ubican como los líderes en esta categoría con tasas de penetración de 47.55, 44.58 y 44.21 conexiones, respectivamente.

Si se consideran únicamente conexiones mediante fibra óptica, Corea del Sur es el líder con 35.9 conexiones por cada 100 habitantes, seguida por Suecia (29.1) y Japón (26.6).

En el caso de la banda ancha móvil, destaca que todos los países latinoamericanos miembros de la Organización se ubicaron por debajo del promedio de crecimiento por penetración de los servicios. En promedio, la OCDE en su conjunto reportó una tasa de crecimiento de 3.3 puntos porcentuales en el número de conexiones móviles por cada 100 habitantes, Colombia se acercó con 3.13 puntos, seguida de Costa Rica con 2.94 y México con 2.71 puntos.

Aunque la tasa de crecimiento de Chile quedó lejos de sus pares al reportar sólo 0.79 puntos de crecimiento, el país exhibe la tasa de penetración de banda ancha móvil más alta en América Latina con 95 conexiones por cada 100 habitantes, dificultando el crecimiento conforme se expande el servicio a las áreas más marginadas o de menores ingresos.

Con Información vía DPL NEWS