Un puñado de ex trabajadores dispara el gasto de las pensiones en Pemex y CFE

Un puñado de ex trabajadores con pensiones privilegiadas disparan el gasto de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en este rubro. De acuerdo con datos oficiales, en el caso de la petrolera, el desembolso se recarga en sólo tres de cada 100 pensionados, que son los que perciben ingresos de entre 100 mil y 300 mil pesos mensuales, y en algunos casos llegan a alcanzar medio millón de pesos.

Lo anterior ha sido una de las principales razones de que en la década reciente, el gasto anual en pensiones y jubilaciones de las dos empresas productivas del Estado se haya incrementado hasta representar hoy una erogación anual cercana a 120 mil millones de pesos, similar al presupuesto de un año de la Secretaría de la Defensa Nacional.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda, la pensión promedio que reciben los aproximadamente 50 mil jubilados de la CFE es de 66 mil pesos; mientras que los poco más de 100 mil que tiene Pemex perciben una renta mensual de 23 mil pesos, también en promedio.

En contraste, de acuerdo con los Criterios Generales de Política Económica, al cierre del primer semestre de 2021, un total de 14 mil 807 mexicanos comenzaron el trámite para jubilarse. Se trata de los primeros pensionados de la llamada generación Afore, mismos que recibirán pensión mínima garantizada de 4 mil 673 pesos mensuales. No obstante, tanto en Pemex como en la CFE también hay una fuerte disparidad, pues un puñado de ex empleados son los que disparan el promedio de las pensiones. De acuerdo con reportes de la Auditoría Superior de la Federación, algunos perciben rentas vitalicias de entre 100 mil y 300 mil pesos. Incluso hay quienes se acercan al medio millón de pesos mensuales.

El reporte más reciente de la ASF sobre el tema indica que 92.7 por ciento de los trabajadores de Pemex se retiró con una tasa de remplazo (pensión respecto al último salario) de entre 10 y 100 por ciento, mientras sólo 7.3 por ciento con una de entre 101 y 300 por ciento. Un trabajador del sistema Afore lo hará con una tasa de apenas 30 por ciento.

Según la auditoría, casi la mitad de los ex trabajadores petroleros tienen una pensión de entre 10 y 20 mil pesos; mientras que 3.5 por ciento –es decir, poco más de 3.5 de cada 100– perciben entre 60 y 200 mil pesos.

Hay reportes, de acuerdo con la misma ASF, de que en Pemex y CFE la pensión más alta que se ha otorgado ronda los 530 mil pesos; monto que sólo es superado por aquellas que otorgan entidades en proceso de liquidación, que llegan a 630 mil pesos. Está por encima de los 400 mil pesos de organismos autónomos y de los 300 mil de sociedades de crédito.

Se desborda el gasto

De acuerdo con datos del proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2022, para el siguiente año se propone que ambas entidades destinen 119 mil 709 millones de pesos para cubrir sus pasivos pensionarios, cifra superior a los 67 mil 32 millones que gastaron en el mismo rubro en 2012, es decir, un aumento de 80 por ciento.

La cifra que ambas gastarán el siguiente año en pensiones y jubilaciones es superior a los 104 mil 107 millones de pesos que se plantean asignar a la Secretaría de la Defensa Nacional, dependencia involucrada en varios de los proyectos y programas del gobierno.

En el caso de Pemex, según datos oficiales, su gasto pensionario de 2012 ascendió a 40 mil 575 millones de pesos, mientras que para 2022 la Secretaría de Hacienda propuso un monto de 69 mil 378 millones de pesos; es decir, un incremento de 70 por ciento.

En tanto, para la CFE se propone un desembolso de 50 mil 331 millones de pesos en 2022, que representa un aumento de 90 por ciento en comparación con los 26 mil 457 millones de pesos de una década atrás.

Las pensiones que reciben los ex trabajadores de estas dos empresas se consideran privilegiadas, pues están muy por encima del promedio nacional.

Para Jorge Sánchez Tello, director del Programa de Investigación Aplicada de la Fundación de Estudios Financieros, las pensiones privilegiadas de Pemex y CFE no van de acuerdo con la realidad del país, dado que son prematuras y muy superiores a las que reciben la mayoría de mexicanos. Además de que son parte del legado de corrupción y malas administraciones de gobiernos pasados.

Desde su punto de vista, al aumento de 80 por ciento en el gasto en este rubro de la última década es consecuencia del mayor número de trabajadores que se han jubilado y porque en algunos casos los montos que se les paga aumenta; además de que se jubilan con 100 por ciento o más del último salario.

Son pensiones completamente fuera de la realidad y sobre todo ha generado desigualdad con el resto de los trabajadores del país. Además en CFE se ha bajado la edad de jubilación, lo que implica un mayor impacto para las finanzas de la empresa, puntualizó.

Después de varios meses de análisis en torno a la eventual regulación del litio, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció el envío –en breve– de una iniciativa en la materia, posiblemente a la par de la propuesta de reforma de la industria eléctrica.

Sin dar detalles de los alcances de la propuesta, el mandatario informó en la conferencia de prensa matutina de ayer: Acerca de lo del litio, se va a presentar la próxima semana, a más tardar, la iniciativa de reforma para la industria eléctrica y se analiza si en esa iniciativa se incluye lo del litio o se hace por separado; es lo que puedo comentarles.

En otro tema, ante la reciente declaración del primer ministro británico, Boris Johnson, de pretender incorporar a su nación al T-MEC (México, Estados Unidos y Canadá), el mandatario mexicano se manifestó a favor de que este acuerdo se quede en los términos actuales, aunque señaló que cualquier decisión debe ser tomada en conjunto de los tres países involucrados, en particular frente a la coyuntura de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

En ese contexto recordó que pese a las críticas, su gobierno insistió en avanzar en el T-MEC e incluso ir a ver al presidente Trump a Washington, bajo la certeza de que el acuerdo ayudaría mucho a México, como ya lo hace. ¿Por qué podemos ahora crecer a una tasa mayor de 6 por ciento? En buena medida por este tratado, aseguró.

López Obrador propuso aprovechar la coyuntura para avanzar en la integración económica de América.

Fíjense, si Reino Unido plantea que quiere asociarse, ¿por qué no nos unimos los países de América? Todas las ventajas que tenemos, el gran potencial de recursos naturales, la fuerza de trabajo creativa, joven de todos los países de América, el avance tecnológico, la capacidad de consumo, tenemos mucho mercado, por eso debemos que pensar también en la unión, en la integración económica en América.

Subrayó que su intención no es actuar con protagonismo, sino seguir ayudando donde haya conflicto y se nos pida intervenir, pero sea a solicitud de partes.

En otro asunto, advirtió del aumento del número de presas a 100 por ciento de su capacidad o más, por lo que el problema no es la falta de agua sino ver la manera de evitar estragos por el exceso de líquido, lo que queremos es que no haya agua en demasía.

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Primera generación Afore integrará a 14,807 trabajadores

Al cierre del primer semestre de 2021, un total de 14 mil 807 mexicanos comenzaron el trámite para jubilarse mediante el esquema de cuentas individuales que entró en vigor en 1997. Se trata de los primeros pensionados de la llamada generación Afore, informó el gobierno en los Criterios Generales de Política Económica.

Según el documento, dichos trabajadores accederán a una pensión mínima garantizada de 4 mil 673 pesos mensuales, la cual gracias a la reforma al sistema de pensiones que entró en vigor este año, es 42 por ciento superior a la que se tenía proyectada en 2020, que era de aproximadamente 3 mil 200 pesos.

Dicha reforma, se lee en el informe, también tendrá un efecto importante en el crecimiento económico del país, pues se estima que mediante las mayores aportaciones a las cuentas de ahorro de los trabajadores se incrementarán los fondos custodiados por las administradoras de fondos para el retiro (Afore).

Con lo anterior, el ahorro para el retiro de más de 60 millones de mexicanos pasará de representar 18 por ciento del producto interno bruto del país (un monto actual de 5 billones de pesos) a aproximadamente 40 por ciento en los siguientes nueve años.

Con la reforma pensionaria aumentará de manera escalonada el monto de ahorro obligatorio de los trabajadores (con cargo a las empresas) al pasar de 6.5 a 15 por ciento de su salario mensual.

Además, se pondrá un tope al nivel de las comisiones que cobran las Afore, y se redujo de mil 250 a 750 el número de semanas de cotización que necesita un trabajador para poder acceder a una pensión mínima.

Este último punto es el que ha permitido que sólo en el primer semestre más de 14 mil trabajadores hayan comenzado su trámite de pensión, pues de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro, de 40 mil personas que cumplirán 65 años este 2021, sólo 30 por ciento tendría mil 250 semanas de cotización.

Ingreso precario

Si bien la pensión mínima de 4 mil 673 pesos a la que accederán los pensionados de la generación Afore es casi 50 por ciento superior a las estimaciones que se tenían un año atrás, continúa siendo precaria. El monto mínimo que recibirá una persona luego de una vida laboral está por debajo de los 7 mil 395 pesos que considera el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social como el ingreso mínimo que debe tener una persona al mes.

Según el organismo, una persona necesita dicha cantidad porque mensualmente se gasta 3 mil 460 pesos en la canasta básica y 2 mil 700 pesos en gastos variables. Además de que por lo menos debe ahorrar mil 380 pesos para imprevistos.

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El gasto en pensiones podría duplicar el presupuesto para educación hacia finales del sexenio

El gasto en pensiones está aumentando a un paso acelerado. De continuar esta tendencia, comenzaría a reducirse el presupuesto federal para atender otras necesidades prioritarias —como educación— en los próximos años, advirtió el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), en su primer análisis sobre el Paquete Económico 2022.

Las pensiones superan ya, algunos rubros de ingresos del gobierno federal, indicó Héctor Villarreal, director general del CIEP en conferencia de prensa.

Se estima que las pensiones alcancen poco más del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) para el próximo año. En tanto que la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) apenas alcanzará 4.4%, con respecto al tamaño total de la economía. Para el presupuesto de 2022, las pensiones podrían absorber el 20% del gasto público, según estimaciones de este centro especializado en finanzas públicas.

«Más grave aún, esto va a seguir creciendo. Nosotros estamos proyectando que el gasto federal en pensiones estaría llegando a 6.3% del PIB en 2024. Si el gasto en educación pública se queda en 3.1%, el gasto en pensiones estaría más que doblando lo que gastamos en educación, incluyendo investigación e infraestructura», señaló el experto en finanzas públicas.

Villarreal explicó que estos datos impactarían el combate a la desigualdad, pobreza, movilidad social, además de que quedaría en entredicho la perspectiva intergeneracional —es decir, garantizar recursos suficientes el desarrollo de las nuevas generaciones, pero al mismo tiempo pensiones dignas para adultos mayores.

¿Menos jóvenes después de la pandemia?

El CIEP indicó que, según el monitoreo que han realizado, existe la posibilidad de que en México, las personas han tenido menos hijos después de la pandemia.

«Aclarando que es especulativo. Hemos estado monitoreando el número de nacimientos y hay una disminución muy importante. En el último censo (2020), nos reportaron una tasa general de fertilidad que rondaba 2.1, que es la de reemplazo. CIEP estima que para este año, esta tasa se caería a 1.7», señaló Villarreal.

Esto significa que la presión en el sistema de pensiones, y en el presupuesto federal para cumplir con las obligaciones con los jubilados aumentaría en el futuro cercano. Esto debido a que disminuiría la proporción de personas jóvenes para apartar al sistema de seguridad social en los próximos años.

Y las pensiones no contributivas, como el programa de pensiones al adulto mayor del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), aumentaron sustancialmente en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2021, en casi 70% anual.

Aunque el CIEP reconoce este aspecto favorable para las personas mayores, este tipo de pensiones no parecen ser la solución, ya que no cuentan con una fuente de ingresos para ser sostenibles en el largo plazo.

Este tipo de pensiones son «no contributivas», ya que el dinero proviene de la misma bolsa de recursos que otros programas presupuestarios, y no de las aportaciones de los trabajadores, como en el caso de las Afores.

«Y las cuentas generacionales del país, la incidencia entre generaciones puede ser brutalmente afectada», agregó el director del CIEP.

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Pensiones y jubilaciones recibirían 6.2% más recursos en el 2022

Para el 2022, el gobierno federal prevé un incremento de 6.2% en términos reales en el presupuesto destinado a pensiones y jubilaciones, respecto a lo aprobado para este 2021, para ejercer 1 billón 172,300 millones de pesos en este rubro.

De acuerdo con los Criterios Generales del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación del 2022, el rubro de pensiones y jubilaciones representa 22.3% del gasto programable proyectado por la Secretaría de Hacienda en el Paquete Económico, que se sujetará a la aprobación del Congreso de la Unión.

En el documento se puntualiza que el pago de pensiones se encuentra como uno de los riesgos fiscales de mediano plazo, por lo cual debe de ser considerado en el marco de una política hacendaria prudente y responsable.

“En las últimas décadas, la población en edad de pensionarse en nuestro país ha crecido a una tasa mayor que el resto de la población más joven. Esta transición demográfica representa un reto para la sostenibilidad de las finanzas públicas debido al incremento esperado en el gasto en pensiones y en salud asociado al crecimiento de la población de mayor edad”, se puede leer en el documento.

El gasto en pensiones se compone del ejercicio del gobierno federal para responder a los jubilados de entidades como Petróleos Mexicanos, la Comisión Federal de Electricidad y Luz y Fuerza del Centro, así como de los esquemas gubernamentales como el de Pensión para el Bienestar de las Personas de Adultos Mayores.

El documento resalta el envejecimiento de la población, lo cual podría meter presión a las finanzas públicas. “De acuerdo con estimaciones del Consejo Nacional de Población, en el 2022 la población de México mayor a 65 años será de aproximadamente 10.3 millones de personas, equivalente a 8.0% de la población total, mientras que para el 2050 se estima que alcanzará los 24.6 millones de personas, lo que equivaldrá a 16.6% de la población total”.

Especialistas han alertado sobre la presión presupuestaria que significan las pensiones para el gobierno federal, ya que actualmente el presupuesto ejercido a este destino equivale a 4.9% del PIB y se prevé que para el 2027, este porcentaje se eleve a 6.5%, según estimaciones del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

“Con las aristas que se tienen, se debe de poner a discusión cómo vamos a fondear esto (sistema de pensiones), los riesgos para nuestro sistema fiscal de mediano plazo son muy graves, se puede poner en riesgo para el próximo sexenio el sistema fiscal si no se hace algo en pensiones”, declaró hace algunos meses, Héctor Villarreal, director general del CIEP.

Pensión para adulto mayor, el más beneficiado

Adicional al gasto en pensiones y jubilaciones se suman los recursos que se destinarán a la Pensión para Adultos Mayores, uno de los esquemas más beneficiados por la SHCP.

A este programa se le asignarían 238,015 millones de pesos, un alza real de 69.9% respecto a lo aprobado en el Presupuesto de Egresos de este 2021.

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Sólo 30% de adultos mayores, con derecho a pensión: UNAM

Como consecuencia de las más de cuatro décadas de políticas neoliberales en México, en la actualidad sólo 30 por ciento de adultos mayores tienen derecho a una pensión, y de ese total, sólo unos pocos lograron un fondo digno, por lo que los recursos de los programas sociales para este segmento son “importantísimos”.

Así lo afirmó Verónica Montes de Oca, coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez, de la UNAM, quien destacó la trascendencia de dichos apoyos para reactivar el mercado interno y defendió que se hayan elevado al rango de derecho constitucional.

La investigadora enfatizó que la precariedad en la que viven millones de ancianos inició con el fin del modelo económico de sustitución de importaciones y la llegada del neoliberalismo, a finales de los 70.

Aun cuando la esperanza de vida comenzó a aumentar de forma importante, el gobierno del país empezó a “retraer” los sistemas de seguridad social, en vez de fortalecerlos, al tiempo que se elevó la tercerización del trabajo u outsourcing, lo que llevó a esta generación de trabajadores a una “absoluta desprotección” de sus derechos básicos.

Como resultado de dicha “contracción del Estado”, hoy en día sólo 30 por ciento de adultos mayores cuenta con una pensión, la mayoría de los cuales son hombres, pues al analizar de forma desagregada la situación de las mujeres, únicamente 7 por ciento de ellas lograron acceder al beneficio, subrayó Montes de Oca.

En ese contexto, la investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM recordó que los programas de transferencias condicionadas de recursos a esta población han existido desde gobiernos anteriores para “disminuir la tensión brutal” causada por la pobreza, al tiempo que destacó la importancia de que hoy estos esquemas ya estén reconocidos como un derecho constitucional.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Factores demográficos y económicos presionan sistemas de pensiones mundiales: Mapfre

Los sistemas de pensiones a nivel mundial se ven presionados, principalmente, por factores demográficos, económicos y financieros, los cuales pueden afectar su sostenibilidad a largo plazo y su capacidad para cubrir a toda la población, concluyó un informe “Sistemas de pensiones en perspectiva global”, elaborado por Mapfre Economics.

En conferencia de prensa virtual, Manuel Aguilera, director general de Mapfre Economics, alertó que el aumento en la esperanza de vida y las recientes crisis económicas atribuidas a distintos factores, como el caso de la pandemia del Covid-19, presionan a los sistemas a nivel global, por lo que se corre el riesgo de una desigualdad en el tema de aportaciones y prestaciones.

Incluso, esa desigualdad puede permanecer y afectar tanto a los gobiernos, empresas, aseguradoras y por último, a los futuros pensionados.

“Hay una gran cantidad de elementos que afectan una igualdad en el sistema de pensiones y hacen que en la inmensa mayoría de los casos haya una presión para que las prestaciones sean mayores a las aportaciones, y que éstas se vuelvan insuficientes para cubrir las pensiones de los trabajadores”, alertó.

En el tema de las prestaciones, el informe señala que, de acuerdo con el sistema de cada país puede ser una combinación entre prestaciones públicas, hechas por el gobierno; o privadas, hechas por empresas y/o aseguradoras; mientras que en el campo de las aportaciones compete a los trabajadores.

Riesgos de mercado

En cuanto a los riesgos financieros, el experto advirtió que la caída de la rentabilidad de las inversiones y los riesgos de mercado pueden afectar los momentos de aportaciones para el pago de las pensiones.

Mientras que los riesgos económicos, en circunstancias de recesión económica, el aumento del desempleo y la inflación, así como la reducción de los salarios, impactan de diferentes formas el volumen de recursos que se aportan para el propósito de las pensiones.

A decir de Aguilera, la presión demográfica es uno de los principales riesgos que determina la necesidad de modificar los sistemas de pensiones a largo plazo.

Entre los principales riesgos que señala el reporte, se encuentran cambios en el bono demográfico y una baja en la tasa de fertilidad, lo que implicaría que en el futuro existan menos personas trabajando y más personas cobrando pensiones.

Otro factor de presión demográfica es el aumento de la esperanza de vida, pues una mayor longevidad implica que los pensionados, desde el momento que se jubilan hasta el final de su esperanza de vida, cobren durante más tiempo y eso hace insuficiente el volumen de las aportaciones que se generan.

El directivo de Mapfre alertó que estos riesgos pueden afectar de diferente manera al conjunto del sistema de pensiones de cada país, ya que en algunos casos el impacto sería directamente hacia el presupuesto de cada gobierno, o bien, el efecto sería en las empresas de aquellos países en donde las pensiones provienen en buena parte de planes de pensiones privados, o bien organizados laboralmente.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Incremento a pensiones debe ser de la mano de una reforma fiscal

Cualquier asunto pensionario que no venga acompañado del tema hacendario para poder entender cuál será la fuente de ingresos para subsidiar las pensión universal de adultos mayores es una irresponsabilidad, comentó Enrique Díaz Infante, especialista en seguridad social y sector financiero del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

El especialista, aseguró que sin una reforma fiscal no existirá otra opción más que pasar la tijera al presupuesto en salud, educación o infraestructura como ya ha sucedido en este gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador y en el pasado a cargo de Enrique Peña Nieto.

En este sentido se quitan recursos para la formación de capital humano y capital físico en detrimento del crecimiento económico para pagar las pensiones de los adultos mayores; además, Infante señaló que incrementar las pensiones es un tema de rendimientos electorales para Morena.

“Está mal, también, en cuanto al desarrollo demográfico del país, somos una sociedad que está envejeciendo en donde la expectativa de vida es mayor a los 73 años, entonces le bajamos la edad a las pensiones universales a 65 años; además, esta reducción de edad no se hizo de la mano del Consejo Nacional de Población, sino de la mano de los asesores electorales de Morena”, comentó en entrevista.

Una reforma fiscal importante

Por su parte, Samuel Montañez, catedrático de la Universidad Panamericana, comentó, en entrevista, que se requiere de una reforma fiscal importante para poder sostener el programa de la pensión universal a los adultos mayores.

En este sentido, agregó que no se debe de gravar más al empleo formal, a través del Impuesto sobre la Renta, sino crear impuestos directos al consumo, empezando por algo polémico como quitar la tasa cero del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en alimentos y medicinas o agregar más impuestos especiales.

De igual manera, Díaz Infante comentó que no se sabe aún sobre esa posible reforma hacendaria y por lo tanto quienes contribuirán más; sin embargo, se podría esperar que se grave con IVA a los alimentos y medicinas, y aunque sea políticamente incorrecto, en un época de recesión económica es debatible y analizable. Además que habría que ver cómo incorporar más gente a la formalidad y por ende se paguen más impuestos

“La propuesta de reforma fiscal indicada es la que no sólo se cargue el peso de las finanzas públicas a las personas con un empleo formal (asalariados) porque en un país en donde 60% de la Población Económicamente Activa está en la situación laboral informal, entonces es la minoría quien debe de cargar con las finanzas públicas del país, cosa que no funciona”, comentó Montañez.

Esta declaración empata con lo dicho por el especialista del CEEY, en donde mencionó que México es un país que tiene una baja recaudación tributaria y esto es principalmente por la estructura del mercado laboral.

Con información vía El Economista

Llama el Presidente a corregir el error en el sistema de pensiones

Cuando se acerca el final del actual periodo de sesiones del Congreso de la Unión, el presidente Andrés Manuel López Obrador expresó que un tema que le importa mucho que se apruebe es la iniciativa de reformas al sistema de pensiones. Con ello se podría corregir el error cometido en 1997, cuando se aprobó el esquema vigente, en el que no se consideró el deterioro que tendrían los salarios y ahora se da el caso que los trabajadores pueden tener toda una vida laborando para terminar pensionándose con la mitad de su salario.

Durante su conferencia matutina, descartó también la adopción de nuevas medidas restrictivas para enfrentar el incremento de los contagios de Covid-19. Confió en que hay un pueblo consciente, solidario, fraterno, responsable, que sabe autolimitarse, ratificando que no es partidario de las prohibiciones, no creo en eso, creo más en que la gente tome conciencia de que debemos de cuidarnos para no enfermarnos, que es mejor prevenir que curar, que es mejor prevenir que lamentar.

Al abundar en torno al sistema de pensiones, López Obrador dijo que en los términos vigentes del sistema actual se comete una gran injusticia contra los trabajadores, porque cuando empiecen a jubilarse percibirán menos de la mitad de sus salarios actuales. Si eso no se corrige, eso es lo que pasaría. Y no es para estar poniendo el dedo siempre, ¿no?, en estos temas, pero eso es fruto podrido de la política neoliberal. Es que se olvidan esas cosas y eso es lo que quieren que regrese.

Con información vía La Jornada

El choque económico y laboral de la COVID-19 aumenta la presión sobre las pensiones, advierte OCDE

El choque económico y laboral de la crisis del coronavirus está aumentando la presión sobre la financiación de las pensiones, advierte la OCDE, que recuerda que ya estaban bajo tensión por tendencias de fondo como el envejecimiento demográfico.

“La COVID-19 ha provocado una fuerte perturbación de los mercados laborales, con efectos en cascada en los ahorros para la jubilación y en las pensiones”, explica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en un informe publicado este lunes y dedicado en su mayor parte a los sistemas de capitalización.

Ese documento avisa de que la crisis sanitaria y económica aumenta la probabilidad de que se prolonguen y agudicen problemas como el desequilibrio entre un número de jubilados creciente cuyas pensiones deben ser financiadas por unas generaciones jóvenes menos numerosas que entran en el mercado de trabajo.

Además, ante las dificultades para encontrar un empleo, para mantenerlo o por la baja remuneración en algunos puestos de trabajo, mucha gente será incapaz de ahorrar para su jubilación.

DEUDA COVID PESARÁ EN PENSIONES

Por si fuera poco, la nueva deuda acumulada por los Estados para afrontar la recesión con ayuda masivas para las empresas o los trabajadores (los ERTE) “va a poner presión a la financiación de las pensiones, que ya están en tensión por los cambios demográficos”.

Por su parte, la mayor mortalidad generada por el coronavirus “se espera que reduzca el gasto en las pensiones actuales y futuras solo ligeramente”.

En 24 países europeos donde se ha hecho una contabilidad conjunta del “exceso” de mortalidad por la epidemia en los nueve primeros meses del año, se ha calculado que el incremento ha sido del 6 por ciento.

De seguir esa dinámica, al final de 2020 se habrá reducido allí el número de los mayores de 65 años en un 0.2 por ciento y el ahorro en retribuciones de jubilación en un porcentaje similar.

Dado que las pensiones suponen de media en los países de la OCDE el 8 por ciento de su producto interior bruto (PIB), ese 0.2 representaría un 0.016 del PIB.

Una gota de agua cuando se sabe que el déficit público en los países de la organización, en razón de los planes de salvamento económico, va a dispararse del 3 por ciento del PIB en 2019 a cerca del 11.5 este año, y seguirá siendo muy elevado en 2021 (8.5) y 2022 (5.9).

Pablo Antolín, jefe del equipo que ha dirigido el estudio, explica a Efe que “en las pensiones de reparto, la COVID va a tener un impacto muy fuerte, pero ese impacto es para mañana, no para hoy”.

En un sistema como el español, en el que domina el reparto, de momento la pérdida de empleos y de salarios acarrean una reducción de las cotizaciones de la Seguridad Social que el Estado amortigua con un incremento de la deuda pública. Pero no se sabe cómo se afrontará esa cuestión a medio y largo plazo.

IMPACTO INMEDIATO EN PENSIONES

En los sistemas por capitalización, el impacto de la crisis será más inmediato por las fuertes fluctuaciones de los mercados financieros en los que están invertidos en gran medida los ahorros para la jubilación.

Para esos ahorros, la primera gran recomendación en el actual contexto, subraya Antolín, es que “no se materialicen las pérdidas” porque hay que tener en cuenta que los mercados se caracterizan muchas veces, precisamente, por esas marcadas variaciones.

La prueba es que en el primer trimestre de este año los activos de los fondos de pensiones se depreciaron un 10 por ciento en la OCDE a causa sobre todo del hundimiento de los mercados financieros, y pasaron de representar 49.2 billones de dólares al terminar 2019 a 44.3 billones a finales de marzo.

Sin embargo, a finales del tercer trimestre, la recuperación ya había permitido volver a niveles precrisis.

La OCDE destaca que en la última crisis financiera global se tardó dos años en recuperar el nivel que había en 2007, antes de que estallara.

Otro de los grandes consejos es que la posibilidad de recuperar de forma anticipada los ahorros depositados para la pensión “debe permitirse pero en circunstancias excepcionales” porque por esa vía lo que se hace para afrontar necesidades inmediatas es “poner en peligro la jubilación de mañana”.

Los autores del estudio señalan que en México y Nueva Zelanda, donde se ha dado el acceso a esos fondos para la jubilación, se han producido importantes retiradas de dinero.

Información via Sin Embargo

El gasto en pensiones del gobierno federal será de 6.5% del PIB en el 2027: CIEP

Héctor Villareal, director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), mencionó que para el 2027 el gasto que se destina a las pensiones podría llegar a 6.5% del PIB, además si se suma con el gasto de deuda esto podría llegar a los 10 puntos del Producto Interno Bruto (PIB).

“Si se suma un servicio de deuda de 3.5% del PIB, en el 2027, entre pensiones y servicio de deuda el gobierno federal tendría que estar erogando 10 puntos del PIB”, dijo.

Mencionó que, para el Presupuesto de Egresos de la Federación del 2021, el gasto que hará el gobierno federal al ramo de pensiones será 4.9% del PIB que es casi la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) si no fuera porque le tiene que agregar un punto porcentual del PIB.

En ese sentido, el director del CIEP declaró que en el corto plazo no existirá una carga fiscal, sin embargo el futuro vislumbra problemático en el mediano y largo plazo.

“Tenemos modelos aquí en el CIEP , empezamos a hacer corridas y en algunos escenarios sí hay impactos presupuestarios y en algunos otros hay impactos muy importantes. Lo que ocurre es que gran parte del costo fiscal no va a ocurrir en un corto plazo, pero a 10 años empieza a ver impactos, a 15 años graves y a 20 años impactos bastante considerables”, declaró en su participación en el segundo día del Parlamento Abierto en la Cámara de Diputados con respecto a la iniciativa de reforma a Ley de Seguridad Social.

Villareal dijo que en términos generales es una buena reforma, hay cosas que sí se tienen que trabajar y se debe de entender en su universo y con sus limitaciones.

“Es una reforma a pilar dos (cuentas individuales) que tiene potencial para conectarse con pilar cero (pensión universal) y se pudiera conectar con pilar tres (planes privados de pensiones). Incluso se abre la puerta para el desarrollo de instrumentos financieros muy interesantes que pudiéramos pensar en seguros y otros tipos de ahorros”, mencionó.

No dejó pasar la oportunidad para mencionar que los temas pendientes de la reforma son la inclusión del sector informal y la equidad de género.

Con información vía El Economista