México se encamina a regular la relación laboral en las plataformas digitales

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) evalúa ya las vías para regular el trabajo en plataformas digitales y podría ser la próxima reforma laboral que se discuta en México. Diversas fuentes al interior de la dependencia confirmaron que la autoridad le entrará al tema, aunque todavía no ha definido la ruta puntual para los cambios.

La intención de regular el trabajo en las plataformas digitales fue expresada por la titular de la STPS, Luisa María Alcalde Luján, durante una entrevista con Bloomberg. Se puede buscar un mecanismo paulatino, expresó en dicho espacio, pero reconoció que “una reforma a la ley sería necesaria para dar certeza a esas actividades que resultan ser nuevas”.

En tanto, en el marco del Encuentro de Jóvenes de la Alianza del Pacífico celebrado la semana pasada, la funcionaria señaló  que las nuevas modalidades de empleo en la economía digital no pueden venir acompañadas por pérdida de derechos laborales y de seguridad social. “El hecho de ir avanzando en términos de tecnología, de nuevas modalidades de empleo, no tiene que venir aparejado de exclusión en la seguridad social, de perder protección, de perder derechos”, apuntó.

En el gobierno parece haber un consenso en la importancia de tener una regulación laboral para aplicaciones como Uber, Rappi, Didi o Beat. Aunque el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) puso en marcha un programa piloto que busca incorporar a los 500,000 repartidores y conductores del país al régimen para trabajadores independientes, ha señalado que esta acción no descarta la posibilidad de una reforma.

El debate no es nuevo en México y mucho menos en el mundo, especialistas y organismos internacionales han puesto sobre la mesa la pregunta de si los conductores y repartidores de plataformas digitales son asalariados o trabajadores independientes. La respuesta no es sencilla porque del término depende que esta fuerza laboral tenga derechos laborales.

Las aplicaciones de viajes y entrega de alimentos han crecido con el boom de la economía digital. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que en la última década estas plataformas se multiplicaron por cinco y el 50% de las personas que labora en estos sistemas gana menos de 40 pesos por hora y llegan a trabajar hasta 65 horas a la semana.

Sin embargo, desde su creación las plataformas digitales han denominado a estos trabajadores como “socios” o autónomos. Los términos que les han dado a los repartidores y conductores se traducen en un desconocimiento de la relación de trabajo y, por lo tanto, de derechos como salario mínimo, libertad para formar sindicatos, indemnizaciones, vacaciones y seguridad social, entre otros.

“Al derecho laboral le importan los hechos, con independencia de las denominaciones que se utilice y, por esta razón, la calificación del trabajador depende de las características del vínculo entre las partes. El tema no es menor. Ser trabajador asalariado formal implica contar con un régimen de protección laboral y de seguridad social amplio”, expone el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un estudio liderado por Verónica Alaimo, especialista senior de la División de Mercados Laborales del organismo.

El dilema es si las condiciones en las que trabajan los también denominados “jornaleros digitales”, son de asalariados o de autónomos. De acuerdo con el BID, por ejemplo, a pesar de que el repartidor y el conductor tienen un vínculo con el cliente, quien es el que evalúa su trabajo, la plataforma recluta, da de baja, gira instrucciones y le paga al trabajador. “Con esto, se puede concluir que la plataforma es el empleador”.

¿Nueva subordinación?

En una investigación para la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (Cepal), titulada Ocupaciones emergentes en la economía digital y su regulación en México, Graciela Bensusán señala que el primer desafío para regular al sector es distinguir entre las aplicaciones que realmente son de intermediación y las prestadoras de servicios que en la práctica pueden tener una relación de trabajo encubierta.

“El peligro de que las ocupaciones emergentes en la economía digital profundicen la precariedad e informalización de los empleos en la región no puede verse sólo como resultado de la globalización y las transformaciones tecnológicas sino también de decisiones políticas que reforzaron las tendencias adversas del mercado de trabajo. No hay duda de que la tecnología ha sido puesta al servicio del interés por eludir las responsabilidades del empleador y reducir los costos laborales”, expone la investigadora.

Las condiciones de repartidores y conductores, incluyendo el precio del servicio, explica, se determinan en algunos casos unilateralmente por las plataformas; reciben órdenes sobre cómo realizar el trabajo, pueden ser fácilmente desconectados por una mala evaluación y están inscritos en una estructura organizativa empresarial. En este tenor, se configuran los poderes de dirección, control y disciplina, criterios propios de la subordinación, pero sin que se les reconozca el carácter de trabajadores.

En el estudio, Trabajo decente para los trabajadores de plataformas en América Latina, la Cepal coincide también en que las plataformas digitales de viajes y entregas “tienen claras características de subordinación” porque las tareas se ejecutan siguiendo un protocolo y cumpliendo órdenes de un empleador.

La Comisión destaca que la regulación de las plataformas es importante debido a que en términos generales la calidad del empleo por esta vía no es buena y existe un desequilibrio de poder entre la plataforma y el trabajador. “En general esta modalidad de trabajo se caracteriza por un elevado incumplimiento de los criterios del trabajo decente: presenta inestabilidad de trabajo e ingresos, una significativa proporción de tiempo no remunerado, largas jornadas de trabajo y la ausencia de protección sociolaboral”, apunta.

Frente al crecimiento de la industria y los reclamos sociales, la OIT hizo un llamado a dialogar sobre políticas y acciones más coherentes en favor del trabajo decente en el sector.

A nivel global, países como Reino UnidoEspaña y Holanda han regulado en los últimos meses esta modalidad de trabajo gracias a una decisión judicial que reconoció el vínculo laboral entre ambas partes. México parece estar en la antesala de una regulación, ¿cuál será la mejor alternativa?

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

500,000 repartidores y conductores de Didi, Uber y Rappi, meta de afiliación del IMSS

En México, al menos 500,000 personas laboran en plataformas digitales y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) busca afiliarlas mediante el programa piloto para trabajadoras y trabajadores independientes. “El gran debate es quién debe pagar el aseguramiento”, acaso las empresas, “pero no podemos esperar a que se resuelva para avanzar”, dice Norma Gabriela López Castañeda, directora de Incorporación y Recaudación del organismo.

La semana pasada el instituto anunció la firma de un convenio con Beat, DiDI, Rappi y Uber para que estas compañías trasnacionales promuevan el programa piloto entre repartidores y conductores. El esquema, que está a prueba, implica que las personas trabajadoras asuman el costo de su aseguramiento.

Con un pago desde 1,150 pesos al mes, tendrán acceso a los cinco seguros que ofrece el IMSS: servicios médicos, hospitalarios, farmacéuticos y maternidad; incapacidades, pensión por invalidez y vida; ahorro para el retiro y guarderías. Podrán registrar también a sus cónyuges, hijas o hijos y padres y madres.

Al igual que en otros países, en México se han conformado movimientos laborales que buscan el reconocimiento de la relación de trabajo con esas grandes compañías y pronto se opusieron a este programa. Los procesos en cada nación llevan diferentes momentos y han logrado distintos avances.

En marzo pasado, tras una demanda laboral, Uber en el Reino Unido aceptó garantizar al menos el pago del salario mínimo, vacaciones con goce de sueldo, inscripción a un plan de pensiones y seguro de accidentes a sus conductores y repartidores. En mayo, el gobierno de España reformó su código laboral para reconocer como asalariadas a las personas que laboran en plataformas.

El país no podrá quedarse atrás de estos avances, reconoce la funcionaria. “El IMSS será respetuoso de lo que, eventualmente, la legislación diga al respecto, de lo que se llegue a legislar en materia laboral”, señala.

Sin embargo, será la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Congreso de la Unión quienes tendrán que comenzar los cambios legislativos, explica. En tanto eso ocurre, “que la gente esté protegida, que tenga acceso a un esquema que les da la cobertura total”.

Cuando ese proceso se desate, “seguramente vamos a participar con la STPS, como hemos participado en otros temas, aportando ideas e información. Pero algo que nos queda claro es que primero hay que conocer cómo es este sector, esa es la mejor forma de hacerlo sencillo”.

En una carta difundida este martes, la Unión Nacional de Trabajadores de Aplicaciones (UNTA), el primer sindicato reconocido en el país que agrupa a conductores y repartidores de plataformas digitales, manifestó su descontento por el anuncio del IMSS, ya que dijeron que no fueron consultados para su elaboración, además de que el programa piloto deja sólo en los trabajadores la posibilidad de acceder a la seguridad social, excluyendo la responsabilidad de participación de las empresas.

“Incorporarse al IMSS implica una reducción significativa al salario nominal. Se estima que esta reducción represente un promedio de 2,000 pesos al mes. A esto hay que sumar el pago de impuestos, así como la constante reducción de tarifas por entrega o por viaje que constantemente imponen este tipo de empresas. La baja constante del salario en estos trabajos ha quedado impune al no existir relación laboral”, expresan en la misiva dirigida al director del IMSS, Zoé Robledo.

Los dos propósitos del programa piloto

El convenio con las plataformas tiene dos grandes objetivos, señala Norma Gabriela López Castañeda. La primera es la difusión del programa para que, “en tanto la política pública se desarrolla, la gente esté protegida”. El otro propósito es “tener información de primera mano para conocer al sector, para saber qué funcionaría y cómo hacer que funcione ante una legislación específica” en un futuro.

La funcionaria federal insiste: “No podíamos quedarnos atrás, esperando a ver qué ocurre. Para nosotros, en el instituto, lo más importante es que ya estén protegidos y vemos un gran beneficio en este esquema”.

El 23% de la población ocupada en México, más de 12.5 millones de personas, labora de manera independiente o por medio de nuevos mecanismos de trabajo que no encajan en la figura de subordinación laboral, con un patrón, sujetas a un horario y otras características que la Ley del Seguro Social establece para incorporarse al régimen obligatorio, dice la abogada especialista en temas fiscales.

“El mercado laboral ha cambiado, la tecnología permite una mayor flexibilidad de las condiciones laborales, pero no por ello debes quedar excluido de uno de los principales beneficios de la generación de ingresos dentro del ámbito formal”, que es la seguridad social.

El instituto ha estado diseñando un esquema de aseguramiento ad hoc para quienes trabajan a través de las plataformas digitales, dice. “No es fácil porque la diversidad entre las personas que participan de ese tipo de ingresos es amplia”.

Algunas personas usan las plataformas para compensar su salario, para otras es su única fuente de ingresos. Las utilizan estudiantes en sus tiempos libres, hay gente que las ocupa como negocio: compran vehículos y los ponen a trabajar a través de terceros, detalla.

El gran reto ha sido flexibilizar la incorporación de este sector en la “estructura rígida que tiene la Ley del Seguro Social, de tal manera que no pierdan los derechos laborales” y, al mismo tiempo, integren las diferentes modalidades de esta economía.

“Si con un programa piloto podemos darle acceso a la seguridad social es maravilloso”. Lo cual no implica que más adelante sea diferente, subraya. Quizá como en España, donde las empresas deben pagar las cotizaciones.

“Lo que no queremos que nos pase, como IMSS, es que sea al revés, que de repente haya una legislación de un colectivo que no conocemos y tengamos que flexibilizar los mecanismos de incorporación, pero no sepamos cómo”.

La experiencia de afiliación que les ha dejado el programa piloto para trabajadoras del hogar se los confirma. “Si no haces los procesos sencillos, ad hoc para el sector, aunque esté en la letra será inaplicable”.

El paso a paso para inscribirse

Según estudios que ha hecho el instituto, “el gasto bolsillo de las familias prácticamente es de 7,000 pesos mensuales por atención médica”. Con el programa piloto para personas trabajadoras independientes estarían protegidas con siete veces menos dinero, apunta.

La cuota que pagarán mes a mes se define según el ingreso mensual que declaran. “Pero supongamos que es el salario mínimo”, al mes percibiría más de 4,300 pesos, entonces, su aportación al IMSS sería de menos 1,150 pesos, alrededor de 37 pesos diarios. “Con eso aseguras a tu familia, a tus hijos de hasta 16 años o hasta los 25 si siguen estudiando, pero si tienen una discapacidad es de manera permanente”.

Para inscribirse deben ingresar a la página www.imss.gob.mx/personas-trabajadoras-independientes. La información que proporcionarán es: nombre completo, Clave Única de Registro de Población (CURP), numero de seguridad social —en caso de contar con él—, correo electrónico y domicilio.

Luego, el sistema pedirá información sobre el ingreso mensual. “No es por día, es el bruto que tienen mensualmente, sobre ese ingreso se hace el cálculo de cuánto será la cuota”, aclara la funcionaria.

La cantidad declarada se puede cambiar cada mes. “Es lo bondadoso del esquema, si este mes tuviste un muy buen ingreso, lo ajustas; si, al contrario, no te fue tan bien, lo reduces. Si de plano no obtuviste ingresos y no puedes pagar los 1,150 pesos mínimos, lo retomas el siguiente mes”. Mientras más alta sea la cotización será mayor el aporte a la cuenta de ahorro de retiro.

El pago se realiza los primeros 20 días al mes y el aseguramiento inicia el día uno del mes siguiente durante esos 30 días. Al tener los mismos derechos que otra persona trabajadora, pero asalariada, en caso de un accidente o enfermedad pueden acceder a un periodo de incapacidad.

Si esos eventos les dejaran secuelas que les impidieran seguir laborando, podrían acceder a una pensión por invalidez, si es que cumplen el resto de los requisitos de semanas cotizadas. En caso de fallecimiento, también pueden dejar una pensión de viudez, orfandad o de ascendientes.

A una semana de haberse anunciado, más de 5,219 trabajadores y trabajadoras de las plataformas digitales ya se inscribieron. La Ciudad de México y Aguascalientes son las entidades con mayor incorporación, el salario promedio registrado es de 225.93 pesos diarios.

La gran mayoría, 4,822 personas, contaba ya con un historial en el IMSS; en promedio, han cotizado 525 semanas, informa Norma Gabriela López. Para el resto, 397 personas, lo que equivale al 7% de quienes se han afiliado hasta ahora, es la primera vez que están cotizando en el instituto.

El 63% es hombre y el 37%, mujer. La edad promedio de ellas es de 50 años y la de ellos, 52. “Eso es muy positivo porque quiere decir que, por lo menos, tienen 10 años para hacer sus aportaciones y reactivar sus semanas cotizadas, en caso de que las tengan”.

La funcionaria recordó que en el micrositio del programa hay un espacio donde se responden algunas de las preguntas más frecuentes. La página cuenta con una calculadora para estimar cuánto tendrían que pagar según sus ingresos. También pueden llamar al número telefóncio (800) 6232323, opción 0.

“El hecho de que aún no haya una reglamentación para este tipo de personas trabajadoras”, respecto a los lugares donde laboran, “no significa que les dejaremos privadas de esta oportunidad al aseguramiento”, apunta la abogada.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

EU y China dominan la economía digital en forma “aplastante”: UNCTAD

Estados Unidos y China dominan la economía digital en el mundo en forma aplastante, destacó un informe de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

En general, ambos países sobresalen en términos de capacidad para participar y beneficiarse de la economía digital basada en datos.

Juntos, representan la mitad de los centros de datos de hiperescala del mundo, las tasas más altas de adopción de 5G en el mundo, 94% de toda la financiación de nuevas empresas de inteligencia artificial (IA) en los últimos cinco años, 70% de los principales investigadores de inteligencia artificial del mundo, y casi 90% de la capitalización de mercado de las plataformas digitales más grandes del mundo.

Las plataformas más grandes de este tipo, Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet (Google), Facebook, Tencent y Alibaba, están invirtiendo cada vez más en todas las partes de la cadena de valor de datos global: recopilación de datos a través de los servicios de la plataforma de cara al usuario; transmisiones de datos a través de cables submarinos y satélites; almacenamiento de datos (centros de datos); y análisis, procesamiento y uso de datos, por ejemplo, a través de IA.

De acuerdo con la UNCTAD, estas empresas tienen una ventaja competitiva de datos como resultado de su componente de plataforma, pero ya no son solo plataformas digitales.

Se han convertido en corporaciones digitales globales con alcance planetario; enorme poder financiero, de mercado y tecnológico; y control de grandes cantidades de datos sobre sus usuarios”, dijo la UNCTAD en su Informe sobre Economía Digital 2021.

Y han visto cómo su tamaño, ganancias, valor de mercado y posiciones dominantes se fortalecieron durante la pandemia, a medida que la digitalización se aceleró.

Por ejemplo, mientras que el índice compuesto de la bolsa de valores de Nueva York entre octubre de 2019 y enero de 2021 aumentó en 17%, los precios de las acciones de las principales plataformas aumentaron entre 55% (Facebook) y 144% (Apple).

La tradicional brecha digital entre los países desarrollados y en desarrollo, entendida en términos de conectividad, acceso y uso de Internet, sigue siendo alta y constituye un desafío recurrente para el desarrollo.

Además, a medida que el papel de los datos como recurso económico, así como el de los flujos de datos transfronterizos, se ha vuelto más relevante, han surgido nuevas dimensiones de la brecha digital, en relación con la “cadena de valor de los datos”.

Este concepto es clave para la estimación del valor de los datos. El valor surge en el proceso de transformación de los datos sin procesar, desde la recopilación de los mismos, pasando por el análisis y el procesamiento en inteligencia digital, que pueden monetizarse con fines comerciales o utilizarse para objetivos sociales.

Para la creación y captura de valor, se necesitan tanto datos sin procesar como capacidades para procesarlos en inteligencia digital. Agregar valor a los datos es lo que contribuye a avanzar en el proceso de desarrollo.

Los datos de EU y China en economía digital

  • En el caso de los centros de datos a hiperescala, la posición de liderazgo la ocupa Estados Unidos, que representó 39% del total de 597 centros de datos a hiperescala a fines de 2020, seguido de China con 10% y Japón con 6 por ciento.
  • China (junto con Hong Kong) representó 23% de los flujos de datos transfronterizos mundiales, mientras que Estados Unidos ocupó el segundo lugar con 12% en 2019.
  • Baidu, con el valor de mercado más bajo entre los tres gigantes digitales de China a finales de 2019, experimentó un aumento de 86.4% en 2020, para llegar a 81,500 millones de dólares en enero de 2021.
  • La mayoría de los investigadores de IA, 59%, trabaja en los Estados Unidos, mientras que China alberga otro 11 por ciento.
  • En cuanto a los orígenes de los investigadores, China representa 29% y Estados Unidos 20 por ciento.
  • Los tres países líderes en números absolutos de investigadoras en IA tienen las siguientes tasas de autoras: Estados Unidos (20%), China (22%) y Reino Unido (18 por ciento).

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Explotación sobre ruedas

Además de tener un trabajo fijo, Erick O. es repartidor de alimentos de una plataforma digital, lo que le permite contar con ingresos adicionales de 45 pesos por cada pedido que entrega, más propinas, aunque señala que corre muchos riesgos.

“Muchos conductores de automóviles suelen aventarnos el carro y, obvio, es mucho el riesgo. A las apps [aplicaciones] casi no les importa a dónde nos mandan, y hay zonas peligrosas donde literalmente sólo te están esperando para asaltarte”, cuenta Erick. En un buen día es posible hacer 20 o 25 pedidos, destaca.

Hace tiempo sufrió un accidente rumbo a una entrega. Se dislocó el hombro y su motocicleta se dañó. Él mismo tuvo que cubrir todos los gastos médicos, el tratamiento y la compostura de la moto, pues la empresa para la que trabaja no le brindó apoyo.

Recuerda que hace un par de años a un amigo que era repartidor de una farmacia lo mataron en una de sus entregas.

“A veces las empresas no miden el riesgo de las zonas a las que te mandan, y uno por querer tener unos pesos más, hace las entregas”, explica.

También hay riesgos por traer dinero en efectivo: a un amigo suyo le robaron 800 pesos, monto que le descontó la empresa de la tarjeta a la que ligan sus comisiones. “Hay algunos pedidos que te pagan en efectivo. Ese dinero te lo quedas y la app te lo descuenta de tus ganancias”, comenta.

“Si bien puedes ganar un buen sueldo, de hasta mil 100 pesos en un buen día, los contras son que te expones muchísimo en todos los sentidos, a que te roben comida, dinero, la moto, que alguien te aviente o algo más”, añade.

Esta situación es reconocida por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En el estudio Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe explicaron que la pandemia de Covid-19 y la digitalización impulsaron empleos vía plataformas digitales de servicios de reparto y de viajes, situación que tiene ventajas y desventajas.

De acuerdo con el análisis, estos trabajos son precarios, además de que en países como México son víctimas de discriminación, acoso, robos y no otorgan prestaciones sociales.

En general, los trabajadores de plataformas como Uber, Cabify, Didi, Rappi, Uber Eats e iFood, entre otras, enfrentan riesgos a su seguridad personal, pues “las mujeres suelen ser víctimas de acoso y discriminación, en mayor grado que los hombres”.

Por ejemplo, entre los repartidores de la Ciudad de México aproximadamente 20% de mujeres y 10% de los hombres declararon que en algún momento vivieron incidentes de acoso sexual, expusieron los organismos internacionales.

Los robos y accidentes de los repartidores llegan a altos niveles en Costa Rica y la Ciudad de México. “Son sobre todo los repartidores los que enfrentan riesgos elevados: en la Ciudad de México, más de 40% de los encuestados han sufrido un accidente y alrededor de 23% han sido víctimas de un robo”, recalca la investigación.

La Cepal y la OIT afirmaron que, en general, ese tipo de ocupaciones “no cumplen con los criterios de un trabajo decente”, al caracterizarse por relaciones laborales muy distintas a las de los asalariados o a los trabajos por cuenta propia, además de que no tienen protección laboral.

“Si bien estas modalidades representan nuevas oportunidades laborales, tienden a contribuir a una precarización del mercado laboral. Esto no sólo implica un deterioro de la calidad del empleo, también puede incidir en que por lo menos ciertos segmentos de la población perciban de manera creciente las condiciones laborales precarias como una característica normal”, explicaron.

A pesar de ello, el estudio refiere que en Chile y México se ha encontrado que los conductores de vehículos de las plataformas digitales tienen un mayor ingreso, por hora, que los taxistas tradicionales. •

Con información de El Universal

TENDENCIAS_ 1 de cada 5 mujeres repartidoras en la CDMX reporta acoso sexual —estos son los riesgos de trabajo en plataformas digitales

Al menos una quinta parte de las mujeres que trabajan como repartidoras en plataformas digitales en la Ciudad de México reportan haber sufrido un evento de acoso sexual. Así lo afirma la investigación «El Trabajo del Futuro con Derechos Laborales» del Colegio de México de 2021, que advierte sobre los riesgos y la poca protección laboral que sufre el personal en esta relativamente nueva modalidad de trabajo.

Este porcentaje representa el doble de lo registrado por los varones, quienes también se encuentran laborando en condiciones de riesgo, según este diagnóstico realizado para promover el «reconocimiento de derechos laborales de personas trabajadores por plataformas digitales».

De acuerdo con este estudio, Cornershop es la plataforma con mayor porcentaje de ocurrencia de acoso sexual. El estudio indicó que esto puede ser posible «parcialmente porque una mayor proporción de mujeres trabajan en esta última plataforma y son ellas las que más reportan haber sido víctimas de acoso».

A Cornershop le sigue Delantal, con un 15% de las ocurrencias. Le sigue UberEats y Rappi con casi 12% de las ocurrencias cada uno, mientras que Didi registró un 11%.

Según el estudio, los principales riesgos reportados por el personal que trabaja en estas plataformas son los turnos de noche (40%), seguido de hacer repartos en lugares con alta inseguridad (34%) y los riesgos de tránsito (20%).

Pero sufrir un accidente es el riesgo con mayor prevalencia

Al menos dos de cada cinco personas (42%) que trabajan como repartidoras en la Ciudad de México reportó haber sufrido un accidente. De estas, casi tres de cada cinco (57%) reportó haber sufrido algún percance en más de una ocasión.

De esta población, casi la mitad (46%) reportó haber sufrido un accidente por conducir motocicleta. Este es el medio de transporte con más riesgo, seguido de cerca por la bicicleta con 44%, automóvil con 38%, mientras que repartir a pie resultó lo más «seguro» con 22%.

Aunque las mujeres sufren más acoso sexual, los hombres sufren el doble de accidentes que las mujeres. Esto se explicaría en parte porque los hombres suelen utilizar más del doble una motocicleta o motoneta que las mujeres. Mientras que las mujeres prefieren la bicicleta, el auto o hacer entregas a pie en mayor proporción.

A pesar de los riesgos, algunas de las personas entrevistadas para el estudio reportaron ventajas de laborar en plataformas digitales. Este es el caso de Virginia, una joven madre soltera que ha trabajado por tres años en ellas. Virginia dejó su trabajo en un restaurante debido al acoso laboral.

«Para ella la principal ventaja es el ingreso, porque comenta que gana más del doble de lo que ganaba en anteriores trabajos, aunque ha observado que les dan más propinas a los hombres», señaló el estudio.

«Ella trabaja en Rappi y en Sin Delantal, esta última le brinda soporte si tiene algún problema y restringe a los clientes problemáticos. Virginia estaría también dispuesta a seguir trabajando en esta actividad en los próximos años», añadió.

El estudio concluyó que se debe dar reconocimiento y seguridad laboral a los empleados en plataformas digitales, pero tomando en cuenta la opinión de repartidores y sus organizaciones, «tanto sindicales como asociativas». Aseguró que los repartidores ya se están organizando para lanzar propuestas de regulación.

CON INFORMACIÓN VIA BUSINESS INSIDER MÉXICO

TENDENCIAS_ Trabajo vía plataformas digitales, alternativa al desempleo en América Latina

Durante 2020, un año marcado por la crisis de la Covid-19, la tasa de ocupación laboral en América Latina se contrajo 5.5 por ciento. En ese contexto, el empleo a través de plataformas digitales ―de movilidad o delivery, como Uber, Didi o Rappi― se configuró como una opción para que las personas pudieran obtener ingresos o complementar sus ganancias.

Un nuevo estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que la población en la región percibe ventajas en esta modalidad de trabajo, pero también desafíos que deberían analizarse para garantizar mejores condiciones a los colaboradores de estas plataformas.

A medida que avanza la digitalización en la región, están surgiendo nuevos modelos de negocio de la mano de las plataformas digitales y, a su vez, nuevas fuentes de empleo en un mercado, sobre todo frente al alto grado de informalidad y precariedad laboral en la región.

Entre los beneficios que ofrece el empleo mediante las plataformas, el informe destaca la flexibilidad para organizar las horas de trabajo y la vida personal; la posibilidad de obtener ingresos elevados por hora, en comparación con el mercado laboral tradicional; así como la oportunidad de ocuparse sin contar con competencias sofisticadas o estudios superiores.

Los colaboradores de plataformas digitales en Argentina, Colombia y Costa Rica, entrevistados por la Cepal y la OIT, consideran que la principal ventaja de este modelo es que les ha permitido salir del desempleo, especialmente entre la población joven menor de 30 años.

Incluso, en algunos países las personas inmigrantes son quienes recurren a las plataformas para encontrar una fuente de ingresos. En Colombia, República Dominicana y Costa Rica, entre 10 a 17 por ciento de los colaboradores llegaron de otras naciones, como Venezuela. Y en Argentina, entre 66 a  84 por ciento de los trabajadores de servicios de reparto a domicilio son inmigrantes recientes.

A diferencia de la población natal de un país, los inmigrantes se enfrentan a una serie de barreras para acceder a oportunidades de empleo formal. Por ello, han optado por emplearse mediante las plataformas, que no les piden demasiados requisitos.

Sin embargo, la Cepal y la OIT señalan que la ocupación a través de las plataformas digitales también presenta retos para los reguladores y gobiernos, pues hay temas pendientes que se deben analizar para velar por que las personas tengan condiciones “decentes”.

Por ejemplo, las organizaciones advierten que se debe revisar y regular la relación que establecen los conductores y repartidores con las empresas tecnológicas, pues en varios casos las compañías pueden desconectarlos unilateralmente.

Y además se debe tomar en cuenta que los colaboradores están expuestos a un elevado riesgo de accidentes y asaltos, pero no cuentan con algún tipo de protección social.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

En el 2020, plataformas digitales dejaron 8,663 millones de pesos de recaudación

Los cambios fiscales en materia de plataformas digitales dejaron una recaudación de 8,663 millones de pesos el año pasado, de acuerdo con la información que entregó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en la Cuenta Pública 2020.

“Con el fin de mejorar el cumplimiento en el pago de los impuestos de los diferentes participantes de los modelos de negocio de la economía digital, aprovechando sus ventajas, se introdujo un esquema tributario para regular las operaciones de los prestadores de servicios digitales y los de intermediación, procurando no inhibir su desarrollo”, explicó la dependencia en el documento entregado a la Cámara de Diputados.

Hacienda informó que por concepto del Impuesto sobre la Renta (ISR) se obtuvieron 1,754 millones de pesos de recaudación, esto a través de las retenciones que se hicieron a aquellas personas que ganan ingresos a través de estas plataformas.

En el caso del Impuesto al Valor Agregado (IVA), los ingresos que se obtuvieron vía plataformas digitales fueron por 6,908 millones de pesos.

Piso parejo

En la segunda mitad del año pasado entraron en vigor diversas disposiciones fiscales para las plataformas digitales. Con ello, en toda transacción de venta y prestación de servicios a través de ellas se debe cobrar IVA, al tiempo que se debe retener el ISR sobre los ingresos que generen trabajadores a través de éstas.

Estas medidas, de acuerdo con la dependencia a cargo de Arturo Herrera, se hicieron para poner el “piso parejo” entre los contribuyentes ya que la economía digital ha generado diversos retos para los fiscos a nivel internacional.

En este tenor, se espera que a mediados del año la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) llegue a un consenso para gravar a estas empresas multinacionales ya que si bien algunos países, como México, han optado por medidas unilaterales, aún queda pendiente ver la manera adecuada de gravar las ganancias que tienen estas plataformas.

Ante esto, en una conversación pasada con El Economista, Arturo Herrera dijo estar seguro de que el acuerdo se haga realidad gracias a la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos, con lo cual el país vecino del norte volvió a apoyar el plan de la OCDE.

Si se llega al acuerdo de un impuesto mínimo para la economía digital, como lo plantea la OCDE, el Paquete Económico 2022 que presente la SHCP al Congreso contemplaría este gravamen, así como otras medidas que recomiende la organización internacional.

“Usualmente nosotros hacemos una discusión y procesos de cambios relevantes a la estructura tributaria del país una vez al año, que es cuando presentamos el Paquete Económico. Entonces, si logramos cerrar los acuerdos dentro de la OCDE y el G-20, después llevaríamos esto, muy probablemente, a la propuesta de Miscelánea Fiscal que presentaríamos en septiembre”, dijo Herrera

Padrón sigue creciendo

Este lunes se actualizó, a través del Diario Oficial de la Federación (DOF), el listado de las empresas que fungen como plataformas tecnológicas en el país y que se han inscrito al padrón del Servicio de Administración Tributaria (SAT) como parte del cumplimiento de sus obligaciones fiscales.

Al corte del 30 de abril pasado, este padrón sumaba 101 registros, 15 más que en su última actualización de marzo. Ahora se añadieron plataformas como Twitter, la app de entrenamiento Zwift, los servicios de citas en línea Plenty of Fish así como Match, entre otros.

La publicación del listado se hace para el cumplimiento con la ley, en la cual se solicita la inscripción de estas plataformas al padrón de contribuyentes, así como tener un representante legal y proporcionar un domicilio en territorio nacional, entre otras obligaciones.

“El SAT publicará tanto en su Portal de Internet como en el DOF, de manera bimestral a más tardar los primeros 10 días de enero, marzo, mayo, julio, septiembre y noviembre de cada año, el listado de los residentes en el extranjero sin establecimiento en el país que proporcionan servicios digitales a receptores ubicados en territorio nacional y que se encuentren inscritos en el RFC”, dictó la Resolución Miscelánea Fiscal para el 2020.

A partir de este año, aquellas plataformas que incurran en la omisión del cumplimiento de sus obligaciones fiscales —como lo es registrarse en el padrón de contribuyentes— podrán ser acreedoras a un bloqueo de acceso a Internet de sus servicios.

Lo anterior se da porque, de acuerdo con la Secretaría de Hacienda, las medidas que entraron en vigor desde la segunda mitad del 2020 no han sido suficientes para lograr el cumplimiento deseado de las plataformas.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

TENDENCIAS. Uber pierde batalla en Reino Unido; Tribunal dictamina que los conductores son empleados

Es una decisión que va a sacudir y transformar a Uber y probablemente a otras empresas que también trabajan vía una aplicación. El Tribunal Supremo británico rechazó este viernes una apelación del gigante estadounidense de servicios de transporte y estimó que sus conductores pueden ser considerados empleados.

La justicia, por unanimidad, consideró que Uber no tenía razón y zanjó este asunto que comenzó en el 2016.

Su decisión significa, por ejemplo, que los conductores, hasta ahora considerados trabajadores independientes, tendrán derecho a un salario mínimo o a vacaciones pagadas. Esta decisión podría sentar jurisprudencia y afectar a otras plataformas digitales.

Ha sido una larga batalla pero terminó con una histórica victoria”, se felicitó Mick Rix, del sindicato británico GMB.

Uber, que reivindica 45,000 conductores y más de 3.5 millones de clientes en la capital británica, había apelado ante el Tribunal Supremo tras haber perdido en dos ocasiones ante la justicia, en 2017 y 2018.

El Tribunal Supremo da por tanto la razón a un grupo de una veintena de conductores de Uber, que estimaban que merecían el estatuto de empleados, visto el tiempo que pasan conectados a la aplicación y al control que ejerce el grupo, por ejemplo, sobre su evaluación.

Uber declaró este viernes que respeta la decisión de la justicia británica y que va a iniciar consultas con sus conductores en el país.

Vamos a consultar a todos nuestros conductores en el Reino Unido para entender qué cambios desean”, dijo en un comunicado Jamie Heywood, responsable del grupo estadounidense para el norte y el este de Europa.

Uber mantuvo, a lo largo de esta larga batalla judicial, que los choferes son trabajadores independientes, que eligen sus horarios y lugares de trabajo y forman parte de varias aplicaciones al mismo tiempo.

A partir de ahora, quienes presentaron la denuncia podrán acudir ante un tribunal para obtener una indemnización y otros conductores podrán también pedir ante un juez que se les reconozca como empleados.

Una mancha de aceite 

Por tanto, la plataforma, que no es rentable en términos mundiales, podría verse obligada a aumentar sus tarifas en el Reino Unido, con el riesgo de perder clientes si sus competidores no se ven sometidos a las mismas reglas.

La decisión podría tener el efecto de una mancha de aceite que se extiende y afectar a otras plataformas digitales del país. Por ejemplo, los repartidores de la plataforma de entregas de comida Deliveroo ya están intentando beneficiarse de un convenio colectivo ante el Tribunal de apelación de Londres.

Por su parte, Uber ya explicó que ha cambiado ciertas maneras de operar desde que comenzó este asunto y que ahora, por ejemplo, los conductores, sin dejar de ser independientes, pueden elegir cuándo y donde trabajan y también acceder gratuitamente a una cobertura de salud así como a indemnizaciones durante sus bajas por maternidad o paternidad.

El lunes, el director general Dara Khosrowshahi detalló varias propuestas a los gobiernos y sindicatos de Europa. El objetivo es garantizar una remuneración transparente y justa de los conductores y darles más beneficios sociales.

Por ejemplo, la compañía desea crear un fondo financiado por el sector que permitiría a los trabajadores una mayor protección social, por ejemplo a tener vacaciones pagadas.

La idea es aplicar en Europa lo que se propuso en California, en Estados Unidos, aunque la tarea se prevé complicada.

En este estado norteamericano, se propuso una ley que forzaría a la plataforma a contratar a miles de conductores. Pero en un referéndum, los electores aprobaron el pasado noviembre otra solución presentada por Uber: que los conductores fueran independientes pero reciban compensaciones.

Con información vía El Economista