México | Altán Redes está en proceso de reconocimiento de deuda de sus acreedores

El concurso mercantil de Altán Redes se encuentra en una de las etapas más importantes del proceso legal: el reconocimiento de crédito de los 70 acreedores que actualmente tienen algún contrato con la compañía encargada de la Red Compartida.

El 4 de marzo se publicó una lista provisional de reconocimiento de créditos o deuda que tiene Altán Redes con sus acreedores y para lo cual los solicitantes tuvieron un plazo de cinco días hábiles para revisar dicho documento para avalar o en su caso objetar o precisar los montos que la compañía reconoció.

Este lunes, Gerardo Sierra Arrazola, conciliador del concurso mercantil de Altán Redes, recibirá una nueva lista con las objeciones o precisiones de los acreedores para su reconocimiento de créditos, la cual nuevamente deberá revisar para que pueda emitir un documento definitivo en donde la empresa encargada de la Red Compartida reconozca a sus acreedores.

“Los acreedores tienen derecho a cinco días hábiles para revisar la lista provisional para en su caso objetar o hacer precisiones de los créditos. Cumplidos los cincos días, es decir, este lunes, el conciliador tendrá 10 días para emitir una lista definitiva de créditos tomando en cuenta las objeciones, inconformidades que solicitan los acreedores”, explicó Alberto Torres, abogado del despacho GLZ y representante legal de uno de los acreedores de Altán Redes.

Torres explica que este proceso es uno de los más relevantes dentro del litigio mercantil, ya que además del reconocimiento de los acreedores y de su deuda, permitirá saber con exactitud el adeudo de Altán Redes y determinar el orden de prioridad para realizar los pagos a cada una de las compañías con las que tiene algún contrato.

De acuerdo con un documento del cual Expansión tiene copia, American Tower México (MATC Servicios, S. de R.L. de C.V.), empresa de arrendamiento de torres y de infraestructura inalámbrica, expresó su inconformidad sobre la resolución para que el Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (Promtel) se le otorguen “una serie de medidas cautelares que le permitan obtener el pago preferente de diversas contraprestaciones al amparo del contrato de Asociación Público Privado celebrado con Altán Redes”.

American Tower explica que la resolución beneficia a Promtel por encima del resto de los acreedores.

“(…) No sería posible generar privilegios especiales ni reconocer derechos preferenciales no previstos dentro de la legislación, en beneficio de uno de los acreedores que forme parte de una misma calidad o categoría de acreedores de la empresa concursada (Altán Rdes)”, explica American Tower en el documento. “Hacerlo, implicaría actuar en contra del interés genera”, añade.

Previamente, Promtel, entidad gubernamental coordinada por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) reclamó a la empresa que dirige Salvador Álvarez el pago de aproximadamente 1,114 millones de pesos por el incumplimiento de obligaciones.

Sin embargo, Altán señaló en un documento del cual Expansión tiene copia, que si paga a Promtel “su operación ordinaria se vería paralizada derivado del alto déficit en su capacidad para seguir con sus operaciones que dicha erogación le causaría, atentando así en contra de su viabilidad y la posibilidad de recuperar los créditos del resto de sus acreedores reconocidos, beneficiando y dando un trato más favorable a Promtel”.

Ante esto, se resolvió que las obligaciones de contrato que tiene Altán Redes con Promtel al ser indispensables para la continuidad de su operación, obligan a la empresa presidida por Salvador Álvarez a saldar inmediatamente su deuda con Promtel en cuanto tenga liquidez.

Torres explica que la ley de concurso mercantil establece el respeto del orden de prelación para que se cumplan los términos y condiciones de los contratos; Promtel al ser un acreedor fundamental para la continuidad operativa de Altán Redes en principio puede recibir un pago preferente.

Acreedores revisan lista de créditos

Torres explicó que su cliente le ha solicitado hacer precisiones del crédito que Altán Redes reconoció en la lista provisional que publicó el pasado 4 de marzo.

“Vamos hacer unas precisiones de una facturas pero estamos dentro del plazo, esto pudo ser porque el conciliador no las tenía a la mano o no las tenía registradas, ahora vamos a presentar frente al juez nuestras objeciones acreditando las diferencias en los montos con los documentos que tenemos”, precisó.

José Sagredo, abogado en el despacho GLZ, explicó que sus ocho representados que se dedican al arrendamiento de redes y equipo para dotar servicios de conectividad, no realizarán objeciones ya que se les ha reconocido los créditos que solicitaron.

Sagredo comentó que el concurso mercantil de Altán Redes se desarrolla de manera transparente, lo cual ha permitido que fluya de manera correcta, a diferencia de otros procesos. Además, destacó que la compañía encargada de la Red Compartida ha continuado con el pago de los servicios esenciales para que pueda continuar con su operación, lo que hace que haya más confianza por parte de los acreedores.

En este sentido, ambos abogados coinciden en que la prórroga que hace unos días le concedió el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) a Altán Redes para aplazar su hito de cobertura de 92.2% de 2024 a 2028 es una señal positiva que le permitirá a la empresa lograr su objetivo de conectividad a la par de reestructurar su deuda financiera.

“Es positivo porque al haber entrado en un proceso de reestructura es de apoyo ampliar el plazo para que cumpla con el objetivo propuesto. Además, claramente se vio retrasado por la pandemia y el trámite de concurso mercantil”, comentó Torres.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

México | Promtel reclama a Altán, la empresa de la Red Compartida, el pago de 1,114 mdp

El gobierno presiona a Altán Redes para recibir sus pagos. La empresa encargada de desplegar y operar la Red Compartida enfrenta actualmente una deuda financiera de aproximadamente 17,000 millones de pesos (mdp), por lo que decidió acogerse a la figura de concurso mercantil para reestructurar su adeudo con sus 70 acreedores. Entre ellos está el Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (Promtel), entidad gubernamental coordinada por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) que, sin embargo, ha reclamado a la empresa que dirige por Salvador Álvarez el pago de aproximadamente 1,114 mdp por el incumplimiento de obligaciones.

De esta cantidad, alrededor de 560 mdp se derivan del pago por la contraprestación por el arrendamiento del espectro radioeléctrico y cerca de 555 millones por el fondeo a la cuenta de reserva para la cobertura social del organismo, de acuerdo con un documento relacionado con el concurso mercantil del que Expansión tiene copia.

Altán Redes firmó un contrato de Asociación Público-Privada en 2016 con Promtel y Telecomunicaciones de México (Telecomm) para diseñar, instalar, operar y darle mantenimiento a la infraestructura de la Red Compartida, con la que se pretende conectar la mayor parte del territorio del país.

Pero la falta de liquidez de Altán Redes hace inviable la petición de Promtel. De acuerdo con el documento, al 13 de enero de 2022 la compañía encargada de desplegar la Red Compartida contaba con 1,223 mdp y espera recibir en los próximos tres meses 924 millones, lo que da un total de 2,147 mdp para operar en los próximos tres meses.

Pero Altán necesita 4,972 mdp para seguir operando durante los próximos tres meses de este año, lo que significa que aun, con el dinero que le inyecten, tendría un déficit de 2,825 millones.

Y si la empresa encargada del despliegue de la Red Compartida decidiera saldar el pago a Promtel de 1,114 millones de pesos, sólo tendría 1,033 millones de pesos para cubrir el resto de sus obligaciones durante los siguientes meses, dejándole un déficit mayor de 3,939 millones de pesos.

Por ello, Altán señaló en el documento que si paga a Promtel “su operación ordinaria se vería paralizada derivado del alto déficit en su capacidad para seguir con sus operaciones que dicha erogación le causaría, atentando así en contra de su viabilidad y la posibilidad de recuperación de los créditos del resto de sus acreedores reconocidos, beneficiando y dando un trato más favorable a Promtel”.

La empresa propuso a Promtel que, si por ahora no salda su pago, una vez que su flujo de caja y el proceso de reestructura lo permitan, podría hacer frente a un monto de 2,147 millones de pesos respecto de sus obligaciones indispensables. “Esto en el entendido de que, a diferencia de Promtel, los proveedores y empresas con las que Altán mantiene su relación de negocios han realizado descuentos y ajustes de precio a ésta, lo que le permite continuar con su operación”, detalla el documento.

Además, destacó que el artículo 1 de la Ley de concurso mercantil señala que “es de interés público conservar las empresas y evitar que el incumplimiento generalizado de las obligaciones de pago ponga en riesgo la viabilidad de las mismas y de las demás con las que mantenga una relación de negocios.[…]”,

“Siguiendo ese razonamiento, es claro que la solicitud de Promtel atenta directamente contra el artículo 1° de la LCM y la continuidad operativa de Altán, pues el flujo de efectivo actual de la compañía no permite que se desembolsen las cantidades que el organismo requiere, sin que necesariamente se comprometa la viabilidad y subsistencia de la concursada”, agrega el documento.

Acreedores preparan su reconocimiento de créditos

Al hacerse oficial la sentencia de concurso mercantil de Altán Redes en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado 28 de enero, los 70 acreedores de la empresa que lidera Salvador Álvarez tendrán 20 días (hasta el 17 de febrero de 2022) para preparar su solicitud de reconocimiento de créditos, es decir, precisar quiénes son y a cuánto asciende la deuda que tiene Altán con cada uno de ellos.

La entrega de documentación deberán entregarla ante el conciliador de Altán Redes, Gerardo Sierra Arrazola.

“Tienen [los acreedores] 20 día naturales para que acudan a las oficinas del conciliador para que presenten su solicitud de reconocimiento de crédito, posteriormente, el conciliador emitirá cinco días después una lista definitiva de acreedores”, explicó Alberto Torres, abogado del despacho de GLZ y representante legal de uno de los acreedores de Altán Redes.

Torres señaló que su cliente está preparando el documento que deberá presentar ante el conciliador, pero hasta el momento estima que Altán tiene un adeudo de 20,835 mdp y confían que la empresa saldé la deuda, pues desde que se declaró en concurso mercantil ha mantenido comunicación muy cercana con su cliente.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

Altán Redes obtiene crédito de 50 mdd para continuar con reestructura financiera

Altán Redes obtuvo un crédito por 50 millones de dólares para continuar con el rediseño de la empresa y reorganizar sus compromisos financieros.

En un comunicado, la empresa presidida por Salvador Álvarez detalló que el crédito fue obtenido por parte de accionistas bajo la regulación de la Ley de Concursos Mercantiles, cuyo dinero es indispensable para mantener la operación de su red y los servicios de telecomunicaciones a clientes y usuarios finales.

Agregó que los recursos se obtuvieron a través de un contrato de crédito DIP (Debtor in Possession, por sus siglas en inglés), que fue autorizado por una Juez de Distrito en Materia Civil en la Ciudad de México.

Cabe recordar que el 2 de agosto Altán Redes fue admitida a concurso mercantil, cuyo trámite es importante para su proceso de reestructura, pues actualmente tiene una deuda financiera de más de 17 mil millones de pesos.

En este sentido, la empresa reconoció que solicitó entrar a concurso mercantil por las complicaciones que tuvo para negociar la reestructuración de deuda con sus acreedores Nokia y Huawei, lo cual impidió inyectar el aumento de capital que acordaron accionistas con la empresa en abril pasado.

Altán Redes es la encargada de desplegar y operar La Red Compartida para dotar de cobertura al 70 por ciento de la población mexicana, incluyendo cobertura social a zonas de alta marginación y exclusión digital nacional para cubrir a 122 mil localidades de entre 250 a 5 mil habitantes.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO

¿Por qué Altán Redes solicitó entrar en concurso mercantil?

Con el objetivo de romper la brecha digital en México y acercar los servicios de telecomunicaciones en las zonas más apartadas del país, durante la administración pasada se puso en marcha la empresa público-privada Altán Redes, encargada del despliegue de la Red Compartida; la cual inició una solicitud para un proceso de concurso mercantil.

El 21 de marzo de 2018 Altán Redes inició operaciones con una cobertura del 32.2 por ciento. En mercado, dicha empresa ofrece servicios mayoristas de telecomunicaciones a través de una red inalámbrica 4.5G o superior que utiliza 90 MHz de la banda de 700 MHz, bajo el esquema de banda 28.

Tres años después, la compañía cuenta 3 millones de usuarios y 100 Operadores Móviles Virtuales (OMVs) distribuidos en todo el territorio nacional y una cobertura del 90 por ciento. Su meta al 2022 es alcanzar una penetración del 92.2 por ciento del territorio mexicano y cubrir en forma progresiva a los 132 Pueblos Mágicos para el 24 de enero 2022.

Sin embargo, desde la concepción del proyecto y posteriormente en la implementación del mismo, diversos especialistas del sector dudaron sobre la viabilidad, rentabilidad y soporte financiero que tendría la Red Compartida en México, acusó Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI).

“Secuestro” del espectro radioeléctrico

Tras darse a conocer el proceso de concurso mercantil, Bravo indicó que el principal riesgo en la crisis financiera de Altán Redes es la subutilización del espectro radioeléctrico que está en poder de la empresa.

“La quiebra es lo de menos. Esta quiebra está provocando que no se utilice el espectro radioeléctrico y eso si es preocupante”; mencionó en entrevista con MILENIO.

En julio del 2018, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) otorgó en aquel entonces a la empresa PROMTEL, en su carácter de concesionario, un título de concesión para usar, aprovechar y explotar la banda de frecuencias del espectro radioeléctrico para uso comercial de la banda de 700 MHz.

Crisis financiera genera incertidumbre

De acuerdo con el presidente de la AMEDI, el concurso mercantil es un eufemismo de una quiebra financiera, que compromete toda la operación, modelo de negocio y a sus socios; situación que advirtieron diversos especialistas desde antes de la creación de la compañía.

“El modelo no le ha dado el retorno de capital, porque las inversiones son a largo plazo; tampoco tiene los ingresos para ser sustentable mientras recupera sus recursos. Mete incertidumbre a los operadores móviles virtuales y a los prestadores que dan servicios modelos porque el modelo no está cumpliendo sus expectativas”, agregó Bravo.

CON INFORMACIÓN VÍA MILENIO

México | Altán Redes anuncia concurso mercantil para Red Compartida

Altán Redes anunció que solicitó un concurso mercantil para la Red Compartida, lo que le permitirá continuar con el proyecto.

El consorcio atribuyó dicha decisión a una reestructuración del diseño de sus compromisos financieros, pues ante los retos globales en la actualidad así lo requiere.

Señaló que las negociaciones con sus acreedores han sido positivas para poder hacer la solicitud del concurso mercantil.

“En este sentido, la empresa se encuentra en negociaciones positivas con la mayoría de los acreedores para preservar el valor de la compañía, salvaguardar los activos, su operación y los empleos de sus colaboradores, en beneficio de todos sus grupos de interés.

“De esta manera, solicitó iniciar un concurso mercantil, mecanismo con el cual continuará con el despliegue de su red y la operación del proyecto de telecomunicaciones de mayor relevancia en la historia del país, y que permitirá cerrar la brecha digital”, afirmó Altán Redes en un comunicado.

Salvador Álvarez, CEO de Altán Redes, aseguró que ante la solicitud del concurso mercantil tienen el respaldo de sus accionistas y del gobierno de México.

“Altán Redes, como parte de su plan de rediseño, inició el proceso para reorganizar con mayor agilidad sus compromisos financieros, lo que le permitirá garantizar la operación de su red y los servicios de telecomunicaciones a clientes y usuarios finales”, dijo el consorcio.

Recientemente, Altán Redes anunció que alcanzó la cifra de tres millones de usuarios finales en todo el país con sus más de 100 clientes.

La Red Compartida es una asociación público-privada que fue el principal proyecto sobre telecomunicaciones en el sexenio de Enrique Peña Nieto y que el actual gobierno federal decidió tener como socio para llevar Internet a las zonas donde actualmente no existe cobertura.

Incluso, el presidente Andrés Manuel López Obrador se ha reunido en diversas ocasiones con los ejecutivos de Altán Redes.

Al ganar la licitación de la banda de 700 MHz, Altán Redes adquirió el compromiso de alcanzar una cobertura de 92.2 por ciento en enero de 2024, con hitos antes de llegar a ese objetivo final.

Actualmente, la Red Compartida tiene una cobertura con su infraestructura de 64.69 por ciento, mientras que para enero de 2022 debe alcanzar el 70 por ciento y en enero de 2023 el 85 por ciento.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

TELECOM_ Vasanta, los mexicanos que venden gigas a peso para Internet móvil sin perder rentabilidad

Manuel Carlos Paz Ojeda es uno de los nuevos empresarios que resultaron de la reforma sectorial de telecomunicaciones. Es concesionario de radio AM/FM, instalador de infraestructura 4G-LTE y recién lanzó un operador móvil virtual bajo la marca “Vasanta Comunicaciones”. Tiene además el plan de hacer negocio con las aplicaciones de Blockchain y de llevar un Internet social a las áreas rurales por vía celular y el satélite; y presume también de contar con una plataforma de nube de categoría Tier III que es de entre de las más adelantadas de México y sólo superada por la que pertenece al BBVA, la más poderosa del país. 

Paz Ojeda, según el negocio y la cobertura, es un operador de red propia que ya roza la frontera con Guatemala y luego es un tercero que se monta sobre la Red Compartida de Altán Redes para vender telefonía e Internet móviles y de banda ancha fija inalámbrica. Después es una suerte de competidor de Telesites y de American Tower, porque también construye torres; de hecho, ganó un contrato para montar tres radiobases en los alrededores de la nueva Refinería de Dos Bocas, suficiente para radiar a toda esa infraestructura critica que es emblema de este gobierno en energéticos, por ejemplo, desde la banda de los 700 MHz. En tierra es el nuevo competidor de CenturyLink con las redes de fibra óptica y por el espacio es un aliado comercial de ViaSat.

Vasanta es la firma con la que quiere llegar al público masivo, con planes de servicio de 5 Gigas de navegación a 99 pesos y de 40 Gigas a 200 pesos, más una cobertura asegurada de Chiapas hasta Montreal. Podría decirse que aquella es una marca más de entre la veintena de operadores móviles virtuales que ya existen en México y muchos de ellos todavía desconocidos por el consumidor a nivel nacional. Vasanta es una compañía que camina sin el respaldo de un mega-corporativo, porque no es como FreedomPop, Izzi Móvil Megamóvil, que no son prioritarias para sus matrices, porque sólo son añadidos para que los paquetes de televisión de DishIzzi Telecom y de Megacable no pierdan valor; lo mismo que Bait lo es para Walmart.

El operador móvil virtual Vasanta Comunicaciones hoy está muy lejos de compararse con Telcel cuando de captación de clientes se trata, pues el preponderante agregó un estimado de 870 nuevos usuarios en cada día del primer trimestre del 2021. Lo interesante de Vasanta está en que ha agregado un promedio de 70 consumidores móviles diariamente en los alrededor de 500 días que lleva de operación efectiva y aparte, otras 15,000 líneas fijas de Internet. Esas cifras, en visión bruta y por volumen, son tres veces más consumidores que los atendidos hoy por Maxcom en su propio nicho de negocio y Manuel Carlos Paz Ojeda cree que Vasanta puede llegar a 100,000 usuarios móviles al terminar este año. Si lo logra, habrá superado a Weex, el otro operador netamente mexicano que nació hace cinco años y que ya ronda esa cuota.

Manuel Paz afirma haber invertido 100 millones de pesos en el año de la pandemia sólo en los despliegues de redes de telecomunicaciones y ahora está buscando la manera de financiar mini-laptops para comunidades desprotegidas. Es posible que muy pronto Vasanta Comunicaciones dé la sorpresa en un país de Sudamérica, adelanta el empresario en esta entrevista.

Paz Ojeda, antes de ser concesionario de telecomunicaciones y de radiodifusión —y de haber vencido también a Telmex en la puja por un millonario contrato de la UNAM—, fue administrador de empresas, escritor, político y funcionario público por muchos años en México y Tabasco, una data que a la grilla de esta industria hace pensar que es un empresario apadrinado por Andrés Manuel López Obrador.

—Más de uno en esta industria piensa que usted está relacionado de alguna manera con el presidente. ¿Es así o la palabra Tabasco es mera casualidad?

—Para nada. Él ha de pensar que soy un fifí, porque estudié en el ITAM y en Inglaterra. Si el presidente estuviera en esta empresa, hace mucho que Vasanta hubiera despegado a nivel nacional con los comerciales que él nos haría en sus Mañaneras (risas). Sí quiero y sí me gustaría que el presidente López Obrador esté todavía más comprometido de lo que ya está con la conectividad social, y con respecto al proyecto público-privado de la Red Compartida, que no lo desproteja. Necesitamos que esté con ella, porque esa red es hoy por hoy la única red que de verdad puede presionar para bajar las tarifas para los que pocos ingresos tienen. Necesitamos que el presidente esté con la Red Compartida. Eso quiero remarcarlo bien: esta red necesita el respaldo del presidente. Este es un año crítico para la Red Compartida.

—¿Por qué este año es especial para la Red Compartida? ¿Por aquello de que Altán Redes alcanzaría la rentabilidad financiera en 2021 con esta red?

—Eso no me toca decirlo a mí. Citabas lo que se dice sobre Vasanta… La grilla… No es casualidad que en estos últimos meses muchos se hayan unido para atacar a la Red Compartida. Antes era uno, quizá dos; ahora son casi todos y todos ellos del mismo mercado. Son los dueños del mercado y no quieren un cambio. Esta red y nosotros y los que han visto oportunidad de hacer negocio con ella, somos la punta de lanza de todo este cambio.

Yo reconozco que este gobierno retomó bien el proyecto de la Red Compartida y lo retomó para bien, aún con esas adecuaciones que hizo sobre su cobertura. Allí, el gobierno está cumpliendo con ese mandato de la Constitución de garantizar el derecho de los mexicanos a las telecomunicaciones.

—Perdone, a veces soy algo lento en entender. ¿Tiene esto que ver con que primero fue Telefónica y de repente AT&T y Telcel que se fueron todos juntos contra la Red Compartida?

—Cuando esta red nació, sobre la que Vasanta y otras tantas marcas están subidas, no era negocio. Nadie volteaba a verla. Con un 30% de cobertura que tenía que lograr, nadie la ve entre los competidores y el consumidor duda de contratarnos. Cuando llegas, como red, al 50% de cobertura, el consumidor ya lo piensa. Pero cuando la Red Compartida llega al 70% de cobertura nacional, que prácticamente ya es el mismo alcance que tienen otros operadores y además con una red totalmente nueva, los competidores ya te empiezan a ver como algo más serio, como alguien que le puede quitar clientes y por su lado la Red Compartida empieza a ver que la alcanzar la rentabilidad sí es posible.

Si esta red sigue avanzando, el otro operador que ahora la ataca pierde dinero. Por eso este es un año crítico. Es el año en que la Red Compartida hace lo que sea por crecer; que sume más operadores o que busque otras maneras de hacer negocios o nos quedamos con esos dos y pico de millones de usuarios que hoy tiene. Yo veo posible que esta red pueda tener a mediano plazo hasta 15 millones de usuarios; en ser el segundo o tercer operador del país; con que atienda a esos usuarios que los otros no quieren llevar telefonía o Internet, ya es negocio.

La Red Compartida viene creciendo con su cobertura y por eso crecen los ataques de todas partes. Por eso también es que el gobierno tiene que protegerla, para que pueda expandirse como proyecto público-privado y los consumidores, insisto mucho, tengan ofertas con tarifas más bajas y más capacidad. El gobierno debe voltear a ver esta red y protegerla. Protegerla es traer más inversionistas, más empresas, más ofertas y más competencia. Y el consumidor debe ver con las ofertas de aquí que ha tirado su dinero en otras partes.

—Hablando de competencia y de ser posible, de rentabilidad, ¿cómo le hace para vender planes con muchos megas y a precios que en con otros operadores sería prácticamente imposible verlo? ¿Se puede alcanzar rentabilidad así y seguir invirtiendo? ¿De veras no está exagerando Vasanta con esa estrategia?

—Ya tenemos 50,000 usuarios, 35,000 en móvil y 15,000 en fijo. Yo, primero, quiero ser rentable y para eso hay que hacer sacrificios: nos impusimos sueldos máximos de 15,000 pesos, como diez o veinte veces menos en comparación con lo que gana un directivo de los grandes de este sector. Mi hijo dejó de estudiar un año, porque el dinero para pagar su escuela lo agarramos para pagar la nómina varias veces y para montar torres en Tabasco. ¿Qué pasó? Pues que ya tenemos todos esos usuarios y 26 torres propias por todo Tabasco, es nuestra red propia y aparte, para subirnos a la Red Compartida.

Sí, quiero hacer dinero. Pero prefiero ser rentable a hacerme millonario primero. Este país no aguanta más planes caros con pocos megas.

Empezamos con un plan con el que por 200 pesos puedes tener 40 Gigas para navegación. ¿Cuánto es eso o cómo los usas? Pues imagina con 40 Gigas, si tienes seis horas diarias de clases, cinco veces a la semana, por cuatro semanas, te sirven para todo eso en tomar clases y sin desconectarte. Aquí, ve a las tiendas, hay planes que te venden 1 o 2 gigas por 200 pesos; es decir, a cien pesos por un sólo giga. Por poner un ejemplo, traemos nosotros un plan de 100 Gigas a 349 pesos, que sale a casi un peso el Gigabyte de datos. Esto debería ser la portada de algún periódico: “México tiene las tarifas más bajas por Gigas”, pero en cambio están atacando a la Red Compartida. Y esto, a pesar de que nosotros también llevamos Internet con Vasanta y la Red a las líneas 1 y 2 del Mexibús y más que eso, a Oaxaca.

Dicen que la telefonía ya no es negocio. Sí lo es, porque en este país la telefonía hizo a uno de los hombres más ricos del mundo y su empresa, la de este empresario, sigue ganando clientes. ¿Cómo no va a ser negocio entonces? Lo que nosotros estamos haciendo es ofrecer unos planes más accesibles, mientras todavía podamos conseguir un tantito de rentabilidad. Si la pregunta clara es que si ya conseguimos la rentabilidad, sí; ya la alcanzamos. Estamos haciendo un esfuerzo grande para estar frente a los operadores de siempre y las nuevas compañías.

—Usted tiene que reconocer que buena parte de esas tarifas pudieran obedecer a que el espectro de los 700 Megahertz fue entregado a la Red Compartida con ciertos, como lo califican algunos operadores, privilegios en cuanto el pago de derechos…

—Entregaron las señales, sí, con ciertas condiciones, porque así lo pensaron que sería mejor para apurar la conectividad los que pensaron en este proyecto público-privado. Sí, es una ayuda, porque así la Red Compartida camina, tiene el respaldo del gobierno y los otros operadores dicen “no se la den, porque yo pago más por espectro y la Red Compartida no”. Tienen cierto grado de razón, pero también es cierto que esta red va para las zonas sin actividad de ellos, en esos lugares donde ellos no pudieron o no quisieron ir. Entonces, que no nos digan que “les regalaron esos 90 MHz”. Mejor que se respondan esta pregunta: ¿Para qué querían ellos los 90 MHz? ¿Para que siguiera el monopolio o para que después se la regresaran al gobierno?

Hay que entender que gracias a esa red, hoy tenemos tarifas más bajas, como para que más de dos millones de personas puedan usar servicios baratos y con tecnología de calidad, porque hay que recordarles siempre que la Red Compartida tiene una red LTE Advanced y otros no.

Tenemos un país todavía con millones de desconectados. Esa es la misión, todo lo demás son intereses. La única oportunidad de este país para acabar con monopolios y bajar tarifas, es protegiendo a proyectos como este de la Red Compartida, para que otras empresas como Vasanta podamos ofrecer esos servicios con planes muy competitivos.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Con un aumento de capital de 70 mdd, Altán Redes trabaja en rediseño de Red Compartida

Altán Redes, operador de la Red Compartida, trabaja de la mano de sus socios accionistas, clientes y el gobierno de México, en el proceso de rediseño del proyecto que busca llevar conectividad digital en zonas de alta marginación y exclusión social del país.

«Dicho proceso incluye, entre otras vertientes, tener condiciones financieras que fortalezcan las operaciones para cumplir con el objetivo central de la Red Compartida, que es cerrar la brecha digital en México», dijo Altán Redes a MILENIO.

Con este fin, a finales del mes pasado Altán anunció que su Asamblea de Accionistas aprobó un aumento de capital de 70 millones de dólares en una primera etapa y hasta por 120 millones de dólares en varios tramos, «este aumento de capital nos permite fortalecer la operación de la Red Compartida y los servicios mayoristas», detalló..

«La Red Compartida es un proyecto de infraestructura de gran magnitud, un modelo único en el mundo. Como todo proyecto de infraestructura,es común que se hagan adecuaciones«, explicó la empresa.m{1409859}

Entre los socios accionistas de Altán Redes se encuentra Morgan Stanley Infrastructure, la Corporación Financiera Internacional, el Fondo China México, CKD Infraestructura México, Caisse de dépôt et placement du Québec, el fideicomiso FFLATAM -15, Hansam S.A. de C.V., Isla Guadalupe Investements de Grupo Multitel, y las empresas Megacable y Axtel.

La Red Compartida funciona bajo el esquema de Asociación Público Privada (APP) entre ALTÁN Redes, el Organismo Público Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (Promtel) y Telecomunicaciones de México (Telecomm).

Cierre de brecha digital

Con corte en mayo de 2021, la Red Compartida ha permitido conectar a 70 millones 918 mil 056 personas abarcando una cobertura social de 76 mil 447 localidades, de las cuales 67 mil 849 tienen menos de 250 habitantes.

Para 2022, Altán tiene el compromiso de llevar conectividad a 78.6 millones de mexicanos, que representan 70 por ciento de la población total del país, y para 2024 planea conectar a 103.5 millones, es decir, 92.2 por ciento de la población cubierta. «Vamos conforme al plan», aseguró la empresa.m{1409858}

Asimismo, Altán informó que esta semana alcanzó la cifra de 2.6 millones de usuarios finales conectados a la Red Compartida, «esos millones de usuarios están en todo el país y ya reciben una oferta siete veces mejor, en términos de precio, calidad en el servicio y tecnología de punta, que cualquier otra en el mercado», destacó.

“Reiteramos el firme compromiso de seguir desplegando la infraestructura que permita llevar conectividad a todo el país y disminuir la exclusión digital”, afirmó en un comunicado Salvador Álvarez, CEO de Altán Redes.

Actualmente ofrece servicios de telefonía móvil e internet a nivel nacional e internacional a través de 83 operadores móviles virtuales (OMVs) y más de 157 operaciones integradas, totalizando casi 2 millones y medio de usuarios finales.

CON INFORMACIÓN VÍA MILENIO

Esta es la historia que la industria quería leer sobre Altán, a 3 años de la Red Compartida en México

Han transcurrido tres años desde que Altán Redes encendió la primera antena de la Red Compartida y también pasaron tres años desde que logró su primer contrato con Islim Telco, hasta My Orange Mobile como su más reciente cliente firmado el 4 de marzo. Hoy, 54 marcas aprovechan su infraestructura para revender paquetes de telefonía e Internet móviles o servicios inalámbricos fijos y en algunos casos, soluciones de Internet de las cosas (IoT) o transportación de tráfico para el sector productivo. 

Una cobertura que empezó el 21 de marzo de 2018

La Red Compartida de Altán Redes es un infante de tres años que empieza a andar por un mercado a lado de centenarias marcas como British Telecom y en un contexto de emergencia sanitaria que en 2020 golpeó fuerte los estados financieros de América Móvil, AT&T y Telefónica, sus competidores aquí, pero que tienen un abanico más amplio de posibilidades para capotear la pandemia, porque Altán Redes además camina con un brazo atado a la espalda ante el freno legal de vender servicios directamente al consumidor, porque así lo pensó el constituyente mexicano hace casi diez años; en otro tiempo y durante la construcción de la reforma sectorial de telecomunicaciones del 2013. 

Altán empuja una red de servicios mayoristas como pudieran existir pocas en la industria de cualquier país y pelea por sobrevivir en años económicamente difíciles en los que otras compañías y proyectos naufragaron.

En tres años de vida, la Red Compartida de Altán vio el aborto de la Red Troncal con la que hubiese potenciado sus productos; conoció el desgajamiento de Axtel en distintas unidades, la partición de Telmex, la batalla de Maxcom por permanecer, la hemorragia de clientes de AT&T, la desaparición de los concesionarios que perdieron la banda de 2.5 GHz y el hartazgo de Movistar por su espectro en México. Y como pilón de radiodifusión, la reformulación de Radio Centro para no morir y el adiós de Televisa a la radio. 

La empresa Altán Redes levantó el teléfono, pero no llegó a tiempo para comentar este trabajo con una posición publicable. En su web institucional dice que cerró abril de 2021 con una cobertura garantizada para 70.46 millones de mexicanos y 75,342 localidades, entre las que se hallan las 48 plazas más relevantes del mercado celular mexicano, 79 Pueblos Mágicos, 69,036 escuelas y 4,555 centros de salud con su red celular 4.5G, una red optimizada incluso por arriba de otras redes 3G y 4G-LTE de AT&T, Telcel o Movistar por su tecnología LTE-Advanced y la banda de los 700 MHz que tiene concesionada para su explotación por veinte años. 

Altán estaba obligada por contrato a tener cubierta al 50% de la población mexicana al último día del 2020 y lo consiguió en junio, con 54.9% de su cobertura alcanzada y 61.6 millones de personas, de acuerdo con el Segundo Informe de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, el mismo que en los últimos días del 2019 le reescribió sus obligaciones de cobertura para empatarlos con los propios proyectos de conectividad de la 4T, del que hace emblema CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos y que después de casi dos años, recién pudo emitir sus lineamientos de operación, el viernes 30 de abril. 

Más de 1,000 millones a infraestructura física e intangible

De acuerdo con informes separados del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y del Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (Promtel), Altán se convirtió en el cuarto inversor de su sector en 2019 —los datos oficiales de todo el 2020 no se han conocido aún—, con 12,709 millones de pesos (628 millones de dólares) para la construcción de infraestructura y pago por uso de frecuencias.

El pasado lunes 26 de abril, Altán Redes soltó en entrevista radiofónica que su directiva hará un incremento de 70 millones de dólares a su inversión del 2021 y que buscará la posibilidad de recalendarizar pagos con acreedores, después del año 2020 de pandemia de coronavirus que afectó a toda la industria global de telecomunicaciones.

Altán Redes está interesada en mantener la confianza de Morgan Stanley y del Banco Mundial; también del Fondo China México, de CKD Infraestructura México, del Caisse de dépôt et placement du Québec, la Controladora Veta Grande; de Isla Guadalupe Investements, Megacable y Axtel, sus principales socios en la aventura de la Red Compartida de servicios mayoristas. Altán además le debe dinero al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y al Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), y este último ya le prestó 50 millones de pesos.

Entre 2017 y 2019, Altán dirigió 22,000 millones de pesos (1,087 millones de dólares) a la expansión de la Red Compartida y sólo por la explotación de la banda de los 700 MHz, ha pagado 1,816 millones de pesos (89.7 millones de dólares) de marzo de 2017 a enero de 2020; sólo en enero de ese año, pagó 504.4 millones de pesos por usar bandas, unos 25 millones de dólares.

La inversión de Altán Redes a su red para 2019 quedó lejos de los datos de América Móvil (AMX) y de Totalplay en el mismo año —arriba de los 21,000 millones de pesos— y muy cercana a la de Grupo Televisa, pero fue suficiente para superar a las inversiones de AT&T y Megacable, y para llegar a la frontera común con Estados Unidos y hacer ruido, porque allí el encendido de la Red Compartida provocó el enojo de Verizon, que también usaba bandas de 700 MHz, y entonces el IFT y la FCC tuvieron que negociar. 

La Red Compartida y México se han favorecido mutuamente

Es posible que el regulador IFT también hubiese maniobrado para contribuir al despegue de la Red Compartida, con la establecimiento de obligaciones en la subasta de bandas de 2.5 GHz, respecto a que los ganadores de frecuencias debían ofrecer cobertura en poblaciones escasamente conectadas, a través de tecnologías 3G y superiores y vía bandas de frecuencias propias o de terceros actores. Fue entonces un guiño a Altán, por la naturaleza del espectro de 700 MHz para propagar comunicaciones más rápidamente que otras bandas. 

El IFT además había trabajado en el año 2018 para disponer que los equipos que se comercialicen en México sean capaces de recibir señales de la Banda 28; es decir, de los 700 MHz que explota Altán Redes.

La banda de los 700 Megahercios (MHz) se encuentra entre los mejores espectros para ampliar coberturas —la misión de Altán Redes— por su naturaleza de alcance, pero, según ingenieros, también es excepcional en la penetración de ondas en edificios; mucho mejor, incluso, que las bandas de PCS (1900 MHz) y de AWS (1.7/2.1 GHz) que, por ejemplo, explotan AT&T y Telcel con tecnología 4G-LTE, de ahí que esos operadores, junto con Telefónica, se opusieron desde el primer día a que el Estado entregara la banda de 700 MHz al proyecto de la Red Compartida sin concursarse vía licitación. 

Ellos pegarían el grito de su historia, si el Estado modifica el entramado regulatorio para que Altán entre al mercado del menudeo, en principio porque esos operadores estarían en desventaja en cuanto los pagos de derechos por el uso de espectro, ya que el concesionario de la Red Compartida opera allí bajo otro criterio.

En materia técnica, el hecho de que la red de Altán cuente hoy con 90 MHz de frecuencias para atender 2.5 millones de consumidores —a su vez atendidos por terceras empresas operadoras—, hace que el servicio sea más eficiente por esa capacidad, aunque financieramente hablando no lo es. Como muestra, Telcel atiende a 77 millones de consumidores a través de unas 285 señales de entre todas sus bandas concesionadas. En el mismo campo, la red de Altán nació con tecnología 4.5G, en tanto que Telcel, AT&T y Movistar cuentan aún con algunas redes 3G, un criterio que da ventaja a la Red Compartida.

El problema técnico de Altán, según ingenieros, está en que las comunicaciones de voz deben cursarse por tecnología VoLTE o tecnología 3G, pero al ser la Red Compartida una red 4.5G, se necesitan aparatos más aptos para ese tipo de tecnología, que resultan, en algunos casos, ser más caros para el consumidor final. 

Aquél no es el único aprieto de Altán y su Red Compartida. Al no comercializar al público final, no cuenta con centros de atención directo al cliente; son las terceras empresas quienes disponen de ese tipo de atenciones. Cada operador móvil virtual u OMV tiene su propio equipo de atención. Pero una mala atención de ellos, queda como un mal servicio prestado por Altán, cuando ésta es sólo la red.

¿Y si Altán renta bloques nacionales de 700 a Telcel y AT&T?

El problema serio de Altán Redes está en cumplir con su deber de tener una cobertura poblacional del 92% en el año 2024. Los impactos de la pandemia, la economía que se recuperará 4.5% este año, en el mejor de los escenarios, y si no llegan nuevos contratos a los 65 existentes, se antoja difícil esa meta. ¿Es buen momento de que México replantee la Red Compartida? Su fracaso será un golpe a la reforma de telecomunicaciones y al plan de conectividad de López Obrador, cuestionan expertos.

“Con la Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica de Perú nos dimos cuenta que no era una red competitiva; que el operador iba a competir con un brazo cruzado en la espalda, porque era imposible hacer una oferta atractiva. Hacía falta flexibilidad”, contó Virginia Nakagawa, experta en regulación e infraestructura de telecomunicaciones y transformación digital, sobre ese proyecto mayorista que hoy se encuentra en polémica. 

“Hicimos una adenda para poder expandir el portafolio del operador; flexibilidad tarifaria, uno de tráfico internacional… Dimos alternativas desde el punto de vista que fuera rentable la red”, dijo la exviceministra de Comunicaciones de Perú sobre la Red Dorsal. “Trasladando esto al caso mexicano, se deberían agotar todos los esfuerzos por este proyecto público-privado para hallar una salida que mejore el uso de esa red”.

En la industria ya se plantea, que a fin de apurar la rentabilidad de la Red Compartida y de que así éste operador pueda cumplir con sus compromisos de cobertura al 2024, se valore la posibilidad de que Altán entre ya al negocio minorista o que se le permita el subarrendamiento de espectro. 

“Las redes mayoristas parecen estar en problemas: Perú y México. La primera, de fibra óptica; y la segunda, de servicio móviles. Probablemente, los motivos de fondo sean muy similares (…) En el caso de Altán Redes, la restricción de prestar servicios móviles directamente y ejercer sólo un rol mayorista, quizá es la opción más concreta de modificar, ya que puede permitir mejorar su rentabilidad. Esto pese a la dificultad legal que implica realizar ese cambio”, expuso Gerardo Mantilla, analista en Artifex Consulting.

“Prestar servicios minoristas al mismo tiempo que los mayoristas a los operadores móviles virtuales, puede permitirle recuperar en menor tiempo su inversión y hacerla más atractiva para nuevos inversores o refinanciamiento de su deuda (…) Prestar servicios minoristas, llevará a Altán a un mercado objetivo mucho más grande que el de los operadores móviles virtuales, pudiendo captar un mayor número de clientes, especialmente, porque la red ya está desplegada”.

La compartición de espectro y red es una alternativa para incrementar la cobertura, dijeron los expertos, porque esto permitirá ahorrar costos y aprovechar las economías de escala ya alcanzadas para cubrir zonas sin cobertura y mantener la competencia. Además, los costos de marketing y comercialización serán menores cuando Altán apunte a otro mercado objetivo.

Altán cubre el 60% de población mexicana, 72 millones de personas y muchos de ellos con líneas móviles, pero las ventajas de la banda 700 MHz pueden permitirle ofrecer una mayor velocidad y capacidad que la competencia.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

México | Tarda Red Compartida tres años en dejar 175 mdp

A la Red Compartida, desarrollada por Altán Redes, le llevó tres años tener ingresos estimados de 175 millones de pesos y un millón 677 mil usuarios, de acuerdo con el documento en el que se propone un rediseño del proyecto.

La red tiene como objetivo llevar cobertura de servicios como telefonía e internet a 92.2% de la población, principalmente en zonas rurales.

Este proyecto se lleva a cabo en Asociación Público-Privada entre el gobierno federal, que aporta espectro radioeléctrico y fibra óptica, y Altán Redes, consocio ganador de la licitación, encargado del desarrollo de la infraestructura.

De enero a junio de 2018, la Red Compartida no tuvo ingresos por servicios de telecomunicaciones, en 2019 alcanzó 43 millones de pesos y el año pasado 175 millones.

El consorcio destaca que en 2020, con la llegada del nuevo equipo directivo, logró 1.7 millones de usuarios “tras el lanzamiento de una oferta disruptiva de movilidad que es más económica que la de la competencia”.

De enero a julio de 2018, la red operó sin usuarios finales utilizando la infraestructura; en 2019 cerró con 374 mil usuarios, y fue en agosto del año pasado cuando logró su primer millón de personas usando el servicio final de telefonía e internet móviles.

Actualmente, la Red Compartida cuenta con 132 Operadores Móviles Virtuales.

EL UNIVERSAL dio a conocer que Altán no cuenta con recursos económicos para cumplir con los compromisos de cobertura social y objetivos comerciales, por lo que necesitará cuatro años más para cumplir su meta de cobertura, pasando de 2024 a 2028.

Cifras de The CIU muestran que Altán contó con 11.8% del mercado de operadores móviles virtuales hacia el cierre del año pasado.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

Conectividad por internet se estanca con la 4T

El programa de la Cuarta Transformación, Internet para Todos, lleva sin conectar un sólo sitio en los más recientes cinco meses, de acuerdo con la información que emite el gobierno federal.

En septiembre del año pasado, CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos informó que existían mil sitios de atención con internet público ubicados en 24 entidades, cifra que se mantiene a febrero de 2021.

Hasta 2018, el país tenía 101 mil sitios con acceso gratuito a internet bajo el programa México Conectado durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, pero fueron desconectados por la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador. 

El Plan de Negocios de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos señala como objetivo habilitar el acceso a la red gratis en 200 mil puntos, lo que significa que se tendrían que conectar 49 mil 750 puntos en promedio por año de 2021 a 2024 para lograr la meta del gobierno.

El martes pasado, durante la conferencia mañanera, el Presidente comentó que se está avanzando con el proyecto de conectar a internet a todo el país: “Ya debemos tener posibilidades de comunicación por internet en cerca de 100 mil localidades sin internet”, aseguró.

Agregó que se requieren equipos especiales que se compran en el extranjero, “porque no hay aquí para la conexión de internet… eso es una revolución cuando logremos que todo el territorio tenga comunicación por internet se va avanzar mucho”.

Como lo informó EL UNIVERSAL, en septiembre pasado, Oaxaca y Guerrero, entidades con bajo acceso a internet, carecen de alguno de los mil sitios de conexión. Lo mismo ocurre en Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Zacatecas y Quintana Roo, donde no hay puntos de acceso.

El programa… un misterio

CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos ha sido un gran misterio desde que inició el proyecto, comenta Michel Hernández, especialista en telecomunicaciones y regulación.

“Fue anunciado como el gran proyecto de conectividad de ese sexenio, pero la información que proveen es que el plan de ingeniería son cinco puntos, de los cuales dos se refieren a planeación, es una burla que respondan que su proyecto de ingeniería es la planeación”, subraya.

Hernández menciona que se trata de una empresa y se debería tener un plan de negocios específico en el que se mencionen las zonas a cubrir, considerando que su título de concesión establece restricciones, como que no pueden prestar servicios en zonas donde existen operadores.

Salomón Padilla, vicepresidente de la Asociación de Telecomunicaciones Independientes de México (ATIM), destaca que no hay claridad.

Mientras no haya una política digital no podemos hacer ninguna medición de hacia dónde vamos, qué necesitamos, qué tiene que hacer el Estado, la iniciativa privada y la población, opina.

Apalancada en red compartida

En diversas ocasiones, el presidente López Obrador ha hecho mención que la cobertura de internet en el país se lleva a cabo de la mano de Altán Redes.

Sin embargo, este es un proyecto distinto a la red de CFE y es una empresa que en asociación público-privada (APP) con el gobierno desarrolla una red de telecomunicaciones, cuyo objetivo es que los operadores usen su infraestructura para dar servicios a usuarios finales, con un costo de por medio para las compañías y los usuarios finales.

Con información vía El universal