Guerra fría y el futuro en disputa

Por Eduardo Torres Arroyo – @etarroyo

La crisis de la hegemonía norteamericana en el mundo como parte de la crisis del capitalismo globalista manifestada por una policrisis climática ambiental, de salud pública, alimentaria, de gran desigualdad social y la caída de la productividad, nos llevó a una guerra por encargo e híbrida en Ucrania. Para recuperar esa hegemonía los norteamericanos han obligado a la Unión Europea y a varios países que se encuentran en su órbita como Canadá, Australia y Japón a no negociar con Rusia y China y, en contrapartida, ellos asumir el rol de proveedores de los energéticos, alimentos y fertilizantes que dejarán de comprar a Rusia y, claro está, suministrar seguridad ante la supuesta amenaza chino-rusa. Esa es la gran jugada imperial, donde Europa y el mundo son los grandes perdedores. La idea ha sido planeada con años de anticipación, pero no pudieron implementarla hasta que obligaron a Rusia a defender a las comunidades rusófonas de Ucrania acosadas durante más de ocho años.

Las consecuencias son que el mundo ha quedado nuevamente divido en dos grandes bloques. Una nueva guerra fría entre el occidente dominado por el sector financiero, que, para ello, previamente desindustrializó las economías y desplazó la industria manufacturera hacia el sur global y dos potencias nucleares China y Rusia con una economía mixta que buscan apoyarse en la producción industrial para la creación de riqueza y con fuertes inversiones gubernamentales en infraestructura. En pocas palabras, un capitalismo industrial que evoluciona hacia el socialismo. La guerra en Ucrania clarifica, pues, una crisis de la globalización, donde, por un lado, hay una expansión de la OTAN como brazo armado del capitalismo militar-financiero y, por otro lado, un cuestionamiento de la centralidad de occidente en el marco de una búsqueda de alternativas multipolares y multicéntricas.

No deja de sorprender que en pleno siglo XXI y en la era de la información Europa, cuna de la civilización moderna, haya aceptado acríticamente subordinarse a EUA y sumarse al discurso mediático de que Vladimir Putin es el malo de la película, responsable de la crisis energética y de alimentos y que China es una amenaza para su seguridad, a los cuales hay que detener. Los más críticos europeos, incluyendo parte de la izquierda, no pueden quitarse de la cabeza que el malo a destruir en esta historia se llama Vladimir Putin, por lo que impulsan y aprueban que debe ser castigado, aislándolo del mundo occidental, junto con los chinos. Los europeos no ven que hay otra cara de esta crisis, pues la exclusión de Rusia del mercado tiene la función de elevar mucho los precios de energéticos y alimentos beneficiando la balanza de pagos de EE.UU. y, al mismo tiempo, les da poder para volver a controlar un mercado que se les ha salido de las manos. Queda claro quién va ganar y quién va a perder. En este punto entra en juego Venezuela, habrá que ver qué es lo que sucede.

Por ello, alarma que países como Francia y Alemania con tantos recursos de intelectuales que tienen, hayan aceptado la versión de que Rusia se desgastaría gracias a las sanciones y, más aún, admitir quedar bajo el mando y dependencia norteamericana, como se vio en la visita del presidente Biden a Alemania y el cierre del gasoducto Nord Stream II. ¿será que aceptaron por mantener entre su población el estilo de vida occidental? Pero, entonces, nos preguntamos ¿cómo es posible mantener el nivel de vida frente a la desindustrialización? ¿dónde se generará la riqueza? Mientras tanto, el cambio climático puede esperar pues Alemania y otros países buscan utilizar el carbón norteamericano y polaco como salida para paliar su crisis energética como consecuencia de las sanciones al gas ruso. Todo está permitido y ¡oh! sorpresa, los combustibles del futuro inmediato son el petróleo y el carbón, no hay la llamada transición energética. Más aún, el costo de las sanciones europeas contra Rusia en beneficio de los proveedores norteamericanos, está afectando a la población mundial.

Quizás lo más contradictorio en esta crisis hegemónica y del capitalismo es la militarización que se acuerda que en el marco de la reunión de los países del G-7 y de la reunión de la OTAN en Madrid. En ambas reuniones se conviene una gran inversión militar en sus países y de paso, en un punto secundario, fortalecer a Ucrania con más armas de mayor alcance y apoyo económico. Lo amarran con deuda. Además, se acordó que los países deberían invertir como piso el 2% de sus respectivos PIB e incrementarlo según cada economía. Es la manera en la que piensan deben defenderse ante la amenaza de seguridad que les plantea el sur global encabezado por los países BRIC y mantener la expansión global hacia la explotación de los nuevos recursos naturales necesarios para las nuevas tecnologías. Principalmente les está interesando invertir en el Sahel, en la parte media de África que va de océano a océano, rica en estos materiales y, al mismo tiempo, crear vallas para detener las grandes migraciones a los países desarrollados.

Los norteamericanos han dicho que la otanización de Europa bien vale la pena porque con las ganancias de las ventas de los energéticos y alimentos pagarán los gastos realizados en Ucrania. Negocio rentista redondo que se enmarca perfectamente dentro del modus operandi de imperialismo. Los europeos en mayor cantidad, pero en general la población mundial, está subsidiando los gastos de defensa, la guerra pues, incluso los programas de gasto interno de los EE.UU. Quienes hemos vivido bajo el yugo militar y financiero de los norteamericanos, la estrategia de subdesarrollo, nos damos cuenta, entonces, que esta nueva guerra fría, este proyecto armamentista,  no se libra sólo contra Rusia y China, sino que puede ser contra cualquier país que se resista a la privatización y la financiarización bajo el patrocinio de Estados Unidos. Si no, recordemos qué pasó con el Movimiento de los Países No Alineados surgido en la epoca de los años sesenta.

El problema para EE.UU. es que el mundo está cambiando en el sentido de que ya varios países han entendido el juego y se están preparando para no depender y construir alternativas propias, unas con más éxito que otras. La ventaja que tienen es que la economía capitalista mundial ha perdido fuerza. Las tensiones en los mercados de energía y alimentos ya eran claras desde el 2021 por las restricciones de la pandemia que no termina, al igual que la inflación que se ha acelerado con las alzas de precios derivados de la guerra. Los norteamericanos dicen que todo esto se puede controlar sin sacrificar ganancias, aunque haya algunas cifras no respalden esa afirmación, pues según el Banco Mundial el precio de la guerra nos lleva a un riesgo de estanflación y a una fuerte desaceleración del crecimiento de los países desarrollados; además, de que la guerra significa es un desastre humanitario con la muerte de miles de personas y obliga a otros tantos a migrar. En ese sentido, el Banco mundial prevé que las economías avanzadas se desaceleren y que derivado de la pandemia y la guerra habrá crecimientos muy por debajo de las tendencias de los años anteriores. Para los exportadores de petróleo y alimentos el impacto será menor cosa que no sucederá con el resto del mundo que está pagando un alto costo.

Estados Unidos como todos los imperios dependen del tributo extranjero y del monopolio de la llamada diplomacia de dólar. Hoy Europa está pagando el déficit norteamericano, pero ya están saliendo voces o problemas alertando de que esa etapa de crecimiento constante y estable del que habla el gobierno norteamericano, depende de Europa. En ese sentido, el manifiesto en defensa de la humanidad acordado en junio de 2022 en la Asamblea Internacional No Más OTAN, reivindica lo que tanto teme occidente, esto es, que “hay esperanza y que esta florece con la emergencia de un mundo pluripolar y multicéntrico, y el creciente anhelo de construir alternativas antisistémicas para la humanidad.” Francia está punto de declararse economía de guerra, Alemania, por su parte, busca declararse en emergencia energética, Austria ordena cambiar de gas a petróleo donde se pueda y en España la alianza de la izquierda en el gobierno se tambalea por el presupuesto de guerra.

Los norteamericanos y aliados están pensando en alargar la guerra para provocar el mayor daño a Rusia, de tal manera que se vuelva totalmente subordinada de ellos y, al mismo tiempo, darse un espacio para recuperar la inversión lo antes posible. Empero, como se observa, Rusia no se ha desgastado pues conociendo al imperio se ha preparado bien y poseen en abundancia lo que otros países europeos no tienen. Más bien, vemos que los que se han desgastado son los países europeos que van a comprar más caros alimentos, energéticos y fertilizantes, deben destinar parte de su presupuesto para recuperar las armas y el dinero que enviaron a Ucrania y para el presupuesto destinado a los gastos de defensa, disminuyendo lo destinado a programas prioritarios, y han olvidado el tan anhelado programa de hacer una transición energética.

Nada fácil la tienen, pues mientras más se alargue el conflicto en Ucrania más se tiene que aumentar el apoyo bélico, económico y la gente se irá dando cuenta de los verdaderos intereses en juego generando un descontento. Por lo pronto, ante esas voces iniciales que ya se manifiestan en mundo, se ha incentivado la propaganda culpando a Rusia y a Vladimir Putin de la situación. El presidente Biden mismo ha dicho repetidamente la palabra rusia para indicar al culpable. Pero la propaganda y la guerra por encargo en Ucrania no puede mantenerse en el tiempo sin desgastarse. La guerra tiene su propia lógica y sus límites y cuando el negocio de la guerra ya no da ganancias y las pérdidas humanas y económicas son muchas, lleva a la retirada, que para muchos puede calificada como un fracaso. De Vietnam a Afganistán hay innumerables muestras de ello.

La guerra fría demuestra los temores que todo imperialismo tiene de perder su economía rentista global ante la aparición de otro sistema; no accidentalmente tiene regados por todo el mundo bases militares. A pesar de ello, la guerra en Ucrania nos muestra que estamos ante una inminente ruptura global. La guerra fría es una lucha por imponer el capitalismo financiero, donde los recursos naturales y humanos serán privatizados y concentrados en pocas manos, frente a un grupo de países que defienden un mundo multipolar y multicéntrico, encabezados por Rusia y China, basado en la autosuficiencia y una prosperidad interna generalizada. Básicamente podemos hablar de un conflicto entre el capitalismo financiero y un capitalismo que tiende hacia el socialismo como sistema económico. El futuro está en disputa, por lo que tenemos que avanzar en el sur global para el desarrollo responsable.

México | Número de usuarios de internet creció 6.74% en 2021: Inegi

Con información de El Economista

El número de usuarios de internet en México creció 6.74% en 2021, para alcanzar los 88.6 millones de mexicanos y mexicanas que cuentan con alguna forma de acceso a la red de redes, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2021, realizada por el Inegi y el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

El instituto de estadística de México y el regulador de las telecomunicaciones publicaron los resultados de la encuesta que sirve para conocer el acceso a tecnologías de la información en los hogares mexicanos y en la cual se advierte que 75.6% de la población con 6 años o más en México tiene acceso a internet, es decir cuatro puntos porcentuales más que en 2021, cuando había 83 millones de personas con acceso a internet en el país o 71.5 por ciento.

Brechas

Una mayor cantidad de hombres (76.5%) tienen acceso a internet en México frente a 74.8% de las mujeres, una constante en la medición por lo menos en las cinco encuestas más recientes. Los jóvenes de entre 18 y 24 años son quienes tienen mayor acceso a la red, con 93.4 por ciento. Le siguen los menores de entre 12 y 17 años y quienes tienen entre 25 y 34 años, con 90 por ciento. 

Las personas de entre 35 y 44 años tienen acceso a internet en 82.7% de los casos, mientras que quienes tienen un menor acceso a internet en México son quienes tienen más de 55 años, pues sólo 42.4% tiene acceso a internet. 

Aunque la brecha entre la población con acceso a internet en las ciudades y el campo se mantiene, ésta mostró una reducción de 2.1 puntos porcentuales respecto de los resultados de 2020. En 2021, 81.6% de la población de seis años o más con acceso a internet se concentró en las ciudades mientras que sólo 56.5% radica en el entorno rural.

Smartphone, el rey

La mayoría de quienes se conectaron a internet en México lo hicieron a través de un smartphone. Entre 2020 y 2021, el número de personas que se conectaron a internet a través de un teléfono celular pasó de 89.6 a 96.8%; mientras que el número de mexicanos que se conectó a través de un televisor inteligente (Smart TV) y de una consola de videojuegos también aumentaron considerablemente, al pasar de 12.4 a 25.7% y de 6.2 a 6.5%, respectivamente.

En sentido opuesto, las personas que se conectaron a la red a través de una computadora portátil, de una tablet o de una computadora de escritorio volvieron a registrar una caída por quinto año consecutivo, al disminuir en 10.4 y 17.7 puntos porcentuales, respectivamente.

Rescate de la Red Compartida es insuficiente si no se entienden las causas de la quiebra de Altán Redes

Con información de Salvador Vargas/DPLnews

El pasado 10 de junio, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció el rescate de Altán Redes, operador de la Red Compartida. El rescate considera la toma del control de la empresa de telecomunicaciones por parte del Estado, herencia de la reforma en materia de telecomunicaciones y radiodifusión promovida por Enrique Peña Nieto durante su administración.

En su conferencia de prensa, el mandatario mexicano señaló: “el Estado mexicano ya es socio mayoritario y ya tiene la dirección y la administración de la empresa. Así como compramos una refinería en Texas, ahora con los ahorros se logró tener ya la mayoría de la empresa Altán, que va a significar tener Internet en todos los pueblos e Internet en plazas públicas, en escuelas, en hospitales, en todos los sitios de interés colectivo”.

La Red Compartida nació en junio de 2013, como una iniciativa derivada de la reforma del sector y cuyo objetivo es impulsar la competencia y la cobertura de las telecomunicaciones en el territorio mexicano, ofreciendo el acceso a su infraestructura como operador exclusivamente de servicios mayoristas de telecomunicaciones a través de una red inalámbrica 4.5G y utilizando 90 MHz de la banda de 700 MHz.

El proyecto de la Red Compartida nació con una meta progresiva de cobertura de 92.2 por ciento de la población a más tardar el 24 de enero de 2024, cubriendo 111 Pueblos el 24 de enero 2022.

La Red Compartida opera actualmente bajo un esquema de Asociación Público-Privada (APP) en la que las inversiones, construcción y operación de la red es responsabilidad del socio privado, Altán Redes, mientras que por la parte pública, el Organismo Promotor de Inversión en Telecomunicaciones (Promtel) facilita el uso de la banda de 700 MHz bajo la figura de arrendamiento y es responsable de la administración del contrato de la APP.

El operador ganador de la licitación para operar la Red Compartida fue Altán Redes, que se comprometió a dar una cobertura de 92.2 por ciento dentro del territorio nacional en 2024, venciendo a Rivada Networks, excluida de la licitación por no cumplir con las bases del proceso al presentar fuera de tiempo la documentación sobre su garantía de seriedad por mil millones de pesos.

El 21 de marzo de 2018, Altán Redes inició operaciones con una cobertura de 32.2 por ciento de la población del país, cobertura superior al compromiso establecido por Altán Redes de 30 por ciento para esa fecha. Las localidades inicialmente cubiertas incluyeron la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Toluca, Querétaro, Puebla, Morelia, Colima, Tepic, Aguascalientes y Celaya, así como 29 Pueblos Mágicos.

Más de una año después, en septiembre de 2019, Altán llegó a cubrir 43 por ciento de la población total de México y 40 Pueblos Mágicos, así como más de 3 mil 200 localidades marginadas.

En enero de 2020, la red de Altán llegó a cubrir 50.18 por ciento de la población y 57 Pueblos Mágicos, incluidos 21 mil 067 pueblos rurales.

En un comunicado de prensa, Altán señaló que a finales de septiembre de 2021, logró dar cobertura a 68.89 por ciento de la población y 84 Pueblos Mágicos.

No obstante los avances señalados anteriormente, a finales de abril de 2021 el operador solicitó una prórroga para dar la cobertura comprometida de enero 2024 a enero 2028, misma que fue autorizada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

El motivo principal señalado por Altán Redes, manifestado al solicitar la prórroga, fue que requeriría mil 456 millones de dólares en los próximos tres años para cubrir los costos de la red, así como sanear sus finanzas, por lo que la prórroga del proyecto tenía como objetivo generar un punto neutro de generación de caja positiva en 2023 que le permitiera liquidar su deuda y cumplir con su compromiso de cobertura.

Poco después de solicitar la prórroga, Altán Redes anunció que la compañía entraba a concurso mercantil para reestructurar su deuda. La empresa señaló que estaba en negociaciones con sus acreedores y que dichas negociaciones caminaban de manera positiva, al mismo tiempo que contaba con el respaldo de sus accionistas y del gobierno.

Altán Redes reconoció una deuda que asciende a mil 500 millones de dólares. Dentro de los acreedores con las que más adeudos tiene se encuentran Nokia, Huawei, ICA Flour, Axtel, Telmex, AT&T, Telcel, Televisa y Telesites, entre muchas otras compañías de varios otros sectores económicos.

En el contexto anterior y en el entendido de que la situación de Altán Redes corría el riesgo de no salir avante a pesar del concurso mercantil, el gobierno de México definió un plan de rescate que fue avalado por el IFT, emitiendo una opinión favorable en materia de competencia económica sobre las modificaciones al contrato de concesión.

El rescate contempla un financiamiento por parte de accionistas y de la banca mexicana de desarrollo. Algunos accionistas convertirán deuda en acciones y otros accionistas, así como la banca mexicana de desarrollo, aportarán un crédito. Lo anterior le da el derecho a la banca mexicana de desarrollo de nombrar a la mayoría de los miembros del Consejo de Administración de Altán Redes, pero los derechos del fideicomiso paulatinamente se irán reduciendo y revirtiendo en favor de los accionistas conforme el crédito se vaya liquidando.

El rescate también considera una inyección de 388 millones de dólares. Bancomex, Banobras y Nafin otorgarán un crédito de 161 millones de dólares y la diferencia vendrá de proveedores (167 millones de dólares), accionistas (50.5 millones de dólares) y clientes (10 millones de dólares).

El crédito se garantizará a través de un fideicomiso en el cual se aportarán las acciones de Altán Redes y en el cual la banca tendrá aproximadamente 61 por ciento de los derechos del fideicomiso, y los accionistas el 39 por ciento restante.

Con el rescate, Altán Redes tiene el compromiso de ofrecer el servicio de la Red Compartida a 70 por ciento de la población para noviembre de 2022; a 85 por ciento para enero de 2027 y a 92.2 por ciento para enero de 2028.

Para algunos analistas, el recate de Altán Redes viola el T-MEC en función de que el capítulo 18 de “Telecomunicaciones” del tratado con Estados Unidos y Canadá establece que el Estado mexicano debe evitar acciones que otorguen un trato más favorable a alguno de los proveedores de telecomunicaciones, ya sea público o privado.

El razonamiento de este punto dentro del T-MEC tiene el objetivo de garantizar que todos los competidores tengan condiciones de igualdad de competencia, y que ninguno de ellos utilice alguna ventaja que limite la competencia o que desplace a sus competidores o que se impongan restricciones de entrada al mercado. 

Sobre el punto anterior, la Secretaría de Economía manifestó que “el financiamiento recibido por parte de Bancomext no contraviene las disposiciones contenidas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. El Estado mexicano garantizará que actuará con imparcialidad, respetando a cabalidad lo previsto en el capítulo 18 Telecomunicaciones del T-MEC”.

Por su parte, el IFT validó el rescate del gobierno y manifestó que la intervención no traerá problemas a la competencia. Asimismo, el regulador manifestó que no se prevé que la reconfiguración de accionistas tenga por objeto conferir poder sustancial a las partes involucradas, ni establecer barreras a la entrada. 

A pesar de lo anterior, el rescate provocará un conflicto de interés en función de que el gobierno se va a supervisar a sí mismo, ya que el Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (Promtel) es el supervisor del despliegue de la Red Compartida, lo cual genera un claro conflicto de interés que permitirá al Estado mexicano competir y regular al mismo tiempo. 

De hecho, el rescate de Altán Redes representa una medida con la que ningún otro operador en el mercado mexicano sería favorecido, lo cual genera una práctica anticompetitiva. 

Es importante señalar que Altán Redes inició operaciones en áreas rentables que ya tenían cobertura por parte de los operadores tradicionales como Telcel, AT&T y Telefónica Movistar, así como por los Operadores Móviles Virtuales (OMVs). 

En este sentido, habrá que entender que las áreas por cubrir para lograr la cobertura de 92.2 por ciento de la población representan un mayor reto para Altán Redes, ya que son áreas rurales de difícil acceso y poco rentables, por lo que si operar en zonas ya cubiertas y rentables provocó la quiebra de Altán Redes, es muy posible que ante un escenario de mayor complejidad, el operador requiera un segundo recate en el futuro, en función de que el rescate actual no modifica la operación o modelo de negocios que provocó el concurso mercantil de la Red Compartida.

Por tal motivo es importante que se haga una nueva revisión de la viabilidad del proyecto en los términos que se encuentra operando actualmente, así como una reestructura de la iniciativa en función de las áreas o aspectos que se deban corregir. El rescate no basta y será insuficiente en tanto no se corrijan las causas que provocaron la quiebra de Altán Redes.

Por otra parte, la otra iniciativa gubernamental llamada “CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos”, que está desplegando una red para ofrecer servicios de telecomunicaciones, no tiene la capacidad de llegar a toda la población, en función de que el proyecto de la CFE es primordialmente el transporte y requiere de la red de acceso que le proporciona la Red Compartida, por lo que el rescate es también el rescate de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos.

Por último, llevar Internet a todo el país representa un gran esfuerzo por parte del Estado, por lo que es importante valorar otro tipo de alternativas en las que participe en mayor medida la iniciativa privada con experiencia en el mercado, proporcionándoles incentivos para conectar a la población más alejada. 

Tales incentivos podrían ser de tipo fiscal e incluso reducir los precios del espectro con compromisos de cobertura. Por ejemplo, recientemente la Comisión Reguladora de Comunicaciones de Colombia ha relajado una serie de medidas regulatorias relacionadas con el despliegue de redes rurales. A través de la Resolución N° 6755, los proveedores de Internet (ISPs) que dan servicios a menos de 30 mil suscriptores y atienden áreas rurales, remotas y de difícil acceso, ya no están obligados a seguir las reglas del sector relacionadas con el servicio al usuario, compensación e indicadores de medición. 

En ese mismo tenor, en junio de 2022 Brasil eliminó las cargas impositivas a los servicios de telefonía e Internet, al considerarlos como “esenciales” para la vida humana, haciendo estos servicios más asequibles para la población. 

Medidas similares a las anteriores, adaptadas al mercado mexicano, podrían ser exitosas para lograr la conectividad de todo el territorio nacional. 

Telmex logró utilidades por primera vez en varios trimestres, pero redujo en 45% su inversión a redes

Con información de Nicolás Lucas-El Economista

Teléfonos de México consiguió una utilidad neta de 3,532 millones de pesos en el cuarto trimestre de 2021, en contraste con la pérdida neta de 430 millones de pesos registrada en el mismo trimestre del año 2020.

Esta es la primera ocasión en alrededor de diez trimestres en que Telmex consigue una utilidad neta para su operación y estaría asociada a la venta de activos relacionados con infraestructura pasiva de torres y cobre.

La compañía ingresó 30,798 millones de pesos entre octubre y diciembre de 2021, 35.1% sobre el dato del mismo periodo de un año antes.

De no haber ocurrido la venta de activos, los ingresos trimestrales se habrían ubicado en 23,805 millones de pesos, apenas 1,012 millones de pesos, 4.4%, arriba de las entradas reportadas para el cuarto trimestre de 2020.

No está claro si la venta de activos no estratégicos le reportó a Telmex una entrada extraordinaria de 6,993 millones de pesos en el trimestre.

Las alzas en los ingresos obedecieron también por mayores ventas de servicios de Internet y soluciones de valor agregado, que compensaron los descensos en los servicios de voz tradicional.

Telmex tuvo un Ebitda de 13,422 millones de pesos en el trimestre, frente a los 5,830 millones del mismo trimestre de un año atrás.

“La utilidad de operación ascendió a 8,524 millones de pesos. Sin considerar la venta de activos, el Ebitda hubiera ascendido a 6,479 millones de pesos, un incremento de 11.1% con respecto al mismo periodo de 2020 y la utilidad de operación hubiera ascendido a 1,581 millones de pesos”, informó Telmex a sus inversionistas.

Telmex invirtió 2,998 millones de pesos entre octubre y diciembre de 2021, dinero que se dirigió al crecimiento y mantenimiento de su red transporte y de última milla.

La inversión trimestral de Telmex se ubicó en 45.40% por debajo de lo invertido por la compañía en el cuarto trimestre de 2020: 5,491 millones de pesos.

Al 31 de diciembre de 2021, la deuda total de Telmex ascendió al equivalente de 28,494 millones de pesos, un incremento del 3.2% con respecto al nivel observado del cierre de diciembre de 2020, dijo la empresa en su reporte financiero a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

En el trimestre, Telmex registró 9.5 millones de suscriptores únicos. En la medición de usuarios únicos, reportó 21 millones 408,000 unidades generadoras de ingresos, de las que se desglosan 10 millones 37,000 cuentas de banda ancha y 11 millones 371,000 suscripciones de voz.

México | Redes de 400G, infraestructuras de red que envían información a 400 Gigabits

América Latina y desde luego México presentan una necesidad imperante de infraestructura de telecomunicaciones, después de que el confinamiento sanitario provocado por la pandemia de coronavirus duplicó en 2020 la demanda del servicio de Internet de banda ancha fija, presionando todavía más las redes, ahora para el uso aplicaciones productivas o educativas y en segundo plano para aquellas del entretenimiento.

Esto quedó demostrado cuando la demanda de infraestructura para aplicaciones de teletrabajo saturó la capacidad de las redes ya instaladas, provocando a su vez disminuciones de velocidad en la banda ancha fija de varios países latinoamericanos, por ejemplo, de Chile y Ecuador, donde la velocidad de navegación se redujo hasta en 19.6% por la presión que sufrieron las redes, de acuerdo con un informe del CAF-Banco de Desarrollo de América Latina.

La pandemia también desveló que el 38% de los latinoamericanos no tienen un acceso real al servicio de Internet y esto es por la escasez de infraestructura instalada en toda la región, de Chile a México. Más crítico, según un informe del Banco Mundial para el año 2021, sólo el 9.9% de los hogares latinoamericanos cuentan con un acceso a Internet a través de una conexión por fibra óptica de alta calidad.

Furukawa Electric LatAm ve en este diagnóstico la posibilidad de crecer ese 68% de penetración de Internet que presenta la región de América Latina al inicio del año 2022, con la disposición de una amplia cartera de soluciones de infraestructura para aumentar la conectividad en toda la región y, además, con soluciones desarrolladas en tecnología amigable con el ambiente.

Furukawa 400G Ready es parte de la estrategia de esta compañía japonesa con más 130 años de historia y casi una década en México para apoyar a los operadores de telecomunicaciones y gobiernos a mejorar la penetración de Internet, aquí con consultoría y soluciones de cableado estructurado, de cobre o fibra óptica de alta capacidad; con componentes para data centers y además con insumos que respetan el ambiente y con una vida útil de hasta 25 años.

La compañía advierte desde ahora que la demanda por la banda ancha fija seguirá en aumento y evolucionando, hacia nuevas redes más robustas, más veloces y amigables.

Hoy, las redes de 400G son aquellas infraestructuras de red que envían información a 400 Gigabits por segundo (400G). Estas son redes que pueden enrutar y transportar de mejor manera la información y gestionarla en todo su trayecto, en contraste con otras infraestructuras anteriores. Algunas de estas redes son evoluciones desde otras anteriores que corrían a diez, cuarenta y cien gigabits apenas hacía un lustro, porque la alta demanda de capacidad ha obligado a la industria a pensar pronto en redes más potentes y es por eso que algunas de las redes 400G ya empiezan a ser una realidad en el mercado de la mano de Furukawa Electric.

“HAY MUCHA NECESIDAD DE TELECOMUNICACIONES DE LO QUE FUE EL INICIO DE LA PANDEMIA AL DÍA DE HOY Y TODAVÍA NO SE HAN CONECTADO TODOS LOS QUE SE DEBEN CONECTAR. HA IDO CRECIENDO LA COBERTURA, PERO TAMBIÉN MUCHO MÁS LAS EXIGENCIAS, POR ELLO DEBEMOS ESTAR PREPARADOS PARA LAS REDES DE 400G DIJO RAFAEL GOES DE LA INGENIERÍA DE PRODUCTO Y APLICACIONES, DE FURUKAWA ELECTRIC LATAM “LA CONECTIVIDAD CON 400G SE HABLA AHORA PARA DATA CENTERS YA INSTALADOS, PERO DEBEMOS SOLVENTAR EL FUTURO CON LAS TASAS DE TRASFERENCIA PARA LAS SOLUCIONES QUE VIENEN; YA QUE, POR EJEMPLO, LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL REQUERIRÁ DE MUCHO ANCHO DE BANDA PARA PODER TRABAJAR (…) TENEMOS TAMBIÉN QUE VISUALIZAR EL FUTURO EN SOLUCIONES MODULARES”.

Con esto, Goes que las necesidades de los usuarios, empresas, órganos de gobierno o consumidores finales, pasa porque todos ellos requieren de soluciones particulares, con infraestructuras específicas y escalables.

Furukawa Electric quiere llevar a los operadores y gobiernos por la mejor ruta en la construcción de infraestructuras de telecomunicaciones, para que así más pronto pueda abatirse la brecha digital en América Latina.

“Es importante que visualicemos soluciones modulares cuando utilizamos soluciones de impacto, que nos ayuden a poder trabajar en interior y en campo, por eso es importante identificar los medios para trabajar y el mercado, para llevar cableado estructurado y sus componentes y hacer nueva infraestructura”, dijo Rafael Goes.

“El tema de hoy es conectar soluciones que nos apoyen a ser más rápidos y precisos, superando la calidad de lo tradicional con paneles que son totalmente armables (…) Es muy importante que podamos visualizar lo que tenemos instalado para poder estructurar nuestro crecimiento acorde a las demandas que los clientes exigen, para eso es necesario conocer la evolución del cableado y de la tecnología”.

Furukawa Electric cuenta así con el programa 400G Ready de innovación, robustez y respeto a la ecología, pero con también consultoría de preventa y posventa, pero sobre todo con un apoyo apegado a la necesidad particular de cada cliente.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

México | Podcast 2022: 34 millones de usuarios escucharán un podcast al mes

Lejos ha quedado el tiempo en el que El podcast de Olallo Rubio era el único podcast en México. Desde entonces (2005) y sobre todo en años recientes, cada vez más personas escuchan podcast producidos por casas productoras, grupos de medios y productores independientes que en 2022 alcanzarán a una audiencia de 34 millones de mexicanos.       

En 2020, 22 millones de personas en México escucharon un podcast mensualmente. Esta cifra aumentó a 28 millones de personas en 2021 y de acuerdo con el Global Entertainment & Media Outlook 2021–2025 de PwC, en 2022 se estima que este tipo de contenido alcance a 34 millones de personas. Para 2025, la consultora proyecta que un tercio de la población mexicana (40 millones) escuche al menos un podcast al mes.

El aumento en el consumo de podcast en México también se evidencia con el incremento en el gasto en publicidad en podcast que hacen las marcas. Según el reporte de PwC, el gasto en publicidad para podcast en 2022 será de 21 millones de dólares y proyecta que para 2025, esta cifra crezca hasta los 44 millones de dólares.

Para eMarketer, sin embargo, si bien la velocidad de crecimiento del número de oyentes de podcast en México será de doble dígito, con 13.5%, el total de la audiencia de podcast en el país será 25.8% de los usuarios de internet en México, es decir, casi 22 millones de personas, lo que dista de los 34 millones proyectados por PwC.   

Oyente hispano   

En América Latina, España y Estados Unidos, una de cada cinco personas que escuchan podcast en español frecuentemente es mexicana, según los resultados de la Encuesta Pod 2021, que se ha convertido en un referente entre las fuentes de información sobre las audiencias de podcast en español y que fue realizada a partir de la información provista por 2,051 personas que se consideran oyentes activos de podcast.

El perfil del oyente de podcast en América Latina, de acuerdo con la Encuesta Pod 2021, está integrado en su mayoría por hombres (53.68% frente a 43.78% de mujeres), de entre 25 y 44 años de edad, que son empleados a tiempo completo y que tienen un nivel educativo alto, pues siete de cada 10 tiene estudios universitarios.

La mayoría de la audiencia de podcast en español usa el teléfono (smartphone) para acceder a este tipo de contenido, el cual suele escuchar mientras realiza alguna tarea del hogar, mientras cocina, camina, trabaja o descansa. Los oyentes escuchan podcast principalmente porque quieren aprender algo nuevo, pero también para entretenerse y para distraerse.  

Narración y conversación seducen a la audiencia     

Dado que Spotify es la plataforma que domina, de forma avasalladora, el mercado del contenido de audio en streaming, es posible tomar  la lista de podcast más escuchados en México a través de esta aplicación como un retrato de las preferencias de la audiencia de podcast en el país.

Según los primeros 10 lugares de este ránking para 2021, los podcast narrativos y los de entretenimiento están entre los más escuchados de las audiencias mexicanas. El podcast conversacional (chatcast) de comedia La cotorrisa, que también se transmite en video a través de YouTube y Facebook, fue el más escuchado por los mexicanos en 2021. 

Le sigue Leyendas Legendarias, un podcast que mezcla la narración y la conversación y que es producido por Sonoro, una de las casas productoras de México que ha apostado con fuerza por la narración, con series como Toxicomanía, que fue producido y protagonizado por el actor Luis Gerardo Méndez, o Sed, que protagoniza Tenoch Huerta. En tercer lugar quedó un podcast de historias de terror: Relatos de la noche.

Podcast más escuchados en México en 2021:

  • La Cotorrisa
  • Leyendas Legendarias
  • Relatos de la noche
  • Creativo
  • Se regalan dudas
  • Horóscopo de hoy
  • Caso 63
  • Enciende tu mente
  • Martha Debayle
  • Te vas a morir      

Esta lista muestra cierta diversidad entre los contenidos de ficción, aquellos dedicados al entretenimiento y los que se orientan a la superación personal, al mismo tiempo que varios de estos podcast son producidos de forma independiente o desde casas productoras nacionales, como Sonoro. 

Todo esto se concentra en una plataforma como Spotify que tiene una participación del mercado de acceso a contenidos digitales de audio de 85.8% en México, según The Ciu, y que es la aplicación utilizada por 75% de quienes respondieron la Encuesta Pod 2021 en América Latina, España y Estados Unidos. En 2005 había un solo podcast en México y en 2022 hay una sola plataforma.

Con información El Economista

CFE Telecomunicaciones abre vacante para su dirección sin exigir experiencia en el sector

Para asumir el cargo de director de CFE Telecom e Internet para Todos ya no será necesario tener experiencia en el sector, capacidad ni prestigio profesional.

Esto, luego de que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) eliminara los criterios para ocupar el puesto de director general al eliminar el último párrafo del artículo 18 del Acuerdo por el que se crea la subisidiaria de CFE publicado en agosto de 2019.

El párrafo eliminado refiere que el director general deberá reunir los requisitos señalados en el artículo 19 de la Ley Federal de Electricidad, el cual a su vez señala que “los consejeros (…) deberán ser designados en razón de su experiencia, capacidad y prestigio profesional”.

Además, deben reunir varios requisitos, entre ellos, contar con título profesional en las áreas afines, haberse desempeñado durante al menos 10 años en actividades que proporcionen experiencia para el cargo, no estar habilitado o ser motivo de investigación.

Dirección lleva sin titular desde 2021

Desde junio de 2021, la dirección general de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos está acéfala tras la muerte de Raymundo Artis Espriú, quien fuera el titular de la subsidiaria desde su creación en 2019.

En abril del año pasado, casi dos años después de su creación, CFE Telecom emitió sus lineamientos, entre los cuales destaca que ejercerá sus recursos de forma directa e independiente, además de cumplir con mecanismos de rendición de cuentas.

Para 2022, el presupuesto para CFE Telecoumunicaciones e Internet para Todos es de 6,227.2 millones de pesos, un monto 202.1% superior al presupuesto asignado en 2021.

La primera licitación 5G de México se llamará IFT-12, aceptaría postores de otras industrias y arranca en septiembre

Con información de El Economista

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) ya organiza la primera licitación mexicana de bandas radioeléctricas que son idóneas para la prestación de servicios de quinta generación o 5G, una tecnología que puede redefinir la experiencia de comunicación de los 90 millones de clientes celulares que atiende el mercado masivo de este país y que también puede propulsar la planta industrial y el intercambio comercial de México con el mundo, valorado en 2,000 millones de dólares por cada día del 2021.

La venidera subasta de 5G se trata de un proceso identificado como “Licitación IFT-12” e iniciará su primera etapa en septiembre con la presentación de una propuesta de bases de licitación que irá a consulta pública, para que la industria y otros actores interesados hagan allí retroalimentación con el IFT y entonces la subasta salga bien pulida semanas después.

Las bandas ya consideradas de manera oficial para este concurso son aquellas de los 600 MHz, de los 800 y 850 MHz; de los 1.5 Gigahertz (GHz), también llamada “Banda L”, y de los 3.5 GHz; todo un paquete heterogéneo de frecuencias con distinta naturaleza técnica para llevar capacidad y cobertura de 5G por todo México, basado en lo que el mercado demande de esa tecnología en cada región en particular.

Una de las novedades de este concurso de bandas para servicios de telecomunicaciones de nueva generación como es la 5G está en que se perfila aceptar a concursantes que no sean operadores del servicio como son Telcel, AT&T, Movistar u otros; pero que su objeto de negocio sí pueda estar relacionado o necesitado de alguna manera de una banda o bandas anteriormente mencionadas.

Alejandro Navarrete Torres, director general de la Unidad de Espectro Radioeléctrico del IFT, defiende que México es puntero en el despeje y disponibilidad de bandas radioeléctricas para la composición de productos 5G, después de que Brasil, Chile, Uruguay, la República Dominicana y Puerto Rico ya hicieron sus primeras demostraciones con esa tecnología, y por lo que se acusa al IFT de rezagos. “México será pionero de 5G en América Latina y a los hechos, el IFT se remite”, dice Navarrete en esta entrevista, la primera que concede en 2022.

Los operadores y los vendors nos vienen ilusionando con los despliegues de 5G desde el 2017, pero aún no hay algo masivo. ¿Cree usted que México tendrá mejor suerte con esa tecnología en 2022?

—Este 2022 será, indiscutiblemente el año de 5G para México. No sólo por la madurez de la tecnología y por las condiciones y anuncios que se están dando, como el que hizo AT&T. En términos de 5G, traemos buenas noticias para próximas semanas y meses:

Ya estamos trabajando en lo que llamaremos la licitación IFT-12. En este proceso tenemos pensado poner a disposición del mercado varias bandas que claramente son susceptibles para el despliegue de servicios de 5G. Nosotros somos neutrales y no obligamos a que se preste un servicio con una tecnología en particular. Pero sí, como se va desarrollando el mercado, vemos que estas bandas irán para esos servicios.

Las bandas L, de 3.5 GHz y de los 600 MHz… se sabía ya que iban para concurso de 5G. ¿Qué podría agregar sobre la explotación de esos espectros?

—La banda de los 600 MHz ya se licitó en Estados Unidos y Canadá, y por supuesto que para servicios de 5G en esos países, por lo que se prevé que también se ofrezcan con ella servicios de 5G en México. Allí, en los 600 MHz, estamos con un bloque de 35 más 35 Megahertz, un total de 70 MHz. Es una banda de espectro bajo que significa que puede cubrir grandes regiones geográficas, pero no necesariamente con altas tasas de transmisión.

Vamos a incluir además otras dos bandas de espectro bajo, que son las 800 MHz y de 850 MHz. La de 800 MHz la pusimos a disposición del mercado en las regiones celulares 5 a 9 en la licitación IFT-10, y vamos a volver a someterlas a consideración del mercado, pero con mejores condiciones para que haya más interesados. Y para las regiones 1 a 4, vamos incluir el espectro de los 850 MHz. Con todo eso vamos a tener espectro a nivel nacional en espectro bajo, a través de las bandas de los 800 y 850 MHz.

Para que funcione mejor, la idea es colocarlo a nivel de Área Básica de Servicio (ABS), para que puedan haber muchos más operadores, digamos, no sólo los grandes y que entonces puedan entrar al mercado los operadores medianos y especialmente los chicos o locales. No queremos más como IFT-10, donde la única ABS que se asignó fue la 9.01 de la Ciudad de México.

En cuanto las bandas medias, vamos con la Banda L, que va de los 1427 a los 1518 Megahertz. Es un espectro que generalmente se utiliza para aquello que se conoce en la industria como servicio descendiente complementario. Esta banda se puede vincular bien con la banda que va de los 3.33 a los 3.80 GHz.

Traemos entonces una combinación de espectro muy interesante para el mercado. Tenemos así: dos bloques muy importantes de espectro radioeléctrico, considerando lo que tenemos en los 600 MHz y los 800 y 850 MHz, más las porciones de bandas medias en 1.5 GHz y de 3.5 GHz. Esta es la oferta que pondremos a disposición del mercado. Nuestra idea es sacarlo a mediados de este año en su etapa de consulta pública, para que la industria y el Comité de 5G nos ayuden a dar luz, y salgamos con un concurso que atienda las necesidades y naturalezas del mercado y las propias bandas. Por eso este sería el año de 5G para nuestro país e independientemente de los esfuerzos que están haciendo y seguirán haciendo los operadores con el espectro que ya tienen.

¿Podría detallar un poco más la manera en que se concursaría la banda de los 600 MHz? ¿Cuántos operadores pueden caber en esa banda?

—Aún estamos previendo cómo segmentarla, tanto el tamaño de los bloques y cuántas áreas geográficas para ponerla a disposición del mercado. No quiere decir que habrá sólo bloques nacionales o bloques regionales. Aún hay margen para que pueda haber una combinación de algunos bloques nacionales con algunos bloques regionales. Los bloques nacionales tendrían un tamaño y los regionales, otros.

Pensando en voz alta… Los operadores podrían tener allí bloques de 5 más 5 MHz o de 10 más 10 MHz, o combinaciones de bloques de hasta 15 más 15 MHz. Si tenemos un total de 35 más 35, se pueden segmentar de la manera más eficiente para tanto la provisión de los servicios, como la promoción de la competencia a nivel nacional con operadores grandes, medianos y los locales. Queremos abrir la puerta para todos.

¿Sigue viendo entonces el IFT que la entrada de un nuevo gran actor al mercado es posible?

—Nuestra misión es promover la máxima concurrencia. Esperamos que los grandes estén presentes en esta licitación, pero queremos promover también la oferta de estas frecuencias entre operadores que no necesariamente tengan cobertura nacional. ¿Se ve más difícil que entre un nuevo proveedor nacional? Sí, pero no imposible y mientras sí vemos muy factible que entren no uno, sino varios tiradores locales que tengan mucho interés por atender su propio mercado. Varios ya nos han manifestado su interés propio. Hay empresas que quieren dejar de depender del espectro libre o del arrendamiento con terceros.

En la industria hay quien dice que las inversiones para 5G son tan intensivas y tan abultadas, que llegará un momento en que los promotores de esa tecnología serán empresas que no tienen nada que ver con telecomunicaciones… Entonces, ¿aceptaría el IFT que en esta subasta entren consorcios partiendo de esa premisa?

—Sí. En la licitación se contempla tres figuras: que se pueda participar por persona física, por persona moral o por consorcio. Ya tuvimos un ejemplo con una licitación de radio. Ahora, abriremos oportunidad a que empresas que tengan un interés común en participar, que pueda participar y que nos entreguen toda la información que quiénes son los que integran ese consorcio y si ganan las bandas, que demuestren la conformación y explotación como consorcio. Este es un esquema y legalmente podrían funcionar sin ningún problema.

Está claro que esto de 5G no es solamente un Internet ultrarrápido para ver YouTube… Cada banda puede ser más idónea para un sector productivo o el mercado masivo. Por ejemplo, una banda más apta para la minería, otra en el sector automotriz y una más para las comunicaciones celulares… ¿Podría entonces el IFT en esta licitación determinar frecuencias muy precisas para cada caso en particular?

—Esto es un nuevo ecosistema, es más que un Internet rápido. 5G es cobertura, capacidad, penetración; es mercado, región, industria… Es naturaleza técnica de las bandas.

Entonces, una de las ideas que tenemos en la mesa es poner a disposición del mercado todo el espectro disponible para los servicios de los operadores comunes. Pero estamos evaluando como posibilidad si partes de todos esos bloques se pueden reservar para lo que se llaman verticales y que se puedan asignar por procesos de asignación pública u otro proceso que permita la ley, a empresas de sectores industriales en lo particular.

Sobre las empresas… Telcel y AT&T, según sus reportes a Bolsa, tienen el recurso para comprar bandas, y Movistar ya dijo que usará las bandas de la segunda. ¿Creen en el IFT que Altán se interesará por la subasta 5G, aun viviendo un atribulado momento financiero?

—Dependerá de la propia empresa y por las circunstancias en la que se encuentra. Pero cierto es que una empresa que tenga una combinación más rica de espectro podrá tener una mejor oferta, un portafolio más robusto y atractivo para sus clientes. En ese sentido, sí pudiera ser atractivo entrar al concurso si están en posibilidades. Eso hay que preguntárselos a ellos por la circunstancia que atraviesan.

Hace un año, el IFT preveía que al final del 2021 saldría la licitación 5G de México, ahora dice que va a septiembre. ¿Qué diría a quienes alegan que el país ya se rezagó y que se durmió otros seis meses?

—Esto no es un concurso y si fuera, traemos un buen juego. México será pionero en 5G en toda América Latina, sin lugar a dudas. A los hechos, el IFT se remite:

México es el único país de Latinoamérica que ya tiene completamente liberada la banda de los 600 MHz y ahora vamos a concursarla para 5G; hay que recordarlo, nadie más la tiene libre y nadie más la puede licitar; sí, Colombia está en eso, pero todavía no puede. Y los otros países ni siquiera han terminado el apagón analógico. Muchos todavía tienen espectro ocupado en la banda de los 700 MHz y algunos ha liberado esa banda parcialmente.  

Entonces es que allí, México va muy adelante. ¿Por qué alguien diría que México va atrasado? No hay que ver lo que se va licitar, sino lo que ya está asignado y construido. Los que dicen que ya nos ganaron porque otros ya asignaron espectro, perdón, pero ese mismo espectro México lo asignó hace varios años, pues, insisto, no es lo mismo asignar espectro, que construir una red nacional con ese espectro. Hay que ver las señales, como lo que hizo AT&T y lo que está por venir: que México será claramente un líder de la región en los despliegues de 5G.

”El proyecto de Aldeas Inteligentes tiene un sesgo”, advierten especialistas

La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) creó el proyecto Aldeas Inteligentes, Bienestar Sostenible con el que busca brindar conectividad satelital gratuita a sitios públicos en localidades rurales para que puedan aprovechar las posibilidades y los recursos de internet.

De acuerdo con el plan, para poder participar en el proyecto, las zonas deberán tener una vocación económica agrícola o pesquera, con potencial de turismo sostenible, que se ubiquen en áreas protegidas, o que el 50% de la población productiva sea femenina o indígena, y que tenga una matrícula escolar mayor al 20%.

Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi), explicó que el diseño de Aldeas Inteligentes para conectar pueblos es interesante, sin embargo al delimitar sólo a zonas con potencial económico, discrimina a sitios que quizá no tiene esa vocación pero que requieren de conectividad para su desarrollo no sólo monetario, también educativo.

“Este plan sólo vincula pueblos que tienen algún potencial de desarrollo económico a través de una actividad primaria como la agricultora, pero la conectividad es universal y un derecho fundamental, tú tendrías (gobierno) que conectar a todos y hacer inteligentes a todos los pueblos no sólo con el enfoque económico. Lo que te permite la conectividad es llevar el desarrollo en donde lo no hay.”, expresó.

Por su parte, Michel Hernández Tafoya, director del Observatorio de las Telecomunicaciones de México (Observatel), aseguró que la SICT no debe delimitar criterios económicos para determinar qué pueblos deben ser conectados.

“Una zona vulnerable no es necesariamente aquella que tenga una vocación económica, sea lo que eso signifique, porque puede ser una que por condiciones orográficas requieran de acceso a concetividad como Creel, en Chihuahua, en donde hay un sector industrial y agrícola muy intenso, pero apenas tienen 3G y muchos 2G”, aseguró.}

La dependencia a cargo de Jorge Arganis Díaz Leal precisó que al 30 de noviembre de 2021, se instalaron 50 Aldeas Inteligentes en 11 estados de la república, en donde Chiapas contó con 18, seguido de Oaxaca con 8. Sin embargo, no precisó los pueblos que conectó ni cuántas personas han sido beneficiadas por este proyecto.

Los retos que implica desarrollar Aldeas Inteligentes

Actualmente el programa se vale de la tecnología satelital, obtenida como contraprestación de la Capacidad Satelital Reservada del Estado Mexicano.

Para los expertos el uso de la tecnología satelital en un principio puede ser funcional, pero para llegar a los objetivos que busca una Aldea Digital se requiere de mayores conexiones y enlaces más desarrollados. También se necesitan dispositivos y un trabajo conjunto con servicios educativos y de salud para que los pobladores desarrollen habilidades tecnológicas.

De acuerdo con la SICT una vez que los pueblos se convierten en Aldeas Inteligentes y utilizan la tecnología y consolidan su apropiación, se reducen las brechas sociales, la inclusión financiera, el desarrollo de habilidades digitales, el intercambio de conocimiento con otras comunidades, así como la telemedicina o el teletrabajo.

Experiencias en otros países

La creación de Aldeas Inteligentes, diseño creado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo especializado en telecomunicaciones de la Organización de las Naciones Unidas, ha sido un intento interesante para conectar e impulsar el desarrollo económico de pueblos en África y Filipinas y Perú en América Latina, sin embargo, aún no hay resultado palpables de su funcionamiento.

Con información de CNNexpansión

México tiene, todavía, un as para adelantarse a Brasil y Chile en los desarrollos de 5G

México ha quedado rezagado en los desarrollos de aplicaciones productivas, para el consumo masivo o para servicios sociales utilizando como insumo esencial a la tecnología de quinta generación o 5G.

Esta es la posición que han tomado diversos actores de la industria de telecomunicaciones entre operadores, vendors, cabilderos y algunos medios de comunicación a los que éstos últimos han trasminado su visión después de que Brasil y Chile comenzaron a encender sus primeras redes de comunicación basadas en 5G desde noviembre pasado. Incluso, la República Dominicana, con un PIB quince veces menor al de México, también ya superó a este país en redes de quinta generación, porque la suya se pendió el 2 de diciembre. Quien celebra el empuje de esos tres países sobre México, olvida que Uruguay fue el primer país en prender una red 5G comercial en el subcontinente.

A contrasentido se escuchan otras posiciones de que México, como economía y como industria de telecomunicaciones, todavía es puntero en la adopción tecnológica. México fue el país en avanzar más rápidamente con los despliegues de 4G en la región y en 2020 registró la velocidad de navegación más rápida con esa tecnología en toda de América Latina.

En cuanto a 5G, la industria local destaca con los esfuerzos y experimentos que han venido realizando, por su lado y por la propia naturaleza de sus planes y negocios, las empresas TV Azteca, Telcel, AT&T y Megacable. Inclusive, la financieramente atribulada Movistar también anunció hace tres años sus experimentaciones con 5G.

El esfuerzo más reciente es el piloto anunciado por AT&T para cubrir con 5G el corazón de la Ciudad de México, en tanto que Telcel, con todo el músculo financiero que le permite su Ebitda del 40.5% al tercer trimestre de 2021, ya ha instalado redes de celdas para ofrecer 5G en la frontera y la capital.

Esas empresas también se han hecho de espectro para encender pronto sus redes comerciales de 5G. Como recordatorio, Telcel compró o atrajo las bandas radioeléctricas de 3.5 GHz que fueron de Axtel y Telmex; cien Megahertz de frecuencias en total, que ahora mismo pudieran funcionarle a esa compañía para vender un servicio de Internet inalámbrico fijo y ya solicitó a la autoridad reguladora la habilitación para usar esas bandas en servicios móviles. AT&T también refrendó sus concesiones de 3.5 GHz y sus ejecutivos dijeron recientemente en conferencia que comprarían más frecuencias de 3.5 GHz y lotes en los 600 MHz en la venidera subasta del 2022.

Por el lado del gobierno, México tiene en el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) a una de las autoridades más prestigiosas de América Latina en la administración del espectro radioeléctrico y dedicado siempre a la búsqueda de coincidencias con los operadores por una gestión más apropiada de las bandas.

Y México, desde el gobierno federal, también ofrece el incentivo a los operadores de abonar los pagos anuales de derechos por bandas hasta el 2024, si compran espectro y construyen redes de 5G en muy determinados periodos de tiempo.

Pero todo ello no es la ventaja de México para ponerse al día y luego aventajar a Brasil o Chile en la explotación de 5G. Tampoco es una carrera entre países, sino una identificación de naturalezas y objetivos que cada nación pueda advertir y lograr para mejorar la vida de sus ciudadanos con una herramienta tecnológica como es 5G.

El as de México bajo la manga es todavía la disponibilidad inmediata que tiene el país para adjudicar las bandas de los 600 MHz, de 1.5 GHz y de 3.5 GHz, todas ellas entre las más idóneas para desarrollar aplicaciones para la industria, para el bienestar social y también para el consumo masivo, pero sobre todo para exprimir inversiones y llevar más prontamente cobertura y capacidad de servicios de 5G a la industria y a la sociedad.

Ni Brasil, ni Chile, y tampoco la República Dominicana han liberado, por ejemplo, la banda de los 600 MHz. Además, uno de esos países se da un plazo de hasta diez años para liberarla toda en su territorio. México, gracias al trabajo de la extinta Cofetel, del IFT y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), liberó esos 70 MHz de frecuencias identificadas como “el segundo dividendo digital”.

Con la banda de los 600 MHz, los operadores podrían empujar más rápidamente una red de cobertura 5G sobre el territorio mexicano y por su fuerza para penetrar naves industriales, también sería potente para desarrollar aplicaciones productivas en industrias como los sectores automotriz, aeronáutico, aeroespacial, maquilador y minero en los que México es líder mundial, más allá de sólo vender paquetes de Internet ultrarrápido para mirar YouTube.

Queda también por conocer qué hará el gobierno mexicano en cuanto el aprovechamiento de la banda de los 800 MHz con la que también se podría construir una red de 5G de cobertura a través de una estatal de alcance nacional y por separado, si la parte de la industria que ataca a Altán Redes por supuestamente subutilizar la banda de 700 MHz, dejaría de hacerlo al contar con un espectro tan idóneo como ese otro, como es la banda de los 600 MHz.

Más trascendente todavía, qué productos y servicio podría construir en la industria tras la posibilidad de comprar y combinar bandas disponibles hoy en México como son las bandas de 600 MHz, la banda L (1.5 GHz) y de 3.5 GHz.

“México tiene una posición envidiable en América Latina para el desarrollo de 5G. Primero, tiene la mejor banda de frecuencia disponible: los 600 MHz, como para extender la cobertura a las zonas rurales. Aunque otros países han iniciado primero con 5G, no cuentan con esta posibilidad y México también dispone de bandas medias, como son las de 3.5 GHz. Y mejor aún, el IFT ya tienen entre sus planes incorporar la banda L, de los 1500 MHz”, platicó Gerardo Mantilla, analista en Artifex Consulting.

Al combinarse o conjugarse las bandas más idóneas para 5G y que ya están disponibles en México, como no en Chile, Brasil o la República Dominicana, la industria podrá maximizar inversiones, necesitando un menor número de estaciones base y construir también aplicaciones más apegadas a la realidad económica y social de México, coincidió Mantilla.

Un solo ejemplo, México es el séptimo agroexportador mundial, por lo que las llamadas bandas bajas de 600 MHz funcionan para potenciar los sectores de la agricultura y la ganadería. En industria, el comercio de México con Estados Unidos se acerca a los 2,000 millones de dólares por día; allí, la banda de 600 MHz en conjugación con la banda L hará realidad promesas de crecimiento en sectores económicos terciarios.

“Está oportunidad que tiene México, por la excelente gestión del espectro que realiza el IFT, no está disponible en Brasil o Chile, quienes sí iniciaron primero su 5G, pero que no cuentan, por ejemplo, con las bondades de disponer de las bandas de 600 MHz y 1500 MHz. Esa banda es para llevar cobertura en las zonas rurales y también en las grandes ciudades porque permite la cobertura dentro de edificios, que no es posible con las bandas medias. (…) Brasil, Chile y República Dominicana no tienen disponibilidad de la banda de 1500 MHz. Chile y Brasil no cuentan aún con la banda de 600 MHz. Esa banda la tiene la televisión y es un proceso bastante retador volver a realizar un despeje de las frecuencias de las televisoras digitales”.

Más allá de Brasil o Chile, en América Central están por asignar la banda de los 700 MHz tras la reciente liberación que se logró allí de ella. La banda de los 600 MHz tampoco allí está disponible hoy.

Si México, principalmente el Legislativo y la Secretaría de Hacienda que por sus políticas públicas hicieron naufragar la reciente subasta de espectro para 4G-LTE, identifica que en las bandas bajas de los 600 MHz tiene un as bajo la manga para llevar cobertura y capacidad de 5G a la población, el país podría estar claramente en el liderazgo de 5G en América Latina, planteó Gerardo Mantilla, de Artifex Consulting.

“Los 600 MHz y 1500 MHz son el as bajo la manga, porque aún arrancado México después de Brasil y Chile, puede cubrir más rápidamente todo el país y con mejor cobertura y velocidad disponible. Primera ventaja: por una estación en la banda de 600 MHz, se requieren 20 a 25 estaciones en la banda de 3.5 GHz (la banda de Chile y Brasil) para cubrir la misma zona de cobertura. Y si utiliza la banda 1500 MHz, conjuntamente con la banda de 3.5 GHz. Se puede reducir a la mitad ese número, es decir a 10 o 12 estaciones para cubrir la misma zona que la estación en la banda de 600 MHz”.

Con información de El Economista