Hasta 250 mil menores son vulnerables de reclutamiento por grupos delictivos: Redim

Entre 145 mil y 250 mil niños y adolescentes están en riesgo de ser reclutados o utilizados por grupos delictivos en México, advirtieron la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) y el Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad, Justicia y Legalidad (ONC). 

Al presentar un informe que detalla las causas de este grave problema social, enfatizaron que en todas las entidades federativas del país hay niños en riesgo; sin embargo, más de la mitad de la población en vulnerabilidad se concentra en siete estados: Estado de México, Jalisco, Chiapas, Puebla, Guanajuato, Veracruz y Michoacán.

El documento Reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos delictivos en México, revela que esta condición de vulnerabilidad está ligada al contexto de violación a los derechos humanos en que se desarrollan las infancias, como la pobreza, abandono, falta de oportunidades,  violencia familiar y hasta el entorno social o la cercanía en zonas con presencia de grupos delictivos, quienes se aprovechan, no sólo de esta situación para integrar a niños y jóvenes a actividades ilegales, sino también toman ventaja del sistema judicial y las bajas sentencias aplicadas en menores cuando son detenidos.

En conferencia de prensa, los titulares de Redim y ONC expusieron que las actividades delictivas generalmente comienzan colocándolos como halcones o informantes, y conforme se les asignan mayores “responsabilidades”, son promovidos para tareas más peligrosas, como trasladar mercancías ilegales o vigilar casas de seguridad, hasta ser obligados a participar en conflictos armados que ponen en riesgo su vida e integridad. Incluso aseguraron que siendo menores de edad se les llega a asignar la ejecución de secuestros y homicidios.

Una observación con enfoque de género la cual refirió Tania Ramírez, directora ejecutiva de Redim, es la condición de vulnerabilidad de las niñas y adolescentes a ser tratadas como esclavas sexuales, como mujeres de los comandantes y miembros de la organización, y a ser sometidas a la planificación forzada e incluso a embarazarse o abortar obligatoriamente.

Francisco Rivas, director general del ONC, señaló que en muchas ocasiones unirse a las filas del crimen es la única oportunidad que tiene esta población para salir del contexto de marginalidad social y económica en que vive. Situación que se agudiza porque México vive la peor crisis de violencia en la historia y, según él, las autoridades optaron por la implementación de políticas reactivas (militarización de la seguridad) que provocaron su aumento y el de las violaciones a derechos humanos.

Además, la investigación advierte que, “pese a este tipo de iniciativas del Estado mexicano”, persiste una omisión de políticas sociales que garanticen el cumplimiento de los estándares nacionales e internacionales de los derechos fundamentales de los niños y adolescentes como medida de prevención.

Ante esta problemática, ambos organismos hicieron una serie de recomendaciones entre las que se encuentran:

1. Las fiscalías deben diseñar estrategias de seguimiento e intervención con personal ministerial enfocadas a la sistematización de carpetas de investigación y casos en los que se haya identificado a niños y adolescentes involucrados en actividades delictivas.

2. Procesar, clasificar, sistematizar y utilizar de manera coordinada información oficial proveniente de las instituciones del Estado para identificar el número de niños y adolescentes en riesgo de ser reclutados o utilizados por grupos delictivos y así generar un diagnóstico más preciso de este fenómeno.

3. Diseñar programas y acciones que busquen erradicar situaciones de vulnerabilidad en las que niños y adolescentes se encuentran, específicamente en los casos en que:

No asisten a la escuela o no están protegidos sus derechos, se encuentren en el mercado laboral o en alguna situación conyugal distinta a solteros, así como en un contexto de alta incidencia delictiva e inseguridad.

CON INFORMACIÓN VÍA MILENIO

T-MEC aún no ha impactado en erradicación del trabajo infantil en México: especialistas

El nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que el 1 de julio cumplirá un año de entrar en vigor, no ha logrado aún impactar en la erradicación del trabajo infantil en el país, advirtieron especialistas.

Aunque el T-MEC establece una serie de penalizaciones en materia de trabajo infantil, Jennifer Haza, directora ejecutiva de la organización Melel Xojobal, lamentó que estas medidas no alcancen a la infancia.

«Los verdaderos beneficiados de los tratados internacionales son los grandes capitales internacionales y nacionales, no los niños, niñas ni adolescentes», zanjó.

Este fue uno de los puntos de debate durante la presentación del informe «Compromisos y dilemas del T-MEC: políticas laborales, familias y trabajos de niños, niñas y adolescentes en México» elaborado por la Red Por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

Tania Ramírez, directora ejecutiva de Redim, detalló que según la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI), en 2019 había 3.3 millones de niñas, niños y adolescentes laborando en el país. Pero la pandemia de covid-19 habría elevado la cifra a más de 3.5 millones.

Mientras que 93.8 por ciento de los niños, niñas y adolescentes que trabajan están en una ocupación no permitida, a la par que 52.5 por ciento de la población infantil (entre 5 y 17 años) ocupada se desarrolla en trabajos peligrosos.

Además, dijo, 4.4 por ciento de los adolescentes entre 16 y 18 años no se inscribió en el ciclo escolar 2020-2021 porque tenía que trabajar y casi uno por ciento de los de entre 13 y 15 años, puntualizó Ramírez.

Indicó que existen varios factores estructurales asociados al trabajo infantil, entre ellos la precarización del empleo, la carencia de oportunidades laborales para las familias, disparidades salariales, la migración y el desplazamiento forzado.

Acotó que, de acuerdo con el instituto de estadística de México, existen tres razones principales por las que niños, niñas y adolescentes trabajan: para pagar la escuela o sus gastos propios, porque su hogar necesita aportación económica y para el pago de deudas.

Regulación necesaria

La Ley Federal del Trabajo (LFT) prohíbe cualquier tipo de labor para quienes no han cumplido 15 años y el T-MEC se ha sumado a las leyes mexicanas, ya que las tres naciones involucradas en el acuerdo se comprometieron a abolirlo.

Mary Ellison, agregada de asuntos laborales de la Embajada de Estados Unidos en México, señaló que el T-MEC tiene su capítulo laboral.

«Dentro de ese capítulo hay un reconocimiento a los más importantes derechos laborales como la libertad de asociación y la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso», afirmó.

Pedro Américo Furtado, director de la Oficina de País de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para México y Cuba, señaló que es importante atender las causas, especialmente la pobreza pues «no hay evidencia de que el trabajo infantil rompa los ciclos de pobreza», dijo.

El informe presentado por Redim señaló que en el tratado las sanciones se centran en las empresas de sectores definidos por el acuerdo, mientras que las familias que obligan a sus hijos a trabajar están exentos.

El reporte da una serie de recomendaciones, entre las que se incluyen aumentar el presupuesto, el número y la capacitación de inspectores, así como instar a que la Secretaría de Trabajo y Previsión Social realice inspecciones.

El trabajo infantil aumentó por primera vez en 20 años y la pandemia puede empeorar la situación, advirtió la ONU con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que se conmemoró el pasado sábado, 12 de junio.

CON INFORMACIÓN VÍA MILENIO

11.5% de menores trabajaban en México en 2019: Redim

En México, 11.5 por ciento de la población infantil (3.26 millones) de entre 5 y 17 años de edad realizaba actividades laborales en 2019. Aunque se estima que debido a la pandemia de Covid-19, la cifra se habría elevado a 3.5 millones.

Así se informó este lunes durante la presentación del informe Compromisos y dilemas del T-MEC: políticas laborales, familias y trabajos de niños, niñas y adolescentes en México, elaborado por la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), el marco de la conmemoración del Año y Mes Internacionales para la Eliminación del Trabajo Infantil en el mundo.

El documento, que incluye un análisis del Capítulo 23 del T-MEC donde se pone en relieve la erradicación del trabajo forzoso u obligatorio, muestra la preocupación de la Redim y de miembros de la sociedad civil de que la regulación e interpretación legal del acuerdo criminalice a las familias en condiciones de pobreza, en un escenario que agrave más la vulnerabilidad de las niñas, los niños y los adolescentes (NNA) ante la presencia del crimen organizado, el deterioro económico y la deserción escolar que se agudizó con la pandemia.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (con datos a 2019), el rango de edad con mayores índices de ocupación infantil es de 15 a 17 años, pues la cuarta parte de esa población se encuentra empleada o realizando actividades laborales; además, 38.9 por ciento de los menores que trabajan es mujer.

Tania Ramírez, directora ejecutiva de Redim, detalló que 93.8 por ciento de los niños, niñas y adolescentes (NNA) que trabajan están en una ocupación no permitida; más de la mitad, 52.5 por ciento (1.13 millones) enfrentaba condiciones laborales que resultan peligrosas para su integridad (la construcción, el sector agropecuario o en bares) y 1.51 millones realizaban quehaceres en el hogar peligrosos o no adecuados; además 889 mil personas de 5 a 14 años tenían una ocupación bajo la edad mínima.

Agregó que 4.4 por ciento de los adolescentes de entre 16 y 18 años y uno por ciento de los de 13 a 15, no se inscribió al ciclo escolar 2020-2021 debido a que tenían que trabajar debido a las precarias condiciones de su familia.

En la presentación se informó que las causales del trabajo infantil son diversas, pero en 44.4 por ciento de los casos se dan por las condiciones de precariedad y pobreza de algunas familias en el país y necesitan su incorporación laboral, para pagar sus estudios y para cubrir deudas.

Agregó que también se da por la carencia de oportunidades laborales para las familias y disparidades salariales; obstáculos para el acceso a salud, alimentación y vivienda digna; la migración laboral y el desplazamiento forzado, y hoy en día por los efectos del Covid-19, que han provocado una recesión global, la disminución del PIB y pérdida de empleos.

“Esto ha conllevado a que la existencia del trabajo de NNA en México responda a múltiples aspectos estructurales que son necesarios atender, a través de políticas públicas que prioricen el derecho a la educación, salud, alimentación, vivienda con base en el interés superior de la niñez”.

Consideró primordial que en el marco del T-MEC se establezca la distinción clara entre el trabajo infantil, trabajo forzado o explotado.

Los especialistas convocados a la presentación del reporte llamaron a no criminalizar a las familias que permiten el trabajo de sus niños, pues la gran mayoría lo requiere y no se debe confundir con explotación; y advirtieron que a casi dos años de su entrada e vigor, el T-MEC no ha impactado aún en la erradicación del trabajo infantil, pese a que establece penalizaciones contra éste.

Jennifer Haza, directora ejecutiva de la organización Melel Xojobal, lamentó que los verdaderos beneficiarios de los tratados internacionales sean los grandes capitales,externos e internos, y no los menores de edad.

Insistió que en diversos acuerdos internacionales persisten miradas de criminalización y estigmatizacón hacia las familias que requieren que sus miembros menores de edad laboren, y la presencia de esos NNA “es una acción transformadora cuando se realiza de forma protegida”.

Enfatizó que en las acciones gubernamentales y, en ocasiones civiles, para proteger a esta población, regularmente no se toma en cuenta su voz ni se permite su participación.

En el acto se dio a conocer que la lista de productos enviados a Estados Unidos donde se ha detectado trabajo infantil forzoso destaca la exportación de cebollas, pepinos, tabaco, frijoles, melones, pimientos, caña de azúcar, berenjenas, tomates, café, vacas, vestidos y artículos de cuero.

Sin embargo, este listado no tiene un impacto real ya que las autoridades estadundienses se limitan presentarlo como un mecanismo de información a loc consumidores para que no adquieran los productos, pero no hay sanciones ni consecuencias arancelarias a las empresas.

A su vez, se dan actividades delictivas, ligadas al crimen organizado, como la pornografía infantil y la producción de amapola, donde se evidencia el trabajo forzado de NNA.

La agregada de asuntos laborales de la embajada de Estados Unidos, Mary Ellison, refirió que el T-MEC incluye un reconocimiento a los más importantes derechos laborales: a la libertad de asociación, la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso, abolición del trabajo infantil, así como eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación.

Sin embargo, expresó, que hay mucho que hacer para proteger los derechos de este grupo ante el alarmante aumento en el número de NNA forzados a trabajar por la pandemia.

Estados Unidos ha identificado que 77 países producen y exportan 155 productos que se encuentran en la lista de materiales e insumos realizados mediante trabajo infantil forzoso y que son evaluados por un grupo de trabajo presidido por el departamento de Seguridad Nacional para asegurar sus prohibición.

“Se han otorgaron 180 millones dólares para apoyar la implementación de la reforma laboral en México y enfrentar los temas de trabajo infantil forzoso o explotado y la trata. Entre ellos, 90 millones de dólares en actividades de asistencia técnica, de los cuales 50 millones han sido fondos para el T-MEC”, apuntó.

Estos recursos han sido puestos en marcha en proyectos desarrollados en 28 estados del país, entre los que se incluyen Ciudad de México, Baja California, Chihuahua, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Oaxaca, Nayarit, Puebla, San Luis Potosí, Sinaloa y Veracruz sobre siete sectores como son: acero espacial, agricultura, automotriz, call center, electrónica minería y acero, reveló.

Pedro Américo Furtado, director de la oficina en México y Cuba la Organización Internacional del Trabajo, resaltó la importancia de atender las causas del empleo infantil, especialmente la miseria, pues subrayó que “no hay evidencia de que el trabajo infantil rompa los ciclos de pobreza”.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA