Alza de precios en marzo motiva revisiones al alza en expectativas de inflación: BofA

La inflación observada en marzo es sólo una muestra del primer impacto que tendrá en todas las economías del mundo el alza mundial de precios de alimentos y combustibles, advirtieron economistas de Bank of America Securities (BofA Securities).

“Creemos que no hemos visto lo peor de la inflación y por tanto enfrentaremos bancos centrales más agresivos y mayores presiones sociales, sobre todo en economías emergentes de América Latina”.

En un nuevo análisis, revisaron al alza sus previsiones de inflación para Brasil, Chile y México, siendo las previstas para esta última economía, las más moderadas de apenas un cuarto de punto.

Ahora, anticipan que la economía dirigida por Jair Bolsonaro  presentará una variación de 8% tras llegar a un máximo de 11.5% en abril. La nueva previsión de cierre de año es mayor al 6.5% previo.

Para Chile, esperan una fluctuación de 7.5% para fin de año, mayor a 6.5% de un inicio.

Para México esperan una variación anual de 6.5% al cierre del año frente al 6.2% estimado todavía el mes anterior. De acuerdo con los expertos de BofA Securities, “la combinación de un bajo estímulo fiscal y un banco central relativamente creíble han moderado las sorpresas inflacionarias”.

Tras advertir que ningún banco central quiere volver a los años 70, cuando la inflación regional generó altos costos, destacaron que las autoridades monetarias tienen claro que la lucha por reducir la escalada de precios también desalentó el crecimiento de la siguiente década.

Salarios Mínimos

Al interior del análisis, Unsurprising inflation surprises,detallan que los gobiernos han tratado de contener el impacto de la inflación a través de políticas no convencionales como subsidios a los combustibles y exenciones de impuestos para alimentos específicos.

Pero también han buscado aumentos del salario mínimo para brindar apoyo a la población, lo que puede generar una presión adicional sobre la inflación, pues los incrementos generalizados de salarios alimentan presión en la economía”, refirieron.

En cambio, los choques de precios de alimentos generan efectos limitados, consignaron.

“Creemos que la inflación de marzo sólo muestra el impacto de primer orden de la alta inflación de alimentos y combustibles”.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Empleo en México se recuperó en 2021, pero con mayor informalidad, salarios bajos y jornadas largas

Elena no recuperó su empleo como auxiliar administrativo en un corporativo, pero se autoempleó en un negocio de comida en la Ciudad de México. Juan trabaja en el cultivo de papaya en Oaxaca, con jornadas largas y sin protección social. Daniela consiguió tres empleos de programación freelance. Y Sergio regresó a la planta manufacturera en que trabajaba, aunque en una posición menor. 

Durante el 2021, México recuperó gran parte de los empleos perdidos durante el 2020 por la crisis Covid-19, sin embargo esta reactivación se ha generado bajo condiciones de informalidad y una precarización generalizada del trabajo. 

La informalidad creció, los trabajadores ahora perciben salarios más bajos y los ocupados que dan empleo a terceros también son menos. Para las mujeres incluso hubo un pequeño aumento en el nivel de desempleo. 

De acuerdo con cifras de la ENOE (Encuesta Nacional de Ocupación y Empelo) del Inegi, la tasa de informalidad en México se ubicó en 56.5% durante diciembre del 2021. Esto implicó un incremento de 0.8 puntos porcentuales respecto del mismo mes del año previo.

Esto implica que 6 de cada 10 trabajadores se encuentran en condiciones de vulnerabilidad laboral porque sus actividades o las unidades para las que trabajan son irregulares.

Y en el promedio nacional, más de la mitad de los trabajadores podrían estar en dicha situación. En algunas entidades federativas, la situación es significativamente más alarmante, la informalidad alcanza niveles de 80% del total de la población ocupada en estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero. 

Los trabajadores informales, mayoritariamente, no tienen protección de derechos, acceso a instituciones de salud, seguridad social y en algunos casos carecen de contratos o recursos que prueben su relación laboral.

Precarización de las remuneraciones

En línea con el repunte de la informalidad laboral, se observa también un retroceso en materia de sueldos y salarios percibidos por los trabajadores. 

En la comparación interanual de diciembre, se registró un incremento en la población que percibe de 0 a 2 salarios mínimos (4,251 pesos por mes). Mientras que la población que gana más de esta cantidad mensual se redujo. De hecho, el grupo de los que perciben más de 5 salarios mínimos (21,255 pesos por mes) se redujo 0.3 por ciento. 

Estas cifras reflejan que, aunque hay más personas empleadas, la mayoría de sus salarios son más bajos. 

Al corte de diciembre del 2021 en México se registran 56.9 millones de trabajadores activos. Y más de la mitad (33.9 millones) tienen salarios que no rebasan 4,300 pesos mensuales. 

Los ingresos de los trabajadores no se alinean con sus jornadas laborales; cerca de 16.1 millones trabajan más de 48 horas por semana, esto es incluso mayor al límite establecido en las leyes mexicanas. 

En este sentido, también se observa un nivel elevado de la Tasa de Condiciones Críticas de la Ocupación, que refleja una combinación insatisfactoria entre el nivel de ingresos laborales y el tiempo trabajado. El 24.3% de los trabajadores del país están en esta situación.

(Se considera el salario mínimo general del 2021: 141.7 pesos diarios). 

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Arranca enero con el 22% de aumento a los mínimos y se preparan sindicatos para las revisiones contractuales

La Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) informó que entró en vigor el incremento de 22% al salario mínimo, por lo que los patrones que tengan trabajadores registrados con el mínimo ingreso deberán realizar el ajuste.

Datos de la Conasami destacan que hay 6 millones de trabajadores en esta condición registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por lo que a partir de ahora su ingreso pasará de 141.70 a 172.87 pesos diarios, y en la Zona Libre de la Frontera Norte de 213.39 a 260.34 pesos diarios.

Cabe destacar que este aumento es el cuarto consecutivo durante esta administración, que ha permitido pasar de 88.36 pesos diarios en 2018 a 172.87 para este 2022, con lo cual se ha logrado recuperar el 71% del poder adquisitivo del salario mínimo.

“Con la política de recuperación de los salarios mínimos aplicada por la Conasami, México asciende 13 posiciones a nivel internacional con respecto al 2010, colocándose en el lugar 67 de 135 países, por arriba de naciones como Papúa Nueva Guinea, que hace 12 años estaba arriba del país con un salario mínimo más alto”, indicó la Conasami.

La Conasami destacó que con esta política de recuperación del salario “se avanza en el objetivo del gobierno de lograr que al final de la administración el salario mínimo permita cubrir la canasta básica definida por el Coneval para dos personas de una familia, lo que ayude a reducir la pobreza laboral y abonar a la justicia social”.

Revisiones Contractuales

Algunos especialistas han destacado que las negociaciones de contratos colectivos de trabajo será complicadas dado el incremento de 22% en los salarios mínimos; no obstante, análisis que se han realizado en la Conasami muestran que no tendrán mayor impacto.

El presidente de la Conasami dijo a El Economista que “puede ser que todavía algunos contratos colectivos tengan algunas referencias ligadas al salario mínimo. Entonces cuando nosotros decimos en el Diario Oficial de la Federación, el salario mínimo se incrementó un 9% más un Montón Independiente de Recuperación que no va a ser utilizado para incrementar otros salarios que no sean el mínimo, creemos que es una salida legal que las empresas buscan por si cualquier trabajador quisiera demandarlos y decir, es que en mi contrato dice incremento del salario mínimo, y digan, pero es que el salario mínimo aumentó el 9% y lo demás va sólo a los que ganan el salario mínimo”.

Luis Munguía  destacó que de ninguna manera se establece un tope salarial.

“Los sindicatos pueden pedir lo que quieran, pueden negociarlos, pueden pedir 20, pueden pedir 30, lo que ellos consideren que pueden lograr. El salario mínimo no tiene, digamos, un alcance legal para obligar a alguien que pague el 9%, simplemente es un número que se da de referencia que es la inflación más dos, y este año creemos que va a cerrar en siete, entonces por eso el incremento por fijación fue 9%, ya si cada año si te fijas hemos dado este incremento por fijación y por la inflación más dos, porque la inflación que vimos en el 2021”.

Con información de El Economista

PERSPECTIVAS_ El incremento del salario mínimo y el mito de la inflación

En México y el mundo hay un incremento generalizado de los precios. La inflación, que durante muchos años había estado controlada, este año cerrará por arriba del 7.0 por ciento en México y en Estados Unidos. Para nosotros es una cifra alta, dado que en 20 años no se había presentado en esta magnitud; y para Estados Unidos es una cifra inusualmente alta, dado que la inflación siempre ha estado uno o dos puntos por debajo de la mexicana.

A pesar de que los economistas serios saben que el problema de la inflación se debe principalmente a disrupciones en la cadena de suministros, algunos comentaristas y opinólogos han revivido el viejo miedo de que incrementar el salario mínimo provoca inflación. Esta creencia está basada en dos ideas.

La primera tiene su origen en los años 80, cuando México atravesó una crisis que se tradujo en hiperinflación (que, por cierto, en esa ocasión tampoco se debió al salario mínimo). La devaluación, suspensión de controles de precios, y el cierre de empresas por una mayor apertura comercial provocaron un alza en la inflación. El salario mínimo recibió incrementos grandes, pero por debajo de la inflación, lo que provocó una caída de su poder adquisitivo de más del 70 por ciento. Por lo tanto, la estrategia de incrementos del salario mínimo, más que impulsar la inflación, buscaba contener el impacto en costos de las empresas, sacrificando el poder de compra de los trabajadores.

Además, la mayoría de los contratos colectivos y generales se encontraban vinculados al mínimo. Como consecuencia, al incrementarse los salarios por debajo de la inflación, no sólo cayó abruptamente el poder adquisitivo del salario mínimo, sino de todos los salarios.

Más importante, el salario mínimo era referente para multas, créditos y otros conceptos, por lo que al subir podría contribuir a incrementos en precios. Es por eso que, durante los años 90, el bajo salario mínimo fue utilizado para contener precios a través de bajos costos laborales.

Por tanto, la creencia de que el salario mínimo produce inflación se basa en esa época y en la vinculación que había del salario mínimo con otros conceptos ajenos al salario. Estas condiciones ya no están vigentes. En 2016 se aprobó la desindexación del salario mínimo, con el objetivo de que se pudiera incrementar de manera sostenida y recuperara su poder adquisitivo sin afectar otros precios. Llevamos a la fecha tres incrementos de doble dígito, y no hemos notado efectos inflacionarios relevantes. En definitiva, la desvinculación ha sido efectiva para lograr incrementar el salario mínimo sin afectar los precios.

La segunda idea se debe al uso incorrecto de la teoría económica. Es entendible que los estudiantes de economía inicien su aprendizaje con modelos simples para que puedan entender la intuición detrás de procesos más complejos. Estos modelos se basan en que existe competencia perfecta en los mercados, hay un salario único de equilibrio y los trabajadores son libres de decidir dónde quieren trabajar. En estos modelos tan limitados, incrementar el salario mínimo se ve como una distorsión que rompe el equilibrio, por tanto, las empresas tienen que subir el precio de sus productos o despedir trabajadores. Pero en estos modelos hay un supuesto fundamental: las empresas no tienen ganancias.

La realidad es que no existe la competencia perfecta. Hay trabajadores con preferencias diferentes y éstos no siempre encuentran el trabajo que quieren. Tampoco hay un salario óptimo de equilibrio, de hecho, las empresas siempre pagan por debajo de ese óptimo teórico porque tienen más poder de negociación. Y en el mundo real las empresas tienen ganancias, a veces con mucho margen y a veces menos, pero éste sirve para ajustar el nuevo costo laboral.

¿Qué hace una empresa cuando aumentan sus costos por el incremento del salario mínimo? El incremento del 2022 elevará sus costos en 1.3 por ciento (en promedio). Sus opciones son: pasarlo a precios directamente y perder clientes (si sube el precio de su producto, los consumidores pueden dejar de consumirlo); despedir trabajadores, pero tendrán que reducir su producción y esto implica menos ganancias; o cubrir con su margen de ganancias ese aumento en costo. Cada empresa maximizará y tomará su decisión correspondiente, siendo el efecto neto una combinación de las tres opciones. Lo que podemos pronosticar es que entre menos competitivo sea el mercado laboral, las empresas tenderán más a reducir sus ganancias temporalmente y aumentar su producción.

Para los que creemos que en México todavía falta mucho para que los mercados sean competitivos, es obvio que existe margen para subir el salario mínimo.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO

El aumento al mínimo tendrá un impacto leve en costos de la IP

El incremento de 22 por ciento al salario mínimo para el próximo año tendrá un impacto de 1.3 por ciento en los costos de las empresas a nivel nacional y de 2.1 por ciento para la frontera norte, estimó la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami).

Luis Felipe Munguía Corella, presidente del organismo, informó que el acuerdo anunciado el miércoles pasado “no es una fijación política o arbitraria”, toda vez que se realizó con base en estudios técnicos para definir el incremento al salario mínimo y que “sea sostenido, responsable y no tenga impactos negativos en la economía”.

Indicó que el costo para las empresas fue uno de los criterios más importantes que se tomaron en cuenta y discutieron para definir el nuevo incremento.

“Hacemos un cálculo y vemos cuánto les va a costar (subir los salarios a las empresas) y es aquí donde tenemos holgura, sin que tenga impactos en inflación o en el empleo”, agregó en el conversatorio Nueva política salarial.

El titular de Conasami indicó que dependerá del tamaño de la empresa para saber cuál es el impacto del incremento salarial. Calculó que para las pequeñas y medianas empresa el costo será de 3 por ciento para 2022, y en el caso de compañías más grandes, con al menos mil trabajadores, será de 0.3 por ciento.

Munguía Corella subrayó que el objetivo principal del incremento salarial “es ayudar a los trabajadores que menos ganan”, por lo que los sindicatos que negocien contratos colectivos no podrán tomar como referencia el 22 por ciento aprobado, sino el incremento directo de 9 por ciento.

A partir del primero de enero de 2022 el salario mínimo pasa de 141.70 a 172.87 pesos diarios en la mayoría del país; mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte será de 213.39 a 260.34 pesos diarios.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) celebró el acuerdo tripartita de aumento salarial, el cual representa un “sustantivo avance” que tendrá un impacto directo en el ingreso de 6.3 millones de personas en México.

Pedro Américo Furtado de Oliveira, director de la OIT para México y Cuba, aseveró que dicho acuerdo “contribuirá a mitigar el impacto que la pandemia de la Covid-19 ha tenido en la pobreza laboral y sin duda” en un mundo del trabajo “más digno y una sociedad más justa”.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Conasami advierte a sindicatos que no conseguirán incrementos superiores a los otorgados al salario mínimo

El presidente de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), Luis Munguía, afirmó que los sindicatos que negocian contratos colectivos de trabajo con sus empresas, no podrán demandar el mismo nivel de incremento salarial que los salarios mínimos y que será de 22% para el próximo año.

Luis Munguía aclaró que “el objetivo principal del salario mínimo es ayudar a los trabajadores que menos ganan, solamente beneficiar a los que sí ganan el salario mínimo”.

De ahí que cada año se divide en dos el incremento, por un lado 9% directo y una cantidad en pesos, por medio del Monto Independiente de Recuperación (MIR), que este año fue de 16.90 pesos para todo el país y de 25.45 para la Zona Libre de la Frontera Norte.

“Al dividirlo de esta manera el 9% es el incremento que se le está dando al salario mínimo y a todos aquellos contratos donde se menciona el salario mínimo como una medida de negociación, sólo utiliza este 9% y el resto que es el MIR y no debe ser utilizado para este tipo de negociaciones”, apuntó.

Respecto al impacto que tendrá el incremento, dijo que el costo total laboral de las empresas es bajo.

“En la zona fronteriza es evidentemente más alto. El impacto que hemos calculado es del 2.1%, las empresas en la zona norte van a pagar un poco más porque tienen un beneficio fiscal mucho más alto, pero es posible que absorban este costo y no se vean mermados en su configuración del número de trabajadores y de su capital”.

El presidente de Conasami explicó que dependerá mucho del tamaño de empresa, “en las Pymes el impacto es de 3% (más beneficios en cuanto a ventas debido a que la mayoría de las Pymes se dedican al mercado interno) y de las grandes empresas (más de mil trabajadores) es del 0.3%”.

Destacó que durante todo el mes de febrero se realizarán operativos e inspecciones en diferentes empresas para poder encontrar quienes son los trabajadores que actualmente están ganando menos de lo que es el salario mínimo, el próximo año y así identificar en qué empresas puede haber algún cambio.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Con incremento al salario mínimo alcanzará para comprar 3.5 kilos de tortilla más que en 2018: STPS

Luisa María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo y Previsión Social, aseguró este jueves que con el incremento al salario mínimo, acordado el pasado miércoles por el sector empresarial, obrero y el gobierno, alcanzará para comprar 10 kilos de tortillas. 

El 1 de diciembre se llegó a un consenso, por unanimidad, en el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), integrado por trabajadores, patrones y gobierno, para incrementar 22% el salario mínimo a partir del 1 de enero del 2022.

Durante la conferencia de prensa mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, la titular de la STPS dijo que con el incremento para 2022 alcanzará para que se pueda adquirir 10 kilos de tortillas, lo que representa 3.5 kilos más de tortillas que se podrían adquirir con respecto a las que se podrían comprar con el salario de 2018.

Alcalde Luján destacó que este incremento beneficiará de manera directa a 6.3 millones de trabajadores y trabajadoras que ganan el salario mínimo, así como también será un beneficio para millones de familia adicionales, porque, dijo, “al incrementar los ingresos también se puede comprar más, se fortalece el poder de compra, entonces se puede comprar en los diferentes negocios, servicios y eso ayuda a fortalecer la economía local”, dijo.

Resaltó que estos 6.3 millones representan el 30% de los trabajadores inscritos en el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Explicó que con este incremento, a partir del 1 de enero, el salario mínimo para la mayoría del país pasará de 141.70 pesos a 172.87 pesos diarios; lo que representaría un incremento de 948 pesos adicionales al mes. En el caso de la Zona Libre de la Frontera Norte, el salario mínimo pasará de 213 pesos a 260 pesos diarios; lo que representa un incremento de 1,428 pesos adicionales al mes. 

Destacó que este es el cuarto incremento consecutivo al salario mínimo. Dijo que con el incremento en la mayoría del país se ha logrado recuperar el 71% del poder adquisitivo del salario mínimo y en el caso del incremento para la  Zona Libre de la Frontera Norte, se ha logrado el 160% de recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo.

La titular de la STPS indicó que con el incremento se tendrá un poder de compra parecido al que se tenía en 1984, y que la idea es continuar con una política de recuperación sostenida durante los próximos años.

Por otra parte, la secretaria dijo que en el comparativo internacional del salario mínimo, México se encuentra actualmente en la posición número 80, pero que con el incremento para 2022, se lograría ascender 13 posiciones, con lo que el país se colocaría en la posición número 67, por encima de países como Colombia, Perú, Guinea Ecuatorial, Ucrania, entre otros.

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Salario mínimo tendrá aumento de 22% para el próximo año

El aumento al salario mínimo para el próximo año será por un monto de 22 por ciento, luego de un acuerdo entre el sector privado, la Secretaría del Trabajo y los representantes de los organismos sindicales en el seno de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), anunció este miércoles el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

De este modo el Salario Mínimo General en la Zona Libre de la Frontera Norte será de 260.34 pesos, mientras que en el resto del país ascenderá a 172.87 pesos.

El aumento acordado se compone de un alza de 9 por ciento más un Monto de Independiente de Recuperación (MIR).

Con las cantidades alcanzadas el Salario Mínimo General en la Zona Libre de la Frontera Norte cubrirá la línea de bienestar familiar en un 112 por ciento. En tanto para el resto del país esta cobertura será por 74 por ciento.

En un comunicado el CCE resaltó la importancia del aumento anunciado en un contexto de creciente inflación. “Iniciamos una fase de recuperación económica con altos niveles de inflación que es necesario contener para evitar implicaciones adicionales a la caída económica que sufrimos a causa de la pandemia”, subrayó.

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Recupera minisalario 8.7% de poder adquisitivo

En el periodo enero-octubre de 2021 el salario mínimo tuvo una recuperación en su poder adquisitivo de 8.7 por ciento, sostuvo la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) con base en el Informe Anual sobre el Comportamiento de la Economía, que presentó la dirección técnica de esta dependencia al consejo de representantes.

Además, en el documento se expone que de enero a septiembre hubo una reactivación de la economía nacional a una tasa anual de 6.4 por ciento, lo que también ha repercutido de manera positiva en el producto interno bruto (PIB). Parte de dicha recuperación se debe también al avance de la vacunación contra la pandemia de Covid-19 y la evolución de los contagios.

De igual forma, el documento retoma las cifras presentadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social que, al corte de octubre, reportó un total de asegurados de 20 millones 767 mil 587, lo que implica un alza de 993 mil 855 personas en comparación con el cierre de 2020, cifra que también es superior en 154 mil 51 trabajadores formales respecto a febrero de 2020, previo al inicio de la pandemia. Más de 63 por ciento de los nuevos trabajadores registrados se encuentran en el rango de tres a 10 salarios mínimos de ingreso, según señala el informe.

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Nobel de Economía: Premian trabajos sobre impacto del salario mínimo y la inmigración

Tres economistas afincados en Estados Unidos ganaron el Nobel de Economía de 2021 por su investigación pionera en el impacto del salario mínimo, la inmigración y la educación en el mercado laboral, y por crear el marco científico para sacar conclusiones de estudios similares que no pueden emplear una metodología tradicional.

El experto de origen canadiense David Card, de la Universidad de California en Berkeley, recibió la mitad del premio. La otra mitad la compartían Joshua Angrist, del Instituto de Tecnología de Massachusetts, y Guido Imbens, de 58 años y nacido en Holanda, que trabaja en la Universidad de Stanford.

Los tres han “transformado por completo la labor empírica en las ciencias económicas”, indicó la Academia Sueca de Ciencias.

“Los estudios de Card sobre cuestiones cruciales para la sociedad y las contribuciones metodológicas de Angrist e Imbens han mostrado que los experimentos naturales son una rica fuente de conocimiento”, comentó Peter Fredriksson, presidente del Comité de Ciencias Económicas. “Su investigación ha mejorado de forma considerable nuestra capacidad de responder cuestiones clave, lo que ha sido un gran beneficio para la sociedad”.

Card trabajó en una investigación sobre restaurantes en Nueva Jersey y el este de Pensilvania para medir los efectos de aumentar el salario mínimo. Él y su fallecido compañero Alan Krueger descubrieron que un aumento en el salario mínimo por hora no afectaba al empleo, lo que desafiaba la creencia tradicional de que subir el salario mínimo reduciría las contrataciones.

El trabajo de Card también desafío otra idea común: que los inmigrantes hacen bajar los salarios de los trabajadores nacidos en el país de acogida. Descubrió que los ingresos de los empleados locales podían beneficiarse de la nueva inmigración, y eran los inmigrantes llegados antes los que corrían el riesgo de verse afectados de forma negativa.

Angrist e Imbens obtuvieron la mitad de su premio por resolver los detalles metodológicos que permiten a los economistas sacar conclusiones sólidas sobre causa y efecto cuando no pueden hacer estudios de acuerdo a estrictos métodos científicos.

En declaraciones por teléfono desde su casa en Massachusetts, Imbens declaró a la prensa reunida para el anuncio que estaba durmiendo cuando recibió la llamada sobre el premio.

“Todo el mundo estaba durmiendo en casa, tuvimos un fin de semana atareado”, agregó Imbens. “Me emocionó mucho oír las noticias”.

Dijo estar especialmente emocionado por Angrist, que fue padrino en su boda.

A diferencia de otros premios Nobel, el galardón de economía no se introdujo en el testamento de Alfred Nobel, sino por el banco central sueco en su memoria en 1968. El primer ganador se anunció al año siguiente. Es el último premio anunciado cada año.

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