Aprueban incremento salarial a burócratas de 5.4 por ciento

La burocracia del país recibirá un incremento salarial promedio ponderado de 5.4 por ciento, el cual será retroactivo al primero de enero de este año, acordaron el gobierno federal y la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).

El dirigente de la FSTSE, Joel Ayala Almeida, manifestó que el acuerdo suscrito con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público establece que el incremento será consistente en salario base y la suma de prestaciones económicas para alrededor de 700 mil servidores públicos administrativos y de servicios generales.

De acuerdo con la FSTSE –que agrupa 82 sindicatos nacionales de trabajadores al servicio del Estado– se contempla impulsar la capacitación para los trabajadores al servicio del Estado, a quienes se les otorgarán mil 900 pesos mensuales, los cuales son parte cotizable al Issste-Fovissste que “incide en el total de prestaciones plasmadas en la ley”.

También, se otorgará a los servidores públicos del país una ayuda mensual de mil 85 pesos para despensa; 880 pesos para transporte; 745 pesos en el rubro de “ayuda por servicios”, y 775 pesos para “previsión social múltiple”.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Ordena la Corte al INE y el Inegi bajar el sueldo de sus altos funcionarios

Los altos funcionarios de los institutos Nacional Electoral (INE) y Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) tendrán que disminuir sus salarios por debajo de lo que gana el Presidente de la República, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) les negó la petición para suspender la ley que limita las percepciones de los servidores públicos.

Se trata del más reciente capítulo del litigio de varios órganos constitucionales autónomos en contra de que sus directivos ganen menos que el primer mandatario del país.

Tanto el INE como el Inegi presentaron por separado recursos contra la más reciente reforma a la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos (LFRSP), promulgada en mayo pasado.

Aunque el ministro Fernando Franco González Salas admitió a trámite las controversias, se negó a suspender la aplicación de la ley impugnada, dado que se trata de una norma general cuya continuidad no pone en riesgo la seguridad o economía nacionales ni las instituciones fundamentales del orden jurídico mexicano.

Desde que se aprobó la primera versión de la LFRSP, en diciembre de 2018, diversos órganos constitucionales autónomos la han combatido ante la SCJN, argumentado que la imposición de un tope salarial vulnera su independencia.

Así, consiguieron el año pasado que la SCJN ordenara hacer explícitos todos los rubros que integran el salario presidencial, que es el parámetro máximo de ingresos para los servidores públicos, y por ello se reformó la LFRSP en mayo de 2021.

Sin embargo, la Comisión Federal de Competencia Económica, el Instituto Federal de Telecomunicaciones, el INE y el Inegi presentaron nuevamente sendas controversias contra el tope salarial, de las cuales sólo se han admitido la de estos dos últimos organismos.

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Profundiza la pandemia la brecha de desigualdad en los ingresos

La crisis derivada de la pandemia amplió la brecha de desigualdad de percepciones en México. El ingreso laboral de 20 por ciento de la población que más recursos obtiene es equivalente a 50 veces lo que recibe el quintil, o quinta parte del total de los habitantes del país, con el ingreso más precario, muestran datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) actualizados al cuarto trimestre del año pasado y trabajados por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Eso significó ampliar una brecha que ya era holgada. Quienes ganaban menos ahora perciben mucho menos; quienes ganaban más, después de los primeros meses de la crisis se embolsan un poco más. En el tercer trimestre de 2019, el ingreso laboral de la población con más recursos fue 29 veces más amplio que el de la quinta parte que menos percibió por su trabajo.

A partir de los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo se determinó que 20 por ciento de la población con menores ingresos laborales percibió en promedio 94.36 pesos al cierre del año pasado, lo que refleja una caída de 40.5 por ciento respecto a los 159.72 pesos registrados en el último trimestre de 2019.

Entre quienes percibían los ingresos laborales más altos, en promedio 4 mil 662.93 per cápita, el indicador aumentó a 4 mil 726.67 al cierre del año pasado; es decir, una variación de 1.4 por ciento anual.

Con estos datos en ingresos laborales, el coeficiente de Gini –indicador que refleja mayor desigualdad entre más se acerca a uno– pasó de 0.488 a 0.513, muestra la información del Coneval.

La Organización Mundial del Trabajo recalca que los ingresos laborales son “fundamentales para comprender la desigualdad”, dado que fungen como la principal fuente de ingresos de la mayoría de la población; a diferencia de los ingresos de capital, que benefician a los más acaudalados.

El año pasado, con una disminución de 40.5 por ciento en los ingresos de los trabajadores que menos perciben, el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores –ejemplo de las ganancias de capital– cayó 0.8 por ciento con datos del cierre.

Especialistas explicaron que pese al incremento de 20 por ciento en el salario mínimo el año pasado, la magnitud en la caída de la actividad económica afectó toda la estructura laboral; sumado a ello, más de la mitad de los trabajadores se encuentran en la informalidad.

César Salazar, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, explicó que el año pasado se precarizó el empleo, incrementaron los trabajadores que fueron al mercado informal con salarios menores y con jornadas laborales distorsionadas; mientras los incrementos salariales suelen aplicarse donde sí hay una obligatoriedad de subirlos; es decir, en el sector formal y entre quienes ganan el mínimo.

No quiere decir que la política de incrementos salariales no sirva, “tendrá un impacto”, pero no funciona como “efecto faro”, detalló. “Un incremento de 10, 15 y 20 por ciento no implica que toda la estructura de los salarios se va a incrementar en ese porcentaje (…) El empleo formal es el que se beneficiará en mayor grado, pero todas las estructuras salariales del mercado informal, no hay forma de regularlas”.

A parecer de Miguel Chelius, director del Observatorio de Salarios de la Ibero Puebla, los incrementos en el salario mínimo de los últimos años detuvieron “un poco el deterioro de las condiciones laborales” el año pasado. Sin embargo, el efecto de dicha alza “fue opacado” porque el de Covid-19 en la actividad económica “ha sido devastador”.

En adelante, vienen al menos dos años más de recuperación y por ello las alzas en el salario mínimo no se verán en los grandes números, pero sí de soporte para que no se agudice la precarización. “Realmente, tanto los salarios como las políticas de transferencia han evitado una crisis social mayor, pero es muy profundo el deterioro de las condiciones económicas en el país”, aseguró.

Recalcó que “en México los salarios son muy bajos” debido a una distorsión fabricada por las empresas, así que el alza salarial es una política necesaria; pero a la presión de que el mercado laboral recupere las condiciones de 2019, se sumará la población que no ingresó a la fuerza de trabajo el año pasado ni éste. El desafío debe ser dar mejores condiciones para todos estos trabajadores.

Con información vía La Jornada

Crece productividad y costo de vida, pero baja carga salarial a empresas

El costo de la vida en México, medido a partir de la inflación, se encareció 78.4 por ciento en casi 14 años, mientras los gastos promedio que realizan las empresas en el pago de salarios y sueldos, prestaciones sociales, contribuciones a la seguridad social y liquidaciones a la fuerza de trabajo se redujeron 1.31 por ciento en el mismo periodo, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Banco de México, cuya serie de la masa salarial se registra a partir del primer trimestre de 2006.

No todos los rubros de consumo se han encarecido a la misma velocidad frente a un salario medio y costos laborales rebasados por la inflación. Las bebidas alcohólicas y el tabaco lo han hecho casi al doble que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), con un aumento de 130.4 por ciento a septiembre pasado, lo mismo los alimentos y bebidas no alcohólicas cuyo precio promedio ha crecido 122.8 por ciento en ese tiempo y el transporte que lo ha hecho 110.5 por ciento, de acuerdo con la información.

También por arriba de la inflación general, el costo de restaurantes y hoteles ha incrementado 104.3 por ciento, el de la educación 94.2 por ciento, la salud 87.4 por ciento y los muebles y artículos para el hogar son el rubro más cercano al del INPC con un incremento de 78.5 por ciento; eso, entre enero de 2006 y septiembre del año pasado, periodos para los que hay datos tanto en el Inegi como en el Banco de México.

El costo de la recreación y el acceso a la cultura ha tenido un aumento acumulado de 50.1 por ciento; el acceso a agua, vivienda, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 46.4 por ciento y el de prendas de vestir y calzado 41.6 por ciento. Todos por debajo de la inflación general. Y el único rubro cuyo índice de precios ha bajado es el de las comunicaciones, un 41.7 por ciento acumulado en el periodo de referencia.

Las series realizadas por el Banco de México, con base en información de Inegi, muestran que del primer trimestre de 2006 al tercero de 2020 han aumentado los índices de productividad laboral, el del mismo producto interno bruto y el de horas trabajadas, sin que esto vaya a la par ni del costo unitario pagado a la fuerza de trabajo ni de las remuneraciones medias reales en el país.

De acuerdo con datos desestacionalizados, en ese tiempo el índice de productividad en México aumentó 3.9 por ciento y el de horas trabajadas lo hizo 12.4 por ciento. En medio de estos datos se cuentan dos crisis económicas; la de 2009, cuando ocurrió la burbuja de las hipotecas en Estados Unidos, y la más reciente de Covid-19. Sin embargo, el pago por cada trabajador se redujo 4 por ciento y en general el pago de la fuerza de trabajo lo hizo 1.3 por ciento.

Con información vía La Jornada

Protesta sindicato de Liconsa por adeudo de salarios

ntegrantes del Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de Liconsa cerraron este martes la avenida Insurgentes Sur a la altura de las oficinas de Segalmex en protesta por la falta de salarios caídos que adeudan a 19 trabajadores.

El grupo de poco menos de veinte integrantes bloqueó la avenida insurgentes con dirección al sur, lo cual ocasiona un fuerte congestionamiento vial en la vialidad a la altura de su cruce con periférico. Advirtieron que si no son atendidos por directivos de Segalmex, cerrarán también el otro sentido de la vialidad con dirección al norte de la Ciudad.

Magdalena Delgadillo Chong, Secretaria general del sindicato disidente, explicó que desde su conformación como gremio, han sido objetivo de represalias promovidas por el sindicato oficial de esta empresa del Estado afiliado a la CTM, y lo cual originó la separación de casi una veintena de sus integrantes. Aunque fueron reinstalados, afirmó que los salarios caídos no han sido cubiertos.

El estrés ocasionado por la falta de recursos, indicaron, ocasionó la muerte de una trabajadora y afectaciones a la salud en otros dos de sus integrantes.

Delgadillo señaló, además, que la empresa ha registrado un desabasto de la producción de leche en varias de las regiones más pobres del país.

Con información vía La Jornada

Aumento a minisalarios no afectará los créditos: Infonavit

Aunque el salario mínimo aumentó 15 por ciento con el inicio de este 2021, los créditos hipotecarios del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) otorgados en Veces el Salario Mínimo (VSM) tendrán un impacto de sólo 3.15 por ciento, detalló el organismo.

Recordó que desde 2016 se acordó que los créditos establecidos en VSM estarán ligados a la Unidad de Medida y Actualización (UMA) y no al minisalario.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía determinó que para 2021 el valor diario de la UMA tendrá un incremento de 3.15 por ciento, para establecerse en 89.62 pesos. Mientras que la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) estableció que en el presente año el salario mínimo es de 141.70 pesos diarios en casi todo el país y de 213.39 en la Zona Libre de la Frontera Norte.

No obstante, el ajuste de dicho indicador propicia una mayor contribución por parte de los patrones a las Subcuentas de Vivienda, lo que eleva el ahorro de los derechohabientes que aún no acceden a un crédito, permitiéndoles obtener un mayor monto de financiamiento, agregó.

El Infonavit subrayó además que mantiene el programa Responsabilidad Compartida para convertir los créditos en VSM a pesos, lo que anula las alzas que se registran cada año en las mensualidades hipotecarias.

Para acceder a esta modalidad, explicó, los acreditados pueden ingresar a Mi Cuenta Infonavit (micuenta.infonavit.org.mx) para revisar el estatus de su financiamiento, donde también pueden corroborar la mensualidad a pagar durante 2021.

A la par, adelantó que trabaja en un programa que permitirá, a todos los acreditados que así lo deseen, convertir a pesos los financiamientos tasados en VSM, solución financiera que se buscará llevar a cabo en el transcurso del presente año.

Con información vía La Jornada

Pandemia de coronavirus hace caer los salarios en el mundo: OIT

La pandemia de coronavirus hizo caer los salarios en el mundo durante el primer semestre de 2020 y se espera que «una muy fuerte presión a la baja» adicional en un futuro cercano, aseguró este miércoles la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El informe mundial de sueldos de la OIT revela, durante el primer semestre de 2020, «una presión a la baja por encima del nivel o tasa de crecimiento de los salarios medios en dos tercios de países» de los que se dispone de datos recientes.

Además, precisa que «en otros países, el sueldo medio ha aumentado de manera artificial por las supresiones de empleo sufridas los trabajadores con bajos ingresos«.

«En un futuro cercano, las consecuencias de la crisis de covid-19 sobre la economía y el empleo generarían una enorme presión a la baja sobre los salarios«, afirma la OIT, que insta a «un diálogo social profundo e inclusivo», para «frenar los efectos de la crisis y estimular la recuperación económica».

Sobre la base de una selección de 28 países europeos, el estudio considera que, sin el pago de subsidios, la masa salarial total habría disminuido 6.5 por ciento entre el primer y segundo trimestre de 2020: 8.1 por ciento para las mujeres, y 5.4 por ciento para los hombres, una brecha «ante todo consecuencia de la reducción de las horas trabajadas».

La crisis ha damnificado en forma desproporcionada a los trabajadores con remuneraciones más bajas, aumentando las desigualdades salariales, señala la OIT. En algunos países europeos, «sin subsidios salariales, la mitad de los trabajadores menos pagados habrían perdido alrededor de 17.3 por ciento de sus sueldos», contra 6.5 por ciento del conjunto de la población activa.

Con información vía Milenio