La falta de conectividad a internet en México atrae a las empresas de servicios satelitales

Aproximadamente 40 millones de personas en México no tienen acceso a internet. Esto se debe a que en sus localidades no llegan los servicios fijos o desplegar redes de telecomunicaciones móviles es muy costoso y los consumidores serán pocos. Pero para las empresas de servicios satelitales esto no es impedimento.

Por su tipo de tecnología, la señal de un satélite puede “bañar” grandes regiones sin problema. De hecho, varias empresas están interesadas en seguir incrementando la cobertura de esta tecnología en México. Tal es el caso de Hughes y SES.

Por ejemplo, el servicio HughesNet se especializa en llevar conectividad a zonas donde los servicios fijos no llegan. Ahora, la empresa suma 350 localidades donde lleva servicio de internet vía WiFi que recibe señal de una antena direccionada a su satélite.

Este servicio ya conecta a más de 100,000 personas en el territorio nacional, según explicó en el evento de 50 aniversario de la empresa Marcos Duarte, director de operaciones de HughesNet México.

Faltan 40 millones de mexicanos de conectar a internet

Aunque el acceso a las telecomunicaciones es un derecho constitucional —que llegó con la reforma a la ley del sector en 2013— todavía se trabaja en que todos los mexicanos estén conectados a internet. 

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2020, 72% de la población es usuaria de internet.

“Por las características de la industria satelital y el tipo de servicios que prestan, hay que entender que son complementarios de las redes inalámbricas que pueden contribuir a cerrar la brecha digital”, dijo a Business Insider México Jorge Bravo, director de Digital Policy & Law.

En Latinoamérica y otras regiones también se necesita más conectividad, especialmente en zonas apartadas. Por ello, SES, empresa de conectividad satelital, anunció la firma de acuerdos con proveedores de servicios de infraestructura de todo el mundo.

Sin embargo, la capacidad satelital que tiene el gobierno mexicano se subutiliza e incluso se pierde por esa falta de explotación. «Las capacidades satelitales van en dos sentidos: los privados que pueden dotar de conectividad donde no llegan las redes fijas (de telecomunicaciones) y la capacidad estatal; que está dedicada a servicios de seguridad y emergencia. Esta capacidad del Estado también se contempló en el programa México Conectado (del sexenio anterior), pero ese programa ya no continúo. Por eso, los operadores están tomando la iniciativa de llevar la conectividad a esos sitios (apartados)», señaló Radamés Camargo, coordinador de análisis en The Competitive Intelligence Unit.

SES y Hughes preparan los lanzamientos de sus satélites

Con ellos construye ocho estaciones terrestres satelitales para el sistema de comunicación O3b mPower. La compañía indicó en un comunicado que esos sitios permitirán la gestión de la constelación satelital de SES. 

De estas estaciones terrestres, la más cercana a México estará en Texas, Estados Unidos. Mientras que en Sudamérica una estación se ubicará en Chile; esto facilitará el acceso a servicios de alto rendimiento para clientes en la región, indicó la empresa en un comunicado.

Tanto los satélites de Hughes como los de SES para fines de conectividad a internet tienen una órbita más baja que otros aparatos. Esto sirve para dar una respuesta más veloz.

De acuerdo con Duarte, el precio promedio de la construcción y puesta en órbita de un satélite es de alrededor de 1,000 millones de dólares (mdd). Para el próximo año, Hughes pondrá en órbita su satélite Júpiter 3; mientras que SES lanzará seis aparatos entre lo que queda de este año y el primer trimestre de 2022.

CON INFORMACIÓN VIA BUSINESS INSIDER MÉXICO

Despegue del mercado de banda ancha por satélite

La demanda de conectividad de banda ancha a través de redes fijas y móviles está aumentando considerablemente. Sin embargo, a pesar de las ampliaciones y optimizaciones de las infraestructuras, actualmente sólo la mitad de los hogares de todo el mundo tienen a acceso a servicios de banda ancha fija. Este panorama puede cambiar con la implementación de otros avances venidos del cielo, concretamente con el despliegue de constelaciones de órbita terrestre baja (LEO, del inglés Low Earth Orbit), una franja orbital situada entre los 160 y los 2.000 kilómetros de altura la emplearán miles de satélites en los próximos años para ofrecer Internet desde el espacio a cualquier lugar del planeta.

Según ABI Researchel mercado de banda ancha por satélite alcanzará los 3,5 millones de suscriptores en 2021crecerá a un ritmo del 8% para alcanzar los 5,2 millones de usuarios en 2026 y generará ingresos por servicios de 4.100 millones de dólares.

Los ingresos de banda ancha por satélite alcanzarán los 4.100 millones de dólares en 2026

«Los equipos LEO desempeñarán un papel importante en los servicios de banda ancha por satélite en los próximos años. Los sistemas de satélites de alto rendimiento (HTS) pueden soportar velocidad de varios Gbps. Orbitando a unos 800-1.600 km de la superficie de la Tierra, proporcionan una baja latencia de entre 30-50 milisegundos, lo que permite soportar servicios como juegos en línea y transmisión de video en vivo», explica Khin Sandi Lynn, analista de la consultora.

Los sistemas LEO (Low Earth Orbit) darán conectividad de alta velocidad y baja latencia a usuarios en zonas remotas

Tradicionalmente, los satélites geoestacionarios de órbita terrestre (GEO) se utilizan principalmente para proporcionar servicios de banda ancha a hogares y empresas en zonas remotas o rurales donde el despliegue de conectividad de banda ancha móvil o fija es un auténtico desafío. Aunque los satélites GEO admiten una velocidad viable de más de 100 Mbps, su distancia de la superficie terrestre, de unos 36.000 km, supone un inconveniente respecto a la latencia, un retardo que puede ser de hasta 600 ms, lo que limita el uso de ciertas aplicaciones que requieren una respuesta rápida.

SpaceX lanzó por primera vez sus servicios de banda ancha Starlink a usuarios residenciales en 2020, soportando una velocidad de banda ancha de 100 Mbps con datos ilimitados mensuales. A día de hoy, la empresa aeroespacial de Elon Musk ha lanzado más de 1.000 satélites LEO y tiene como objetivo dar servicioa más de 600.000 hogares y negocios en los Estados Unidos. Además, está trabajando para llegar a algunos mercados de América Latina. Otras compañías como OneWeb y Telesat han lanzado satélites LEO que proporcionan conectividad a negocios. Amazon, que planea lanzar constelaciones de este tipo bajo la iniciativa Kupier, recibió la aprobación de la FCC para su proyecto a mediados de 2020, aunque todavía no está confirmada la fecha de lanzamiento inicial.

Y es que, a medida que la conectividad de banda ancha se está convirtiendo en un servicio esencial en los hogares actuales, los servicios de banda ancha por satélite seguirán siendo una parte importante del mercado broadband. Existe gran competencia en infraestructuras terrestres debido a la mayor implementación de redes fijas y móviles. La expansión de las redes LTE y 5G desafiará a la industria de la banda ancha por satélite mediante el suministro de servicios de acceso inalámbrico fijo (FWA) a los usuarios residenciales. Sin embargo, el coste y el tiempo asociados con las implementaciones de redes terrestres pueden limitar la distribución en áreas remotas. «Los sistemas satelitales seguirán proporcionando servicios de banda ancha a áreas desatendidas y sin reservas», dice Lynn.

La expansión de las redes LTE y 5G desafiará a la industria de la banda ancha por satélite mediante el suministro de servicios de acceso inalámbrico fijo (FWA) a los usuarios residenciales

La llegada de los sistemas LEO beneficiará a los usuarios en áreas remotas al soportar el servicio de banda ancha de alta velocidad y baja latencia. «El desafío del servicio de banda ancha basado en LEO actualmente es el coste de los terminales, que son relativamente altos en comparación con las plataformas terrestres o satelitales existentes. Los operadores de satélite LEO necesitan encontrar maneras de reducirlos. Los paquetes flexibles podrían hacer que los servicios sean asequibles para los usuarios tanto en los mercados desarrollados como en los emergentes. A pesar de que inicialmente se pueden requerir ayudas para sufragar los costes de hardware, el aumento de las tasas de adopción ayudará al desarrollo de los ecosistemas y eventualmente reducirá el coste del hardware», concluye Lynn.

CON INFORMACIÓN VÍA REDES & TELECOM