PERSPECTIVAS_ ¿Por qué Televisa calla con la solicitud de Claro TV en México?

En los recientes días hemos leído diversas opiniones y noticias sobre la solicitud de Claro TV para poder ofrecer el servicio de televisión restringida en México. 

La semana pasada el Pleno del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) tomó la decisión, con tres votos de cinco, de rehacer el proyecto que negaba la autorización a la empresa de América Móvil, por lo que la firma de Carlos Slim aún mantiene la esperanza.   

Competidores indirectos en ese mercado, como AT&T, han emitido posturas pidiendo que haya cancha pareja y que no se otorgue la autorización. El tema escaló incluso hasta la USTR (Representante de Comercio de los Estados Unidos) quien le externó a la Secretaría de Economía de México su supuesta preocupación por la falta de competencia. 

Y tiene razón, aunque creo que no apuntó bien la mirilla. Digo que tiene razón porque efectivamente en el mercado de televisión de paga hace falta competencia pues es un jugador, Grupo Televisa, quien acapara las pantallas, sube las tarifas cuando quiere, y hasta comete abusos en contra de sus suscriptores.      

De acuerdo con los datos más recientes del Banco de Información de Telecomunicaciones (BIT) del IFT, Grupo Televisa tiene una participación del mercado de TV de paga en México del 63.98 por ciento. Su más cercano competidor es Megacable muy por detrás con apenas el 16.62 por ciento, una diferencia de 47.36 puntos porcentuales. 

Mónica Aspe, CEO de AT&T, dio la cara y realizó un pronunciamiento sobre la petición de América Móvil, así lo hicieron también varios opinadores, que sin siquiera conocer a la industria, celebraron la supuesta negativa a Clarovideo o Telmex, que por cierto, deben saber que ninguna de las dos fue quien pidió la autorización sino Claro TV. 

Pero ¿y Grupo Televisa? Ni sus luces. 

Y hace bien, porque ¿qué argumentos va a dar cuando sabe que tiene acaparado el mercado de televisión de paga? De hecho, Grupo Televisa tiene mayor participación de mercado, de la que la propia Telmex tiene, por ejemplo, en el mercado de internet fijo, en donde de acuerdo con el BIT tiene el 45.6 por ciento, mientras que Grupo Televisa en ese mismo mercado tiene casi el 25 por ciento. 

Por cierto, en el mercado de servicio de internet fijo hay 22 jugadores en todo el territorio nacional, mientras que en el mercado de televisión de paga, que insisto acapara Grupo Televisa, hay apenas siete grupos económicos, en total de acuerdo con el propio BIT del IFT.

Antes referí sobre abusos que Grupo Televisa comete contra sus usuarios de televisión restringida. Les cuento: hace unos días un servidor (y varios conocidos que les pasó lo mismo) recibió una llamada de servicio al cliente de Izzi, no para preguntarme sobre la calidad de mi servicio, y menos para ofrecerme alguna promoción. Al contrario, la llamada era para avisarme que mi contrato había vencido y que tenía que renovarlo, algo a lo que no está obligado el usuario, a menos que tenga alguna promoción. 

Palabras más, palabras menos, el empleado de Izzi o de su call center me dijo lo siguiente: “su contrato venció y le sugerimos que lo vuelva a renovar por 12 meses más, esto para que le respetemos la tarifa actual ya que durante el año los precios van a incrementar”. 

Desde mi punto de vista de usuario, eso fue un abuso y una agresión innecesaria, pudieron haberme ofrecido alguna promoción y quizá hubiera pensado en permanecer doce meses más con ellos, pero no amenazarme sobre el incremento de sus tarifas.

Por cierto, no olvidemos que Televisa fue declarada en noviembre del 2020 agente económico con poder sustancial en 35 mercados relevantes de televisión restringida, sin embargo, hasta el momento el IFT no ha impuesto medidas.

Los usuarios de TV restringida seguimos pagando tarifas caras, por lo que el hecho de que las autoridades autoricen una opción más para decidir con quién contratar no estaría mal. 

Hemos visto que mientras más competencia exista, más beneficios para los usuarios ¿o no es así?

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

PERSPECTIVAS_ Televisión para América Móvil

México es el único país de Iberoamérica que no tiene convergencia plena de servicios de telecomunicaciones.

La convergencia es la posibilidad tecnológica de prestar todos los servicios de voz, datos y video a través de una misma red y dispositivo. 

Más pronto que tarde América Móvil recibirá la autorización para ofrecer el servicio de televisión de paga. La pregunta es cuánto tiempo más queremos seguir en el atraso convergente.

Demorar la entrada de América Móvil a la TV de paga es una decisión política que favorece a sus competidores, pero daña el bienestar digital de los hogares, usuarios y consumidores mexicanos.

La Constitución dice que las telecomunicaciones son servicios públicos de interés general y que el Estado garantizará que sean prestados en condiciones de convergencia, pero llevamos casi nueve años faltando a un mandato constitucional.

La autorización del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) para que Claro TV (filial de América Móvil) ofrezca televisión restringida no pone en riesgo la competencia económica; al contrario, la dinamizará y ni el regulador ni el gobierno pueden estar en contra de ello.

Televisa concentra 64% del total de suscriptores de TV de paga. Megacable, Dish y Totalplay también ofrecen el servicio. 

La entrada de Claro TV al mercado generaría competencia convergente sin poner en riesgo el mercado, por la sencilla razón de que Televisa y otros tres proveedores lo acaparan. 

El índice de concentración del servicio de televisión restringida es el único que creció 16.6% desde junio de 2013 hasta diciembre de 2020. Los demás índices de telefonía móvil, fija y acceso a Internet decrecieron en el mismo periodo. 

El índice de precios de televisión de paga también se ha elevado 24.6% en el mismo lapso mientras que el de telefonía móvil ha bajado 43.9 por ciento.

La elevada concentración y la constante alza de precios en el servicio de TV de paga se explica por el proteccionismo político y regulatorio de impedir a América Móvil la entrada al mercado.

En noviembre de 2020 Televisa fue declarada con poder sustancial de mercado en televisión de paga; la mejor, más eficaz y más económica medida regulatoria y asimétrica que le puede imponer el IFT es colocarle a un competidor enfrente. 

La autorización para Claro TV reducirá los precios de los servicios de telecomunicaciones al ofrecerlos en paquetes convergentes de voz, datos y video. 

La convergencia y la TV restringida puede llegar a los hogares de escasos recursos con ofertas y paquetes que incluyan telefonía, banda ancha y televisión social. 

Los usuarios de los servicios de telecomunicaciones tienen derecho a elegir el servicio, proveedor, paquete, plan o tarifa que mejor se adapte a sus necesidades; la ausencia de convergencia plena restringe ese derecho básico y limita la innovación de planes tarifarios. 

América Móvil comprometió una inversión de 8 mil millones de pesos adicionales en caso de que se le otorgue la concesión para prestar el servicio de TV de paga. 

Esa inversión se destinaría para el despliegue de fibra óptica que permite el acceso a servicios de banda ancha y a un Internet más veloz.

Permitir la convergencia a América Móvil significa ampliar la cobertura de Internet y mejorar el acceso a la banda ancha en México con fibra.

Más fibra óptica prepara y hace más competitivo y atractivo al país para el futuro despliegue de la red 5G.  

Los competidores también se verían beneficiados porque tendrían acceso a la red de fibra óptica para competir en mercados donde actualmente no tienen presencia. 

El gobierno de la Cuarta Transformación y la Estrategia Digital Nacional deberían ver con buenos ojos la licencia para Claro TV, porque la inversión adicional y la convergencia favorecen la inclusión digital universal y la disminución de la brecha digital. 

Los competidores van a seguir oponiéndose a que América Móvil reciba la autorización y compita en TV de paga con ofertas convergentes y planes atractivos. 

Los comisionados del IFT deben liberarse de la presión de verse criticados por quienes controlan la televisión en México. Ningún comisionado está en contra de la convergencia. 

AT&T está detrás de las preocupaciones de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) para que se demore la entrada de América Móvil a la TV de paga.

Las presiones del gobierno de Estados Unidos y de AT&T a través de la USTR son una señal inequívoca de que la TV de paga y la convergencia plena están cada vez más cerca. 

AT&T presiona a través de la USTR cuando ni siquiera tiene presencia en el mercado de TV de paga. 

Estados Unidos es un mercado convergente y México no tiene por qué estar a la saga de su socio comercial. 

AT&T sabe que la TV de paga y la convergencia para Claro TV lo coloca en desventaja ante América Móvil, Televisa y los demás operadores fijos que participen en la subasta 5G, pero obligaría al proveedor estadounidense a reaccionar e invertir para no perder competitividad y mercado.

La convergencia no debe ser el privilegio de algunos operadores sino un derecho de todos los usuarios y consumidores en México.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

Aumenta la televisión audiencia infantil durante la pandemia

Durante el primer año de la pandemia, el tiempo de permanencia de niñas y niños frente al televisor fue de 4 horas y 44 minutos diarios, 27 minutos más que en el año previo, cuando el valor fue de 4 horas y 17 minutos, señaló el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

En un reporte que compara los hábitos de consumo de televisión en la población infantil durante los últimos dos años, registrados antes y durante la pandemia provocada por el virus del COVID-19, señala que después de la televisión abierta y de paga, la tercera opción de señales y dispositivos conectados a la televisión para el consumo de niñas y niños son los videojuegos y plataformas digitales, que aportan 28% de su exposición al televisor, casi 10% más que los índices registrados durante la prepandemia.

Destaca también que las telenovelas son el género programático a los que los niños y niñas están mayormente expuestos, y cuyas transmisiones fueron vistas en promedio por 219 mil niñas y niños, es decir, 66% más que en el año previo, cuando se registraron 131 mil 750 niñas y niños viendo dicho contenido.

En el último año que comprende el estudio, de marzo de 2020 a febrero de 2021, el promedio de niñas y niños con la televisión encendida fue de 15.98%, mientras que en el año previo fue de 14.62%.

Mientras que el momento de mayor audiencia infantil fue entre las 21 y las 21:30 horas, cuando casi 3 de cada 10 tenían el televisor encendido.

El mes con mayor consumo infantil fue abril de 2020, con un encendido promedio de 17.43%, dice el estudio cuya fuente de información son bases de datos de audiencias de Televisión licenciadas por la empresa Nielsen IBOPE México, relativa a la población de 4 a 12 años en 28 ciudades del país.

También detectó que, tanto en el periodo prepandemia como en el de pandemia, las señales de televisión abierta son la principal opción de consumo para las niñas y los niños, con más de 40% de su consumo televisivo, mientras que en las señales de televisión restringida es de poco más de 29%.

Finalmente, en una revisión a la audiencia generada durante las transmisiones del programa Aprende en Casa, donde las niñas y niños de 4 a 12 años de edad representan 38% del consumo, seguidos del segmento con edades de 30 a 44 años, que aportó casi una cuarta parte del consumo, lo que da indicios de que estos contenidos son vistos por la infancia en compañía de adultos.

CON INFORMACIÓN VÍA ARISTEGUI ON LINE

Televisoras no libran la crisis; pierden casi 50% de valor bursátil

La Jornada Cd. de México 1/Jun/2020 -Las televisoras más grandes del país no han logrado salir ilesas de la crisis económica provocada por la pandemia de Covid-19. Según datos oficiales, en lo que va del año Televisa y Tv Azteca han perdido casi la mitad de su valor en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Con base en cifras de la institución bursátil, a inicios de año el valor de mercado de Televisa ascendía a 127 mil millones de pesos, mientras el viernes pasado era de 70 mil millones: una pérdida de 57 mil millones de pesos o de 44 por ciento. En la BMV, su acción pasó de 45.13 a sólo 26.4 pesos.

En el caso de Tv Azteca, su acción ha retrocedido de 0.73 a 0.37 pesos, lo que se traduce en que su valor de mercado ha caído de 6 mil 500 millones de pesos a 3 mil 300 millones, una disminución de 3 mil 200 millones de pesos o de 49 por ciento.

Según expertos, debido a la pandemia muchas empresas suspendieron parte de sus gastos en publicidad. Además, el virus provocó la cancelación de grandes eventos deportivos, como los Juegos Olímpicos, que son importantes fuentes de ingresos por la demanda de las compañías para anunciarse en esos espacios.

Fernando Bolaños, gerente de análisis de Monex, dice que en el caso de Televisa, sus ventas de contenidos fueron afectadas por un cambio en el calendario para las negociaciones de las ventas por adelantado de las campañas anuales, así como la suspensión de gastos de publicidad por parte de los clientes de la emisora debido a la pandemia.

En el primer trimestre del año, de acuerdo con el estado de resultados, la televisora más grande de América Latina, propiedad del empresario Emilio Azcárraga, reportó una pérdida neta de 8 mil 900 millones de pesos, resultado de menores ventas en publicidad e impacto por la volatilidad del tipo de cambio.

Respecto de Tv Azteca, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, sus ventas cayeron 21 por ciento en el primer trimestre del año, al pasar de 3 mil 110 millones de pesos a 2 mil 462 millones por la depreciación del peso frente al dólar y la crisis generada por la pandemia.

Según explicó en el reporte Esteban Galíndez, director de Finanzas de Azteca, la contingencia sanitaria tuvo un impacto negativo, ya que la venta de publicidad se vio reducida por la crisis generalizada en este primer trimestre del año.

Antes de la pandemia, ambas televisoras ya enfrentaban dificultades financieras por la competencia que representan las nuevas plataformas de entretenimiento como Netflix, prueba de ello es que en 2015 las acciones de Televisa se llegaron a cotizar en el mercado hasta en 120 pesos y las de Tv Azteca en 4.25 pesos.