TENDENCIAS_ Modelo educativo híbrido: entre luces y sombras

Tras más de un año de educación a distancia, la presencialidad ha demostrado su primacía para garantizar la calidad educativa, aunque, al mismo tiempo, las herramientas tecnológicas han demostrado su utilidad para diversificar los métodos e instrumentos didácticos para la generación de aprendizaje. Ante esta dicotomía, el delgado y precario equilibrio de la educación actualmente ha forzado a las instituciones educativas y a la SEP a pensar en estrategias seguras de retorno híbrido, pues sería insostenible para la calidad educativa brindar un segundo año de educación completamente a distancia.

Ello ha generado iniciativas y esfuerzos plausibles, como el de la Secretaría de Educación de Puebla al presentar su modelo educativo híbrido, que pretende otorgar bases sólidas para un modelo educativo que arrancará en breves semanas, y que intenta superar la dicotomía virtualidad-presencialidad, recuperando lo mejor de las herramientas tecnológicas sin sacrificar la primacía de la presencialidad, a la par del correcto desarrollo del trabajo autónomo del aprendiente. Además, se presenta no sólo como modelo de emergencia para responder a la coyuntura, sino como un modelo que ha de seguir desarrollándose, pues se advierte que “llega para quedarse y transformar los procesos educativos” (SEP Puebla, 2021).

Este modelo educativo se define textualmente como un “espacio de interacción presencial y a distancia que potencia el tiempo pedagógico a través de la generación de ambientes de aprendizaje que favorezcan la autonomía del aprendiente y la interacción sincrónica y asincrónica para garantizar el derecho a la educación” (SEP Puebla, 2021). Entre sus virtudes, contempla una serie de principios pedagógicos que deben ser pilares de toda educación, como la ética del cuidado, la participación incluyente y el reconocimiento de la diversidad, el aprendizaje situado, la emocionalidad como parte del proceso pedagógico, la importancia de la autonomía del aprendiente, el aprendizaje orientado por metas y la atención a la población vulnerable.

Si bien a escala retórica el modelo presenta un buen contenido, preocupa la aplicación práctica que deba traducirse de este modelo, pues, como ya hemos advertido en este espacio, la pandemia ha profundizado las desigualdades estructurales en las que vivimos, incluido el acceso igualitario a la educación. Para ello es relevante desmentir las tres falacias que se han construido alrededor de la educación digital: que es más accesible, que es más barata y que es más rápida y efectiva.

La educación virtual, si bien posee virtudes que merecen desarrollarse, ofrece grandes complejidades para su aplicación de manera igualitaria. De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el sistema de educación en línea implementado por la SEP dejó fuera a 55.7 por ciento de los hogares, ya que sólo 44.3 por ciento cuenta con equipo de cómputo, en tanto que sólo 56.4 por ciento tiene conexión a Internet. Si bien la educación por televisión garantizaba mayor alcance, la calidad académica y el seguimiento docente pierden fuerza a través de este medio. No olvidemos tampoco que, de acuerdo con el Inegi, de los 5 millones que se dieron de baja en escuelas, 26.6 por ciento se debió no a motivos económicos sino a la poca funcionalidad de las clases a distancia. El mismo estudio revelaba que 58.3 por ciento de los alumnos opinan que a distancia se aprende menos.

El reto de la educación en México es grande. Creemos correcto apostar por un modelo híbrido que permita retornar intermitentemente a la educación presencial de manera segura, pero ello merece un gran esfuerzo por asumir el reto de acercar los procesos educativos a los hogares cuando la mayoría de la infraestructura digital es inaccesible.

La educación híbrida deberá garantizarse no desde medios digitales ni desde la televisión, donde sólo un modelo pasivo de educación bancaria es posible, sino desde pautas específicas de acompañamiento y seguimiento a distancia determinadas por la particularidad de cada contexto, de manera que garanticen la continuidad, integración y articulación del proceso educativo. Sólo así podremos hablar de un modelo educativo híbrido incluyente. Esto requiere de un esfuerzo grande de los docentes y equipos de trabajo de nuestras instituciones educativas para atender efectivamente las necesidades educativas de la población, ya que se necesita de un robusto diseño metodológico para que las actividades de aprendizaje sean efectivas tanto en modalidad presencial como de trabajo en casa, garantizando el rol activo que los estudiantes deben tener.

Inevitablemente, nuestros modelos híbridos se someterán a prueba en los próximos meses. Basarlos en la tecnología profundizará la desigualdad en el acceso a la educación pública. El ciclo escolar que se inicia es una oportunidad para replantear la mirada educativa propia, una oportunidad para ofrecer procesos que involucren activamente al estudiante y motiven el aprendizaje autónomo, la curiosidad y la criticidad propia. Sólo así es viable pensar en un modelo educativo híbrido que, en vez de reproducir conocimiento, acompañe, aunque sea a la distancia.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

TENDENCIAS_ “Lo vi en TikTok”: ¿cómo la red social china está cambiando la cultura?

Cada vez es más común escuchar frases como “lo vi en TikTok” o “lo escuché en TikTok” entre amigos, familiares y otros grupos cercanos. En sólo los últimos tres años, la red social de origen chino ha logrado superar en descargas a otras grandes con mayor trayectoria, como YouTube y Facebook.

MRC Data y Flamingo, dos grupos independientes de análisis, realizaron investigaciones para TikTok con el objetivo de conocer cuál es la influencia de la red social en el sonido y la cultura.

De acuerdo con el reporte de Flamingo, el impacto de la aplicación asiática y su percepción entre las personas es tal que 7 de cada 10 usuarios considera que las comunidades de TikTok tienen el poder de crear un cambio en la cultura, pues a partir de los contenidos que se publican y comparten se genera conversación y tendencias que inspiran la acción fuera de la plataforma.

Al menos 43 por ciento de los usuarios de la aplicación intenta o va a un lugar nuevo después de ver algún video corto sobre el sitio en TikTok. Entre la variedad de contenidos que hay en la red social, no es extraño encontrar videos sobre lugares para viajar, restaurantes, bares y otros establecimientos y espacios.

También las personas realizan actividades o siguen tendencias que ven en la plataforma, como las formas de limpiar estantes de la casa siguiendo los consejos de un video o usar una vestimenta que se ha puesto de moda.

El 71 por ciento de los usuarios considera que las tendencias más importantes de Internet comienzan en TikTok, según la investigación de Flamingo. Esto significa que la red social está moldeando la manera en la que se relacionan las personas con su entorno, los acontecimientos sociales, los conocimientos y los significados.

Hay muchas definiciones de cultura de diferentes teóricos y corrientes de pensamiento. Yuri Lotman la define como “un conjunto de significaciones” o “el conjunto de la información no hereditaria acumulada, conservada y transmitida por las diversas colectividades de la sociedad humana”.

Una parte inherente a la cultura y su masificación, sobre todo ante el auge de las tecnologías, es la producción cultural en la que los códigos o las significaciones también son mercancías. Precisamente, más allá de lo lúdico y de la creatividad, en TikTok predomina el posicionamiento de marcas para, al final, fomentar el consumo.

La investigación de Flamingo señala que las marcas usan las tendencias y participan en ellas para conectarse en las conversaciones de las comunidades a las que les interesa llegar. De esa forma, se promueven e impulsan las compras.

Cuando las marcas, o las empresas, adoptan el lenguaje de TikTok, es más probable que la comunidad las acepte. El 61 por ciento de los usuarios asegura que les gustan más las marcas cuando forman parte de las tendencias en la plataforma, y el 21 por ciento se siente más conectado si interactúan con ellos por ese medio. Además, a las personas les encanta que las marcas colaboren con creadores de contenido afines y famosos en TikTok para promocionarse.

En el caso del sonido, la aplicación ha desempeñado un rol importante en repuntar el éxito de canciones, el descubrimiento de nueva música por cada usuario, la conexión con nuevos artistas y marcas, según el informe de MRC Data.

TikTok se ha vuelto una herramienta poderosa para las tendencias musicales y las listas de éxito en la música; las marcas han aprovechado el recurso de sonido para conectar con los usuarios, y también hay nuevos creadores buscando un espacio en los negocios y el impacto de esta red social.

El 75 por ciento de las personas que usan esta plataforma descubrió nuevos artistas gracias a ella; el 63 por ciento ha escuchado música nueva, y el 62 por ciento siente más curiosidad por una marca cuando su contenido se acompaña de canciones.

Video y sonido se han vuelto una pareja estrella en la red social china. El formato vertical, los videos cortos, la personalización, sus algoritmos y otros elementos que forman parte del diseño incluso han vuelto a TikTok algo adictivo. Los usuarios caen en el deslizamiento infinito (scrolling) y lo que parecen minutos en realidad son horas en los que consumen videos y publicidad.

Además de ello, la red social china no está exenta de peligros para los usuarios: en ella también proliferan noticias falsas, contenidos dañinos sobre la salud y tendencias que ponen en riesgo, especialmente, a las niñas y niños.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

TENDENCIAS_ Crecen movimientos de resistencia a las vacunas

Actualmente estamos experimentando un esfuerzo de vacunación en todo el mundo que se ve obstaculizado por los crecientes focos de sentimiento anti-vacunación.

Ha habido un aumento reciente de teorías de conspiración contra la vacunación, campañas de desinformación y protestas en varios países.

Y aunque muchos acusan a los anti-vacunas de un desdén egoísta por la salud y la seguridad de los demás, hay un aspecto subyacente de estos movimientos que necesita ser reconocido más ampliamente.

Los movimientos de resistencia a las vacunas siempre han sido liderados por voces blancas de clase media y promovidos por estructuras de desigualdad racial.

El racismo intrínseco de los movimientos anti-vacunación comenzó con su origen histórico en el siglo XIX.

La inoculación se refería originalmente a la forma más antigua de vacunación, en la que se extraía pus de la pústula de alguien con una forma leve de viruela y se rascaba deliberadamente el brazo de una persona sana. Idealmente, esto transmitiría una forma leve de la enfermedad y, por lo tanto, protegería al receptor de formas más mortales.

Este tipo de inoculación tuvo su fundamento en varias culturas no occidentales antes de que se incorporara a la práctica médica occidental. De hecho, la inoculación se practicó en China durante siglos antes de que llegara a Europa, así como en Oriente Medio y África del Norte.

Su uso en América del Norte fue iniciado por el conocimiento de un hombre esclavizado, Onésimo, quien enseñó el procedimiento al ministro puritano Cotton Mather durante un brote de viruela a principios del siglo XVIII.

Estos orígenes no occidentales alimentaron algunas críticas contra la vacunación durante el siglo XIX. Los opositores a la práctica lo declararon como un “rito sucio, inútil y peligroso” similar al uso de los “hechizos y encantamientos de un salvaje africano”.

A principios del siglo XX, el lenguaje racializado comenzó a aparecer en los diálogos contra la vacunación que, en la superficie, tenían poco que ver con la raza. Estos insultos raciales sirvieron a los propósitos de los anti-vacunacionistas que buscaban desacreditar la práctica.

Uno de los ejemplos más potentes de esto fue en 1920, cuando el escritor Charles Higgins publicó un libro contra la vacunación. A lo largo de este trabajo, se refirió constantemente a la vacunación como un “rito salvaje” realizado por “el curandero” en niños inocentes indefensos.

El lenguaje racializado utilizado por estos primeros anti-vacunas fue aún más potente cuando fue armado por líderes blancos de ligas (u organizaciones) anti-vacunación.

Entre 1860 y 1920, se fundaron numerosas ligas anti-vaxx en Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá. Uno de sus principales argumentos fue que la aplicación obligatoria era una “interferencia tiránica con las libertades legítimas de la gente”, una acusación a menudo dirigida a los funcionarios de salud que intentan aumentar el consumo de vacunas en el público en general.

Estas personas usaron su posición social para condenar en voz alta las limitaciones percibidas de sus derechos, mientras ignoraban ciegamente la ausencia sistémica de las mismas libertades para las comunidades racializadas y de bajos ingresos.

En América del Norte, la libertad de elegir la vacunación ya estaba definida por la identidad racial en muchos lugares. A lo largo de este período, los niños indígenas en Canadá se vieron obligados a asistir a escuelas residenciales, donde la vacunación se implementó o se ignoró a voluntad de los funcionarios federales o escolares, sin tener en cuenta la elección de los padres o el individuo.

En la costa oeste, los funcionarios de salud pública cívica aplicaron activamente la vacunación obligatoria en las comunidades asiáticas basándose en el perfil racial durante los brotes de enfermedades. En 1900, los funcionarios de salud de la ciudad de San Francisco emitieron órdenes obligatorias de vacunación contra la peste para todos los chinos después de que se encontraron algunos casos de peste en la ciudad.

La escritora estadounidense Harriet A. Washington ha demostrado vívidamente cómo las comunidades negras se inscribieron con frecuencia en ensayos de investigación médica para probar nuevos tratamientos médicos y vacunas, a menudo sin su conocimiento o consentimiento.

Sin embargo, la opresión médica de las comunidades no blancas fue ignorada por los líderes anti-vacunación, quienes en cambio usaron sus plataformas para retener las libertades médicas de las comunidades blancas dominantes.

En la actualidad, los líderes de los movimientos contra la vacunación siguen siendo predominantemente blancos, y muchos reciben millones en ingresos por sus actividades.

Más preocupante es que han comenzado a atacar deliberadamente a las comunidades racializadas con desinformación y propaganda contra las vacunas. Reconociendo los factores sociales que han erosionado la confianza en las instituciones médicas, los anti-vacunas están intentando dirigir esta desconfianza en beneficio de su propia causa.

A través de sus acciones, los anti-vacunas buscan deliberadamente aumentar el riesgo de infección en poblaciones ya vulnerables. Vimos esto en 2017 después de un brote de sarampión en Minnesota entre la comunidad somalí-estadounidense en Minneapolis.

Los anti-vacunas organizaron dos reuniones públicas en la comunidad, alentaron a los padres a evitar la vacunación y promovieron la falsa afirmación de que la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) está relacionada con el aumento de las tasas de autismo. El resultado fue una reducción drástica en la absorción de la vacuna MMR entre 2004 y 2014, que cayó del 92% al 42%, y uno de los brotes de sarampión más grandes en el estado en tres décadas.

La focalización deliberada se ha ampliado aún más este año en un intento de desacreditar las vacunas COVID-19. La destacada organización antivacunas Children’s Health Defense lanzó recientemente una película destinada a alimentar la desconfianza en la vacunación entre los afroamericanos.

Los líderes anti-vacunación también han comenzado a apropiarse de las narrativas de persecución y sufrimiento para sus propios propósitos. El mes pasado, un funcionario del estado de Washington usó una Estrella de David amarilla para protestar por los mandatos de las vacunas, mientras que la destacada voz anti-vacunas, Naomi Wolf, estaba programada para encabezar una recaudación de fondos para la “liberación” de los mandatos de las vacunas el 16 de junio.

No son los líderes antivacunas blancos, de clase media y alta los que más sufren de una inmunidad colectiva disminuida y una mayor prevalencia de enfermedades prevenibles con vacunas. Estos individuos generalmente están protegidos por los mismos privilegios sociales y raciales que históricamente les han permitido ganar continuamente un gran número de seguidores.

Al final, las personas que soportan la peor parte de una mayor carga de enfermedad son las de comunidades históricamente vulnerables cuyas preocupaciones continúan siendo cooptadas y eclipsadas por activistas contra la vacunación.

CON INFORMACIÓN VÍA EL SOL DE MÉXICO

TENDENCIAS_ Influencers, con un lugar muy importante para las generaciones actuales: expertos

Ser youtuber parece ser una ocupación sin mayores contratiempos: es divertido y genera buenas ganancias. No obstante la realidad está demostrando que a veces las situaciones son más complejas de lo que parecen, e incluso pueden ser mortales. En fechas recientes una conocida youtuber mexicana fue encarcelada, y otras dos influencers han perdido la vida en busca de likes.

Hace unos días la influencer fisicoculturista Odalis Santos Mena murió, al parecer por una reacción a la anestesia, en busca de promocionar un tratamiento contra la sudoración excesiva.

Esta semana, la instagramer china Sofía Cheung falleció cuando se hacía una selfie en el borde de una cascada a la cual cayó. Era famosa por sus fotos temerarias.

Juan Carlos Huidobro Márquez, profesor de la Facultad de Psicología de la UNAM, y Manuel González Navarro, académico de la UAM-Iztapalapa, señalaron a La Jornada que situaciones como la de YosStop, que enfrenta un proceso judicial acusada del delito de pornografía infantil, pueden propiciar que algunos de ellos se autorregulen, pues consideraron difícil normar las redes, ya que se topa con la libertad de expresión. Además, indicaron que lo que atrae de estos jóvenes es ser diferentes.

González Navarro, doctor en sicología social, dijo que el comunicador tiene que arriesgar para generar prestigio. Tendrán que arriesgar muchos de ellos, a veces opiniones o valores. Es un mercado de sube y baja, y creo que la vigencia de algunos será breve.

El sicólogo y sociólogo Huidobro Márquez indicó que, “ante la gran diversidad de temas, pueden hablar de lo que se les pegue la gana. Así han asumido ciertos temas un tanto peligrosos en el sentido jurídico, social y político, e hizo referencia a los influencers que promocionaron a un partido político en veda electoral.

“Los influencers piensan que pueden hablar de cualquier cosa con soltura, sin embargo, muchos de ellos ignoran la ley, así como ignoran la lógica política” y entonces pueden incluso incurrir en ilícitos. Sin embargo, no deben ser percibidos como algo intrascendente.

González Navarro destacó que “visto desde el ámbito histórico, los influencers van a ocupar un papel muy importante en la definición de las nuevas generaciones”.

Dijo que frente al desgaste de muchos de los medios de comunicación tradicionales, de los líderes de opinión y la crisis social, los youtubers, influencers, instagramers y tiktokeros son vistos como una opción por las nuevas generaciones.

Ellos parecen más espontáneos, más frescos, y no responder a intereses de poderes fácticos, pero también desempeñan un trabajo y responden a criterios comerciales, hacen publicidad y monetizan transmisiones.

Sí es un negocio, pero más allá de lo comercial, lo importante son los valores que siembran y promueven, son valores de espontaneidad, de inmediatez de la búsqueda de una comprensión del mundo con referentes diferentes.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

TENDENCIAS_ Expansión del teletrabajo: ¿Oportunidad o amenaza?

Con la llegada de la pandemia del coronavirus en marzo de 2020, el Gobierno italiano impuso el teletrabajo a sus funcionarios, e instó a los empleadores privados a seguir su ejemplo. En cuestión de días, la cifra de los trabajadores a distancia en Italia pasó de 570.000 a 8 millones.Un año después, a pesar del relajamiento de las medidas anticovid, en Italia siguen trabajando a distancia unos 7,3 millones de italianos, casi un tercio del total de los ocupados.

Además, surgen modalidades mixtas, cuando el empleado trabaja unos días en la oficina y otros desde casa.El teletrabajo es una nueva realidad que está cambiando la vida cotidiana de la gente, y lo nuevo siempre da miedo. ¿Hay que percibirlo como una amenaza?

Regreso al ritmo del taller renacentista

Es más bien una oportunidad que ofrece ventajas tanto a los trabajadores, como a las empresas y las ciudades, opina Domenico De Masi, profesor emérito de la sociología del trabajo en la Universidad La Sapienza de Roma, en una entrevista con Sputnik.

Gracias a esta modalidad “el tiempo y el lugar del trabajo adquieren una flexibilidad que antes no tenían, lo que constituye un primer paso hacia una revolución” cultural y estructural respecto a los tiempos en que se trabajaba únicamente en la fábrica o en la oficina.Con el trabajo a distancia, el empleado no está confinado en un espacio cerrado, sino “trabaja en casa, donde está con su mujer e hijos, después baja al bar para tomarse el café, va al quiosco para comprar el periódico, se ve con los vecinos y los amigos, pasa por la oficina”, de manera que el trabajo y la vida cotidiana resultan más equilibrados y la gente goza de una mayor socialización.

Es curioso notar que, a pesar de que tal estilo de vida parece insólito a personas acostumbradas a los ritmos de la sociedad donde predomina el trabajo de oficina, en la historia podemos encontrar analogías inesperadas, por ejemplo, en la Florencia del siglo XV.En su libro “Teletrabajo. La revolución del trabajo inteligente”, publicado en 2020, De Masi describe detalladamente el taller de aquellos tiempos, que “era una unidad orgánica de vida y trabajo” y se caracterizaba “por el hecho de que en el mismo edificio convivían el dueño, sus hijos y su mujer, las máquinas para trabajar, los aprendices y los obreros. Con el trabajo a distancia en un cierto sentido volvemos a esta situación”.

Remedios para distribuir la riqueza

Volviendo a nuestros días, el profesor De Masi constata que el teletrabajo también permite aumentar la productividad. Gracias al uso cada vez mayor de las tecnologías avanzadas, se puede trabajar menos y ganar más.”Por ejemplo, en Italia se trabaja 1.800 horas al año, mientras en Alemania 1.400 horas, y se cobra más gracias a una productividad más alta”.

Además, si cada uno trabaja menos tiempo, más gente encuentra empleo: “En Alemania hay un 3% de desocupados, nosotros tenemos el 10%”.El problema está en cómo se distribuye la riqueza producida y qué hacer con la gente que, por varios motivos, está desempleada. Para el sociólogo italiano en estos casos podría ayudar la introducción del ingreso universal: “Es útil para personas que no pueden trabajar y no tienen otros ingresos, como menores de edad, enfermos, discapacitados, ancianos. Y también para los que se encuentran en una fase de transición de un trabajo a otro”.

Pero por si solo el ingreso universal no basta, para los trabajadores es crucial saber luchar por sus derechos. En el campo del teletrabajo en el último año los sindicatos han elaborado nuevos tipos de contrato de trabajo, que resultan más equilibrados y salvaguardan los derechos de los empleados.Sin embargo, aún queda mucho por hacer. Según observa De Masi, “el capitalismo es una guerra entre trabajadores y dueños y, de momento, están ganando los dueños”. En un nuevo mundo, caracterizado con una extensión cada vez mayor de altas tecnologías y teletrabajo, el futuro de los trabajadores depende de su capacidad de luchar por sus derechos.

CON INFORMACIÓN VÍA SPUTNIK MUNDO

TENDENCIAS_ Pese al regreso a oficinas por semáforo verde, el teletrabajo en México continuará

En la actualidad, 19 estados del país se encuentran en semáforo epidemiológico verde por Covid-19. En ciudades como la Ciudad de México, el aforo de los hoteles, centros comerciales y oficinas ha aumentado. Desde el pasado 7 de junio, el Gobierno de la Ciudad de México informó que el semáforo epidemiológico por Covid-19 pasó a verde, por lo que los hoteles pueden estar al 60 % de aforo, mientras que las tiendas departamentales y centros comerciales al 50 %.

Javier Llaca, cofundador y director de Operaciones y Adquisiciones de Fibra Monterrey, miembro de la Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias, A.C. (AMEFIBRA), explicó que, durante la pandemia, prácticamente dejó de haber afluencia a los centros comerciales, edificios de oficinas y hoteles. Sin embargo, aseguró que a raíz de la vacunación y las medidas de salubridad aumentó la concurrencia en los espacios de los distintos sectores.

Hasta el 13 de junio, se aplicaron 37 millones 521 mil 976 vacunas a 26 millones 251 mil 224 personas, lo que equivale al 29 por ciento de la población mayor de 18 años, informó la Secretaría de Salud federal.

Para Llaca, la necesidad de interacción ha sido un factor determinante para regresar a los lugares. “La gente va a distraerse y a cortar un poco la rutina del trabajo y de la semana en los centros comerciales, donde no es nada más un tema de consumo o retail, sino también de interacción y de socializar con el resto de las personas”, afirmó.

Ante esto comentó que, en su caso, ha puesto en marcha distintas medidas y protocolos de seguridad por la pandemia. Por ejemplo, el reconocimiento facial para no interactuar con botones o superficies, además de evitar el uso de una tarjeta de ingreso. Asimismo, se implementó la lectura de temperatura corporal, puertas automáticas, estaciones de sanitización, barreras físicas de flexiglass, distanciamiento físico adecuado y espacios segregados para los visitantes externos, de manera que se evite la interacción con la población de las oficinas. Igualmente, se inyectaron con luz ultravioleta los aires acondicionados para reducir gérmenes, bacterias y virus en la circulación del aire, entre otras.

El Gobierno de la Ciudad de México estableció en abril que el sector de oficinas corporativas debía implementar como medidas sanitarias el sistema QR, el uso obligatorio de cubrebocas, un horario de ingreso escalonado para los trabajadores, la instalación de un filtro sanitario en la entrada y de señalamientos sobre el aforo máximoasí como realizar pruebas rápidas de antígeno o PCR y guardar sana distancia, etcétera.

“Pensamos que tanto los propietarios de los inmuebles como los usuarios tenemos una obligación social, no es nada más un tema empresarial”, afirmó el directivo.

No obstante, comentó que la reactivación del medio inmobiliario ha sido lenta y que depende del avance de la vacunación en el país. En cuanto a sus oficinas, la afluencia se encuentra actualmente en alrededor de un 25% a un 30%. “Para finales de este año pudiera haber una reocupación del espacio de alrededor de un 50% y hacia la primera mitad del año que entra pudiera ser a lo mejor entre un 60% y 70% de los espacios pre-pandemia”, detalló.

La plataforma Solili reportó que, al cierre de mayo del 2021, hubo una ligera recuperación de 9.9 mil metros cuadrados en la demanda bruta del espacio corporativo en la Ciudad de México. Sin embargo, la demanda neta continúa en cifras negativas, lo que significa que hay una mayor desocupación que absorción.

Llaca aseguró que el crecimiento del sector se va a mantener estable en el corto plazo, a pesar de que en la CDMX, Guadalajara y Monterrey hay una sobreoferta de espacios nuevos que ya estaban en construcción previos a la pandemia. No obstante, precisó que estas ciudades van a estar en una “parte baja del ciclo” durante uno o dos años y habrá “una demanda por espacio adicional hasta probablemente finales del 2022, principios del 2023”.

Consideró que conforme haya un menor riesgo de contagio, las personas regresarán a los centros de trabajo. “A diferencia de otras latitudes, en los países emergentes los espacios de oficina son una prestación para la gente que no tiene las condiciones adecuadas para trabajar y ser igual de productivos desde su casa”, detalló.

En abril, la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) de la Ciudad de México aseguró que 11 mil 977 unidades corporativas, con las 241 mil personas que las integran, reanudarían actividades presenciales, gracias a que el Gobierno de la capital aprobó en dicho mes que las oficinas tuvieran un aforo al 20%.

Pese a ello, Llaca afirmó que el trabajo remoto aumentará. Aproximadamente un 20% de la población de cada empresa trabajará en esa modalidad al menos una vez a la semana, especuló el directivo.

De acuerdo con una encuesta realizada por Oxford Business Group, el 90% de las compañías mexicanas participantes incorporaron el trabajo remoto como consecuencia de la Covid-19. Asimismo, 48.5% aseguraron que lo mantendrán más de un día por semana una vez que la pandemia termine, mientras que una cuarta parte lo adoptará permanentemente.

Sin embargo, Javier Llaca aclaró que esta reducción de la ocupación de los espacios permite que el resto de la fuerza de trabajo “tenga espacios un poco más amplios para que siga el distanciamiento físico”.

Al mismo tiempo, detalló que el aumento del trabajo remoto significa una mayor interacción y colaboración entre el arrendador y arrendatario, para poder facilitar las políticas de trabajo remoto. Esto implicará la reducción de cajones de estacionamiento, apoyar al arrendatario en la infraestructura de telecomunicaciones, buscar un arrendatario sustituto para el espacio sobrante y ayudarlos a hacer subarrendamiento, así como inversiones de capital.

Ahora bien, aseguró que el trabajo remoto depende más de una “decisión empresarial” que de la ocupación inmobiliaria: “Hay empresas que ya venían con un programa o con una tendencia a incrementar, al menos marginalmente, su tema de operación remota. La pandemia lo que vino a hacer fue o acelerarlo o detenerlo”.

De acuerdo con las estadísticas de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, 70% de las actividades laborales podrían desarrollarse de manera remota.

“Creo que habrá sectores donde sí va haber una reducción de espacio y habrá sectores donde se van a dar cuenta que ésta ya era necesaria desde antes de la pandemia”, aseveró. Sin embargo, consideró que otros sectores necesitarán un incremento de espacio y que las oficinas en general seguirán siendo necesarias.

En cuanto a los espacios que gestiona, mencionó que hasta el momento no ha registrado desocupaciones materiales, ya que las empresas apuestan a que eventualmente volverán a necesitar las oficinas. No obstante, especuló que este espacio podría reducirse entre 10% y 20%, lo que se podría traducir en subarrendamientos o una redensificación.

“Si en México en promedio las oficinas corporativas ocupaban una persona cada 15 o 12 metros cuadrados, ahora van a ser 15 o 18 metros y esa reducción en el headcount, con la combinación del home office, probablemente vaya a compensar la ampliación o la redensificación de los espacios”, detalló.

Para Llaca, la pandemia tendrá un “efecto disruptivo”. Aseguró que en el futuro puede haber otros eventos que traigan retos al sector inmobiliario, por lo que será necesario que tengan la “capacidad” de adaptarse ágilmente a los cambios.

“Lo que necesitamos las personas es tratar de regresar a nuestra normalidad lo más pronto posible. En la medida que hagamos eso, nuestra productividad, tranquilidad mental y el beneficio de toda la sociedad se va a dar en mayor medida y más rápido”, concluyó.

CON INFORMACIÓN VÍA ARISTEGUI NOTICIAS

TENDENCIAS_ Las personas trabajadoras sí quieren volver a la oficina, pero en un modelo híbrido

La nueva forma de trabajar después de la pandemia tiene una tendencia hacia un modelo híbrido, al menos así lo quiere el 62% de los mexicanos, quienes después de un año de laborar desde sus casas prefieren conservar los beneficios de ambos esquemas: presencial y remoto.

El estudio Decodificando el Talento Global 2021, elaborado por Boston Consulting Group (BCG), OCC Mundial y The Network, identificó que casi el doble de las personas que actualmente laboran en un modelo híbrido (34%) quiere mantener una forma de trabajo que combine días laborales en la oficina y en casa.

En la reconfiguración del mercado, los extremos parecen no ser atractivos para la fuerza laboral del país, pues sólo 5% prefiere retornar a trabajo presencial de manera total y otro 34% se inclina por el teletrabajo a tiempo completo.

David Centeno, gerente de Planeación Estratégica de OCC Mundial, explicó que la tendencia a modelos híbridos se debe a que muchas empresas adoptaron este esquema durante la pandemia, sin que la productividad disminuyera; sin embargo, las personas también encuentran motivación en la interacción social y la colaboración en la oficina.

“Los diferentes roles buscan cierto nivel de flexibilidad, aunque probablemente los empleadores no estén preparados para ello o no será tan fácil llevarlo a cabo”, se destaca en el reporte.

El especialista de OCC Mundial resaltó que las empresas tienen el desafío de que la flexibilidad alcance para los colaboradores que no pueden beneficiarse del trabajo remoto.

En tanto, los modelos híbridos no serán la única marca que dejará la pandemia en el mercado de trabajo. Frente a una digitalización acelerada por la emergencia sanitaria, el capital humano es más consciente de la importancia de desarrollar nuevas competencias.

En áreas con mayor tendencia a la automatización, como la atención al cliente, las ventas y los servicios, son en las que mayor intención muestran las personas para reentrenarse, superando niveles del 70 por ciento.

Las habilidades digitales y tecnológicas son las más demandadas por las personas que desean capacitarse en un área distinta a la que se formaron en sus carreras. Sin embargo, también hay una tendencia a elegir disciplinas con más facilidad de transición, por ejemplo, los trabajadores de atención a clientes y servicios están interesados en reentrenarse en recursos humanos.

“La capacitación en digitalización, automatización y tecnología, se debe principalmente a la posibilidad de moverse en diferentes ramas y a la oportunidad de tener un mejor ingreso”, expuso David Centeno durante la presentación del estudio.

Un mercado en movimiento

El reporte identificó que México encabeza la lista entre 190 países con la mayor proporción de trabajadores buscando una posición remota en otro país. El 84% de los mexicanos con trabajos compatibles está abierto a una oportunidad laboral remota en una empresa ubicada en otra latitud.

Canadá, Estados Unidos, España, Alemania y Argentina conforman la lista de los cinco países donde los mexicanos buscarían empleo remoto. Es decir, México podría ser uno de los principales proveedores de talento a distancia para sus dos socios comerciales más importantes.

A nivel global ha disminuido la disposición para trabajar fuera del país de origen, al pasar la proporción de los interesados de 57 a 50% entre 2018 y 2020. El caso de México no es la excepción, en el mismo periodo los trabajadores que tenían el interés emigrar a otra nación se redujo de 77 a 67 por ciento.

Tanto en el mundo como en nuestro país, el interés por trabajar de manera remota ha superado la intención por cambiar de residencia.

“La globalización y la transformación digital han borrado las fronteras físicas de trabajo entre los colaboradores y empresas de diferentes países”, afirmó Sergio Porragas, director de Operaciones de OCC Mundial.

Desde su óptica, el interés de los mexicanos por teletrabajar para empresas de otros países no sólo se debe a la búsqueda de un mejor ingreso, también es atribuible a que el talento nacional cumple con las competencias demandadas por el mercado global.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

TENDENCIAS_ Twitter detecta que algoritmo tiende a recortar a personas afrodescendientes de las fotos

El algoritmo de recorte de imágenes de Twitter Inc tiene un sesgo problemático que lleva a la exclusión de personas afrodescendiente y a hombres, dijo la compañía en una nueva investigación el miércoles, y agregó que “cómo recortar una imagen” es una decisión que pueden tomar mejor las personas.

El estudio de tres de sus investigadores de aprendizaje automático se hizo luego de las críticas de usuarios el año pasado sobre vistas previas de imágenes en publicaciones que excluyen los rostros de personas afrodescendientes.

El informe encontró una diferencia del 8% con respecto a la paridad demográfica a favor de las mujeres y un 4% a favor de las personas blancas.

El documento citó varias razones posibles, incluidos problemas con los fondos de las imágenes y el color de los ojos, pero dijo que ninguna era una excusa.

“El recorte basado en el aprendizaje automático es fundamentalmente defectuoso porque elimina la voluntad del usuario y restringe la expresión del usuario de su propia identidad y valores, y a cambio impone una mirada normativa sobre qué parte de la imagen se considera más interesante”, escribieron investigadores.

Para contrarrestar el problema, Twitter comenzó recientemente a mostrar fotos de aspecto estándar en su totalidad, sin ningún recorte, en sus aplicaciones móviles y está tratando de expandir ese esfuerzo.

Los investigadores también evaluaron si los recortes favorecían los cuerpos de las mujeres antes que las cabezas, lo que refleja lo que se conoce como la “mirada masculina”, pero encontraron que no parece ser el caso.

Los hallazgos son otro ejemplo del impacto dispar de los sistemas de inteligencia artificial, incluidos los sesgos demográficos identificados en el reconocimiento facial y el análisis de texto, según el documento.

Un trabajo de investigadores de Microsoft Corp y el Instituto de Tecnología de Massachusetts en 2018 y un estudio posterior del gobierno de Estados Unidos encontraron que los sistemas de análisis facial identifican erróneamente a las personas de color con más frecuencia que a las personas blancas.

Amazon Inc descartó en 2018 una herramienta de reclutamiento con inteligencia artificial que mostraba prejuicios hacia las mujeres.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

TENDENCIAS. La pandemia hace que la clase media se reduzca en todo el mundo

Un nuevo estudio realizado por expertos del Pew Research Center, que se basa en datos del Banco Mundial, concluyó que la cantidad de personas que son parte de la clase media a nivel mundial, entendida como gente con ingresos medios de entre 10 y 20 dólares al día, se redujo en 54 millones en comparación con los datos conocidos antes de la pandemia. En total, en el mundo hay unos 1.324 millones de integrantes de la llamada clase media.

De otra parte, a la luz de las consecuencias de la pandemia, unos 131 millones de individuos pasaron a la categoría de pobres (los que reciben dos dólares o menos al día), al igual que se desplomó en 62 millones la franja de personas con altos niveles de ganancias (más de 50 dólares diariamente).

Asia del Sur y Asia del Este, junto con la región del Pacífico, se encuentran entre las áreas donde más gente dejó de pertenecer a la clase media, con reducciones de 32 y 19 millones de personas, respectivamente. Esto, a su vez, detuvo el crecimiento económico observado en los años anteriores a la pandemia. En particular Asia del Sur, especialmente la India, así como el África subsahariana, sufrieron el mayor aumento de la pobreza.

En cuanto a los países con economías avanzadas, y a diferencia de otras regiones, su clase media aumentó en 16 millones. Tal tendencia se debe, en parte, a la caída de los sectores de ingresos altos.

Dadas esas estadísticas. los autores del estudio no se apresuran a dar pronósticos positivos.

“Es probable que la recesión económica haya disminuido el nivel de vida en todo el mundo, expulsando a millones de personas de la clase media mundial y engrosando las filas de los pobres. Al mismo tiempo, el camino hacia la recuperación está lleno de incertidumbres“, aseveraron los especialistas.

A esta crisis la precedieron años de “notable progreso”: para 2019, cerca de 1.340 millones de individuos componían la clase media, mientras que la pobreza venía mermando en unas 691 millones de personas anualmente. A su vez, cada vez más gente engrosaba las filas de quienes tenían un alto nivel de ganancias. Sin embargo, dicho progreso se esfumó a causa de la pandemia.

Con información vía RT Novosti

TENDENCIAS_ Redes compartidas: el paradigma que vive un nuevo aliento con 5G

5G no sólo trae consigo una revolución tecnológica, sino una transgresión en los modelos de negocios de los operadores de telecomunicaciones, ya que los impulsará a ofrecer nuevos servicios y, al mismo, les demandará cuantiosas inversiones y un esfuerzo mayúsculo en el despliegue de infraestructura, sobre todo al construir la arquitectura independiente (ya no vinculada a 4G).

Para implementar 5G en América Latina, la consultora Statista estima que las seis mayores economías de la región ―Brasil, México, Colombia, Argentina, Perú y Chile― deberán invertir en total 120 mil millones de dólares para llevar el servicio a todo el territorio nacional y con al menos una velocidad uniforme de 50 Mbps.

Otras proyecciones de Raúl Katz, presidente de Telecom Advisory Services, señalan que Brasil, por ejemplo, tendría que asumir un gasto de 22 mil 700 millones de dólares en un escenario de despliegue 5G limitado a las zonas urbanas y suburbanas, y de hasta 139 mil 300 millones en un panorama a nivel nacional.

México debería invertir hasta 118 mil 200 millones de dólares para habilitar la nueva tecnología en todo el país, y únicamente 12 mil 900 millones si sólo lo hace en las ciudades, de acuerdo con Katz.

A este escenario de altos costos hay que sumarle los efectos de la crisis provocada por la pandemia de Covid-19, que afectó las cadenas de suministros y los ingresos de buena parte de la industria y a la economía global en general.

Se espera que 5G requerirá una instalación de más sitios respecto a 4G, además de mucha fibra óptica y desembolsar en las subastas para adquirir más espectro radioeléctrico.

Frente a este contexto, las empresas del sector buscan diferentes y nuevos enfoques que les ayuden a conseguir un despliegue más rentable y menos complejo. Y uno de los caminos es compartir redes y, por tanto, gastos.

La compartición de redes en distintos niveles no es un tema nuevo, pero 5G lo está intensificando. Existen varias maneras de intercambio: de forma unilateral, mutua, mediante una empresa conjunta, que uno de los actores sea el proveedor de servicios del otro, y varias otras derivaciones que se añaden según los acuerdos entre los operadores.

En diversas partes del mundo, las compañías del sector están buscando asociarse con otras para construir redes 5G de forma más eficiente. El Organismo de Reguladores Europeos de Comunicaciones Electrónicas (BEREC) calcula que las empresas pueden ahorrar entre 16 y 35 por ciento en inversiones y gastos operativos.

Cuando se trata de un convenio de compartición de red activa, pueden economizar incluso hasta 45 por ciento en inyecciones de capital y hasta 33 por ciento en los costos de operación. Este se ha vuelto un horizonte muy atractivo para la industria.

China y su éxito al compartir 5G

En China, el país con mayor cobertura 5G del mundo, los operadores han tejido alianzas para acelerar el despliegue de la nueva tecnología sin vaciar sus bolsillos. Desde 2019, China Unicom y China Telecom acordaron construir 5G de manera conjunta: se dividieron las inversiones por regiones con el fin de disminuir costos y ser más eficientes al encargarse cada uno sólo de una parte de la operación a nivel nacional.

Un año después de la firma de su convenio de cooperación, que incluye el uso compartido de espectro, las compañías reportaron que habían alcanzado una reducción de 30 por ciento en el gasto de capital y de 35 por ciento en los gastos operativos. Y esto se tradujo en que en el 2020 lograran un ahorro acumulativo de inversión de unos 11 mil 700 millones de dólares.

China Mobile y CBN también decidieron integrar un frente común. A principios de 2021, las empresas terminaron de afinar los detalles de su acuerdo de colaboración en 5G. CBN tendrá acceso a la nueva red de China Mobile y a las redes antecesoras, pagando tarifas de uso, debido a que el operador de televisión está en proceso de convertirse en un proveedor móvil.

En paralelo, ambas asumirán las inversiones que requiere ampliar el alcance de la red de quinta generación usando la banda de 700 MHz. El convenio durará hasta diciembre de 2031 y será gradual, de manera que CBN se bajará del 2G, 3G y 4G de su socio a medida que avance en la comercialización a gran escala.

Las respectivas duplas que conformaron las empresas las impulsaron a conquistar más rápido el mercado 5G. China Mobile y China Telecom, las dos firmas más grandes del país, alcanzaron un total de casi 169 millones y 97.17 millones de suscriptores 5G, respectivamente, hasta enero de 2021. En tanto, China Unicom consiguió 70 millones 830 mil abonados.

Además, la nación asiática es una de las líderes en la implementación de 5G a escala global, en términos de cobertura, estaciones instaladas y la capacidad ofrecida a los usuarios. Por ello, para el 2025 China tiene la ambiciosa meta de conseguir un alcance total de 5G, incluso en las zonas rurales o de más difícil acceso.

Los europeos buscan alternativas

Una cantidad significativa de operadores en Europa se están inclinando por acuerdos para compartir redes. En la región existen 400 jugadores que compiten por un ARPU (ingreso promedio por usuario) bajo en comparación con el que hay en Estados Unidos o China, lo que desincentiva y dificulta las inversiones que necesita el ecosistema, y en especial tecnologías como 5G.

Lo anterior ha orillado a buscar alternativas, mientras a la vez actores importantes de la industria esperan que la regulación favorezca la consolidación del mercado. Por ello, el Presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha enfatizado en varias ocasiones que el escenario actual europeo no necesita demasiados operadores que inviertan poco.

Suecia

Quizás los más anticipados a la compartición de 5G han sido Tele2 y Telenor en Suecia. El diciembre de 2016, firmaron un convenio para construir la red de quinta generación, el cual fue una extensión de su colaboración en las redes anteriores a través de su empresa conjunta Net4Mobility.

En enero de 2021, compraron espectro en la banda de 3.5 GHz que ya activaron en su red 5G. Para finales de 2023, los socios suecos buscan conseguir una cobertura casi completa en el país (99%).

Reino Unido

En julio de 2019 en el Reino Unido, Telefónica y Vodafone firmaron un convenio de compartición activa de redes 5G. Además, extendieron su colaboración en los elementos pasivos a 2 mil 700 sitios en las ciudades más grandes, pero en donde tienen la flexibilidad de instalar equipos de radio propios, conexiones de fibra y suministro eléctrico diferente.

España

Vodafone y Orange ampliaron su cooperación tecnológica en España en 2019 para abarcar también 5G. Las empresas pactaron una compartición activa del despliegue de 5G en poblaciones de hasta 175 mil habitantes, mientras que en las grandes ciudades cada uno seguirá un camino individual.

La idea de los operadores es mantener sus estrategias de red en ciudades de mayor densidad, donde no podrían obtener los mismos resultados de eficiencia. Además, han preservado su respectivo espectro y gestionan sus servicios y las redes centrales de forma diferenciada.

Italia

Durante el mismo año, Telecom Italia y Vodafone signaron un acuerdo para el intercambio activo de 5G en poblaciones de hasta 100 mil personas, con la finalidad de agilizar el despliegue de 5G “a un costo más bajo y con un impacto ambiental menor” en áreas urbanas y rurales.

En ciudades italianas más grandes, los operadores decidieron implementar la infraestructura de red activa de forma independiente. Además, mantienen una gestión separada del espectro, del control y la funcionalidad de la red, y de sus respectivos productos y servicios.

Fastweb y Wind Tre también optaron por integrar un equipo estratégico en el mismo año. Durante una década, las compañías acordaron compartir la red de backhaul y acceso de radio para admitir servicios 5G. La red conjunta es administrada por Wind Tre y se prevé que para 2026 alcance una cobertura de 90 por ciento de la población.

Dinamarca

Luego de su colaboración en Finlandia, Telenor y Telia asumieron la implementación de una red compartida en Dinamarca. En alianza con Nokia, en marzo del año pasado anunciaron el despliegue de la red que admite una función de red central de múltiples operadores (MOCN), habilitada para las tecnologías inalámbricas de 2G a 5G.

Ambas expresaron que avanzar hacia 5G de manera individual hubiera sido muy costoso y una duplicación de esfuerzos. En cambio, la asociación les permite entregar nuevas ofertas comerciales de quinta generación más rápido, optimizada y de forma más sostenible y competitiva.

El convenio permitió a Telenor y Telia comercializar servicios 5G desde finales de 2020 en algunas zonas del país. La nueva tecnología llegará a más ciudades a medida que cuenten con un mayor acceso al espectro en diferentes bandas.

Taiwán

Si bien en Europa se ha observado una tendencia creciente a compartir redes y estos son sólo algunos casos, también países de otras regiones del mundo han desplegado la nueva tecnología mediante alianzas. En Taiwán, a principios de marzo de este año, Asia Pacific Telecom y Far EasTone (FET) obtuvieron luz verde de las autoridades para compartir el ancho de banda en 3.5 GHz.

La primera empresa tendrá acceso al espectro de la segunda por 20 años, y a la red en la que ya ha invertido FET, pagando una cierta tarifa. Los operadores taiwaneses aprovecharon la reciente entrada en vigor de la Ley de Gestión de Telecomunicaciones en 2020, la cual posibilita que los competidores construyan redes conjuntas y convengan un uso flexible del espectro.

Los intentos fallidos

Aunque compartir la implementación de 5G tiene varias ventajas, también presenta serios desafíos. En Francia, Orange y Free Mobile habían estado negociando por varias semanas para llegar a un acuerdo para compartir redes en áreas de menor densidad poblacional.

Pero las conversaciones no prosperaron. Orange dijo que las estrategias de despliegue que ambas partes estaban pensando eran incompatibles, por lo que decidió no seguir adelante.

Orange se ha concentrado en construir 5G en el espectro de 3.5 GHz, mientras que Free Mobile lo ha hecho poniendo énfasis en la banda de 700 MHz. Aunque las compañías no lo especificaron, probablemente el enfoque sobre qué espectro era el centro del camino fue un punto fuerte de la divergencia.

La cooperación en las redes es cada vez más común en la última década; sin embargo, los actores de la industria enfrentan un enorme desafío para coordinar dos o más visiones distintas en un acuerdo y resolver cualquier discrepancia, como lo ejemplifica el caso de Free Mobile y Orange.

Todo el proceso de vinculación implica concordar en modelos de gobernanza; cómo repartir las inversiones y los riesgos; la recepción de las recompensas para cada una de las partes; los procesos para resolver conflictos, entre otros factores, de acuerdo con el informe Uso compartido de redes en la era de 5G de la consultora internacional Arthur D. Little.

Además de la negociación, otros desafíos que se presentan ante el intercambio de redes es el marco regulatorio en diferentes mercados. Las autoridades de varios países ya cuentan con normatividad enfocada en promover la compartición, pero aún existen componentes en la mesa de discusión. Por ejemplo, en América Latina la combinación de espectro no está permitida, aunque podría ser otra línea de oportunidad.

También el ecosistema 5G está atrayendo a nuevos jugadores ajenos a los operadores de telecomunicaciones, quienes buscan implementar redes privadas 5G para asegurar un entorno más fiable y seguro de conectividad. Algunos incluso están adquiriendo espectro. Y el reto del sector será llegar a acuerdos con estos nuevos participantes, para establecer convenios que beneficien a ambas partes y posibiliten aprovechar al máximo el recurso escaso del espectro.

Con información vía DPL News