Ucrania y el nuevo orden geopolítico multipolar

En toda guerra la primera víctima es la verdad. Es interesante como a partir de propaganda política se puede dividir al mundo entre “buenos y malos”. Bien dijo Mcluhan que el sucesor de la política era la propaganda. En esta antítesis se conjugan las relaciones entre las clases, donde los “buenos” pueden hacer con los “malos” lo que quieran y pueden hacer olvidar sus propias acciones. Los “buenos” EE.UU.-OTAN invaden Yugoslavia la bombardean con lo que se considera crímenes de guerra, la dividen en 7 países y permiten ahí una posterior guerra entre hermanos con armas que ellos mismos surtieron; después invaden Irán, Irak, Libia, Siria, Yemen y Afganistán con el pretexto de democratizarlos y desarrollarlos y los abandonan cuando ya no les son útiles sin cumplir su promesa. No hablemos del criminal bloqueo económico a Cuba, Venezuela, Nicaragua. En una continuación de la “guerra fría” promueven que varios países europeos eslavos más Hungría y Rumanía pasen a la OTAN y la UE y finalmente en 2014 promueven un “golpe blando” en Ucrania para continuar la ampliación de la OTAN y cerrar el cerco de presión contra Rusia. Ahora inundan de armas a Ucrania, impulsan una política de opresión contra los separatistas con acciones de genocidio que se pudieron haber evitado con los acuerdos de Minsk y protestan cuando estas dos repúblicas deciden separarse.

En fin, pues, esos son los “buenos” que pueden bloquear el deporte ruso y pedirle a la Corte Internacional investigue la invasión de Rusia a Ucrania por crímenes de guerra. El mundo al revés. Gracias a la propaganda mediática masiva mundial, no dejan de autocalificarse como los “buenos”. Bush los llamó en un momento a varios países contrarios a EE.UU. como “eje del mal”. Sin embargo, cuando el “malo” decide no permitir más estar cercado, busca por la vía diplomática impedir el crecimiento de la OTAN cerca de sus fronteras alegando que defiende su seguridad, es ignorado y obligado a hacer la política por otras vías, esto es, la guerra. Rusia la había podido impedir con golpes certeros como recuperar Crimea antigua península rusa cedida a Ucrania por Nikita Kuschev y después aceptar la separación de dos repúblicas de Ucrania, pero los acosos se mantuvieron por el bloque hegemónico con el envío masivo de armas a los países vecinos de Rusia y a la misma ucraniana para armar a la población, con el asesoramiento de grupos nazistas y supremacistas blancos. Incluso están tratando de reclutar niños para defenderse. El negocio de la guerra pues.

Ante la actitud de defensa rusa la propaganda hegemónica no dejó de calificar como “los malos” a todos aquellos que defienden a Rusia. Incluso ahora están censurando a medios rusos y en tuiter a todos los que apoyan a Rusia. Los medios masivos se hicieron cargo no de informar sino de difundir propaganda de manera masiva por todo el mundo, sobre quien está del lado equivocado de la política y calificar al presidente Putin como un dictador igual a Hitler, inclusive han hecho héroe al ultraderechista presidente de Ucrania. Los pueblos del mundo responden al llamado propagandístico que hacen los medios y salen a las calles a protestar contra la guerra, cierto no con grandes manifestaciones, pero los medios se encargan de hacerlas grandes con imágenes, con las que demuestran al mundo la gran oposición a la guerra, el número de bajas humanas, la huida de los ciudadanos e imágenes con escenas dramáticas que al final resultaron falsas.

Claro que debemos oponernos a la guerra, pero no así y con esa desinformación que crea una supuesta legitimidad. Los grupos anarquistas que se llaman activistas antiautoritarios en el mundo que se dedican a informar sobre las movilizaciones sociales, presentan como legítimas las manifestaciones que gritan no a la guerra, pero niegan que los EE.UU. esté interviniendo y no consideran las razones rusas. Se preocupan por las graves consecuencias de la guerra en el sistema-mundo, pero no consideran que son las propias circunstancias del sistema-mundo las que impulsaron la guerra. Hay que resaltar que estos colectivos encontraron que, en estas manifestaciones, más allá de la negativa a la guerra, la gente busca paralelamente respuestas a múltiples intereses y necesidades, por lo que inducimos que no tienen una dirección política propia que los organice en base a una plataforma o proyecto político, por lo que podríamos decir que estas inquietudes responden más bien a desinformación, desorientación y, desde luego, a manipulación.

Las cosas y las acciones no son buenas y malas en si mismas, como diría Spinoza, sino que reciben una valoración relativa al creer que existe algo superior como lo podríamos encontrarlo en el modo de vida occidental. Para Nietzsche, las nociones de bueno y malo son diferentes entre pueblos y el tiempo y según provengan de los señores o de los esclavos. Para los señores, esto es EE.UU. y sus aliados, es bueno todo aquel que siga sus políticas y, no lo es, quien no las siga; por tanto, nos dice, hay aquí una valoración de poder donde se niega la acción que se hace en defensa, la de una natural reacción o de una iniciativa propia.

Más allá de los buenos y malos, la unilateralidad capitalista liderada por EE.UU. emergió con el “fin de la historia” de F. Fukuyama, con la caída de la URSS y el muro de Berlín, pero, por las propias necesidades del capitalismo, mutó a un conflicto por el poder hegemónico mundial, categoría construida por Gramsci para explicar cuando un pueblo es sometido por otro. Así pues, la guerra entre Rusia y Ucrania con el apoyo de EE.UU. y la OTAN obedece no a la maldad de un engendro de Hitler, sino que es una expresión del desorden mundial creado por la crisis capitalista generada por el agotamiento del ciclo sistémico de acumulación, la consecuente caída de la hegemonía unipolar norteamericana y la defensa que realiza ante el crecimiento de una opción multipolar. En ese sentido, podemos decir que la decisión de Putin implica un nuevo paso a la consolidación del nuevo orden geopolítico multipolar.

Lo cierto es que cada vez nos acercamos más a una situación de multipolaridad que el mismo capitalismo propició. La expansión del capitalismo para aumentar sus ganancias con salarios bajos, mano de obra barata, leyes laxas y materias primas en abundancia sin respetar la ecología, crearon las condiciones para el fortalecimiento de esos países y su articulación internacional. Cosa que no estaba escrito en el guion expansionista, así que, para controlarlo y contrarrestarlo, el capitalismo optó por utilizar diversas medidas como sanciones económicas, la imposición de medidas por el FMI y BM con empobrecimiento de la población, impulsar las llamadas revoluciones tipo la primavera árabe o de colores, además de guerras localizadas para desestabilizar países o regiones. China, Rusia, Irán, Cuba, Venezuela, México, en fin, todo el llamado tercer mundo han sido amenazados de una manera delirante para que se mantengan subyugados. Pero, todo principio tiene un final.

Para tener una mayor comprensión del momento que vivimos, sería bueno revisar la posición de una parte de la izquierda mundial, es decir, aquella que no apoya a Putin. Aseveran que el equilibrio multipolar es una utopía y además una actitud reaccionaria. Defender el imperialismo subordinado no es realismo político. Dicen estar en contra de la invasión, pero no del lado de la OTAN. Su lucha, aseguran, debe estar en la defensa de un alto el fuego inmediato, parar la guerra con la salida de la OTAN de Europa y de Rusia de Ucrania. Toman esta posición porque consideran que la acción rusa en realidad es una disputa contra otra potencia imperialistas por el control de recursos, los mercados y el dominio de la zonas de influencia, una disputa interimperialista, además, muestra un abierto desprecio de Putin por la independencia ucraniana, ya que expresa una política civilizatoria reaccionaria. Si,  ciertamente, recapacitan sobre que Rusia tiene todo el derecho de defenderse y dejar claro que el despliege de misisles en Ucrania es inaceptable, pero no tiene derecho a invadir. Finalmente, aceptan el peligro para el mundo que significan los norteamericanos para la paz mundial, pero que haya otro imperio que quiera reducir ese peligro pues el verdadero enemigo es el capitalismo.

Se podrá decir lo que se quiera de Putin y Xi, pero han estabilizado a Rusia el país más grande de la tierra que aportó el mayor número de muertos en la segunda gran guerra y que salió perdiendo de la “guerra fría”, pero reconstruyó de nuevo las estructuras estatales e instituciones de la Federación Rusa y a China el país más poblado que ha sido invadido muchas veces a lo largo de su historia, incluyendo la guerra del opio y ahora es una economía tan fuerte como la norteamericana. Estos dos países y sus aliados, más el progresismo en América Latina están desestabilizando el hegemonismo unilateral, donde poco a poco EE.UU. va perdiendo su poder. Esto asusta a los gringos. Giovanni Arrighi ya había previsto una dinámica de caos sistémico en un interregno entre hegemones, porque el ciclo sistémico de acumulación, en este caso el norteamericano, tiene consecuencias decisivas para el comportamiento del sistema-mundo en su conjunto.

Una última cuestion. Para los norteamericanos era necesaria la guerra porque ahora pueden acusar con pruebas a Rusia de invasor y de romper los acuerdos internacionales. Con ello podían alinear nuevamente a Europa bajo sus dictados a aislarla de la relación China-Rusia, como de hecho está sucediendo y así fortalecerse para detener el avance del bloque euroasiático en la disputa por la hegemonía. Por ello, las sanciones que dicen aplicarán los países occidentales contra Rusia, serán muy limitadas, de hecho son más bien para el espectáculo y Biden al anuncirlas es más bien un actor que un político. Saben que si verdaderaemente aplican sanciones más duras, acelerarán el desorden mundial y terminarán afectando a las poblaciones europeas. Además, Rusia dice estar preparada para las sanciones y tiene el resplado la Organización de Cooperación de Shanghái, la Unión Económica Euroasiática, y las asociaciones estratégicas con China e Irán, lo que le ofrece una vía sólida de resistencia frente la ofensiva de «sanciones» punitivas. Un punto clave es la energía y particularmente el gas natural abundante en Rusia ya que es el energético fundamental para el abastecimiento y el proyecto verde europeo, pues éste les permitirá la transición energética para acabar con la era del carbono. Los norteamericanos quieren  ofrecerse como proveedores pero no son competitivos, por lo que aumentará sustancialmente los precios que pagará la población lo cual es poco conveniente.

La crisis de Ucrania la han construído los norteamericanos para detener el desarrollo de multipolarismo hacia Europa pues gracias al poder energético Ruso y a la Ruta de la seda  pueden ser atraídos. A persar de ello, China y Rusia han firmado varios acuerdos para la venta de gas y petróleo y en el marco de los juegos olímpicos de invierno el presidente Xi ha dicho que China y Rusia son un pilar fiable para defender la igualdad que requiere el auténtico multilateralismo. Sobre el sitema SWIFT hay una combinación de cuatro países, China, Rusia, Irán e India con los cuales podrán ir más allá de ese sistema bancario. Así pues, la batalla por el despliegue de multilateralismo esta en el escenario de este momento y los norteamericanos parecen estár perdiendo. Es el signo de la época. Estamos ante un nuevo capítulo de la era multipolar, que no parece estar a favor de los nortemericanos.

Por: Eduardo Torres – @etarroyo

ACTUALIDAD_ Invasión rusa; corporativos paralizados por el conflicto

Las empresas mexicanas que han invertido en Rusia y Ucrania están bajo fuego, el conflicto armado ha obligado a empresas como Bimbo y Gruma a suspender sus operaciones de forma temporal en Ucrania, lo que incidirá en menores ventas. Por otro lado, algunas firmas mexicanas como Orbia, Kidzania y Nemak siguen operando en Rusia.

Humberto Calzada, economista en jefe para Rankia Latinoamérica, explicó: “Las afectaciones para las empresas mexicanas que operan en Ucrania serán pocas, la participación de las compañías mexicanas es poca allá, obviamente sí impactará en las ventas si las plantas dejan de operar, pero el efecto será bajo”. 

Se estima que el impacto del cierre temporal de la planta de Bimbo será inferior al uno por ciento de sus ingresos totales. La panificadora opera 206 plantas a nivel mundial, tiene presencia en 33 países y brinda empleo a 137 mil personas. Solamente una de sus plantas está en Ucrania, lo que equivale al 0.48% de sus centros productivos, mientras que, en dicha unidad, ofrece empleo a 150 personas, equivalente al 0.10% de su plantilla laboral.

Por su parte, Gruma señaló que sus operaciones en Ucrania tienen un peso de 0.6% en sus ventas, actualmente la compañía tiene 76 plantas y 22 mil 500 empleados; en Ucrania solamente tiene una fábrica y 500 empleados.

En el escenario de Bimbo y Gruma, podría resultar muy prematuro evaluar un impacto, ya que, si bien la participación de ambas empresas en territorio ucraniano es menor respecto a otros países en Europa, podríamos esperar que se mantengan las medidas ya anunciadas o en su caso, algunos cambios. Lo que percibimos es que las empresas podrían usar sus sinergias en otros territorios para cubrir la producción que ambas plantas generan, ya que la presencia en otros países así lo podría permitir”, consideró Roberto Solano, analista de Monex.

Orbia es otra empresa mexicana que opera en la zona de conflicto, la compañía tiene presencia a través de Wavin, firma que se dedica a las tuberías; a nivel mundial la firma tiene 129 plantas, por lo que el impacto también es mínimo.

Por otro lado, Orbia con Wavin, Alfa con Nemak y Kidzania mantienen operaciones en Rusia, sin que hasta el momento hayan reportado alguna afectación.

Al respecto, Calzada mencionó que la aplicación de restricciones en contra de la economía rusa sí podría mermar su desempeño, aunque esto se observaría más adelante. 

OTRAS COMPAÑIAS AFECTADAS

También otras empresas trasnacionales se han visto afectadas por el conflicto armado. En Ucrania algunos embotelladores de Coca-Cola decidieron parar sus operaciones, si el problema se complica todavía más, la empresa podría ver comprometido su crecimiento, pues los consumidores rusos están entre los que mayor dinamismo han generado a sus ventas en el último año.

Nestlé también cerró temporalmente sus fábricas en Ucrania y se encuentra en la misma encrucijada de Coca-Cola, pues sus ventas en Rusia superan los mil 700 millones de dólares. 

McDonald´s, por su parte, decidió suspender operaciones en unidades ubicadas en Ucrania y tiene una fuerte exposición a los consumidores rusos. 

CON INFORMACIÓN VÍA EXCÉLSIOR

Descartan EU y OTAN una intervención militar en Ucrania

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, descartó ayer una intervención militar en Ucrania, al igual que horas antes lo hizo el secretario general del Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, en medio de una cascada de condenas a la ofensiva rusa en el país eslavo.

En respuesta, el presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, lamentó este viernes que su país haya quedado solo y preguntó: “¿quién está dispuesto a combatir con nosotros? No veo a nadie. ¿Quién está listo a dar a Ucrania la garantía de una adhesión a la OTAN? Todo el mundo tiene miedo”.

Biden informó que se reforzarán las sanciones contra Rusia, al destacar la caída del rublo y aseguró que Vladimir Putin realmente lo que busca es restablecer la URSS.

“Nuestras fuerzas no están y no estarán involucradas en el conflicto con Rusia en Ucrania, nuestras fuerzas no irán a Europa a pelear en Ucrania, sino a defender a nuestros aliados de la OTAN y a tranquilizar a nuestros aliados en el este”, afirmó Biden en un discurso televisado.

“Esto es un ataque premeditado”, expresó el mandatario al subrayar que “Putin es el agresor. Él eligió esta guerra. Y ahora él y su país sufrirán las consecuencias”.

Explicó que las sanciones impuestas tras la incursión están diseñadas para tener un impacto de largo plazo, limitarán la capacidad de Rusia para hacer negocios en dólares, libras, euros y yenes, y advirtió que su gobierno está preparado para hacer más. Biden impuso controles a las exportaciones estadunidenses para privar a las industrias y al ejército rusos de semiconductores y otros productos estadunidenses de alta tecnología.

De momento se abstuvo de represalias más severas, incluida la exclusión de Rusia del sistema de pago SWIFT, que permite las transferencias de dinero de un banco a otro en todo el mundo, o al sector energético ruso, debido al temor de que la medida pudiera repercutir en Europa y otras economías occidentales.

Tras destacar que este es un momento peligroso para Europa, sentenció: “Putin será un paria en la escena internacional”.

Bajo la premisa de que Kiev no forma parte de la alianza, la OTAN también descartó intervenir militarmente. “No tenemos planes de enviar tropas de la OTAN a Ucrania”, confirmó el secretario general de la alianza militar, Jens Stoltenberg.

La OTAN activó sus planes de defensa –paso que concede autoridad a comandos militares para mover tropas– para reforzar la protección de los países de la alianza.

Un funcionario estadunidense citado por Afp comunicó que el objetivo de la incursión rusa es “decapitar” al gobierno ucranio para “instalar su propia forma de gobierno”. Aseguró que el ejército ruso lanzó unos 100 misiles balísticos, principalmente contra instalaciones de infraestructura militar, y usó 75 bombarderos pesados y medianos.

Condenas

Los mandatarios del Grupo de los Siete (G-7, integrado por Alemania Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) se reunieron de manera virtual. Biden tuiteó que acordaron seguir adelante con lo que describió como “paquetes devastadores de sanciones y otras medidas económicas” contra Rusia.

En el mismo tenor, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, denunció el “ataque injustificado” de Rusia contra Ucrania e indicó que la Unión Europea impuso sanciones que afectarán 70 por ciento del sector bancario ruso y empresas estatales claves, incluidas las de defensa. Un segundo paquete de penalidades apuntan al sector de la energía e implica la prohibición de exportar petróleo y gas.

Estados Unidos expulsó al ministro consejero Sergey Trepelkov, número dos de la embajada rusa en Washington, en una decisión no relacionada con la acción militar rusa sobre Ucrania, sino que forma parte de una prolongada disputa sobre el personal de las embajadas.

Al repudio a la acción militar rusa se sumaron el primer ministro británico, Boris Johnson; el canciller alemán, Olaf Scholz; el presidente francés , Emmanuel Macron; el mandatario español, Pedro Sánchez, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, entre otros líderes mundiales, así como los gobiernos de Japón, Países Bajos, Turquía, Israel y Rumania.

En contraste, Irán responsabilizó por el conflicto a la OTAN por sus “provocaciones”.

Eslovaquia desplegó fuerzas en la frontera con Ucrania. Moldavia cerró su espacio aéreo y Bielorrusia parte del suyo tras la invasión de Ucrania.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Xi pide a Putin salida política; Moscú plantea negociar en Minsk

El presidente chino, Xi Jinping, habló el viernes con su par ruso Vladimir Putin sobre la guerra en Ucrania y se mostró favorable a resolver el conflicto por la vía diplomática.

China «apoya Rusia en la resolución (del conflicto) a través de negociaciones con Ucrania», informó la televisión estatal CCTV a partir de un resumen de la llamada telefónica de ambos líderes.

Poco después, en Moscú, el portavoz de Putin dijo que el mandatario está dispuesto a enviar una delegación a Minsk, capital de su aliado Bielorrusia, para llevar a cabo negociaciones con Ucrania, país en el que lanzó una invasión el jueves.

«Vladimir Putin está dispuesto a enviar a Minsk una delegación rusa» de alto nivel para «negociaciones con una delegación ucrania», declaró Dmitri Peskov a agencias rusas. Minsk ya fue la ciudad en la que se celebraron previamente conversaciones y acuerdos de paz entre los dos países

China ha mantenido una línea diplomática prudente en relación a la crisis y se negó a calificarla de «invasión». Tampoco ha condenado las acciones de Rusia, su estrecho aliado.

Durante la llamada con Putin, Xi dijo que era importante «abandonar la mentalidad de la Guerra Fría, dar importancia y respetar las preocupaciones razonables de todos los países en materia de seguridad, y formar un mecanismo de seguridad europeo equilibrado, eficaz y sostenible mediante negociaciones».

Según los medios chinos, Putin subrayó las razones por las que Rusia lanzó una «operación militar especial» y dijo a Xi que tanto la Organización del Tratado del Atlántico Norte como Estados Unidos habían «ignorado durante mucho tiempo las preocupaciones razonables de seguridad de Rusia».

El mandatario ruso también dijo a Xi que estaba dispuesto a mantener conversaciones de «alto nivel» con Ucrania.

Xi dijo que China estaba «dispuesta a trabajar con todas las partes de la comunidad internacional y abogar por un concepto de seguridad común, global, cooperativo y sostenible, y salvaguardar firmemente el sistema internacional con las Naciones Unidas en el centro», según el canal CCTV.

El Papa en la embajada rusa

Este viernes el Papa Francisco se trasladó a la sede de la embajada rusa ante la Santa Sede, a pocos metros del Vaticano, para manifestarle al embajador Alexander Avdeev su «preocupación por la guerra» tras la invasión la madrugada del jueves de Ucrania por parte de tropas rusas, dijo un informe oficial.

En un gesto poco usual, Francisco, que anuló este viernes su viaje el domingo a Florencia, en el centro de Italia, por un agudo dolor a la rodilla (gonalgia), se presentó en automóvil en la sede diplomática, a pocos metros de la Plaza de San Pedro, donde permaneció más de media hora, precisa la página de noticias del Vaticano, Vatican News.

La noticia no ha sido confirmada por la embajada rusa y el Vaticano no ha dado mayores detalles sobre el encuentro.

El jueves, pocas horas después del ataque a Ucrania por parte de las tropas rusas, el Vaticano consideró que «aún había espacio para negociar», «para encontrar una salida pacífica al conflicto ruso-ucraniano».

«Los escenarios trágicos que todos temían lamentablemente se están convirtiendo en realidad. Pero todavía hay tiempo para la buena voluntad, todavía hay espacio para la negociación», aseguró en un comunicado el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado y número dos Vaticano.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

La operación militar rusa en Donbás acapara titulares en medios centroamericanos

«Putin inicia operación militar contra Ucrania», tituló el diario salvadoreño El Mundo desde su portada, graficada con imágenes de combatientes, como entrada de una serie de notas sobre el conflicto y su eventual impacto en la economía de esta región.

Otro tanto hace el periódico Prensa Libre, de Guatemala, que reseña la muerte más de 40 soldados ucranianos en la operación militar rusa, mientras que el diario hondureño El País se hace eco de la narrativa occidental sobre esta crisis, destacando las posiciones de la Unión Europea.

El decano de los medios dominicanos, Listín Diario, reportó la caída de un avión militar ucraniano con 14 personas a bordo en las inmediaciones de Kiev, y reprodujo íntegramente el discurso en el que Putin anunciara el lanzamiento de «una operación militar especial» en el territorio de Ucrania.

El diario La Nación, de Costa Rica, mantiene un hilo abierto en su web oficial, en el que actualiza a sus lectores sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania, con versiones de ambos bandos y los demás actores involucrados, como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

«Pánico y colapso en las carreteras de Kiev para salir de la ciudad», destaca La Estrella de Panamá, periódico que celebra este 24 de febrero su 173 aniversario, y que también reportó la denuncia de China sobre el envío de más de mil toneladas de armas y municiones de Estados Unidos a Ucrania.

Moscú alega que las Repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, ya reconocidas por Rusia como estados soberanos, solicitaron ayuda militar en virtud de los recién firmados tratados de amistad y asistencia recíproca, frente a lo que califican como agresión por parte de Kiev.

CON INFORMACIÓN VÍA SPUTNIK NEWS

El G7 condena enérgicamente la operación militar rusa en Donbás

«Condenamos en los términos más enérgicos la invasión rusa de Ucrania», señala el comunicado y agrega que el G7 expresa «un apoyo inquebrantable y su solidaridad con Ucrania». 

Según los líderes del G7, «esa crisis representa una grave amenaza para el orden internacional basado en unas reglas, cuyas consecuencias van más allá de Europa», agregando que «no existe ninguna excusa para cambiar por la fuerza las fronteras reconocidas a nivel internacional».

El comunicado subraya que los sucesos «cambiaron básicamente la situación con la seguridad» en la región de Europa y el Atlántico.

Los líderes del G7 condenaron además la supuesta participación de Bielorrusia en la operación especial rusa y llamados a Minsk a cumplir «sus obligaciones internacionales».

También el presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, aseguró que las tropas bielorrusas no participan en la operación rusa en Ucrania.

El presidente ruso, Vladímir Putin, durante una alocución televisada el 24 de febrero por la mañana, anunció el lanzamiento de «una operación militar especial» en el territorio de Ucrania alegando que las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, ya reconocidas por Rusia como Estados soberanos, solicitaron la ayuda miliar en virtud de los recién firmados tratados de amistad y asistencia recíproca, frente a lo que califican como agresión por parte de Kiev.

Putin afirmó que uno de los objetivos de Rusia es lograr «la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania». También amenazó con llevar al juicio a los autores de «numerosos crímenes sangrientos contra civiles». El mandatario ruso pidió a uniformados y civiles en Ucrania que no opongan resistencia a esa operación, y advirtió que Rusia responderá de inmediato a cualquier fuerza externa que le amenace o se ponga en su camino.

Se decretó la ley marcial en todo el territorio de Ucrania que anunció la ruptura de las relaciones diplomáticas con Rusia.

Numerosos países condenaron la operación militar de Rusia en Ucrania.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió al presidente Putin «en nombre de la humanidad, retirar las tropas a Rusia» y «no permitir que en Europa comience lo que podría ser la peor guerra desde comienzos de siglo».

CON INFORMACIÓN VÍA SPUTNIK NEWS

Los países de América Latina reaccionan a la operación militar ruso en Donbás

Brasil

El Gobierno de Brasil pidió la «suspensión inmediata de las hostilidades» por parte de Rusia en Ucrania y el inicio de negociaciones.

«El Gobierno brasileño sigue con grave preocupación la deflagración de operaciones militares por parte de Rusia contra objetivos en el territorio de Ucrania; Brasil apela a la suspensión inmediata de hostilidades y al inicio de negociaciones que lleven a una solución diplomática para la cuestión», expresó el Ministerio de Relaciones Exteriores del país sudamericano en un comunicado.

La cancillería resaltó que esas negociaciones deben hacerse en base a los Acuerdos de Minsk y deben tener en cuenta «los legítimos intereses de seguridad de todas las partes involucradas y la protección de la población civil».

Además, recordó que Brasil, como actual miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, permanece involucrado en las discusiones multilaterales con vistas a una solución pacífica, en línea con la tradición diplomática brasileña y en la defensa de soluciones orientada por la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.

En este sentido, el Gobierno brasileño enfatizó que se guía por sobre todo por los principios de no intervención, de soberanía e integridad territorial de los estados y de solución pacífica de las controversias.

Además, el vicepresidente de Brasil, Antonio Hamilton Mourao, criticó duramente la operación militar especial de Rusia en Ucrania.

«Brasil no es neutral, Brasil dejó muy claro que respeta la soberanía de Ucrania, así que Brasil no está de acuerdo con la invasión del territorio ucraniano», afirmó en declaraciones a la prensa, según recoge el diario O Globo.

El número dos del Gobierno brasileño comparó la estrategia de Rusia con la de la Alemania nazi, y pidió uso de la fuerza, porque en su opinión las sanciones no son suficientes.

«Tiene que haber uso de fuerza, un apoyo real a Ucrania, más de lo que se está colocando, esa es mi visión; si el mundo occidental simplemente deja caer a Ucrania la próxima será Bulgaria, después los estados bálticos, y así sucesivamente, como la Alemania de Hitler hizo en los años 30», afirmó.

En su opinión, el mundo está como en 1938, en referencia a las concesiones hechas a Hitler, que ocupó parte del territorio de Checoslovaquia y en ese momento Francia y el Reino Unido estuvieron de acuerdo con la esperanza de evitar una guerra.

Sin embargo en 1939 Alemania invadió Polonia, dando inicio a la Segunda Guerra Mundial.

«El mundo occidental está igual como estaba en 1938 con Hitler, se hace un apaciguamiento, Putin no respeta el apaciguamiento; esa es la realidad, si no hay una acción más significativa…», lamentó.

Mourao considera que las sanciones económicas «no funcionan» y recordó los casos de Irak e Irán, con décadas de sanciones económicas y donde «nada cambió».

El vicepresidente afirmó que el sistema internacional puede ser destruido «y volveremos al tiempo de las cavernas», criticó.

«El concepto de soberanía se disuelve a partir del momento en que un Estado más fuerte considera que puede meter la mano en el Estado más débil y continuar todo como antes», añadió.

Mourao también expresó su preocupación con los brasileños que están en Ucrania (casi 500 según la embajada) y en general con los ciudadanos de ese país, ya que prevé un éxodo en masa en dirección a Europa Occidental.

Cerca de 500 brasileños están en Ucrania en estos momentos, informó este 24 de febrero el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil en un comunicado.

«La embajada de Brasil en Kiev permanece abierta y dedicada, con prioridad, desde el agravamiento de las tensiones, a la protección de los cerca de 500 ciudadanos brasileños en Ucrania», destacó la Cancillería.

La sede diplomática pidió a los ciudadanos brasileños, sobre todo a los que se encuentran en el este ucraniano y en otras regiones en condiciones de conflicto, que se mantengan en contacto diario.

«En caso de que necesiten ayuda para dejar Ucrania, deben seguir las orientaciones de la embajada, y en el caso de los residentes en el este, desplazarse a Kiev en cuanto las condiciones de seguridad lo permitan», indica el texto.

El Gobierno de Brasil también emitió un comunicado pidiendo el cese inmediato de las hostilidades en Ucrania y el inicio de negociaciones para buscar una salida diplomática al conflicto.

Chile

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, condenó la operación militar especial de Rusia en Donbás, que calificó de «agresión», y advirtió que representa un peligro para civiles.

«Chile condena la agresión armada de Rusia y su violación a la soberanía e integridad territorial de Ucrania; estos actos vulneran el derecho internacional y atentan contra vidas inocentes, la paz y la seguridad internacional», escribió en su cuenta de Twitter.

El mandatario agregó que Chile «insta a Rusia a respetar las Convenciones de Ginebra sobre derecho internacional humanitario».

«Colaboremos con otros países para buscar una solución pacífica del conflicto, dentro del marco del derecho internacional y la carta de Naciones Unidas», cerró.

Por su parte, el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, también rechazó la operación militar especial de Rusia en Donbás, asegurando que es una «violación» a su soberanía.

«Rusia ha optado por la guerra como medio para resolver conflictos, desde Chile condenamos la invasión a Ucrania, la violación de su soberanía y el uso ilegitimo de la fuerza», señaló Boric a través de su cuenta de Twitter.

El mandatario electo agregó que su solidaridad «está con las víctimas y los humildes esfuerzos por la paz».

La declaración de Boric coincidió con la del presidente en ejercicio, Sebastián Piñera, quien escribió en la misma red social: «Chile condena la agresión armada de Rusia y su violación a la soberanía e integridad territorial de Ucrania, estos actos vulneran el derecho internacional y atentan contra vidas inocentes, la paz y la seguridad internacional».

Bolivia

El expresidente conservador boliviano Carlos Mesa (2003-2005) exigió este 24 de febrero al Gobierno de Luis Arce que condene la «invasión imperialista rusa» a Ucrania, en referencia al conflicto entre Moscú y Kiev.

«Exigimos al Gobierno que exprese la condena de Bolivia a la invasión imperialista rusa a la República de Ucrania. La paz, la soberanía y la libertad de los países, son valores esenciales que debemos defender por encima de ideologías. Nuestra solidaridad con el pueblo ucraniano», escribió Mesa en Twitter.

Hasta casi el mediodía del 24 de febrero el Gobierno boliviano, de estrechas relaciones con el ruso, no se había pronunciado sobre la «operación militar especial» iniciada por Rusia en Ucrania.

Por su parte, el Gobierno de Bolivia lamentó la escalada militar del conflicto en Ucrania y, en un comunicado en el que no menciona a Rusia, llamó a buscar soluciones diplomáticas que preserven la paz y la seguridad internacionales.

«El Estado Plurinacional de Bolivia sigue con preocupación la situación generada en Ucrania y lamenta que la falta de diálogo y entendimiento haya provocado una mayor escalada del conflicto», dijo la Cancillería en un comunicado.

El documento hizo un llamado a la paz exhortando a las partes «a la búsqueda de soluciones político diplomáticas en el marco del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas y (…) comprometerse a realizar acciones de distensión y evitar el uso de la fuerza».

La declaración boliviana instó a priorizar «los mecanismos diplomáticos del sistema internacional para lograr una solución pacífica sobre la base de un diálogo constructivo y de buena fe, a fin de abordar las cuestiones legítimas de seguridad de las partes».

El comunicado recordó que Bolivia es por definición constitucional un Estado pacifista que promueve el derecho de los pueblos a vivir en paz, respetando el derecho internacional y los derechos humanos.

Perú

La Cancillería de Perú informó este 24 de febrero que sus misiones diplomáticas en Europa del este están atentas sobre la situación de sus connacionales residentes en Ucrania, en el contexto de la operación militar especial desplegada por Rusia en la región de Donbás.

«Con relación a la actual situación en Ucrania, la Cancillería, la Sección Consular de la Embajada del Perú en la República de Polonia y nuestro Cónsul Honorario en Kiev [capital ucraniana], se mantienen atentos ante cualquier requerimiento de asistencia de nuestros connacionales», publicó la cartera en su cuenta en Twitter.

La cancillería peruana ha puesto a disposición de sus connacionales diversos medios de comunicación para pedir ayuda en caso sea necesario.

Uruguay

El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, hizo un llamado este 24 de febrero a resolver el conflicto entre Rusia y Ucrania «civilizadamente», y expresó su rechazo a todas las acciones contrarias al derecho internacional.

«Fuerzas militares rusas lanzaron una ofensiva contra Ucrania. Uruguay es un país que siempre apuesta por la paz. Rechazamos las acciones contrarias al derecho internacional y a los propios de la ONU. Urge que vuelvan las negociaciones para resolver civilizadamente el conflicto», publicó el mandatario en su cuenta de Twitter.

Mientras, la cancillería uruguaya trabaja para brindar asistencia a sus connacionales en Ucrania, informó el diario local La Diaria.

Uruguay no tiene representación oficial en el país y depende del consultado de Rumanía para atender a los connacionales, confirmaron fuentes de la cancillería a ese medio.

Al menos cinco uruguayos son residentes en Kiev e intentan comunicarse con consulado honorario de Uruguay sin poder lograrlo, informó por su parte el periódico El Observador.

El presidente ruso, Vladímir Putin, en una alocución televisada este 24 de febrero por la mañana, anunció el lanzamiento de «una operación militar especial» en el territorio de Ucrania.

Moscú alega que las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, ya reconocidas por Rusia como estados soberanos, solicitaron ayuda militar en virtud de los recién firmados tratados de amistad y asistencia recíproca, frente a lo que califican como agresión por parte de Kiev.

Paraguay

El canciller paraguayo, Euclides Acevedo, se refirió este jueves a la situación en Urania y señaló que la nueva acción de Rusia puede considerarse una «invasión sutil».

El funcionario recordó que el 23 de febrero en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Paraguay pidió agotar todos los recursos de diálogo y mediaciones diplomáticas, al referirse a la situación entre Ucrania y Rusia este jueves durante el programa Tempranísimo, emitido por canal GEN y Universo 970 AM.

«Hoy la situación es distinta. Hay que incorporar a esa propuesta de ayer [en la ONU] la necesidad del cese el fuego. Vale decir entonces que de alguna manera esto es una invasión sutil o un ataque anunciado hace bastante tiempo», dijo el canciller.

Acevedo consideró necesario recordar la importancia económica y geopolítica de Kiev teniendo en cuenta su poderío en materia energética, y «entender históricamente qué era Ucrania en la Unión Soviética, antes de ella y posterior a ella».

Añadió que de la alguna manera forma parte de la senda euroasiática del gas, del petróleo y de la producción de hierro, «elementos claves no solamente para el euroasianismo, sino que también para Europa, sobre todo para Europa del Este».

«Entonces, dentro de ese contexto este ataque quirúrgico, según manifestación del Ministerio de Defensa de Rusia, es una cuestión de tensión entre EEUU, la OTAN [Organización del Tratado del Atlántico Norte] y la Federación Rusa», agregó.

El diplomático consideró que en este tema hay «muchas cosas» que no se saben, y señaló, por ejemplo, que Rusia explica sus acciones denunciando que hay misiles apuntando al Kremlin.

De todas formas, insistió en que la nueva acción de Rusia es una «invasión sutil» de Ucrania, que comenzó con el reconocimiento de la independencia de las repúblicas populares Donetsk y Lugansk, ubicadas en Donbás, que es una forma de «penetrar políticamente» en el país.

El canciller también alertó sobre consecuencias económicas que puede dejar el conflicto.

Connacionales

También afirmó que mantienen un contacto permanente con los representantes diplomáticos de la zona para brindar asistencia a los connacionales.

«Nuestra preocupación es sacar a nuestros connacionales de la zona de conflicto tanto en Ucrania como los que están en Rusia», expresó.

El presidente ruso, Vladímir Putin, en una alocución televisada este jueves por la mañana, anunció el lanzamiento de «una operación militar especial» en el territorio de Ucrania.

Moscú alega que las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, ya reconocidas por Rusia como estados soberanos, solicitaron ayuda militar en virtud de los recién firmados tratados de amistad y asistencia recíproca, frente a lo que califican como agresión por parte de Kiev.

El 21 de febrero, Rusia reconoció la independencia de Donetsk y Lugansk. Las dos territorios se independizaron de Ucrania en mayo de 2014 tras desconocer a las nuevas autoridades que resultaron del golpe de Estado producido en Kiev y desde entonces no cesa el conflicto entre el Gobierno central y los dos territorios.

El presidente ruso, Vladímir Putin, durante una alocución televisada el 24 de febrero por la mañana, anunció el lanzamiento de «una operación militar especial» en el territorio de Ucrania alegando que las Repúblicas Populares de Donetsk (RPD) y Lugansk (RPL), ya reconocidas por Rusia como Estados soberanos, solicitaron la ayuda miliar en virtud de los recién firmados tratados de amistad y asistencia recíproca, frente a lo que califican como agresión por parte de Kiev.

Putin afirmó que uno de los objetivos de Rusia es lograr «la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania». También amenazó con llevar al juicio a los autores de «numerosos crímenes sangrientos contra civiles». El mandatario ruso pidió a uniformados y civiles en Ucrania que no opongan resistencia a esa operación, y advirtió de que Rusia responderá de inmediato a cualquier fuerza externa que le amenace o se ponga en su camino.

Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que los ataques militares no van dirigidos contra ciudades ucranianas ni ponen en peligro a la población civil sino que buscan inutilizar la infraestructura bélica.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, anunció la imposición de la ley marcialen todo el territorio nacional.

Numerosos países ya condenaron la intervención militar de Rusia en Ucrania.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió al presidente Putin «en nombre de la humanidad, retirar las tropas a Rusia» y «no permitir que en Europa comience lo que podría ser la peor guerra desde comienzos del siglo».

CON INFORMACIÓN VÍA SPUTNIK NEWS