Empresarios con la 4T

Entre los 20 empresarios que estarán en Washington cuando el presidente López Obrador se entreviste hoy con el de EUA, Joe Biden, destacan dos nombres: el de Carlos Slim, presidente honorario de Grupo Carso, y el Antonio Del Valle, presidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN). Destacan porque son dos de los empresarios que no descalifican el proyecto político de la 4T.

Slim ha insistido en que los empresarios no han hecho su tarea al lado del gobierno; en marzo de este año, en un evento del Consejo Coordinador Empresarial, le recomendó a los dirigentes de la iniciativa privada que busquen la unidad y dejen de lado la desunión entre los empresarios y el gobierno; dijo que: “Lo peor que puede pasar, y que desgraciadamente está pasando, es el conflicto, la desunión, creo que es absurda, no ayuda en nada, cuando un gobierno es electo democráticamente hay que respetarlo y discutir con sus técnicos”.

Al padre de Antonio del Valle se le atribuye la autoría de un breve pero sustancioso texto que circuló en algunas redes y seguramente entre los empresarios bajo el encabezado “Luces y Sombras de la 4T”; está escrito en primera persona, y recuerda la mala impresión que había en su entorno de infancia acerca del gobierno de Lázaro Cárdenas, y cómo ahora reconoce que la prosperidad de México arrancó con el cardenismo.

La mayoría de la elite empresarial y de clases medias altas está furiosa con lo que representa la persona de López Obrador, con su aspecto, su modo de hablar y sus críticas a determinados sectores, y perciben peligros en su política económica aunque ni el gobierno ni los legisladores de Morena hayan afectado sus negocios; lo único con lo que se les ha molestado es que ahora sí tienen que pagar los impuestos que les correspondan y que antes evadían, o se les condonaban, no a todos, pero sí a los más grandes.

Destaca el discurso de los Del Valle y de Slim porque entienden que AMLO recibió un país gravemente dañado por la corrupción, la violencia, la pobreza, la desigualdad, la fragilidad financiera, la evasión fiscal y un sector energético en graves problemas, que no es un sector cualquiera sino uno clave de la soberanía en política económica y que la reforma de Peña Nieto entregó a intereses privados y extranjeros.

Las soluciones no son milagrosas sino que suponen procesos muy complejos en los que es indispensable el concurso del empresariado con el gobierno; muchos, por el contrario, prefieren repetir que el clima de las relaciones entre el gobierno y la iniciativa privada no favorece la confianza, y muchos de ellos esperan que el presidente Biden le exija hoy a López Obrador que libere plenamente la reforma energética, conforme al compromiso firmado en el T-MEC.

Por supuesto que a más de la mitad del sexenio ha habido luces y sombras en el gobierno de López Obrador, unas discutibles otras innegables en ambos lados de la ecuación, a pesar de lo cual, Antonio del Valle padre concluye que “una vez terminado este sexenio, aunque repita el gobierno de Morena o logre ganar algún otro partido de oposición, habrá un nuevo presidente con ‘estilo de gobernar diferente’ y un país más sólido económicamente y mucho menos corrupto”.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO