Aprendizaje a distancia, solución formativa para la era digital

La desigualdad de acceso a la educación, 9.7 años de escolaridad promedio y una elevada cifra de deserción escolar son temas sin resolver en México, a lo cual ahora se suma la brecha digital, problemas todos urgentes de resolver, y que sólo con la participación de la iniciativa privada pueden superarse en forma más expedita.

En este contexto, el lanzamiento de la solución Aprendizaje a Distancia, es una iniciativa que busca apoyar a escuelas del sector público y privado a tener la capacidad de implementar soluciones formativas de la era digital, ofreciendo una oferta educativa de valor, esta vez teniendo la facilidad de un modelo remoto o híbrido de calidad.

“Para nosotros, contribuir a reducir brechas tecnológicas y educativas nos motiva. Somos una compañía de tecnología cercana a temas sociales y hoy nos enorgullece decir que estamos aportando al desarrollo del talento del futuro. Con esta implementación, gana la educación, pero sobre todo, gana México”, detalló Héctor Nava, Director General de la unidad empresarial y de gobierno de Totalplay.

Dos años de confinamiento expusieron de manera más clara las brechas existentes tanto en lo educativo, como ahora también en lo tecnológico. El informe más reciente del CONEVAL destaca que de las poco más de 226 mil escuelas públicas que hay en el país, sólo 66 por ciento tiene energía eléctrica, y un reducido 22 por ciento tiene habilitado sistema de internet.

Además de que en México los jóvenes de 15 años y más alcanzan 9.7 años de escolaridad en promedio, -lo que significa un poco más de la secundaria concluida-, el mayor de los problemas radica en el elevado índice de deserción escolar observado, causado principalmente por la desigualdad en la posibilidad de acceso a diferentes recursos disponibles.

De acuerdo con la consultora Select, en el mercado mexicano se cuenta con casi 10 millones de estudiantes en primaria, 15 millones o poco menos en secundaria y sólo 4 millones en las universidades, cifras que muestran cómo en cada corte de ciclo escolar se va perdiendo talento.

La solución Aprendizaje a Distancia, impulsada por el Sector Educación de la unidad empresarial y de gobierno de Totalplay, buscará mejorar la experiencia del aprendizaje, con un sistema adaptable a las necesidades de escuelas y universidades, facilitando la interacción de diferentes sistemas de videoconferencia, bibliotecas digitales, curación de contenidos, administración escolar, por mencionar algunas.

El objetivo es brindar capacitación a profesores, con contenidos que le permita a los docentes adaptarse fácilmente al uso de la solución; transformar la enseñanza-aprendizaje a través de una plataforma concentradora de conocimiento y de vivencias; así como apoyar a las instituciones educativas a desarrollar sus propios contenidos y a generar experiencias colaborativas con otras instituciones a nivel global, con beneficio directo a los integrantes de las redes educativas.

“La solución tecnológica, Aprendizaje a Distancia, es parte importante de la gran labor realizada por los planteles de Fundación Azteca de Grupo Salinas, aulas que transforman la educación al ofrecer conocimiento complementario basado en las habilidades del futuro, y que ayudan a más estudiantes a enfrentarse a un entorno laboral cada vez más competido”, destacó el directivo.

CON INFORMACIÓN VÍA CONSUMO TIC

Cumbre de las Américas | Sociedad civil propone crear un observatorio de transformación digital

En las conclusiones del Foro de la Sociedad Civil, que se organiza en el marco de la Cumbre de las Américas, en materia TIC, se destacó la necesidad de crear un observatorio de transformación digital para las Américas con participación de actores sociales, que genere recomendaciones a los ministros y autoridades competentes.

A fin de lograr una mayor colaboración con respecto a las prioridades de la Cumbre, la Organización de los Estados Americanos (OEA) organizó el Foro de la Sociedad Civil para la interacción directa entre líderes y representantes de organizaciones de la sociedad civil independientes de todos los países de las Américas. Durante el encuentro, se trataron los ejes: “Transformación digital: derechos humanos e Internet”, “Mejora de la integración de los migrantes en las Américas”, “Igualdad de género y democracia en el siglo XXI”, entre otros. Y por cada tema elaboraron recomendaciones.

En cuanto a la transformación digital propusieron a los gobiernos proteger las telecomunicaciones como un derecho humano de libre expresión en cada país, basado en la declaración de los derechos humanos constitucionales; evitar el cierre o bloqueo de plataformas de Internet, de telecomunicaciones o las redes sociales; crear ciudadanía inteligente; ampliar las oportunidades para las empresas; fomentar el acceso universal equitativo a Internet, incluyendo una regulación del mercado justo; reconocer a Internet como espacio cívico; acondicionar la tecnología al servicio de las personas en situación de discapacidad; desarrollar el enfoque de género en materia de inclusión digital; impulsar la creación de herramientas de código abierto en asuntos electorales; desarrollar el gobierno abierto; entre otros.

En el marco de la Cumbre de las Américas, los jefes de Estado firmarán la “Agenda Regional para la Transformación Digital” que incluye compromisos para facilitar el acceso asequible y universal de banda ancha, reducir la brecha digital, fomento de pagos electrónicos, transformación del gobierno digital, entre otros puntos.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

TENDENCIAS_ México pierde oportunidades digitales como “agua entre los dedos”.

Pese a los grandes beneficios que otorga la asociación comercial con Estados Unidos y Canadá, y trabajos de integración regional mediante mecanismos como la Alianza del Pacífico y la APEC, la ausencia de una estrategia nacional que dirija las políticas públicas y la coordinación institucional hacia un mismo objetivo, se está convirtiendo en el ancla del desarrollo del sector digital de México.

“Hay un amplio abanico de oportunidades que literalmente se nos están escapando como agua entre los dedos y eso es muy preocupante porque podríamos tener todo para salir de esta pandemia ofreciendo oportunidades laborales y de mejora a los habitantes a través de la tecnología”, opina Sissi de la Peña, directora para México y Centroamérica, y gerente regional de Comercio Digital de la ALAI.

De acuerdo con el Índice de Competitividad Digital 2020, que mide la capacidad de 63 economías para adoptar y explorar tecnologías digitales como un motor clave para la transformación económica de sus empresas, gobierno y sociedad en general, México cayó cinco lugares de 2019 a 2020, lo que en términos generales lo ubica en la posición 54 de 63 países.

Además, en el ranking que cuenta con tres índices: Conocimiento, Tecnología y Preparación para el Futuro, y Tecnología, México es el peor calificado al encontrarse en la posición 56, ya que desde 2018 bajó 10 posiciones.

“México tiene un tratado de libre comercio con dos socios del norte que son de los más avanzados en materia digital, este tratado incluye un capítulo de comercio digital que establece principios y bases para detonar esa economía digital y es además una de las regiones más exitosas económicamente hablando a nivel global”.

Además, el país está sumamente involucrado en mecanismos de integración regional como la Alianza del Pacífico y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), que cuentan con interesantes componentes de comercio digital.

Sin embargo, para que realmente esté en condiciones de aprovechar los beneficios que ofrece la asociación con países de la región, México está obligado a tener una hoja de ruta nacional que permita unificar esfuerzos, materializar objetivos y trasladar beneficios.

“Si bien hay una Estrategia Digital Nacional, está enfocada al despliegue de infraestructura, que claramente no es de menor relevancia, pero tiene que ir de manera paralela. No se debe esperar a que la infraestructura esté colocada al 100 por ciento para después pensar para qué se va a usar, y cómo la ciudadanía va a aprovechar esa digitalización”.

Desde la perspectiva de la ejecutiva de la Asociación Latinoamericana de Internet (ALAI), es imposible observar de manera separada al sector digital, “en realidad es la sombrilla que alberga a todos los sectores que ya tienen un componente digital y que están interrelacionados”.

La falta de coordinación institucional en materia de digital, se está viendo reflejada en la competitividad del país y en su desempeño en materia de comercio internacional, pues lejos de aprovechar los beneficios de las relaciones con sus socios, realiza esfuerzos separados que no se replican en resultados.

“Las normativas o leyes que se siguen de manera independiente en cada uno de los sectores van en contra de aquellos objetivos internacionales de integración digital regional que ha tenido México tanto con sus socios del norte como con el resto de los países mediante diversos mecanismos”.

El hecho de que a nivel interno, las dependencias “no se hablen entre sí” como resultado de la falta de coordinación institucional, permite identificar con claridad el cúmulo de oportunidades que México está perdiendo a nivel económico, pero también en lo referente a garantizar a la población las competencias laborales, académicas y sociales que exige un mundo cada vez más digital.

“El componente del analfabetismo digital es significativo en un momento en el que la tecnología está influyendo significativamente en nuestra sociedad, en cómo interactuamos, en los procesos democráticos, cómo tomamos decisiones electorales y qué discursos estamos manejando en un ambiente de polarización donde nos estamos atacando unos a otros y después de eso viene la violencia social trasladando el enojo digital a un entorno físico”.

CON INFORMACIÓN VÍA CONSUMO TIC

TENDENCIAS_ Las dinámicas del teletrabajo: entre la productividad laboral y la vida personal

Uno de los efectos de la reciente pandemia ha sido el cambio en los modelos de trabajo. La presencialidad ha dejado de ser mayoritaria y el teletrabajo y los modelos híbridos que combinan días de trabajo presencial y días de teletrabajo han extendido su incidencia. Las organizaciones se han dado cuenta de que esta es una herramienta efectiva a la hora de desempeñar un puesto de trabajo.

A pesar de la relajación de la medidas, se estima que aproximadamente 1 millón de españoles continuarán en modelos híbridos o de teletrabajo. Esto genera beneficios que se perciben rápidamente, como el ahorro de desplazamientos y costes, economía de tiempos o facilidades en la conciliación de la vida familiar y profesional. Pero también se identifican posibles riesgos para la salud de las personas.

Teletrabajo y digitalización vital

La pandemia nos ha digitalizado; ante la falta de contacto físico, hemos acudido a la conexión digital. Esto se percibe en el aumento de usuarios de internet que ya venía aumentando año tras año.

A nivel laboral, todos aquellos mensajes, reuniones, incluso conversaciones de pasillo se han transformado en videollamadas, videoconferencias y correos electrónicos. Esto ha provocado una vertiente negativa, la necesidad de estar conectados constantemente, la dependencia de las tecnologías para lograr ser efectivos a nivel laboral.

La ventaja de poder trabajar desde cualquier lugar y en cualquier momento se puede volver una desventaja. Debemos regular los tiempos de alguna forma. Incluso, ante el aumento de los niveles de estrés, los gobiernos han empezado a regular el derecho a la desconexión digital.

Estamos más estresados por el hecho de poder trabajar en cualquier momento y por la dificultad de separar los espacios y las tareas. Antes disponíamos de un lugar para trabajar y otro para vivir. Para quienes ahora teletrabajan, ambos lugares se han mezclado. Ser capaces de diferenciar entre el tiempo familiar y el profesional quizás sea la clave para controlar el estrés derivado del teletrabajo.

De igual forma, la cantidad de estímulos y distracciones que pueden aparecer en nuestro domicilio pueden provocar una pérdida de productividad. Es cierto que la pandemia y la obligatoriedad de transformar puestos presenciales en puestos de teletrabajo no concedió tiempo para poder planificar el cambio. Ahora surge la oportunidad de aprovechar la situación y convertir el teletrabajo en una herramienta útil, productiva y, sobre todo, saludable para sus usuarios.

¿Cómo evitar las principales distracciones y riesgos del teletrabajo?

Para poder hacer frente a los riesgos y distracciones del teletrabajo se ofrecen varios consejos y recomendaciones que deberíamos implementar en nuestra rutina diaria:

  • El trabajo y la vida personal deben tener horarios. Exactamente igual que cuando acudimos a un puesto físico en una empresa, cuando trabajamos desde casa también tenemos un horario de trabajo. El trabajo en el hogar o a distancia debe tener unos horarios definidos. Podremos hacer excepciones puntuales, pero la rutina diaria y los horarios definidos ayudan a mantener a raya el estrés. Disponer de una rutina de trabajo, ocio, comidas y descanso afecta de forma positiva al organismo. Un ejemplo de ello son los ritmos circadianos. Se han estudiado frecuentemente los efectos negativos sobre la salud de variables como la nocturnidad y los turnos laborales rotatorios. Si teletrabajamos sin horarios nuestra rutina diaria y nuestra salud se pueden ver afectadas. Hay que prepararse para trabajar como si se fuera a una oficina física.
  • Debe haber un lugar diseñado para trabajar. Las exigencias laborales demandan condiciones de trabajo diferentes a las exigencias del hogar. Por ello, se debe diseñar un entorno de trabajo adecuado para el desarrollo del trabajo online. Hay que controlar el ambiente laboral (ventilación, iluminación, ruido, etc.). También analizar el espacio de trabajo, posturas, movimientos, cambios posturales (ergonomía). Establecer diferentes espacios, pausas activas, cambios de tarea siempre ayuda. Los teletrabajadores deben estar cómodos trabajando.
  • Planificación y contacto personal. En el teletrabajo se aumenta considerablemente la autonomía. Eso demanda un esfuerzo más grande en la planificación de tiempos y tareas. Hay que ser meticulosos y evitar la procrastinación (postergar o posponer un trabajo). Por otra parte, esa autonomía no debe ser confundida con la soledad. Se debe fomentar el trabajo en equipo y aprovechar las oportunidades para contactar con los compañeros de trabajo. Teletrabajar no es sinónimo de trabajar en solitario.
  • Huir del sedentarismo. Una de las principales consecuencias del teletrabajo es el sedentarismo. El teletrabajador reduce los desplazamientos y tiene una vida menos activa. Esto se debe compensar con pausas activas, aumento de la práctica deportiva e incluso mejora de la alimentación (estar en casa puede provocar que se descuide la alimentación). Una de las principales preocupaciones de la OMS es la proliferación de las enfermedades no trasmisibles como la obesidad, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, etc. Ya son responsables del 71 % de las muertes prematuras a nivel mundial.
  • Identificar las prioridades laborales y personales para organizar mejor el tiempo. Se deben atender las exigencias del puesto de trabajo al teletrabajador y su entorno. La mente necesita cuidados. Conocer aquello que le genera estrés (trabajo, redes sociales, TICs, etc.) es tan necesario como identificar y practicar aquello que le permite liberarse de él (deporte, lectura, baile, etc.).

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

TENDENCIAS_ «Todo es por Internet»; adulto mayor pide “atención humana” en bancos

Ante las complicaciones que los adultos mayores enfrentan al realizar operaciones financieras desde una computadora o aplicación en teléfonos móviles, en España, un adulto mayor de 78 años realizó una petición a través de chance.org para pedir a los bancos mejor atención para este segmento de la población.

“Tengo casi 80 años y me entristece mucho ver que los bancos se han olvidado de las personas mayores como yo. Ahora casi todo es por Internet… y no todos nos entendemos con las máquinas. No nos merecemos esta exclusión. Por eso estoy pidiendo un trato más humano en las sucursales bancarias”, dice en su texto Carlos San Juan de Laorden.

En su petición dirigida a los grandes bancos españoles como BBVA, La Caixa, Santander y Sabadell, el adulto mayor explicó que las firmas financieras no dejan de cerrar sucursales, además de que los cajeros son complicados en su operación, con horarios limitados y prácticamente con todas las operaciones a realizarse a través de medios electrónicos, con cada vez menor atención personalizada.

Abuelitos batallan con nuevas tecnologías en los bancos

“Esto no es ni justo ni humano. Antes entrabas en la caja y hacías un pago o cualquier otra gestión. Pero cada vez más, para trámites sencillos, te exigen usar tecnologías complejas que muchos no sabemos utilizar”, resaltó.

En ese contexto, la petición es muy específica: se solicita que los bancos atiendan a las personas mayores sin trabas tecnológicas y con más paciencia y humanidad. Y que mantengan oficinas abiertas donde pueda atenderte una persona y que no todo sea por Internet.

“Puede que para una persona joven un trámite digital no suponga ningún esfuerzo, pero para muchos mayores sacar dinero o hacer una transferencia se vuelve imposible si es por una aplicación. Yo he llegado a sentirme humillado al pedir ayuda en un banco y que me hablaran como si fuera idiota por no saber completar una operación”, resalta.

Hasta el momento, la petición acumula más de 210 mil firmas y la meta es alcanzar 300 mil. El texto completo puede consultarse aquí

CON INFORMACIÓN VÍA EL UNIVERSAL

TENDENCIAS_ Las colombianas UBITS y Tül levantan 206 millones de dólares para consolidarse en América Latina

Ambas compañías cuentan con una fuerte presencia en México: 40% de los trabajadores de UBITS son mexicanos y Tül cuenta con dos centros de distribución, uno de los cuales, ubicado en Tlalnepantla, Estado de México, es el mayor de América Latina, con 12,000 metros cuadrados.

Colombia comienza el 2022 con una inversión de 206 millones de dólares en el sector de startups. UBITS, empresa de capacitación corporativa online, levantó una ronda de financiamiento Serie B por 25 millones de dólares.

Se trata de la segunda inversión en la semana entre las startups del país sudamericano, después de que Tül, que se dedica a la digitalización de la cadena de suministro de la industria de la construcción, recibiera 181 millones de dólares.

La serie B de UBITS fue liderada por el fondo Riverwood Capital, el cual tiene en su portafolio a otras empresas del sector de tecnologías de la educación (edtech), como Degreed y Digital House.

Tül recibió también una serie B de parte de Avenir Growth Capital y 8VC; además de contar con inversionistas como Monashees, Lightrock, Coatue, Tiger Global, SoftBank, Foundamental, Vine, Marathon Labs y H20, que han llevado a han compañía a ser valorada en 800 millones de dólares.

El mercado colombiano de startups inicia el 2022 con estas inversiones después de que también hubiera establecido récords de levantamiento en 2021, con más de 1,300 millones de dólares recaudados hasta agosto, lo que lo coloca después de los mercados brasileño y mexicano en América Latina, según información de la Asociación para la Inversión de Capital Privado en América Latina (LAVCA). 

Tanto Tül como UBITS cuentan con una fuerte presencia en México: 40% de los trabajadores de UBITS son mexicanos y Tül cuenta con dos centros de distribución, uno de los cuales, ubicado en Tlalnepantla, Estado de México, es el mayor de América Latina, con 12,000 metros cuadrados. En 2022, Tül planea destinar 23 millones de dólares a ampliar su presencia en el país, que actualmente cubre el Valle de México y la zona metropolitana de Guadalajara para llegar a Puebla y Toluca; además de abrir un segundo centro logístico en Iztapalapa.

En el caso de UBITS, además de para ampliar su oferta de cursos online desde 750 a más de 2,000, la plataforma planea usar los recursos obtenidos de la inversión para abrir operaciones en España, con lo que ampliará el número de países en los que opera, que actualmente incluyen a México, Colombia, Perú, Chile, Ecuador, Guatemala y Panamá.       

Entre las compañías que han visto a estas startups colombianas como aliados dentro de sus cadenas productivas están Cemex, Mexalit, Arcelormittal Sicartsa, Urrea y Santul, en el caso de Tül, y de Adecco, Alsea, Grupo Bal, Grupo Uifin, Linio, Mercado Libre y Sodexo, en el caso de UBITS. Incluso, ambas compañías tienen también una relación de negocios. Los casi 10,000 ferreteros a los que Tül da servicio son capacitados vía online mediante la plataforma de UBITS. 

“Creo que todo lo que sea inversión para estas empresas en la región aporta al desarrollo de los mismos países”, dijo Martha Forero, directora operativa y cofundadora de UBITS.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Empresas sin resolver conectividad para sus empleados

A casi dos años del inicio de la pandemia, el 59 por ciento de los directivos de Tecnologías de la Información (TI) y tomadores de decisiones en México reconocieron que aún siguen sin resolver el tema de la conectividad para sus empleados, aún y cuando prácticamente nadie está pensando en retomar el trabajo presencial.

“La gran mayoría en México están en proceso, pero todavía están lejos de tener una solución donde realmente se sientan confortables, y que los usuarios estén trabajando desde cualquier punto y tengan esa confiabilidad y tranquilidad de que las políticas de seguridad están siendo aplicadas”, explicó Ramón Viñals, director de Ingeniería para Cisco LATAM.

Al hablar de los resultados del estudio denominado el Futuro de la Tecnología, realizado a alrededor de 40 mil CIOs, tomadores de decisiones y usuarios de 34 países, el ejecutivo habló del impacto que ha significado el cambio de paradigma tras la pandemia y las expectativas de flexibilidad y continuidad laboral híbrida que prevén las organizaciones.

“El 64 por ciento de los encuestados dijeron que están buscando una empresa que les dé la flexibilidad de trabajar en cualquier lugar y 69 por ciento esperan esa flexibilidad en los horarios”, sostuvo en entrevista con ConsumoTIC.

Además, “nos dicen que un porcentaje de la fuerza laboral se va a quedar en casa, puede ser que a lo mejor todos los días, puede ser que a lo mejor dos días a la semana, depende mucho de la industria, pero prácticamente ninguno con los que hemos hablado mencionan un esquema total de regreso al trabajo presencial”.

Y de ahí que las empresas necesitan ofrecer a sus colaboradores esa flexibilidad en la forma de trabajar y en los tiempos, para allegarse de personal que pueda aportar al cumplimiento de sus objetivos y aprovechar los beneficios del trabajo remoto, pues ya han comprobado que sí los hay, tales como ahorros financieros y mejoras en la productividad.

“Como empleadores se debe empezar a cambiar la forma de cómo cumplir esa expectativa para asegurar que los empleados estén satisfechos, y que a la vez se puedan tener los beneficios de productividad que da el trabajar de manera remota, pues la satisfacción de los empleados estamos viendo que también genera productividad, lealtad, y compromiso con la empresa y da resultados importantes”.

Ramón Viñals, aseguró que existen otros temas con los cuáles lidiar, como el de la seguridad informática, ya que es algo muy difícil para los departamentos de TI, el lograr la tranquilidad de que las políticas en esta materia están siendo aplicadas hacia donde estén distribuidos todos los colaboradores que realizan home office.

“Las organizaciones están viendo que tienen ahora que crear estos grupos juntos, que vean las dos partes, redes y conectividad y la parte de seguridad. El 37 por ciento de los CIO están creando estos grupos para atender esas necesidades, y ver las soluciones de SASE como una arquitectura completa”.

Detalló que otro de los temas interesantes que toco el estudio elaborado a mediados de este año, es tener más talento relacionado con roles de observabilidad, así como tener información o insights del funcionamiento de las aplicaciones.

“El 78 por ciento de los encuestados ven ahora la aplicación y la experiencia de la aplicación como clave para el éxito del negocio. La aplicación pasó de ser quizá un modelo de ingreso adicional, de una forma de dar un servicio adicional al cliente, a convertirse en una parte esencial del negocio”.

Viñals subrayó que si bien se vive un cambio de paradigma puede ser muy sencillo abordarlo a través de la tecnología, y el reto está ahí en el tema de oportunidad, de dar ese paso para gozar de todos los beneficios ya sea en temas de colaboración, seguridad, conectividad o de observabilidad.

CON INFORMACIÓN VÍA CONSUMO TIC

PERSPECTIVAS_ Nueve propuestas para acabar con la vigilancia digital

l imperativo actual de la fluidez es una reducción del mundo a devenir: movimiento de capital, flujo del deseo o del género, innovación disruptiva, activismo nervioso. Esta fluidez se manifiesta también en el capitalismo de la vigilancia que obliga a que la información personal fluya a través de todas las cosas.

Esta fluidez es incompatible con dos formas de contención fronteriza: la consciencia del individuo y el derecho de los Estados. Para evitar la primera, la consciencia del individuo, la relación individuo-máquina toma forma de estímulo psicológico prerreflexivo. Para evitar la segunda, el derecho estatal, el capitalismo de la vigilancia se apoya en la superstición tecnocrática de que la innovación no puede esperar a la regulación jurídica. En consecuencia, los intereses de los capitalistas de la vigilancia campan sin apenas fricción por el globo. Sin embargo, ¿no conviene a la dignidad del hombre y al bien común recuperar estas fronteras?

Es ya conocido el análisis de Shoshana Zuboff sobre la explotación económica de los flujos de información personal. Define el capitalismo de la vigilancia como el “nuevo orden económico que reclama para sí la experiencia humana como materia prima gratuita aprovechable para una serie de prácticas comerciales ocultas de extracción, predicción y ventas”.

Ese nuevo orden surgió en Google durante la llamada crisis de las puntocom a principios del siglo. Hasta aquel momento la empresa vivía, entre otras cosas, de vender su propia tecnología a terceros. El ingreso se separaba del dato: utilizaba los datos personales de los usuarios solo para mejorar sus servicios. Sin embargo, la crisis le urgía a encontrar una forma distinta de hacer dinero. Esto será posible gracias a los llamados “datos sobrantes”. Estos datos sobrantes son el “excedente conductual” que queda en poder de Google una vez mejorado el servicio.

El excedente conductual resulta ser la piedra angular del nuevo orden económico y social. Desde entonces Google, Facebook, Microsoft y Amazon toman secretamente la experiencia de sus usuarios como materia prima para producir predicciones conductuales. Este expolio se ha extendido a muchas empresas que no son de información, ni siquiera tecnológicas, pero saben de lo lucrativo del excedente.

¿Qué dimensiones tiene este nuevo orden económico que incluye a la vieja Ford, paradigma de la producción de cosas en masa? Hasta una empresa que produce cosas necesita reclamar para sí la experiencia humana, en este caso de la conducción. ¿Cómo de útil será vender perfiles con la personalidad –agresiva o temerosa, cuidadosa o serena– de sus conductores a una póliza de seguros?

Recuperar el entorno digital

Muchos piensan que este orden económico no se puede aceptar, pero ¿cómo salir de él? El paso inicial es hablar de ello, convertirlo en un tema. La dificultad es que el tema no sea inmediatamente barrido por otro, de acuerdo con la liquidez en la que todo no es más que en acto, en acto reciente o actualidad. Al poco de ser ya no existe. Esta dificultad hace todavía más complicada una respuesta común al problema por parte de la sociedad civil, pues no basta convertirlo en un tema, hace falta despertar una respuesta concertada.

El asociacionismo es una posibilidad: unirse a otros con el propósito común de limitar, por ejemplo, el uso de TikTok entre los adolescentes, los servicios de Google en el trabajo, etcétera, y todo esto, con independencia de los poderes públicos. Las respuestas de la sociedad civil pueden empujar o acompañar una respuesta institucional.

Si pensamos en la política legislativa hay al menos tres problemas que tienen que ver con la eficacia de las soluciones basadas en la regulación. El conocimiento prudencial exige tener en cuenta que, muchas veces, es mejor perseguir ciertos objetivos indirectamente. Hacerlo directamente puede llevar a resultados indeseados al ignorar las relaciones de un problema con el resto de la realidad.

Así, determinadas prohibiciones a los capitalistas de la vigilancia pueden conducir a que estos lleven a cabo con mayor ocultación lo que antes hacían a la vista de todos. El segundo problema se refiere a la total asimetría entre el poder de las tecnológicas y el de los Estados. ¿Obra en los últimos un poder suficiente para hacer cumplir un derecho que limite el negocio de la vigilancia? El derecho solo es eficaz si puede ser cumplido, en última instancia, con el uso de la fuerza. El tercer problema es el exceso de legislación actual que, muchas veces, no es tomada en serio ni por los propios legisladores, se contradice abiertamente o es imposible de conocer por parte del jurista.

Con la salvedad de las dificultades anteriores se ofrecen propuestas de salida al problema divididas por temas: datos, diseño y mercado.

Datos

  • Declarar que los macrodatos personales que obran en manos de los capitalistas de la vigilancia fueron robados aprovechando la radical asimetría epistemológica entre capitalistas y usuarios, con desprecio de la consciencia individual y en la total alegalidad. Por tanto, obran ilegítimamente en el poder de las empresas (y, en su caso, de las instituciones). Esta declaración tiene un valor simbólico que no puede despreciarse.
  • Tras la declaración caben dos opciones muy distintas. La primera es el borrado total de los macrodatos. La segunda es declarar los macrodatos Patrimonio Común de la Humanidad (como lo es la naturaleza), y confiarlos a alguna autoridad mundial. La elección entre la primera o la segunda respuesta depende de si consideramos que lo bueno que se puede hacer con ellos sobrepasa lo malo.
  • Para los datos ya legítimamente tratados después de la economía de la vigilancia es necesario implementar deberes fiduciarios. Se trata de que cualquiera que quiera recolectar o guardar datos personales adquiera un deber de cuidado con los sujetos de los datos. Es lo que ocurre, por ejemplo, con una relación como la del médico con el paciente.

Diseño

  • Prohibir los algoritmos antipolíticos. Es decir, aquellos que rompen con la igualdad de las opiniones en Internet y favorecen precisamente lo antipolítico, lo que destruye la polis: lo tribal, el odio, lo sórdido, etc. Esto evita la hipócrita tarea de restringir la libertad de algunos a posteriori, como ocurrió con la cuenta de Twitter de Donald Trump, que fue cerrada sin bastante justificación. ¿Quién ha erigido a Twitter en árbitro para dar o quitar la palabra a quién quiera? Esto es aún más sangrante cuando su modelo de negocio es antipolítico y no hace más que añadir a una injusta desigualdad (la algorítmica) otra desigualdad (la del presidente que no se considera digno de tener opinión en Twitter). Primero se provoca estructuralmente el incendio y luego se viene simbólicamente a apagar una de las pavesas.
  • Prohibir el diseño que es estructuralmente manipulador. Un ejemplo es el Me gusta y el reenvío con un clic. Estas opciones de diseño añadidas en 2009 están directamente vinculadas con la grave crisis mental entre adolescentes unos años después. Buscan simplemente excedente conductual y por eso han tornado la comunicación en satisfacción psicológica, lo que propiamente se comunica es la dopamina. Por ello, estas opciones estropean la posibilidad de una rica comunicación digital no psicologizada ni narcisista, aquella que era posible antes de su implementación.

Mercado

Se dice habitualmente que el problema principal es el modelo de negocio. Tanto es así que las aplicaciones de mensajería que no recaban excedente conductual en forma de macrodatos (Signal y Telegram) no son rentables y funcionan con donaciones. En definitiva: parece que no pueda uno ganar dinero si actúa decentemente en la sociedad de la información. Por eso, esto es un problema estructural, no accidental, pero se puede arreglar. Veamos más propuestas.

  • Expropiar las plataformas por considerarlas estructuras críticas de la sociedad. Esto hace desaparecer el problema del modelo de negocio, pero las dificultades de esta solución parecen insalvables al darse un desplazamiento de un dominio privado –que desprecia las consecuencias sociales en busca del lucro efectivo–, por un dominio público que busca determinados resultados sociales. ¿Podemos expropiar sin acercarnos al modelo chino?
  • Dividir a las grandes tecnológicas. Son gigantescas: Google, por ejemplo, ha comprado más de 200 empresas en su tiempo de vida. La opción de dividir parece reducir el problema al gigantismo sin tener en cuenta que no solo es dañino su tamaño, en primer lugar lo es su actividad. De modo que trocear a las grandes tecnológicas parece una mala solución. Esto conduciría a ampliar la competencia y robustecer el mercado de la vigilancia.
  • Mantener a Apple en el buen camino. La empresa de Tim Cook podría ser clave contra el capitalismo de la vigilancia si sigue la senda de la defensa de la intimidad que, en general, la ha caracterizado. Esto la colocaría frente a los otros gigantes –Google, Facebook, Microsoft y Amazon– que, por ese orden, se han instalado en la vigilancia. Problema distinto es el gigantismo de la empresa de la manzana y de las demás, un gigantismo malo para todos y que es mejor evitar indirectamente, por ejemplo, protegiendo las pymes locales. ¿Quién ha impedido a Amazon adueñarse del comercio mundial?
  • No partir de que hay que financiar la innovación por sistema. Se pretende que la historia corre precisamente por los canales que a uno le llevan a hacer dinero: “La intimidad ha muerto”, dijo Zuckerberg. Pero nuestras decisiones cuentan, y más bien habrá que poner en relación la innovación con el desarrollo humano. Con “innovación” se defiende, no pocas veces, el enriquecimiento de unos pocos y el paro de la mayoría. Por ejemplo, ¿no es mejor “financiar al hombre”, abaratar la contratación y no financiar tecnología que pueda permitir, entre otras cosas, la vigilancia (o el paro masivo)?

Conclusión

La lucha frente a esta forma de dominio tan sutil pasa por combatir los males asociados con ella. Estos son todos idolatría del movimiento y el flujo ilimitados: el subjetivismo narcisista, el espíritu tecnocrático, el capitalismo financiero o el consumismo salvaje. Frente a ellos necesitamos fronteras que pasan por devolver la alteridad a la realidad. Es decir, asumir el límite de lo indisponible: la alteridad de los otros, del pasado, de las cosas y del derecho. Todo esto son fenómenos fronterizos, frenos, que debemos recuperar para que el mundo recupere la bella solidez que un día tuvo.


La versión original de este artículo aparece la Revista Telos, de Fundación Telefónica.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

PERSPECTIVAS_ Espectro, el “alma” de la era digital

A nivel global, más de 4 mil 600 millones de personas interactúan, se informan, acceden a educación, se comunican y se entretienen a través de internet; y aunque cada vez vemos con mayor naturalidad el poder transformador de la tecnología, difícilmente nos preguntamos cómo sucede la magia y qué rol juega un valioso recurso natural que a diferencia del oro y el petróleo, no podemos tocar, ver ni oler.

Para Raúl Santoyo, socio director de Tes America México, a través del curso de la historia se ha visto cómo la necesidades de comunicación rápida y eficiente han impulsado la innovación tecnológica, nuevas formas de vivir y pensar, pero también una conciencia plena sobre la planificación, gestión y aprovechamiento de lo que bien podríamos llamar el “alma” de la era digital.

“No podemos ver, oler ni tocar al espectro radioeléctrico, pero si ponemos un poco más de atención, sabremos que está presente en cada posibilidad de comunicación que tenemos en la vida moderna. El espectro radioeléctrico es ese espacio en el que no vemos nada pero está ocurriendo todo”.

Y es que en pleno desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial, habilitada por tecnologías sumamente disruptivas como el Internet de las Cosas (IoT), la Inteligencia Artificial (IA), la analítica de Big Data, Machine learning, Realidad Virtual y la automatización, se anticipa un “Big Bang” de datos sin precedentes.

La frenética actividad digital, representada en más de 5.7 millones de búsquedas en Google cada minuto en el mundo, 240 mil fotografías compartidas en Facebook y más de 6 millones de personas comprando online cada 60 segundos, impulsa sorprendentes estimaciones que dan cuenta del gran momento digital que ya vivimos.

De acuerdo con cifras de la compañía de servicios en la nube Domo, al cierre de este año, el consumo de datos a nivel global alcanzará los 79 zettabytes, cantidad que representa un incremento de 23 por ciento con relación al nivel registrado apenas un año antes; se espera además que para 2035, se superen los 2 mil 142 zettabytes de información digital en el mundo.

“Mediante el uso de la tecnología, el espectro radioeléctrico es un gran generador de dividendos. Un gran ejemplo de ello es el dividendo digital que resultó de la transición de la tv analógica a la digital y que se traduce en beneficios sociales muy importantes”.

En 2013, México realizó una profunda reforma a la Constitución que permitió establecer en su artículo 6 el derecho de acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet.

Es así que la inclusión digital universal se convirtió en un mandato constitucional cuya materialización depende en gran medida de la política pública diseñada para colocar la mayor cantidad posible de espectro en el mercado, pues se trata de un insumo esencial para satisfacer la demanda actual y futura de servicios de banda ancha móvil.

“Con activos físicos como el petróleo, que pueden pasar por un tubo, la regulación y la administración puede ser más fácil que en el caso de las telecomunicaciones. Sobre todo porque venimos de formas de pensamiento enfocadas en administrar materia. Administrar bits es un gran reto”, opina Raúl Santoyo.

Desde su perspectiva, el desafío de la conectividad, el desarrollo tecnológico y la innovación debe asumirse con una visión prospectiva por parte de la autoridad sectorial, que impulse precios justos por el uso y aprovechamiento del espectro, que practique una regulación basada en la medición y el monitoreo, así como la generación de más incentivos como la compartición de espectro.

De acuerdo con datos de GSMA, el espectro en México es el más caro de América Latina y uno de los más onerosos del mundo; en 2019, su costo representó alrededor de 12 por ciento de los ingresos anuales del sector telecomunicaciones, es decir, casi el doble que en Estados Unidos y Alemania.

Este dato evidencia un desafío permanente para el mercado mexicano de las telecomunicaciones, pues en opinión de Raúl Santoyo la toma de decisiones relacionadas con la administración y colocación de espectro debe basarse en información e instrumentos que permitan monitorear la forma en la que este recurso es usado de forma adecuada.

Así, Raúl Santoyo coincide con la visión que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) tiene como autoridad encargada en México de la regulación, promoción y supervisión del uso, aprovechamiento y explotación del espectro radioeléctrico.

Y es que este órgano regulador reconoce que al tratarse de un recurso sumamente escaso y de un valor estratégico sin precedentes, el espectro demanda una eficaz gestión y planificación para permitir que los diversos servicios y aplicaciones puedan prestarse de manera óptima.

En opinión del especialista, además de ser un recurso finito y escaso, el espectro es sumamente dinámico, motivo por el cual puede y debe ser objeto de mecanismos que permitan aprovechar su máximo potencial en beneficio del mercado, los propios gobiernos y la ciudadanía en su conjunto.

“El espectro no es como el petróleo o el oro. Tiene un valor económico y productivo muy diferente y ante ello es necesario ser flexibles. Los desafíos son diversos y muchos de ellos están relacionados con una interrogante: ¿cómo optimizar su uso? Ahí es donde enfocamos nuestros esfuerzos como TES America”.

CON INFORMACIÓN VÍA CONSUMOTIC

México cae dos posiciones en Clasificación Mundial de Competitividad Digital del IMD

México cayó dos posiciones, de la 54 en 2020 a la 56 en 2021, en la Clasificación Mundial de Competitividad Digital elaborada por Instituto para el Desarrollo Gerencial (IMD), con sede en Suiza.

A nivel global, Estados Unidos se mantuvo como líder, seguido de Hong Kong, Suecia, Dinamarca y Singapur.

En la más reciente tendencia, México acumuló una caída de siete lugares, desde el 49 que obtuvo en 2017.

Basado en una combinación de datos duros y respuestas de encuestas de ejecutivos de empresas y gobiernos, las clasificaciones digitales ayudan a los gobiernos y las empresas a comprender dónde enfocar sus recursos y cuáles podrían ser las mejores prácticas al embarcarse en la transformación digital.

En la primera división que tiene el índice general, México ocupó el lugar 54 en Conocimiento, 57 en Tecnología y 51 en Preparación para el futuro.

La clasificación cubre 64 economías y la jerarquización se calcula sobre la base de 52 criterios: 32 datos duros y 20 datos de encuestas.

“El éxito de las estrategias digitales rápidamente divergentes se basa en gran medida en la confianza del público en los líderes sociales e institucionales que las impulsan, y esta investigación es parte de nuestro esfuerzo para ayudar a construir una comprensión más amplia y un debate público de mejor calidad”, dijo Arturo Bris, profesor de finanzas del IMD.

En cuando al factor Conocimiento, México ocupó la posición 51 en Talento, 57 en Formación y educación y 50 en Concentración científica.

En Tecnología, se ubicó en el escaño 54 en Marco regulatorio, 57 en Capital y 54 en Marco Tecnológico.

Finalmente, en Preparación para el futuro obtuvo el lugar 52 en Actitud adaptativa, 41 en Agilidad empresarial y 52 en Integración de TI.

El IMD destacó que las economías y las empresas son cada vez más conscientes de que deben mantenerse a la vanguardia encontrando su ventaja competitiva cuando se trata de beneficiarse de la economía digital basada en datos, como productores, innovadores y exportadores.

Las peores posiciones de México en cada uno de los factores fueron las siguientes: Gasto público en educación (58), Legislación sobre investigación científica (63) y Seguridad cibernética (61).

En América, por arriba de México también se ubicaron: Canadá, en la posición 13, perdiendo una; Chile, en el lugar 41, ganando dos, y Brasil, en el escaño 51, el mismo que un año atrás.

El IMD dijo que China está aplicando estrategias radicalmente divergentes para la transformación digital en las empresas, el gobierno y la sociedad, colocándose en la posición 15.

Mientras el modelo chino de competitividad digital está basado en el Estado, el modelo estadounidense está financiado con fondos privados.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA