TENDENCIAS_ Las colombianas UBITS y Tül levantan 206 millones de dólares para consolidarse en América Latina

Ambas compañías cuentan con una fuerte presencia en México: 40% de los trabajadores de UBITS son mexicanos y Tül cuenta con dos centros de distribución, uno de los cuales, ubicado en Tlalnepantla, Estado de México, es el mayor de América Latina, con 12,000 metros cuadrados.

Colombia comienza el 2022 con una inversión de 206 millones de dólares en el sector de startups. UBITS, empresa de capacitación corporativa online, levantó una ronda de financiamiento Serie B por 25 millones de dólares.

Se trata de la segunda inversión en la semana entre las startups del país sudamericano, después de que Tül, que se dedica a la digitalización de la cadena de suministro de la industria de la construcción, recibiera 181 millones de dólares.

La serie B de UBITS fue liderada por el fondo Riverwood Capital, el cual tiene en su portafolio a otras empresas del sector de tecnologías de la educación (edtech), como Degreed y Digital House.

Tül recibió también una serie B de parte de Avenir Growth Capital y 8VC; además de contar con inversionistas como Monashees, Lightrock, Coatue, Tiger Global, SoftBank, Foundamental, Vine, Marathon Labs y H20, que han llevado a han compañía a ser valorada en 800 millones de dólares.

El mercado colombiano de startups inicia el 2022 con estas inversiones después de que también hubiera establecido récords de levantamiento en 2021, con más de 1,300 millones de dólares recaudados hasta agosto, lo que lo coloca después de los mercados brasileño y mexicano en América Latina, según información de la Asociación para la Inversión de Capital Privado en América Latina (LAVCA). 

Tanto Tül como UBITS cuentan con una fuerte presencia en México: 40% de los trabajadores de UBITS son mexicanos y Tül cuenta con dos centros de distribución, uno de los cuales, ubicado en Tlalnepantla, Estado de México, es el mayor de América Latina, con 12,000 metros cuadrados. En 2022, Tül planea destinar 23 millones de dólares a ampliar su presencia en el país, que actualmente cubre el Valle de México y la zona metropolitana de Guadalajara para llegar a Puebla y Toluca; además de abrir un segundo centro logístico en Iztapalapa.

En el caso de UBITS, además de para ampliar su oferta de cursos online desde 750 a más de 2,000, la plataforma planea usar los recursos obtenidos de la inversión para abrir operaciones en España, con lo que ampliará el número de países en los que opera, que actualmente incluyen a México, Colombia, Perú, Chile, Ecuador, Guatemala y Panamá.       

Entre las compañías que han visto a estas startups colombianas como aliados dentro de sus cadenas productivas están Cemex, Mexalit, Arcelormittal Sicartsa, Urrea y Santul, en el caso de Tül, y de Adecco, Alsea, Grupo Bal, Grupo Uifin, Linio, Mercado Libre y Sodexo, en el caso de UBITS. Incluso, ambas compañías tienen también una relación de negocios. Los casi 10,000 ferreteros a los que Tül da servicio son capacitados vía online mediante la plataforma de UBITS. 

“Creo que todo lo que sea inversión para estas empresas en la región aporta al desarrollo de los mismos países”, dijo Martha Forero, directora operativa y cofundadora de UBITS.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

Empresas sin resolver conectividad para sus empleados

A casi dos años del inicio de la pandemia, el 59 por ciento de los directivos de Tecnologías de la Información (TI) y tomadores de decisiones en México reconocieron que aún siguen sin resolver el tema de la conectividad para sus empleados, aún y cuando prácticamente nadie está pensando en retomar el trabajo presencial.

“La gran mayoría en México están en proceso, pero todavía están lejos de tener una solución donde realmente se sientan confortables, y que los usuarios estén trabajando desde cualquier punto y tengan esa confiabilidad y tranquilidad de que las políticas de seguridad están siendo aplicadas”, explicó Ramón Viñals, director de Ingeniería para Cisco LATAM.

Al hablar de los resultados del estudio denominado el Futuro de la Tecnología, realizado a alrededor de 40 mil CIOs, tomadores de decisiones y usuarios de 34 países, el ejecutivo habló del impacto que ha significado el cambio de paradigma tras la pandemia y las expectativas de flexibilidad y continuidad laboral híbrida que prevén las organizaciones.

“El 64 por ciento de los encuestados dijeron que están buscando una empresa que les dé la flexibilidad de trabajar en cualquier lugar y 69 por ciento esperan esa flexibilidad en los horarios”, sostuvo en entrevista con ConsumoTIC.

Además, “nos dicen que un porcentaje de la fuerza laboral se va a quedar en casa, puede ser que a lo mejor todos los días, puede ser que a lo mejor dos días a la semana, depende mucho de la industria, pero prácticamente ninguno con los que hemos hablado mencionan un esquema total de regreso al trabajo presencial”.

Y de ahí que las empresas necesitan ofrecer a sus colaboradores esa flexibilidad en la forma de trabajar y en los tiempos, para allegarse de personal que pueda aportar al cumplimiento de sus objetivos y aprovechar los beneficios del trabajo remoto, pues ya han comprobado que sí los hay, tales como ahorros financieros y mejoras en la productividad.

“Como empleadores se debe empezar a cambiar la forma de cómo cumplir esa expectativa para asegurar que los empleados estén satisfechos, y que a la vez se puedan tener los beneficios de productividad que da el trabajar de manera remota, pues la satisfacción de los empleados estamos viendo que también genera productividad, lealtad, y compromiso con la empresa y da resultados importantes”.

Ramón Viñals, aseguró que existen otros temas con los cuáles lidiar, como el de la seguridad informática, ya que es algo muy difícil para los departamentos de TI, el lograr la tranquilidad de que las políticas en esta materia están siendo aplicadas hacia donde estén distribuidos todos los colaboradores que realizan home office.

“Las organizaciones están viendo que tienen ahora que crear estos grupos juntos, que vean las dos partes, redes y conectividad y la parte de seguridad. El 37 por ciento de los CIO están creando estos grupos para atender esas necesidades, y ver las soluciones de SASE como una arquitectura completa”.

Detalló que otro de los temas interesantes que toco el estudio elaborado a mediados de este año, es tener más talento relacionado con roles de observabilidad, así como tener información o insights del funcionamiento de las aplicaciones.

“El 78 por ciento de los encuestados ven ahora la aplicación y la experiencia de la aplicación como clave para el éxito del negocio. La aplicación pasó de ser quizá un modelo de ingreso adicional, de una forma de dar un servicio adicional al cliente, a convertirse en una parte esencial del negocio”.

Viñals subrayó que si bien se vive un cambio de paradigma puede ser muy sencillo abordarlo a través de la tecnología, y el reto está ahí en el tema de oportunidad, de dar ese paso para gozar de todos los beneficios ya sea en temas de colaboración, seguridad, conectividad o de observabilidad.

CON INFORMACIÓN VÍA CONSUMO TIC

PERSPECTIVAS_ Nueve propuestas para acabar con la vigilancia digital

l imperativo actual de la fluidez es una reducción del mundo a devenir: movimiento de capital, flujo del deseo o del género, innovación disruptiva, activismo nervioso. Esta fluidez se manifiesta también en el capitalismo de la vigilancia que obliga a que la información personal fluya a través de todas las cosas.

Esta fluidez es incompatible con dos formas de contención fronteriza: la consciencia del individuo y el derecho de los Estados. Para evitar la primera, la consciencia del individuo, la relación individuo-máquina toma forma de estímulo psicológico prerreflexivo. Para evitar la segunda, el derecho estatal, el capitalismo de la vigilancia se apoya en la superstición tecnocrática de que la innovación no puede esperar a la regulación jurídica. En consecuencia, los intereses de los capitalistas de la vigilancia campan sin apenas fricción por el globo. Sin embargo, ¿no conviene a la dignidad del hombre y al bien común recuperar estas fronteras?

Es ya conocido el análisis de Shoshana Zuboff sobre la explotación económica de los flujos de información personal. Define el capitalismo de la vigilancia como el “nuevo orden económico que reclama para sí la experiencia humana como materia prima gratuita aprovechable para una serie de prácticas comerciales ocultas de extracción, predicción y ventas”.

Ese nuevo orden surgió en Google durante la llamada crisis de las puntocom a principios del siglo. Hasta aquel momento la empresa vivía, entre otras cosas, de vender su propia tecnología a terceros. El ingreso se separaba del dato: utilizaba los datos personales de los usuarios solo para mejorar sus servicios. Sin embargo, la crisis le urgía a encontrar una forma distinta de hacer dinero. Esto será posible gracias a los llamados “datos sobrantes”. Estos datos sobrantes son el “excedente conductual” que queda en poder de Google una vez mejorado el servicio.

El excedente conductual resulta ser la piedra angular del nuevo orden económico y social. Desde entonces Google, Facebook, Microsoft y Amazon toman secretamente la experiencia de sus usuarios como materia prima para producir predicciones conductuales. Este expolio se ha extendido a muchas empresas que no son de información, ni siquiera tecnológicas, pero saben de lo lucrativo del excedente.

¿Qué dimensiones tiene este nuevo orden económico que incluye a la vieja Ford, paradigma de la producción de cosas en masa? Hasta una empresa que produce cosas necesita reclamar para sí la experiencia humana, en este caso de la conducción. ¿Cómo de útil será vender perfiles con la personalidad –agresiva o temerosa, cuidadosa o serena– de sus conductores a una póliza de seguros?

Recuperar el entorno digital

Muchos piensan que este orden económico no se puede aceptar, pero ¿cómo salir de él? El paso inicial es hablar de ello, convertirlo en un tema. La dificultad es que el tema no sea inmediatamente barrido por otro, de acuerdo con la liquidez en la que todo no es más que en acto, en acto reciente o actualidad. Al poco de ser ya no existe. Esta dificultad hace todavía más complicada una respuesta común al problema por parte de la sociedad civil, pues no basta convertirlo en un tema, hace falta despertar una respuesta concertada.

El asociacionismo es una posibilidad: unirse a otros con el propósito común de limitar, por ejemplo, el uso de TikTok entre los adolescentes, los servicios de Google en el trabajo, etcétera, y todo esto, con independencia de los poderes públicos. Las respuestas de la sociedad civil pueden empujar o acompañar una respuesta institucional.

Si pensamos en la política legislativa hay al menos tres problemas que tienen que ver con la eficacia de las soluciones basadas en la regulación. El conocimiento prudencial exige tener en cuenta que, muchas veces, es mejor perseguir ciertos objetivos indirectamente. Hacerlo directamente puede llevar a resultados indeseados al ignorar las relaciones de un problema con el resto de la realidad.

Así, determinadas prohibiciones a los capitalistas de la vigilancia pueden conducir a que estos lleven a cabo con mayor ocultación lo que antes hacían a la vista de todos. El segundo problema se refiere a la total asimetría entre el poder de las tecnológicas y el de los Estados. ¿Obra en los últimos un poder suficiente para hacer cumplir un derecho que limite el negocio de la vigilancia? El derecho solo es eficaz si puede ser cumplido, en última instancia, con el uso de la fuerza. El tercer problema es el exceso de legislación actual que, muchas veces, no es tomada en serio ni por los propios legisladores, se contradice abiertamente o es imposible de conocer por parte del jurista.

Con la salvedad de las dificultades anteriores se ofrecen propuestas de salida al problema divididas por temas: datos, diseño y mercado.

Datos

  • Declarar que los macrodatos personales que obran en manos de los capitalistas de la vigilancia fueron robados aprovechando la radical asimetría epistemológica entre capitalistas y usuarios, con desprecio de la consciencia individual y en la total alegalidad. Por tanto, obran ilegítimamente en el poder de las empresas (y, en su caso, de las instituciones). Esta declaración tiene un valor simbólico que no puede despreciarse.
  • Tras la declaración caben dos opciones muy distintas. La primera es el borrado total de los macrodatos. La segunda es declarar los macrodatos Patrimonio Común de la Humanidad (como lo es la naturaleza), y confiarlos a alguna autoridad mundial. La elección entre la primera o la segunda respuesta depende de si consideramos que lo bueno que se puede hacer con ellos sobrepasa lo malo.
  • Para los datos ya legítimamente tratados después de la economía de la vigilancia es necesario implementar deberes fiduciarios. Se trata de que cualquiera que quiera recolectar o guardar datos personales adquiera un deber de cuidado con los sujetos de los datos. Es lo que ocurre, por ejemplo, con una relación como la del médico con el paciente.

Diseño

  • Prohibir los algoritmos antipolíticos. Es decir, aquellos que rompen con la igualdad de las opiniones en Internet y favorecen precisamente lo antipolítico, lo que destruye la polis: lo tribal, el odio, lo sórdido, etc. Esto evita la hipócrita tarea de restringir la libertad de algunos a posteriori, como ocurrió con la cuenta de Twitter de Donald Trump, que fue cerrada sin bastante justificación. ¿Quién ha erigido a Twitter en árbitro para dar o quitar la palabra a quién quiera? Esto es aún más sangrante cuando su modelo de negocio es antipolítico y no hace más que añadir a una injusta desigualdad (la algorítmica) otra desigualdad (la del presidente que no se considera digno de tener opinión en Twitter). Primero se provoca estructuralmente el incendio y luego se viene simbólicamente a apagar una de las pavesas.
  • Prohibir el diseño que es estructuralmente manipulador. Un ejemplo es el Me gusta y el reenvío con un clic. Estas opciones de diseño añadidas en 2009 están directamente vinculadas con la grave crisis mental entre adolescentes unos años después. Buscan simplemente excedente conductual y por eso han tornado la comunicación en satisfacción psicológica, lo que propiamente se comunica es la dopamina. Por ello, estas opciones estropean la posibilidad de una rica comunicación digital no psicologizada ni narcisista, aquella que era posible antes de su implementación.

Mercado

Se dice habitualmente que el problema principal es el modelo de negocio. Tanto es así que las aplicaciones de mensajería que no recaban excedente conductual en forma de macrodatos (Signal y Telegram) no son rentables y funcionan con donaciones. En definitiva: parece que no pueda uno ganar dinero si actúa decentemente en la sociedad de la información. Por eso, esto es un problema estructural, no accidental, pero se puede arreglar. Veamos más propuestas.

  • Expropiar las plataformas por considerarlas estructuras críticas de la sociedad. Esto hace desaparecer el problema del modelo de negocio, pero las dificultades de esta solución parecen insalvables al darse un desplazamiento de un dominio privado –que desprecia las consecuencias sociales en busca del lucro efectivo–, por un dominio público que busca determinados resultados sociales. ¿Podemos expropiar sin acercarnos al modelo chino?
  • Dividir a las grandes tecnológicas. Son gigantescas: Google, por ejemplo, ha comprado más de 200 empresas en su tiempo de vida. La opción de dividir parece reducir el problema al gigantismo sin tener en cuenta que no solo es dañino su tamaño, en primer lugar lo es su actividad. De modo que trocear a las grandes tecnológicas parece una mala solución. Esto conduciría a ampliar la competencia y robustecer el mercado de la vigilancia.
  • Mantener a Apple en el buen camino. La empresa de Tim Cook podría ser clave contra el capitalismo de la vigilancia si sigue la senda de la defensa de la intimidad que, en general, la ha caracterizado. Esto la colocaría frente a los otros gigantes –Google, Facebook, Microsoft y Amazon– que, por ese orden, se han instalado en la vigilancia. Problema distinto es el gigantismo de la empresa de la manzana y de las demás, un gigantismo malo para todos y que es mejor evitar indirectamente, por ejemplo, protegiendo las pymes locales. ¿Quién ha impedido a Amazon adueñarse del comercio mundial?
  • No partir de que hay que financiar la innovación por sistema. Se pretende que la historia corre precisamente por los canales que a uno le llevan a hacer dinero: “La intimidad ha muerto”, dijo Zuckerberg. Pero nuestras decisiones cuentan, y más bien habrá que poner en relación la innovación con el desarrollo humano. Con “innovación” se defiende, no pocas veces, el enriquecimiento de unos pocos y el paro de la mayoría. Por ejemplo, ¿no es mejor “financiar al hombre”, abaratar la contratación y no financiar tecnología que pueda permitir, entre otras cosas, la vigilancia (o el paro masivo)?

Conclusión

La lucha frente a esta forma de dominio tan sutil pasa por combatir los males asociados con ella. Estos son todos idolatría del movimiento y el flujo ilimitados: el subjetivismo narcisista, el espíritu tecnocrático, el capitalismo financiero o el consumismo salvaje. Frente a ellos necesitamos fronteras que pasan por devolver la alteridad a la realidad. Es decir, asumir el límite de lo indisponible: la alteridad de los otros, del pasado, de las cosas y del derecho. Todo esto son fenómenos fronterizos, frenos, que debemos recuperar para que el mundo recupere la bella solidez que un día tuvo.


La versión original de este artículo aparece la Revista Telos, de Fundación Telefónica.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

PERSPECTIVAS_ Espectro, el “alma” de la era digital

A nivel global, más de 4 mil 600 millones de personas interactúan, se informan, acceden a educación, se comunican y se entretienen a través de internet; y aunque cada vez vemos con mayor naturalidad el poder transformador de la tecnología, difícilmente nos preguntamos cómo sucede la magia y qué rol juega un valioso recurso natural que a diferencia del oro y el petróleo, no podemos tocar, ver ni oler.

Para Raúl Santoyo, socio director de Tes America México, a través del curso de la historia se ha visto cómo la necesidades de comunicación rápida y eficiente han impulsado la innovación tecnológica, nuevas formas de vivir y pensar, pero también una conciencia plena sobre la planificación, gestión y aprovechamiento de lo que bien podríamos llamar el “alma” de la era digital.

“No podemos ver, oler ni tocar al espectro radioeléctrico, pero si ponemos un poco más de atención, sabremos que está presente en cada posibilidad de comunicación que tenemos en la vida moderna. El espectro radioeléctrico es ese espacio en el que no vemos nada pero está ocurriendo todo”.

Y es que en pleno desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial, habilitada por tecnologías sumamente disruptivas como el Internet de las Cosas (IoT), la Inteligencia Artificial (IA), la analítica de Big Data, Machine learning, Realidad Virtual y la automatización, se anticipa un “Big Bang” de datos sin precedentes.

La frenética actividad digital, representada en más de 5.7 millones de búsquedas en Google cada minuto en el mundo, 240 mil fotografías compartidas en Facebook y más de 6 millones de personas comprando online cada 60 segundos, impulsa sorprendentes estimaciones que dan cuenta del gran momento digital que ya vivimos.

De acuerdo con cifras de la compañía de servicios en la nube Domo, al cierre de este año, el consumo de datos a nivel global alcanzará los 79 zettabytes, cantidad que representa un incremento de 23 por ciento con relación al nivel registrado apenas un año antes; se espera además que para 2035, se superen los 2 mil 142 zettabytes de información digital en el mundo.

“Mediante el uso de la tecnología, el espectro radioeléctrico es un gran generador de dividendos. Un gran ejemplo de ello es el dividendo digital que resultó de la transición de la tv analógica a la digital y que se traduce en beneficios sociales muy importantes”.

En 2013, México realizó una profunda reforma a la Constitución que permitió establecer en su artículo 6 el derecho de acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet.

Es así que la inclusión digital universal se convirtió en un mandato constitucional cuya materialización depende en gran medida de la política pública diseñada para colocar la mayor cantidad posible de espectro en el mercado, pues se trata de un insumo esencial para satisfacer la demanda actual y futura de servicios de banda ancha móvil.

“Con activos físicos como el petróleo, que pueden pasar por un tubo, la regulación y la administración puede ser más fácil que en el caso de las telecomunicaciones. Sobre todo porque venimos de formas de pensamiento enfocadas en administrar materia. Administrar bits es un gran reto”, opina Raúl Santoyo.

Desde su perspectiva, el desafío de la conectividad, el desarrollo tecnológico y la innovación debe asumirse con una visión prospectiva por parte de la autoridad sectorial, que impulse precios justos por el uso y aprovechamiento del espectro, que practique una regulación basada en la medición y el monitoreo, así como la generación de más incentivos como la compartición de espectro.

De acuerdo con datos de GSMA, el espectro en México es el más caro de América Latina y uno de los más onerosos del mundo; en 2019, su costo representó alrededor de 12 por ciento de los ingresos anuales del sector telecomunicaciones, es decir, casi el doble que en Estados Unidos y Alemania.

Este dato evidencia un desafío permanente para el mercado mexicano de las telecomunicaciones, pues en opinión de Raúl Santoyo la toma de decisiones relacionadas con la administración y colocación de espectro debe basarse en información e instrumentos que permitan monitorear la forma en la que este recurso es usado de forma adecuada.

Así, Raúl Santoyo coincide con la visión que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) tiene como autoridad encargada en México de la regulación, promoción y supervisión del uso, aprovechamiento y explotación del espectro radioeléctrico.

Y es que este órgano regulador reconoce que al tratarse de un recurso sumamente escaso y de un valor estratégico sin precedentes, el espectro demanda una eficaz gestión y planificación para permitir que los diversos servicios y aplicaciones puedan prestarse de manera óptima.

En opinión del especialista, además de ser un recurso finito y escaso, el espectro es sumamente dinámico, motivo por el cual puede y debe ser objeto de mecanismos que permitan aprovechar su máximo potencial en beneficio del mercado, los propios gobiernos y la ciudadanía en su conjunto.

“El espectro no es como el petróleo o el oro. Tiene un valor económico y productivo muy diferente y ante ello es necesario ser flexibles. Los desafíos son diversos y muchos de ellos están relacionados con una interrogante: ¿cómo optimizar su uso? Ahí es donde enfocamos nuestros esfuerzos como TES America”.

CON INFORMACIÓN VÍA CONSUMOTIC

México cae dos posiciones en Clasificación Mundial de Competitividad Digital del IMD

México cayó dos posiciones, de la 54 en 2020 a la 56 en 2021, en la Clasificación Mundial de Competitividad Digital elaborada por Instituto para el Desarrollo Gerencial (IMD), con sede en Suiza.

A nivel global, Estados Unidos se mantuvo como líder, seguido de Hong Kong, Suecia, Dinamarca y Singapur.

En la más reciente tendencia, México acumuló una caída de siete lugares, desde el 49 que obtuvo en 2017.

Basado en una combinación de datos duros y respuestas de encuestas de ejecutivos de empresas y gobiernos, las clasificaciones digitales ayudan a los gobiernos y las empresas a comprender dónde enfocar sus recursos y cuáles podrían ser las mejores prácticas al embarcarse en la transformación digital.

En la primera división que tiene el índice general, México ocupó el lugar 54 en Conocimiento, 57 en Tecnología y 51 en Preparación para el futuro.

La clasificación cubre 64 economías y la jerarquización se calcula sobre la base de 52 criterios: 32 datos duros y 20 datos de encuestas.

“El éxito de las estrategias digitales rápidamente divergentes se basa en gran medida en la confianza del público en los líderes sociales e institucionales que las impulsan, y esta investigación es parte de nuestro esfuerzo para ayudar a construir una comprensión más amplia y un debate público de mejor calidad”, dijo Arturo Bris, profesor de finanzas del IMD.

En cuando al factor Conocimiento, México ocupó la posición 51 en Talento, 57 en Formación y educación y 50 en Concentración científica.

En Tecnología, se ubicó en el escaño 54 en Marco regulatorio, 57 en Capital y 54 en Marco Tecnológico.

Finalmente, en Preparación para el futuro obtuvo el lugar 52 en Actitud adaptativa, 41 en Agilidad empresarial y 52 en Integración de TI.

El IMD destacó que las economías y las empresas son cada vez más conscientes de que deben mantenerse a la vanguardia encontrando su ventaja competitiva cuando se trata de beneficiarse de la economía digital basada en datos, como productores, innovadores y exportadores.

Las peores posiciones de México en cada uno de los factores fueron las siguientes: Gasto público en educación (58), Legislación sobre investigación científica (63) y Seguridad cibernética (61).

En América, por arriba de México también se ubicaron: Canadá, en la posición 13, perdiendo una; Chile, en el lugar 41, ganando dos, y Brasil, en el escaño 51, el mismo que un año atrás.

El IMD dijo que China está aplicando estrategias radicalmente divergentes para la transformación digital en las empresas, el gobierno y la sociedad, colocándose en la posición 15.

Mientras el modelo chino de competitividad digital está basado en el Estado, el modelo estadounidense está financiado con fondos privados.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

PERSPECTIVAS_ La revolución digital será verde

El cambio climático y la conservación de los recursos naturales en el planeta se han vuelto una preocupación ineludible. En cuestión de meses la ONU ha declarado alerta roja por la crisis de calentamiento global, proyectando incrementos en la temperatura promedio de hasta 1.5 grados Celsius en los próximos veinte años. Ante este panorama, las prioridades de los negocios también necesitan cambiar. Hoy más que nunca es necesario construir un compromiso de producción sustentable, sin importar la vertical o tamaño de organización, el impacto ecológico de las empresas debe reducirse y, en la medida de lo posible, revertirse.

La tecnología, como una industria cuyos productos muchas veces parecen intangibles, tiene un rol protagónico en este cambio. El ejemplo más simple es la reducción de uso de papel derivado de la digitalización. Sin embargo, gracias al empleo de servicios de cómputo en la nube se podría evitar la emisión de más de mil millones de toneladas métricas de dióxido de carbono para 2024.

A través del empleo de energías renovables, el sector de TI tiene la capacidad y obligación no solo de disminuir su impacto ambiental reduciendo así el consumo de energía eléctrica. La visión de la revolución digital debe ser integral porque, al igual que empodera a las personas para simplificar tareas, participar en experiencias inmersivas y detonar su potencial de innovación, la tecnología permite dar vida a nuevos modelos de negocio contribuyendo de forma cada vez más importante al PIB global.

Hoy más que nunca, las organizaciones y sus equipos de liderazgo necesitan contar con los elementos que les permitan tener mayor control sobre su propia huella de carbono de forma que puedan: medirla, evaluarla, rectificarla.

Los servicios de nube brindan economías de escala que representan un ahorro sustancial, tanto en términos de inversión como de consumo de recursos, brindando la elasticidad que requieren los negocios para responder a las cambiantes condiciones del mercado de manera óptima y generando una mayor eficiencia energética de los sistemas. Lo anterior permite reducir las emisiones de CO2 hasta en 59 millones de toneladas al año, el equivalente a 13 por ciento del dióxido de carbono que se produce en México anualmente.

A medida que la tecnología cobra un papel preponderante en nuestro día a día, la adopción de servicios en la nube implica también una reducción crítica en ciertos consumibles electrónicos. Si bien digitalizar actas y documentos conlleva a menos impresiones, carpetas y papel, el almacenamiento en la nube impacta también en el consumo a nivel hardware: se evita el uso de productos desechables como memorias USB para guardar archivos, agregando además la posibilidad de consultar dicha información en cualquier momento y lugar con los niveles de seguridad que se requieren para salvaguardar la integridad de la información. Al romper con las limitaciones del almacenamiento local, la nube puede extender la vida útil de smartphones, computadoras y tabletas, los cuales constituyen gran parte de las 29 mil toneladas de basura electrónica que se desechan cada mes en nuestro país.

Considerando que nos encontramos en un escenario donde, como humanidad, consumimos en poco más de seis meses los recursos naturales disponibles para todo el 2021, se vuelve cada vez más importante la implementación de acciones que reduzcan desde la producción hasta el manejo de residuos. Ya no es suficiente contaminar menos, tenemos la responsabilidad de generar y restaurar más recursos naturales de los que se utilizan.

Es con este propósito que más de una compañía está integrando dentro de su cultura corporativa compromisos de sustentabilidad como una máxima. Cada vez más organizaciones hablan del concepto de Net Zero (cero emisiones) como ese primer gran paso que deben dar.

Este cambio de paradigma debe ir más allá de buenos propósitos y acuerdos de responsabilidad social de las grandes transnacionales, si bien 94 por ciento de los CEOs consideran que la sustentabilidad es clave para el éxito futuro, reducir las emisiones de carbono y abordar la equidad ambiental requiere de medidas colectivas para comprender y mitigar los impactos ambientales.

Los servicios de cómputo en la nube tienen la gran virtud de ser el punto de encuentro que permita hacer realidad una visión sustentable, empoderando a colaboradores, clientes, proveedores y socios de organizaciones tanto públicas como privadas para hacer realidad el compromiso de devolver a la tierra algunos de los recursos que hemos sobreutilizado. Esto no solo nos dará más tiempo y mejor calidad de vida, sino que nos permitirá convivir de una forma más inteligente en el planeta que habitamos, y para nuestra generación y las venideras.

CON INFORMACIÓN VÍA EL FINANCIERO

5G puede integrar a México en las cadenas digitales de valor del T-MEC: expertos

En el contexto de la guerra tecnológica y las tensiones geopolíticas entre China y Estados Unidos, la tecnología 5G representa una gran oportunidad para que México se integre en las cadenas digitales de valor que posibilitará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Así lo señalaron diversos expertos en telecomunicaciones durante el panel Mercado Digital 5G y beneficios del T-MEC, que la abogada y columnista Irene Levy moderó en el marco de la segunda jornada del evento México 5G.

En su ponencia, el Director del Centro de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en México, Roberto Martínez Yllescas, explicó que el conflicto comercial entre China y EE. UU. ha generado una incertidumbre por factores estructurales, que México puede aprovechar para concretar su integración al espacio económico de América del Norte. 

El representante de la OCDE explicó que hay una tendencia macro de contracción del comercio mundial debido al proteccionismo, que ha implicado un repliegue de las cadenas globales de valor y una caída en el índice de globalización manufacturera.

Martínez Yllescas señaló que México se ha posicionado como una potencia de exportación manufacturera, pero depende mucho más de este sector que otros países de América Latina. Y aunque entre 2010 y 2018 se duplicó el número de usuarios de Internet, el país aún está lejos del promedio de la OCDE y por debajo de múltiples países en la región. 

Y aclaró que lo que no se mide no se controla, por lo que México debe establecer objetivos medibles en su Estrategia Digital Nacional. Y aseguró que 5G será un fenómeno de usuarios, pero también potenciará la manufactura exitosa en escalamiento gradual de posicionamiento en cadenas globales de valor.

Y los habilitadores clave son: una política liberal de comercio y de inversión, la facilitación del comercio aduanero y logístico, la optimización de la calidad de infraestructura y la actualización del marco regulatorio.

“El desarrollo económico y social está fundamentalmente ligado a la transformación digital”, declaró por su parte el comisionado del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), Arturo Robles Rovalo, quien señaló que los capítulos 18 y 19 del T-MEC tienen el objetivo de habilitar la transformación digital en América del Norte en conjunto con los reguladores, para que todos los operadores tengan las mismas reglas.

Arturo Robles señaló que Norteamérica debe aprovechar que es la región más dinámica del mundo en cuanto a empresas digitales y tamaño del mercado, para que los países emergentes aprovechen las economías de escala. E indicó que los ejes clave del desarrollo tecnológico son: el  espectro, la infraestructura física y la confianza, además de las habilidades digitales.

Por ello, es necesario revisar cómo puede ser más barato el espectro y establecer obligaciones de cobertura, de mayor calidad, para lo que se requiere coordinación con todas las entidades y los poderes.

Liliana Bein, abogada y Vice ChairmanSG3 Management Team en la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), coincidió en que la conectividad es el núcleo del desarrollo. Y aseguró que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, impulsará el T-MEC para sustituir las operaciones con China, y México tiene que aprovechar esto para fortalecer su relación con Estados Unidos.

 “Si hay un cambio tecnológico que profundiza la globalización es 5G”, aseguró Ramiro Tovar Landa, ya que permitirá el comercio industrial de bienes digitales.  El especialista en regulación económica informó que el T-MEC estipula el libre flujo transfronterizo de datos, lo cual será crucial para incorporar a México a las nuevas cadenas digitales de valor.

5G va a profundizar la globalización”, explicó el también profesor del ITAM, y aseguró que la transformación digital creará un comercio intraindustrial de bienes digitales, cuya materia prima serán los datos, los cuales van a almacenarse en un país, procesarse en otro y terminarse en un tercero.

Raúl Lucido, consultor senior en Mercados TI y de Telecomunicaciones Internacionales, aseguró que México está sumamante retrasado en 5G, con las cadenas digitales de valor, por lo que debe cambiar radicalmente la regulación para poder integrase a las cadenas de suminstro de Norteamérica.

Lucido enfatizó que en México, dos operadores, América Móvil y ATT, ya tienen una porción de espectro en la banda de 3.5 GHz, por lo que sólo necesitan de la autorización para desplegar la tecnología 5G. Y como acciones urgentes destacó eliminar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) hacia las telecomunicaciones, cambiar la licitación al modelo del beauty contest y que la regulación esté enfocada a los usuarios finales y no a los operadores.

Mientras que la senadora Cecilia Pineda aseguró que Norteamérica sigue siendo el principal socio comercial de México, por lo que el país necesita una política para atraer el mayor número de inversiones y brindarles certeza jurídica a los operadores y así ofrecer la mayor calidad de los servicios.

Para ello, concluyó la senadora, México necesita una agenda propia para fortalecer la industria y acelerar el paso para superar el rezago en comparación con Estados Unidos y Canadá, además de impulsar la educación y el comercio digital, así como una regulación robusta en beneficio de las pymes.

CON INFORMACIÓN VÍA DPL NEWS

TENDENCIAS_ Con digitalización, turismo creará 142 mil empleos en México para 2025: Oxford Economics

Como resultado de los avances en la digitalización turística, Oxford Tourism Economics estima la creación de 142 mil empleos en la llamada industria sin chimeneas del país de manera directa, indirecta e inducida para 2025, destacó Lina Ornelas, jefa de Relaciones con Gobierno y Políticas Públicas para Google en México, Centroamérica y el Caribe.

Tourism Economics también calcula 21.5 millones más de noches de hospedaje en México durante los siguientes cinco años, señaló Ornelas durante su participación virtual en el lanzamiento que se llevó a cabo esta tarde en la Cruzada Nacional por la Digitalización Turística en Pueblos Mágicos.

La representante de Google afirmó que es crucial promover alianzas público-privadas para contribuir a la recuperación económica del país, al permitir que cualquier persona, desde cualquier rincón del planeta, pueda conocer la riqueza cultural que caracteriza a los Pueblos Mágicos.

“Hoy, con tan sólo un clic, podemos acercarnos a estos rincones sin igual de la mano de plataformas, herramientas tecnológicas y soluciones creativas asombrosas y tan necesarias e indispensables en estos tiempos de reinvención”, puntualizó.
 

El evento fue presidido por Miguel Torruco, titular de la Secretaría de Turismo (Sectur), quien aseguró que la digitalización es el camino a seguir para avanzar de manera firme en los próximos ciclos turísticos.

“La Cruzada Nacional por la Digitalización Turística en Pueblos Mágicos reconoce la necesidad y el derecho que tienen las pequeñas y medianas empresas de hospedaje de estos destinos, de contar con dichos instrumentos para acceder a otras actividades esenciales como la promoción, comercialización y distribución de sus productos en plataformas, redes sociales y otros elementos”, dijo.

Expresó que muchas pequeñas y medianas empresas trabajan en ocasiones con medios insuficientes, carentes de las herramientas tecnológicas actuales, en un mundo que se hace cada vez más digital.

Desde el punto de vista del secretario, brindarles los recursos que ofrece la tecnología para competir en igualdad de circunstancias con los grandes centros turísticos, resulta fundamental e impostergable.
 

Por su parte, Julian Coulter, director general para Google México, señaló que el sector turístico fue uno de los más golpeados por la pandemia, pero también es uno de los que más posibilidades tienen para acelerar la recuperación económica del país.

CON INFORMACIÓN VÍA EL UNIVERSAL

TENDENCIAS_ ‘Los cursos en línea me rescataron del desempleo’: crece la cifra de mujeres que estudian online

Covid-19 golpeó con fuerza a las mujeres en todos los ámbitos de su vida, desde la intimidad de sus hogares hasta en niveles laborales. Liliana Arreola, de 40 años y madre de dos niños de 10 y 14 años, se quedó sin empleo en noviembre de 2020, después de trabajar una década en Aeroméxico.

Aunque sabía que la liquidación era una posibilidad, tenía la esperanza de que no le tocara a ella. No tenía un plan B. Sin empleo y con tiempo libre, en enero de 2021 comenzó a tomar cursos en línea. “Desde entonces me he dedicado a reinventarme y a prepararme con cursos de todo. Pasé de ser godín a estar en casa y buscar qué estudiar y qué hacer”, recuerda. No te pierdas: Atender desigualdades y reducir brechas de género es imperativo para la economía: Inmujeres

En la pandemia, las mujeres vieron en la educación online una alternativa para prepararse. Así lo demuestra el Informe sobre Mujeres y Habilidades, de la plataforma global de aprendizaje Coursera, que indica que las mujeres en México están aprendiendo en línea a tasas más altas que antes de la emergencia sanitaria. En 2021 representaron el 56% de los nuevos estudiantes, cifra mayor a la registrada en 2019, cuando el porcentaje fue de 52%.

“Las mujeres, en general, tienen vidas complicadas con hijos, responsabilidades en casa, labores y múltiples cosas que deben realizar al mismo tiempo. La pandemia ha influenciado negativamente, por lo que muchas se han visto en la necesidad de mejorar sus habilidades y seguir adelante, encontraron en la educación en línea una muy buena opción”, dice Betty Vandenbosch, directora de contenido en Coursera, en entrevista exclusiva para La-Lista.

 ‘Ya no pude parar’

Para Arreola, la experiencia de aprender en línea fue satisfactoria, porque podía estar en la comodidad de su casa con sus hijos. Desde la primera clase en línea ya no se detuvo.  

Hasta ahora ha tomado seis cursos de distintos temas, como marketing digital, reiki, numerología y tarot terapéutico.No te pierdas: La-Lista de recomendaciones de grupos civiles contra el impacto de la pandemia en mujeres

“Pensaba en tomar cursos para trabajar y ganar dinero, después llegó la idea de emprender, pero encontré que mi mejor arma iban a ser los conocimientos que pudiera darle a las personas a través de mis servicios”, afirma Arreola. 

Vandenbosch explica que la tendencia a interesarse cada vez más en la educación en línea generará un círculo positivo: traerá como consecuencia mayor preparación, mayores posibilidades de insertarse en el mercado laboral y autonomía económica. 

Antes de la pandemia, Arreola no hubiera podido tomar estos cursos por su ritmo de trabajo, no le daba espacio ni energía para hacerlo. “Tomarlos en línea se me hacía algo impersonal, hasta que nos alcanzó la pandemia y no hubo otra opción. Estos cursos me rescataron”, señala. Hoy le dedica de dos a cuatro horas diarias por las mañanas para prepararse. “Mi mejor momento para estudiar es cuando ellos (sus hijos) están en clases; a veces es un poco volverte loco pero lo importante es hacer equipo con tu familia”.

De acuerdo con el informe de Coursera, hay una tendencia por aprender habilidades de comunicación, emprendimiento, liderazgo y gestión, además de técnicas empresariales como probabilidad, estadística, finanzas y contabilidad.   No te pierdas: Reducir la brecha digital es clave para empoderar a las mujeres, señala la ONU

“Necesitan un empujoncito para ir hacia adelante, muestra de ello es que las mujeres están tomando certificaciones a nivel básico para trabajos digitales a una mayor tasa que antes de la pandemia, lo que les permite entrar a puestos y participar en la economía sin tener un título universitario o experiencia”, dice Vandenbosch, quien prevé que esta tendencia no será pasajera.

Para la directora de Coursera, el futuro está lleno de oportunidades. “Entre más personas, especialmente mujeres, estén interesadas en prepararse podrán recomendar a otras y, aunque apenas comiencen su carrera o se encuentren al cuidado de las familias, deben tomar el tiempo para sí mismas, porque cuando tienen aprendizaje además de apoyarse a sí mismas también lo hacen a las personas que las rodean”.No te pierdas: La brecha salarial de género: la constante que pone en desventaja a las mujeres mexicanas

Lo que Arreola ha aprendido en los cursos le ha generado ingresos durante el desempleo, pero no deja de pensar en volver al trabajo formal y continuar con su preparación. “A veces es muy difícil buscarnos un tiempo por todas las responsabilidades que tenemos, pero si nos tomamos un espacio para algo que alimenta el alma y el corazón, no solo nos enriquece, sino también a los que están a nuestro alrededor. Fácil no es, pero la vida nos pone estos retos para transformarnos de una forma inesperada”.

CON INFORMACIÓN VÍA LA LISTA/THE GUARDIAN

TENDENCIAS_ Lectura digital en tiempos de pandemia

La época de confinamiento y de restricción de actividades generados por la pandemia de covid-19 disparó el consumo lector en formato digital, pasando de 2016 al 2021 de 6.8 a 25.5%, lo anterior, con base en el estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De acuerdo con esta información, los lectores de revistas aumentaron de 2.6 a 21.6% y los de periódicos digitales, de 5.6 a 21.3%, y el promedio de libros que leyó la población adulta lectora en los últimos doce meses fue de 3.7 ejemplares, récord que no se alcanzaba desde 2017.

Por género, las mujeres declararon haber leído 3.9 ejemplares, que en comparación con los hombres fue menor al promediar 3.5 libros; las personas declararon como principal motivador de su lectura el entretenimiento con el 42.6% y las otras razones fueron trabajo, estudio y por cultura general; entre las lecturas favoritas con el 36.1% destacó la literatura y para un uso universitario, el 30.8 por ciento.

También el Inegi ha compartido información de su encuesta denominada Módulo sobre Lectura (MOLEC), misma que se realizó para recabar información estadística sobre el comportamiento lector de la población adulta que reside en ciudades de 100 mil y más habitantes.

De la población alfabeta considerada por el MOLEC, 3 de cada 4 dijeron haber leído libros, revistas, periódicos e historietas, así como páginas de internet, foros o blogs, de cada 100 personas 42 declararon haber leído al menos un libro en los últimos 12 meses y en el comparativo con el 2015, así lo declaraban 50 por cada 100.

Más de tres cuartas partes de la población lectora considera que comprende “todo” o la “mayor parte” de lo que lee, mientras que el 21.3% comprende la mitad o poco del contenido de la lectura, el motivo principal para la lectura de libros y revistas es por entretenimiento, mientras que la lectura de periódicos se asocia más al interés por la cultura general; los temas más buscados en las revistas fueron los de entretenimiento, 31.1 %, seguidos de los de bienestar o salud y cultura general con un 23.9% y las revistas especializadas, técnicas o científicas con un 22.5 por ciento.

No obstante, al incremento en el uso de las tecnologías de información predomina la preferencia de materiales impresos, sobre todo en temas de literatura con el 42.5%, seguido de libros de texto o de uso universitario con un 34.1 y de temas de autoayuda, superación personal o religioso el 26.6% por ciento.

Sin embargo, esta información revela que existe una tendencia clara sobre la reducción de lectores en México cada año, pero los que se quedan leen cada vez más. La mayoría de las personas que declararon no haber leído en último año, señalaron la falta de tiempo como la principal razón para no hacerlo, pese al confinamiento que se ha vivido por motivos pandémicos y, adicionalmente la falta de interés, motivación o gusto por la lectura, esto ha generado según el estudio un decrecimiento de las librerías en México, ya que los mínimos históricos se han disparado con la falta de ventas de impresos.

El fomento a la lectura en la escuela y en la casa es un camino para el desarrollo social y para incrementar las capacidades, fortaleciendo conocimientos y una conciencia crítica sobre el pasado, el presente y el futuro.

CON INFORMACIÓN VÍA EXCÉLSIOR