Certidumbre laboral, crucial para el trabajo a distancia: experto

En medio de un contexto en el que millones de trabajadores alrededor del mundo han cambiado su forma de laborar, el especialista en branding personal, Humberto Herrera, compartió la idea de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre garantizar certidumbre laboral al trabajo a distancia.

La OIT informó que antes de la pandemia habían 260 millones de personas dedicadas al trabajo desde casa, y en el que 90% se movía dentro del sector informal.

En un informe, la agencia perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) detalló que con la crisis sanitaria el número de empleados en este ámbito “aumentó considerablemente”, lo cual representa “visibilizar” la importancia del trabajo remoto que llevan a cabo.

Incluso, con las profesiones que requieren un mayor grado de calificación, la OIT comprobó que la remuneración es menor a la de otras personas que realizan las mismas labores desde un centro de trabajo.

Como ejemplo, el estudio señala a países como Reino Unido, donde el pago a estas personas es 13% menor; Estados Unidos, 22%; Sudáfrica, 25%, y Argentina, India y México, hasta 50%.

Se espera que la cantidad de trabajadores a distancia o en home office se incremente en los próximos años, por lo que la OIT urgió a brindar protección social a los empleados que se encuentran en esa situación laboral.

Ante esto, la agencia de la ONU emitió una serie de recomendaciones que incluyen facilitar la transición a la economía formal; supervisar las condiciones laborales y los instrumentos aplicados para establecer salarios justos; establecer medidas para disminuir los riesgos sicosociales, así como respetar el “derecho del trabajador a desconectarse”, a fin de delimitar claramente los ámbitos profesional y personal.

Aunado a ello y relacionado a este último punto, Humberto Herrera destacó que, para generar una mayor protección formal a los trabajadores, “es necesario incrementar sus oportunidades en el mercado laboral, a razón de mantener un equilibrio entre ambos aspectos”.

En diversas ocasiones, Humberto Herrera —quien es uno de los mayores exponentes del branding personal en América Latina— ha hecho un llamado al sector laboral para encontrar su valor diferencial, es decir, “alejarse de 97% de la oferta de trabajo”, como él lo llama.

Esto, de acuerdo con el experto, representa brindar un servicio de una manera diferente a como se espera que sea, es decir, proyectar confianza y seguridad de que, al elegir un trabajador, sea garantía de un buen trabajo.

Lo anterior sólo será posible si la persona se siente satisfecha con su labor, ya que Humberto Herrera considera que “encontrar un trabajo que motive es un incentivo para mejorar tus oportunidades”.

Con información vía El Universal

México dará seguimiento a resolución de la ONU sobre igualdad de género

México presentó este lunes el primer Plan Nacional de Acción para el seguimiento de la resolución 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre mujeres, paz y seguridad (PNA-1325).

En el plan presentado por la secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), también participan la Defensa Nacional (Sedena), Marina (Semar),  Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), se informó.

Tiene el objetivo de ejecutar acciones concretas para incorporar la igualdad de género en todos los esfuerzos de prevención, mantenimiento y consolidación de la paz, a los que ha contribuido México en su participación en las operaciones de paz de la ONU.

Fue elaborado con el apoyo de la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres) en México y es resultado de las acciones del Grupo de Trabajo para las Operaciones de Mantenimiento de la Paz (GT-OMP) encargado del desarrollo de la participación de México en estas operaciones.

“Constituye una muestra más del compromiso del Gobierno de México por la construcción de la paz y de la seguridad, a través de la participación de las mujeres”, informó la cancillería.

El PNA-1325 está estructurado de acuerdo con los cuatro ámbitos recomendados en los informes del secretario General de las Naciones Unidas sobre la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad: Prevención, participación, protección y socorro y recuperación.

Contempla diez objetivos estratégicos, 16 líneas de acción y 23 indicadores específicos. Considera, además, un mecanismo de monitoreo y evaluación periódica, y asegura la coordinación interinstitucional para garantizar mayor impacto de las actividades propuestas, se detalló.

El enfoque de la resolución 1325 (2000) y resoluciones subsecuentes del Consejo de Seguridad sobre Mujeres, Paz y Seguridad, se basa en el alcance del concepto de seguridad amplio y no está restringido a situaciones de conflicto o posconflicto, sostuvo la cancillería.

Con este plan se busca también articular y fortalecer las acciones de las instituciones involucradas para acelerar la igualdad de género en todos los ámbitos, sustentado en el sólido marco normativo y de política pública en México para la promoción y protección de los derechos humanos de las mujeres y las niñas.

La implementación de este plan contempla incorporar a otras dependencias e instituciones del Gobierno de México para trabajar de manera coordinada con otros actores nacionales, en particular, con organizaciones de la sociedad civil e instituciones académicas.

Con información vía Milenio

Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas: “Nuestro planeta está roto”

El secretario general de la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU), el portugués Antonio Guterres, pidió que se “repare” el planeta frente al calentamiento global mientras se reconstruye un “nuevo mundo” poscoronavirus, durante un discurso el miércoles (02.12.2020) en la Universidad de Columbia, en Nueva York.

“Nuestro planeta está roto. La humanidad está en guerra contra la naturaleza, esto es suicida. La naturaleza siempre contraataca, y lo hace con cada vez más fuerza y furia”, declaró, pidiendo que la cumbre prevista el 12 de diciembre para el quinto aniversario del Acuerdo de París sobre el clima, ponga en marcha un verdadero cambio.

Guterres también solicitó una reducción sustancial del uso de los combustibles fósiles, considerados como grandes causantes de gases contaminantes, que incentivan el calentamiento del planeta, lo que desestabiliza los ecosistemas.

“La recuperación del COVID y la reparación de nuestro planeta deben ser dos caras de la misma moneda”, estimó el jefe de la ONU, para quien “un nuevo mundo está tomando forma”, agregó el Jefe de la ONU.

Hay que “hacer las paces con la naturaleza”

Pero el secretario general de las Naciones Unidas Guterres no se destuvo y siguió insistiendo en el escenario negativo que enfrenta el mundo a causa del calentamiento global.

“La biodiversidad está colapsando. Un millón de especies están en riesgo de extinción. Los ecosistemas están desapareciendo ante nuestros ojos. Los desiertos se están extendiendo. Los humedales se están perdiendo. Cada año, perdemos 10 millones de hectáreas de bosques”, enfatizó.

“Los océanos están sobreexplotados e inundados con los residuos plásticos. El dióxido de carbono que absorben está acidificando los mares. Los arrecifes de coral están blanqueados y muriendo. La contaminación del aire y del agua está matando a 9 millones de personas al año”, añadió Guterres, al advertir sobre la posibilidad de que aparezcan más virus en el futuro.

Para él, “hacer las paces con la naturaleza” debe ser “la máxima prioridad para todos, en todas partes”.

“En este contexto, la recuperación de la pandemia es una oportunidad. Podemos ver luces de esperanza en forma de una vacuna. Pero no hay ninguna vacuna para el planeta”, subrayó.

Al saludar los primeros compromisos hacia la neutralidad en las emisiones de carbono de China, la Unión Europea, Japón y Corea del Sur, dijo esperar que este “movimiento” adquiriera una fuerza mundial.

Con información de DW en Español

El coronavirus “puede hacernos retroceder 25 años en igualdad para las mujeres”

“Todo por lo que trabajamos, que ha tomado 25 años, podría perderse en un año“.

Así resume la directora ejecutiva adjunta de ONU Mujeres, Anita Bhatia, el hecho de que las mujeres están realizando significativamente más tareas domésticas y labores de cuidados en la familia debido al impacto de la pandemia.

Se podrían perder oportunidades de empleo y educación, y la salud mental y física de las mujeres podría empeorar.

La carga de las tareas de cuidados plantea un “riesgo real de volver a los estereotipos de género de los años 50“, dice Bhatia.

Incluso antes de la pandemia, se estimaba que las mujeres realizaban alrededor de tres cuartas partes de las 16.000 millones de horas de trabajo no remunerado que se realizan cada día en todo el mundo.

En otras palabras, antes del coronavirus, por cada hora de trabajo no remunerado que realizaban los hombres, las mujeres realizaban tres horas. La pandemia de coronavirus podría acabar con 25 años de una creciente igualdad de género, sugieren nuevos datos globales de ONU Mujeres.

Ahora esa cifra es mayor.

“Si era más de tres veces más que los hombres antes de la pandemia, les aseguro que ese número al menos se ha duplicado”, dice Bhatia.

Aunque las 38 encuestas realizadas por ONU Mujeres se centraron principalmente en países de ingresos bajos y medianos, los datos de los países más industrializados muestran un panorama similar.

“Más alarmante es el hecho de que muchas mujeres no están regresando al trabajo”, explica Bhatia.

“Solo en el mes de septiembre, en Estados Unidos, algo así como 865.000 mujeres abandonaron la fuerza laboral en comparación con 200.000 hombres, y la mayor parte de eso puede explicarse por el hecho de que había una carga de cuidados y no había nadie más para realizarlos”.

ONU Mujeres advierte que el efecto dominó de tener menos mujeres trabajadoras será nefasto, no solo para el bienestar de las mujeres, sino también para su progreso económico e independencia.

BBC 100 Mujeres habló con tres mujeres para ver cómo la pandemia ha afectado la cantidad de trabajo que realizan.

Se les pidió que llevaran un diario de tiempo, anotando cómo usaban las horas en un día típico, cubriendo un período de 24 horas.

“Llego a mi límite casi todos los días”

Incluso antes de la pandemia, las mujeres en Japón pasaban en promedio casi cinco veces más que los hombres en tareas y labores de cuidado no remuneradas.

Teni Wada es consultora de marca basada en Tokio y trabajaba como maestra de guardería de tiempo parcial antes de que comenzara el confinamiento.

“Son las 5 de la mañana y estoy tratando desesperadamente de completar este artículo sobre el sake. Faltan unos días para la fecha límite, pero me gusta ir un paso adelante. La ‘vida de mamá’ es impredecible, y no quiero que esta impredecibilidad me cueste un salario”, escribe en su diario.

Durante el confinamiento, Teni y su esposo han estado trabajando desde casa, pero sus días se ven muy diferentes.

“Trabaja de 9:30 am a 5-6:30 pm. Y siento que tiene el lujo de entrar en una habitación y poder concentrarse en su trabajo, pero yo no tengo ese lujo”, cuenta. “Siento que es un poco injusto”.

En su hogar, Teni dice que ella realiza alrededor del 80% del trabajo no remunerado, que incluye educar en casa a su hija de tres años.

“Los primeros dos o tres meses fueron horribles, mentalmente alcanzaba mi límite casi todos los días, mi hija lloraba y luego yo lloraba”, recuerda.

“Estamos viendo impactos preocupantes, incluidos altos niveles de estrés y problemas de salud mental, especialmente para las mujeres, en parte como resultado del aumento de la carga de trabajo”, dice Papa Seck, jefe de estadística de ONU Mujeres.

“Tenía que hacer todo sola”

Por lo general, sus días comienzan alrededor de las 5 de la mañana y divide la mayor parte de su tiempo entre el trabajo en el invernadero y las tareas del hogar.

Pero cada dos meses viaja al mercado de agricultores de la ciudad para vender las verduras que ha estado cultivando.

“Los días son muy agotadores en el campo, al menos para mí, porque tengo otras tareas en la casa, pero por ahora mi hija me ayuda, ella es mi mano derecha. Ella me ayuda en la casa, en el campo, en el vivero”, afirma.

Las normas tradicionales de género refuerzan la idea de que los hombres son el sostén de la familia, mientras que las mujeres son las amas de casa, y a menudo se espera que las niñas asuman las tareas del hogar.

“Cuando se trata de la ayuda de los niños (en el trabajo no remunerado), es más probable que los padres mencionen la ayuda de las hijas que de los hijos”, dice Seck.

Pero Delina está feliz de poder pasar más tiempo con su familia durante la pandemia.

“Antes tenía que hacer todo sola en el vivero, comprar semillas, almacenar, propagar, regar, cocinar, limpiar”, señala.

“Pero ahora que ha cerrado el año escolar, mi hija me ayuda a limpiar, cocinar, lavar la ropa; mi pequeño me ayuda en el vivero, mi marido pasa más tiempo con nosotros y nos ayuda en todo lo que puede. Es más relajante para mí”.

“Las mujeres pueden tenerlo todo”

La doctora Ijeoma Kola es nigeriana estadounidense y vive en Nairobi, Kenia.

Explica que parte de la razón por la que ha podido hacer malabarismos convirtiéndose en mamá y siguiendo con su trabajo, es porque su esposo la apoya y pueden permitirse contratar a alguien para que los ayude en casa.

“No todas las mujeres pueden tener eso, ni tienen una posición económica con la que pueden pagar ayuda. Pero aún así me despierto todos los días a las 6 o 7 para amamantar a nuestro hijo”, señala.

Ijeoma dice que la sociedad no está económicamente configurada a favor de las mujeres e implanta normas de género que hacen imposible que las mujeres promedio puedan tenerlo todo.

“Las mujeres pueden tenerlo todo, pero no todo al mismo tiempo y no sin grandes sacrificios”, explica.

“Creo que probablemente somos muy pocas de nosotras y me considero muy afortunada de poder tener la mayoría de las cosas, si no todas”.

Poder contratar a alguien para ayudar, hizo que el confinamiento fuera un poco más fácil para Ijeoma y su familia.

“Hubo alrededor de un mes en el que solo estábamos nosotros y me sentí miserable”, cuenta.

“Sentí que tenía mucho trabajo que hacer y no podía realizar ningún trabajo profesional porque estaba haciendo muchas tareas domésticas”.

Aunque su esposo es una buena pareja en lo que respecta a la crianza de los hijos y toma la iniciativa en cosas como la limpieza, los platos y la ropa, ella dice que a menudo siente que la responsabilidad de administrar el hogar recae en ella.

“Mi mente siempre está pensando en cosas en las que él no piensa, como la lista de la compra, el primer cumpleaños de nuestro hijo, si deberíamos tomar fotos familiares para las vacaciones o programar una reunión de Zoom con amigos”, afirma.

La carga mental, tener que hacer malabares con cosas como citas médicas, planes de comidas y reparaciones en la casa, también puede afectar la salud física y mental de las mujeres.

No remunerado y subvalorado

El trabajo no remunerado de las mujeres a menudo incluye el costo del cuidado que sostiene a las familias, respalda las economías y cubre la falta de servicios sociales, pero rara vez se reconoce oficialmente como trabajo.

“El punto clave aquí es que esto siempre se ha subestimado y siempre se ha tratado como algo de lo que no tienes que preocuparte porque no hay compensación involucrada”, dice Bhatia.

“La pandemia ha puesto de relieve el hecho de que el trabajo no remunerado ha sido realmente una red de protección social para el mundo y ha hecho posible que otros salgan y obtengan un ingreso productivo, al tiempo que obstaculiza las oportunidades de crecimiento y las oportunidades de empleo de aquellas mujeres que llevan la carga del cuidado”, agrega.

Las mujeres que realizan la mayor parte del trabajo no remunerado tendrán menos tiempo para llevar a cabo trabajos remunerados o trabajarán más horas y, a menudo, de cualquier forma se enfrentan a inseguridad financiera.

“No se puede enfatizar lo suficiente la magnitud del problema y el impacto que tendrá si los gobiernos y las empresas no hacen algo”, expresa Bhatia.

La ONU está pidiendo a los gobiernos y las empresas que reconozcan que existe trabajo no remunerado y que implementen medidas como una licencia familiar adicional o licencia remunerada adicional, y que mantengan abiertos los centros de cuidado infantil.

“Esto no es solo una cuestión de derechos, también es una cuestión de qué es lo que tiene sentido económico”, expresa Bhatia.

“Y tiene sentido económico que las mujeres participen plenamente en la economía”, agrega.

Con información vía BBC Mundo

La impunidad juega en contra en el combate a la violencia de género: ONU

Impunidad y desconfianza hacia las autoridades son algunos de los retos que se enfrentan para reducir los índices de feminicidios y la violencia contra las mujeres en entidades como el estado de México, con alerta de violencia de género desde hace más de cinco años, señaló Belén Sanz Luque, representante de ONU Mujeres en el país.

En entrevista, expuso que a través de la iniciativa Spotlight, que se lleva a cabo en conjunto con la Unión Europea y seis agencias de Naciones Unidas en cinco municipios del estado de México, Guerrero y Chihuahua, se busca fortalecer las investigaciones en materia de feminicidios, capacitar a funcionarios en temas de perspectiva de género y reforzar la labor de organizaciones civiles, entre otras.

Mencionó que lo primero que se ha hecho ha sido desarrollar una metodología para definir un tipo penal de feminicidio homologado para todos los estados, lo que además es una recomendación de la Convención sobre la Eliminación de toda forma de Discriminación contra la Mujer para México. Con ello se busca garantizar que todas las entidades federativas investiguen judicialmente todas las muertes violentas con perspectiva de género y a partir de ahí pueda realmente avanzarse contra la impunidad en este tipo de delito, sostuvo.

Sanz Luque destacó que también lo que se ha hecho desde que inició este programa en abril del 2019, y cuya primera fase se tiene previsto concluya en 2021, es una propuesta metodológica para fortalecer las investigaciones específicas desde el sector judicial en materia de feminicidio, identificar las necesidades de presupuesto público para atender esta problemática y la formación de capacidades del funcionariado público.

De igual manera, afirmó, se han identificado prácticas que son innovadoras para la prevención de la violencia contra las mujeres y las niñas, sobre todo en el ámbito escolar y comunitario y también se ha realizado trabajo con nuevas masculinidades con hombres agresores.

La representante de ONU Mujeres en México resaltó que a raíz de la pandemia de Covid-19 se tienen nuevos retos por enfrentar ya que hay un incremento de la violencia en el ámbito familiar.

Con información vía La Jornada

Sin educación STEM para las mujeres, la desigualdad de género se acabará en 100 años… o más

Los sistemas educativos actuales deben resolver el tema pendiente de la falta de inclusión y las brechas de género que reproducen, pues aún no están diseñados para brindar a las niñas y mujeres las mismas oportunidades que sus pares hombres para desarrollar las competencias digitales que serán necesarias en los trabajos del futuro y la Cuarta Revolución Industrial.

Si no se actúa, desde el sector público y privado, para cultivar el aprendizaje en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés), la desigualdad de género se seguirá perpetuando y, a este ritmo, se necesitarán 99.5 años para lograr cerrarla a nivel general en todo el mundo.

Así lo advierte un nuevo estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y Equals Global Partnership, con base en proyecciones del Fondo Económico Mundial.

En las materias curriculares y el campo laboral STEM, las mujeres están infrarrepresentadas, lo cual “es un tremendo desperdicio de talento y potencial humano (…). En una era que está marcada por los avances tecnológicos, tener el conocimiento para operar, usar y crear tecnología y soluciones basadas en la ciencia será fundamental”, para lograr la paridad y el empoderamiento de las mujeres, destaca el informe.

La inclusión de niñas y mujeres en las áreas STEM debe abordarse de manera urgente, por medio de una reformulación de la educación para propiciar la igualdad de género. De lo contrario, ellas quedarán fuera de la revolución digital e incluso se corre el riesgo de retroceder el reloj y revertir el progreso de las mujeres en la participación laboral, alertan los organismos.

“No podemos permitirnos vivir en un mundo en el que se necesitan desesperadamente soluciones científicas y tecnológicas y excluir a la mitad del talento mundial”, señala el reporte. Y es que la perspectiva de las mujeres en el desarrollo de la tecnología y de nuevos productos también es imprescindible para resolver problemas de la vida real, crear modelos, identificar tendencias y generar mayor riqueza.

Unicef y UIT resaltan que la tecnología puede ser un vehículo de cambio para las mujeres si se piensa desde una perspectiva de género. No sólo por la visión inclusiva que aportarían al diseño de dispositivos y soluciones, sino porque aumentar la participación de ellas en las carreras STEM podría acabar con la brecha salarial de género y elevar los ingresos acumulados de las mujeres en 299 mil millones de dólares en la próxima década.

Pero lograr la meta de la igualdad requiere adoptar un enfoque educativo cohesivo, retar persistentemente los estereotipos de género; transformar las prácticas de enseñanza; e invertir en la promoción de competencias científicas y tecnológicas con visión de género.

Alcanzar ese cambio educativo ayudará a llegar más rápido y de manera efectiva al cierre de las brechas entre mujeres y hombres, y no tardar casi 100 años o más. Por ello, el documento hace énfasis en que los esfuerzos deben ser conjuntos, entre el sector privado, los gobiernos, organizaciones internacionales, organizaciones civiles, docentes y padres y madres de familia.

via DPL News

India, México y Noruega elegidos miembros no permanentes de Consejo de Seguridad de ONU

Naciones Unidas, 18 jun (Sputnik).- India, Irlanda, México y Noruega fueron elegidos el miércoles para ser miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas y ocuparán sus lugares el próximo 1 de enero, anunció el presidente de la Asamblea General del organismo, Tijjani Muhammad-Bande.

“…habiendo obtenido la mayoría de los votos, India, Irlanda, México y Noruega son los miembros elegidos del Consejo de Seguridad por un plazo de dos años a partir del 1 de enero de 2021”, dijo Muhammad-Bande.

Los estados miembros de la ONU se volverán a reunir este jueves para otra ronda de votación, en la que decidirán qué país africano ocupará la plaza que le corresponde a ese continente.

Ni Kenia ni Djibouti alcanzaron los dos tercios de votos necesarios de los estados miembros presentes, para hacerse con una silla en el Consejo de Seguridad.

Canadá es ahora el único país que perdió en su intento por obtener un lugar en el consejo.

El 1 de enero de 2021, Alemania, Bélgica, Indonesia, República Dominicana y Sudáfrica, culminarán sus plazos como miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, órgano integrado por 15 países. (Sputnik)