El teletrabajo formará parte de las condiciones laborales; incluidos pagos por luz, internet y telefonía

Como parte de los cambios de trascendencia que aprobaron los diputados de la Comisión de Trabajo sobre el trabajo en casa está el hecho de que sólo se considerará home office cuando el tiempo que el trabajador labore en esta modalidad sea de más de 40% de su jornada; es decir,  en una jornada de 48 horas semanales (8 horas diarias), el trabajador tendría que laborar más de 19.2 horas en su domicilio o en el lugar que elija para poder ser considerado como teletrabajador (trabajador a distancia). 

En entrevista Héctor de la Cruz, especialista laboral de D&M Abogados, explicó que parte de los cambios a la Ley Federal del Trabajo -artículo 311 y se incluyen los artículos 330A al 330K-  ahora el contrato de trabajo deberá especificar el monto que el patrón pagará por concepto de servicios relacionados con el home office, los cuales incluirán luz, internet, telefonía,entre otros.

De la Cruz expresó que “la jornada de trabajo deberá ajustarse a los máximos legales, por lo tanto las empresas deberán implementar medidas para medir la asistencia y tiempo efectivo de servicio. Los contratos colectivos deberán incluir el teletrabajo como parte de las condiciones laborales, siempre y cuando las actividades sean compatibles. Y los reglamentos interiores de trabajo también deberán regular esta modalidad con base en la ley. 

Asimismo, destacó que el patrón estará obligado a instalar y dar mantenimiento a las herramientas de trabajo (sillas ergonómicas, impresoras, computadoras, etc.), asumir los costos de conexión y luz en una parte proporcional.

Se contempla el derecho del trabajador a la desconexión, entendiendo como tal, que el trabajador pueda apagar su equipo, no contestar llamadas, ni correos, etc., al concluir su jornada, con la finalidad que pueda dedicar tiempo a otras actividades personales.

El cambio a esta modalidad podrá hacerse sólo con el consentimiento del trabajador y éste tendrá en todo momento el derecho de reversibilidad, es decir, podrá decidir cambiar a una modalidad presencial.

En ningún caso el trabajador en la modalidad de home office podrá ganar menos que uno que labore dentro de la fuente de empleo.

“Este proyecto de ley, representa un gran avance en nuestro país, que hasta ahora y pese a la pandemia de Covid-19 no había una regulación adecuada que protegiera los derechos de los trabajadores. Es posible que sea aprobada antes de que finalice este año en el pleno de la Cámara de Diputados”, puntualizó Héctor de la Cruz.

Con información vía El Economista

Comisión en Diputados aprobó el dictamen de reformas sobre home office

La Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados aprobó, por unanimidad y con modificaciones, el dictamen a la minuta que reforma la Ley Federal del Trabajo en materia de teletrabajo o home office, como se conoce por su concepto en inglés.

El diputado Jesús Baldenebro Arredondo, presidente de la Comisión de Trabajo, señaló que con el propósito de contar con una regulación jurídica más amplia, en el primer considerando del dictamen se hizo mención de las iniciativas presentadas sobre el tema por diputados de Morena, PAN, PRI, Encuentro Social, MC y PVEM, que proponen modificaciones relevantes para la protección al trabajador.

Refirió que los cambios son al artículo 330 A son para dejar en claro “que la persona trabajadora bajo la modalidad de teletrabajo es quien preste sus servicios personal, remunerado y subordinado, en un lugar distinto a la instalación de la empresa o centro de trabajo del patrón, y utilice las tecnologías de la información y la comunicación. Cuando el 40 por ciento de cumplimiento de la labor sea fuera del centro de trabajo será considerado como teletrabajo.

Con la modificación avalada, el artículo 330 B quedaría de la siguiente forma: “que las condiciones generales de trabajo señaladas en el artículo 25 de la Ley Federal del Trabajo deberán estar establecidas, así como la figura de teletrabajo, lo que permitirá garantizar que no se establezcan diferencias en los derechos laborales regulados en el marco jurídico”.

El diputado Baldenebro explicó que en el artículo 330 C se especifican las disposiciones para que la modalidad de teletrabajo esté considerada en el contrato colectivo, así como la garantía que los trabajadores en esa figura tengan conocimiento del procedimiento de libertad sindical y negociación colectiva.

En caso de que no exista un contrato colectivo, en el artículo 330 D se establece que las disposiciones deberán incluirse en el reglamento interior correspondiente, agregó.

Expuso que en el artículo 330 E se incorporan las obligaciones especiales para los patrones, a fin de aportar los medios, recursos y herramientas necesarias para cumplir con el trabajo, los cuales incluyen, entre otros, asumir gastos derivados de la jornada laboral, respeto al derecho a la desconexión, mecanismos y capacitación adecuada para el uso de las tecnologías de la información y comunicación.

El artículo 330 F contempla las obligaciones especiales para los trabajadores en la modalidad de teletrabajo, como el cuidado, guarda y conservación de los insumos proporcionados para realizar sus labores; respetar las disposiciones en materia de seguridad y salud en el trabajo, y la protección de datos utilizados en el desempeño de sus actividades, subrayó.

Se establece, en el artículo 330 G, la garantía de cambio de modalidad de presencial a teletrabajo, a fin de asegurar los derechos de los trabajadores bajo esta modalidad en relación a la presencial.

Añadió que en el artículo 330 H se incorpora que el empleador deberá promover el equilibrio en las relaciones laborales, de conformidad con la ley, así como observar la vida personal con la jornada laborar con perspectiva de género.

En el artículo 330 I se ubican disposiciones para garantizar el derecho a la intimidad, respetando los datos personales y acotando las circunstancias bajo las cuales se podrán utilizar cámaras de video y micrófono, señaló.

Resaltó que el 330 J se incluye que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social elabore una Norma Oficial Mexicana relativa a las condiciones especiales de salud y seguridad que se desarrollen en la modalidad de teletrabajo.

En el artículo 330 K, explicó, están las atribuciones y deberes especiales a la inspección en el trabajo para revisar medidas sobre el debido cumplimiento de las obligaciones especiales derivadas del teletrabajo.

Consideraciones de diputadas y diputados

De Morena, el diputado Marco Antonio Medina Pérez propuso adicionar en la primera consideración del dictamen las aportaciones de los legisladores que presentaron iniciativas a fin de ampliar la descripción del teletrabajo. Esta reforma es fundamental para regular las relaciones laborales, con lo que se atiende una realidad vigente desde hace mucho tiempo y que con la pandemia se hizo evidente con el trabajo a distancia. 

Por el PT, la diputada Margarita García García celebró el consenso en torno al dictamen, sobre todo porque los trabajadores tendrán reconocidos sus derechos laborales en la figura de teletrabajo ante la pandemia. 

El diputado de Morena, Alejandro Viedma Velázquez, afirmó que el dictamen es una evolución en las relaciones laborales porque permite que el empleado desarrolle sus actividades en un lugar distinto a su centro laboral con mayor equilibrio entre la vida laboral y personal sin demeritar la productividad. La pandemia recalcó la urgencia y necesidad de legislar el teletrabajo, consideró.

Del PT, la diputada María de Jesús Rosete Sánchez apuntó que debido a las condiciones de la pandemia, el dictamen sobre teletrabajo es fundamental para lograr avances importantes en beneficio de los trabajadores y las familias. “Se da un gran paso en México para lograr las mejores condiciones para el trabajador”. 

La diputada Anita Sánchez Castro (Morena) secretaria de la Comisión, afirmó: “Estamos actuando con mucha responsabilidad con los trabajadores del país con esta propuesta”. La pandemia obligó a regular el teletrabajo y asumir esta responsabilidad como representantes populares. Destacó la importancia de ayudar a que se capacite a los trabajadores, porque se han perdido esas grandes luchas de clase en materia laboral y sindical.

De la misma bancada, el diputado Eleuterio Arrieta Sánchez sostuvo que el dictamen es muy acertado ante la emergencia sanitaria porque los empleados siguen laborando sin perder su fuente de ingreso. Destacó que con esta modalidad las mujeres trabajadoras están más al pendiente de sus hijos y familia.

Con información vía El Economista

Bill Gates pronostica que luego de la COVID-19 habrán 50% menos viajes de negocio y menos horas de oficina

El cofundador de Microsoft Bill Gates pronosticó que en el mundo pospandemia se darán la mitad de los viajes de negocios y un tercio de las horas de oficina desaparecerán, aunque reconoció que nunca habría pensado que llevar mascarilla se convertiría en objeto de tanta controversia.

“Mi predicción es que más del 50 por ciento de los viajes de negocio y más del 30 por ciento de los días en la oficina desaparecerán“, indicó el magnate en una conferencia organizada hoy por el diario The New York Times.

En su opinión, la justificación para realizar un viaje de negocio tras la pandemia será más complicada, tras mejorar durante el confinamiento la viabilidad de trabajar desde casa, aunque reconoció que habrá empresas más dispuestas para el teletrabajo que otras.

“Seguiremos yendo a la oficina de algún modo, seguiremos algunos viajes de negocio, pero drásticamente menos”, añadió Gates, que a través de su fundación y la de su esposa Melinda, promueve el desarrollo y distribución de la vacuna a economías en desarrollo.

Los viajes de negocios representaban antes de la pandemia alrededor de la mitad de los ingresos de la aerolíneas estadounidenses y eran con diferencias los desplazamientos más rentables.

Un nuevo paradigma laboral podría añadir más problemas para un sector que intenta superar la fuerte caída de los ingresos con la reducción de tráfico aéreo debido a la pandemia, que podría comenzar a resolverse con la distribución masiva de la vacuna a partir de la segunda mitad de 2021.

Gates también reconoció en la conferencia celebrada el martes sus limitaciones a la hora de predecir comportamientos y confesó: “No habría pensado que llevar mascarilla se iba a convertir en algo tan controvertido” y tampoco que la administración de Donald Trump apoyara una opinión tan “salvaje y extrema” a la hora de enfrentarse a la pandemia.

El magnate también dijo que el sentimiento antimascarilla es más fuerte en Estados Unidos que en otros países y reconoció que no está claro si esto se debe a la posición adoptada por el gobierno de Trump o por el sentimiento individualista de los estadounidenses.

La pandemia está fuera de control en la mayor parte de Estados Unidos y ha dejado ya más de 11 millones de infectados y casi un cuarto de millón de muertes, con muchos hospitales al borde del colapso.

Proponen impulsar la economía con impuesto al teletrabajo

Un informe propone un nuevo impuesto del 5 por ciento sobre el salario de los trabajadores que pueden realizar su actividad laboral desde casa durante la pandemia, un dinero que iría destinado a los empleados esenciales, que en muchos casos tienen también salarios menores.

La propuesta se encuentra dentro del último informe del servicio de investigación del Deutsche Bank que indaga en cómo reconstruir el mundo tras la pandemia del coronavirus y aborda del cambio climático al futuro de las ciudades, pasando por la reforma del sistema capitalista, las criptomonedas, la fiscalidad y el mundo laboral.

“Aquellos que pueden trabajar desde casa reciben beneficios financieros directos e indirectos y deberían pagar impuestos para suavizar el proceso de transición para aquellos que han sido ahora desplazados de golpe”, argumenta el autor de la propuesta, Luke Templeman.

En su opinión, este nuevo impuesto “tiene sentido” para ayudar a los trabajadores esenciales “desde un punto de vista personal y económico”.

“También tiene sentido reconocer a los trabajadores esenciales que asumen el riesgo del coronavirus por salarios bajos. Aquellos que son lo suficientemente afortunados de poder ‘desconectarse’ de la economía cara a cara se lo deben”, asegura el autor.

El impuesto generaría por ejemplo unos ingresos extra para el Gobierno estadounidense de 48.000 millones de dólares (unos 40.600 millones de euros), estima el estudio.

Con esa cantidad, prosigue, se podría pagar una ayuda de 1.500 dólares (1.270 euros) a los 29 millones de empleados estadoundenses que deben trabajar de forma presencial y cobran menos de 30.000 dólares (unos 25.400 euros) al año (sin contar a quienes reciben propinas).

Menor contribución por pandemia

El teletrabajo era ya una opción al alza gracias a la extensión de internet, pero la irrupción de la covid-19 ha “turboalimentado” su crecimiento. En Estados Unidos y el Reino Unido en torno a la mitad de la población activa ha trabajado desde sus hogares durante los confinamientos, apunta Templeman.

Además, según una encuesta del servicio de investigación del Deutsche Bank, la mitad de los que han teletrabajado durante la pandemia desearían mantener esta opción de forma permanente para “dos o tres días a la semana”.

A juicio del autor, “los trabajadores a distancia contribuyen menos a la infraestructura de la economía a la vez que reciben sus beneficios”, lo que constituye un “gran problema”.

Agrega que quienes trabajan desde su hogar se ahorran los gastos de “desplazamientos, comida, ropa y limpieza”, aunque reconoce que también hay costes, como un mayor “estrés mental” o un sistema de trabajo “imperfecto”.

Templeman, que no cita los costes extraordinarios en términos de electricidad, internet, teléfono y calefacción ni de material de oficina para quienes trabajan desde casa, considera que los costes de teletrabajar “palidecen en comparación con los beneficios”.

La propuesta tampoco contempla una mayor carga fiscal para las empresas que tienen menos gastos por el trabajo remoto o que se benefician de la menor movilidad de las personas por los confinamientos.

Con información vía DW en Español

CFE mantiene 21% del personal trabajando a distancia ante covid-19

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que 17 mil 880 personas permanecen laborando a distancia, lo que representa el 21.8 por ciento del personal y que muestra una reincorporación moderada de trabajadores no vulnerables a sus centros de trabajo.

Desde el inicio de la pandemia por covid-19, la CFE informó que ha mantenido la política de priorizar el trabajo a distancia para prevenir y proteger la salud de su personal, reduciendo la modalidad de trabajo presencial, lo que les permitió reducir el impacto en la salud por el covid-19.

En un comunicado, la comisión informó que destinó una inversión de 161 millones de pesos, mediante dos mil 100 asignaciones, superior en 0.8 por ciento, a lo reportado la semana anterior, con el fin de contar con los insumos de higiene y protección para el personal.

A la fecha, los contagios por covid-19 es de 667 personas confirmadas, inferior en 50 personas en relación con la semana anterior. De los casos confirmados, solo 13 se encuentran hospitalizados, 8 estables y 5 delicados.

El número de personas con sospecha de contagio se mantiene en 632 casos, lo que representa el 0.8 por ciento de la plantilla de personal en activo. De los casos reportados, siete se encuentran hospitalizados, y solo 1 se reporta delicado, el resto se mantiene en aislamiento en su hogar.

Al día 9 de noviembre se reportan 4 mil 915 personas recuperadas, equivalente al 86 por ciento del personal contagiado, superior al 74.1 por ciento reportado por la Secretaría de Salud a nivel nacional.

Con información vía Milenio

El home office es una necesidad ante la pandemia; sin embargo, solo 25% de los empleos en México pueden adoptar esta modalidad

A pesar de las múltiples ventajas que el home office está ofreciendo en esta pandemia, también ha evidenciado una enorme situación de desigualdad entre los trabajadores que pueden realizar sus labores desde casa y aquellos que no pueden hacerlo por falta de acceso a la tecnología.

En México, esta brecha es mucho mayor que en otros países de la región, pues se estima que sólo el 25% de los trabajos en el país se pueden realizar a distancia, según datos del informe “¿Cuántos trabajos pueden hacerse desde casa?” realizado por académicos de la Universidad de Chicago.

Pero no es una situación que solo se presente en nuestro país, pues el estudio encontró que en Estados Unidos, por ejemplo, 37% de los trabajos se pueden realizar en casa y en Reino Unido y Suiza, solo 40%. Es así que aunque pareciera que estas brechas son propios de un país o de una región, la realidad es que es una problemática que se ha dado a nivel global.

El poco acceso al trabajo a distancia es una problemática social

Para los investigadores determinar “la proporción de trabajos que se podrían realizar en casa es un insumo importante para predecir el desempeño de la economía durante este o períodos posteriores de distanciamiento social”, refieren en el estudio.

Pero también es importante para que los gobiernos y los sectores empresariales pongan cartas en el asunto. Para Andrea Rojas, Head de Recursos Humanos en Runa, plataforma de nómina y gestión de Recursos Humanos, “la importancia de detectar esta brecha también radica en que tanto empresas como gobierno centren sus esfuerzos y colaboren para reducir el impacto del Covid-19 y crear empresas más sólidas, trabajadores con mejores condiciones laborales y economías más resilientes ante la crisis”.

Esta problemática es algo que preocupa a todos, ya que impide que más trabajadores tengan acceso a empleos desde casa, un modelo que es fundamental en un escenario de pandemia, el cual ha cobrado la vida de 1.2 millones de personas en todo el mundo.

El home office no es para todos

Alicia Bárcenas, secretaría ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señaló durante el Informe especial Covid-19 N⁰ 7 que, a pesar de que las tecnologías digitales han sido esenciales para el funcionamiento de la economía y la sociedad durante la crisis de la pandemia, no todos han tenido acceso a ellas.

“Las brechas de acceso condicionan el derecho a la salud, la educación y el trabajo, al tiempo que pueden aumentar las desigualdades socioeconómicas”, ya que sólo los trabajadores con mayor estrato social tienen acceso a estas tecnologías y por ende pueden trabajar desde casa.

El acceso a internet y banda ancha con velocidad adecuada también determina las posibilidades de que un empleado pueda o no hacer home office. Esta desigualdad es muy evidente entre un país y otro, pero incluso dentro de una misma nación se puede detectar diferencias significativas entre las zonas rurales y urbanas.

En México, esta desigualdad es evidente, pues de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares de 2019 (ENDUTIH), en el país solo 20.1 millones de hogares (56.4% del total nacional) disponen de conexión a Internet.

El estudio también arrojó que de esa mitad de la población, la mayoría pertenece a las clases sociales más altas, pues encontró que sólo el 19% de los hogares de estrato socioeconómico bajo tiene conexión a internet, en tanto, las familias con nivel socieconómico alto esta cifra asciende a 90%.

El acceso a la red y las nuevas tecnologías no es igual para todos

De acuerdo con la CEPAL, las familias con menos recursos destinan un porcentaje importante de sus ingresos para cubrir el costo del servicio de banda ancha móvil y fija, que se estima que es de entre 12 y hasta 14% de sus ingresos.

Además de estas problemáticas, cabe destacar que debido a la dinámica misma de empleo, una buena parte de los trabajadores no pueden realizar sus actividades desde casa, como aquellos que dependen de la interacción física o el sector del comercio informal.

Al respecto, el organismo ha señalado la necesidad de atacar la informalidad y proteger a esos trabajadores incorporándolos al sistema formal, permitiéndoles el acceso a los esquemas de salud y brindándoles mejores condiciones laborales; ya que luego del Covid-19, el porcentaje de puestos de trabajo que pueden migrar al home office está positivamente vinculado al nivel del PIB per cápita y mejores ingresos, según análisis del Fondo Monetario Internacional.

A nivel sectorial, la probabilidad de hacer home office para sectores mejor pagados del mercado como los servicios profesionales, científicos, educativos y financieros es superior al 80%, mientras que para sectores como la industria manufacturera o construcción, (donde los sueldos suelen ser menores), las posibilidades de hacer home office son menores al 5%.

Lo anterior habla de la necesidad de replantear la forma y condiciones de trabajo que se requieren para la nueva normalidad.

“Brindar a los trabajadores las condiciones adecuadas que contribuyan a su bienestar profesional y les permita seguir laborando con seguridad, no sólo tendrá impacto en su productividad y finanzas personales, sino también a nivel de empresas y crecimiento económico para los países”, puntualiza la especialista en Runa.

Con información vía Business Insider

Workation: hoteles se lanzan a la caza de clientes que hagan home office

En México, la ocupación promedio de los hoteles en los primeros ocho meses del año fue de 25.7 por ciento, un escenario desolador que no parece que vaya a cambiar en el corto plazo y que ha llevado a los establecimientos a aprovechar su know-how e infraestructura para explorar nuevas oportunidades de negocio, como el workation: empleados y estudiantes que trabajan y toman clases desde hoteles, para luego disfrutar de la playa o una sesión de spa.

Desde que terminaron las restricciones de viajes y empezó a reactivarse el turismo, los visitantes están solicitando internet de alta velocidad y espacios acondicionados para trabajar y tomar clases, explicó a MILENIO Jesús Carmona, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Bahía de Banderas (AHMBB) en la Riviera Nayarit.

Es el caso de Alberto Falfan, Ana Sofía y su hijo Mauro, quienes tras cuatro meses de confinamiento en su casa decidieron hospedarse una semana en el hotel NH Collection Reforma en Ciudad de México, “para salir de la rutina y el encierro”.

“Después de tanto tiempo encerrados en la casa es bueno cambiar un poco de ambiente y poder encontrarnos en un lugar más cómodo y con mayores servicios. Mi esposa y yo trabajamos, y mi hijo toma sus clases, entonces llega un momento en donde el internet es insuficiente y no se tienen espacios para tener privacidad”, relató Alberto. Además, dijo, los hoteles cuentan con espacios —como el lobby, terrazas y salones de negocios— que no hay en casa.

Aula y oficina ambulante

Hasta antes de la pandemia, vacacionar en temporada escolar era poco común, pero gracias a las clases a distancia esto cambió. De acuerdo con Homero Villanueva, director de ventas y mercadotecnia del hotel Paradise Village en Nuevo Vallarta, del total de los visitantes que están recibiendo 60 por ciento viaja con niños, mientras que en años anteriores la proporción llegaba apenas a 20 por ciento en esta temporada.

Frente a la demanda, el hotel habilitó un salón especial para que los estudiantes puedan llevar sus computadoras y tomar sus clases en un lugar con aire acondicionado, silencioso y con internet de alta velocidad.

“Vienen a estudiar en un espacio cómodo y pueden tomar sus clases previa reservación. Los niños o muchachos estudian y después disfrutan de la playa o las demás instalaciones que tenemos”, explicó Villanueva.

Para Mauro, de apenas siete años, los dos días que lleva en el hotel NH han sido un respiro del “aburrimiento” de su casa. “Está mejor venir aquí porque después de la escuela puedo ir a la alberca a jugar. Además me gusta porque tengo más espacio para jugar y también hay mejor internet, en mi casa se traba la tablet”, dice sonriente.

Desde que la Secretaría de Educación Pública (SEP) suspendió las clases presenciales en marzo, más de 36.6 millones de estudiantes de todos los niveles escolares han tomado sus asignaciones a distancia —vía internet o por televisión— y hasta el momento no hay una fecha estimada para regresar a las aulas. Ante este escenario, dijo el presidente de AHMBB, diversos hoteles comenzaron a lanzar programas tipo “ven hospédate con nosotros y estudia y trabaja desde este destino”.

Para los hoteles de la Riviera Nayarit, la propuesta empieza a funcionar y en septiembre pasado un grupo importante de estudiantes universitarios llegó al destino para quedarse durante un mes; “pidieron internet más rápido y cierto tipo de televisión para conectarse vía zoom”.

La misma tendencia están siguiendo los hombres y mujeres de negocios, quienes están aprovechando el momento para viajar y descansar al mismo tiempo.

“Trabajan y después hacen cierto tipo de actividades que ya están abiertas, como ir a pescar, jugar golf y ir a surfear. Ese mercado ya se está dando”, afirmó Jesús Carmona. Además, dice Ana Sofía Jiménez, profesora de inglés, pasar parte de la cuarentena en un hotel es un alivio no solo para la monotonía del trabajo, sino para las labores de la casa, por lo que no duda en que repetirá la experiencia con su familia tantas veces sea posible, si el confinamiento no termina pronto.

Tendencia mundial

Aunque el concepto workation, la fusión entre work (trabajo) y vacation (vacaciones), no es nuevo; nunca antes dos conceptos tan opuestos habían podido estar tan juntos como ahora. Así, las principales cadenas del mundo empujan fuertemente esta tendencia en España, Alemania, Reino Unido, Italia y Estados Unidos.

A inicios de octubre, la cadena de hoteles Meliá, aprovechando su conocimiento y liderazgo en el segmento bleisure (hoteles diseñados para combinar ocio y negocios), lanzó su nuevo concepto denominado Day Stay.

La marca permite que cada cliente pueda hacer uso privado de una habitación y los servicios del hotel desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la noche, con un rango de precios que va desde los 49 a los 109 euros en función del destino y de la marca del hotel.

“La iniciativa se ha puesto en marcha en una selección de hoteles bleisure en destinos urbanos que, debido al desplome de los viajes de negocios y las restricciones de movilidad, buscan nuevas fórmulas para mejorar ocupación e ingresos, con el público local como principal objetivo”, dijo en la presentación de este concepto André Gerondeau, Chief Operating Officer de Meliá Hotels International.

La compañía también está explorando nuevas oportunidades en hoteles de resort y está ultimando los detalles para el lanzamiento de una nueva experiencia: Long Stay Workation.

En palabras de Gerondeau, “el teletrabajo brinda una oportunidad para crear un nuevo producto en el marco de la oferta hotelera de larga estancia, que para el cliente es un incentivo, ya que le permite tener su oficina en la playa y disfrutar de la infraestructura turística, buscando así el equilibrio perfecto entre trabajo y vida personal”.

La experiencia está siendo diseñada para tres tipos de viajeros: aquellos que se encuentran de vacaciones en el hotel y quieren extender su estadía al trabajo, aquellos que están en viaje de negocios y quieren quedarse unos días más de vacaciones en el destino, y los que trabajan a tiempo parcial y quieren pasar parte del día disfrutando del hotel y del destino. La pandemia “es una magnífica oportunidad, habrá cambios de hábitos de consumo y no se irá a la oficina.

Es una oportunidad de redefinir espacios para que la gente venga a trabajar a los hoteles, el maldito o bendito coworking”, dijo recientemente Rafael Asuar, director norte de España y Europa de Barceló Hotel Group.

Con informacion vía Milenio

Coronavirus: ¿cómo será el mundo laboral después de la pandemia y qué habilidades se necesitarán?

Cuando hablamos del futuro del trabajo, los expertos dejan claro una cosa: el futuro es hoy.

Y lo es más si cabe porque la pandemia del nuevo coronavirus ha acelerado muchas cosas, y buena parte de ellas en el entorno laboral.

La covid-19 ha agregado buenas dosis de incertidumbre al mundo laboral, pero también algunas oportunidades.

Es en estas últimas donde quieren centrarse las consultoras y expertas en liderazgo peruanas Patricia Cánepa y Patricia Merino. Ambas son autoras de “El futuro del trabajo” (2020), libro en el que proponen una serie de estrategias para navegar por el mundo laboral actual, contemplando el escenario post-covid.

En el marco de su participación en la edición digital del Hay Festival Arequipa hablamos con ellas sobre los cambios que supuso la covid, el futuro y las habilidades que hay que desarrollar para tener éxito en el mundo laboral.

“El teletrabajo llegó para quedarse”

Para Cánepa y Merino, la tecnología es el gran motor del cambio cuando hablamos del futuro del trabajo y ahí, el impacto de la pandemia ha sido enorme.

“La aceleración de la adopción digital en los primeros meses de la pandemia ha hecho que se adelante todo 5 años. Así que lo que veíamos como una fase más lejana, está aquí ya”, explica Merino, quien también es profesora del MBA de CENTRUM en liderazgo.

“La transformación digital llegó y no tiene vuelta atrás”.

Merino destaca además que en el escenario covid se ha roto un mito importante: el de que el teletrabajo no funciona”.

“Temas como la teleeducación, la telemedicina y el teletrabajo han generado cambios profundos que llegaron aquí para quedarse”.

Sin embargo, destaca que los retos, particularmente en los países de la región aún son importantes, principalmente en dos aspectos: educación e infraestructura.

“Hay un reto educativo muy fuerte. El futuro del trabajo plantea una mentalidad de eterno aprendiz, que no viene sola”, dice. “Es importante que haya una coordinación entre la empresa y el Estado para poder facilitar los recursos de educación online que permitan este proceso”.

Pero la experta se muestra optimista, ya que “se pusieron en la agenda temas que no estaban, el democratizar el acceso a la salud, a la educación”.

“Esto está obligando a que se trabaje en temas que ni siquiera se había pensado. Los gobiernos se han visto forzados a poner estos temas en la agenda y ya eso es bueno”, agrega.

Habilidades técnicas y habilidades humanas

Además de plantear las tendencias del futuro del trabajo, en su libro, Merino y Cánepa desglosan una serie de habilidades que son críticas en el escenario laboral de hoy en día.

Cánepa, quien también es conferencista en liderazgo, explica que ese conjunto de habilidades hay que dividirlo en dos: por una lado, las habilidades técnicas y, por otro, las humanas.

“Por el lado técnico, nos enfocamos en tres cosas: tienes que dominar las habilidades propias de tu especialidad, y eso hay que combinarlo con habilidades tecnológicas, es decir, habilidades que te permiten manejarte en el mundo de hoy y, por último, todo lo que tiene que ver con habilidades de gestión“.

Sin embargo, en el mundo laboral de hoy, “las habilidades humanas cobran cada vez mayor importancia y es lo que los estudios nos dicen que las organizaciones están teniendo dificultades para conseguir”, dice la consultora.

Y entre esas habilidades humanas, en un escenario como el actual, destacan la colaboración, la empatía y la creatividad.

“Enfrentamos un mundo ágil, un mundo dónde tienes que colaborar, si no, no puedes lograr los resultados a la velocidad o con las eficiencias que se esperan”, puntualiza Cánepa.

“Entramos a un entorno muy incierto, donde hay mucha neblina en el camino, y donde tienes que apoyarte en otros y apoyarte en la inteligencia colaborativa”.

Además, ante problemas que son cada vez más complejos, es importante desarrollar el pensamiento crítico, esa capacidad de visualizar diferentes perspectivas, “y para hay que abrazar la diversidad, buscar activamente gente que piense distinto”, agrega Merino.

“Si en un equipo todos empezamos a pensar igual, algo estamos haciendo mal”.

Repensarnos como seres creativos

La pandemia ha generado un nuevo escenario en el que cobran mucha mayor importancia los modelos de organizaciones ágiles.

“Son organizaciones muy planas, con pocos niveles, donde tienes una serie de células que trabajan con jefes de tribu”, dice.

“Las organizaciones ágiles han creado una necesidad imperiosa de desarrollar más que nunca las habilidades humanas, porque lo que se mueve dentro de esas organizaciones son procesos sociales y entonces la creatividad se torna crítica. De hecho, es la habilidad más buscada en LinkedIn”.

En ese sentido, las autoras invitan a las personas a “repensarse como seres creativos”.

“En esta era, ser creativo implica identificar problemas y para eso primero tienes que ser empático, para lograr identificar problemas, y si tú identificas un problema vas a automáticamente pensar en la solución”, dice Merino.

“Esa es la creatividad que hay que impulsar: se llama la creatividad práctica, que se define como la capacidad de identificar y resolver problemas.

“Las personas tienen reencontrarse con su yo creativo, desmitificando esa idea de la creatividad como un don extraterrestre, que solo tienen unos pocos”.

“Si tú sigues un método, puedes ser una persona creativa. El problema es que la gente cree que esto se va a dar por epifanía”.

Un proceso de reinvención continua

Otro de los conceptos más potentes en el mundo laboral de hoy es el de aprendizaje activo.

La mejor manera de aprender es haciendo y se espera que en las organizaciones ágiles, las personas estén involucradas en proyectos donde efectivamente pongan en práctica esta premisa”, apunta Cánepa.

“Experimentando y equivocándose, para poder ir aprendiendo en el camino. Se necesitan personas curiosas, que vayan explorando”.

esa curiosidad tiene que ser de por vida.

“Tienes que entrar en un proceso de reinvención continua, porque el futuro del trabajo plantea un proceso de aprendizaje continuo, que tú tienes que seguir”, explica Merino.

Por eso, en su libro, las autoras idearon el que llaman “mapa de reinvención”.

“Consta de una primera parte sobre lo que una persona tiene para ofrecer: la propuesta de valor actual, que es la prueba angular de su propuesta de reinvención. Luego pasamos a ayudarlo a identificar sus metas de futuro, y con ellas, se obtiene un prototipo de propuesta de valor futura”, explica Merino.

“Queremos contribuir al empoderamiento de las personas, para que puedan reinventarse de acuerdo a las necesidades que vaya planteando el futuro del trabajo”.

Y en cuanto a esas necesidades, Merino y Cánepa mencionan tres áreas donde en la región van a surgir muchas oportunidades laborales: la educación, la salud y las energías verdes.

Con información vía BBC Mundo

Claves para mejorar la seguridad durante el trabajo remoto

Mantener la seguridad de las conexiones es uno de los asuntos que más preocupan a las empresas y organizaciones durante este tiempo en el que una gran cantidad de sus empleados ha tenido que realizar sus funciones a través del teletrabajo o trabajo remoto debido a la pandemia.

Esto se debe a que muchos delincuentes han explotado las debilidades de las compañías para robar datos e información personal.

Así lo demuestra el informe ‘Digital shock’ de Citrix, empresa experta en conexiones de red y virtualización de servidores, en el que se revela que el 76 % de las compañías han manifestado sentirse vulnerables frente a un ataque cibernético por el trabajo remoto.

Esto contrasta con una realidad clara y es la rapidez con la que muchas empresas tuvieron que adaptarse al nuevo modelo de trabajo.

Precisamente, según un estudio que realizó la compañía de ciberseguridad Eset, el 61 % de las organizaciones que han acudido al trabajo remoto para continuar con sus operaciones consideran que no contaban con las herramientas necesarias para hacer conexiones de manera segura.

En esta situación hay varios factores que convergen para que una compañía se blinde y no se convierta en un blanco fácil de los atacantes.Una manera segura

En un primer momento hay que entender el panorama en el que muchos trabajadores están realizando sus labores remotas. Una de las situaciones más comunes es que muchos de ellos hagan uso de sus equipos personales y no de computadores o dispositivos corporativos para llevar a cabo el trabajo.

“El 84 % de las personas que están trabajando en estos meses de pandemia lo hacen con su equipo personal. Esto implica que no cuenten con las mismas herramientas de seguridad que tiene un equipo corporativo y que la seguridad de este depende 100 % del usuario y no de un técnico o una persona más capacitada”, detalla Cecilia Pastorino, especialista en seguridad informática de Eset Latinoamérica.

Por esta razón es primordial que los equipos que realizan las conexiones remotas cuenten, como mínimo, con una VPN, que es un acceso privado y cifrado, el cual garantiza que la información que se comparte esté protegida.

“Toda la comunicación que salga del equipo que tenga el cliente de VPN hacia el equipo que tiene el servidor va a ir cifrada a través de un túnel seguro”, afirma Pastorino.

Otra opción es la virtualización de aplicaciones y equipos. “Esto permite simular la carga de una estación de trabajo para acceder a un escritorio de forma remota. Con esto no están viajando datos o la información como tal, viajan pixeles e imágenes”, explica Juan Pablo Villegas, gerente general para Citrix Colombia.

Entre las claves también está revisar el router que permite la conexión a internet desde la casa. La gran mayoría de ellos hacen posible la instalación de firewall, que ayuda a bloquear conexiones peligrosas. Si puede tener uno de tipo empresarial, mucho mejor, ya que cuenta con paquetes adicionales de bloqueo mucho más estrictos.

A su vez, es primordial que siempre se hagan actualizaciones de seguridad de los sistemas que son utilizados en los equipos para cumplir con las funciones laborales.
Los sistemas de autenticación también cobran mucha relevancia.

“Si se puede contar con doble o triple autenticación del usuario, mucho mejor, porque minimiza la suplantación del empleado por parte de atacantes”, indica Villegas.Responsabilidad y educación

Los empleados también tienen un rol muy importante en este aspecto. Para empezar, hay que entender que con cada clic a la hora de estar conectados existe un riesgo y que lo más importante es intentar estar en gran medida preparado.

Por eso es importante que dentro de la compañía se promueva una educación en seguridad informática a sus empleados.

“Las compañías deben buscar que sus trabajadores tengan conocimiento de los riesgos, las diferentes prácticas que ponen en peligro los datos y cómo debe ser un uso seguro de la tecnología”, señala Pastorino.

En esto influye mucho la ingeniería social que es utilizada por los delincuentes con el fin de engañar y manipular a las personas. Entre las acciones a las que estos recurren están correos o publicidades maliciosas que pueden generar tanto robo de información como instalación de software fraudulento dentro del equipo, el cual le abre una puerta directa al atacante para acceder a contraseñas y datos privados de la compañía.

“Este es un tema vital y lo más importante es tratar de minimizar los peligros”, puntualiza Villegas.

Con información vía DPL News

4 consecuencias psicológicas a largo plazo que genera el home office

Aunque son varios los estudios que han destacado los beneficios del trabajo a distancia, hay también muchas facetas que oscurecen su aplicación en las empresas, al menos en esta etapa tan temprana desde su implementación.

Debido a su necesidad en las circunstancias actuales, muchos empleados de diferentes empresas fueron capaces de adaptarse a los nuevos ritmos y acomodarse a las posibilidades que aportaba el home office, ya fuera al reducir su tiempo de desplazamiento, mejorar su espacio de trabajo, agilizar reuniones, etc. No obstante, todo un tiene un precio.

Estas son sólo algunas de las cosas buenas que ha traído consigo el trabajo en casa, pero lo que no se ha popularizado tanto son las consecuencias psicológicas que acarrea una cultura de trabajo que, por muy bien que se haga, no puede sustituir del todo al contacto presencial, sobre todo a largo plazo.

Por lo pronto hay varias señales preocupantes, o al menos ciertos patrones comunes que predicen las consecuencias negativas del trabajo a distancia prolongado. Estas son las principales:

Soledad

El aislamiento es un problema y el home office no ayuda a arreglarlo.

Cuando las empresas no ponen a disposición del empleado las redes de apoyo adecuadas, el trabajo en casa termina por fomentar una cultura de la desconexión y, en última instancia, el trabajador corre el riesgo de sentirse solo. Más cuando no puede salir a la calle.

Esta situación deja a la vista que no todos los directivos ni todas las empresas están preparadas para hacer la transición de la gestión analógica a la del home office. Para empeorar las cosas, la crisis puede aumentar las desigualdades existentes, perjudicando más a las mujeres y a los grupos minoritarios.

Ansiedad

La incertidumbre desencadena la ansiedad. Por mucho que se hable de agilidad, adaptabilidad, abrazar la novedad y prosperar en un mundo desconocido, la mayoría de los seres humanos no están preparados para adaptarse a tantos cambios estructurales en tan poco tiempo.

Ante la ausencia de familiaridad lo lógico es sentirse inseguro, y cuando no se ve una forma de hacer planes a futuro, afloran la incomodidad y la impotencia.

El home office en sí mismo no es lo problemático, pero sí lo es cuando se suma a no saber cuándo terminará, porque imposibilita planear la vida en general. La indecisión, en este caso y en tantos ámbitos de la vida, termina por generar ansiedad.

Estrés

Los cambios de cualquier tipo generan ansiedad y estrés. Así, existe una gran diferencia entre las personas que abrazaron el trabajo a distancia antes de la crisis y las que simplemente se vieron obligadas a adoptarlo a partir del confinamiento.

Si tu nueva normalidad se parece mucho a la antigua, estás de suerte. Sin embargo, lo cierto es que la mayoría de las personas no entran en esta categoría, y los afectados probablemente tengan o hayan tenido un efecto dominó negativo una vez se dieron cuenta de que todos estos cambios venían para quedarse.

Falta de adaptabilidad

No es posible borrar el tren evolutivo y reemplazar millones de años de interacción en persona con un par de charlas por Zoom, Skype o Google Meet.

Estas herramientas ayudan, claro, y permiten recrear cierto grado de experiencias cara a cara gracias a la tecnología, pero no pueden compararse —ni sustituir— a un ser humano sentado frente a ti.

De hecho, es curioso pensar que la mayor parte de la tecnología que aprovechamos, incluso de la que disfrutamos, sirve para replicar experiencias de la vida real, pero claro, hay diferencias.

Al fin y al cabo, el contacto virtual es sólo eso, un sustituto barato del contacto real, y la mayoría sigue sin sentirse del todo cómoda al tener que abordar charlas por internet o por teléfono.

Una luz al final del camino

Hay que dejar claro que el trabajo a distancia tiene muchas ventajas. Prueba de ello es que 37% de la fuerza laboral mundial lo adoptó, incluso antes de la pandemia; pero también es necesario poner el foco en las sombras.

Las investigaciones académicas y los datos a gran escala han esbozado desde hace mucho tiempo los principales beneficios del home office, desde el aumento de la productividad y el equilibrio entre el trabajo y la vida privada, hasta la reducción de costos.

En otros órdenes, el trabajo en casa contribuye a mejorar la congestión del tráfico y, con ello, el medio ambiente.

Por otro lado, se puede tener la esperanza de que el gran restablecimiento virtual obligue a las empresas a mejorar su capacidad para medir el rendimiento de los empleados, saneando y esterilizando las políticas de la oficina, haciendo los ascensos más meritocráticos y centrados en el talento.

Con información vía Business Insider