TENDENCIAS_ Encuesta revela brecha entre trabajadores y grandes empresas sobre el futuro del teletrabajo

Mientras las bases vislumbran un futuro de mayor flexibilidad laboral, empresas como Apple o Goldman Sachs ven el teletrabajo con escepticismo,según revela encuesta realizada en Reino Unido.

La mayoría de los ciudadanos del Reino Unido cree que los trabajadores ya no regresarán más a las oficinas a tiempo completo tras la pandemia de coronavirus, según los hallazgos de una encuesta divulgada este jueves por la BBC.

Un 70 por ciento de 1.684 personas sondeadas predice que los trabajadores “nunca regresarán a las oficinas al mismo nivel” y la mayor parte expresa su preferencia por el teletrabajo desde sus hogares, bien a tiempo completo o, al menos, de forma parcial.

Volver a la oficina, ¿sí o no?

Según el sondeo elaborado por la firma YouGov, por su parte, los directivos de empresas temen que estas practicas afecten a la creatividad de la fuerza laboral.

La mitad de los 530 encargados de equipos de trabajadores encuestados para la BBC opinaron, según esto, que el teletrabajo afectaría de manera adversa tanto la creatividad como la colaboración.

Rechazo de empresas

Los jefes de grandes firmas como el banco de inversión Goldman Sachs o el gigante tecnológico Apple rechazan los llamamientos a una mayor flexibilidad laboral.

Entre los resultados se vio que más del 75 por ciento de las personas participantes en el sondeo creen que sus jefes les permitirán continuar trabajando desde sus hogares.

En Inglaterra, el primer ministro británico, Boris Johnson, recomendó “un regreso gradual” a los lugares de trabajo durante el verano al tiempo que se iban relajando las restricciones para contener la pandemia.

En el resto del Reino Unido, se recomienda a los ciudadanos continuar teletrabajando siempre que sea posible.

CON INFORMACIÓN VÍA DW EN ESPAÑOL

PERSPECTIVAS_ “El trabajo desde casa es cada vez más lamentable —las empresas utilizan la realidad virtual para imponer a sus empleados remotos los peores aspectos de la oficina”

Facebook entró en el reino del metaverso con su nuevo producto Horizon Workrooms, un espacio de trabajo de oficina de realidad virtual. En este tú y tus compañeros de trabajo pueden recrear la sensación de estar en una habitación y hablar. Puedes ver hacia dónde mira la gente, e incluso ver sus brazos y manos en movimiento. También es posible escribir en un pizarrón del mundo virtual ya que aparentemente, es bueno para la «colaboración».

Tiene un aspecto categóricamente horrible —una versión profesional de Max Headroom, incómoda, llena de errores e inquietante—. Y lo que es más importante, no ayuda para nada a la experiencia de hacer el trabajo.

Todo forma parte del plan de Zuckerberg para convertir a Facebook en «una empresa metaversa», una afirmación sin sentido que ya llevó hasta la puerta de los inversores de capital riesgo. Su significado varía desde «es un mundo virtual en el que trabajamos» hasta «en cierto modo implica a las redes sociales».

La puñalada de Facebook en el mundo del espacio de trabajo profesional va más allá del concepto de oficina virtual. Se vende claramente a las empresas a las que no les gusta el trabajo a distancia porque significa que no pueden ver a su gente trabajando.

Puede parecer que es una empresa que regala a sus trabajadores un espacio, pero en todo caso es una oportunidad para estas empresas de quitarles la individualidad e introducir más medios de control. Es una vuelta a lo que es el verdadero objetivo de la oficina —atrapar a la gente, hacerla trabajar el mayor tiempo posible y asegurarse de que está trabajando— enmarcado en el espurio lenguaje de la «colaboración» y la «cercanía» a tus compañeros.

Drew Harwell, del Washington Post, escribió un artículo en el que reflexionaba sobre el lado más preocupante del trabajo digitalizado: la aparición de software de vigilancia. Y que estos mundos virtuales sean cómplices voluntarios de microgestores cuya existencia se basa en el chisme. También habla del «tattleware», un término término para los programas informáticos que registran tus clicks y te fotografían mientras trabajas. Incluso te asignan una «puntuación de productividad», para asegurarse de que utilizas las ocho horas de manera productiva.

Se trata de una industria verdaderamente insidiosa, que sigue haciendo crecer sus ramas en la vida de los empleados. Un estudio reciente reveló que más de la mitad de las herramientas de monitoreo de los empleados vigilan los movimientos del teclado y el mouse. Y que tres cuartas partes de ellas miden la actividad en tiempo real, incluidos los sitios web que se visitan. Casi la mitad de estas herramientas pueden realizar esas mediciones sin que lo sepas; y un preocupante 43.75% de estos programas pueden rastrear tus clicks.

El negocio está en auge en la industria de los programas informáticos de vigilancia. Se trata de un esfuerzo concertado para introducir la paranoia y la miseria en el mundo del trabajador a distancia; a pesar de que este tipo de herramientas informáticas demostraron ser un lastre para la productividad y la moral. En mi opinión, existen para dar a los directivos —que no tienen ningún propósito más allá de ser monitores de pasillo— algo que hacer, ahora que no pueden resoplar dramáticamente en la oficina y fingir que están ocupados.

Gran parte de estos problemas provienen de una crisis de identidad dentro del empleo: ¿pagamos por el trabajo o por el tiempo de la gente? Cuando teníamos gente en la oficina, podíamos decir: «Ok, están presentes. Parecen ocupados». Eso jugaba un papel muy importante a la hora de saber si alguien era bueno en su trabajo. Sin ello, las empresas tienen que empezar a evaluar a las personas en función de lo que realmente hacen. Les aterra la idea de que —aunque la persona esté haciendo su trabajo— no estén obteniendo la «experiencia a tiempo completo» de esa persona.

De ahí creo que viene el crecimiento de estos mundos virtuales. No creo que sean malos por defecto, pasé casi una década en juegos multijugador en línea dentro de mundos virtuales; e hice amistades duraderas en «EverQuest» y «World of Warcraft». Pero me preocupa que algunos mundos virtuales se conviertan en oficinas virtuales por el hecho de pasar lista.

De la misma manera que estas empresas disfuncionales exigen que la gente tenga siempre la cámara encendida, pueden exigir que la gente esté siempre «en su oficina virtual»; una manera realmente extraña pero inevitable de juzgar a la gente.

Si se manejan correctamente, podrían parecer divertidos espacios de reunión en línea que también sirven como lugares que se visitan para hacer el trabajo; si se hacen mal, adoptarán los defectos del estándar de trabajo en persona, nivelando los prejuicios contra las personas en función de su raza, género y capacidad.

Esta es parte de la razón por la que encuentro las Salas de Trabajo Horizonte tan absolutamente aborrecibles. Facebook simplemente creó otra manera de volver a la oficina. Una oficina que beneficia a los que «hablan» y «parecen comprometidos», un entorno óptico que beneficia enormemente a los hombres blancos; que casualmente son los más entusiasmados por volver a la oficina, según una investigación de FiveThirtyEight. Probablemente en parte porque la cultura de la oficina se creó para ayudar a los hombres blancos sin discapacidad.

Si los próximos mundos virtuales consisten simplemente en encontrar maneras de hacer las mismas cosas que hacíamos en la oficina pero virtual, internet hará lo que siempre hace: agravar y agitar esos problemas, a la vez que los hace portátiles y clonables.

¿Y realmente queremos estar «inmersos» en el trabajo? ¿Es necesario? ¿Debemos aspirar a un punto en el que nuestra mente y nuestro cuerpo estén total e inseparablemente atrapados en la computadora para hacer ganar dinero a otra persona?

Todo se reduce a por qué la gente está invirtiendo en estas oficinas virtuales: ¿es porque realmente quieren que la gente pase el rato y encuentre una forma de acercarse? ¿O es porque quieren tener a todo el mundo en un mismo lugar y vigilarlo por si decide dejar de rezar a los dioses todopoderosos de los negocios? A juzgar por las ambiciones de la empresa, me temo que lo segundo es mucho más probable.

CON INFORMACIÓN VÍA BUSINESS INISDER MÉXICO

Se cocina NOM para el home office; estaría lista en abril del 2022

La Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) debe elaborar la Norma Oficial Mexicana (NOM) en materia de teletrabajo, por lo que presentó el cronograma que contempla como fecha de publicación abril de 2022, a fin de establecer cuáles son las responsabilidades de los patrones en materia de salud y seguridad para los teletrabajadores.

En ese sentido, dicha normatividad debe incluir la identificación y la gestión de los riesgos laborales de los teletrabajadores en su domicilio.

La dependencia, a través de la agenda de normas que están pendientes, publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) que con la pandemia global, el teletrabajo ha pasado a ser una modalidad adoptada por las empresas, para evitar que dejen de producir, sobre todo servicios que pueden realizarse a distancia. “Es muy probable, además, que las empresas se muevan en el futuro hacia modalidades de trabajo combinadas, donde los trabajadores ajusten modalidades de trabajo fuera de la oficina con la presencia cuando sea conveniente y óptimo acudir al lugar de trabajo tradicional”, lo que hace necesario establecer normas.

Especialistas consideran que, a pesar de que aún no se tiene la NOM, no hay razón suficiente para no aplicar la reforma que entró en vigor en enero de 2021; mientras hay quienes consideran que aún hay aspectos que se deben discutir cómo el hecho de establecer la desconexión, cómo aplicar la flexibilidad para mantener o no el teletrabajo e incluso si es una alternativa indispensable en las relaciones laborales.

En ese sentido, se espera que la autoridad presente la NOM, en la que de entrada se contemple el procedimiento para la evaluación sobre si existen riesgos o no para el teletrabajador; para ello se realizarán visitas de verificación que lleven a cabo las unidades de inspección; cuyos dictámenes deberán estar a disposición de la autoridad laboral cuando ésta lo solicite; parte de los aspectos a verificar durante la evaluación será mediante la constatación física, revisión documental, registros o entrevistas.

Abrir discusión para implementar su uso adecuado

¿Qué tanto esto se va a conservar el teletrabajo? ¿A qué tipo de conclusiones están llegando tanto empresas, como trabajadores en esta experiencia?, es algo que todavía no tenemos; “aún no hay una radiografía clara, completa. No ha habido suficiente espacio y tiempo para hacer estudios y análisis. Es decir, el teletrabajo nunca había tenido la oportunidad de poder experimentar cómo se está experimentando ahora. Lo que pasa es que se está experimentando en una situación de emergencia y, por lo tanto, no planeada”, dijo Jorge Sandoval-Cavazos, autor de la investigación ¿Teletrabajo, Adiós a la oficina?.

Comentó que hay dudas en cómo debe establecerse la voluntariedad del esquema de Teletrabajo; porque sí se contempla en la ley, pero en qué momento o cómo debe desarrollarse es donde hay dudas; como también sucede con la reversibilidad, ahora no se sabe hasta cuándo puede; a lo que se suma el tema de la privacidad, que es uno de los puntos del decreto de este anexo que hicieron al artículo 311, y en donde se dice que: salvo cuando el tipo de ocupación o el tipo de actividad así lo requiera, se tendrá la posibilidad de poner alguna medida de vigilancia directamente en el puesto.

CON INFORMACIÓN VÍA EL ECONOMISTA

SFP prioriza de nuevo trabajo a distancia ante alza de Covid-19

Ante el aumento de casos de Covid-19, la Secretaría de la Función Pública (SFP) determinó enviar nuevamente al trabajo a distancia y al home office en ciertos casos a funcionarios públicos del país.

La SFP publicó este martes en el Diario Oficial de la Federación una modificación al artículo primero del acuerdo por el que se determinan los criterios para la administración de los recursos humanos de las dependencias y entidades de la Administración Pública, publicado el 30 de julio de 2021, en el que se había determinado que los funcionarios públicos que tuvieran un esquema completo de vacunación, deberían retornar a las labores presenciales.

En la modificación publicada se establece que, en caso de riesgo por contagios en los centros de trabajo o que el servidor público presente síntomas del virus, a pesar de tener las dos dosis de vacunación, se podrá priorizar el trabajo a distancia en aquellos casos que sea posible y no se altere el debido cumplimiento de las funciones de las dependencias federales.

Se podrán alternar días de trabajo presencial y a distancia entre el personal que integra las distintas unidades administrativas, procurando asegurar en todo tiempo las medidas sanitarias recomendadas por la Secretaría de Salud.

También se podrán establecer horarios escalonados para la asistencia a los centros de trabajo.

De acuerdo con la SFP, podrá hacerse uso de las tecnologías de información y comunicación para la realización de sesiones y reuniones de trabajo, acciones de capacitación y similares a efecto de minimizar el traslado, contacto y riesgo de contagio entre las personas servidoras públicas.

Y se establecerá disponibilidad en el horario laboral de servicios preventivos de salud, medidas de higiene, filtros de supervisión y sana distancia, así como los insumos necesarios.

Estas medidas entran en vigor este mismo martes, de acuerdo con la SFP.

CON INFORMACIÓN VÍA LA JORNADA

Teletrabajo, subcontratación, justicia laboral y libertad sindical, otras de las reformas avaladas en 65 Legislatura

Leyes en materia laboral relacionadas con teletrabajo, subcontratación, justicia laboral, libertad sindical y negociación colectiva, son otras de las reformas que fueron avaladas durante la 65 Legislatura, destacó la Cámara de Diputados.
 
A través de un comunicado, recordaron que el 8 de diciembre de 2020 se avaló la reforma al artículo 311 y se adicionó el Capítulo XII Bis de la Ley Federal del Trabajo, denominado “Teletrabajo”, para establecer que no se requiere la presencia física del empleado en el centro de trabajo, modalidad que se incrementó durante la pandemia y que formará parte del contrato colectivo de trabajo, que en su caso exista entre sindicatos y empresas.

 El 13 de abril de 2021, se avalaron las reformas a las leyes Federal del Trabajo y del Seguro Social, entre otras, para regular la subcontratación laboral.
 
“Con ello, se prohíbe la subcontratación de personal, entendiéndose ésta cuando una persona física o moral proporcione o ponga a disposición a trabajadores propios en beneficio de otra, con el fin de proteger los derechos laborales y de seguridad social de los trabajadores vinculados por una relación de trabajo; asimismo, garantiza el cumplimiento de las obligaciones fiscales y la erradicación de malas prácticas en la implementación de esta figura”, señala el comunicado.
 
Por otra parte, el 11 de abril de 2019 las y los diputados aprobaron reformar las leyes Federal del Trabajo, Orgánica del Poder Judicial de la Federación, Federal de la Defensoría Pública, del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, y del Seguro Social, en materia de justicia laboral, libertad sindical y negociación colectiva.​
 
“Se incluyó que el trabajo exige respeto para las libertades y dignidad de quien lo presta, así como el reconocimiento a las diferencias entre hombres y mujeres para obtener su igualdad ante la ley. Debe efectuarse en condiciones que aseguren la vida digna y la salud para las y los trabajadores y sus familiares dependientes. Incorpora los conceptos de Autoridad Conciliadora, Autoridad Registral y Centro de Conciliación”, explicaron.
 
Además, cuando un convenio entre el trabajador y el patrón sea celebrado sin la intervención de las autoridades, se considerará susceptible para reclamar su nulidad ante el Tribunal. Se publicó en el DOF el 1 de mayo 2019.
 
Finalmente, el 30 de abril de 2019 se aprobaron modificaciones a la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, para establecer que el trabajador “ejercerá en todo momento su libertad de adhesión o separación en un sindicato, a nadie se le puede obligar a formar parte de un sindicato, a no formar parte de él o a permanecer en el mismo”, mientras que el 29 de octubre de 2019 se avaló expedir la Ley Orgánica del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, que establece la organización y funcionamiento de este organismo descentralizado federal.

CON INFORMACIÓN VÍA EL UNIVERSAL

El riesgo cibernético en tiempos del teletrabajo

A más de un año de distancia del inicio de la pandemia de covid-19, es claro que como sociedad hemos tenido que adaptarnos a nuevas condiciones hábitos en el ámbito laboral. El teletrabajo, que en alguna medida había estado presente en las organizaciones, de pronto se convirtió en la norma para salvaguardar la salud de los trabajadores y, al mismo tiempo, procurar la continuidad en las operaciones de los negocios

De un día para otro, las organizaciones se vieron obligadas a acelerar y consolidar su transformación digital; tuvieron que rediseñar procesos y formas de liderazgo, e implementar herramientas tecnológicas para hacer frente a la nueva realidad. 

Se estima que el trabajo remoto generalizado ha traído consigo un aumento del 2 mil por ciento en el riesgo de sufrir un hackeo, un robo de datos o de identidad. Estar conectados permanentemente para trabajar, sin duda, incrementa de forma considerable nuestra exposición a vulnerabilidades en los sistemas y al riesgo cibernético, más si se resta importancia a los controles de seguridad más básicos y habituales. 

Muchos ciberataques han tenido a las empresas como objetivo, pero como individuos estamos expuestos a los mismos riesgos. Hoy muchos de nosotros no solo trabajamos de forma remota, sino que vivimos conectados a un ecosistema digital: publicamos información en redes sociales y la almacenamos en la nube, compramos por internet, hacemos transacciones bancarias en línea, y el creciente desarrollo y penetración del internet de las cosas nos permite utilizar el celular para guiarnos en el tránsito, medir cuánto ejercicio hacemos o conectarnos a dispositivos para controlar nuestra casa inteligente. 

En fin, estamos conectados a la red de redes cada vez más y de muchas maneras diferentes. Y este mundo hiperconectado genera potenciales puntos vulnerables en los accesos, tanto para las empresas como para las personas. 

Los datos: el nuevo oro 

Hoy por hoy, los cibercriminales no solo buscan paralizar la operación de una compañía para extorsionarla y pedir rescates millonarios, quieren las bases de datos personales, bancarios o médicos de personas físicas. Y es que, cada vez más, los datos tienen mayor valor en el mercado negro. 

El robo de datos o de identidad pueden ser fatales para una persona. Por ejemplo, un día podría recibir la noticia de que han contratado subrepticiamente un crédito hipotecario por millones de pesos a su nombre. O bien, el ciberdelincuente podría cometer fraudes y otros delitos utilizando el nombre de la víctima. 

Así, entonces, tal como cuidamos de nuestra salud física, mental y emocional, es importante también vigilar nuestra salud digital y la seguridad de nuestros datos, de nuestra información personal: es preciso ser muy conscientes de a quién se los proporcionamos. 

El ciberdelito en cifras 

AIG fue la primera aseguradora en ofrecer un seguro cibernético para proteger a las organizaciones ante un ataque digital. 

En 2020, hemos visto un aumento de 150 por ciento en las extorsiones por hackeos desde 2018, y estos ataques no discriminan por tamaño de empresa ni tipo de industria. 

Si se midiera como un país, el ciberdelito sería hoy la tercera economía más grande del mundo, después de Estados Unidos y China. Se estima que para 2025 los daños causados por la ciberdelincuencia ascenderán a 10.5 trillones de dólares a nivel mundial. 

Las compañías, y los individuos que trabajan en ellas, son cada vez más conscientes de este riesgo, lo que se refleja en los resultados de AIG en México: CyberEdge, nuestro seguro cibernético, ha tenido un crecimiento de doble dígito en los últimos tres años y ha sido uno de los productos estrella de la compañía. 

Es claro que la aceleración en la transformación digital de nuestras sociedades está creando nuevas formas de trabajar y de hacer negocios, pero también que hoy, más que nunca, nuestra ciberseguridad como personas y como organizaciones tendrá un papel preponderante en nuestra nueva realidad.

CON INFORMACIÓN VÍA MILENIO

Wi-Fi6 revoluciona la conectividad de las redes corporativas

Las tecnologías inalámbricas están en constante evolución y aunque Wi-Fi6 es la más reciente aportación en el mercado, ya se está trabajando en la versión 7. El avance ha sido tal, que estas comunicaciones nos permiten movernos en entornos multigigabit y proporcionar una conectividad similar al cable. Y es que, ya no se trata de dar más velocidad, sino de aportar más capacidad. No en vano, los principales consumidores de estos accesos no son personas, sino máquinas. El número de dispositivos que se conectan a las redes es enorme y hay que atenderlos.

A todo ello se suma el despertar del teletrabajo y el futuro asentamiento de un modelo laboral híbrido que implicará la puesta en marcha de estrategias y planes de movilidad y, en consecuencia, de seguridad independientemente del tipo de conexión empleado.

Precisamente la seguridad es uno de los desafíos más importantes con los que tiene que lidiar la Wi-Fi. No es el único, también está su coexistencia y compatibilidad con la nueva generación de redes celulares 5G. Todo ello para avanzar hacia un SmartWi-Fi en el que la analítica y los servicios de valor añadido tendrán un papel relevante.

CON INFORMACIÓN VÍA REDES&TELECOM

TENDENCIAS_ Expansión del teletrabajo: ¿Oportunidad o amenaza?

Con la llegada de la pandemia del coronavirus en marzo de 2020, el Gobierno italiano impuso el teletrabajo a sus funcionarios, e instó a los empleadores privados a seguir su ejemplo. En cuestión de días, la cifra de los trabajadores a distancia en Italia pasó de 570.000 a 8 millones.Un año después, a pesar del relajamiento de las medidas anticovid, en Italia siguen trabajando a distancia unos 7,3 millones de italianos, casi un tercio del total de los ocupados.

Además, surgen modalidades mixtas, cuando el empleado trabaja unos días en la oficina y otros desde casa.El teletrabajo es una nueva realidad que está cambiando la vida cotidiana de la gente, y lo nuevo siempre da miedo. ¿Hay que percibirlo como una amenaza?

Regreso al ritmo del taller renacentista

Es más bien una oportunidad que ofrece ventajas tanto a los trabajadores, como a las empresas y las ciudades, opina Domenico De Masi, profesor emérito de la sociología del trabajo en la Universidad La Sapienza de Roma, en una entrevista con Sputnik.

Gracias a esta modalidad “el tiempo y el lugar del trabajo adquieren una flexibilidad que antes no tenían, lo que constituye un primer paso hacia una revolución” cultural y estructural respecto a los tiempos en que se trabajaba únicamente en la fábrica o en la oficina.Con el trabajo a distancia, el empleado no está confinado en un espacio cerrado, sino “trabaja en casa, donde está con su mujer e hijos, después baja al bar para tomarse el café, va al quiosco para comprar el periódico, se ve con los vecinos y los amigos, pasa por la oficina”, de manera que el trabajo y la vida cotidiana resultan más equilibrados y la gente goza de una mayor socialización.

Es curioso notar que, a pesar de que tal estilo de vida parece insólito a personas acostumbradas a los ritmos de la sociedad donde predomina el trabajo de oficina, en la historia podemos encontrar analogías inesperadas, por ejemplo, en la Florencia del siglo XV.En su libro “Teletrabajo. La revolución del trabajo inteligente”, publicado en 2020, De Masi describe detalladamente el taller de aquellos tiempos, que “era una unidad orgánica de vida y trabajo” y se caracterizaba “por el hecho de que en el mismo edificio convivían el dueño, sus hijos y su mujer, las máquinas para trabajar, los aprendices y los obreros. Con el trabajo a distancia en un cierto sentido volvemos a esta situación”.

Remedios para distribuir la riqueza

Volviendo a nuestros días, el profesor De Masi constata que el teletrabajo también permite aumentar la productividad. Gracias al uso cada vez mayor de las tecnologías avanzadas, se puede trabajar menos y ganar más.”Por ejemplo, en Italia se trabaja 1.800 horas al año, mientras en Alemania 1.400 horas, y se cobra más gracias a una productividad más alta”.

Además, si cada uno trabaja menos tiempo, más gente encuentra empleo: “En Alemania hay un 3% de desocupados, nosotros tenemos el 10%”.El problema está en cómo se distribuye la riqueza producida y qué hacer con la gente que, por varios motivos, está desempleada. Para el sociólogo italiano en estos casos podría ayudar la introducción del ingreso universal: “Es útil para personas que no pueden trabajar y no tienen otros ingresos, como menores de edad, enfermos, discapacitados, ancianos. Y también para los que se encuentran en una fase de transición de un trabajo a otro”.

Pero por si solo el ingreso universal no basta, para los trabajadores es crucial saber luchar por sus derechos. En el campo del teletrabajo en el último año los sindicatos han elaborado nuevos tipos de contrato de trabajo, que resultan más equilibrados y salvaguardan los derechos de los empleados.Sin embargo, aún queda mucho por hacer. Según observa De Masi, “el capitalismo es una guerra entre trabajadores y dueños y, de momento, están ganando los dueños”. En un nuevo mundo, caracterizado con una extensión cada vez mayor de altas tecnologías y teletrabajo, el futuro de los trabajadores depende de su capacidad de luchar por sus derechos.

CON INFORMACIÓN VÍA SPUTNIK MUNDO

TENDENCIAS_ Pese al regreso a oficinas por semáforo verde, el teletrabajo en México continuará

En la actualidad, 19 estados del país se encuentran en semáforo epidemiológico verde por Covid-19. En ciudades como la Ciudad de México, el aforo de los hoteles, centros comerciales y oficinas ha aumentado. Desde el pasado 7 de junio, el Gobierno de la Ciudad de México informó que el semáforo epidemiológico por Covid-19 pasó a verde, por lo que los hoteles pueden estar al 60 % de aforo, mientras que las tiendas departamentales y centros comerciales al 50 %.

Javier Llaca, cofundador y director de Operaciones y Adquisiciones de Fibra Monterrey, miembro de la Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias, A.C. (AMEFIBRA), explicó que, durante la pandemia, prácticamente dejó de haber afluencia a los centros comerciales, edificios de oficinas y hoteles. Sin embargo, aseguró que a raíz de la vacunación y las medidas de salubridad aumentó la concurrencia en los espacios de los distintos sectores.

Hasta el 13 de junio, se aplicaron 37 millones 521 mil 976 vacunas a 26 millones 251 mil 224 personas, lo que equivale al 29 por ciento de la población mayor de 18 años, informó la Secretaría de Salud federal.

Para Llaca, la necesidad de interacción ha sido un factor determinante para regresar a los lugares. “La gente va a distraerse y a cortar un poco la rutina del trabajo y de la semana en los centros comerciales, donde no es nada más un tema de consumo o retail, sino también de interacción y de socializar con el resto de las personas”, afirmó.

Ante esto comentó que, en su caso, ha puesto en marcha distintas medidas y protocolos de seguridad por la pandemia. Por ejemplo, el reconocimiento facial para no interactuar con botones o superficies, además de evitar el uso de una tarjeta de ingreso. Asimismo, se implementó la lectura de temperatura corporal, puertas automáticas, estaciones de sanitización, barreras físicas de flexiglass, distanciamiento físico adecuado y espacios segregados para los visitantes externos, de manera que se evite la interacción con la población de las oficinas. Igualmente, se inyectaron con luz ultravioleta los aires acondicionados para reducir gérmenes, bacterias y virus en la circulación del aire, entre otras.

El Gobierno de la Ciudad de México estableció en abril que el sector de oficinas corporativas debía implementar como medidas sanitarias el sistema QR, el uso obligatorio de cubrebocas, un horario de ingreso escalonado para los trabajadores, la instalación de un filtro sanitario en la entrada y de señalamientos sobre el aforo máximoasí como realizar pruebas rápidas de antígeno o PCR y guardar sana distancia, etcétera.

“Pensamos que tanto los propietarios de los inmuebles como los usuarios tenemos una obligación social, no es nada más un tema empresarial”, afirmó el directivo.

No obstante, comentó que la reactivación del medio inmobiliario ha sido lenta y que depende del avance de la vacunación en el país. En cuanto a sus oficinas, la afluencia se encuentra actualmente en alrededor de un 25% a un 30%. “Para finales de este año pudiera haber una reocupación del espacio de alrededor de un 50% y hacia la primera mitad del año que entra pudiera ser a lo mejor entre un 60% y 70% de los espacios pre-pandemia”, detalló.

La plataforma Solili reportó que, al cierre de mayo del 2021, hubo una ligera recuperación de 9.9 mil metros cuadrados en la demanda bruta del espacio corporativo en la Ciudad de México. Sin embargo, la demanda neta continúa en cifras negativas, lo que significa que hay una mayor desocupación que absorción.

Llaca aseguró que el crecimiento del sector se va a mantener estable en el corto plazo, a pesar de que en la CDMX, Guadalajara y Monterrey hay una sobreoferta de espacios nuevos que ya estaban en construcción previos a la pandemia. No obstante, precisó que estas ciudades van a estar en una “parte baja del ciclo” durante uno o dos años y habrá “una demanda por espacio adicional hasta probablemente finales del 2022, principios del 2023”.

Consideró que conforme haya un menor riesgo de contagio, las personas regresarán a los centros de trabajo. “A diferencia de otras latitudes, en los países emergentes los espacios de oficina son una prestación para la gente que no tiene las condiciones adecuadas para trabajar y ser igual de productivos desde su casa”, detalló.

En abril, la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) de la Ciudad de México aseguró que 11 mil 977 unidades corporativas, con las 241 mil personas que las integran, reanudarían actividades presenciales, gracias a que el Gobierno de la capital aprobó en dicho mes que las oficinas tuvieran un aforo al 20%.

Pese a ello, Llaca afirmó que el trabajo remoto aumentará. Aproximadamente un 20% de la población de cada empresa trabajará en esa modalidad al menos una vez a la semana, especuló el directivo.

De acuerdo con una encuesta realizada por Oxford Business Group, el 90% de las compañías mexicanas participantes incorporaron el trabajo remoto como consecuencia de la Covid-19. Asimismo, 48.5% aseguraron que lo mantendrán más de un día por semana una vez que la pandemia termine, mientras que una cuarta parte lo adoptará permanentemente.

Sin embargo, Javier Llaca aclaró que esta reducción de la ocupación de los espacios permite que el resto de la fuerza de trabajo “tenga espacios un poco más amplios para que siga el distanciamiento físico”.

Al mismo tiempo, detalló que el aumento del trabajo remoto significa una mayor interacción y colaboración entre el arrendador y arrendatario, para poder facilitar las políticas de trabajo remoto. Esto implicará la reducción de cajones de estacionamiento, apoyar al arrendatario en la infraestructura de telecomunicaciones, buscar un arrendatario sustituto para el espacio sobrante y ayudarlos a hacer subarrendamiento, así como inversiones de capital.

Ahora bien, aseguró que el trabajo remoto depende más de una “decisión empresarial” que de la ocupación inmobiliaria: “Hay empresas que ya venían con un programa o con una tendencia a incrementar, al menos marginalmente, su tema de operación remota. La pandemia lo que vino a hacer fue o acelerarlo o detenerlo”.

De acuerdo con las estadísticas de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, 70% de las actividades laborales podrían desarrollarse de manera remota.

“Creo que habrá sectores donde sí va haber una reducción de espacio y habrá sectores donde se van a dar cuenta que ésta ya era necesaria desde antes de la pandemia”, aseveró. Sin embargo, consideró que otros sectores necesitarán un incremento de espacio y que las oficinas en general seguirán siendo necesarias.

En cuanto a los espacios que gestiona, mencionó que hasta el momento no ha registrado desocupaciones materiales, ya que las empresas apuestan a que eventualmente volverán a necesitar las oficinas. No obstante, especuló que este espacio podría reducirse entre 10% y 20%, lo que se podría traducir en subarrendamientos o una redensificación.

“Si en México en promedio las oficinas corporativas ocupaban una persona cada 15 o 12 metros cuadrados, ahora van a ser 15 o 18 metros y esa reducción en el headcount, con la combinación del home office, probablemente vaya a compensar la ampliación o la redensificación de los espacios”, detalló.

Para Llaca, la pandemia tendrá un “efecto disruptivo”. Aseguró que en el futuro puede haber otros eventos que traigan retos al sector inmobiliario, por lo que será necesario que tengan la “capacidad” de adaptarse ágilmente a los cambios.

“Lo que necesitamos las personas es tratar de regresar a nuestra normalidad lo más pronto posible. En la medida que hagamos eso, nuestra productividad, tranquilidad mental y el beneficio de toda la sociedad se va a dar en mayor medida y más rápido”, concluyó.

CON INFORMACIÓN VÍA ARISTEGUI NOTICIAS

TENDENCIAS_ Facebook ofrecerá a sus empleados la opción del trabajo remoto

Facebook ha decidido dar mayor flexibilidad a sus empleados y ofrecerá a la mayoría de ellos la opción de trabajar de forma remota desde sus casas una vez pase la pandemia, confirmaron este jueves a Efe fuentes de la compañía.

“Facebook reconoce que aumentar la flexibilidad es un paso importante, por lo que aprenderemos y nos adaptaremos según sea necesario para dar el mayor apoyo a la salud de la comunidad, los equipos y las personas que trabajan aquí”, apuntó la empresa en una carta enviada a sus empleados.

Así, a partir del próximo martes 15 de junio, la firma de Menlo Park (California, EE.UU.) ofrecerá la opción de solicitar trabajo remoto a todas las categorías laborales, siempre y cuando por sus características este sea posible (es decir, que no requiera presencia física al tratarse, por ejemplo, de tareas manuales).

La compañía que dirige Mark Zuckerberg también adelantó que sus planes pasan por tener abiertas “la mayoría” de sus oficinas en Estados Unidos en septiembre y al 50 % de capacidad, pasando a una reapertura a capacidad completa en octubre.

En el resto del mundo, las oficinas en Europa, Asia y África seguirán abriéndose al 50 % de capacidad durante los próximos meses, mientras que en Latinoamérica, donde las cifras de la pandemia siguen siendo muy preocupantes, la empresa se limitó a decir que “seguirá vigilando” la situación.

Otra de las medidas anunciadas por Facebook a sus empleados es que durante lo que queda de 2021, estos podrán trabajar durante 20 días desde una ubicación distinta a la que tienen permitida (es decir, desde un lugar que no sea su residencia habitual).

La empresa también flexibilizó su política de trabajo internacional, de manera que a partir del próximo martes pondrá más facilidades a aquellos empleados que quieran mudarse desde Estados Unidos a Canadá y desde cualquier lugar de Europa, Asia u Oriente Próximo a Reino Unido.

Ya en mayo del año pasado, Zuckerberg, predijo que la mitad de sus empleados estaría trabajando desde casa en diez años y que sus planes son convertir Facebook en “la empresa a la vanguardia del trabajo remoto”.

Muchas empresas tecnológicas han usado la pandemia de covid-19 para acelerar sus planes de transición al trabajo remoto, como el caso de Twitter, cuyos empleados ya jamás volverán a las oficinas, o el de Google, que anunció planes para transicionar a un modelo híbrido.

CON INFORMACIÓN VÍA EL SOL DE MÉXICO